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The sweetest smile I've ever seen

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The sweetest smile I've ever seen

Mensaje por YoukaiFire el Dom 15 Ene - 1:10

The sweetest smile I've ever seen
Pride&Prejudice | Modern Au

      Charles Bingley, el hijo de un miembro del parlamento inglés, estudia en la prestigiosa academia masculina de Eton College, de cual se va a graduar finalmente. Se acabaron los años de estrictas reglas y de el aislamiento por el que llevaba años pasando. Finalmente podría ir a la universidad, en la cosmopolitana Londres que no ha visto apenas en cinco años.

   Jane Bennet en cambio es una chica de una familia media, su padre es un respetable abogado, y nunca le ha faltado nada ni a ella o a sus cinco hermanas. Claro que no tiene nada en comparación a los chicos de la academia Eton, de los cuales sus dos hermanas pequeñas sueñan con casarse para vivir una vida de abundancia. A ella no le importa eso, sin embargo decide ir junto a su hermana mayor Lizzy a la fiesta de graduación de éstos, para asegurarse de que las otras no hacen ninguna tontería.

   Lo que no se esperaba es encontrarse con el encantador Bingley y juntos pasar la mejor noche de su vida. Lamentablemente se tendrán que separar, pero parece que la fortuna les sonreirá al volver a encontrarse; pues ambos estudiaran en Kings College.

      El problema es que Charles está seguro de que es de su círculo social, y Jane pasará por verdaderos apuros por ello. Sin embargo la historia que ambos jóvenes han comenzado no se detendrá por ello. Sufrirán la desaprobación de los amigos y la familia de Charles, pasando por muchos inconvenientes ¿Podrá su amor con todos esos obstáculos?

Charles Bingley
18 años | Universitario | Eddie Redmayne | YoukaiFire
Jane Bennet
18 años | Universitaria | Kennedy Dawn Stearns | SapphireDragon

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Última edición por YoukaiFire el Vie 20 Ene - 1:19, editado 1 vez


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Re: The sweetest smile I've ever seen

Mensaje por SapphireDragon el Dom 15 Ene - 21:00

Unforgettable night
CHAPTER I| Tarde~Noche | Fiesta de Graduación

Nerviosa. Así es como se sentía la mayor de las cinco hermanas Bennet en esos precisos instantes, sentada frente al tocador, con un hermoso vestido rojo puesto mirándose al espejo. Se estaban preparando para una fiesta… A la que realmente no debían ir. Primero de todo, porque no habían sido invitadas, y segundo, porque sus padres se encontraban de viaje visitando a sus tíos en Glasgow y no eran conocedores de dichos planes. Sin embargo, tal y como Lizzy y ella lo habían hablado, las dos más jóvenes de ellas terminarían encontrando la forma de escaparse de la casa para hacer acto de presencia, fuera como fuese. Y como bien se dice, si no podían con ellas, lo mejor era unírseles. Al menos así podrían vigilarlas y evitar que se metiesen en cualquier lío (a los que, Kitty y Lydia eran muy dadas).

Dejó escapar un sonoro suspiro mientras deslizaba el cepillo por su larga melena rubia. Después de mucho pensar, había optado por dejarlo suelto. Un poco de delineador de ojos y rímel… Pero nada que destacase demasiado. No le gustaba maquillarse en exceso, prefería algo sutil y sencillo. Por último, se echó un poco de su perfume favorito. Ya estaba lista.

Elizabeth apareció entonces por la puerta de la habitación, con una radiante sonrisa dibujada en los labios. Ella parecía preparada para la aventura, emocionada cual niña pequeña, y no paraba de asegurar que de ahí, Jane conseguiría un novio… que encandelaría a la mitad de los chicos de Eton. A eso, la joven rubia simplemente negaba con la cabeza, con el rubor tiñendo graciosamente sus mejillas.

Unos diez minutos más tarde de aquello, tras poner fin a la acalorada discusión que Kitty y Lydia estaban manteniendo por culpa de unos zapatos, todas juntas pusieron rumbo hacia Eton College. En el trayecto, Lizzy y Jane intercambiaron numerosas miradas conforme iban escuchando las locas ensoñaciones de las dos menores, las metas tan ambiciosas que se habían marcado para esa reunión con los jóvenes más prestigiosos de todo Londres. Aún eran unas niñas… probablemente no llamasen demasiado la atención a los graduados.

Finalmente llegaron a su destino. Un gran gentío estaba congregado, la música flotaba en el aire, igual que lo hacían las risas y las bromas. Jane procuró tomar el brazo de su hermana, a fin de no quedarse sola entre todos aquellos jóvenes, mientras trataba de decirles algo a las menores… las cuales parecían hacer caso omiso a sus palabras ahora que se encontraban rodeadas de tanto chico. No pudo evitar rodar los ojos ante aquello, incluso se preguntó cómo era posible que fuesen tan diferentes entre ellas.

Fue entonces, cuando las dos mayores se quedaron finalmente solas, que se percató de las miradas que sobre ellas había. El sonrojo no tardó en adueñarse de su rostro y la risita de Lizzy llegó a su oído de forma nítida.

Te lo he dicho… Estás causando sensación entre todos estos chicos estirados, Jane… –le susurró la morena mientras echaba un vistazo a su alrededor.

Jane se permitió el lujo de darle un suave y discreto codazo en el costado, como si estuviese preocupada de que las oyesen.

Liz… Por favor. No digas tonterías… –musitó colocándose uno de sus largos mechones tras la oreja, a la par que se giraba a mirarla–. Además, ¿quién dice que no te miran a ti? Tú has venido preciosa, más que yo, incluso –le contestó antes de percatarse de que un joven se acercaba a ellas.

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Re: The sweetest smile I've ever seen

Mensaje por YoukaiFire el Mar 17 Ene - 21:44

Unforgettable night
CHAPTER I| Tarde~Noche | Fiesta de Graduación

Liberado. Así era como Charles se sentía cuando se miraba al espejo, llevando unos pantalones de pinza negros, junto a una blusa blanca con un jersey azul claro. Seguía siendo un estilo tradicional, pero al menos no tenía que llevar traje todo el rato ¿Por qué tenían que ir tan arreglados a las clases? Se supone que los esmoquin eran para ocasiones especiales, pero si se convertía en algo que uno llevaba todos los días perdía un poco la gracia. No es como que le molestasen, pero se veía con su ropa de diario y lo agradecía. Uno de sus compañeros iba a organizar una fiesta en la casa de sus padres, que estaba a dos calles de la academia, y había logrado a Will.
Will no era otro que su amigo Fitzwilliams Darcy, un chico que a pesar de tener la misma edad que él parecía haber nacido con treinta años y era demasiado orgulloso. Por suerte le tenía a él para arrastrarle a las fiestas y demás eventos sociales. Aunque muchos se intentaban acercar a él por su inmensa fortuna, por eso entendía que fuese cuidado con quienes se le acercasen.

Saliendo del baño se encontró con su amigo ya preparado, con su impecable traje y una cara de asco. Aún así sonrió y pasó su brazo por su hombro, intentando animarle.

-¡Vamos Will alegrate!- Exclamó mientras le llevaba casi arrastras hacia la fiesta.- Me dijeron que avisaron a muchas chicas ¿Cuándo fue la última vez que viste a alguien menor de treinta años?¿Navidad? Eso son casi seis meses, por no decir que vendrán gente de fuera.-

-Quieres decir gente vulgar y que querrá aprovecharse de la situación.- Dijo con resignación el otro.

-Quiero decir gente que no has conocido y que podría agradarte ¡Anímate! Nos estamos graduando, esta será nuestra última noche aquí. Nos espera el mejor de los veranos y luego la universidad. Aunque es una pena porque vas a irte a los Estados Unidos....¡Pero te visitaré lo prometo!-

Como siempre, Bingley, que era como le llamaba todo el mundo pues en la academia Eton tenían la costumbre de dirigirse a los demás por los apellidos, intentaba animar a Darcy para que no estuviese toda la noche con aquella actitud. Eso sí, por muy altivo que se mostrase, eran mejores amigos y eso se veía cuando hablaban, pues se llamaban por los nombres; y en el caso de Charles llegaba a darle el apodo de Will, mostrando la confianza que había entre ambos. Al entrar en la enorme casa de cinco pisos, que normalmente serían diferentes pisos, sin embargo en su caso tenían todo el edificio de estilo victoriano para ellos. Al ver pasar a algunas chicas que instantáneamente les saludaron, cosa que le agradó. No es que fuese un mujeriego, pues realmente toda su experiencia con el sexo ajeno había llegado hasta un beso de poco menos de un minuto. También se debía a que solo conocía a chicas de su círculo social y no todas eran de su agrado, por no decir que cuando eras el único chico, criándote con cinco hermanas, les cogías mucho respeto. Aunque dos de ellas eran mayores y ya estaban casadas. Pero ese no era el asunto.

En la fiesta se podía sentir el sentimiento colectivo de alegría y emoción, normal pues ya comenzaban a encaminarse en su vida como adultos. Pocos años les quedarían antes de tener que verse atrapados en sus familias o algún otro tipo de deber, por ello sabían que debían de disfrutar de su juventud al máximo. Tras estar hablando con alguno de sus compañeros e invitados, decidió ir a por alguna bebida para ver si con el alcohol lograba soltar un poco más a Will. Pero entonces vio a lo lejos la criatura más hermosa y adorable que había visto vestida de rojo. Tenía que hablar con ella.

Se aproximó a la joven, con una gran sonrisa, inclinando la cabeza a la chica que había llamado su atención y a su acompañante como el caballero que era. Sin pensarlo le ofreció las dos copas de champán que llevaba consigo.

-Buenas noches. Soy Charles Bingley, no quería importunaros.- "¡Por dios Charles no es una presentación en sociedad ni un trabajo de clase! ¡Habla como los chicos normales de tu edad!" Se regañó a sí mismo, pues estaba acostumbrado a hablar formalmente.- ¿Sois amigas de alguien de la academia o os han invitado? En todo caso es un placer teneros aquí, siempre está bien ver caras nuevas ¿Cómo os llamáis?-Preguntó con su amable sonrisa, la cual hacía ver que era una buena persona sin malas intenciones. Esa era una de sus debilidades, según Darcy, demasiado bueno e inocente, y por ello podían aprovecharse de él con facilidad.

Intentaba ser respetuoso y mirar a ambas, pero sus ojos volvían a caer una y otra vez en la hermosa rubia. Era como un rayo de sol, que una vez lo veías el efecto de éste seguía afectándote a la vista. Solo que ella no era una molestia para nada. Por detrás, Darcy apareció con su cara de pocos amigos, pues su compañero había desaparecido por demasiado tiempo, y le agobiaba estar ante tanto tonto borracha intentando flirtear con chicas que seguramente habrían ido a buscar algún niño rico y desesperado; como las dos chicas que tendrían quince o catorce años, y aún así coqueteaban con chicos de su curso. Mas al verle con las chicas saludó educadamente, pero su expresión sería no había cambiado ni un ápice.

-¡Ah perdonad! Este es mi amigo Darcy, Fitzwilliam Darcy. Pero podéis llamarle Will.- Al añadir esto su amigo abrió los ojos con una cara que claramente decía "Te voy a matar", puesto que solo le permitía a él llamarle así, y cuando comenzó a hacerlo no paraba de decirle que no lo hiciera, pero como no se detuvo se resignó.- Y a los dos nos encantaría bailar con las chicas más guapas del baile.-

Sabía que estaba mal encasquetar a su amigo con la acompañante de quien le interesaba, pero no era como si la otra chica fuese poco atractiva, de hecho era muy guapa. Aunque él ya se había quedado prendado de la rubia. Además, tal vez así su amigo se animaría un poco.

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Re: The sweetest smile I've ever seen

Mensaje por SapphireDragon el Lun 23 Ene - 13:01

Unforgettable night
CHAPTER I| Tarde~Noche | Fiesta de Graduación

Los ojos de Jane, esos bonitos orbes azules se encontraron a penas un segundo después con la mirada del joven que acababa de presentarse. Charles Bingley, repitió para sí mentalmente, mientras se mordisqueaba graciosamente el labio y sentía que el rubor acudía a sus mejillas con más fuerza. Algo le decía que se había puesto tan colorada como el elegante vestido rojo que lucía… algo que no era otra cosa que la mirada divertida de Lizzy a su lado.

Parecía un joven muy educado y amable. Los modales eran claramente impecables, teniendo en cuenta la Academia a la que debía de haber asistido durante todos aquellos años. Con esa mirada despierta y esa radiante sonrisa. Seguramente, su hermana menor le diría que tuviera cuidado, aunque, a decir verdad, ella era la que primero se fiaba de sus primeras impresiones.

Finalmente, una tímida pero sincera sonrisa asomó en sus finos labios, antes de verse capaz de responder a su presentación.

No se preocupe… No nos ha molestado –su voz salió en apenas un hilillo, y sintió el apretón de la mano de la castaña en su codo, a modo de aviso. Se humedeció los labios para poder continuar. La verdad es que justamente el joven había preguntado por un tema peliagudo, pues a fin de cuentas, se habían colado en aquel sitio. No conocían a nadie de la academia y mucho menos habían sido invitadas, su círculo social no llegaba a tan altas esferas. Desvió por unos segundos la mirada a su hermana–. N–Nos han invitado…

No hacía falta decir que el arte de mentir no era algo que Jane practicase a menudo. De hecho, odiaba que la gente no dijera la verdad… No obstante, aquella vez debía hacerlo. Lydia y Kitty estaban perdidas por la fiesta y la muchedumbre, probablemente haciendo el ridículo de una forma importante… Pero ellas no parecían tener el sentido de la vergüenza que sus hermanas mayores. Si contaba la verdad, se arriesgaban a que las echasen de la fiesta y eso no les garantizaría el favor de las menores.

Mientras todo eso se cruzaba por la mente de la mayor, Elizabeth se adelantó para cubrirla y con su habitual encanto, presentó a ambas.

Mi nombre es Elizabeth Bennet y… ella es mi hermana mayor, Jane. Es todo un placer conocerle, señor Bingley. –la sonrisa de la castaña cada vez se ampliaba más, pues era capaz de ver que no se había equivocado y que la que más atraía la atención de los presentes era su hermana, a pesar de su modestia y su inocencia.

Fue entonces cuando otro joven llegó. Bastante más alto y con cara de muy pocos amigos. El ceño fruncido de forma pronunciada y una mirada analítica y crítica hacia ambas jóvenes. Jane se sentía como si fueran a ser descubiertas en cualquier momento… como si el recién llegado –Darcy– pudiera ver a través de ellas. Un comentario por parte de Lizzy, en apenas un susurro inaudible llegó a sus oídos. Era acerca del amigo de Bingley… y más como una crítica que otra cosa. Solo esperaba que ninguno de los dos la hubiera escuchado o definitivamente, se moriría allí mismo de la vergüenza.

No obstante, todas esas preocupaciones desaparecieron de un plumazo debido a la sorpresa que causó la proposición de baile. Las hermanas Bennet intercambiaron una mirada. Mentiría si dijera que no deseaba aceptar, pero tampoco quería dejar a Lizzy sola con Darcy… Aunque un leve gesto con la mirada por parte de la chica le dio a entender que no le importaba, que debía disfrutar ella si así lo deseaba.

Será un placer bailar con ustedes –contestó finalmente, mientras sus miradas se volvían a cruzar de forma irremediable. El corazón de Jane latía desbocado en su pecho, emocionada por el momento de una forma que no lograba a comprender, y mucho menos, explicar.

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Re: The sweetest smile I've ever seen

Mensaje por YoukaiFire el Jue 2 Feb - 14:31

Unforgettable night
CHAPTER I| Tarde~Noche | Fiesta de Graduación

Sus ojos no podían parar de volver a la figura de la rubia, pues de verdad que jamás había visto a alguien con un aspecto tan encantador ¿Y su voz? Era tan dulce. Sabía que estaba precipitándose mas no podía evitarlo: quería conocer a ese ángel que se había presentado en la fiesta.
Cuando se presentaron inclinó levemente la cabeza, algo nervioso, sin percatarse que aquello era de nuevo un gesto demasiado formal para un chico de su edad. Se había acostumbrado tanto a la alta etiqueta que ya era una manía.

Poco tardó en ofrecerle su mano a la chica, para así llevarla a la pista. Por suerte para Charles habían puesto una canción lenta. Giró un poco la cara para ver la cara de amargado de su amigo, a lo que él le instó a sonreír, pero le ignoró pues al parecer estaba hablando con Lizzy y de golpe parecían muy inmersos en su conversación. Le aliviaba que estuviera con compañía, y aunque se esperaba una reprimenda por su parte al acabar la fiesta, poco le importaba teniendo a la mayor de las Bennet consigo.

-Lamento si esta situación incomoda a tu hermana.- Le digo a la chica de ojos azules.- Jane... ¿puedo llamarte Jane no? Si quieres puedes llamarme Charles o Bingley, casi todos me llaman por el apellido.- Instó acercándose a ella.- Te he notado algo nerviosa, y si solo estás aceptando por educación yo no...bueno yo.. no querría...eso.- Decidió callarse y posar su mano sobre la suya, la otra fue a su cintura y comenzar a moverse lentamente; pues ella estaba riéndose de su increíble torpeza. Genial, ahora pensaría que era un idiota.- Normalmente no soy tan abrupto, mis más sinceras disculpas- Comentó con una risa suave.

La verdad es que cuando estaba así con la chica poco le importó, pues ahora mismo era él quien bailaba con la chica más guapa de toda la fiesta y se sentía orgulloso de sí mismo. Nunca fue un don juan, pues solo había intercambiado dos besos en su vida y tanto tiempo rodeado de chicos le había hecho ser un completo desastre en el tema. Esperaba que su encantando natural pudiese arreglarlo aunque fuese un poco.

-Espero que te lo estés pasando bien.
- Le dijo con una pequeña sonrisa.- Todos están muy nerviosos esta noche, ya sabes la graduación y demás...-

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Re: The sweetest smile I've ever seen

Mensaje por SapphireDragon el Dom 5 Feb - 23:38

Unforgettable night
CHAPTER I| Tarde~Noche | Fiesta de Graduación

Un perfecto caballero. Eso es lo que parecía Charles Bingley frente a ellas. O al menos, así lo veía Jane. No pudo evitar recordar algunas películas de los siglos XVIII y XIX y se le antojó que el joven de exquisitos modales encajaría a la perfección en épocas como aquellas.

Quedó completamente paralizada, con sus grandes ojos azules, perfilados discretamente con el delineador, posados en la mano que le había sido tendida. Inconscientemente, se humedeció los labios y se colocó un largo mechón tras la oreja. Fue preciso que su hermana menor le diera un discreto codazo para que reaccionase. Parpadeó varias veces a la par que sentía sus mejillas adquirir un intenso color rojizo; le ardían de la vergüenza que sentía en esos instantes. Finalmente, aceptó la mano ajena y juntos, Jane y Charles se encaminaron a la pista.

Como si ambos tuvieran la misma idea, volvieron la vista atrás para descubrir que Darcy y Elizabeth hablaban tranquilamente. Un pequeño suspiro aliviado escapó de sus labios. Conocía bien a su queridísima hermana y sabía que a veces expresaba con demasiada vehemencia sus opiniones… Y teniendo en cuenta la fiesta en la que se encontraban y la posición social de todos ellos…

Ya entre el resto de parejas, las miradas de ambos se volvieron a encontrar. Escuchó todas y cada una de sus palabras y la forma en la que se mostraba apurado, preocupado por haberla molestado o incomodado, aunque no había hecho ninguna de esas cosas. Aquello le hizo sonreír sin malicia, incluso soltar una muy suave risita. Le resultaba tan… adorable.

No te preocupes por… Lizzy. Se las apañará bien –contestó mientras tomaba la mano del contrario y ponía la otra sobre su hombro. Se estremeció nada más sintió el tacto del chico en su cintura y comenzaron a moverse despacio, al ritmo de la música–. Jane está bien… ¿Lla-llamar por el apellido no resulta demasiad formal en el siglo XXI? Si no te importa… Prefiero llamarte Charles… Y no eres abrupto, de verdad –se apresuró a asegurarle–. Estás siendo… realmente encantador.

Tras decir aquello, la mayor de las Bennet decidió guardar silencio, en parte porque no se creía que hubiera sido capaz de decirle eso a su pareja de baile. Se dejó llevar por la música, disfrutando de ese momento… Y por alguna extraña razón, deseando que se prolongase lo máximo posible. Se sentía verdaderamente cómoda junto a Charles.

Sí… La verdad es que sí –confesó al chico, correspondiendo su sonrisa–. Es algo normal… A fin de cuentas es un momento importante de vuestras vidas. Pero se trata de que disfrutéis y celebréis vuestros logros y que una nueva etapa de vuestras vidas va a empezar.
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