Últimos temas
» Akō jiken
Hoy a las 22:20 por Sheena

» 15. Rush
Hoy a las 22:04 por Sonder

» ~ You could be loved again
Hoy a las 21:53 por Carrie_B

» You were my lesson I had to learnt
Hoy a las 21:27 por Sheena

» Evento 1: Falling Star.
Hoy a las 21:18 por Mrs. Scotty

» We kinda like the drama
Hoy a las 21:12 por Fenrir

» 14. Blood red fury
Hoy a las 20:22 por Sonder

» 13. She's a silver lining
Hoy a las 19:55 por Sonder

» I Family Meeting [Grupal]
Hoy a las 19:49 por Faceless

» 3. Merciful Fate
Hoy a las 19:29 por Mrs. Scotty

» Friction.
Hoy a las 17:53 por Zero Gravity

» Petición de Grupos
Hoy a las 17:19 por Schadenfreude

» —Learning to walk again.
Hoy a las 17:10 por Schadenfreude

» ~ I still care for you more than I can bear
Hoy a las 15:53 por SapphireDragon

» ~ Accept who you are
Hoy a las 13:54 por SapphireDragon

Créditos...
La idea y fundación de Skipping Stone es de la antigua usuaria y administradora Aqua. Diseño de gráficos y redacción de normas, guías, etc, corre por parte del Staff. El skin, el tablón de anuncios, los perfiles y el tablón de afiliados han sido diseñados y cedidos al foro por Oswald. Las imágenes no nos pertenecen, han sido recolectadas en Deviantart en especial de faestock, So-ghislaine (dados) y webvilla (medallas), moon0727 (png Sherlock Holmes), andie-mikaelson (png Raven Reyes), Tube danimage (png Lagertha) y el tumblr fandomtransparents (png Sansa Stark). Damos también un agradecimiento en especial a los foros de recursos Glintz y Serendepity cuyos tutoriales han ayudado a crear las tablillas.
DIRECTORIOS
The X project

House of the rising sun

Página 1 de 4. 1, 2, 3, 4  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

House of the rising sun

Mensaje por Dornish sun el Sáb 5 Mar - 19:17

House of the rising Sun.
Libros | ASOIAF | 1x1

El rancho Durran, a las afueras de Austin, Texas, siempre fue uno de los más importantes del estado. Su ganado, durante generaciones, había ganado ferias locales, y su carne de vacuno adquirida por restaurantes de varios tenedores por todo el país. Sin embargo, la dejadez de su anterior dueño, Argilac, había supuesto el inicio de una fase de declive. El estatismo de la dirección, en un mundo competitivo y cambiante, convirtió al anteriormente glorioso rancho en una especie de Bella Durmiente, esperando el momento de ruina. Ascender en la gloria siempre fue más fácil que caer a lo más bajo, y a medida que los beneficios del rancho descendían, también lo hacía el ánimo de Argilac, así como su voluntad. El orgulloso dueño gastaba el dinero que no tenía en alcohol, se volvió violento y sus arrebatos de furia, si bien esporádicos, se volvieron más frecuentes.

Argella, la hija de Argilac, aguantaba esta situación con estoicismo. Tras la pérdida de su madre, el cuidado de su padre y el rancho era todo lo que tenía. Trataba de hacerle ver las posibilidades de recuperación, de una renovación de la maquinaria y las instalaciones, pero era en vano. Argilac dirigía con puño de hierro y oídos sordos.

En aquel rancho trabajaba un muchacho con poco que perder, más allá de su trabajo. El joven Orys Baratheon nunca había conocido a sus padres, y sabía lo duro que era criarse con nada. Era por ello que aguantaba las humillaciones a las que le sometía Argilac, así como alguna eventual golpiza. Pero Orys, si bien no era orgulloso como su jefe, no era un santo. Tras meses de abusos, físicos y psicológicos, dejó el trabajo en un arrebato de furia, pasando a trabajar para un rancho vecino, bajo la dirección de Aegon, un joven algo mayor que él que parecía haber cogido cierto aprecio por el esfuerzo que Orys había llevado a cabo para su principal rival.

Años después, aquel joven que se había marchado hecho una furia, volvió, con el dinero suficiente para comprar el rancho que había llegado a la bancarrota. La humillación y la pérdida de su patrimonio empujaron a Argilac al suicidio. Argella, ahora huérfana, parecía condenada a la pobreza y a una casa de orfandad, pero un abogado, el señor O'Connell le anunció que una serie de fondos habían sido dispuestos para que viviera los siguientes años con comodidad, además de pagarle unos estudios en cualquier universidad del país. Era fácil asumir que, pese a todos los golpes, pese a las continuas borracheras y a su negligencia como padre en los últimos años, Argilac había sabido disponer de su hija antes de su muerte dejando un fondo de ahorros detrás de él, por lo que Argella aceptó aquello.

Ahora, 6 años han pasado, y Argella vuelve a Austin tras una larga ausencia, sin saber que quien en verdad ha procurado esos fondos, ha sido Orys.
Personajes
Orys Baratheon | Henry Cavill | 26 años | Dornish Sun
Argella Durrandon | Emily Rudd | 21 años | Storm Queen





Spoiler:

AvatarCamposContacto
avatar
STAFF
Mensajes :
694

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: House of the rising sun

Mensaje por Storm Queen el Dom 6 Mar - 16:31

1.Welcome back
Argella Durrandon — Media mañana —  Con Orys


Seis años eran mucho tiempo, pero a la vez muy poco. Argella Durrandon había vuelto, por fin, no solo a Texas, había vuelto a casa. Su casa. Nada parecía haber cambiado en aquellos años y en realidad, todo lo había hecho. Argella llevaba fuera desde que tenía diecisiete años. Desde que murió su padre. Una rápida mueca cruzó el rostro de la chica, que apretó las manos en el volante y se concentró en seguir conduciendo.  Su destino: el antiguo rancho Durran, ahora Baratheon.

Argella había viajado desde Nueva York, donde había estudiado los últimos años, hasta Austin. Había sido incapaz, no obstante, de seguir. Sabía que se podría haber hecho noche en el pueblo, que estaba más cerca del rancho y que, probablemente, habría muchas personas deseando verla. Sin embargo, había reservado en un hotel en la ciudad y tras un relajante baño de burbujas, se había dormido en albornoz. Luego, esa misma mañana, había cogido su coche y había salido.

Tenía intención de mudarse a Austin, al menos por el momento. Su fin, no obstante, era recuperar aquello que le pertenecía: su rancho. La joven había estado fuera seis largos años. En ese tiempo, se había dedicado por completo a sus estudios, quizás motivada por el rencor. Cuando era niña, soñaba con estudiar veterinaria. La mujer que la cuidaba, siempre decía que pasaba más tiempo sucia en los establos que limpia. Argella había amado a los caballos, por encima de todo, había amado a Storm, su yegua. Sin embargo, muy lejos habían quedado esos días. La joven había estudiado derecho y económicas, finalmente. Su intención, era encontrar una manera de recuperar lo que era de ella. Y quizás, solo cuando eso pasase, podría retomar su sueño pueril.

Pero primero se iba a vengar del culpable de todo aquello.

Cuando Argella tenía quince años, su vida no había sido normal, pero ella había aprendido a que no fuese infeliz. Su padre, desde la muerte de su madre, quizás a raíz de esta, se había aficionado a la bebida y esta no había sido una buena consejera. Ella había intentado ayudarle por todos los medios, pero... no había sido posible. En ese tiempo, había llegado a dudar hasta de que sintiese algún tipo de afecto por ella, su hija. Ahora no podía sentirse más culpable.

Tenía un recuerdo borroso de Orys. Cuando era pequeña, sabía que había trabajado para su padre. Recordaba pensar que era guapo e ir a molestarle alguna vez. Recordaba que él se reía. Recordaba que a su padre no le gustaba. También tenía un recuerdo... que no había sido alterado con el tiempo. Seis años atrás, el rancho había estado en la más absoluta ruina y entonces, había sido comprado. Su padre había bebido mucho aquellas noches. Ella había querido llorar. Una noche, había escuchado ruidos violentos en la planta de abajo, en el despacho de Argilac. Desearía no haber bajado.

Todo había sucedido muy deprisa: gritos, pasos, sirenas. En algún momento comprendió, que la voz que sonaba desgarrada y solo aullaba, era la suya. Una manta sobre los hombros y unos ojos dulces y preocupados que ofrecían un mudo consuelo. Y ella había llorado. Y había odiado a su padre por todo aquello. Hasta que comprendió lo que había pasado. No fuese día, tampoco el siguiente. Cuando le llegó la noticia de un fondo destinado a sus estudios, por parte de su padre, todo encajó. Y entonces, se odió a sí misma por haber dudado de Argilac, su padre, alguna vez. Pero odió aún más a Orys, por lo que había hecho a su familia.

Cuando aparcó el coche en la entrada, sus nudillos estaban blancos de tanto apretar el volante. Se obligó a respirar hondo y abandonó el vehículo. A medida que recorría el camino de tierra que llevaba a la entrada de la casa, la sensación de familiaridad logró que se le formase un nudo en el pecho. Era media mañana, algunos de los trabajadores paraban a tomar un descanso y entre ellos, la joven encontró rostros familiares. No pudo más que sonreír, pese a la angustia que la amartillaba por dentro.

Había ido allí a hacer una declaración de intenciones. Así que cuando la nueva ama de llaves abrió la puerta, hizo de tripas corazón, ante las palabras que tenía que pronunciar, que quemaban como ácido.—He venido a ver al dueño, tengo algo que hablar con él.

La puerta entreabierta mostraba su pasado. Aquella casa... Estaba mucho más arreglada, eso tenía que reconocérselo, pero aún conservaba la esencia, el encanto de su niñez. Alzó un poco más el mentón. Tenía que ser fuerte. Tenía que recuperar su rancho. Por su padre.

Hellcat


Última edición por Storm Queen el Dom 11 Sep - 22:26, editado 1 vez


Pack  patrocinado por Classic Teddy Oswald
Spoiler:


Pack  patrocinado por Classic Teddy Oswald
AvatarCamposContacto
avatar
STAFF
Mensajes :
1337

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: House of the rising sun

Mensaje por Dornish sun el Dom 6 Mar - 17:20

1.Welcome back
Orys Baratheon — Media mañana —  Con Argella


Había pasado mucho tiempo desde que viera por última vez a Argella Durrandon, antes aún de la muerte de su padre. Al fin y al cabo, tras su compra del rancho Durran, parecía que todo sentimiento de condolencias sólo podría ahondar en el dolor. Aquel lugar estaba cargado de recuerdos para Orys. Buenos y malos por igual. Recordaba el tiempo con los toros y los caballos, el aire libre y las bromas que solía gastar a la única hija del dueño del rancho, una niña pequeña cuando él ya estaba en su adolescencia. Pero de igual manera recordaba los gritos de Argilac, los puñetazos y las reprimendas, la sensación de que aquel hombre le tenía, al fin y al cabo, a su total disposición, pues le debía su trabajo, no estar muriéndose de hambre. Y aunque aquellos recuerdos mezclados habían supuesto un sabor amargo cuando adquirió la propiedad, con los años habían sido los primeros los que habían prevalecido.

Era por ello que sabía que para la chica, la vuelta a aquellos muros no iba a ser fácil.

No esperaba su visita, no aquel día. Por supuesto sabía que ella había vuelto a Texas, y sentía que era un encuentro incipiente e inevitable, pero por mucho que hubiese estado informado sobre qué hacía Argella a grandes rasgos, nunca se había molestado en saber los detalles de su vida personal. Era suficiente con saber que se encontraba bien. Aegon le había preguntado en alguna ocasión por qué sacrificaba su propia fortuna por eso, y Orys no sabía si en aquella acción había un sentimiento de culpa. Su desprecio a Argilac era claro, y sabía que lo que había hecho no era culpa suya por adquirir un rancho que ya estaba abocado a la ruina. Sin embargo, sabía que los hijos no debían pagar por los pecados de los padres, y que Argella, de haber sido escuchada por su padre, habría podido salvar al rancho Durran de la ruina. La niña que fue no merecía vagar por los errores de Argilac.

No obstante, sabía que el reencuentro, si se daba, sería tenso. No sabía a ciencia cierta si Argella le culpaba de lo ocurrido, pero no le extrañaría si lo hiciese. Era precisamente por ello que había preferido mantener la naturaleza de los fondos anónima, pues sabía que de otro modo los hubiera rechazado. No. Desde luego no sería como cuando jugaban de pequeños. Muchas cosas habían ocurrido como para volver a aquel lugar.

La voz del ama de llaves hizo que se girase en su butaca. Se incorporó, alisándose la camisa con algo de torpeza, pues aunque había oído la voz al otro lado de la puerta pidiendo ver al dueño, no la había reconocido. Y no fue hasta que el ama de llaves se retiró y en la puerta entró la invitada que cayó en la cuenta. Habían pasado muchos años, pero los ojos eran inconfundibles.–Argella...– musitó al darse cuenta. Tardó unos instantes en volver enteramente en sí.–Por favor, toma asiento– hizo un gesto hacia el sillón frente al escritorio.–¿Quieres algo de beber?– Su primer instinto fue ofrecerle un vaso de leche, zumo, pero la persona que tenía frente a él ya no era la niña de siempre, sino una mujer. Y su expresión era mucho más seria que la última vez que se vieron.–¿Qué tal la vuelta a Texas?– sacó dos vasos de una pequeña cabina que tenía detrás, y se sirvió agua.
Hellcat



Spoiler:

AvatarCamposContacto
avatar
STAFF
Mensajes :
694

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: House of the rising sun

Mensaje por Storm Queen el Dom 6 Mar - 17:46

1.Welcome back
Argella Durrandon — Media mañana —  Con Orys


Agua, por favor.

La respuesta de la chica fue más entera de lo que ella misma habría esperado. Los recuerdos la habían golpeado en cuanto cruzó la puerta. Todos. No había ningún rincón de aquella casa, que aún renovado o con un mobiliario mucho más cuidado y moderno, no tuviese algún recuerdo. Y luego estaba el despacho. El último recuerdo que la chica tenía de aquel lugar era encontrar el cuerpo de su padre ahí tendido.

En el momento, había tenido que respirar hondo y cerrar los ojos. Recordándose que él no estaba allí. Era solo un recuerdo. Un horrible recuerdo. Habían sido muchas las pesadillas, muchos los ataques de ansiedad. Pero ahora ella era fuerte. Ella sabía que todo aquello estaba en el pasado. Una nueva y profunda respiración y Argella se sintió preparada para encarar al hombre que era el culpable de todo aquello: Orys Baratheon.

En sus recuerdos, él seguía siendo un adolescente, un chico joven de sonrisa pícara y juguetona, que le seguía los juegos hasta que ella misma acababa agotada. ¿Cómo podía demonizar a un chico así? Sin embargo, poco quedaba de aquel chico en el hombre que había ahora ente ella. Espalda ancha, cuerpo curtido y fuerte. La sonrisa juguetona había desaparecido. Quizás con cualquier recuerdo de la infancia de ambos. Ante ella había un hombre, que si bien era atractivo, sí podía odiar. Con cada fibra de su ser.

Mi visita será breve.—Replicó, rechazando así el ofrecimiento. Sus dedos rodearon el vaso de agua y lo apretó suavemente, comprobando que sus fuerzas seguían intactas. Argella no acostumbraba a beber. Apenas había cumplido la edad legal para hacerlo y el angustioso temor a una perdida de control, como había sucedido con Argilac y su alcoholismo, la aterraba.—Estupendamente. ¿Qué tal las cosas en tu rancho?—El tono, si bien contenido, fue un poco más áspero de lo que habría esperado.

Se obligó a sí misma a carraspear, pero se negó a beber agua. Cuando se sintió más controlada, encaró de nuevo a Orys.—He encontrado trabajo en un bufete en Austin.—No le estaba contando su vida por cualquier motivo, Argella quería que tuviese claro que había vuelto para quedarse. Que su intención no era, simplemente, ser una mera visitante.—Tengo intención de recuperar el rancho Durran.—Dijo, finalmente. No apartó la mirada de su anfitrión, no se achantó ni apocó. No era ella quien tenía nada de lo que avergonzarse o qué temer.

Hellcat


Pack  patrocinado por Classic Teddy Oswald
Spoiler:


Pack  patrocinado por Classic Teddy Oswald
AvatarCamposContacto
avatar
STAFF
Mensajes :
1337

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: House of the rising sun

Mensaje por Dornish sun el Dom 6 Mar - 18:35

1.Welcome back
Orys Baratheon — Media mañana —  Con Argella


Sirvió el vaso también a la invitada, y no se detuvo ni un momento para no vaciar el suyo propio. No se encontraba nervioso, sin embargo sabía que iba a tener que medir sus palabras y movimientos a continuación. Olvidó, por un instante, que se encontraban en el mismo despacho en el que Argilac se había suicidado, y no fue hasta que Argella tomó asiento que recayó en aquello. Justo cuando iba a ofrecerle una visita al rancho para buscar un ambiente más neutro, pues no se atrevería a decir acogedor, fue cuando el tono de la chica le hizo ver que la visita, al igual que inesperada, era un inconveniente para ella. Por supuesto estar allí no debía de ser agradable, por lo que se recostó en su asiento, guardando silencio.

Poco quedaba entre ellos de aquel tiempo, eso era evidente. Cualquiera que hubiera caminado en la habitación hubiera podido verlo con los ojos cerrados. La tensión, no obstante, no parecía importunar a Argella, quien había venido con un propósito claro, si bien Orys no sabía aún cuál. –Todo bien.– su tono, si bien no seco ni cortante, fue breve, pues no quería ahondar en una pregunta que había ido cargada con clara hostilidad. No la culpaba, el rancho había pertenecido a su familia durante generaciones, y si Argella había resultado tener un cuarto del orgullo de su padre, estar allí no era un plato que fuera a ser de su agrado. Todo lo que pudiera decir iba a ser poco más que incidir en la herida.

Tal vez había sido la hostilidad presentada en aquella pregunta por lo que Orys no se sorprendió tanto ante su siguiente anuncio. Sí, abrió ligeramente más los ojos, su gesto se volvió algo más serio y clavó los ojos en ella, pero no dijo nada. Por un momento, dejó que el silencio se instalase entre ambos.–Nunca tuve la oportunidad de decírtelo... siento mucho lo ocurrido, si bien mis palabras no van a servir de nada.– Y sin embargo eran sinceras. Por mucho odio que hubiera podido albergar hacia Argilac, nunca había creado un resentimiento, ni un deseo de venganza en él. Cuando obtuvo el rancho, ni siquiera se regodeó, o se consideró vencedor en algún tipo de rencilla. Obviamente, Argilac había tenido otra visión del asunto.–No dudo de que te has convertido en una gran abogada en estos años– No dudaba porque sabía al fin y al cabo.–Una de las mejores universidades del país, estoy seguro.– dejó el vaso vacío sobre la mesa y cruzó las manos sobre su regazo.–Con el suficiente empeño, tal vez lo consigas. Pero, por los viejos tiempos, preferiría que no fuera así. Supongo que sería inocente pedirte que trabajes para mi aquí en el rancho. Pero te insto a que lo consideres. Al fin y al cabo, necesito abogados
Hellcat



Spoiler:

AvatarCamposContacto
avatar
STAFF
Mensajes :
694

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: House of the rising sun

Mensaje por Storm Queen el Lun 7 Mar - 14:53

1.Welcome back
Argella Durrandon — Media mañana —  Con Orys


Los dedos de la chica se crisparon, sin abandonar el vaso. Aunque hubiese querido cortar o interrumpir a su anfitrión, no habría podido. Había sopesado distintas reacciones por parte de Orys Baratheon, pero ninguna situación pasaba por aquella bizarra escena que se estaba desenvolviendo ante ella. Tuvo que hacer un verdadero esfuerzo para no beber el agua que unos instantes antes le había servido. Sin embargo, Argella seguía dispuesta a no dar ninguna muestra de debilidad.

Carraspeó. Una vez. Dos. Sus ojos volvieron a clavarse en los de su acompañante. Y por un momento se preguntó si estos expresarían toda la rabia que sentía dentro. Toda la ira. Probablemente no. Porque los de él parecían sinceros. Como si realmente lo lamentase. Como si de verdad...

Una sonrisa irónica se dibujó en sus labios. No fue capaz de contenerla, ahora ya tampoco quería.—Muchas gracias. Dicen mucho viniendo de aquel que dio el golpe de gracia.

Apretó los labios con fuerza, lamentando haber mostrado tanta rabia. Se había jurado antes de llegar, que no iba a perder los papeles. Y ahí estaba al borde. En su límite. Pero es que, ¿acaso se estaba riendo de ella? ¿Qué más quería? Respiró hondo dos veces antes de volver a hablar.

No voy a desistir en mi intención.—Replicó, finalmente, intentando ocultar su rabia, bajo una fría cortesía.—Me gustaría poder decir que voy a considerar tu oferta... Pero no pienso hacerlo. No hay nada que me pueda parecer más... más... humillante.

Se puso en pie, casi sin pensar. Se había puesto a prueba a ella misma y estaba resultando ser un fracaso. Debía marcharse de allí, antes de que terminase por perder por completo los papeles. Antes de que todo en lo que había trabajado, no sirviese para nada.

Creo que debería marcharme. No creo que tengamos nada más que hablar.

Hellcat


Pack  patrocinado por Classic Teddy Oswald
Spoiler:


Pack  patrocinado por Classic Teddy Oswald
AvatarCamposContacto
avatar
STAFF
Mensajes :
1337

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: House of the rising sun

Mensaje por Dornish sun el Lun 7 Mar - 16:43

1.Welcome back
Orys Baratheon — Media mañana —  Con Argella


Sus dedos se crisparon cuando escuchó la acusación. No era algo que no esperase, a decir verdad. Sabía que Argella habría buscado culpables, sabía que él había podido dar una última nota, que si el rancho lo hubiese adquirido alguien que no fuese el chico al que solía propinar palizas, el orgullo de Argilac tal vez hubiera podido resistir. Él no se había anclado en el pasado, pero entendía que la perspectiva de su hija debía ser distinta.–Lamento que lo veas así.– musitó, a sabiendas de que estallar en aquel momento para defenderse no sería algo que fuese a beneficiar a ninguno de los dos. Aceptó el aguijonazo, en silencio, y su mirada se fijó en Argella, pues no podía convencerla con palabras de que de verdad sentía lo ocurrido.

Aquella reunión estaba siendo un jarro de agua fría. Por supuesto no había esperado que todo siguiese igual, sabía que Argella debía encontrar todo aquello desagradable, y que la tensión iba a ser palpable. Y pese a ello no hubiera supuesto que dicha frialdad fuera a ser tan... cortante. Había hecho lo posible por ayudar a la hija, pero ya poco importaba. Ella no iba a reflexionar, no iba a reconsiderar su juicio. Y él no iba a desvelar la evidencia que la empujara a ello. No había hecho lo que había hecho por culpa, o por tener un elemento que usar a su favor para evitar la venganza de la hija, al fin y al cabo.

Entiendo que puede parecerlo. Pero este es tu hogar, Argella. Te criaste aquí y conoces el rancho mejor que nadie. La mayoría de las innovaciones que he podido llevar yo a cabo habrían podido tener mejores resultados incluso si tu voz hubiera sido escuchada. No quiero que trabajes para mi. Entiendo que no.– era cierto que había heredado el orgullo de su padre, aunque en ambos casos el rechazo a la persona de Orys tenía unas motivaciones radicalmente diferentes.–Pero sí que trabajes aquí. Podrás conocer mejor mis debilidades, y recuperar el rancho bajo mis narices, si así lo deseas.

Se mordió el labio inferior.

Ahora, si quieres puedes marcharte. Ha sido un placer verte de nuevo, Argella. Aunque sé que no dirás lo mismo.
Hellcat



Spoiler:

AvatarCamposContacto
avatar
STAFF
Mensajes :
694

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: House of the rising sun

Mensaje por Storm Queen el Lun 7 Mar - 17:08

1.Welcome back
Argella Durrandon — Media mañana —  Con Orys


Había estado tan cerca de marcharse. Simplemente tenía que darse la vuelta y abandonar aquel despacho. Pero las palabras de Orys la habían anclado a la silla y se encontró sentada, escuchando lo que aquel hombre tenía que decir. Palabras que no quería escuchar. No quería sus disculpas, no quería su comprensión, no quería que fuese compasivo con ella ni que tratase de entenderla. No. No quería nada de eso. Él era el culpable. No. No podía ser bueno con ella, no podía pretender preocuparse por ella o que le deseaba lo mejor.

Sus palabras dolían. No solo eso. Con cada palabra, los recuerdos la golpeaban. Esa casa... Le estaba empezando a doler la cabeza. Se sentía sofocada, angustiada. La habitación era demasiado pequeña y ella estaba perdiendo el control. Se puso en pie y eso, le ayudó a tener perspectiva. Tenía que respirar hondo. Tenía que encontrar el control.

Clavó sus ojos azules en los de él. Quería que se callase. Quería... Necesitaba marcharse de allí.—¡No necesito tu ayuda! No... ¡No necesito tu ayuda para recuperar lo que es mío!—Su voz se quebró y Argella se odió a sí misma con todas sus fuerzas.

Retrocedió un paso. Luego otro. Tenía... El control. No era una niña. No era lo mismo. Ella podía. Ella era fuerte...

Me... me voy.—Murmuró para ella misma, antes de darse la vuelta y salir. Cruzando la casa hasta la puerta, prácticamente corriendo hasta el coche. Afrontar el pasado era muchísimo más difícil de lo que habría esperado. Y mucho menos satisfactorio.

Hellcat


Pack  patrocinado por Classic Teddy Oswald
Spoiler:


Pack  patrocinado por Classic Teddy Oswald
AvatarCamposContacto
avatar
STAFF
Mensajes :
1337

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: House of the rising sun

Mensaje por Dornish sun el Lun 7 Mar - 17:28

2. Let's get down to business
Orys Baratheon — Media mañana —  Con Argella


Habían pasado dos semanas desde la visita de Argella. Orys había decidido algo que, si bien podía ser discutible, él consideraba lo justo. Al fin y al cabo Argella había rechazado trabajar para él, pero no en el rancho. No le costó mucho encontrar el bufete en el que había sido contratada. Sus servicios eran de bastante renombre en la ciudad de Austin, así que no resultaba raro que Orys contratase sus servicios. Al fin y al cabo, necesitaba abogados, sobre todo ante el pequeño litigio que había comenzado uno de sus vecinos, quien trataba de justificar que un pequeño terreno le pertenecía, cuando era claro en todos los planos y títulos de propiedad que se encontraba dentro de su propia finca. Pero sabía que necesitaría abogados a futuro, y sobre todo sabía de cierta abogada que conocía los pormenores del rancho Durran a la perfección.

Le indicó a los abogados que conocía a cierta becaria de la firma que podría ayudar mejor con sus conocimientos, antes de firmar el contrato con ellos.

No tuvo que hacer nada más. Unos días después le llamaron del bufete, pues iban a reunirse con él para hablar del caso y, sobre todo, recoger los documentos. Orys accedió y pidió que la reunión se realizase en un restaurante de la ciudad. No sabía si Argella acompañaría a su jefe, aunque ciertamente lo esperaba. El atasco de camino a la ciudad hizo que cuando bajó del coche fuese casi corriendo de camino al pequeño restaurante donde era la reunión, contrastando el aire formal de su ropa con la actitud de un hombre corriendo por la calle.

El señor Penrose se encuentra en su mesa esperándole, señor.

Mis disculpas, el tráfico...– inspiró hondo para ocultar que tenía la respiración ligeramente entrecortada y se quitó la chaqueta, entrando a la zona de comensales. La mesa donde estaba el abogado era bien visible, y Orys esbozó una pequeña sonrisa cuando vio que, a su lado, se encontraba un rostro aún más familiar.
Hellcat



Spoiler:

AvatarCamposContacto
avatar
STAFF
Mensajes :
694

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: House of the rising sun

Mensaje por Storm Queen el Lun 7 Mar - 18:27

2. LET'S GET DOWN TO BUSINESS
Argella Durrandon — Media mañana —  Con Orys


Las dos siguientes semanas habían sido duras y habían estado cargadas de trabajo. Y Argella Durrandon no podía estar más agradecida al respecto. Había pasado largas y tediosas mañanas rodeada de documentos y archivos, revisando formularios, redactando informes, asistiendo a reuniones y, en resumen, viendo cómo su vida era robada entre esas cuatro paredes. Aunque una parte de ella adoraba estar tan ocupada, eso evitaba que su mente vagase en distintos temas, entre otros, cierta proposición; no podía evitar sentirse cansada y saturada. Era una trabajadora diligente, apasionada y se esforzaba en seguir el ritmo, sus ansias de crecer eran innegables.

Pero Argella no podía negar que ella no quería trabajar así. Un par de veces se encontró fantaseando con los tiempos en los que había soñado con llevar el negocio de su padre. Dedicarse a la cría de caballos, hacer de ello un negocio moderno y rentable. Pasear por la finca, disfrutar del aire, estar en su despacho... Sin embargo, los buenos pensamientos se truncaban abruptamente al llegar al despacho. En esos momentos, sacudía la cabeza y volvía a centrarse en cualquier asunto que tuviese entre manos. No era estúpida, tampoco. Era plenamente consciente de que tenía un problema con aquellos recuerdos. Al igual que lo tenía con otras muchas cosas. Nunca admitiría en voz alta que un escalofrío de terror recorría su espalda cuando algún hombre a su alrededor hacía un movimiento brusco. Pero eran cosas que trabajaría después.

Dos semanas después, Argella estaba pletórica porque su jefe, el señor Penrose, había solicitado su presencia en una reunión de negocios. El hombre le había comentado que la consideraba capaz de entender la importancia del asunto y que podía resultar útil. Argella había estado indagando y al parecer se trataba de algunos asuntos de fincas. No le extrañó. En los alrededores había multitud de ranchos y propiedades y esos problemas eran algo bastante frecuentes.

Sin embargo, quiso abofetearse cuando un rato después, se unió a la mesa del elegante restaurante en el que se encontraban, ni más ni menos, que Orys Baratheon. Sonriendo, como si todo aquello fuese divertido o algo así. Tuvo que morderse la lengua y esbozar una sonrisa educada, mientras fingía no conocer al hombre que estaba embutido en un elegante traje, ante ella.

No se preocupe, señor Baratheon. Acabamos de llegar.—Notó el asentimiento satisfecho de su jefe y deseó poder haber cargado sus palabras con veneno, para que cuando llegasen a él, lo matasen de forma lenta y tortuosa.—¿Qué quería tratar?

Señorita Durrandon, sea paciente, estamos en una comida.—La reprendió el señor Penrose, con tono afable, antes de volverse hacia el motivo de sus desgracias.—Discúlpela, señor Baratheon, es nueva.

Apretó los labios con fuerza mientras, de nuevo, deseaba la capacidad para poder matar a Orys Baratheon con la mirada, mientras esbozaba una sonrisa que tenía más de mueca.

Hellcat


Pack  patrocinado por Classic Teddy Oswald
Spoiler:


Pack  patrocinado por Classic Teddy Oswald
AvatarCamposContacto
avatar
STAFF
Mensajes :
1337

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: House of the rising sun

Mensaje por Dornish sun el Lun 7 Mar - 19:27

2. Let's get down to business
Orys Baratheon — Media mañana —  Con Argella


Orys estrechó primero la mano de su abogado, para luego ofrecer el mismo gesto a la mujer que, por supuesto, él conocía. Tendría que haber supuesto que ella no sabría a quién iba a ver, o de lo contrario estaba bastante seguro de que hubiera encontrado alguna forma de evitar el encuentro, incluso aunque conllevase alguna molestia con el jefe. No obstante, allí estaban los tres, y uno de ellos ajeno a todo lo que se escondía detrás de aquel encuentro.

Argella se había arreglado, pues no por nada aquella era una reunión de negocios, pero a juzgar por las ojeras, parecía cansada. Y a juzgar por la expresión de enfado, tampoco se encontraba a gusto allí, de lo cual no podía culparla. No obstante, Orys había dispuesto para que se vieran, y si aquella era la única manera, que así fuera, aunque algo le decía que no estaba sino alimentando las llamas de su odio, y que el día en que consiguiera vengarse, iba a lamentar haber seguido empujando.–No se preocupe, señor Penrose, sin duda se debe a que la señorita Durrandon no esperaba verme.–alzó la mano para llamar la atención del camarero, y detuvo la conversación unos instantes para pedir algo de vino. Ahora no se encontraba aprisionado o sorprendido como en su primer encuentro, y en un ambiente bastante más relajado, para él, se permitiría disfrutar un poco del tiempo del que disponían.–Disculpe, creo que falta algo de contexto. Conozco a Argella... a la señorita Durrandon, desde hace bastantes años, y es por ello por lo que creo que será mejor para este caso, y todos los que pueda tener en relación conmigo en el futuro. Conoce la propiedad a la perfección, diría que incluso mejor que yo, al fin y al cabo.

Cuando por fin se acercó el camarero, se detuvo. No quería hablar con más gente delante, mientras les servían el vino. El señor Penrose parecía algo confuso, sin duda no esperaba aquello, pero esperaba que se tratase de una sorpresa grata.

Sería una pena relegarla a un puesto de becaria pudiendo aprovechar su potencial.
Hellcat



Spoiler:

AvatarCamposContacto
avatar
STAFF
Mensajes :
694

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: House of the rising sun

Mensaje por Storm Queen el Lun 7 Mar - 20:18

2. LET'S GET DOWN TO BUSINESS
Argella Durrandon — Media mañana —  Con Orys


Nunca se había dado cuenta de lo interesante que podía ser un vaso de agua. Mientras su jefe la regañaba por sus prisas y, cómo no, Orys salía en su defensa, como si por algún casual lo necesitase, Argella se dedicó a contemplar su vaso de agua, como si de una maravilla se tratase. Había declinado el beber ningún tipo de alcohol, como siempre hacía. Y ahora mismo, se reafirmaba en su decisión, sabiendo que necesitaba la mente absolutamente despejada si quería zafarse de la encerrona en la que se había visto envuelta.

Sin embargo, sus ojos se vieron atraídos hacia el principal origen de sus desgracias con la fuerza de un imán, cuando decidió sacar a colación la relación que ambos mantenían. ¡Y no solo eso! Para su absoluto asombro, a pesar de que ella se había negado en rotundo y claramente a trabajar para él, estaba ahí, exponiendo de forma muy lógica a su jefe, por qué debía ser ella la que hiciese el trabajo.

En tres ocasiones abrió Argella la boca y en esas tres ocasiones la cerró, al instante, sin saber bien qué argumento esgrimir para librarse de aquello. Sobre todo, porque insultar a un cliente no es algo que fuese a ser bien visto por su jefe. Sobre todo, a un cliente rico. Y no podía decir nada, ya que, aparentemente, no se trataba de que Orys Baratheon se estaba saliendo con la suya, sino que la estaba halagando. Lamentablemente, solo ella era consciente de la jugarreta.

Disculpe, señor Baratheon, no quisiera que el señor Penrose se viese... limitado por su petición. Aún soy una simple aprendiz y es absolutamente razonable, que decida dejar este asunto en manos de una persona muchísimo más capacitada. Yo tengo mucho que aprender.—Se apresuró a añadir la mujer, en cuanto Orys cerró su boca del mal.

Tras dedicarle a su jefe una sonrisa amable, fulminó con la mirada a su estimado cliente. Y solo cuando el señor Penrose se distrajo con su propia copa, Argella gesticuló sin emitir ningún sonido, en dirección al dueño del rancho.—¿Qué demonios crees que estás haciendo?

Hellcat


Pack  patrocinado por Classic Teddy Oswald
Spoiler:


Pack  patrocinado por Classic Teddy Oswald
AvatarCamposContacto
avatar
STAFF
Mensajes :
1337

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: House of the rising sun

Mensaje por Dornish sun el Lun 7 Mar - 22:29

2. Let's get down to business
Orys Baratheon — Media mañana —  Con Argella


Orys simplemente asintió a lo que decía Argella, pues no iba a aceptar un no por respuesta, pero no quería que el señor Penrose considerase que algo extraño estaba ocurriendo, si bien estaba seguro de que el hombre debía estar ya bastante sorprendido. Así que cuando el camarero dejó los menús delante de ellos se cubrió ligeramente el rostro para mirar a Argella y dedicarle una sonrisa a escondidas del abogado. Sin decir palabra en voz alta, pronunció con los labios.–Ayudarte– aunque sabía que no le iba a gustar aquello, porque el orgullo no se resentiría ni un ápice, y obtener ayuda de la persona a la que culpaba de algo tan horrible como la muerte de su padre debía ser algo que ella no deseaba.

Orys no quería presionarla, la verdad fuera dicha, pero quería darle la oportunidad de trabajar en el rancho que sabía que amaba, o de lo contrario no estaría tomándose tantas molestias por «recuperarlo». Si para ello tenía que recurrir a ciertas tácticas menos convencionales, sin duda lo haría. La testarudez de un Durrandon al parecer no era algo que se vencía con facilidad.

Miró al señor Penrose con una sonrisa y señaló el chuletón de ternera del menú para que el camarero tomase nota antes de volcar su atención en el hombre.

Tal vez sea cierto, pero confío en que su bufete puede permitirse dejar más de un letrado a mi disposición, ¿verdad? Alguien con la experiencia en los juzgados que se complemente con los conocimientos de la señorita Durrandon.– cuando dijo eso llevó una mano al maletín que había dejado bajo su silla.– Lo que me recuerda...he traído los documentos que me pidió. Las cuentas, los estatutos y escrituras de propiedad.– tendió el maletín a la señorita, en lugar de al señor Penrose.–Todo lo que podáis necesitar, por supuesto. Aunque me deberéis disculpar, no soy un experto del mundo del derecho, por lo que si me he dejado algo por supuesto podéis pedírmelo.–en ese momento su atención sí pasó por fin de Penrose a Argella. Al fin y al cabo en aquel maletín tenía una parte, pero podía tenderle a Argella cualquier documento y cualquier cuenta con la que pudiera buscar una rendija para recuperar su rancho por medio de batallas legales, él estaba seguro de que no las encontraría y, por otro lado, tenía cierto interés en ver cuánto había aprovechado los estudios que había podido pagar tras el fallecimiento de su padre.


Hellcat



Spoiler:

AvatarCamposContacto
avatar
STAFF
Mensajes :
694

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: House of the rising sun

Mensaje por Storm Queen el Lun 7 Mar - 22:55

2. LET'S GET DOWN TO BUSINESS
Argella Durrandon — Media mañana —  Con Orys


Quería echar un vistazo a la carta, por pura cortesía y buscar lo más barato y rápido de comer. Lo primero, porque su sueldo de becaría no le permitía grandes lujos y no pensaba dejar que la invitasen, lo segundo, porque no quería tener que estar viendo la cara de aquel hombre mucho más rato. Sin embargo, cuando sus ojos iban a empezar a barrer la carta, se topó con el gesto de Orys, que muy amablemente le explicaba que le estaba ofreciendo su ayuda. Sus dedos se crisparon en el menú y se obligó, ahora sí, a leerlo o al menos, a fingir que lo hacía.

Por el rabillo del ojo podía ver cómo su jefe, el señor Penrose empezaba a parecer convencido con los argumentos de Orys. Y mientras ambos pedían carne, de los manjares más caros del menú, ella señaló una triste ensalada: más rápida de comer y barata. Luego, bajó el menú y se dedicó a observar a ambos hombres. Hasta que su atención se vio reclamada por el maletín. La Durrandon no pudo más que enarcar una ceja. Había dejado claras sus intenciones de recuperar el rancho y ahora, su dueño, le tendía los papeles legales, como si de un reto se tratase. Parecía que la invitaba a buscar cualquier irregularidad, que no iba a encontrar.

Aún así, Argella esbozó una sonrisa educada, ya que su jefe seguía mirando y cogió el maletín. Abriéndolo allí mismo y mirando rápidamente los papeles de forma rutinaria. En principio, estaba todo. No dudaba que estuviese en orden. A fin de cuentas, Orys había contado con el respaldo de Aegon Targaryen, otro gran empresario de la zona. Seguramente había contado con un buen abogado.

Argella se había preguntado muchas veces si no habría un porcentaje del rancho que hubiese pertenecido a su madre y por ende a ella misma, al ser herencia. Eso, si bien no conseguiría anular la venta, quizás conseguiría darle parte de la propiedad, que era algo. No obstante, no serían los papeles de Orys los que le mostrarían aquello, tendría que mirar los del propio Argilac. Que desconocía por completo dónde se encontraban.

Verá, señor Penrose, aunque la confianza del señor Baratheon en mí es... halagadora.—Se esforzó por no escupir la palabra y esbozar una sonrisa, muy a su pesar.—El rancho se encuentra a las afueras de la ciudad, no puedo permitirme el estar viajando de forma regular allí. Me temo que mi sueldo sigue siendo el de una becaria.—Trató de mostrarse divertida y al parecer, su jefe lo encontró divertido también.—Así que, por el bienestar del cliente, me veo obligada, muy a mi pesar, a insistir en que elija a otro.

Lanzó una mirada victoriosa al hombre que se sentaba frente a ella. Sus papeles privados eran tentadores, pero no pensaba trabajar para él, por muchas trampas que le pusiese.

Hellcat


Pack  patrocinado por Classic Teddy Oswald
Spoiler:


Pack  patrocinado por Classic Teddy Oswald
AvatarCamposContacto
avatar
STAFF
Mensajes :
1337

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: House of the rising sun

Mensaje por Dornish sun el Mar 8 Mar - 3:16

2. Let's get down to business
Orys Baratheon — Media mañana —  Con Argella


Cruzó ambas manos sobre la mesa, y su atención se vio dividida entre abogado y becaria. La excusa dada por Argella, si bien creíble, no era más que eso, una excusa. Orys se negaba a, ni por un momento, dar el tema por zanjado ahí mismo. Sabía que el señor Penrose debía estar sin duda extrañado, y que presionar con el tema sólo serviría para provocarle más preguntas. Preguntas que podría resolver por sí mismo con facilidad en cuanto buscase entre los papeles que le acababa de entregar y encontrase el nombre del anterior dueño del rancho.

Entiendo la preocupación, aunque si ese es el mayor problema, mi chófer podrá llevarla. La mayoría del tiempo no tiene nada que hacer, y estoy seguro de que agradecerá el viaje.– frunció los labios ligeramente antes de volver a hablar.–Aunque creía recordar que usted tiene coche. Si lo que le preocupa es la gasolina, de nuevo puede reembolsarse los kilómetros que la lejanía de mi finca le pueda llevar a hacer– omitió el mencionar cómo sabía que tenía coche, pues en su última visita había llegado, y se había ido corriendo con la misma rapidez, conduciendo su propio coche. Sin duda, si se podía permitir conducir tal distancia para dirigirle una rápida amenaza, podría conducir para su nuevo trabajo, el cual presentaba más oportunidades.

Cuando la comida llegó, tomó la copa de vino entre sus dedos y, tras unos instantes de duda, la alzó.–Permitámonos brindar antes. Por el rancho Durran.– exclamó, con un tono relajado y distendido, sin mirar a Argella más que de soslayo.

Hellcat



Spoiler:

AvatarCamposContacto
avatar
STAFF
Mensajes :
694

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: House of the rising sun

Mensaje por Storm Queen el Mar 8 Mar - 13:18

2. LET'S GET DOWN TO BUSINESS
Argella Durrandon — Media mañana —  Con Orys


Sus labios se crisparon, formando una línea tensa y claramente hostil. No comprendía el afán de aquel hombre en obligarla a ir en contra de su propia voluntad y decisiones. De estar en otra situación, le habría replicado unas cuantas cosas. Sin embargo, frente a su jefe, debía limitarse a agachar la cabeza y notar cómo la bilis crecía en su interior. Por supuesto, no existía una solución sencilla, si Orys Baratheon estaba tan determinado como parecía. Por un lado, Argella no poseía un peso o un renombre que le permitiese negarse a ese trabajo, eso estaba claro. Por otro lado, Argella podía arriesgarse, hacerlo y aceptar trabajar como becaria en otro de los bufetes de la zona que habían aceptado su solicitud, pero se exponía, en primer lugar, a parecer poco profesional y en segundo lugar, a que sus esfuerzos no sirviesen de nada, cuando Orys realizase la misma operación con su nuevo despacho.

No quiero ser una molestia...—Replicó finalmente, aunque ya asumía en sus palabras, la derrota. Si tan solo no estuviese el señor Penrose...—De verdad, me gustaría insistir una vez más en que considerase a otra persona. Estoy segura de que hay miembros del bufete mucho mejor preparados para ofrecer una asesoría completa, que le quiten menos tiempo y esfuerzos, señor Baratheon. A fin de cuentas, a mí me queda tantísimo por aprender...Dibujó una expresión compungida, dedicada en su totalidad al señor Penrose, intentando jugar su última carta: la modestia. Por supuesto, absolutamente falsa. Argella tenía unas notas excelentes y se sentía perfectamente capaz. Pero: No quiero hacerlo, no era un argumento de peso.

Sus dedos se apretaron cuando sujetó el vaso y cuando lo alzó en el brindis, lo hizo con una clara desgana y no sin cierta hostilidad en su mirada, que estaba clavado en el dueño del rancho. Cualquiera esperaría, que al menos, hubiese cambiado el nombre del rancho.

Esperemos que sea un negocio próspero y feliz.—Replicó ella, no sin cierta sorna.

Hellcat


Pack  patrocinado por Classic Teddy Oswald
Spoiler:


Pack  patrocinado por Classic Teddy Oswald
AvatarCamposContacto
avatar
STAFF
Mensajes :
1337

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: House of the rising sun

Mensaje por Dornish sun el Mar 8 Mar - 19:39

2. Let's get down to business
Orys Baratheon — Media mañana —  Con Argella


La confusión era palpable en el rostro de Penrose, por lo que Orys decidió, tras el brindis, centrar su atención en el abogado, pues sin duda aquello debía parecer una comida con el objetivo de hablar exclusivamente de la becaria. Tras dedicarle una breve sonrisa a Argella, chocó su copa con la del hombre y le miró con aquella misma sonrisa.–Por supuesto es usted el profesional aquí, no querría entrometerme en areas en las que no tengo experiencia, ni en cómo gestionará mi caso. Su bufete es el mejor de la ciudad y, como tal, no me cabe duda de que su juicio estará en lo acertado en este asunto.

Pues al final no dejaba de ser cierto que no debería imponer la presencia de Argella como una condición, aquello sería sobrepasarse. No obstante, confiaba en que el señor Penrose habría considerado tanto su actitud favorable como los argumentos que había expuesto en favor de conceder a la becaria una oportunidad para acercarse a su bienamado rancho, aunque aquello, sin duda, no era algo que Penrose sabía, al menos por el momento.

Quién sabe, probablemente sólo tuviera que sumar dos y dos para hallar el vínculo entre el nombre del rancho y el apellido de su becaria.

Orys degustó el vino, y la conversación tomó un tono más distendido entre los caballeros. De vez en cuando, dirigía alguna mirada de soslayo a Argella, tratando de ver sus reacciones, pero pronto la conversación se desvió a temas más allá del rancho, el señor Penrose le habló de su mujer y su hija, le preguntó a Orys por su familia y, sin ningún problema, le respondió que no contaba con una. Ni siquiera con padres o hermanos, por lo que él sabía. No obstante, aquellos traumas de juventud poco efecto le causaban entonces, por lo que pese al segundo de silencio que guardó Penrose, la conversación retomó pronto su cauce.

Orys había hecho algún comentario sobre la carne, diciendo que no se trataba de la mejor, en defensa de su rancho, pero claro, aquello era más bien una forma de derrochar orgullo. Tras invitar a Penrose al rancho en alguna ocasión, tal vez para una barbacoa, llegaron a los postres. Y tras los postres, otra copa de vino. Finalmente, cuando el tiempo hubo llegado para marcharse, Penrose por fin volvió al tema inicial. –Creo que ya sé quién será el mejor abogado para llevar el caso, señor Baratheon. La señorita Durrandon podrá acompañarle y aprender.

Suena perfecto. Muchas gracias– Orys le estrechó la mano a modo de despedida y le sonrió, aunque en aquel momento no miró a Argella.

Hellcat



Spoiler:

AvatarCamposContacto
avatar
STAFF
Mensajes :
694

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: House of the rising sun

Mensaje por Storm Queen el Mar 8 Mar - 21:34

3. Sweet Home
Argella Durrandon — 9:00 —  Rancho Durran — Con Orys


Se había tenido que levantar mucho más pronto de lo que acostumbraba. No había salido el sol y ya tenía un Whatsapp, que parpadeaba en el móvil. Sin embargo, había esperado a estar duchada, vestida y arreglada para mirar el mensaje. Se trataba de un mensaje de Lyonel Dondarrion, el abogado con el que iba a trabajar. Lyonel era algo mayor que ella, pero no demasiado y desde que había entrado en el bufete, se había mostrado encantador. Daba la casualidad de que había vivido en el pueblo cercano al rancho Durran cuando era niño y tenía recuerdos de Argella y su padre, así que en seguida se había sentido cómoda con él. Tanto en lo ocioso como en lo laboral.

En el mensaje, le comentaba, bastante preocupado, que le había surgido una reunión en el último momento, no podría ir esa mañana, tal como había prometido. Un suspiro resignado precedió a una rápida respuesta, donde aseguraba que no le molestaba ir sola. Tras un par de cortesías más y prometerla un café en cuanto tuviesen un hueco, Argella se recogió el pelo en una coleta y contempló su atuendo. Unos vaqueros, unas botas y una camisa cómoda. No iba a cometer el error de ir en traje a un rancho, por mucho que trabajase para el dueño. Tras atrapar el bolso salió de casa, con tiempo de sobra para parar a echar gasolina. Por supuesto, se aseguró de pedir el recibo. Ya que el magnánimo cliente se había ofrecido a pagarle este molesto gasto...

Condujo escuchando a todo volumen a Bon Jovi, intentando relajarse. Necesitaba ir más serena ya que Orys Baratheon había demostrado tener un don para sacarla de sus casillas. Se permitió hasta cantar a gritos, incluso. Sin embargo, apagó la música mucho antes de aparcar el coche, esta vez dentro del propio rancho. Como era de esperar, dentro de este, ya había actividad. Argella saludó a los trabajadores con una sonrisa, antes de mirar la hora en el móvil. Todavía tenía un rato antes de la reunión con el dueño. Abrió una vez más el coche, para dejar el bolso y la carpeta con papeles dentro de este. Y tras saludar al ama de llaves, le pidió que no avisase aún de su llegada.

A grandes pasos abandonó la casa principal, dejando desconcertada a la mujer. Y cuando estuvo fuera de la vista respiró hondo y salió corriendo hacia los establos. Conocía el camino a la perfección. Recordaba haberlo recorrido de la misma forma, un millón de veces. Corriendo. A veces entre lágrimas, otras veces a carcajadas. Era su lugar favorito. Su refugio.

Se detuvo un instante antes de cruzar la puerta de las caballerizas. El fuerte olor, tan característico, perforó su nariz. Hizo una mueca, más divertida que de desagrado y, tras comprobar que no había nadie, entró en estas. Su mirada recorrió cada cajón, dejando escapar una pequeña exclamación cuando el caballo le era familiar. Pero sus ojos no se detuvieron, ansiosos hasta que no encontró lo que estaba buscando.

Tuvo que reunir todas sus fuerzas para no dejar escapar un sollozo cuando sus ojos se encontraron con Storm. La yegua debía tener doce años, ya. Argella sintió cómo los ojos le ardían por las lágrimas que no quería derramar. Había sido casi como una mejor amiga, cuando era pequeña. Había aprendido a montar en el padre de esta, Billy. Y cuando la pequeña había nacido, su padre, que no tenía ningún interés por la cría de caballos, había decidido ponerle un precio ridículo a la criatura. Su hija, no obstante, no estaba dispuesta a dejarla escapar. Con diez años, se había convertido en la recadera de todo el rancho y de todo el pueblo. Había hecho galletas, pasteles y cualquier cosa que se pudiese vender. Y casi seis meses después, en los cuales se había ocupado de visitar a su futura yegua con regularidad, se la había comprado a su padre.

Era una de las pocas veces en las que Argella recordaba haber visto sorpresa y un poco de orgullo en el rostro de su progenitor. Desde entonces, Storm había sido su posesión más preciada. Todas las tardes iba a los establos. Acudió a cada uno de sus entrenamientos de doma, donde escuchaba al mozo quejarse de lo cabezotas y temperamentales que eran tanto el animal como la dueña, mientras ella reía entre carcajadas. Luego los paseos y carreras habían sido algo habitual. Cuando estaba contenta, cuando estaba triste. Storm había sido su refugio. Juntas no habían barajado miedos ni fronteras en sus largas caminatas.

Se acercó a esta, con pasos trémulos. La yegua relinchó y la mano que había extendido la mujer, se detuvo. Por un instante, temió que la mordiese, que no la reconociese. Pero unos eternos segundos después, el animal dio un cabezazo juguetón a la mano extendida y le chupó la mano, como si reclamase el habitual terrón de azúcar.

Podía ser casualidad. Podría serlo. Pero Argella no podía dejar de pensar que el animal la había reconocido. En aquel entonces, solo se mostraba cariñosa con ella. Sus ojos se llenaron de lágrimas y se abrazó al cuello del animal, que solo resopló, casi como si se resignase.

Oh, Storm, te he echado tanto de menos... Pero ya estoy en casa. Te prometo que nunca más te voy a dejar. Te lo juro.—Y era infantil y absurdo. Pero Argella había tenido muy pocos momentos en su vida para ser infantil y absurda. Y sin duda, iba permitirse aquel.

De espaldas a la puerta y completamente inmersa en aquel reencuentro, era totalmente ajena a si aquella reunión había dejado de ser privada.

Hellcat


Última edición por Storm Queen el Dom 11 Sep - 22:36, editado 1 vez


Pack  patrocinado por Classic Teddy Oswald
Spoiler:


Pack  patrocinado por Classic Teddy Oswald
AvatarCamposContacto
avatar
STAFF
Mensajes :
1337

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: House of the rising sun

Mensaje por Dornish sun el Mar 8 Mar - 22:06

3. Sweet Home
Orys Baratheon — 9:00 —  Rancho Durran — Con Argella


Como cada mañana, se había despertado temprano. Nunca le había costado encontrar energía poco después de salir de la cama, tras años acostumbrado al trabajo duro. No había dejado que el estilo de vida distendido que podía gozar ahora le relajase en ese ámbito. Cada mañana, tan pronto como los trabajadores llegaban al rancho para empezar con sus tareas, allí estaba Orys para acompañarles durante al menos media hora desde la mera supervisión hasta una mano tendida aquí y allá. Por supuesto tenía otras cosas que hacer durante el resto del día, en este caso ver a sus abogados en una pequeña reunión para continuar dilucidando los temas de los límites de su propiedad. Pero aquel tiempo que dedicaba cada mañana le devolvía a otra época. Fueran treinta minutos o dos horas, cada segundo que dedicaba a pasear por el rancho y ayudar, desde rellenar el depósito de forraje hasta ayudar a contener el ganado antes de ser marcado al rojo, le recordaban que, pese a todo lo que había cambiado, el joven adolescente despreocupado que había sido seguía allí, en algún lugar.

Aún quedaban unos minutos para la reunión, y estaba decidido a aprovecharlos al máximo, aunque ello implicase asistir ligeramente más desaliñado y sudado de lo debido. En aquella mañana tocaba cargar madera para la reparación de parte de una valla, una actividad rutinaria que le permitía centrar sus pensamientos en absolutamente nada. Y así era como quería que transcurriese la mañana, una manera relajante de despertar, quería pensar.

Se sacudió las manos, arrojando algunos trozos de paja que se habían quedado atrapados entre sus dedos, y alzó la mirada. No contaba con su reloj, pero esperaba que el ama de llaves anunciase la llegada de los abogados cuando fuera debido. Sin embargo, fue algo diferente lo que llamó su atención. No fue la presencia de dos personas trajeadas, o la llegada de un coche extraño, sino una figura menuda y bastante familiar corriendo hasta los establos. Orys dejó los leños a un lado y siguió los mismos pasos, aunque con una mayor lentitud. No tenía prisa, pero sobre todo tenía curiosidad. Conforme se acercaba, sus pasos se volvían más lentos, como si temiera que su presencia fuese a perturbar la escena, o si estuviese adentrándose en un lugar donde no era recibido.

Hubiera esperado muchas cosas al otro lado de la puerta, pero no aquella.

Por supuesto recordaba el hecho de que Argella había tenido una relación muy especial con su yegua, Storm. Y aunque habían conservado y cuidado a la yegua durante su ausencia, Orys no había caído en la cuenta de las ganas que podría tener de verla. Se apoyó en el vano de la puerta de los establos, dejando espacio para aquel reencuentro, e incluso se quitó el sombrero, como si de una seña de respeto se tratase.

Trató de quedarse quieto un rato, simplemente dejando que ambas, yegua y dueña, disfrutasen del momento. Sabía que había hecho bien en insistir porque Argella volviese al rancho, aunque fuese a trabajar, y si había tenido dudas de ello, se disiparon en aquel momento. Tras unos segundos, dio un par de pasos adelante. –Sigue siendo tuya.–murmuró, como si temiera sobresaltarla.–Sé que si vives en la ciudad no tendrás dónde alojarla, pero Storm es tuya, y mientras esté aquí puedes venir cuando quieras para verla o cabalgarla.– y ahora que ya había revelado su posición y roto el silencio, dio otro par de pasos hacia ellas, si bien la distancia seguía siendo amplia.

Hellcat



Spoiler:

AvatarCamposContacto
avatar
STAFF
Mensajes :
694

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: House of the rising sun

Mensaje por Storm Queen el Mar 8 Mar - 23:38

3. Sweet Home
Argella Durrandon — 9:00 —  Rancho Durran — Con Orys


Seguía abrazada a Storm, acariciando el cuello del animal. La yegua parecía sorprendentemente tranquila y la sonrisa se dibujó en el rosto de la chica, pese a las lágrimas que ya recorrían sus mejillas. La realidad poco a poco se iba abriendo paso en su mente. Por mucho que lo desease, por mucho que pareciese algo más real, Storm y ella no estaban mucho más cerca de lo que habían estado años atrás. Ella vivía en Austin, trabajaba en un bufete de abogados y vivía en un modesto apartamento que se podía permitir alquilar con su sueldo. Un caballo no entraba, de ninguna manera en aquella ecuación.

La voz que vino desde la entrada la sobresaltó. Y se aseguró de limpiar las lágrimas que habían recorrido su rostro antes de volverse hacia el dueño del rancho, que contemplaba la escena con un aire casi solemne. Argella apretó los labios, molesta en su debilidad. Había ido con la intención de mostrarse más estoica que nunca y había fracasado y la reunión ni siquiera había comenzado. Se terminó de alejar de Storm, enfrentando directamente a Orys, no quería hablar. No al menos hasta que recuperase por completo la fuerza de su voz.

No somos amigos. No tengo intención de venir al rancho que en su día, fue mi hogar, en calidad de invitada. No tengo intención, tampoco, de recorrer estos terrenos a lomos de mi yegua, sintiéndome una intrusa. Storm es mi yegua, sí. Yo pagué por ella.—Lanzó una rápida mirada al animal mencionado.—Pero ahora mismo, me pertenece tanto, como puede hacerlo la luna. Storm pertenece al rancho y el rancho... es tuyo. Al menos por el momento.

Carraspeó, odiando en cada momento lo rota que sonaba su voz. No podía aceptar las migas de pan que él le arrojaba, por mucho hambre que tuviese. Podía hacerlo, podía recuperar el rancho Durran. Un rancho lleno de recuerdos agridulces: su yegua y su mejor amiga, la muerte de su padre, la indiferencia, el desprecio, el miedo, la libertad, la tierra bajo sus pies descalzos, los animales, el hogar... No sabía cuántos recuerdos atesoraba. Cada esquina de aquel lugar despertaba un nuevo recuerdo. Muchos de ellos no eran agradables.

Tras acariciar de nuevo la cabeza del animal, se comenzó a alejar, con pasos apresurados. No quería mirar, no quería escuchar. Sabía que si volvía la vista atrás, se rompería por completo. Tenía que alejarse de allí, tenía que llegar a un lugar seguro, donde los recuerdos no la ahogasen por completo.

Creo que teníamos una reunión, señor Baratheon. Me temo que Lyonel... el señor Dondarrion, no nos acompañará en esta ocasión.—Solo cuando estuvo lo bastante lejos del establo, se giró a encarar a su anfitrión.

Hellcat


Pack  patrocinado por Classic Teddy Oswald
Spoiler:


Pack  patrocinado por Classic Teddy Oswald
AvatarCamposContacto
avatar
STAFF
Mensajes :
1337

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: House of the rising sun

Mensaje por Dornish sun el Miér 9 Mar - 22:33

3. Sweet Home
Orys Baratheon — 9:00 —  Rancho Durran — Con Argella


Mantuvo su atención en la reacción de Argella, si bien pronto notó que, pese a haber tratado de ser delicado con sus palabras, ella no tomaría su ofrecimiento como nada más que un desprecio. No la culpaba, no del todo, pese a que la testarudez y el orgullo de la hija parecía estar haciendo ecos del padre. Simplemente apretó los labios, y tras unos instantes bajó la mirada hacia el terreno que les separaba aún. –Siento que lo veas así, Argella.– se limitó a decir, antes de seguir los pasos de la chica fuera del establo. Caminaba con tranquilidad, por lo que pronto quedó atrás, pero no pensaba seguirla de cerca, pues no era difícil notar que había estado llorando y que aún estaría dejando que sus emociones fluyesen.

Una vez fuera de los establos se volvió a poner el sombrero, y caminando con la misma parsimonia, únicamente alcanzó a Argella cuando ésta se detuvo para encararle.–Está bien. Pero no quiero que nos reunamos en el despacho esta vez.– al fin y al cabo, volver otra vez más al sitio donde su padre se había ahorcado no debía ser lo mejor en aquel momento. Y por otro lado, él mismo prefería disfrutar algo más del aire libre.– Hace un buen día, deberíamos aprovecharlo.

Sin decir más, se giró, camino a la casa principal, pensando en disponer de la mesa que se encontraba en la parte trasera del porche. Desde ahí se veían los pastos y parte del ganado, y tal vez fuera la mejor zona para simplemente descansar y hablar tranquilamente. Aunque sabía que bien podrían estar en lo alto de las cataratas del Niagara: la conversación no iba a ser tranquila en cualquier caso. Sabía que el resentimiento de Argella hacia él había estado latente esos años de ausencia, pues al fin y al cabo se habían mostrado perfectamente en sus dos últimos encuentros. Sin embargo, se preguntaba si en algún momento dejaría que ese resentimiento y su orgullo le impidiesen disfrutar de su vuelta. Podía soportar el odio, a decir verdad, aunque fuese difícil de digerir, pero no quería que la hija siguiese el camino del padre por el orgullo.

He pedido que hagan limonada fresca, espero que te siga gustando.– comentó en el camino, sin girarse a mirarla.
Hellcat



Spoiler:

AvatarCamposContacto
avatar
STAFF
Mensajes :
694

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: House of the rising sun

Mensaje por Storm Queen el Jue 10 Mar - 0:26

3. Sweet Home
Argella Durrandon — 9:00 —  Rancho Durran — Con Orys


Se preguntaba seriamente si Orys decidía ponerle las cosas más difíciles siempre con algún tipo de premeditada maldad o, simplemente, lo hacía desde el desconocimiento. Estaba siendo mucho más difícil de lo que nunca hubiese imaginado el lidiar con todo aquello. Muchísimo más. Y no quería que él pretendiese ser amable o generoso. Probablemente, se tratase de un sentimiento nacido de la culpa. Culpa que ella no quería. Culpa con la que él mismo debía lidiar. Se alzaba magnánimo, generoso. Argella había nacido, crecido y vivido en aquel lugar. Y ahora él pretendía ofrecerle este y sus comodidades, en una muestra de su enorme generosidad. Lo cuál era irónico, puesto que había sido él quien se lo había arrebatado todo. Oh, qué magnánimo.

Pero no contento con eso, se mostraba perseverante, amable, comprensivo. Fingía que la hostilidad de Argella no le molestaba, fingía que solo quería compartir con ella todo aquello. Si era un intento de mitigar su odio, era absurdo. Si intentaba atormentarla, no iba a permitírselo. La culpabilidad con la que cargaba la mujer ya era inmensa, no necesitaba añadir el sentirse agradecida con el hombre que le había arrebatado su hogar y prácticamente había empujado a su padre al suicidio. No. Sencillamente no podría soportarlo.

Y sin embargo, ahí estaba. Tratando de hacérselo imposible. Parecía haber emprendido una cruzada por destrozar cada parte de su ser. Apelando a recuerdos, ofreciendo pequeñas dosis de felicidad, rompiendo a Argella cada vez un poquito más. Quizás esa era su forma de hacer las cosas, quizás no pensaba destruirla de forma abierta u hostil, quizás simplemente dejaría que ella misma se destrozase. A lo mejor, simplemente pensaba dejar que se hundiese en el pozo en el que llevaba ahogándose años, sobreviviendo a base de esperanzas, de tener un motivo por el cual luchar, iba a dejar que se ahogase en sus propios remordimientos y culpabilidad. Por no haber podido ayudar a su padre, por haber dudado de él cuando este lo había dispuesto todo para que su vida continuase, por no haber podido conservar aquello que había sido su hogar.

Quería gritarle tantas cosas. Quería hacerle entender, quería simplemente alejarse de él. Encontrar paz en su pequeño apartamento y aferrarse a su tabla de salvamento. Pero no lo hizo, porque no podía. Porque deseaba ver los campos, deseaba tirarse en ese porche en el que tantas tardes había pasado, deseaba, por un instante, saborear la felicidad de aquellos días que nunca iban a volver. ¿Cómo iba a rechazar un alcohólico una copa de vino? Orys simplemente le mostraba todo aquello que deseaba y que no podía tener.

¿Tiene azúcar?—Fue lo único que fue capaz de replicar. Porque ya era tarde, porque ya estaba rota. ¿Qué daño podía hacer romperse un poco más?—No me gusta sin azúcar...

Sus pasos siguieron al nuevo dueño del rancho Durran mientras se preguntaba cuánto más podía sufrir una persona antes de explotar.

Hellcat


Pack  patrocinado por Classic Teddy Oswald
Spoiler:


Pack  patrocinado por Classic Teddy Oswald
AvatarCamposContacto
avatar
STAFF
Mensajes :
1337

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: House of the rising sun

Mensaje por Dornish sun el Jue 10 Mar - 3:55

3. Sweet Home
Orys Baratheon — 9:00 —  Rancho Durran — Con Argella


Orys simplemente asintió. Sabía que no iba a encontrar a Argella animada frente a la perspectiva de seguir compartiendo aquel espacio con su presencia, no era tan iluso como para no esperar aquello. Sin embargo, el deje de su voz le decía que tal vez no hubiese marcha atrás, que ella siempre estaría viendo en aquel lugar, al menos mientras él estuviese en el mismo, poco más que recordatorios de un tiempo demasiado oscuro. Orys nunca se había planteado decirle de dónde había venido el dinero con el que Argella había contado para cursar sus estudios y continuar su vida adelante, pero sin duda en aquellos momentos era una idea del todo absurda. Decírselo sólo haría que se resintiera más con él, y tal vez que se esforzase en devolverle un dinero que Orys, a decir verdad, no quería.

Sí, lo recuerdo. Lo tiene.– tras decir eso guardó silencio hasta que llegaron al porche y pudo tomar asiento. Parte de él se mostraba ansioso con aquello y deseaba únicamente denunciar esa estúpida tensión en voz alta. Parte de él deseaba dejarlo pasar y seguir mostrando paciencia, como si de esa forma fuera a cerrarse esa brecha, aunque bien sabía que no sería así.

Aunque espero que no sea demasiado dulce.–comentó, de pasada, como un mero intento de romper el silencio entre ambos. Sirvió los dos vasos y se relajó en su asiento. Tenían una reunión, pero él no tenía intención de acelerarla, no si además de ello sólo se encontraban los dos allí presentes. Prefería que el resentimiento de Argella saliese a la luz y lo hablasen... aunque dudaba que fueran a hablarlo como personas adultas y civilizadas.

Dio un sorbo a su vaso y miró a Argella. Tras unos instantes, esbozó una pequeña sonrisa que sólo asomaba por la comisura de sus labios, algo forzada –Las vistas, eso sí, son excelentes.– y tras decir aquello giró de nuevo su mirada hacia los campos, dirigiendo alguna mirada eventual y de soslayo hacia Argella, pues sentía curiosidad por ver cómo reaccionaría a ello.

Sólo esperaba no haberla presionado demasiado.
Hellcat



Spoiler:

AvatarCamposContacto
avatar
STAFF
Mensajes :
694

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: House of the rising sun

Mensaje por Storm Queen el Jue 10 Mar - 12:23

3. Sweet Home
Argella Durrandon — 9:00 —  Rancho Durran — Con Orys


¿Por qué tenía que comportarse como si fuesen buenos amigos? Argella se había sentado y había cogido el vaso de limonada, mientras su mirada recorría el paisaje que se abría ante ella. Tenía que reconocerle, al menos, que ahora el rancho parecía próspero. Al final de su vida en Durran, la mujer recordaba aquel lugar con un aire de trágica decadencia. Nada de eso quedaba ya y, sin duda, se debía al trabajo del hombre que estaba junto a ella.

Dio un trago a su limonada y comorobó con satisfacción que estaba tal y como a ella le gustaba. Le habría gustado que, simplemente, hablasen de trabajo. Le habría gustado aún más, que la reunión no hubiese sido en el rancho. Y se preguntaba por qué ella misma no había cancelado la visita, tal como le había propuesto Lyonel, cuando le había dicho que no podía ir él. Sin embargo, allí estaba. Y quizás había sido absolutamente estupida y su orgullo la había empujado a una situación que no podía manejar.

¿Disfrutas con esto de alguna manera?—Preguntó, finalmente. Su voz, aunque pretendía sonar tranquila y desapasionada, sabía que aquello se iba a quedar en una simple pretensión. —Quiero decir, ¿no te parece que ya he tenido suficiente? ¡Que ya tengo suficiente!—Una sonrisa cargada de ironía apareció en sus labios y sus manos juguetearon con el vaso del que había bebido segundos antes.—¿Pretendes romperme aún más? ¿No es suficiente con haber comprado mi casa? ¿No es suficiente con que tenga que cargar con la culpa y la responsabilidad?—Alzó ambas cejas, mientras su tono de levaba y temblaba, peligrosamente.—También deseas que reconozca tu generosidad y me sienta mal por sentirme hostil hacia ti. ¿Esta va a ser tu forma de destruirme? Muy bien, adelante. ¡Ya estoy rota! Puedes mostrarme una y otra vez todas aquellas cosas que yo amo y que ahora te pertenecen, puedes intentar torturarme. Incluso aunque me deje la piel en el intento, voy a seguir luchando. Aunque esto me lleve a la locura, porque, ¿sabes? No tengo nada más. No tengo un hogar, no tengo una familia. Es así de simple.

Apretó con fuerza el vaso de cristal, deseando poder arrojarlo lejos. Deseando poder golpear a Orys, deseando poderse marcharse de allí. Había imaginado que su rival le pondría las cosas difíciles, sin embargo, nunca había imaginado que sería de aquella forma. Una vez más, se dio cuenta de que estaba preparada para lidie con el odio o la maldad, pero no con la culpa. No con el dolor o la añoranza.
Hellcat


Pack  patrocinado por Classic Teddy Oswald
Spoiler:


Pack  patrocinado por Classic Teddy Oswald
AvatarCamposContacto
avatar
STAFF
Mensajes :
1337

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: House of the rising sun

Mensaje por Dornish sun el Vie 11 Mar - 12:56

3. Sweet Home
Orys Baratheon — 9:00 —  Rancho Durran — Con Argella


Estaba cerca de relajarse un poco más en el asiento, cuando Argella habló. Su primera reacción fue abrir la boca para interrumpirla, pero ni siquiera dos sonidos salieron de su boca antes de entender que debía dejarla hablar, verter todo lo que pensaba y, al menos por fin, poner algunas cartas encima de la mesa. Se irguió en su asiento y se giró para mirarla a ella, en lugar de los campos. Parecía realmente enfadada, frustrada, y en aquel momento Orys se dio cuenta de que, pese a todo lo que él había pensado, aquello no había sido una buena idea.

¿Quién sabe? Tal vez tenía que haberla dejado estar, ignorar que en algún momento fueron algo más de lo que eran ahora, dejar que pensara que todo aquello lo había hecho en una especie de venganza contra su padre, que siguiera una vendetta contra él hasta quitarle el rancho. Al fin y al cabo, ese lugar no significaba para él la mitad de lo que para ella.

No era esa mi intención.–respondió en voz baja, bastante tranquilo, aunque su tono no podía evitar sonar algo afectado por todo aquello. Hubiera preferido que no fuera así, pero ciertas cosas no las podía controlar.–Entiendo que me odies, Argella. Que me culpes. No quiero cambiar eso, si te ayuda a entender lo que ocurrió. Pero compré este rancho para preservarlo para la gente que lo amaba. – hizo una pausa y se levantó de su asiento, tomando el vaso con él. Caminó hacia uno de los pilares del porche, dejándose caer contra él.–Lo compré porque si no, se iba a perder.

Apretó los labios nuevamente y dio un último trago a su limonada.

Siento haberme equivocado y haberte hecho pasar por esto. Le diré a tu jefe que busque otro ayudante para este caso, si así lo quieres.
Hellcat



Spoiler:

AvatarCamposContacto
avatar
STAFF
Mensajes :
694

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: House of the rising sun

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado
AvatarCamposContacto

Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 4. 1, 2, 3, 4  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.