Últimos temas
» ♠ Don't let me go.
Hoy a las 1:42 por Novocaine

» ~ You could be loved again
Hoy a las 1:01 por SapphireDragon

» 36. Invasion
Hoy a las 0:45 por Sonder

» First Floor - Group I - Point Prometheus
Hoy a las 0:36 por Dice Master

» 37. Suspect
Hoy a las 0:27 por Sonder

» First Floor - Group II - Atracciones Ryan
Hoy a las 0:26 por Dice Master

» —Evento: Trama Halloween. Highway to hell.
Hoy a las 0:24 por Skipping Stone

» Why don't we find out?
Ayer a las 23:57 por Party Poison

» 38. Fire from the tongues of liars
Ayer a las 23:36 por Sonder

» ~ Accept who you are
Ayer a las 23:16 por Sheena

» 4. The scar I can't reverse.
Ayer a las 17:55 por Hellcat

» ❆ Frozen Heart
Ayer a las 17:55 por Red

» 2. Keep calm, it's shopping day!
Ayer a las 17:54 por Red

» ~ Just spending time with you
Ayer a las 17:40 por Sheena

» Misión I: La granja.
Ayer a las 17:34 por Hellcat

Créditos...
La idea y fundación de Skipping Stone es de la antigua usuaria y administradora Aqua. Diseño de gráficos y redacción de normas, guías, etc, corre por parte del Staff. El skin, el tablón de anuncios, los perfiles y el tablón de afiliados han sido diseñados y cedidos al foro por Oswald. Las imágenes no nos pertenecen, han sido recolectadas en Deviantart en especial de faestock, So-ghislaine (dados) y webvilla (medallas), moon0727 (png Sherlock Holmes), andie-mikaelson (png Raven Reyes), Tube danimage (png Lagertha) y el tumblr fandomtransparents (png Sansa Stark). Damos también un agradecimiento en especial a los foros de recursos Glintz y Serendepity cuyos tutoriales han ayudado a crear las tablillas.
DIRECTORIOS
The X project

○ Ikebana ○

Publicar nuevo tema   Responder al tema

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

○ Ikebana ○

Mensaje por Midori el Lun 18 Jul - 0:14


Ikebana

Año 1870, Kioto, Japón. Inicio de la Restauración Meiji.

Hacerse mayor es duro. Atsushi Hagiwara lo sabía bien; desde pequeño, bendito por la temprana inocencia, no fue hasta que quedó huérfano en una época dura donde el dinero era extremadamente complicado conseguir para la gente más humilde, que fue plenamente consciente de lo que el destino le había reservado. Tuvo que crecer a la fuerza. Y aunque acabara rodeado del tipo de hombres que cualquier individuo quisiera evitar en un primer instante, fue en ese pacto donde supo lo que la supervivencia significaba. La violencia cubrió las tiernas memorias a la temprana edad de deciséis años, aunque a veces, aún podía llegar a oler la nostalgia del arroz recién hervido de su madre, o la sonrisa de su padre cuando aquél año tenían una buena cosecha.

Lo que no olvidaba, tampoco, era la única amiga que recordó haber compartido gran parte de aquella ilusa felicidad.

Shizuka al igual que Atsushi, tuvo que enfrentar a lo que la cruel realidad esperaba de una niña en un sistema que se abastecía de la explotación ajena. Su familia, al verse rodeada de deudas y temiendo que pronto no tuvieran alimento con el que llenarse los estómagos; vendieron a una de sus hijas a una okiya. Los caminos de aquellos dos jóvenes se separaron y no sería hasta unos largos ocho años, que se reencontrarían en una reconocida casa de té, en Kioto. ¿El problema? Él era un yakuza, y ella, una geisha que al poco tiempo sería ya vendida a nada más ni nada menos que el jefe de la banda a la que pertenecía Atsushi.



○ personajes ○






Shizuka Oba


○ 22 años ○ Geisha ○ Fan Bingbing ○ Shooting Star




Atsushi Hagiwara


○ 24 años ○ Yakuza ○ Tadanobu Asano ○ Midori
Épocas pasadas ○ 1x1 ○ Romance/Drama
phoenix ⚓


Burn It, Burn It Down
Beneath The Soil


❤️:

AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
766

Localización :
Con un mazo de roque en el Overlook.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ○ Ikebana ○

Mensaje por Midori el Lun 18 Jul - 1:53

Ichi
Habían rostros que uno difícilmente lograba olvidar. Por más realzado en el dramatismo de la belleza oriental, aquellos ojos prominentes, resaltados por un carbónico negro, se encontraron con los suyos bajo un punto rojo que formaba los inexpresivos labios de la maiko. El nombre cubrió cada esquina de su mente, resonando sin parar mientras las memorias se agolpaban: Shizuka. Aquella mujer era idéntica a Shizuka, la muchacha de las manos pequeñas que le pedía que alcanzara los higos maduros en verano. Atsushi se vio de golpe impedido de apartar su mirada de la susodicha, a pesar de tener a un compañero a su lado parloteando sobre algo a lo que no prestaba atención. El tiempo se detuvo; notando cómo las manos comenzaron a sudarle y se preguntó si aquello no era más que una ilusión, no era más que una gran mentira, y si ella todavía guardaría ese recuerdo en su mente. El sabor de los higos en el verano de Ohara. Su ciudad de nacimiento, el de él, y el de ella.

El trance no podía acabar bien; Atsushi se vio de golpe obligado a bajar su mirada ante aquella refinada mesa de madera cuando Nakao se dispuso a colocar con cierto ahínco una navaja frente a él. El arma resonó por toda la estancia, aún a pesar del bullicio compartido por los miembros del clan. Mientras una humareda de tabaco iba colándose por cada esquina de aquella trémula celebración bajo el entrenimiento de unas cuantas maikos y geishas; nuestro protagonista guardó el arma blanca, con cierto apuro ante la mirada que quizá estaba posada sobre él. Al levantar la vista, aún, la supuesta Shizuka lo seguía observando, y no fue hasta una segunda insistencia de aquél compañero suyo que no volvió a colocar sus pies sobre el tatami.

— ¿¡Me estas escuchando, Atsushi!? ¿¡Qué pasa!? ¿Sigues enfrasquetado en tus malditas teorías contra los Sumiyoshi, o qué...?

Atsushi cerró momentáneamente los ojos.

… Tsss... — Aquella vaga y nula contestación solo hizo enervar a Nakao, quien simplemente quería pasárselo bien.

—¡Ah! ¡Siempre igual...! A ti lo que te hace más falta ahora mismo es sake y... una grata compañía. — El corpulento delincuente alzó un brazo para llamar a la maiko, a pesar del descontento que apareció sobre las facciones de la geisha que parecía ser su hermana mayor. — ¡Oe! ¡Hattori, deja en paz a esa muchacha que al estirado de Atsushi le hace falta espabilarse un poco! — El susodicho soltó una carcajada; indicándole a la mujer que diera la vuelta a la mesa para rellenar el vacío tokkuri que estaba frente a él.

Y Atsushi no hizo otra cosa que mantener los ojos aún cerrados, con el ceño fruncido, molesto, y deseando que simplemente esa maiko desapareciera. "Shizuka no puede estar aquí, Shizuka no puede estar participando de todo esto"

¿Qué pensaría ella si supiera toda la cantidad de horrores que presenció y él mismo llevó al cabo?

No, esa no podía ser ella... no podía...


Abrió el ojo derecho y miró aquellas manos de reojo que comenzaron a servirle sake. Con una mueca, alzó un poco más su pupila para encontrarse con el perfil de la susodicha y sentir un sudor frío cubriendo cada resquicio de su tatuada piel. Aún quedaban al menos unos quince minutos hasta que llegara el jefe y el resto de miembros, desperdigados por la salita, parecían estar ocupados; Atsushi sabía que la supuesta Shizuka no le quedaba otra que mantener algún tipo de conversación con él, por el simple hecho de lo que significaba su trabajo y él no podía estar más incómodo con ello. Tal vez estaba equivocado o se estaba volviendo loco... no creeía que ella pudiera reconocerlo.

Tú nombre no es Shizuka, ¿verdad? — Preguntó, sin mirarla, rápido, cortante, y sin ningún tipo de educación.

Con... ¿Shizuka? • En Ichiriku • Noche
phoenix ⚓





Burn It, Burn It Down
Beneath The Soil


❤️:

AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
766

Localización :
Con un mazo de roque en el Overlook.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ○ Ikebana ○

Mensaje por Gestalt el Lun 25 Jul - 20:15

Ichi
Aquella reunión no era y ni sería la primera ni la ultima. Las geshas tenían un repertorio de códigos por el cual las maikos debían seguir, especialmente si se trataba de códigos para las festividades y reuniones. Ya no se trataba de los códigos y las modalidades que se aprendía durante las clases para entretener a tu cliente, tampoco se trataba de descubrir los trucos y maneras para destacar del resto de las compañeras. El mundo singular de las geishas poseían tantos secretos que tan solo estos misterios se revelaban si se vivían entre ellas, y se comprendía el significado que destilaba cada código. Y parte de estos código existía unos tantos que para algunos solía ser visto como algo inquietante. Era importante por supuesto, cada código tenia su motivo de ser y del por qué era practicado, pero había algunos que simplemente no tenía una explicación o simplemente los tenia pero era difícil aceptarlo... especialmente para las chicas más renuentes a dejar el pasado.

Pero este no era el caso de Shizuka.

Adquirir un nuevo nombre no solo significaba solo la transición de dejar de ser niña a y de convertirse en una mujer, adquirir un nuevo nombre también te permitía re-escribir tu existencia. Shizuka nunca supo si ese era parte de lo que pedía su one-san al llamarla Yuuki, pero desde que Shizuka supo que jamás se le sería permitido usar su nombre verdadero, el ser Yuuki la hacia sentir como una nueva persona, alguien que tenia un futuro dentro de tanta miseria y tristeza. Shizuka había olvidado muchas cosas de ser Shizuka, había olvidado demasiado detalles de su infancia. No había teniendo en cuenta de aquello cuando cierta tarde, a la edad de 12 años, una maiko de su misma edad la preguntó si había tenido una mascota. Con sorpresa ella dijo que no, más que nada porque la muchacha era muy insistente, y mientras esa chica se la llevaba a una barranca, donde tenía escondido un conejo, Shizuka no dejaba de preguntarse si realmente no había tenido una mascota.

Su one-san había elegido ese nombre para ella porque le recordaba a la nieve. A ella no le disgustó aun cuando tampoco se sentía muy atraída a la nieve. La nieve siempre la entristecía.

De esa manera, y en aquellas horas de reunión que le supo atemporal a Yuuki, la muchacha de cabello oscuros miró una vez a todos los presentes. Consideraba que aquella reunión había ido bastante bien, pero había oído, por voz de su one-san, que el jefe todavía no se había aparecido y que la fiesta apenas estaba empezando. Iba agregar algo más sobre aquel importante dato cuando escuchó como uno de los hombres llamaba a su one-san. En esa fracción de segundos, Yuuki volvió a mirar hacia la mesa de donde provenía la voz y allí estaba de nuevo, el rostro que no dejaba de verla a ella desde que las damas habían entrado al salón. Ella no sabía como decirlo, habían miradas de miradas, y la mirada de aquel joven era simplemente particular. Las diferentes experiencias de la maiko en reuniones, de la mano de su one-san, le había hecho entender que en el mundo había diferentes tipos de miradas, y la más rara entre todas era la de la familiaridad. Ella no sabía cual era esa mirada, pero su one-san no se atrevió a decirle, en lugar de eso le había dado un beso largo en el nacimiento de sus pechos aquella noche, y le dijo que no debía preocuparse, que algo así no le iba a pasar.

Y ella se estaba preguntando entonces, en ese momento,  si esa no era esa mirada.

Yuuki, ve hacia aquel joven. —murmuró elegantemente pero enojada su one-san.— En algún momento entrará el jefe y es necesario que todo estén complacidos.

La maiko sintió un repentino sobresalto, y abrió un poco los ojos, pero luego se inclinó respetuosamente, y fue hacia donde le indicó su one-san. Caminaba como le habían enseñado, andaba como siempre lo había hecho desde que comenzó a frecuentar las reuniones. Su mirada hermosa repasaba los alrededores, sonreía con encanto a uno de los hombre que dirigió toda su atención en ella y finalmente se sentó al lado del joven de mirada peculiar.

Tomó la botella de sake y lo sirvió con delicadeza, naturalidad, estaba a punto de decir algo cuando el propio joven de mirada extraña fue quien la abordó, despertandole cierta sorpresa. Miró al joven fijamente por la repentina pregunta, y cuando reparó que la sensación de familiaridad era mucho más evidente, sintiéndose repentinamente fuera de lugar, no entendió del todo la pregunta, o por lo menos del modo en que lo había hecho...

No...—su voz se desfalleció, pero se recompuso al instante. —No. Ese no es mi nombre o-kyaku-sama —Luego Yuuki sonrió. — ¿Es alguien importante para usted? Mi nombre es Yuuki. ¿Puedo saber el suyo?

Se sentía simplemente extraña, le era tan raro no referirse a ese nombre desde hace tiempo. Ella sabía que su verdadero nombre era ese, Shizuki... ¡hacia tanto que no la llamaban así! Pero ese era el código de la futura geisha, olvidar tu nombre y ser llamada por el nombre de tu hermana mayor. Pero aquello no era lo más inmediato para la maiko, el que aquel joven la llamara justo de ese modo. Era su mirada lo que captaba la atención de la maiko, esa mirada que todavía la hacia sentirse  fuera de lugar, que pertenecía a otro tiempo, que le era tan familiar, ¿pero por qué?

Fue entonces que reparó en la expresión afligida del joven. Inclinó su rostro hacia él, sinceramente preocupada.

¿O-kyaku-sama, se encuentra bien? Lo veo muy pálido...

Con Atsushi • En Ichiriku • Noche
phoenix ⚓







a kiss
It's necessary to make a difference
Cherry Blossom
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
158

Localización :
Poraí

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ○ Ikebana ○

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado
AvatarCamposContacto

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Publicar nuevo tema   Responder al tema
Permisos de este foro:
Puedes responder a temas en este foro.