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Mensaje por Sheena el Mar 21 Feb - 23:59

Recuerdo del primer mensaje :

A drop in the ocean
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Soplaban vientos de cambio con el inicio del nuevo curso. La etapa de preparatoria se abría ante los alumnos de primero recién ingresados en el instituto Iwatobi. Aquellos días eran los propios del principio del año escolar: adaptarse al horario, conocer a los profesores, aprenderse las aulas… y por supuesto, escoger los clubes, una parte muy importante de la vida escolar para todo adolescente que se precie, el lugar donde pasarían más tiempo además de las clases y donde forjarían importantes vínculos con sus compañeros.

Para Nagisa era relativamente fácil. Gracias a su carismática personalidad no tenía problemas en hacer amigos y, además, en Iwatobi le esperaban ya sus conocidos de la primaria: Haruka y Makoto. Estaba entusiasmado por el reencuentro y por todas las cosas que iban a hacer juntos durante su último periodo de estudios. Este entusiasmo solo creció cuando el club de natación comenzó a tomar forma. Y, cómo no, se tomó muy en serio la tarea de encontrar al cuarto miembro necesario para convertirlo en una realidad.

Rei Ryūgazaki era de esos alumnos modélicos, prácticamente bueno en todo, tanto estudios como actividades deportivas. Sin embargo, fallaba un poco a la hora de relacionarse con los demás. Eso no le había impedido, de todos modos, destacar en el club de atletismo, al que se unió sin pensarlo dos veces nada más se abrió el periodo de ingreso. Rei lo tenía muy claro: era un tipo con los pies en la tierra. Lo opuesto al carácter soñador de Nagisa, de quien intentaba librarse como podía, convencido de que no se le había perdido nada en el fondo de una piscina. Pero tal vez este tira y afloja les acabe demostrando que no son tan diferentes como piensan y, sin darse cuenta, ambos terminen abriendo la puerta a algo que no entraba para nada dentro de sus planes.

Personajes
Nagisa Hazuki | 16 | SapphireDragon
Rei Ryūgazaki | 16 | Sheena




Última edición por Sheena el Vie 29 Dic - 22:10, editado 1 vez


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Re: > A drop in the ocean

Mensaje por SapphireDragon el Miér 6 Sep - 19:28

1. Please!
El muchacho de rostro infantil y actitud animada continuaba hablando, en un intento de subirle los ánimos a su compañero, al que veía claramente mal y abatido. Pero es que no podía evitarlo. Si de verdad quería nadar, no había nada que se lo impidiese. ¿Y qué si tenía 16 años y todavía no sabía cómo flotar? Nadie nacía sabiendo, ¿no? Le enseñarían, todos ellos. Y con lo aplicado y lo mucho que se esforzaba Rei-chan, fijo que lo lograban.

Al percibir esa negación con la cabeza, su propio humor comenzó a decaer. ¿De verdad… no iba a poder hacer nada? Bajó la mirada al suelo y pensó un poco más. Se dispuso entonces a volver a hablar, a decirle más cosas (que realmente sería para repetirse como un disco rayado). Abrió la boca para ello, pero no tuvo oportunidad de proferir sonido alguno, pues la mano de Makoto-chan reposaba ya en su hombro y, con una simple mirada, le dio a entender lo que debía de hacer. Un pequeño suspiro brotó de sus labios, volvió a mirar a Rei una última vez antes de sentarse en el banco.

La última carrera, la de Haru-chan, estaba por empezar. Desde bien pequeños, todos ellos siempre habían disfrutado viendo nadar al chico de ojos azules. Lo único… Que su contrincante iba a ser Rin… Miró a ambos chicos colocarse frente a sus respectivas calles, asegurándose el gorro y las gafas. El chico de cabellos cobrizos había cambiado. Los miraba con odio, de mala manera cada vez que se cruzaban. Nagisa no lograba entender qué era lo que había sucedido… ¿Cómo su amigo de la infancia podía haber cambiado tanto…? Lo habían echado muchísimo de menos y ni siquiera fue a avisarles que había vuelto. Estaba claro que no  quería saber nada de ellos, pero ¿por qué?

Salió de sus pensamientos y volcó toda su atención en la carrera que estaban presenciando. Apenas llevaban unos segundos los dos competidores nadando, que Nagisa no pudo seguir sentado y se levantó, comenzando a animar a su amigo con un gracioso baile. A pesar de estar pendiente de la carrera, no le pasó desapercibido cómo el rostro de Rei, a su lado, cambiaba al ver a Haru nadar… Sí, ese era el poder del muchacho. Sonrió satisfecho y contento de ver ese cambio en el contrario. Dejó caer un sencillo te lo dije que no pareció escuchar, antes de que la carrera finalizase. Haru había ganado y todos corrieron a darle la enhorabuena. De hecho, Makoto hizo ademán de acercarse también a Rin para decirle lo mucho que había mejorado y que había sido espectacular, pero para entonces, éste se había alejado muy cabreado…

Todos juntos fueron al vestuario nuevamente, después de hacer que Rei, absorto y pensativo por lo que acababa de ver, volviese a la realidad y les acompañase. Su intención era acompañarle por el camino, preguntarle al respecto… Pero para cuando se quiso dar cuenta, el chico ya se estaba despidiendo y se marchaba. Hizo una pequeña mueca. ¿De verdad su esfuerzo no había servido para nada? ¿De verdad se había equivocado tanto? Solo esperaba que Rei no se comiese la cabeza por no haber podido nadar…






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Re: > A drop in the ocean

Mensaje por Sheena el Lun 11 Sep - 13:46

1. Please!
Pese a que apenas había dormido, Rei se presentó en la escuela al día siguiente tan puntual como de costumbre, recorriendo el último tramo en su habitual carrera matutina. Se había pasado buena parte de la noche dándole vueltas a lo ocurrido la tarde anterior, a lo que había presenciado. La imagen de Nanase nadando de aquella forma tan increíble estaba grabada en su cerebro y, como una película, se repetía una y otra vez. No se cansaba de ello, tratando de desentrañar por qué lo impresionaba tanto. Rei era una persona calculadora y objetiva, por lo que no llevaba muy bien no conocer el motivo de las cosas. Por suerte, para cuando sonó su despertador ya tenía un plan en mente.

Sabía que Nagisa intentaría abordarle para hablar de su desastroso intento de nado, o para convencerle de que eso no importaba, o para pedirle de nuevo que se uniera a ellos. Pero no era por eso por lo que pretendía evitarle, sino porque todavía no era el momento de volver a hablar de aquello. Primero tenía algo que comprobar, pero no esperaba que el hiperactivo muchacho lo comprendiese. Carecía de la suficiente visión lógica para ello. No que fuese algo malo, simplemente tenían maneras opuestas de abordar las cosas. Fue toda una proeza, sin duda, evadirle durante todo el día, que se le hizo larguísimo, y más yendo a la misma clase, pero de alguna forma lo consiguió. Y antes de que Nagisa pudiera decir nada más, ya estaba saliendo del aula directo al club de atletismo, dejándole casi con la palabra en la boca.

No podía negar que, en parte, estaba deseando volver a su disciplina, en la cual era sobresaliente. Y más después del ridículo en la piscina. Sin embargo, en esa práctica estaba dispuesto a probar algo diferente, a intentar algo que no había hecho nunca. Dependiendo del resultado, tendría la respuesta que buscaba. Realizó su calentamiento y los ejercicios previos como siempre. Para entonces, los tres miembros del club de natación ya estaban observando desde lejos, tal como esperaba. A la señal del entrenador, se preparó para su salto más difícil, el de mayor altura. Uno que había hecho decenas de veces, que nunca había fallado. Pero esta vez, en lugar de los cálculos y predicciones previas, dejó la mente en blanco. Trató de no pensar en nada. De improvisar. Y entonces saltó.

Fue casi como verlo en cámara lenta. Tomó carrerilla, echó a correr, se impulsó con la pértiga. Se elevó en el aire con facilidad y, cuando tuvo la barra en su campo de visión, arqueó el cuerpo para sobrepasarla sin tocarla. Después cayó en la colchoneta… y la barra con él. Había fallado, por primera vez. Había fallado al intentar hacer aquello sin pensar, sin razonar, tan solo dejándose llevar. Y lejos de sentirse deprimido, ignorando la bronca del entrenador, Rei se reía. Una risa estrepitosa, nada propia de él, que brotó de sus labios de una forma tan espontánea que sorprendió a todos los presentes. Solo él conocía el motivo: un mundo entero de posibilidades acababa de abrirse ante él.





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Re: > A drop in the ocean

Mensaje por SapphireDragon el Miér 13 Sep - 23:30

1. Please!
Tuvo intención de ir a buscarle cuando se percató de que ya no se encontraba en el vestuario con ellos. Sin embargo, Makoto tuvo una pequeña charla con él, aconsejándole que no agobiase a su compañero. A fin de cuentas y por lo poco que lo conocían, todos podían asegurar que Rei era un chico orgulloso y haber fracasado estrepitosamente frente a tanta gente no le habría sentado nada bien… Aunque luego la expresión en su rostro al ver nadar a Haruka hubiera sido indescritible. Nagisa hizo un puchero infantil, pues eso era justo lo contrario a lo que pretendía hacer. Su intención había sido tratar de animarle, quitarle importancia… Incluso disculparse por lo que le había hecho pasar, puesto que había sido él quien le había metido en todo aquel problema. Sin embargo, hizo caso del consejo de su capitán.

Se fue a dormir preocupado por Rei y se despertó pensando en él también. Trataría de hablar ese mismo día con él… Quería saber cómo se encontraba y decirle todo lo que el día anterior no había hecho. El camino a la escuela lo hizo como de costumbre, medio adormilado aunque intentando encontrar con la mirada al chico a través de las ventanas del vagón del tren que tomaba todas las mañanas. Siempre le veía corriendo por esa zona y, de hecho, ahí se encontraba. Podría bajarse en la siguiente parada y acompañarle, pero sabía que si él decidía evitarle, le dejaría atrás en menos de un segundo. Así que lo mejor que podía hacer era esperarle ya en clase. Sí, ahí no podría evadirle teniendo en cuenta que sus mesas se encontraban una detrás de otra.

Para desilusión y frustración del rubio, incluso en clase, el chico de gafas rojas se las apañó para no darle oportunidad alguna de acercarse y hablarle. ¿Pero qué pasaba ese día? ¿Era cosa del karma aquello? Para cuando la última hora llegó a su fin y se giró a ver a Rei, este ya había recogido todas sus cosas y se encontraba saliendo entre los primeros por la puerta, justo antes de que se formase el embotellamiento y costase bastante salir. Nagisa resopló inflando los mofletes como un niño pequeño, sintiéndose tonto. Caminó por el pasillo lentamente y con los ánimos algo bajos pues había llegado a la única conclusión a la que se podía llegar ante todo aquello… No quería hablar con él. Probablemente, ni siquiera saber de él. ¿Había sido demasiado pesado? Sabía que muchas veces lo era porque se dejaba llevar por su entusiasmo. Dejó escapar un suspiro. Quizás… Quizás debería dejarle tranquilo y comenzar a buscar a otra persona para el equipo. Poco quedaba ya para que los plazos se cerrasen… Y si no había un cuarto miembro, adiós al club de natación y a las competiciones.






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Re: > A drop in the ocean

Mensaje por Sheena el Sáb 16 Sep - 17:17

1. Please!
Rei se quedó tendido en la colchoneta hasta que se le pasó la risa. Cuando se levantó, estaba exultante. No recordaba haberse sentido tan bien en mucho tiempo. Ya casi ni se acordaba del mal trago del día anterior. Ese momento había dejado de tener importancia en comparación con lo que estaba viviendo ahora. La reprimenda del entrenador seguía resonando en sus oídos pero le daba igual. Había tenido una gran revelación y nada ni nadie se lo podía estropear.

Se quitó las gafas protectoras y, todavía con ellas en la mano, se las entregó al entrenador como símbolo de su renuncia al tiempo que hacía una profunda reverencia, disculpándose por abandonarlos tras tanto tiempo con ellos. No esperó ni a la respuesta. Tras haber recuperado sus lentes, salió corriendo hacia donde se encontraba el equipo de natación en pleno. Nunca en su vida había actuado de forma tan impulsiva. Siempre lo meditaba todo muy bien antes de actuar, sopesando los pros y los contras. Se podría decir que nunca se salía de la línea. Pero… bien decían que para todo había una primera vez ¿no?

Así, se encontró con el reducido grupo, que le recibió con expresiones en distinto grado de perplejidad. Sobre todo Nagisa, que por una vez parecía haberse quedado descolocado, sin saber cómo actuar. Rei le sostuvo la mirada largo tiempo a Haruka, quien le devolvió una más bien indiferente. Probablemente no fuera consciente de ello, pero él era quien había conseguido el milagro de operar un cambio en la rígida estructura que imperaba en la vida de Rei. Y tan solo con ver cómo nadaba. Sin embargo, era demasiado vergonzoso confesarlo, por lo que tan solo anunció:

- Yo… quiero ser como usted, Haruka-senpai – como esperaba, ninguno de los tres entendió a qué se refería. Aún consumido por la emoción, se explicó – Al verlo nadar con esa entrega, con ese ímpetu, yo… - le costaba expresar ese sentimiento en palabras por lo que, haciendo una reverencia parecida a la que había realizado frente a su entrenador, solicitó - ¡Les pido por favor que me permitan ingresar en el club de natación!

Ni una sola palabra se escuchó en los segundos que siguieron a su petición. El propio Rei no acababa de creerse que hubiera pronunciado esas palabras. Pero sí, lo había hecho, porque era lo que realmente le apetecía. Y era una sensación inmejorable, cálida, mucho mejor que saber que iba a realizar bien su siguiente salto porque ya lo había medido previamente. A partir de ahora no habría más cálculos. Tendría que empezar de cero en la ardua tarea que tenía por delante. Y sin embargo, tenía muchas ganas de ponerse a ello. Por no hablar de lo contento que estaría Nagisa al haber aceptado al fin… porque lo estaba ¿no? Pero entonces ¿por qué no estaba diciendo nada?





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Re: > A drop in the ocean

Mensaje por SapphireDragon el Sáb 18 Nov - 1:42

1. Please!
Desde la competición amistosa con el equipo de la Academia Samekuza en su polideportivo dos días atrás, y tras haber intentado hablar con el muchacho de ojos azules y gafas rojas justo el día siguiente sin tener éxito, Nagisa había perdido cualquier tipo de esperanza. ¿Cómo podía conservarla si su compañero ya ni siquiera quería verle en clase, donde estaban tan próximos?

Makoto se había percatado de lo apagado que se le veía, y había intentado animarle con una de sus mejores sonrisas, asegurándole que encontrarían a otra persona más en esos pocos días que les faltaban. Tendrían que darlo todo para lograrlo, pero decía que, si se lo proponían, lo conseguirían. Por su parte, Haru permaneció en silencio junto a Gou, a la que se veía sin duda preocupada por el rubio y por el futuro tan incierto del equipo del que se había autoproclamada manager.

Se encontraban en los vestuarios, terminando de deshacerse de la ropa y tomando las chanclas, el gorro y las gafas para comenzar con el entrenamiento, cuando de repente y ante todo pronóstico de cualquiera de ellos, la puerta se abrió de golpe y un jadeante Rei atravesó su umbral. Nagisa parpadeó perplejo numerosas veces, con sus grandes ojos granates posados en su compañero de clase. En la mirada ajena había un brillo de emoción que nunca antes había detectado, no hasta ese preciso instante. ¿Qué narices estaba haciendo ahí? ¿Por qué venía tan… excitado a verles? Sobretodo, después de haber estado evitándole un día completo. No entendía nada…

— Yo… quiero ser como usted, Haruka-senpai… —comenzó diciendo de forma apresurada. El torbellino de palabras era difícil de comprender por la respiración entrecortada y la emoción que parecía estar conteniendo. En un claro intento de explicar lo que deseaba, le escuchó decir finalmente–. ¡Les pido por favor que me permitan ingresar en el club de natación!

El vestuario se sumió en un profundo silencio que se prolongó durante varios segundos. Espera… ¿qué? Nagisa parecía tener problemas para comprender una situación tan simple pero a la vez confusa como esa. Creía haber escuchado mal o… quizás estaba soñando, ¿verdad? Trataba de encontrar respuesta a aquello mientras continuaba mirándole con fijeza, aún con el rostro serio, mientras una sonrisa rompía el gesto de sorpresa del rostro de Makoto. Junto con Gou, el capitán se acercó rápidamente a él y le estrechó con fuerza la mano. Haru no tardó en acercarse también, aún con su la máscara de impasibilidad pintada en su rostro, mientras hacía un pequeño gesto con la cabeza y murmuraba un sencillo “Bienvenido” a Rei.

Finalmente, el último de los tres amigos decidió pellizcarse en uno de sus desnudos brazos. Auch… Vale, eso me ha dolido y parece que no me he despertado. Así que aquello iba en serio. Si al final iba a venir corriendo de esa forma a rogarles que le aceptasen, ¿por qué le había estado evitando durante tanto tiempo? Nagisa frunció el ceño y ni siquiera se dignó a acercarse. Giró sobre sí mismo y puso rumbo a la piscina. Se sentía feliz, sí. Porque aquello implicaba que iban a poder competir sin problema alguno… Pero ahora estaba pasando por una fase de pataleta infantil por el comportamiento de Rei, la cual conseguía en ignorarle tal y como había hecho él.

Makoto le llamó varias veces, pero hizo caso omiso. Sencillamente se colocó rápidamente el gorro y las gafas, para después tirarse de cabeza a la piscina.






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Re: > A drop in the ocean

Mensaje por Sheena el Lun 27 Nov - 23:29

1. Please!
De todos los escenarios que Rei podía haber previsto como reacción a su inesperada solicitud (y eran muchos, dado lo bueno que era a la hora de predecir cosas) el que se le acabó presentando no entraba para nada entre ellos. Quizá no debería sorprenderse, teniendo en cuenta que todo lo que implicaba a Nagisa iba acompañado del adjetivo “inesperado”, pero le resultaba imposible. Si su compañero llevaba días y semanas rogándole que se uniera al club de natación… ¿por qué ahora que lo hacía le daba la espalda y se largaba sin dirigirle la palabra siquiera? ¿Era posible que estuviera molesto? ¡Pero eso no tenía ningún sentido!

Como carecía de la suficiente confianza con los demás para preguntarles, decidió mantenerse callado al respecto y acompañarlos a la piscina, que ya estaba lista para comenzar el entrenamiento. Por ser tan repentina la incorporación de Rei, decidieron que ese día tan solo se dedicaría a observarles junto a Gou. La verdadera práctica comenzaría la tarde siguiente. El muchacho así lo hizo, anotando en su memoria todos los detalles que pudo sobre lo que estaba presenciando. Solo con mirar ya estaba aprendiendo muchísimo. Se fijó especialmente en Haruka-senpai, a quien había autoproclamado su modelo a seguir.

Pese a ello, y a lo atento que estaba, y a que no quería distraerle, intentó llamar la atención de Nagisa varias veces. Éste, sin embargo, hacía como si no se hubiera dado cuenta o se sumergía rápidamente cuando sus miradas se cruzaban por accidente. La confusión de Rei crecía por momentos y hacia el final del entrenamiento ya no sabía si había tomado la decisión correcta. A lo mejor no había sido una buena idea dejarse llevar por la impulsividad…

Cuando Gou anunció el fin de la práctica, el chico no sabía si irse a casa directamente o esperar a que Nagisa saliera del vestuario para preguntarle qué demonios le pasaba. Al final se decidió por la segunda opción: ya que había dado su palabra y no podía echarse atrás, lo que menos quería era compartir club con un Nagisa enfurruñado por vete a saber qué. Además, después de tanto tiempo intentando convencerle, le dolía un poco que ni siquiera se hubiera dignado a darle la bienvenida. Así parecía que solo le interesaba completar el equipo para que no les cerraran el club. Pero él no era así ¿verdad?

Por suerte, les tocaba compartir el camino a casa. Y por eso, cuando el pequeño rubio salió del vestuario y se despidió de los demás, ahí estaba Rei, de brazos cruzados, apoyado sobre una pared, con gesto serio, esperando para emprender el camino a la estación. Con una expresión que lo decía todo. Sin embargo, como consideraba que no era él quien tenía que dar las explicaciones, se mantuvo en silencio, esperando a que Nagisa le dijera lo que seguramente le rondaba por la cabeza pero estaba evitando expresar.





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Re: > A drop in the ocean

Mensaje por SapphireDragon el Jue 30 Nov - 14:29

1. Please!
No fue mucho lo que transcurrió desde que Nagisa se tirase de cabeza a la piscina hasta que Makoto, Haru, Gou y Rei acudieran al borde de la piscina. Los dos mayores no tardaron en meterse, mientras que los dos restantes permanecieron de pie frente a ellos. Parecía que el muchacho de gafas no había traído consigo el material preciso para entrenar esa tarde, por lo que no participaría y sería un simple espectador.

Y así el entrenamiento dio comienzo. Cada uno de los nadadores se dispuso en una calle e hicieron los largos correspondientes al calentamiento. A éstos le siguieron los ejercicios para mejorar la velocidad y la resistencia, así como los referentes a mejorar su respiración. Para finalizar, realizaron simulaciones de carreras, uno por uno, así como un par de carreras de relevos.

Nagisa se esforzó al máximo esa tarde, de alguna manera debido a la presencia de su compañero allí, a pesar de que hubiese decidido enfadarse con él por el comportamiento tan contradictorio y por el que él había estado tan preocupado el último día y medio. En varias ocasiones, de forma disimulada, los grandes ojos de Nagisa, protegidos por sus gafas de bucear, se deslizaron a Rei. El nuevo miembro del equipo de Iwatobi mostró en todo momento un semblante serio y concentrado, la mayoría de veces con la mirada clavada en Haru y su extraordinaria forma de nadar. Quizás sintiese una pequeña punzada de envidia… aunque realmente comprendía a la perfección que no pudiera dejar de observarle.

Una vez el entrenamiento terminó, como de costumbre, se dirigieron de vuelta a los vestuarios para poderse dar una buena ducha antes de volver a casa. Nagisa permaneció en completo silencio mientras el agua caliente resbalaba por su piel y se enjabonaba la cabeza con el champú. Aquello era de todo menos y terminó preocupando inevitablemente tanto a Makoto como a Haru (aunque el segundo no lo mostrase de forma alguna).

Con todas sus cosas ya recogidas y ya vestido, el muchacho rubio tomó su mochila y su bolsa de deporte, se despidió hasta el día siguiente de sus senpais y salió por la puerta del vestuario. Lo que no se esperaba era encontrarse a Rei esperando pacientemente, apoyado en una de las paredes y con los brazos cruzados sobre su pecho. Creía que se había marchado ya a casa… Sin pronunciar palabra, pasó por delante de él, alzando la barbilla con gesto orgulloso y las mejillas ligeramente infladas, en una infantil forma de enfado.

El atleta se situó a su lado y juntos caminaron en silencio en dirección a la estación. Todo el trayecto resultó incómodo y verdaderamente difícil. A fin de cuentas, Nagisa estaba muy feliz de que el equipo finalmente estuviese completo y de que el último integrante fuese Rei, y quería expresarlo. Pero quería mantenerse firme en su enfado…

¡Eres un verdedaro idiota, Rei-chan! —terminó estallando de forma repentina, cuando apenas quedaban unos minutos para que alcanzasen la estación, dándole un empujón con el hombro.






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Re: > A drop in the ocean

Mensaje por Sheena el Mar 5 Dic - 13:28

1. Please!
La perplejidad de Rei crecía por momentos. Después de un incómodo trayecto hasta la estación, en el que requirió de toda su fuerza de voluntad para morderse la lengua y no soltar ni una sola palabra, pues según su percepción Nagisa se merecía que siguiera “castigándole”... ¡ahora el rubio le salía con esas! Rei comenzaba a sentirse verdaderamente indignado. ¿Pero por qué siempre tenía la culpa de todo?

¿Perdona? ¿Por qué yo? - le respondió, muy ofendido, colocándose las gafas - ¡Eres tú quien no se ha dignado ni a darme la bienvenida! Después de la paliza que me has dado durante días...

De todas formas, Rei ya iba conociendo más o menos a Nagisa. Con el pasar de los días y compartiendo clase, se estaba formando una imagen de cómo era el pequeño y alocado nadador de braza. Sabía más o menos de qué pie cojeaba. Y entendía, a su juicio (y esperaba no equivocarse) que esa especie de enfado no era algo serio. Más bien parecía una rabieta tonta, a juzgar por el tono con el que le había dirigido el reproche. Pero tampoco estaba cien por cien seguro. Y si algo odiaba Rei eran las divagaciones y las medias tintas: él prefería la claridad y los resultados. Por eso, aunque significara en cierto modo dar su brazo a torcer, en cuanto subieron al tren tras unos minutos de espera en el andén, encaró a su compañero de curso y ahora también de club.

¡La verdad es que no entiendo nada, Nagisa! Después de lo de ayer – al recordar el ridículo protagonizado, las orejas de Rei enrojecieron ligeramente por la vergüenza – y de lo cerca que habéis estado de no sacar adelante el club... pensaba que estarías contento.

Entonces se le ocurrió una cosa: ¿sería que su compañero ya no quería que él fuera el último miembro del club porque no sabía nadar? En un principio no parecía importarle, le había dicho muy entusiasmado que le enseñarían a hacerlo y que aprendería rápido, pero... ¿y si se lo había pensado mejor? ¿Y si había reflexionado sobre la abismal diferencia de nivel entre él y los demás y había llegado a la conclusión de que sería un lastre en las competiciones? ¿Y si ya no le parecía el más apropiado para el club y prefería buscar a alguien que tuviera mayores habilidades? A lo mejor por eso estaba molesto, a lo mejor la propuesta ya no estaba en pie y él se había precipitado al aceptarla... ¡Menuda ironía! Rei ya no sabía qué pensar y, cuantas más vueltas le daba, más convencido estaba de que acababa de hacer una gran tontería.

Porque si no contaba con la aprobación de Nagisa, estar en el club de natación, por más que Haruka-senpai fuera una gran fuente de inspiración, no tenía ningún sentido para él.





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Re: > A drop in the ocean

Mensaje por SapphireDragon el Jue 21 Dic - 0:23

1. Please!
“Después de la paliza que me has dado durante días...”

Se la habría seguido dando, sí. Porque él era así. Insistente, incansable y con la gran determinación para hacer ciertas cosas y conseguirlas costase lo que costase—menos estudiar, por supuesto—. Aquello no había sido menos… Pero había sido la primera vez que quizás había comprendido hasta qué punto su forma de actuar podía afectar y molestar a las personas. Incluso se había planteado dejar de insistir cuando vio la expresión en el rostro de su compañero tras la vergüenza de averiguar que ni siquiera sabía nada, o mantenerse flotando en el agua.

Lo peor de todo había sido ese deseo de acudir junto a él, querer ayudarle y preguntarle cómo estaba y no poder precisamente porque él le había estado evitando claramente. Eso le había hecho sentir muy muy muy culpable, logrando que su habitual espíritu hiperactivo se viese mermado de una forma que podría resultar verdaderamente alarmante.

¡Precisamente por lo de ayer! Eres un idiota… —repitió después de que dijese aquello, casi pisando sus últimas palabras sin darse cuenta. Tragó saliva y se detuvo en mitad de la calle, obligando así a que el contrario hiciese lo mismo. Los iris granates de Nagisa estaban fijos en el cemento de la calle, no en Rei. Tenía las mejillas infladas en un gesto infantil de clara indignación—. Si… ¡Si hubiera sabido eso no habría insistido tanto! ¡Ni tampoco te habría obligado a pasar por eso! Y para colmo, me he sentido fatal desde ayer… Makoto-chan me dijo que te dejase solo. Pero hoy quería saber cómo te encontrabas, si estabas molesto o enfadado conmigo por haberte puesto en una situación así. Y tú solo has estado evitándome —su voz se había alzado ligeramente. Tragó saliva con cierta impotencia—. ¡Y luego te presentas en el club para inscribirte como si nada! ¡Eres cruel, Rei-chan! —gritó casi a pleno pulmón, cerrando con fuerza los ojos.

Entonces retomó la marcha con grandes zancadas, pasando junto a un perplejo y paralizado Rei, que simplemente le seguía con la mirada. Apenas se había alejado unos pasos, que se detuvo nuevamente. Permaneció de espaldas a él cuando volvió a hablar.

Estoy contento… Estoy muy muy contento de que estés con nosotros y de que vayamos a nadar juntos —ahora su voz había perdido toda su fuerza, era débil y temblorosa, incluso parecía que iba a estar a punto de echarse a llorar por la emoción. Se volvió entonces lentamente hacia él, con una minúscula pero genuina sonrisa dibujada en sus labios y sus grandes ojos brillantes para decir lo que llevaba deseando expresar desde que había sido aceptado—. Bienvenido al club… Rei-chan.






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Re: > A drop in the ocean

Mensaje por Sheena el Vie 22 Dic - 16:35

1. Please!
Si algo había sacado en claro Rei de esa sucesión de malentendidos con Nagisa, es que era idiota. O eso parecía, en primer lugar porque su compañero no paraba de reiterarlo y en segundo porque así mismo se sentía él por no entender casi nada de lo que estaba pasando.

Al menos, hasta que el chico se dignó por fin a explicarle el por qué de esa actitud tan poco propia de él. Rei no sabía si echarse a reír o a llorar. Parecía ser que todo había pasado porque no era buena idea coartar a Nagisa a la hora de expresar sus emociones. Estaba preocupado por él… y él estaba tan centrado en sus cosas que no se había dado cuenta. A lo mejor sí era un poco idiota, en el fondo. Saberlo le enterneció un poco, hasta el punto de olvidarse de que le había acusado de ser cruel. Vaya par de tontos estaban hechos…

- N-No tenías por qué saberlo – murmuró entre dientes, medio tapándose la cara al colocarse las gafas a causa de la vergüenza al recordar lo ocurrido – No quería decírtelo – confesó – Esperaba que no hiciera falta, claro que no sabía que llegaríamos a… eso – carraspeó, dispuesto a no mencionar nunca más el tema – Pero luego… luego vi nadar a Haruka-senpai y fue como si me quitaran una venda de los ojos. Empecé a pensar en muchas cosas… a veces, cuando hago eso, me obsesiono y no presto atención a lo demás. Lo siento, no quería ignorarte. Y gracias por preocuparte por mí – una media sonrisa acompañó a esta frase, una que Nagisa no pudo ver ya que le estaba dando la espalda. Pero no le importaba. Ya empezaban a entenderse el uno al otro.

No podía ser de otra manera. De nuevo, los cálculos de Rei habían sido acertados. Porque sus palabras tuvieron el efecto deseado y la pequeña figura que era Nagisa se relajó visiblemente, su menudo cuerpo perdiendo toda la tensión que estaba acumulando hasta entonces. Rei avanzó unos cuantos pasos, de modo que cuando su compañero se volvió por fin, estaba a poca distancia de él. Tenía los ojos brillantes, parecía a punto de echarse a llorar. Por un momento temió haberse equivocado, pero no, no podía ser… Efectivamente, obtuvo la confirmación que tanto deseaba con la aceptación de Nagisa, pronunciada con voz temblorosa.

Bienvenido al club… Rei-chan.

Eso era lo que estaba esperando escuchar, lo único que necesitaba para sentir que encajaba un poquito en medio de unos desconocidos practicando un deporte que ni siquiera sabía. Era la primera vez en su vida que hacía algo siguiendo su intuición y, si era sincero, asustaba un poco. Por eso era tan importante para él recibir la aprobación de su compañero, saber que estaba ahí para guiarle y que no le había elegido solo para completar un número. Ahora tenía la seguridad de que no era así.

- Gracias, Nagisa…-kun.





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Re: > A drop in the ocean

Mensaje por SapphireDragon el Vie 29 Dic - 1:26

2. Swimming lessons
El fin de semana había transcurrido sin novedad alguna. O bueno, decir eso para Nagisa sería una mentira. A fin de cuentas, a finales de esa semana, su compañero de clase, Rei-chan, había hecho una petición formal para entrar en el equipo de natación del instituto Iwatobi. A pesar de su pataleta inicial, el muchacho de cabellos rubios terminó sucumbiendo a la emoción y la alegría de tenerle con ellos. Por ese mismo motivo, en el camino de vuelta a casa, insistió al chico de gafas para que le dejase acompañarle a comprar lo necesario para empezar a entrenar al siguiente entrenamiento que tuviesen. Y, cómo no, se salió con la suya. Fue una tarde intensa de acá para allá, de tienda en tienda buscando el bañador, el gorro, las gafas de bucear, toalla e incluso plantearon ya la idea de hacer sudaderas para el equipo.

El primer día lectivo de la siguiente semana transcurrió con una lentitud inexplicable. Nagisa se pasó el día mirando por la ventana, con la mente en un sitio completamente ajeno a las clases y a las explicaciones de sus profesores. A pesar de que le llamaron más de una vez la atención, el adolescente no podía evitarlo. Trataba de encontrar formas para poder ayudar a Rei-chan a nadar. Aunque suponía que el que más idea tendría al respecto sería Makoto-chan, puesto que había enseñado a sus dos hermanos menores a nadar en los últimos veranos.

El familiar sonido de la campana interrumpió la explicación de la profesora de matemáticas, quien se apresuró en darles tarea para el día siguiente, y sacó de sus ensoñaciones a Nagisa, que prácticamente se puso de pie de un salto comenzando a recoger a gran velocidad todas sus cosas. Se colocó la mochila a la espalda y se volvió hacia el pupitre que se encontraba detrás del suyo.

¡Toca entrenamiento, Rei-chaaaaan! ¿No estás emocionado? —preguntó completamente acelerado el muchacho de grandes ojos granates—. Tenemos que pasar por las taquillas a coger las bolsas de deporte. ¡Vamos! —le instó sin descanso antes de dirigirse directamente a la puerta del aula sin ser capaz de estarse quieto.

Cuando finalmente vio que le seguía, dejó escapar una risita de felicidad y se apresuró a regresar a las taquillas. Una vez todo en sus manos, ambos compañeros se dirigieron directamente a la última planta del edificio, donde se encontraba su zona de entrenamiento. Para cuando llegaron, los dos mayores ya estaban allí. Parecían recién llegados pues tan solo les había dado tiempo a quitarse la chaqueta del uniforme.

¡Makoto-chan! ¡Haru-chaaan! Buenas tardes —saludó con efusividad mientras se acercaba al banco de madera y dejaba caer tanto su mochila como su bolsa de deporte, para seguidamente comenzar a cambiarse rápidamente.






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Re: > A drop in the ocean

Mensaje por Sheena el Miér 17 Ene - 21:43

2. Swimming lessons
Rei tuvo todo el fin de semana para meditar con más tranquilidad en la decisión que había tomado precipitadamente, por primera vez en su vida basándose en un impulso y no sopesando los pros y los contras de forma racional. Tras mucho darle vueltas llegó a la conclusión de que no se arrepentía, pero al mismo tiempo tuvo que admitir ante sí mismo que tenía un poco de miedo por lo que pudiera venir, por haberse metido hasta el cuello en un terreno tan enfangado. Solo logró relajarse un poco al recordar que tendría la ayuda de Nagisa; su compañero no le dejaría solo (más le valía) y con ello ya se veía más capaz de salir adelante.

Con esta reflexión presente en su cabeza llegó el lunes, y como siempre realizó el último tramo hasta la escuela corriendo, pues no pensaba abandonar esta costumbre. Llevaba consigo todo el material nuevo que había adquirido con ayuda de Nagisa: gafas (graduadas), bañador, gorro, toalla… Inclusive lo repasó todo dos veces para confirmar que no se había olvidado de nada. Aunque lograba disimularlo, estuvo todo el periodo de clases bastante nervioso. ¿Y si volvía a hacer el ridículo como la otra vez? ¿Y si resultaba ser terriblemente inepto y no conseguía aprender nada? ¿Y si decepcionaba a Nagisa…? Este último pensamiento le sorprendió sobremanera, pues desde siempre a quien más temía fallar era a sí mismo. Pero ya tenía demasiadas cosas en la cabeza como para pensar en ello.

Ni bien se hubo apagado la última nota del timbre que anunciaba el final de las clases, ya tenía a Nagisa encima, con su entusiasmo habitual (o quizá más). Rei emitió un largo suspiro, se colocó las gafas y unos segundos después siguió al chico rubio hasta la piscina. Allí estaban ya los otros dos miembros, así como Gou, a quienes saludó con la misma formalidad que anteriormente, aunque ahora eran compañeros de club.

Una vez que todos estuvieron cambiados, se inició la rutina de estiramientos. Bien, al menos eso era algo fácil y que ya conocía de sobra, pues hacía algo parecido antes de empezar a correr. Tras ello, todos se tiraron al agua para proceder con el calentamiento. Haruka no esperó a nadie y, en cuanto tocó el agua, se puso a nadar a su aire, de esa forma fluida y elegante que había logrado hechizarle y que, en última instancia, era la responsable de que estuviera allí en ese momento. Rei se quedó en el borde de la piscina, dubitativo, con el mal recuerdo de la experiencia en Samezuka rondándole por la cabeza. Sabía que esta vez era distinto, pero aun así…

¡Vamos, Rei-chan!

Fue la voz de Nagisa la que le sacó de sus ensoñaciones. El muchacho estaba allí, metido en el agua hasta el pecho, con una enorme sonrisa en la cara y haciéndole gestos para que se uniera a él. Rei respiró hondo, se ajustó las gafas lo menos tres veces e imitó la postura que había visto en los libros que sacó de la biblioteca para estar informado al respecto. Se impulsó tal como describía la teoría, su cuerpo entró en contacto con el agua…

…y antes de saber muy bien qué estaba pasando, se encontró en brazos de Makoto y Nagisa, tosiendo agua como si de una fuente se tratase, intentando discernir en cuál de los pasos se había equivocado.





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Re: > A drop in the ocean

Mensaje por SapphireDragon el Lun 29 Ene - 20:18

2. Swimming lessons
Siempre se ha dicho que lo más importante a la hora de practicar un deporte son los ejercicios previos de calentamiento y estiramiento. Y más cierta esa afirmación no podía ser. Sin embargo… Por mucho que fuesen imprescindibles para evitar lesiones en los deportistas, a Nagisa no le entusiasmaban demasiado. Porque lo que quería era meterse de cabeza directamente en la piscina, sin ningún impedimento… ¿Acaso no podían hacer todos esos ejercicios ya en el agua? Más de una vez había propuesto la idea, pero Gou, como buena manager y planificadora de entrenamientos, se lo negaba en rotundo una y otra vez. Incluso se había llegado a enfadar y el miedo que daba… no quería volver a experimentarlo.

Precisamente por querer evitar que la muchacha montase en cólera por ser pesado, el muchacho de cabellos rubios hacía todos los ejercicios sin rechistar, como niño bueno que podía llegar a ser.

Aquel entrenamiento era el primero del nuevo miembro del equipo y, precisamente por eso, la emoción de Nagisa era prácticamente incontenible. Algo que demostró con creces al correr directamente hacia la piscina nada más terminaron de calentar.

Sentir el agua acariciar cada centímetro de su cuerpo resultaba exultante. Lograba alejar cualquier mal pensamiento o preocupación de su cabeza en apenas unos segundos. Nadar era lo que lograba relajarle y una de las actividades con las que más disfrutaba, sobre todo al poder hacerlo junto a sus amigos. Emergió a la superficie con una sonrisa encantada y se encontró al resto del equipo observándole con grandes sonrisas. Siempre con tanta prisa y energía, Nagisa-kun, dijo Makoto mientras se colocaba el gorro y las gafas adecuadamente a la par que se acercaba al borde de la piscina. Por su parte, Haru se metió de golpe en la piscina sin llegar a decir ni mu y comenzó a nadar sin más. Así era él.

¡Vamos, Rei-chan! —dijo entonces alzando la voz y haciendo un gesto de invitación a su amigo.

Unos segundos después, Rei se colocó en el borde de la piscina, adquiriendo una posición perfecta para lanzarse de cabeza al agua. Y aunque Nagisa confiaba plenamente en él, temía que sucediese lo mismo que días atrás, que no lograse ni siquiera nadar, se desanimase y se fuese del club de natación para volver al de atletismo.

Por desgracia, una parte de esos temores se cumplió. Pues tan pronto como todo el cuerpo de su amigo entró en el agua con una técnica perfecta, y por mucho que comenzase a mover brazos y piernas se hundía hasta el fondo sin remedio alguno. Le dieron unos segundos de margen, con la esperanza de que lograrse emerger por sí solo… Pero no lo hacía. Alarmados, Makoto y él se apresuraron a sacarle a flote junto a ellos.

Rei comenzó a toser para deshacerse del agua que había tragado mientras Nagisa se negaba a soltarle, con el ceño ligeramente fruncido y preocupado.

¿Estás bien, Rei-chan…? —preguntó con cierta inseguridad. Tenían un pequeño gran problema en esos instantes… Porque a fin de cuentas, lo primero que se necesitaba para nadar era saber flotar y el brillante joven de gafas rojas se hundía cual peso muerto.

De eso no tardó en percatarse la pelirroja que les observaba con el chándal puesto y sujetando una carpeta. Quizás… lo primero que deberíamos hacer sería enseñarle a flotar. Y ya después que aprenda a desplazarse en el agua sin hundirse propuso con una pequeña y alentadora sonrisa.

¡Es cierto! Ven, Rei-chan. —le dijo mientras lo tomaba de la mano y lo alejaba del bordillo aunque permaneciendo en la zona donde hacían pie. El rostro del recién llegado mostraba la clara inseguridad que sentía frente a aquello, pero a Nagisa no le importó—. ¿Confías en mi?






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Re: > A drop in the ocean

Mensaje por Sheena el Vie 2 Feb - 12:59

2. Swimming lessons
Fracaso.

Esa era la palabra que daba vueltas por su cabeza una y otra vez, mientras en brazos de Makoto y Nagisa expulsaba el agua que había tragado sin querer. Un término al que no estaba ni mucho menos acostumbrado, puesto que siempre había sido bueno en todo lo que se proponía: tanto estudios, como deportes. No solía decepcionarse y, por tal motivo, no llevaba nada bien lo que le estaba pasando.

Solo el fuerte agarre de Nagisa, que se negaba a soltarle, evitaba que entrase en pánico y siguiera metido dentro del agua, cosa que por sí sola ya le parecía una proeza. Al menos no habían tenido que sacarle de la piscina como la última vez…

¿Qué estaba fallando? Se había aprendido toda la teoría de memoria, había practicado los movimientos y la respiración hasta que le salieron a la perfección. ¿Por qué no podía siquiera mantenerse a flote? ¿Por qué se hundía como si fuera un peso muerto, mientras los demás flotaban grácilmente, sometiendo al agua a su voluntad? Y a él ¿qué le faltaba para conseguir eso?

De forma un poco ausente, escuchó la estrategia que Makoto y Gou discutían. No tenía intención de rendirse a la primera, pero mentiría si dijera que no estaba bastante desanimado. Entonces, un leve tirón en su brazo le apartó de esos sombríos pensamientos. Era Nagisa, que sin soltar su mano se alejaba lentamente del borde de la piscina. Quiso decirle que parase, que no estaba listo para volver a intentarlo, pero era demasiado tarde. Los ojos de Nagisa relucían y su sonrisa no había desaparecido, informándole de que no pensaba darle por perdido. Al menos, estaba cumpliendo su palabra de hacerse responsable por haberle arrastrado a aquello…

Y eso, eso fue todo lo que Rei necesitó para que su cerebro respondiera “sí” ante la pregunta de su compañero. Sí, confiaba en él. Tampoco le quedaba otra ¿verdad? Asintiendo brevemente, se dejó llevar, tomando ahora ambas manos del chico y siguiendo las instrucciones de Makoto al mismo tiempo. Mantuvo la cabeza fuera del agua mientras movía las piernas como le indicaban, alentado por los ánimos de Nagisa. “Lo estás haciendo muy bien, Rei-chan”. “Eso es, sigue así”. Y frases similares que le daban un poco más de confianza en sí mismo, al menos la suficiente para no volver a hundirse.




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Re: > A drop in the ocean

Mensaje por SapphireDragon el Miér 7 Feb - 16:25

2. Swimming lessons
El joven nadador de estilo braza, de grandes ojos granates y sonrisa infantil, no soltó en ningún momento la mano de su amigo. De hecho, la aferró con fuerza para evitar que tuviese la sensación de que le iba a abandonar en mitad de la piscina, incluso si hacía pie. Cuando se paró en mitad de la piscina, más o menos a la misma distancia de los bordillos laterales largos, se volvió hacia Rei. Esos ojos pequeños y azules le observaban con cierto temor. No temor al agua, sino a decepcionarles, a decepcionarse a sí mismo con un nuevo fracaso, como ese primero que habían presenciado. Sabía que siempre había sido chico de dieces en todo lo que hacía, pero en aquello, Nagisa era el experto y él tenía que empezar desde cero, aprender sin saber nada… algo que se lograba fallando y aprendiendo de los errores.

Pudiera ser que Nagisa no fuese el chico más responsable y constante del mundo en lo que se refería a los estudios. En cambio, si se hablaba de la natación, ese deporte que era su pasión, si se lo proponía, podía serlo. Y esa vez no iba a ser la excepción. Pensaba estar ahí para su amigo el tiempo que hiciera falta, incluso si tenía que convertirse en una pequeña y adorable pasa por estar tanto tiempo a remojo.

La sonrisa aniñada que surgió en sus labios cuando finalmente obtuvo un “sí” por respuesta a su pregunta fue radiante y llena de felicidad. Fue en el centro de la piscina donde le ofreció su otra mano para que la tomase. Rei la miró con cara de circunstancias durante unos segundos, antes de dejar escapar un pequeño suspiro, tragar saliva y tomarla.

¡Perfecto! Ahora levanta los pies del suelo y trata de mantenerte flotando, Rei-chan —le dijo el rubio ladeando la cabeza con una sonrisa.

Aunque la idea no pareció entusiasmarle demasiado y la preocupación seguía pintada en su rostro, Rei se volvió a Makoto unos segundos, quien asintió con su tranquilizadora sonrisa y sus verdosos ojos al nuevo miembro del equipo. Tras unos segundos, el mayor se acercó a los dos para continuar dándole él las instrucciones de la patada más simple de todas. Por el momento, todo aquello iba bien… Pero la pregunta que realmente cruzaba por la mente del equipo era: ¿se hundirá? Ya le habían mostrado que no tenía por qué pasarle y aun así no estaban nada seguros.

El hiperactivo Nagisa continuó sosteniendo con fuerza las manos de su amigo, quien se aferraba a él como si le fuera la vida en ello. Y la verdad era que le hacía algo de daño, pero no se quejó en ningún momento. Le alentó de diversas formas, sin dejar de sonreírle durante la primera parte que estuvieron haciendo.

Y ahora… ¡vamos a movernos! —exclamó el muchacho mientras echaba a andar de espaldas por la zona donde no cubría, sin esperar la respuesta del principiante, el cuál no tardó en comenzar a quejarse… y casi a ahogarse por el agua que tragaba cada vez que intentaba decirle que no—. ¿Ves? No pasa nada. No te preocupes. No pienso soltarte, Rei-chan… —le aseguró guiñándole un ojo.






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Re: > A drop in the ocean

Mensaje por Sheena el Lun 26 Feb - 16:03

2. Swimming lessons
Comoquiera que Nagisa se había autoimpuesto la tarea de ser él quien le enseñara los primeros pasos básicos del nuevo deporte en el que se estaba introduciendo, al poco tiempo Makoto les dejó a su aire y también Gou se dedicó a dirigir a los dos chicos mayores. Cosa que Rei agradeció, puesto que no le ayudaba mucho el sentirse observado continuamente.

Las palabras tranquilizadoras de su compañero de clase iban surgiendo efecto y, poco a poco, se sentía más relajado. Notaba el cuerpo menos tenso en el agua y esto también contribuía a que pudiera realizar mejor los ejercicios que el muchacho le indicaba. Eso sí, todavía no se atrevía a soltar sus manos, las cuales mantenía fuertemente agarradas, como si su vida dependiera de ello. Bueno, quizá su vida no, pero su ya bastante maltratado orgullo sí.

Al final la tarde se le acabó pasando bastante rápido, concentrado como estaba, y para el término de la sesión ya era capaz de, al menos, mantenerse a flote un tiempo prudencial sin ayuda de Nagisa. Éste no paraba de decirle, mientras se cambiaban en el vestuario, que había avanzado mucho y que debía estar contento. Makoto añadió que no tenía por qué preocuparse, que todos habían sido principiantes alguna vez. Y Rei lo sabía, pero también era consciente de que era mucho más difícil aprender cosas nuevas cuando más mayor se era, no como ellos, que habían aprendido de niños. Quizá estaba siendo demasiado duro consigo mismo, pero tenía tanto trabajo por delante si quería adquirir el nivel suficiente para competir con el resto del equipo que se le antojaba una tarea abrumadora.

Los días siguientes continuaron con los mismos ejercicios y otros parecidos; para el final de la semana, Rei podía ya desenvolverse bastante bien (al menos, sin hundirse como una piedra a los dos segundos). Ahora comenzaba la segunda parte, igual de difícil o más: la técnica. Necesitaba aprender a nadar de forma apropiada y de acuerdo a un estilo concreto. Por iniciativa de Gou, decidieron que cada uno de los chicos le enseñase el estilo que más dominaba, a ver con cuál estaba más cómodo. Hasta Haruka colaboró, dándole unas cuantas lecciones a su modo. Pero de nuevo la decepción le embargó: no se adaptaba a ninguno de ellos. Ninguno parecía irle bien.

Rei trataba de no mostrarse muy desanimado. Pero imaginó que se le notaba en la cara o en la actitud, porque, de vuelta a casa, Nagisa le preguntó con preocupación si se encontraba bien. Estaba más serio de lo normal, decía. ¿Qué sentido tenía ocultarlo? A esas alturas ya le conocía lo suficiente.

- No sé, Nagisa-kun. Tal vez esto no sea lo mío, después de todo. ¿Y si no lo consigo? Solo seré un estorbo en las competiciones, o peor, quizá el equipo no pueda ni presentarse – todas estas preocupaciones le rondaban a Rei por la cabeza, sobre todo cuando se iba a dormir. Ya no era solo que quisiera lograr lo que se había propuesto (acercarse siquiera un poco a la forma de nadar de Haruka-senpai), sino que aquello no era un deporte individual como el salto de altura: se había comprometido con un equipo y los demás dependían de él, como él de ellos. No podía dejarles en la estacada.




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Re: > A drop in the ocean

Mensaje por SapphireDragon el Lun 26 Mar - 9:58

2. Swimming lessons
La natación siempre había sido algo que Nagisa atesoraba en su interior. Desde muy pequeño, en el antiguo polideportivo de Iwatobi, había aprendido a nadar. Albergaba muy buenos recuerdos de sus inicios y, aunque al principio le resultó difícil, se esforzó al máximo por aprender. Su principal motivación no fue llegar a ser el mejor según los propósitos de sus padres -quienes le habían apuntado a las clases como una actividad extraescolar para que estuviese entretenido- ni nada semejante; sino que ya desde el inicio había conocido a Makoto y a Haru, dos muchachos un año mayor que él de los que se hizo amigo rápidamente. Ya entonces, ambos dos nadaban sin problema alguno y él… parecía quedarse atrás. Por ese mismo motivo, aunque todos dispusieran del mismo tiempo de clase, Nagisa se esforzaba para estar a la altura, para poder alcanzarles y no quedarse solo en un nivel inferior. Quería seguir con sus amigos, con quien tan bien lo pasaba.

Esa era la razón por la que el muchacho quería estar ahí para Rei, porque sabía que a veces costaba -él mismo podía verificarlo con ciertas asignaturas que no eran de su agrado-, que a veces los resultados inmediatos desanimaban. Él encontró con bastante facilidad su estilo: la braza, igual que Makoto y Haru espalda y libre respectivamente. Sin embargo, su compañero de clase estaba teniendo verdaderas dificultades para ello. Durante los últimos tres días, los tres veteranos del equipo se habían dedicado a explicarle en qué consistía cada estilo, cuál era la técnica y los movimientos… pero sin demasiado éxito.

Eso estaba preocupando cada vez más al capitán del equipo, no por las competiciones a las que ya se habían apuntado, sino por cómo pudiera influir eso a Rei. Cuando Haru, Nagisa y él se habían quedado a solas alguna vez que el muchacho de gafas se apresuraba a marcharse por tener algún otro compromiso tras los entrenamientos, había expresado esa preocupación, obteniendo por respuesta un comentario de lo más despreocupado por parte del Nagisa.

¡No te preocupes! Encontraremos el estilo de Rei-chan y podrá disfrutar nadando igual que nosotros antes de que se dé cuenta. Los inicios son difíciles, ¿verdad? —dijo encogiéndose de hombros, sin perder esa sonrisa suya ni un instante.

No obstante, es genuina preocupación del muchacho de ojos verdes no era infundada. De hecho, En el último par de días antes del siguiente fin de semana, había notado cómo el humor de su compañero había comenzado a decaer, volviéndose más serio. Aquello no le gustaba un pelo y por eso siempre trataba de animarle con alguna de sus tonterías, pensando que quizás así lograse arreglar las cosas. Pero por mucho que lo había intentado…

Rei-chan… ¿Qué ocurre? ¡Estás demasiado serio y eso no es algo que te pegue mucho! —soltó finalmente el viernes de vuelta a casa, cuando caminaban juntos hacia la estación para coger el tren. Se había colocado frente a él, impidiendo que continuase caminando y llamando de esa misma forma su atención.

Escuchó con mucha atención la respuesta que recibió al cabo de unos pocos segundos de silencio. "No sé, Nagisa-kun. Tal vez esto no sea lo mío, después de todo. ¿Y si no lo consigo? Solo seré un estorbo en las competiciones, o peor, quizá el equipo no pueda ni presentarse”. El ceño del muchacho rubio no tardó en ceñirse profundamente una vez terminó de decir aquello. No le gustaba un pelo que pensase de esa forma.

¿Un estorbo? ¡Pero qué tontería! —exclamó prácticamente de inmediato, obteniendo una expresión de sorpresa por parte de Rei, aunque no tardase demasiado en desviar la vista, claramente apesumbrado por la poca importancia que parecía estarle dando a sus pensamientos y a la forma en que se sentía—. Eres Rei Ryūgazaki. Eres el chico con mejores notas de todo el curso. Eres muy inteligente y bueno. Siempre llevas todo estudiado al día (algo que realmente no sé cómo lo consigues), siempre llevas las tareas hechas. Creo que nunca había conocido a nadie que se esfuerce tanto como tú para lograr lo que realmente quiere —continuó diciendo sin perder ese tono animado suyo—. Y sé que esto no será diferente. ¿Y qué si los estilos de Mako-chan, Haru-chan y mío no encajan contigo? ¡Hay más! Por ejemplo, aún no hemos probado el estilo mariposa… Así que ni se te ocurra darte por vencido, ¿de acuerdo? Si llegases a hacer eso, no serías tú —le reprochó esbozando un pucherito de los más gracioso, en un intento de hacerle sonreír—. Tienes que confiar más en ti… Y si no eres capaz, confía en mi. Ya verás como tengo razón —añadió guiñándole un ojo.






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Re: > A drop in the ocean

Mensaje por Sheena el Jue 5 Abr - 12:08

2. Swimming lessons
Nunca pensó que sería posible, pero Nagisa, impidiéndole el paso mientras pronunciaba aquellas palabras tan elocuentes, le había proporcionado la inyección de ánimo que necesitaba para no venirse abajo. Mentiría si dijera que no estaba orgulloso de que le viera de esa manera, como alguien tan responsable, tan digno de confianza. No sabía desde cuándo la opinión de Nagisa era tan importante para él, pero había recuperado parte de su ánimo gracias a su vivaracho compañero de clase y de equipo.

- Esto no es como estudiar. Estudiar es fácil – murmuró, aunque sabía que Nagisa no estaría jamás de acuerdo con él – Pero supongo que tienes razón – suspiró – Es solo que está resultando más difícil de lo que pensé – admitió. No esperaba que iniciar algo nuevo le costaría tanto. Tampoco que Nagisa sería tan comprensivo, de todas maneras.

Tras esta breve pero esclarecedora charla, continuaron su camino a la estación. Antes de darse cuenta se estaban despidiendo hasta el lunes, pues el fin de semana estaba de por medio, no sin que Rei le recordara a Nagisa que no olvidara hacer sus tareas, pues no pensaba prestarle los deberes para que los copiara.

Durante sus días de descanso, Rei se dedicó mayoritariamente a dos cosas: estudiar e investigar. No importaba cuántos manuales de natación hubiera leído, tenía que saber más. Había algo que se le escapaba. Y también quería aprender sobre ese estilo desconocido del que su amigo había hablado, el estilo mariposa. Así que leyó todo lo que pudo sobre el tema.

De este modo, cuando llegó de nuevo el entrenamiento del lunes, estaba preparado. Makoto sugirió volver a intentarlo, opinando que en algún momento sería capaz de copiar alguna de las técnicas que ellos usaban. Pero Rei se negó, alzando una mano con mucha seriedad al tiempo que decía:

- Si me permites, Makoto-senpai… me gustaría probar algo nuevo.

El capitán se quedó perplejo, asimismo los demás miembros (excepto Haruka, que no varió ni un ápice su habitual expresión). Sintiéndose observado, y algo nervioso, Rei se tiró al agua, convenciéndose a sí mismo de que todo iría bien esta vez. Al menos ya no se hundía a la primera de cambio; eso era un avance. Se concentró solamente en las instrucciones que había leído y los vídeos que había estado viendo durante todo el fin de semana. De acuerdo, lo tenía. Lo tenía, podía hacerlo. Tenía que ser capaz de hacerlo.

Con este pensamiento en la cabeza, armándose de valor, se soltó de la corchera que separaba su calle de la inmediata, y comenzó a nadar. Arqueaba el cuerpo mientras avanzaba, de la forma que había visto hacer a los profesionales, algo que le costaba menos que lo que le habían enseñado Makoto y Nagisa porque se parecía más a lo que hacía en el salto de altura, sacando la cabeza en los momentos precisos, muy centrado en no tragar agua y respirar cuando era necesario para no quedarse sin aire.

Y así, antes de darse cuenta, vio delante de sí la pared del otro lado de la piscina. Su mano tocó la superficie lisa y sacó la cabeza del agua, anonadado. No podía creerlo. ¡Lo había conseguido!




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Re: > A drop in the ocean

Mensaje por SapphireDragon el Miér 16 Mayo - 23:12

2. Swimming lessons
“Es solo que está resultando más difícil de lo que pensé”

Aquella era la primera vez que Rei le confesaba algo semejante a Nagisa. Previo a aquello, ambos muchachos no habían sido más que meros compañeros de clase, que se relacionaban lo justo y necesario. El muchacho de cabellos dorados y ojos granates era un cabeza loca, hiperactivo y despistado, cuyas notas no eran nada envidiables debido a su falta de concentración y de interés por ciertas asignaturas. Por su parte, el joven de ojos azules con gafas de moldura roja era todo lo contrario. Y ese había sido el principal motivo de esa relación prácticamente nula.

Ahora después de tanto insistir, el club de natación era lo que les unía. Sí, cierto era que lo que realmente había llamado la atención de Rei (igual que la de la mayor parte de la gente) había sido el estilo tan impecable de Haru-chan, pero había sido él quien le había insistido para que al menos viese uno de sus entrenamientos, ¿no? Por él se encontraba allí…

Lo sé, Rei-chan… —le aseguró sin perder su sonrisa aniñada, que había adquirido un deje de de comprensión irremediablemente—. Pero recuerda que no estás solo, ¿vale? —se aseguró en decir antes de que emprendiesen nuevamente el camino hacia la estación, que prácticamente tenían delante.


———


El fin de semana se había pasado demasiado deprisa para el gusto del perezoso Nagisa. Dos días no eran ni remotamente suficiente para poder descansar de todo el esfuerzo realizado durante las clases y entrenamientos. O al menos, eso era lo que siempre había creído él. Si había siete días en la semana, ¿Por qué no cuatro de ellos era de descanso y tres para ir a clase? Sería mucho más justo, ¿no?

Aquel lunes resultó ser como otro cualquiera. Para variar, al muchacho se le quedaron las sábanas pegadas y tuvo que salir de su casa sin desayunar para lograr llegar a tiempo a clase, aunque fue a duras penas pues unos segundos después de entrar por la puerta del aula, el profesor de la primera hora llegó.

Hasta que la hora del entrenamiento llegó, el día se le hizo verdaderamente eterno. Además, había logrado ver un brillo de esperanza y seguridad en los ojos de Rei lo poco que habían logrado hablar. Se preguntaba… si habría tomado más confianza esos dos días y se había mentalizado. Estaba completamente seguro de que habría estado investigando a cerca del estilo mariposa del que le había hablado el viernes antes de llegar a la estación.

Como de costumbre, fue poco lo que les costó cambiarse de ropa y dirigirse a la piscina descubierta. Ya todos metidos en el agua —y Haru-chan nadando como si tal cosa por libre—, Makoto propuso reintentar donde lo habían dejado. No obstante, el nuevo miembro pidió probar algo por sí mismo, preparándose en el borde de la piscina dejando a todos bastante sorprendidos.

Lo observaron detenidamente, desde esa última bocanada que tomó hasta que reemergió del agua una vez se hubo tirado de cabeza a la piscina. Sus piernas y brazos se movían de manera coordinada, impulsándose por la superficie del agua. La forma en la que tomaba aire era completamente perfecta: en el momento justo y adecuado, mientras sus brazos realizaban de manera simétrica unos arcos perfectos por el aire antes de introducirse de nuevo al agua. A su vez, el elegante movimiento de su cuerpo, arqueándose y dirigiéndose hasta las piernas para dar una fuerte patada, era también prácticamente impecable.

Cuando le vieron detenerse al otro lado de la piscina, Makoto y Gou estaban completamente perplejos. A fin de cuentas, el estilo mariposa era de los más duros que existían en la natación y no todos eran capaces de lograrlo. Haru, por su parte, se había detenido en sus largos y también había observado de cerca a Rei, quedando completamente satisfecho de su demostración, aunque no lo aparentase.

Por último, Nagisa había observado cada uno de los movimientos de su compañero con especial atención. Sus grandes ojos granates se habían abierto de par en par, brillando de la emoción, la alegría y el orgullo por Rei. Y, de hecho, ninguna de esas emociones fue capaz de contenerlas. A penas unos segundos después de que hubiera tocado el otro extremo de la piscina, el muchacho se sumergió en el agua y con grandes brazadas y fuertes patadas, se apresuró en llegar hasta su compañero, enganchándose repentinamente a su cuello al segundo de emerger y soltando una sonora y jovial carcajada.

¡Lo lograste, Rei-chaaaan! ¡Lo has hecho! ¡Has nadado a mariposa! —exclamó abrazándolo con fuerza y cariño, sin preocuparse de si tomarse tantas confianzas le incomodaría o no. Simplemente no podía evitarlo. ¡Rei había logrado nadar! No lo había dudado en ningún momento, pero sí que le había visto dudar de él mismo día tras día de la semana pasada al no obtener resultados de su esfuerzos, tan solo hundiéndose al fondo de la piscina sin lograr avanzar.






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