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~ I choose the war

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~ I choose the war

Mensaje por SapphireDragon el Sáb 12 Nov - 0:13

I choose the war
1x1 ⚭ CS ⚭ TID ⚭ Gabriel x Cecily
Cecily Herondale
16 años ⚭ Grace Phipps ⚭ SapphireDragon
Gabriel Lightwood
18 años⚭ Drew Van Acker ⚭ Blackbird
Londres, Inglaterra. 1878.

Una muchacha galesa de apenas quince años, vestida de manera apropiada, con unos grandes ojos azules y un cabello tan oscuro como el carbón, se presentó en la puerta de la enorme iglesia que era el Instituto de Cazadores de Sombras. Cecily Herondale era la hermana menor de Will y había recorrido aquel largo camino desde su hogar para llevar de vuelta al chico consigo, con sus padres y con ella, de donde nunca debió de irse.

La resolución a la negativa de su hermano mayor no fue más que quedarse allí, con ellos, contraviniendo los deseos de él. Fue así como empezarían sus entrenamientos, entre discusión y discusión fraternal, hasta que Will dejó de ser su adiestrador… Y fueron los hermanos Lightwood quienes tomarían el relevo de aquello. Cecily aprendería junto a Tessa y Sophie cómo moverse, defenderse y usar los cuchillos serafines frente a sus enemigos, descubriendo así un talento innato para aquello y un creciente gusto por aquella vida plagada de peligrosos y emoción constantes.

Varios días después de la llegada de la joven, Gabriel Lightwood apareció en el Instituto completamente alterado. Los rumores acerca de su padre, acerca de si se encontraba enfermo por los constantes encuentros con demonios, se habían cumplido. Había sido infectado mucho tiempo atrás por la viruela demoniaca, cuya existencia se había duda hasta el momento –aunque Will creyese firmemente en ella desde hacía tiempo atrás- y se había convertido de forma irreversible en un gusano gigante, comiéndose además a todos y cada uno de los sirvientes de la casa. Gideon y él necesitaban la ayuda del resto de cazadores de sombras del Instituto para terminar con toda aquella pesadilla… Que solo podía terminar de una forma… Por mucho que una vez aquel ser fuese su padre.

Con cierta premura, todos los habitantes del lugar se equiparon para la misión con sus trajes y sus armas, incluida la novata Cecily, con el fin de partir de inmediato.

¿Lograron su objetivo? ¿La Herondale consiguió ayudar de forma activa sin llegar a ser un estorbo? Aquella ayuda prestada, ¿tendría posteriores efectos en la relación entre el menor de los Lightwood y la recién llegada?





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Re: ~ I choose the war

Mensaje por Blackbird el Lun 14 Nov - 21:52

1. When the two worlds collide
and the Lightworm name is born
Gabriel Lightwood con Cecily Herondale en el Instituto de Londres
El padre de los hermanos Lightwood, Benedict, llevaba varias semanas encerrado en su despacho. No era algo que llegara a alarmar al menor, Gabriel, pues siempre había sido una persona con un temperamento muy… especial. No era raro que desapareciera durante días escaleras arriba y que no saliera del cuarto ni para probar bocado siquiera.
Pero había algo extraño en su comportamiento. Por las noches, tras esa puerta cerrada, se oían gritos, golpes, y Gabriel hacía lo posible por ignorarlos. Su hermano se había ido, les había traicionado, a su parecer y, aunque en el fondo comenzara a entender sus motivos, se negaba a aceptar la verdad.
No fue hasta que un día, en un intento de hacer que Benedict saliera y subió hasta su despacho, que vio con sus propios ojos lo que ocurría. Y es que, de no haberlo visto, jamás lo hubiese creído. Un rastro de sangre describía el camino escaleras arriba, y conducía directo hacia el refugio de su padre. Había sangre por todas partes, ropas hechas jirones, que habría jurado que tenían marcas de mordiscos, pero su padre ya no estaba allí. Bajó de nuevo y salió al jardín. Y allí encontró Benedict. Bueno, a  Benedict… o a lo que suponía que era él.
Un gusano gigantesco devoraba algo que parecía tener forma ¿humana? Solo tardó unos instantes en procesar esa imagen, y se vio entonces subiendo al carruaje de la familia para salir de allí. Pero, ¿a dónde iba a ir? Por lo general, acudiría a su hermano… Y esa le pareció la mejor idea, a pesar de todo, por lo que dirigió el vehículo hacia el Instituto de Londres sin más demora.
Al llegar, hecho prácticamente un desastre y cubierto de sangre, le recibió uno de los criados, pero no, él no estaba allí para hablar con criados. Buscaba a su hermano, y no hablaría hasta que Gideon estuviera con él. Lo vio aparecer al rato junto a Charlotte y su camarilla de nephilim.

Padre… Padre es un gusano. –dijo cuando comenzaron a preguntarle sobre lo ocurrido. Pero no lo entendían. El mayor de los Herondale atacó con sus habituales comentarios irónicos y su hermano, a pesar de mostrarse algo más comprensivo, tampoco captaba lo que realmente quería decir.– No. Padre es un gusano. Se ha transformado en un gusano, es como… una serpiente gigantesca.

Entonces sí lo entendieron. La viruela demoníaca que su padre había contraído había llegado a su última fase, y lo había transformado en demonio. Así, tras algunas discusiones entre quiénes irían y quiénes no que, en su opinión, solo sirvieron para perder el tiempo, se repartieron entre el carruaje de los Lightwood y el del Instituto, y tomaron todos el camino más rápido hasta su residencia en Chiswick.


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Re: ~ I choose the war

Mensaje por SapphireDragon el Sáb 19 Nov - 16:34

1. When the two worlds collide
and the Lightworm name is born
Cecily Herondale con Gabriel Lightwood en el Instituto de Londres
Las cosas no habían sido nada fáciles a la llegada de la menor de los Herondale. Su hermano no la había acogido con el espíritu que esperaba. ¿Un abrazo? ¿Alguna palabra de cariño? ¿Sonrisa al menos? No, ninguno de esos gestos fueron propios de Will cuando la vio ante la puerta de la enorme Iglesia que era el Instituto. De hecho, estaba más que segura que había palidecido de golpe. ¿Pero por qué? Llevaban años sin verse y lo único que recibió a cambio fue un seco ¿Qué haces aquí, Cece? o, Regresa a Gales de inmediato, con nuestros padres. Aquel no parecía el Will con el que había jugado decenas de veces en los jardines de su hogar, mientras realizaban múltiples travesuras. Aún seguía sin comprender las razones por las que decidió irse, pero una cosa tenía claro la muchacha de dieciséis años: No iba a irse de allí sino era con él.

Con el paso de los días, Cecily presionó de mil formas distintas y en numerosas ocasiones para conseguir su objetivo, pero con ello, solo consiguió darse cuenta de que aquello, lo más probable, es que no fuese a ocurrir. Era durante esos entrenamientos que Will había decidido hacer junto a ella cuando lo intentaba. ¿Resultado? Acababan a gritos la mayor parte de las veces. Finalmente, un día de esos, pareció que, cansado de la continua insistencia y cabezonería de Cece, el mayor de los Herondale terminó confesando la razón de su huida de Gales: su maldición. Aquello dejó sin habla a la muchacha durante un par de minutos al menos, tras los que se atrevió a acercarse al contrario para abrazarlo.

Oh, Will… Deberías habérmelo dicho desde el principio. Además, ¿quién dice que continúes maldito? –hizo una breve pausa, mordiéndose el labio inferior-. Entiendo… que no quieras regresar… Pero te marchaste de casa sin decir nada, sin avisar... sin escribir una carta dando razones. Ni siquiera cuando nuestros padres vinieron para que regresaras, Charlotte les dio motivos. Sé que no voy a conseguir que vengas conmigo, pero al menos escribe una carta a padre y a madre…

Una nueva negativa fue lo que volvió a obtener por parte de su hermano, antes de que saliera por la puerta de la sala de entrenamientos, diciéndole que a partir de entonces entrenaría junto a Tessa y Sophie con Gideon Lightwood.

Fueron varios días después de aquello, que Cecily saldría en su primera misión como nefilim junto al resto de los inquilinos del Instituto. De hecho, se encontraban las tres jóvenes aprendiendo a utilizar espadas y realizando lanzamiento de puñales, cuando  fueron advertidos de la llegada del hermano menor de Gideon.

Cuando llegaron todos a la sala de estar, la muchacha de quince años se encontró con un joven de edad similar a la de Will y Jem, con unos cabellos más oscuros que el mayor de los hermanos, pero unos ojos verdes idénticos. Estaba claro que eran hermanos. Alterado y con un aspecto para nada pulcro, Gabriel comenzó a contestar a todas las preguntas.

En un principio, la incredulidad estaba dibujada en las facciones de Cecily. ¿Un hombre se había convertido en un gigantesco gusano carnívoro que devoraba personas? Resultaba verdaderamente imposible de creer. Pero había permanecido allí varias semanas… había comprobado lo que los nefilims eran capaces de hacer; había leído parte de su historia desde que Jonathan Cazador de Sombras invocó al Ángel Raziel y éste vertió su sangre en la copa mortal para creer esa raza a la que todos ellos pertenecían.

Rodó algo exasperada los ojos cuando Will no puedo evitar dejar constancia sobre su convencimiento de que la viruela demoníaca existía, y acusó a su parabatai de no confirmárselo aun habiéndolo sabido desde hacía ya mucho tiempo.

Cuando las explicaciones cesaron, todos se pusieron en marcha. Tenían que solucionar ese problema y de inmediato. Cecily tuvo que insistir para que la dejasen ir, y fue gracias a la intervención de Gideon sobre sus innatas aptitudes y habilidades como nefilim y lo rápido que aprendía, lo que le ayudaron a ganarse el convencimiento del resto de sus mayores.

Ya en el carruaje, con su traje negro de combate, aferraba con fuerza la empuñadura de uno de los cuchillos serafines que le habían entregado. Sentía ciertos nervios, pero también la emoción de su primera misión. De vez en cuando, alzó sus grandes ojos azulados en dirección a Gabriel, con el que iba en el carruaje. No se llevaba nada bien con su hermano al parecer, pero estaba claro que estaba sufriendo por ser testigo de toda aquella matanza. Debían ayudarle, debían mitigar su dolor de alguna forma.




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Re: ~ I choose the war

Mensaje por Blackbird el Lun 21 Nov - 0:35

1. When the two worlds collide
and the Lightworm name is born
Gabriel Lightwood con Cecily Herondale en el Instituto de Londres
Aunque tuviera que ir a buscar al hermano que había traicionado el nombre de los Lightwood, aunque tuviera que acudir a la persona que ocupaba el puesto que su padre debería ocupar, aunque tuviera que soportar las idioteces de Will Herondale, necesitaba ayuda para resolver aquel serpenteante problema.

Mientras explicaba su historia ni siquiera se había fijado en los nephilim presentes; su mente iba a toda prisa y tenía que centrarse en explicarse bien para no perder más tiempo en repetirlo. Más tiempo aún del que perderían por culpa de la felicidad que Will sentiría porque gracias a su padre se acabasen de confirmar sus teorías sobre la viruela demoníaca. Sí, el tacto del moreno era indudablemente nulo.

Sin embargo, en el momento en el que todos se pusieron a debatir, tuvo unos minutos para fijarse en quienes le acompañarían. Ya había visto a Charlotte, claro, así como a su hermano. Carstairs, que parecía ser incapaz de apartar la mirada de Tessa, Sophie, Will, y una muchacha increíblemente parecida a él, quien era la que más debate estaba causando por, según le parecía escuchar, haber comenzado su entrenamiento hacía muy poco tiempo. Por su parecido con Herondale, y por la forma protectora con la que la miraba, hubiera dicho que eran familiares, puede que incluso hermanos. Pero no sabía que hubiese ningún otro Herondale en el Instituto.

Dejando a un lado aquellos pensamientos que solo le sirvieron para desconcentrarse unos instantes del asunto por el que estaba allí, se encontraba ya en el carruaje de los Lightwood que habían decidido que conduciría Gideon, junto con, para su desgracia, Will, que se había negado a dejar sola a la que ahora sabía que se llamaba Cecily, y Sophie. Por suerte, el trayecto se desarrolló en silencio, y Gabriel pasó la mayor parte del tiempo sin apartar la vista de la ventana, agarrando con tanta fuerza su carcaj que en otra ocasión incluso le hubiese preocupado estar dejando alguna marca sobre él, y buscando sin saber dónde siquiera la forma de enfrentarse de nuevo ante el demonio que era ahora su padre.

Pocos minutos después, ya estaban frente a la casa. Pero algo allí fallaba; sus carruajes no eran los únicos que había allí. Uno más estaba parado frente a la entrada, y distinguió el símbolo de los Blackthorn en él, ya mientras salía por la puerta. Gideon se encargó de expresar en voz alta sus propios pensamientos. ¿Qué hacía Tatiana allí? Su querida hermana, siempre tan oportuna.

Cuando esta apareció corriendo, entre gritos y llantos, solo hicieron falta unas breves explicaciones sobre que acababa de regresar de su luna de miel y que un gusano gigante estaba en el jardín para que supieran que Benedict se había llevado a Rupert. Decidieron no perder más tiempo y, mientras que Tessa, por insistencia tanto de Jem como de su parabatai, permanecía con Tatiana, se adentraron todos en la mansión, donde Gabriel les mostró primero el despacho de su padre, el destrozo que había causado, la sangre… Pero, como sospechaba, él no estaba allí. Así, armas en mano, se dividieron en grupos y, salieron al jardín trasero, a sabiendas de que, si Benedict no estaba allí, significaba que ya reptaba suelto por las calles de Londres. Y aquello no haría más que aumentar sus problemas.



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Re: ~ I choose the war

Mensaje por SapphireDragon el Lun 21 Nov - 23:07

1. When the two worlds collide
and the Lightworm name is born
Cecily Herondale con Gabriel Lightwood en la mansión Lightwood, Chiswick
Su corta estancia en el Instituto con todos aquellos nefilims veteranos, le había hecho aprender que el silencio en su hermano mayor era algo completamente inusitado. Después de haber estado parloteando y dramatizando de una forma exagerada con un tacto completamente inexistente acerca de la viruela demoníaca que había afectado al cabeza de familia de los Lightwood, en esos instantes, se hallaba sumido en un profundo silencio, también con la mirada perdida a través de la ventanuca del carruaje. ¿En qué estaría pensando? Bueno… Esa pregunta la verdad es que iba referida a todos y cada uno de las personas que iban con ellos allí.

Los Lightwood no habían intercambiado a penas palabras después de la explicación de la situación del menor de ellos. Cada uno miraba en un sentido completamente distinto, sin embargo, compartían la misma expresión de preocupación y solemnidad. Parecían estar preparándose para lo que estaba a punto de acontecer. Al fin y al cabo… Aquella misión solo podía terminar de una forma… Pensar en ello hizo que la jove Herondale se mordiera con demasiada fuerza el labio inferior. Si ella tuviera que enfrentarse a sus padres en un estado semejante… No sabía si sería capaz de hacerlo… ¿Y Will? ¿Él se vería capaz? ¿Pensaría entonces de nuevo en la maldición?

Sus pensamientos se interrumpieron de golpe cuando el carruaje se detuvo abruptamente. Hizo una ligera mueca, pero sin proferir sonido alguno. Salió de la cabina justo después de Sophie… y sus grandes orbes azules estudiaron la mansión Lightwood que ante ellos se alzaba. Era más grande de lo que esperaba y bastante elegante… Sin embargo, la atmósfera no concordaba con ella. El silencio era sepulcral… Ni pájaros ni el sonido del viento. Solo un extraño olor, para nada agradable, era lo único que podía percibirse.

A penas dio dos pasos para alejarse de su transporte, cuando escuchó unos gritos y visualizó una figura femenina, corriendo en dirección a ellos. ¿Quién diantres sería? A penas unos segundos después, conoció a la tercera de los hermanos Lightwood, recién casada y cuyo nuevo nombre era Blackthorn.

Se estremeció sin pretenderlo al escuchar de su boca lo que había visto… como había hecho cuando Gabriel lo había descrito. ¿De verdad era una visión tan terrible? Esa pregunta se contestó sin necesidad de ser verbalizada cuando, una vez dejaron a Tessa y a Tatiana atrás, se adentraron en la enorme mansión sin más dilación.

Cecily se quedó paralizada por lo que sus inocentes ojos vieron. Jamás olvidaría aquello. Sangre esparcida por todos lados, ropajes ensangrentados… cuadros rasgados y espejos hechos añicos. Los muebles tampoco se salvaban. Todo el despacho estaba destrozado. La joven tragó saliva antes de seguir a uno de los grupos al jardín trasero. Sin darse cuenta, se había separado de Will… Y seguía a Gideon y a Gabriel. Se estaba imaginando a Will riñéndola en cuanto se reencontrasen, pero aquella imagen se evaporó de su mente cuando todos escucharon un ruido no muy lejos de donde se hallaban. Sonaba como si.. Algo se arrastrase, incluso algún que otro gemido débil podía apreciarse. Todos intercambiaron una mirada e hicieron unas señales, que Cecily comprendió a la perfección, sin necesidad de llevar años entrenando.

Cautelosamente, doblaron la esquina de la casa, antes de encontrarse con una gigantesca figura deforme, de un color verdaderamente espantoso y con un olor bastante fétido. Aquel era Benedict Lightwood… o lo que una vez fue el padre de los dos jóvenes que la precedían.

Por el amor de Dios… -susurró para sí misma con los ojos abiertos como platos, impactada por aquella primera visión.





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Re: ~ I choose the war

Mensaje por Blackbird el Mar 22 Nov - 23:35

1. When the two worlds collide
and the Lightworm name is born
Gabriel Lightwood con Cecily Herondale en la mansión Lightwood, Chiswick
El trayecto en carruaje pasó como un silencioso suspiro, y Gabriel aún no había sido capaz de hallar la manera de enfrentarse a su padre… Bueno, a ese demonio. Tenía que convencerse de que ese ya no era el hombre que les había criado. Sabía cómo terminaría todo aquello; no podía ser de otra forma. ¿Qué más podían hacer? ¿Volver a transformarlo? No, eso era imposible. Sabía lo que debían hacer, pero aun así le costaba asumirlo. Al fin y al cabo, aun convertido en un pestilente y gigantesco gusano, era, o había sido, su padre.

Tatiana estaba presa del miedo y la desesperación por haber visto cómo un gusano demoníaco atrapaba y se llevaba a su reciente marido, pero ninguno de los presentes, y Gabriel aún menos, estaban de humor para soportarlo. Aunque fuera su hermana, tenían cosas más importantes que hacer que lidiar con sus llantos. Una vez resuelto el tema de Benedict, podrían hablar con ella. Pero en aquel momento, su prioridad era esa… cosa, que estaba seguro que en esos mismos instantes estaba reptando por el jardín.

Tras salir del despacho, una vez habiéndose dividido en improvisados grupos, echó un rápido vistazo a su alrededor para ver quién le acompañaba. Ya contaba con que su hermano estaría a su lado, sí, pero habría creído que la muchacha morena habría ido con Will. Según parecía, tenía un punto rebelde que seguro sacaba de quicio al ojiazul  y, de no haber estado a punto de enfrentarse a tal demonio, el menor de los Lightwood habría sonreído al pensar en lo mucho que molestaría al Herondale que la joven se hubiera separado de él.

Una vez fuera, era el momento de ser cautelosos. Se escuchaba un sonido que Gabriel ya había oído antes, un sonido como de algo arrastrándose por el jardín, y unos extraños gemidos, todo ello acompañado por un fétido olor; Benedict se acercaba. Gabriel cargó su arco ágilmente, aunque aún dudaba que fuera a ser capaz de disparar a su padre. No tuvo mucho más tiempo para pensar en eso, pues el gusano apareció frente a ellos en cuando giraron en una esquina. Todo pareció congelarse un instante, y el castaño era incapaz de apartar la vista de aquella criatura color muerte. Se había alzado, amenazante frente a ellos, pero no atacaba, era casi como… si reconociera a sus hijos. ¿Era posible que parte de Benedict aún siguiera en el interior del gusano?

Escuchó muy ligeramente el murmullo de Cecily, pero ni siquiera le dio tiempo a decir nada; la imagen se rompió tan rápido como se había quedado paralizada. La luz de un cuchillo serafín en la distancia partió el aire, así como hirió al demonio. Este profirió un agudo gemido y se giró hacia su atacante, que en realidad no sabía muy bien quién había sido. En el proceso, y puesto que el cazador de sombras en cuestión pertenecía al grupo contrario, Gabriel se vio obligado a retroceder, haciendo que sus dos acompañantes fueran con él, pues lo más probable es que hubieran terminado igual que la estatua que acababa de ser destruida por la cola del demonio de haberse quedado donde estaban.

Pronto pudo comenzar a ver con la claridad de la pelea: cada movimiento, cada acción, incluso de los nephilim más alejados. Así fue como vio que era Will quien había atacado primero; su cuchillo goteaba icor. Y la criatura iba directamente contra él. Agarró sus piernas con su babosa cola y lo alzó. Antes de que pudiera atacarle, Gabriel hizo lo que creía no ser capaz de hacer: disparó una flecha a su padre. Disparó una flecha a su padre para salvar a Will Herondale. Le atravesó la cola y el demonio, emitiendo un sonido tan desagradable como el gemido anterior, dejó caer al nephilim.

El gusano comenzó a revolverse, sin dejar de gemir, y vio cómo Gideon corría hacia él con su espada en alto, que parecía de juguete en comparación con la gigantesca criatura. Gabriel disparó otra de sus flechas runificadas antes de que su hermano pudiera acercarse lo suficiente como para atacarle, y el gusano se alejó, deslizándose entre gañidos hacia la parte trasera del cenador del fondo del jardín.

¡¿En qué estabas pensando, corriendo así hacia él?! –el hermano pequeño, regañando, furioso, al mayor, por pecar de imprudente.– Debemos perseguirlo. –fue la única respuesta que obtuvo por parte de Gideon, y ni siquiera iba dirigida directamente a él, sino a todos los presentes. Y así fue, que en aquel respiro en mitad de la lucha, volvieron a organizarse, para abordar al demonio cada grupo por un lado del cenador.


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Re: ~ I choose the war

Mensaje por SapphireDragon el Jue 24 Nov - 17:11

1. When the two worlds collide
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Cecily Herondale con Gabriel Lightwood en la mansión Lightwood, Chiswick
Reaccionar. Debía reaccionar, debía volver a moverse, pero parecía que su cuerpo se resistía, al menos durante los primeros segundos tras ver al enorme gusano. Las imágenes de demonios del códice no tenían nada que ver con la realidad. Ni un ápice.

No fue hasta que escuchó un silbido, hasta que un objeto cruzó de forma directa y certera frente a ella y a los hermanos Lightwood y se clavó en la carne del gusano, que Cecily se recompuso. Tuvo que retroceder junto con los otros dos nefilims para poder esquivar los fragmentos de una estatua de mármol que el engendro había destrozado durante su agonía.

Dirigió entonces la mirada hacia el grupo contrario, que se acercaban rápidamente a ellos, sin dudar ni por un instante. Ahí estaba Will, él había sido quien había lanzado el primer ataque contra su enemigo y, como de costumbre con todo lo que parecía hacer o decir, enfureció al demonio, que no tardó en contratacar, alzándolo por los aires con la cola.

Por un momento, el pánico se apoderó de Cecily y se comportó como la muchacha de quince años e inexperta cazadora de sombras que era, gritando el nombre de su hermano.

¡¡Will!!

Su primer impulso fue echar a correr, con cuchillo serafín en mano, para intentar algo, distraerlo quizás para que soltase a Will y fuese a por ella. Pero ni siquiera tuvo tiempo de hacer ademán de impulsarse para ello, pues una flecha se clavó rápida y limpiamente en la extremidad del ente, provocando que otro gemido gutural inundase el aire mientras su hermano era liberado.

Sus ojos azules entonces se posaron en Gabriel. Sabía bien, por cosas que había escuchado con los entrenamientos con el menor de los Lightwood, que el joven de ojos verdes no se llevaba para nada bien con Will –No me imagino porqué, pensó irónicamente ella en su momento-. Sin embargo, acababa de disparar a lo que una vez fue su padre, solo para salvarle la vida.

El joven Carstairs no dudó en acudir al encuentro de su parabatai, para ayudarle a levantarse del suelo después de esa caída.

Lo siguiente que ocurrió resultó algo confuso. Gideon se abalanzó hacia delante solo, con una de sus armas en alto, y al cabo de unos segundos, su hermano mayor le regañaba por aquello. Le sorprendía aquel gesto por parte de su entrenador… Era calmado, paciente, calculador. Sabía a la perfección cuando debía actuar… o al menos así le había parecido desde el inicio.

A partir de aquello, perdieron nuevamente de vista al ser, que desapareció nuevamente de su campo de visión. Ya estaban volviendo a reorganizarse, a formar grupos. Gideon hablaba, pero lo cierto era que Cecily no escuchaba ni una palabra de lo que decía. Estaba más que segura de antemano de que no la iban a incluir en ninguno de los dos grupos.

Sus grandes orbes azules miraron a su alrededor y encontraron un inmenso árbol, un tejo concretamente. Quizás subiendo por el tronco hasta la copa… quizás pudieran determinar donde se había metido el dichoso demonio.

Así pues, sin avisar ni mediar palabra, se acercó a él y no tardó en comenzar a ascender por la estructura, apoyando los pies en el tronco, impulsándose con las ramas a las que se sostenía. Estaba ya a medio camino cuando volvió la cabeza hacia el grupo. Will acababa de llamarle la atención, como si de una niña pequeña se tratase.

Cecily, ¿qué estás haciendo? ¡Ahora no es el mejor momento de ponerse a escalar árboles!

Rodó los ojos con cierta exasperación y enfado. ¿Por qué diantres no confiaba en ella? ¿Por qué no era capaz de pensar que tenía una razón de peso para hacer aquello? Abrió la boca para darle una de esas contestaciones ingeniosas, que eran capaces de sacarle de sus casillas, pero no tuvo oportunidad. El suelo comenzó a temblar como si de un terremoto se tratase y a los segundos, cedió, y se abrió impulsando decenas de fragmentos por los aires, apareciendo así el gigantesco gusano, que no dudó un instante en abalanzarse sobre el grupo.





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Re: ~ I choose the war

Mensaje por Blackbird el Vie 25 Nov - 22:51

1. When the two worlds collide
and the Lightworm name is born
Gabriel Lightwood con Cecily Herondale en la mansión lightwood, chiswick
Si horas antes de haber comenzado todo aquello le hubieran dicho que iba a disparar a su propio padre para salvar, especialmente, a William Herondale no hubiese creído ni una sola palabra; habría pensado que se trataba de un chiste. Y habría estado tremendamente equivocado.

Ya no es “él”, Gabriel. Tienes que aceptarlo. –le dijo Gideon mientras caminaban hacia el grupo contrario para reunirse con ellos. ¿Realmente era su hermano el que le estaba diciendo aquello? Sí, claro, él no había estado en la mansión los últimos días, él les había abandonado mucho antes. Pero, para el menor, no era algo tan fácil de hacer como de decir. Y, aún así…

Por si no te has dado cuenta, ¡le he disparado! ¡Dos veces! –exclamó Gabriel, que no podía, o no quería creerse que le estuviese reprendiendo el hecho de que aún no hubiese asimilado que su padre había sido sustituido por un demonio. De hecho, junto con Herondale, era el único que había llegado a atacarlo realmente, pues Jem se había limitado a proteger a Will, y Gideon… Bueno, Gideon lo había intentado, sí, pero de manera demasiado imprudente.– ¿Qué más quieres de mí?

A pesar de ser un cazador de sombras bien entrenado, acostumbrado a ver a esas bestias a diario, teniendo en cuenta, además, las compañías nocturnas que frecuentaba su padre, el joven seguía tan pálido, sino más, que cuando se había subido al carruaje para ir al Instituto; jamás había vivido una situación como aquella, y claramente le afectaba más de lo debido, aunque pareciera que para todos los demás presentes fuera igual que si estuvieran atacando a un demonio corriente. Incluido Gideon.

Su hermano negó con la cabeza, juraría que con cierto disgusto, pero dio el tema por terminado,  comenzó a hablar sobre la estrategia que debían seguir, aunque se vio interrumpido por Will, que miraba más allá del grupo, hacia un árbol del jardín. Los demás se giraron hacia el tejo, en el que rápidamente pudieron distinguir la figura de una muchacha escalar por entre las ramas. Pero no de una cualquiera, se trataba la recién entrenada nephilim, Cecily. Gabriel la observó por unos instantes. ¿Qué se le habría pasado por la cabeza para ponerse a trepar por un árbol en aquel momento? Fuera lo que fuera, lo dejó pasar, para volver a centrarse en lo que a él le atañía.

Ya habían decidido una sencilla estrategia, cuando el suelo comenzó a temblar bajo sus pies y, de un momento a otro, el gigantesco gusano emergía de la tierra, haciendo que a los cuatro nephilim les costara por un instante incluso mantenerse en pie. Un segundo después, el demonio atacó sin dudarlo.

Todos lo esquivaron por poco, en especial Will, que era el que más cerca estaba de la criatura, pero se incorporó rápidamente y corrió hacia el otro extremo del gusano. Este permanecía alzado, amenazante, frente a los hermanos Lightwood. Era como la primera vez que los había visto, se quedó quieto, sin atacar, y Gabriel volvió a preguntarse si su hermano estaba equivocado, si su padre podía seguir ahí de alguna manera, si aquella criatura reconocía a sus hijos, si, incluso, sentía algún afecto por ellos. Lo dudaba pero, ¿qué otra explicación había, para que atacara a todo lo que se moviera, salvo a ellos?

Vio de reojo algunos movimientos entre los parabatai y, de pronto, volvieron a oírse los alaridos agónicos del demonio, el cual se revolvió descontroladamente de nuevo, provocando que icor procedente de la cola que acababa de ser seccionada, algo que imaginaba que había hecho Will, salpicara todo a su alrededor, incluido el mismo cazador de sombras. El ojiazul se apartó, gritando, y al momento Jem estaba ya junto a él para ayudarle. Por su parte, Gideon y Gabriel provocaban al gusano con repetidos cortes sobre su piel, sobre su cabeza, en un intento de desviar la atención del grupo contrario hacia ellos.


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Re: ~ I choose the war

Mensaje por SapphireDragon el Dom 27 Nov - 2:20

1. When the two worlds collide
and the Lightworm name is born
Cecily Herondale con Gabriel Lightwood en la mansión Lightwood, Chiswick
Despacio y deprisa al mismo tiempo. ¿Acaso era posible que eso sucediera? Así lo sentía la menor de los Herondale, agarrada a las ramas del tejo, donde continuaba desde hacía unos minutos. Todo sucedía con lentitud, pues era capaz de percibir todos y cada uno de los movimientos de los allí presentes; pero también demasiado rápido, pues ella no conseguí saber cuál era el momento apropiado para incorporarse a la batalla.

De hecho, percibió la mirada que Will le echó desde su posición a ras de suelo, y supo a la perfección que deseaba que permaneciese allí. Sigue soñando, hermanito. No he venido para quedarme escondida en un árbol. Pienso ayudar, quieras o no, pensó la joven con el ceño ligeramente fruncido, mientras no apartaba sus enormes orbes azules de la escena.

Jem y Will, como parabatai que eran, se sincronizaban a la perfección, sabían lo que necesitaban el uno del otro en cada instante de la pelea. De hecho, fue en uno de esos movimientos en los que su hermano mayor se hizo con el arma del contrario y consiguió herir de gravedad al enemigo, pagando el precio de ser bañado en icor corrosivo demoníaco. Quiso gritar nuevamente, pero entonces vio su oportunidad. Carstairs se encargaba del moreno que apenas se tenía en pie por la sustancia que le quemaba, y los hermanos Lightwood trataban de llamar la atención del gusano que una vez fue su padre, pero sin demasiado éxito.

El demonio no estaba demasiado lejos de su posición… Si cogía el impulso preciso y calculaba bien… Sin pensarlo un instante más, hizo que su cuerpo se abalanzase con cierta fuerza hacia delante, con el objetivo de caer sobre el lomo de aquel ser.

El golpe fue más suave de lo que esperaba, pues había seguido las instrucciones que Gideon le había estado dando mientras entrenaban. Una vez allí, sin atender a nada de su alrededor, extrajo el otro cuchillo serafín que llevaba en el cinto para comenzar a atacar sin dudarlo al demonio.

Las heridas que causaba, a pesar de ser pequeñas respecto al tamaño del ser, parecían causar daño suficiente como para provocar su ira, pues unos chillidos agudos y estridentes, que desgarraban los oídos, comenzaron a brotar de la garganta de aquella cosa. Los ojos de Cecily se abrieron como platos cuando la horripilante cabeza se giró hacia ella e hizo ademán de soltar un mordisco, momento en el cual se dejó caer, rodando sobre sí, por uno de los lados, cayendo mal y golpeándose. Evitó por poco aquel ataque, del que acabó siendo blanco el propio gusano.

Otro alarido de dolor por parte del enemigo, justo antes de que una nueva flecha se clavase en el ojo del bicho para hacerlo desaparecer de forma definitiva. Habían acabado con él. Gabriel Lightwood había acabado con él, con su propio padre.

Costosamente, después de aquello, la muchacha de quince años se puso en pie, momento en el que sintió un agudo dolor atravesándole la muñeca. Sus ojos se abrieron por la sorpresa al ver que ésta no presentaba una posición para nada común. Necesitó morderse el labio inferior para evitar quejarse y que alguna lágrima se escapase a causa de ese dolor.




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Re: ~ I choose the war

Mensaje por Blackbird el Miér 30 Nov - 0:12

1. When the two worlds collide
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Gabriel Lightwood con Cecily Herondale en la mansión Lightwood, Chiswick
Los alaridos agónicos un demonio al que poco tiempo le quedaba en ese mundo, los gritos de dolor de un nephilim bañado en icor de la bestia, las urgentes llamadas de su parabatai intentando socorrerlo, y Gabriel no oía nada más allá de su espada cortando el aire, apenas oía siquiera sus propios pensamientos.

Su hermano Gideon y él intentaban, sin éxito, desviar la atención de la bestia hacia ellos. Por algún motivo que aún desconocía, parecía que no atacaba a los Lightwood, pero estaba furioso con Will. Y, cómo no estarlo, pensó el joven de ojos verdes. Y no solo porque se tratase de Herondale, sino que, además, le había cortado la cola. ¿Cómo no iba a estar furioso con él?

Pero eso no ayudaba a su tarea. No estaban consiguiendo nada con su estrategia de distracción, y Gabriel intentaba pensar algo más que poder hacer contra el gusano, algo más útil, más eficaz. Algo, lo que fuera… Y la respuesta le cayó del cielo. En el sentido más literal posible de la expresión.

De un momento a otro, el demonio desvió su atención completamente de Will hacia… ¿sí mismo? No, no era hacia su propio cuerpo, era hacia algo que había sobre su lomo… Era una muchacha de cabellos negros.

Era Cecily.

Gabriel la observó durante unos instantes, tan asombrado que era prácticamente incapaz de moverse. Ella le estaba atacando con un simple cuchillo, y lograba arrancarle chillidos cada vez más desgarradores. El joven Lightwood se descubrió a sí mismo conteniendo la respiración cuando el demonio fue a atacarla directamente a ella, y Cecily se dejó caer, no solo esquivando las fauces de la bestia, sino haciendo también que el daño se lo causara a sí mismo.

Esa era la oportunidad. Ese era el momento, cuando el gusano chillaba de dolor, por su cola segmentada, por su carne mancillada y su piel desgarrada, cuando no atacaba a nadie. Gabriel no tuvo que pensarlo demasiado. Cargó su arco con la que sería la última flecha de aquella batalla, y disparó. Se clavó limpiamente en su ojo carente de párpado y, al instante, la bestia, el padre, se deshizo, desapareció, como solo los demonios desaparecen cuando su vida termina.

Y Gabriel se percató, no sin cierta sorpresa, que había sido él quien finalmente había acabado con el que había sido su padre. Ahora Gideon no tendrá nada que reprochar, pensó inconscientemente, un instante antes de dejar caer su arma en el suelo sin demasiado cuidado, y acercarse rápidamente a la muchacha que ya se ponía en pie.

Tomó su barbilla cuidadosamente en su mano, y se dedicó a recorrer su rostro con sus verdes ojos. Querría haberle preguntado cómo se encontraba, si se había hecho daño, cómo se le había ocurrido hacer aquello… Pero no dijo nada. Tenía que admitir que le había impresionado la primera vez que la había visto en el Instituto, pero ahí había demostrado que no era solo una joven bonita. Su coraje… era digno de admiración. Ni siquiera los nephilim mejor entrenados habrían pensado en hacer algo como lo que ella había hecho.

Fue Will quien le apartó de ella. Pero Gabriel, sin contar un momento en el que le dirigió una molesta mirada, no desvió su atención de la muchacha. Will había comenzado ya a decirle lo peligroso que había sido aquello, que cómo se le ocurría lanzarse así contra un demonio sin tener la preparación suficiente, y suponía que hubiera seguido con una larga retahíla de acusaciones similares que Gabriel no tenía la menor gana de escuchar. Por lo tanto, ignorando su presencia, como si ni siquiera estuviera allí, habló, por fin, directamente a Cecily.

Eso… es lo más valiente que he visto hacer a un cazador de sombras jamás.


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Re: ~ I choose the war

Mensaje por SapphireDragon el Jue 1 Dic - 22:07

1. When the two worlds collide
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Cecily Herondale con Gabriel Lightwood en la mansión Lightwood, Chiswick
La adrenalina que durante la batalla había corrido por sus venas pareció evaporarse de forma repentina. Se sentía agotada y el dolor que le había causado la caída con ese ángulo tan extraño que mantenía su muñeca, parecía incrementarse a cada segundo más. Había leído en el Códice de los Cazadores de Sombras sobre las runas, por ello sabía que existía una curativa, un iratze, que podría arreglar aquello… Sin embargo, no tenía a mano ninguna estela con la que poder grabarla sobre su piel… y vagamente recordaba su forma…

Para evitar sentir aquel dolor, se obligó a sí misma a mirar a su alrededor, a preocuparse por lo demás, principalmente por su hermano. Lo único que había visto, y la razón por la que había saltado a lomos de aquel inmenso gusano, era a Will cubierto del icor demoníaco, quemándole la piel y el traje de combate. ¿Estaría bien? ¿Carstairs habría podido curarle? Antes de localizar a su hermano mayor, la joven encontró previamente con la mirada a Gideon y a Charlotte. Tessa debía de seguir con la chica Lightwood… o al menos, hacía unos minutos, porque en aquellos instantes apareció por una de las esquinas de la casa, acompañada por el señor Branwell. Fue entonces cuando divisó algo lejos a su hermano… atendido por el asiático de cabellos plateados.

No obstante, su atención se vio desviada cuando escuchó unos pasos acercándose con rapidez hacia ella. Al volverse, sus ojos azules brillantes se encontraron con unos verdes, los de Gabriel. Se humedeció los labios, algo confusa cuando los dedos del joven rozaron su barbilla. ¿Qué estaba haciendo…?  Y lo más importante de todo… ¿Por qué esa mirada? ¿Qué significaba? Abrió la boca a fin de verbalizar todas esas preguntas con suavidad, incluso antes pretendía preguntarle cómo se encontraba pues, a fin de cuentas, acababa de mandar al ser que previamente había su padre a la dimensión demoníaca.

Pero entonces Will interrumpió bruscamente, con su habitual tono protector, tomándola del hombro para alejarla del Lightwood.

¡Aléjate de mi hermana! –exclamó consiguiendo que el contrario retrocediese. ¿Era necesario ser así en un momento como aquel? Todos estaban un poco de los nervios… así que suponía que era normal-. ¿Estás herida, cariad? –le preguntó mientras trazaba finalmente la runa de curación en su cuello. Hizo una mueca al notar como la punta de la estela que se deslizaba por su piel quemaba.

Cecily no pudo evitar alzar de forma perfecta una de sus cejas al escuchar aquel apelativo. Hacía años que no la escuchaba llamarla así… en un cariñoso término galés… Se le antojaba algo extraño después de todo. Rápidamente le dejó claro que se encontraba perfectamente, haciendo omisión a su muñeca que poco a poco sanaba gracias al iratze.

Will comenzó entonces sus réplicas a cerca de ese comportamiento tan temerario, sin embargo, se vio interrumpido por Gabriel, que no se había alejado más de ese paso de ellos. Sus palabras consiguieron iluminar el rostro de la Herondale con un claro sonrojo mientras se mordía el labio inferior. No solo por ellas, sino también por esa intensa mirada que continuaba sin saber qué transmitía exactamente…

Yo solo estaba…

No tuvo oportunidad de continuar hablando… Pues una tos que antes había pasado desapercibida al grupo de tres se hizo mucho más intensa. Cuando se giraron, prácticamente a la vez… James Carstairs se encontraba de rodillas en el suelo doblado sobre sí, sin dejar de toser. Eso alarmó a todos los cazadores de sombras, que no tardaron demasiado en ponerse en marcha a fin de regresar cuanto antes al Instituto.




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Re: ~ I choose the war

Mensaje por Blackbird el Lun 5 Dic - 18:19

1. When the two worlds collide
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Gabriel Lightwood con Cecily Herondale en la mansión Lightwood, Chiswick
Hermana. Will Herondale la había llamado hermana. Bueno, eso resolvía sus dudas sobre quién podía ser la joven, y así se explicaba finamente el increíble parecido entre ellos, aunque uno de los dos luciera infinitamente mejor el azul de sus ojos. Y, sin duda alguna, se trataba de la muchacha de la que aún no había sido capaz de apartar la mirada. Fuera quien fuera, lo que había hecho había sido impresionante.

No fue hasta que una tos persistente, y cada vez más fuerte, interrumpió lo que fuera que Cecily estaba comenzando a decir, que los tres se giraron para comprobar de dónde procedía, y Gabriel finalmente consiguió dirigir sus ojos verdes a otra parte que no fuera la joven Herondale.

Al volverse, pudo ver a James Carstairs, que ya se encontraba en el suelo, de rodillas, tosiendo sin descanso, y con algunos de los cazadores de sombras intentando ayudarle. El siguiente en unirse al grupo fue, claramente, su parabatai. Todos comenzaron a preguntar sobre su medicina la cual, según parecía, no habían llevado, por lo que rápidamente se pusieron todos en marcha de vuelta al Instituto.

Gabriel apenas tuvo unos minutos para hablar con su hermana y explicarle lo ocurrido. Aunque tampoco es que ella pareciera muy abierta a la conversación, pues enseguida decidió marcharse, no con ellos, sino en el carruaje de los Blackthorn, de vuelta con su nueva familia. Y, lo peor de aquello, lo peor de que su hermana prefiriera irse con la familia de su difunto marido a regresar con ellos, es que a Gabriel no le sorprendía en absoluto.

El trayecto de vuelta en el carruaje fue incluso más silencioso que el anterior, si es que eso era posible, pues todos parecían ir concentrados en algo distinto. La mayoría, de los pensamientos, suponía Gabriel, probablemente se centraban en Carstairs, pero al menor de los Lightwood no le preocupaba eso especialmente. No más, al menos, que el hecho de que hacía apenas unos minutos había acabado con su padre de un flechazo.

Antes de que pudiera darse cuenta, el carruaje se hallaba ya frente a la puerta del Instituto de Londres. Todos bajaron y se dedicaron a ayudar a Jem. Gabriel, por su parte, se dirigió al salón del Instituto, sin mayor motivo que la petición de Gideon de que esperase allí. Incluso tras todo lo ocurrido, no había perdido la costumbre de hacer lo que le pedía.

Así, el joven se encontraba en la estancia vacía, intentando apartar de su mente la pregunta de si la sangre de su traje sería suya, de los criados, o de su padre, cuando alguien finalmente entró. Sin embargo, no era Gideon, como había supuesto, sino Charlotte. Y, sin duda, la charla no había sido lo que se esperaba. Aquella mujer le hizo creer que iba a echarle del Instituto, del refugio de los nephilim, cuando sus dos residencias estaban a punto de ser confiscadas por la Clave por culpa de lo ocurrido con Benedict. Y eso lo entendía, pero, ¿de verdad iba a echarle? ¿No iba a permitir que se quedara con su hermano, especialmente cuando el menor no tenía adónde ir?

La respuesta a eso concluiría con el alivio de Gabriel al escuchar que podía quedarse. Alivio, y… suspicacia. A pesar de que Charlotte parecía sincera, no podía evitar preguntarse si no habría algo oculto en sus intenciones. Las dudas de su padre sobre el cargo que ostentaba la mujer no eran ningún secreto, y Gabriel había permanecido a su lado… La deducción se hacía por sí sola. ¿Por qué, entonces, lo había acogido, literalmente, entre sus brazos, y lo había aceptado en el Instituto, después de todo?

No obtuvo respuesta, y tampoco logró que aquella pregunta abandonara su mente cuando salió del salón, de forma que terminó mezclándose con todos los demás pensamientos dispares que ya ocupaban su cabeza.




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Re: ~ I choose the war

Mensaje por SapphireDragon el Vie 9 Dic - 2:25

1. When the two worlds collide
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Cecily Herondale con Gabriel Lightwood en la mansión Lightwood, Chiswick
Si bien todos se encontraban ya a salvo del peligro que en su momento había supuesto el gran demonio gusano contra el que habían luchado apenas minutos antes, el joven asiático James Carstairs parecía continuar con la batalla, pero esta vez contra su propio cuerpo, contra esa enfermedad que claramente le atenazaba de forma diaria. El primero en llegar a su lado, como era de esperar, fue su hermano Will. Pronunciaba el nombre de su parabatai con alarma y urgencia, preocupado hasta el punto de parecer desesperado. Cecily no había pasado tiempo suficiente en el Instituto como para comprender hasta qué punto era grave la enfermedad del Carstairs, pero con solo observar aquella escena podía imaginárselo… Y se le rompía el corazón al verle así, al ver cómo le afectaba a Will, como si él mismo padeciese la enfermedad. En eso consistía el vínculo parabatai, ¿no?

Tessa y Henry no tardaron demasiado en reaparecer y, llegados a ese momento, todos se pusieron en marcha hacia los carruajes. Debían regresar y con urgencia, al Instituto para poder tratar al enfermo.

Mientras acomodaban a Jem en uno de los carruajes junto a Tessa y Will, la menor de los Herondale pudo percatarse de que un carruaje partía ya de la mansión de Chiswick. Aquel tan sobrio con el símbolo de una corona de espinas… Y en su interior, la hermana de los Lightwood se marchaba con prisas del lugar. ¿No iba a ir con ellos? ¿No iba a quedarse con su familia después de todo lo que había acontecido? Lo cierto era que no comprendía aquello…

No resultó nada cómodo el regreso a la ciudad. Will, aunque preocupado por Jem era capaz de mostrarse sobreprotector con ella, la obligó a subirse al carruaje con Tessa, su parabatai  y él; bajo ningún concepto quería que fuese en el mismo que Gabriel Lightwood. Replicar era su respuesta natural a aquello, mas bien sabía que no era momento de ello… No teniendo en cuenta la situación. Así pues, rodeada de un silencio tan solo roto por la tos y la dificultada respiración del asiático, transcurrió el viaje de regreso.

Una vez allí, el grupo se disgregó. De hecho, hubo unos segundos que se vio completamente sola en las escaleras de mármol que ascendían a los portones de madera. Se mordió el labio antes de dirigir la mirada a su muñeca. Había recuperado, al Ángel daba gracias, su posición habitual, sin ángulos fuera de lo normal; no obstante, parecía que un ligero dolor perduraba. Haciendo caso omiso de ello, se adentró en el edificio.

No quería ser una molestia para Will o para Tessa en esos instantes y tampoco se sentía con fuerzas de muchas cosas. Fue por esa misma razón que la Herondale terminó encerrada en su alcoba, en la oscuridad de ésta, sin haber encendido siquiera un fuego. Su mente voló a Gales, a la casa familiar… Los rostros de sus padres se formaron en su mente y fue entonces cuando decidió que debía escribirles. Fueron varias las veces que Cecily hizo el intento de comenzar una misiva, pero sentía que las palabras no eran las que debían ser…

Llevaba un rato devanándose los sesos cuando alguien llamó a la puerta. Sorprendida de encontrar allí a Tessa, mantuvieron una larga conversación, esclarecedora en algunos puntos y frustrante en otros, pero toda ella centrada en una única persona: Will. Había cosas que su corta edad no le permitían comprender aún y con sentimientos exaltados y encontrados, con los nervios aun a flor de piel tras su primera batalla, terminó en la sala de entrenamiento, lanzando cuchillos, a fin de perfeccionar su habilidad en ese arte, sin ser consciente de que poco después alguien más llegaría a la puerta de la sala.





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Re: ~ I choose the war

Mensaje por Blackbird el Miér 28 Dic - 20:45

1. When the two worlds collide
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Gabriel Lightwood con Cecily Herondale en el Instituto de Londres
Salió del salón, uno muy distinto al de su habitual vivienda, con una clara intención: ir a hablar con su hermano. Suponía que ya había acudido a su habitación; el aspecto de Gideon no era mucho mejor que el que Gabriel había visto frente al espejo, y sin duda no era nada agradable estar cubierto de tierra, barro a medio secar y, especialmente, de sangre. Imaginaba que se cambiaría el traje en cuanto tuviera un momento para escapar a su dormitorio y, tras la charla con Charlotte ya había pasado un buen rato, el suficiente para que se encontrara ya allí.

Y es que Gideon tal vez lograse aclarar un poco la mente del menor. No solo sobre el tema de su padre, o incluso acerca de Tatiana, lo cual para ser sinceros había decidido ignorar por completo, sino sobre la propia Charlotte. Su padre les había criado con unas ideas muy erróneas sobre los nephilim, y desde que la chica había sido nombrada directora del Instituto, arrebatándole su puesto, ella había sido el objetivo principal de las críticas de Benedict. Gabriel estaba empezando a ver la verdad, sí, pero, acostumbrado a las mentiras y los engaños, a escuchar que Charlotte no era lo que aparentaba ser, que era un completo error que estuviera al frente del Instituto, no podía evitar desconfiar de sus intenciones, de si el hecho de haberle acogido en el Instituto a pesar de haber permanecido junto a su padre hasta el final no era más que algún tipo de estratagema. Le hacía pensar que no era del todo honesta.

Pero lo importante era que tenía un sitio donde quedarse, y sabía que Gideon sería el único que conseguiría, si no ayudarle a aclararse, al menos entenderle. Además, él mismo también necesitaba lavarse y cambiarse de ropa, y sus cosas se habían quedado en sus dos viviendas, por lo que tendría que tomar algo prestado de su hermano si no quería dormir cubierto de tierra y sangre.

Iba ya por el pasillo, vacío, siempre tan vacío que sus pasos resonaban en cada pared, dirigiéndose a la habitación de Gideon, cuando vio una luz a mitad de camino. Si no se equivocaba, provenía de la sala de entrenamiento, donde había estado entrenando a Tessa hacía no demasiado tiempo. Según se fue acercando, comenzó a escuchar unos golpes secos, lentos y repetitivos: alguien estaba lanzando cuchillos.

Al pasar frente a la puerta, pudo distinguir la figura de una joven envuelta en ropas de combate, limpias, al contrario que las suyas, que se preparaba para lanzar un cuchillo, tal y como él había supuesto. Podría haberse alejado de allí y haber seguido su camino, pero la muchacha que practicaba no era otra que Cecily, y algo le hacía querer permanecer allí, algo que, en realidad, no sabía muy bien qué era, aparte del hecho de que simplemente mirarla era todo un placer para la vista. Además, no había llegado a asegurarse de su estado tras la batalla, pues Will le había alejado antes de poder pronunciar palabra siquiera, y esa vez, al regresar al Instituto, no les había acompañado en el carruaje.

Esperó ahí, quieto, y sabiendo que las sombras ocultaban su presencia, mientras la menor de los Herondale lanzaba el cuchillo que tenía en la mano.

Cinco. –dijo al ver que el arma se clavaba algo lejos del circulo que había dibujado en la pared, a modo de diana, mientras avanzaba despacio hacia el interior de la sala de entrenamiento.




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Re: ~ I choose the war

Mensaje por SapphireDragon el Sáb 31 Dic - 17:07

1. When the two worlds collide
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Cecily Herondale con Gabriel Lightwood en la mansión Lightwood, Chiswick
Estaba demasiado centrada en lo que hacía… Recordaba las palabras de Will, resonaban en su cabeza, paso por paso, con ese tono exasperado en el que se lo había explicado. Sin embargo, el resultado no era el que ella había esperado. Llevaba ya varias rondas de lanzamientos, pero apenas dos veces habían sido las que los cuchillos habían cruzado el aire y se habían clavado cerca de su centro. El resto siempre terminaban en las zonas más externas de la diana, incluso directamente en la pared que ya había sufrido ese tipo de fracasos. Era perfectamente consciente de que acababa de empezar su vida como nefilim y que no podía saber hacer las cosas de la noche a la mañana, pero Cece era una jovencita segura de sí misma. Además, el mayor de los Lightwood le había garantizado que había nacido para eso… Y que con poco entrenamiento sería una gran guerrera.

No sabía qué número de lanzamiento era después de todos los anteriores, pero quizás fue uno de los peores que había realizado en esa sesión. Apretó la mandíbula y soltó un búfido que acompañó a una expresión en galés. Nada digno de una señorita, hay que aclarar.

Tomó entonces del cinto de su traje de combate el siguiente, algo frustrada. Pero no tuvo oportunidad de comenzar a colocarse, pues una voz llegó hasta ella. Frunciendo ligeramente el entrecejo, la joven de largos cabellos azabache y brillantes ojos azules se volvió hacia la puerta entreabierta, advirtiendo así la sombra que había al otro lado. Ladeó ligeramente la cabeza, entrecerrando los ojos a fin de vislumbrar quién era aquella persona. Lo averiguó apenas unos segundos después, cuando la figura comenzó a andar al interior de la sala. Unos cabellos castaños y unos brillantes ojos verdes. Gabriel Lightwood.

Cinco. ¿Qué había querido decir con aquello? Guardó nuevamente el puñal en el cinto.

No comprendo a qué se refiere, señor Lightwood –expresó tras varios segundos en completo silencio, con la mirada puesta en él, devolviéndosela de hecho.

Por un momento, mientras esperaba la aclaración a la única palabra que había pronunciado para hacer saber de su presencia, Cecily sintió que se sonrojaba de forma inevitable. ¿Cuánto tiempo habría estado tras la puerta? ¿Acabaría de llegar y solo había presenciado su penoso último lanzamiento? ¿O llevaría más rato ahí…? ¿Y por qué diantres se había puesto tan nerviosa? Todos en el Instituto, incluso él que no había vivido allí nunca, sabían  que acababa de unirse a la comunidad de Cazadores de Sombras, que aún era una principiante a pesar de sus prometedoras habilidades. Era normal que fallase tanto, no había entrenado desde que tenía uso de razón como habían hecho la mayoría de los que en el Instituto se encontraban.





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Re: ~ I choose the war

Mensaje por Blackbird el Lun 13 Feb - 23:54

1. When the two worlds collide
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Gabriel Lightwood con Cecily Herondale en el Instituto de Londres
Había permanecido unos momentos en silencio, tanto mientras ella lanzaba la punzante arma, como después de que esta se clavase en la pared, mientras que Cecily bufaba y pronunciaba algo en un idioma desconocido para Gabriel aunque, fuera lo que fuese lo que significase aquello, estaba seguro de que cualquiera se habría escandalizado al escucharlo salir de los delicados labios de una señorita.

Sin embargo, ella no parecía ajustarse demasiado a la definición de “señorita” a la que estaban acostumbrados, aquella que Jessamine o propia hermana simbolizaban a la perfección. Y, en realidad, pensar eso le hizo esbozar una diminuta sonrisa antes de salir de su improvisado y momentáneo escondite en la sombra de la puerta.

Su tiro. –respondió, haciendo un sencillo gesto con el brazo, de manera que señalaba el cuchillo aún temblando en la pared.– Le doy cinco puntos. Su técnica tal vez necesita mejorar, pero sin duda tiene un talento innato; tan solo necesita práctica.

Y nada de lo que había dicho carecía de verdad, y no había sido generoso al darle un cinco, en especial teniendo en cuenta su situación. Todos los cazadores de sombras recibían entrenamiento desde su más tierna infancia, y a la edad de Cecily solían estar ya más que especializados en el arte de la caza demoníaca. Pero, ¿ella? Según tenía entendido, ella hacía apenas unos meses que había descubierto lo que era realmente y que, de la misma forma, que había comenzado su entrenamiento. En el tiempo que ella había tenido para practicar, muchos nephilim ni siquiera eran capaces de clavar el cuchillo en la pared de una forma tan limpia como ella lo había hecho.

Tal y como le había dicho a ella, lo único que necesitaba era practicar su puntería y, tal vez, afinar sus gestos, pero en sus movimientos sin duda brillaba la presencia de la sangre de ángel en sus venas. Poseía esa elegancia, aunque con una postura tal vez algo errónea, tan característica y única de los nephilim.

Siguió avanzando a través de la sala de entrenamiento en dirección a la muchacha ojiazul de la que, cabe destacar, aún no había sido capaz de apartar la vista. Al acercarse cada vez más, aunque su paso fuera lento, y la distancia entre ambos era más que prudencial, pudo distinguir un leve color rosado que apareció en sus mejillas. Tal vez no supiera el motivo, pero le hizo esbozar una sonrisa ladeada, algo que, en realidad, no era especialmente común en él.




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Re: ~ I choose the war

Mensaje por SapphireDragon el Dom 26 Feb - 21:29

1. When the two worlds collide
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Cecily Herondale con Gabriel Lightwood en la mansión Lightwood, Chiswick
La mirada de Gabriel Lightwood estaba posada en ella, de una forma intensa a la par que parecía analizarla de alguna forma, como si intentase comprender algo que lograba entender. En parte, aquello hizo que las mejillas de Cecily se arrebolasen más aún si cabía. No obstante, al contrario de lo que haría cualquier jovencita de su edad ante tan atractivo muchacho, no apartó la mirada de esos ojos verdes, ni mucho menos. Se la mantuvo durante largos segundos, sin echarse atrás.

O al menos, eso consiguió hacer antes de escuchar la contestación a su pregunta. Parpadeó quizás algo perpleja durante los primeros segundos, antes de que un súbito calor se instalase, no solo en sus mejillas sino en todo su rostro. Finalmente desvió la mirada.

Cecily Herondale, no te dejes afectar por sus palabras. No te muestres como una cualquiera, se reprochó a si misma, mientras tomaba aire y trataba de recomponerse. Aquello surtió efecto y, finalmente se atrevió a hablar mientras jugueteaba con uno de los puñales entre sus largos y finos dedos.

Así que… un talento innato, ¿eh? Estaría bien que mi queridísimo hermano os oyese. Aunque siendo vos quien lo comentáis, probablemente no se lo tomaría en serio –dijo haciendo una graciosa mueca. Era consciente de la tensión que había entre Will y el menor de los Lightwood. En el poco tiempo que llevaba en el Instituto, algo había escuchado sobre sus choques de personalidades, en parte muy parecidas debido a lo muy orgullosos que eran–.Lo digo porque él se niega en redondo a seguir entrenándome. Quiere que regrese a Gales, con nuestros padres. Pero…

La frase quedó a medias. ¿Por qué le estaba contando aquella? No eran más que simples conocidos de hacía… ¿cuánto? ¿Unos pocos días? ¿Quizás una semana? Sacudió la cabeza suavemente, lo que provocó que uno de sus mechones azabache se escapase del recogido que llevaba y se instalase en mitad de su rostro. Resopló infantilmente en un intento de apartarlo, pero al no conseguirlo, se apresuró a hacerlo con uno de sus dedos.

Gabriel se acercaba con lentitud hacia ella, hasta el punto, que quedaron separados por tan solo un paso. A esa distancia pudo percibir esa sonrisa ladeada. ¿Por qué sonreía?

Mi técnica necesita mejorar, cierto es. Aprendo rápido. Probablemente, en una semana sería capaz de acertar con precisión en mi objetivo –una sonrisa ladina de diversión y orgullo asomó en sus labios–. ¿Vos qué creéis? Aunque claro… necesitaría una simple demostración de cómo se hace… correctamente.

Sus palabras fueron acompañadas de un gesto en el que le tendía el puñal con el que había estado jugando hasta el momento, sujetándolo cuidadosa pero firmemente entre sus dedos, pidiéndole así de forma indirecta que le diera un ejemplo a seguir.





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Re: ~ I choose the war

Mensaje por Blackbird el Jue 15 Jun - 1:51

1. When the two worlds collide
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Gabriel Lightwood con Cecily Herondale en el Instituto de Londres
Parecía que sus pupilas se negaban a abandonar el rostro de la menor de los Herondale. Era absolutamente desconcertante. No comprendía cómo podía encontrar tantos rasgos similares entre ella y su hermano y, al mismo tiempo, las diferencias que a ella la hacían bonita y, a él, exasperante. Pero no le cabía duda alguna de compartían un cercano parentesco. Viéndola de cerca, no sabía cómo no se había dado cuenta antes. A pesar de que la chica lucía unas facciones más jóvenes que Will, el mismo color azul había teñido sus ojos, y su cabello se ondulaba en similares rizos negros. Aun así, parecían infinitamente distintos.

Tan solo fue capaz de desviar la vista cuando ella lo hizo primero, aunque no sin antes percatarse del sonrojo que repentinamente había aumentado en las mejillas de la morena tras el comentario sobre su lanzamiento. Esta vez, mantuvo la mirada fija en el cuchillo con el que había comenzado a jugar. Una parte de él temía en silencio sus manos sufrieran algún corte, mientras que la otra estaba sencillamente asombrado por cómo lo manejaba sin provocarse daño alguno.

¿Su hermano ha estado entrenándola? –inquirió alzando una ceja, y devolviendo la vista de nuevo a la joven.– Eso explica todo. –concluyó en un murmullo.

De acuerdo, en el fondo, sabía que Will era un buen cazador de sombras, sabía luchar como todos allí, pero jamás se permitiría pensar que era mejor que él, su seguridad y su orgullo se lo impedían.

Viendo que ella misma se detenía en su explicación, decidió no preguntar nada al respecto. Respetaba que no quisiera contarle la situación con su hermano, pues apenas se conocían, lo comprendía. Además, él no era precisamente le indicado para cuestionar o aconsejar sobre las situaciones familiares. No tras lo que acababa de ocurrir hacía apenas unas horas.

Tomó el puñal que le tendía sin dudarlo. Nunca negaría una demostración de las habilidades que tanto había entrenado para perfeccionar desde que era niño. Comprobando lo afilado que estaba, giró este por el mango, sujetando la punta con un dedo de mano contraria, provocando que una gota rojiza saliera de debajo de la piel. La limpió al instante.

No me cabe duda de que serías capaz de dominar cualquier arma de esta sala en poco tiempo… –dejó la frase en el aire por unos segundos, mientras daba un paso atrás, guardando algo más de distancia entre ellos.– …con el maestro adecuado.

Dio una última vuelta al cuchillo en su mano y, con un calculado movimiento, tan practicado que ya parecía innato, lo lanzó hacia su objetivo. Tras girar un par de veces en el aire, el puñal se clavó limpiamente en el centro de la diana.

Mientras el mango del arma aún vibraba a causa del impacto, colocó ambas manos a su espalda, y se volvió de nuevo hacia la joven nephilim.




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Re: ~ I choose the war

Mensaje por SapphireDragon el Vie 23 Jun - 23:37

1. When the two worlds collide
and the Lightworm name is born
Cecily Herondale con Gabriel Lightwood en la mansión Lightwood, Chiswick
Debía dejar de sentir esos nervios mientras el contrario continuaba con la mirada fijada sobre ella. Parecía estar estudiando sus facciones con absoluto cuidado. ¿Por qué? ¿A ver si tanto se asemejaba a Will? Todos, desde más su tierna infancia, antes de que tuviera lugar la horrible desgracia que les arrebató a Ella y la marcha del chico, siempre decían que eran como dos gotas de agua, que ella era la versión femenina de su hermano mayor. Y Cecily seguía pensando que no se parecían en nada más que el color de sus ojos y el azabache de sus cabellos.

Percibió justo después de que ella apartase la mirada con ese leve sonrojo, que Gabriel posó la suya ahora en sus manos, mientras jugueteaba con el cuchillo de forma hábil, sin temor a hacerse daño, como si fuese una parte de ella misma. Y así lo sentía, la verdad debía de ser dicha. Todas las armas que había estado probando en esas últimas semanas, de largo o de corto alcance, había logrado manejarlas sin problema alguno. Como todos, tenía sus preferencias.

Así es... A regañadientes, por desgracia, pero sí. Ha sido él quien me ha estado entrenando estos días -respondió acompañando su respuesta con un asentimiento de cabeza, frunciedo seguidamente el ceño ante lo que añadió el joven Lightwoood-. ¿Y puede saberse por qué decís eso? Mi hermano, según he comprobado es un gran guerrero... Muy idiota en otras muchas cosas, pero cuando se trata de hacer su trabajo, siempre lográ efectuarlos con éxito. Por esa misma razón se lo pedí a él.

No le gustaba nada cómo Gabriel se refería y se metía con su hermano en cuanto tenía la menor oportunidad. Se le ocurrieron otras tantas cosas que decirle al respecto, para defender al tonto de su hermano mayor, pero la verdad era que no tenía ganas de discutir... No cuando él estaba a punto de hacerle una demostración de sus habilidades en el lanzamiento de cuchillos.

Sus grandes orbes azules zafiro se posaron en las manos masculinas una vez tomaron el cuchillo ofrecido. Se humedeció los labios y se mordió el inferior al ver cómo comprobaba el afilado del arma, justo antes de separarse y ponerse en posición frente a la diana que iba a ser su objetivo.

¿De verdad lo creéis? -preguntó con cierta incredulidad la joven Herondale, en lo que daba un paso atrás para darle ella también algo de espacio para su demostración-. ¿Con el maestro adecuado? ¿Acaso estáis ofreciend---?

No hubo oportunidad de formular la pregunta entera. Se quedó a medias pues Gabriel lanzó finalmente el cuchillo, que cruzó veloz dando un par de giros, cortando el aire antes de clavarse perfectamente en el centro de la diana. Por unos instantes, Cecily se quedó en completo silencio. Había sido un lanzamiento de diez y era consciente de que los suyos aún distaban bastante en asemejarse a esos.

No voy a negarlo, sois realmente bueno en esto. Mi pregunta es... ¿lo sois en el resto de ámbitos de lucha y manejo de armas? -inquirió enarcando una ceja. Estaba completamente impresionada, pero no podía, o más bien no quería admitirlo. 





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