Últimos temas
» ♠ You left me in the dark
Hoy a las 13:19 por Sonder

» Quarantined left alone
Hoy a las 12:56 por Sheena

» ~ La joven y el señor vagabundo.
Hoy a las 12:17 por SapphireDragon

» ~ Blind Heart
Hoy a las 11:53 por SapphireDragon

» Flügel der Freiheit!
Hoy a las 2:23 por Aversiteespabilas

» — PIDE ROL [ BRYMPTON HOUSE]
Hoy a las 2:11 por P!nk

» Part Of Your World | (PRIV) +18
Hoy a las 0:24 por Quisso

» ~We do it for her~
Hoy a las 0:18 por Sassdonyx

» You were my lesson I had to learnt
Ayer a las 23:52 por SapphireDragon

» ›› The crimson stray dog & the white moon princess
Ayer a las 23:47 por Sheena

» It had to be you
Ayer a las 23:31 por Snow

» ~ Distance is no excuse if we feel the same
Ayer a las 23:14 por SapphireDragon

» I AM ELIZA
Ayer a las 22:31 por Hermosodehuerta

» Quidditch in the game
Ayer a las 22:11 por Hermosodehuerta

» The Fox and the Mercenary
Ayer a las 21:31 por Little Ball of Psycho

Créditos...
La idea y fundación de Skipping Stone es de la antigua usuaria y administradora Aqua. Diseño de gráficos y redacción de normas, guías, etc, corre por parte del Staff. El skin, el tablón de anuncios, los perfiles y el tablón de afiliados han sido diseñados y cedidos al foro por Oswald. Las imágenes no nos pertenecen, han sido recolectadas en Deviantart en especial de faestock, So-ghislaine (dados) y webvilla (medallas), moon0727 (png Sherlock Holmes), andie-mikaelson (png Raven Reyes), Tube danimage (png Lagertha) y el tumblr fandomtransparents (png Sansa Stark). Damos también un agradecimiento en especial a los foros de recursos Glintz y Serendepity cuyos tutoriales han ayudado a crear las tablillas.
DIRECTORIOS
The X project

▬ Hold my hand in yours

Publicar nuevo tema   Responder al tema

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

▬ Hold my hand in yours

Mensaje por Aniki el Sáb 12 Mar - 19:09


HOLD MY HAND IN YOURS
& we will not fear what hands like ours can do.
1x1 | DRAMA; SUSPENSO
La desgracia puede atar vínculos más firmes que el goce o la locura. Puede, en una danza colateral, arrastrarnos a conocer nuestros demonios. A involucrarnos en una historia que jamás estuvo escrita para nosotros. A, sin lograr pestañear, debatirnos nuestro límite entre lo personal y lo real. La tragedia puede borrar la razón que nos enfrentó a un callejón sin salida, transformándonos en sombras. Puede, sin sutileza, hacer que nos miremos sólo dejando espacio a la desesperación.

¿Qué ocurrió la semana en que Addison estuvo ausente? Cameron ahoga sus miradas en los rincones, sus brazos caen sin el vigor común alrededor de su torno, su sonrisa es vacía. En ocasiones paeciera quemarse en la soledad y volver como una nueva persona. Cinco minutos son un camino de ida y regreso al infierno.

¿Quién está dentro de su piel? ¿Qué propósito cayó sobre él sin dejarle otra opción? La duda se ramifica como la hiedra que, con descaro, obvia el permiso de cubrirlo todo. ¿Qué salidas quedan para que ella huya cuando la angustia sea insoportable?


PERSONAJES
Cameron Whitaker | 37 | M. Fassbender | Foster
Addison Bohem | 34 | Katie McGrath | Snowflake


Cronología
Próximamente.
© RED FOR SS


rather be dead than cool

AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
890

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ▬ Hold my hand in yours

Mensaje por Snowflake el Miér 16 Mar - 3:29



I. What happened to you?


Viajar era una mierda. Addison sabía que por su profesión y por la brillante trayectoria que poco a poco se había formado en su camino como abogada debía continuar viajando a donde se le convocase, defender a sus clientes con bravura y supervisar además de dar el visto bueno a las acciones que las compañías que tenía a su cargo. Eran demasiadas labores para alguien de treinta y cuatro años, pero sorprendentemente tenía el tiempo libre suficiente como para ver casos de un grupo selecto de clientes y además tener una vida.

¿Lo incómodo? Viajar. Los viajes siempre la habían dejado agotada, además de ser exageradamente extensos en algunos casos, otras veces estúpidamente absurdos; como el que había presidido hace una semana. De improvisto le habían dicho que se tenía que marchar a Alemania en un período de "empaca tus maletas ahora porque en 30 minutos tienes vuelo" ¿Y para qué? Para asistir a un comienzo de contrato de dos compañías que se unían por un bien común. Pudo haber tardado sólo dos días, pero no claro que no, la habían dejado en aquel país una semana completa.

Lo grato es que finalmente había vuelto a su hogar y para esa tarde ya tenía planeado el juntarse con un cliente; un hombre al que había estado asesorando en un caso que en un principio parecía sencillo, pero que con el tiempo se había ido tornando un poco más complicado, a tal punto en el que se habían juntado casi a diario en el último mes.
Por infortunio, la semana en la que había estado ausente también había perdido contacto con el hombre, por lo que para esa tarde -y para ser exacto el primer día de su vuelta- prácticamente insistió una buena cantidad de minutos para que Cameron saliera de su hogar y la viese en un café cercano a donde él residía. Quizá la palabra ermitaño había garantizado la aceptación a la invitación por parte de la joven al hombre.

Por lo mismo, decidió llegar un poco más temprano al lugar indicado y esperar ahí a aquel al que quería volver a ver. Sin mucho esfuerzo Cameron se había convertido en su cliente predilecto, y quizá una especie de compañero y confidente que hace tiempo buscaba. Sin dejar por descontado que también había ganado su aprecio, cosa que para alguien como Addison era difícil de entregar.

Pidió un café en lo que esperaba a su acompañante y observó por la ventana, esperando ver su silueta cruzar la calle en la brevedad posible; si no ella misma iría a arrastrarlo desde el apartamento hasta el café: él no podía estar una vida encerrado.

Addison | Café de la ciudad | Media-tarde | Con Cameron.



♡:








Thanks Sunshine ☀:

MPAS:
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
910

Localización :
Chile.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ▬ Hold my hand in yours

Mensaje por Aniki el Dom 17 Abr - 2:58



I. What happened to you?


Con dificultad dejó el móvil sobre el sofá que daba al patio trasero de su domicilio. Un hilo fino de agua tibia se deslizó por su pómulo, mientras presionaba la bolsa de hielo sobre su sien. ¿Qué había dicho su abogada para convencerlo de reunirse? Por más que rebuscara en su cabeza, las respuestas que emergían de seguro eran un invento que él mismo utilizaba para darse calma. Había sido tanta la concentración que invirtió para parecer normal —para oírse como Cameron —, que lo demás era un borrón mezclado con una fuerte jaqueca.

La herida ya no dolía como hace unos minutos, pero su torpeza provocó que la hinchazón no se terminara de borrar y que no estuviera ya en el café. El cardenal alrededor de su cuello, sin embargo, complicaba todo el buen ánimo que tendría que fingir ante Addison. Por más que se esforzara, una sonrisa no daba las explicaciones necesarias para entender la lesión. Porque era evidente que no había sido causada en la misma tanda que la que ahora trataba.

El hombre suspiró. Era miércoles y nunca, desde el primer momento en que la desgracia cruzó su sendero, había maldecido ese espacio de la semana. Con un seco “voy en camino” había dado fin a la tercera llamada de la mujer y sentía que sus piernas no le ayudaban.

Tampoco su aspecto. Tenía el rostro carcomido por el insomnio, y ahora dañado por una caída, dejaba bastante que desear. Al primer intento de dejar la morada, había acomodado la bufanda sobre su secreto. Entonces, perseguido por una sombra ilógica y un nerviosismo que se había alojado en su pecho, en un descuido se resbaló sobre las botas de agua y su cabeza se golpeó contra el piso.

La habitación dio vueltas y el chillido del teléfono fue lo que le trajo de regreso. Había pasado media hora antes de que lograra comprender lo ocurrido. Quiso llorar, pero la angustia le sofocó de un modo superior. Sólo pudo ir a la nevera y buscar algo para disimular el golpe en su cabeza. Luego, con la bufanda en mano, no sabía qué hacer para que ella pasara por alto todo lo que estuviera frente a sus ojos.

"Voy en camino".

Va con atraso. Corre, intentando marcar el número de la morena, pero es complejo hacerlo con los altibajos del camino forestal. Ha dejado la puerta abierta y el abrigo en el sofá. El alma colgando en el perchero y las excusas que no ha ideado aún acosándole. Sabe que si no crea una verosímil, ella lo notará. Después de todo, es la mujer más inteligente que ha conocido.

Su visión, con un ímpetu sobrehumano, intenta mantenerse fija en el camino delante suyo. Sus pies, entonces, le acompañan y toman una velocidad nunca antes utilizada. Una propia de la adrenalina y del temor de perder lo único que podría mantenerle cuerdo dentro de la serie de eventos ocurridos desde que le mencionó que saldría del país por trabajo.

Sus rodillas cobran la vida dejada atrás por las heridas y la escasez de ejercicio debido a pasar horas realizando bosquejos. Puede sentir las articulaciones amortiguar cada gramo de su ser, cada respiración congelada por la tarde otoñal. En la preocupación, llega a olvidarse de su nombre. De cuánto asfixia la bufanda y su gruesa textura en su piel sudada. De que algo en él no está bien.

El sendero cambia de material al humano y gris, pero Whitaker no repara en ninguna alteración. Las vías, con o sin gente, continúan pareciéndose al bosque que rodea su casa. Continúan alzándose como árboles que le impiden alcanzarla en un laberinto donde pierde la razón. No se detiene ni una sola vez, hasta que siente que le siguen. Contradictorio a lo esperable, no puede fugarse de ese peligro, sus pies echan raíces y su pulso cesa. Pronto, el gusto de la muerte repleta su boca.

Un mar de sonidos le chirrean los tímpanos, desorientándole. Da vueltas en su sitio intentando con desespero saber dónde se encuentra. Todo se vuelve borroso e imágenes intrusas le colman la mente. ¿Por qué nada está nítido? Sus dedos le son ajenos, el pecho se tritura de súbito. Un zumbido crece desde las lejanías y va acercándose mientras él entrega sus facciones a la angustia. No puede mover las piernas y viene. Le atrapará. Sabe que el negro al borde de sus ojos indica otro ataque. El pavimento sucio y mil veces atravesado, vacila bajo él, como si una fuerza intraterrenal se acomodara. Manchas de colores y tremendo movimiento están a su alrededor y, casi encima de su hombro, el zumbido se arrastra.

Viene, viene, viene.

Un frenazo le golpea la espalda. Cameron se encuentra en mitad de la calle que cruza la esquina donde se halla la  cafetería. Su carrera terminó antes de comenzar por olvidar la existencia del semáforo. Por querer encontrar consuelo.

Cameron | En camino | Media tarde | Addison.


rather be dead than cool

AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
890

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ▬ Hold my hand in yours

Mensaje por Snowflake el Dom 17 Abr - 19:12



I. What happened to you?


Quizá la gente que hubiese puesto un ligero interés en su mesa para esos instantes en que había estado sentada, habría notado un patrón reiterativo en la pelinegra, quien pasaba de revolver su café dándole diez vueltas a su cuchara para luego llevar el café hasta sus labios pero sin probar ni un ápice de este, terminando por hacer que la taza volviese a quedar apoyada en el platillo para repetir aquel proceso mínimo unas diez veces en lo que llevaba esperando a Cameron ¿Un atraso? Aquello parecía improbable en él, particularmente en su persona ¿Un accidente? No, Addison no quería pensar en que algo le había sucedido al ajeno; por lo mismo debía repetirse continuamente que todo estaba bien, un par de minutos de atraso no eran para armar un best seller dramático ¿Cierto?

Una vez se cansó de revolver el café, probablemente gran parte de su inconsciencia le gritaba que ya no iba al caso, que estaba demasiado helado como para disfrutarlo, sacó su móvil de su cartera para observar la hora y las llamadas perdidas, las cuales se encontraban en un cero bastante pronunciado "―¿Dónde estás?―" Murmuró para si, jugueteando con sus pulgares sobre la pantalla del aparato ¿Y si le llamaba? ¿Y si comprobaba que todo estaba bien? Podía sonar paranóica pero algo le decía -el instinto de su trayectoria, tal vez- que algo no iba dentro de la normalidad. Que algo, de hecho, estaba por salir bastante mal.

Su mirada tuvo el favor de mirar la calle que cruzaba para el café y encontrarse con la silueta del joven, más la tranquilidad no llegó jamás a rozarla ¿El por qué? La expresión taciturna y casi ausente del hombre hicieron que sus sospechas anteriores fueran cobrando más fuerza de la que hubiese deseado.
Sin dar una razón exacta, se levantó de su puesto para ir hasta la puerta a recibirle. Dejó dinero en la mesa como si algo le indicase que en realidad no volvería al café: no por ese día al menos.

Estaba por cruzar el umbral del recinto, cuando sucedió. Todo pasó en cámara lenta, un vehículo, el semáforo en rojo para el cruce peatonal, Cameron cruzando de todas maneras y el impacto.
Quizá el golpe no había sido mortal, puesto que el freno parecía estar funcionando en óptimas condiciones para el carro que mandó a su cliente un par de metros más allá.
Una vez más, y movida por la inercia, la abogada había marcado al 911 para dar aviso del accidente, la calle y la situación que había transcurrido frente a sus ojos, todo con el tono firme de una profesional, más con el alma hecha trizas en el plano personal ¡Habían atropellado a Cameron! Y ella sólo había sido una espectadora del desastre, comenzando a sopesar la idea de que hubiera sido mucho mejor el haberle visto en su casa y no forzarle a salir.

Corrió a socorrer al hombre en el suelo, quien parecía estar siendo el foco de atención para los curiosos celulares de las personas "―¡Aléjense!―" Gritó con la ferocidad de una leona "―Prometo que si alguna fotografía de esas llega a estar en internet u homólogo, desearán el haber no nacido―" Parecía que su amenaza había tenido el efecto positivo que esperaba, ya que poco a poco todos los curiosos comenzaron a guardar los móviles para comenzar a alejarse.
Uno que otro transeúnte se paraba a su lado como preguntando que podían hacer ¿Por qué le miraban esperando algo? Ni siquiera ella sabía que hacer, no es como si la escuela de leyes te enseñase mucho más allá de lo que un ciudadano promedio sabe acerca de aquellos accidentes: ella no podía hacer más que estar al lado del hombre, ni siquiera podía mover a Cameron, ni siquiera para posar su cabeza en el regazo propio "―Tranquilo, ya viene la ayuda... pero por favor no me dejes―" Murmuró con una tranquilidad sacada de a saber donde, mientras pasaba su mano con suavidad por el rostro contrario.

El sonido de las sirenas hizo que por primera vez soltase un suspiro de alivio. Pronto podrían llevar al hombre al hospital más cercano y darle los cuidados necesarios; más por el momento a la morena le tocaba ver una vez más todo en cámara lenta. Como los paramédicos salían a socorrer al castaño, como uno de estos le preguntaba el nombre del afectado y ella respondía por inercia puesto que sus ojos y consciencia estaban sólo puestos en él.
En un futuro, espera próximo, ella le iba a caer en insultos al hombre por no haber puesto atención a las normas básicas del tránsito; pero por el momento Addison sólo había tenido la fuerza necesaria para subir a la ambulancia y tomar la mano contraria entre las propias "―Que ni siquiera se pase por tu mente el morir―" Comentó con las lágrimas a puertas de querer escapar de sus ojos ¿Por qué? ¿Por qué le había forzado a salir?
Addison | Café de la ciudad | Media-tarde | Con Cameron.



♡:








Thanks Sunshine ☀:

MPAS:
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
910

Localización :
Chile.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ▬ Hold my hand in yours

Mensaje por Aniki el Mar 31 Mayo - 21:13



I. What happened to you?


El destello proveniente de los móviles y los susurros mezclados como una sinfonía defectuosa, tenían la capacidad de aumentar la vulnerabilidad de Cameron, el sentido patético de la situación y el morbo rancio del que todos los espectadores eran presa. Sólo bastó un segundo para amargar la boca de cualquiera, para dejar claro que nadie —aunque reconociera al hombre accidentado —se preocupaba por su estado antes que su curiosidad.

Él, sin embargo, estaba muy lejos. Sentía cómo un peso incorpóreo se sentaba sobre su pecho y le trituraba las costillas. Era presa del zumbido, de las sombras que se acercaban en cada esquina y que también le rodeaban como buitres, robándole cualquier escapatoria posible.

Con un gemido angustiante, se incorporó. Debía regresar, aunque las piernas le fallaran. Pudo escuchar gritos a la distancia, fundiéndose con la forma de los edificios. Los borrones se manifestaron en la esquina de sus ojos. Un escalofrío le recogió el cuero cabelludo, el sudor frío le pegaba la ropa a la espalda. Y lo sabía.

Sabía que aquél sólo había sido el primer golpe.

Movimiento, movimiento rápido. El camino hacia el bosque aún se distinguía a unos metros. La luz guiaría su camino, ella podría seguirle…Ella podría esperar. Esperar a que estuviera bien, a que fuera normal, a que no la asustara. Pero, ¿alguna vez lo había sido?

El miedo solía despertar la verdadera naturaleza humana. La televisión lo había repetido en un reportaje que tenía como sonido de ambiente, mientras trabajaba en una maqueta con fecha de entrega pronta.

Ahora, el eco de ese programa volvía con frenesí, un revoltijo de ideas y la taquicardia. Con una firmeza inusual, rodeó la muñeca de Addison con brusquedad y rogó: —Sácame de aquí.

Una tos brusca hizo que se retorciera. Sentía líquido congelado en su vientre y los temblores hacían su aparición. Ahora o nunca.

Sin médicos, sin ambulancias, sin testigos.

No llames…por favor. Llévame a casa.

Un grito nulo y, cuando recuperó la conciencia, estaba sometido a los primeros auxilios del equipo de salud de la zona.

Acaso…¿Ella no le había escuchado?

No. Cómo podría. Whitaker nunca abrió sus labios. Todo había estado en su cabeza. En el exterior su rostro sólo palideció y él sucumbió al daño físico.

Ellos…vendrán —, oír su propia voz por primera vez ese día, fue en extremo perturbador. Pero nada se comparaba con los rostros deformados de los paramédicos…y la velocidad del auto que iba aumentando con violencia.

Cameron | En camino | Media tarde | Addison.


rather be dead than cool

AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
890

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ▬ Hold my hand in yours

Mensaje por Snowflake el Mar 21 Jun - 6:43



I. What happened to you?


Con una muy bien camuflada desesperación, observaba todas las maniobras con la que los paramédicos estaban tratando de hacer que el corazón de Cameron no dejase de latir por un sólo momento. De seguro se había empezado a morder los labios con cierto grado de desesperación, así mismo mantenía sus brazos cruzados haciendo que sus dedos tamborileaban en un ritmo que parecía aumentar con el paso de los segundos ¿Qué tanto daño podría haber recibido el otro?

Bien, estaba claro que había sido un impacto directo, como mínimo tendría un par de costillas rotas pero eso sanaría al fin y al cabo ¿Qué le preocupaba para ese momento? Pues como siempre, ella se había puesto en el peor caso y aquello le aterraba momento a momento, pues ¿Qué haría si Cameron se hubiese golpeado la cabeza? ¿Si no despertaba?

Ella no se consideraba una persona de lo más creyente, pero en ese momento no pudo evitar elevar una oración y una promesa que se esforzaría en cumplir si aquel ser omnipotente decidía ayudar a su amigo de aquella circunstancia ¿Por qué tal desesperación? Principalmente por los semblantes de los paramédicos, los cuales no querían dictar el mejor pronóstico.

Como si su plegaria hubiese llegado de lo más rápido, la voz ronca del otro se hizo escuchar en aquella estruendosa ambulancia que recorría la ciudad a una velocidad extrema. Sin pensarlo mucho, Addison movió de forma poco amable a un paramédico y se acercó al moreno con la curiosidad estampada en su rostro "―¿Quienes vendrán?―" Era bastante probable que el otro simplemente hubiese estado delirando, pero si podía mantenerlo hablando lo haría; aquello solía ser una buena señal.

Tocó la frente del ajeno, pasándola hasta su cabello con sumo cuidado. Tal vez dejó un par de caricias en el lugar, pero poco consciente era de sus acciones; sus sentidos estaban completamente alertas de alguna falla que pudiese mostrarse en los signos vitales contrarios "―¿Necesitas ayuda? Prometo que no verás a nadie que no quieras ver―" Afirmó fehacientemente, sujetando su mano con la ajena.

Alzó la vista hasta uno de los muchachos ahí y señaló con la vista la calle que los conduciría, asumía, hasta el hospital "―¿Cuánto falta?―" Preguntó secamente, sin soltar la mano contraria.
La respuesta fue bastante impactante, pero se esforzó por no mostrar sorpresa en ello. Minuto y medio, con suerte. A la velocidad que iba ese móvil, no lo ponía en duda; sólo esperaba que no se matasen en el trayecto.

Volvió la vista hasta Cameron, y no muy consciente de si la veía bien o no, le sonrió "―Falta poco, prometo que si estás bien... te llevaré a casa pronto―" Aseguró amablemente, dando un suave apretón a su mano; esperando transmitir un poco de seguridad.
Addison | Café de la ciudad | Media-tarde | Con Cameron.



♡:








Thanks Sunshine ☀:

MPAS:
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
910

Localización :
Chile.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ▬ Hold my hand in yours

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado
AvatarCamposContacto

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Publicar nuevo tema   Responder al tema
Permisos de este foro:
Puedes responder a temas en este foro.