Últimos temas
» Dark arrow
Hoy a las 4:19 por Seishiro

» There's a fucking pony head in my bed! [Buzón]
Hoy a las 2:01 por Magik

» Don´t let me down
Hoy a las 1:53 por Magik

» VI. In light of the seven
Hoy a las 1:27 por Willow

» Death is equal
Ayer a las 22:29 por Nightingale

» Hide and seek
Ayer a las 20:41 por SapphireDragon

» The ghost of Christmas present
Ayer a las 20:35 por Fenrir

» ~ La joven y el señor vagabundo.
Ayer a las 15:57 por SapphireDragon

» ─Play With Fire
Ayer a las 7:17 por Seishiro

» Why don't we find out?
Ayer a las 3:50 por Nébula

» You were my lesson I had to learnt
Ayer a las 1:17 por SapphireDragon

» Oh somewhere deep inside of these bones...
Ayer a las 1:13 por Shadows Takes All

» Reality just killed magic.
Sáb 18 Nov - 23:28 por Winter Wiccan

» Set fire to the rain
Sáb 18 Nov - 19:27 por Young Sheldon

» ~ Beauty, courage & nobility
Sáb 18 Nov - 17:33 por FireFly

Créditos...
La idea y fundación de Skipping Stone es de la antigua usuaria y administradora Aqua. Diseño de gráficos y redacción de normas, guías, etc, corre por parte del Staff. El skin, el tablón de anuncios, los perfiles y el tablón de afiliados han sido diseñados y cedidos al foro por Oswald. Las imágenes no nos pertenecen, han sido recolectadas en Deviantart en especial de faestock, So-ghislaine (dados) y webvilla (medallas), moon0727 (png Sherlock Holmes), andie-mikaelson (png Raven Reyes), Tube danimage (png Lagertha) y el tumblr fandomtransparents (png Sansa Stark). Damos también un agradecimiento en especial a los foros de recursos Glintz y Serendepity cuyos tutoriales han ayudado a crear las tablillas.
DIRECTORIOS
The X project
function selectCode(e) { var doc = document , text = $(e).closest("dl").find(".cont_code,code").get(0) , range, selection ; if (doc.body.createTextRange) { range = document.body.createTextRange(); range.moveToElementText(text); range.select(); } else if (window.getSelection) { selection = window.getSelection(); range = document.createRange(); range.selectNodeContents(text); selection.removeAllRanges(); selection.addRange(range); } }; $(function(){$("dl.codebox:not(.spoiler,.hidecode) > dd.code, dl.codebox:not(.spoiler,.hidecode) > dd > code").closest("dl").find('dt').append('Seleccionar')});

>> There is no time like the present.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

>> There is no time like the present.

Mensaje por MissChief el Mar 28 Feb - 21:10

There is no time like the present.
Año 2941 de la Tercera Edad del Sol.

La Batalla de los Cinco Ejércitos ha terminado, el Orden parece haberse restablecido en la Tierra Media. Eru desea que los hijos de los Ainur y los propios vivan en sana convivencia una vez los enemigos comunes han sido derrotados. Pero, ¿qué le queda a Legolas tras aquella contienda?

Expulsado del Bosque Negro por su padre, Thranduil, este no podrá optar a la corona del reino de los elfos silvanos, al menos por el momento. Únicamente unas indicaciones: ir hacia el norte, y encontrar a un joven montaraz, el cual sería determinante para el futuro de Arda. Cuando le preguntó por su nombre, solo una frase recibió como respuesta: "Tendrás que descubrirlo tú mismo".

Aragorn se criaba entre el pueblo de los Dúnedain, ahora reducido a un simple grupo errante después de la pérdida del honor de los conocidos Hombres del Oeste. Solo en Rivendel se sabía la verdad sobre el alto linaje de estos nómadas misteriosos conocidos como "los Montaraces", que eran en realidad los guardianes secretos de Eriador.

Y ese sería el escenario elegido para el encuentro que determinaría una de las amistades más influyentes en la vida de ambos, no sabiendo, en ese momento, lo que les deparaba el futuro.

Aragorn


17 Años Dúnedain
Legolas


2935 Años Elfo Silvano
ESDLA — 1x1 — BROTP




A world without you is no world at all
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
186

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: >> There is no time like the present.

Mensaje por Sheena el Miér 1 Mar - 17:15

Mae Govannen

Eriador | Por la noche | Con Legolas
Los ecos de la contienda eran ya distantes, se desvanecían en el aire hasta desaparecer. La Batalla de los Cinco Ejércitos. Se había librado muy lejos de donde él se encontraba, más allá de los límites de Eriador, en las inmediaciones de la Montaña Solitaria. Sin embargo, las noticias volaban con más rapidez que los cuervos: la tiranía de Smaug había llegado a su fin y el lagarto de fuego descansaba inerte para siempre en las aguas de la Ciudad del Lago. Esgaroth tenía nuevo gobernante, un hombre valiente llamado Bardo, y los enanos del pueblo de Dain volvían a Erebor para restablecer el antiguo reino. Pero lo más insólito había sido la participación de los elfos del Bosque Negro, cuanto más habiendo enanos de por medio. Las tres razas habían unido sus fuerzas, algo que no se veía desde los tiempos de Isildur, desde la Última Alianza.

De eso hacía varias semanas. Poco a poco la calma iba regresando a aquella región. Y mientras tanto, al otro lado de la Tierra Media, los montaraces seguían vigilantes, siempre alerta. Smaug era lo que menos les preocupaba: el viejo dragón era el último de su linaje. Pero los trasgos, wargos, trolls y demás criaturas involucradas en el conflicto eran otra historia. Parecía demasiado conveniente que actuaran por cuenta propia, por no decir que en los últimos tiempos se estaban moviendo demasiado, alejándose grandes distancias de los territorios que acostumbraban a ocupar. ¿Estaba la mano de algún poder maligno detrás de aquello? Para quienes se encargaban de guardar la paz en lo que un día fuera el gran reino de Arnor, nunca había demasiadas sospechas. No podían dejar nada a la ligera.

Por eso habían dividido sus fuerzas; aunque eran muy pocos, era la mejor manera de cubrir más terreno en menos tiempo. Aragorn había enviado a Halbarad al norte, a Ered Luin, más allá de los Puertos Grises, y a otros dos grupos al este, a peinar el territorio hasta la frontera con las Montañas Nubladas. Mientras tanto, el grupo que él capitaneaba, formado por cinco hombres, se encontraba ahora en los alrededores de las Montañas Azules, a muchas jornadas de camino del límite con la Comarca.

Asimismo, Aragorn estaba enterado de la participación de Gandalf en la contienda y esperaba tener la oportunidad de contactar con él para compartir sus preocupaciones pero no tenía ni idea de adonde había ido a parar. Sabía que tendría que tener paciencia y esperar a que le localizase él mismo: Gandalf era, con mucho, la criatura más errante de la Tierra Media, incluso más que los propios montaraces. Por no hablar de que era prácticamente imposible encontrar a un mago cuando no se tenía una sola pista sobre su paradero.

Ya la noche caía sobre los bosquecillos que rodeaban los pies de las primeras montañas. La luna estaba en su última fase menguante e iluminaba apenas nada. Pero era capaz de ver bien en la oscuridad. Los demás se habían reunido para la última patrulla de la noche mientras él se quedaba guardando el campamento. Una brisa ligera le trajo un leve aroma dulce, probablemente de alguna planta silvestre, que le evocó recuerdos melancólicos de Rivendel. Antes de que pudiera ceder a la tentación de dejarse llevar por ellos, escuchó sonidos de pisadas provenientes de la espesura. Sus hombres habían vuelto… Y no regresaban solos.
Creada por Tardis_In_BLue para Skipping Stone



Última edición por Sheena el Dom 12 Mar - 21:26, editado 1 vez


Rebellions are built on hope
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
607

Localización :
Yokohama

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: >> There is no time like the present.

Mensaje por MissChief el Dom 12 Mar - 17:37



Êl síla erin lû e-govaned vîn.

Habían pasado varias jornadas desde que escuchó las palabras que sentenciaron el veredicto de su padre nada más terminó su labor en la batalla a las puertas de Erebor.

"Ve hacia el Norte, encuentra a los Dunedáin". Suficientemente escuetas habían sido las instrucciones del rey de los elfos silvanos para no entrever que se trataba de una prueba. Otro hijo de un gran hombre... con un futuro prometedor a sus hombros. No pudo sino sentirse identificado con aquel sujeto al que debía encontrar.

Y hacia el norte se dirigió, queriendo ser  Lothlórien el primer destino donde se informara de la ubicación de los Dúnedain, pero no fue necesario. En las lindes del bosque, junto a la ribera del del Nimrodel a las faldas de la montaña, encontró a un grupo de elfos de Lórien que descansaban de la jornada antes de volver al hogar. Un joven oficial de rubios cabellos y mirada perspicaz se dirigió a él en sindar, lo cual sorprendió al joven príncipe.

De vuelta en su lengua le reconoció su agudeza, pero este, presentándose como Haldir de Lórien, elfo gris al servicio de Galadriel y Celeborn, dijo que no había mérito ninguno en reconocer al heredero del Bosque Negro, tan lejos de su hogar. Quizá aquí comenzara el cambio de mentalidad en el por entonces tozudo arquero, habiendo bebido directamente de las reservadas ideas de su padre.

"Veo que mi padre estaba equivocado con vosotros. ¿Podrías ayudarme a encontrar a los Dúnedain?"


"Me temo, mellon, que quedan muy pocos... Pero un pequeño grupo partió según mis informantes a Ered Luin, más allá de estas montañas y atravesando la Comarca. Les dirige un amigo mío... Le conocerás por Trancos".

Aquel nombre despertó la chispa de la elocuencia en Legolas, recordando ese nombre como referencia dada por su padre. No esperó a que amaneciera; tomando sus bártulos se dispuso a seguir el camino dictado por Haldir, no sin antes mencionar un agradecimiento sincero.

Atravesó la explanada a caballo, teniendo que deshacerse de él cuando, alcanzado Forlond, siguió la pista de los misteriosos montaraces escondidos a las faldas de las denominadas "Montañas Azules". Arco en mano, carcaj a la espalda, caminó entre los árboles con la ligereza de sus pies, sin levantar un sonido, sin alterar siquiera una brizna del bosquecillo tranquilo que se extendía ante él.

No fue suficiente. Enseguida se vio rodeado de uno, dos, tres... Legolas contó cinco hombres que pretendieron prenderle nada más el elfo tuvo tiempo para parpadear. ¿Serían bandidos? ¿En los sagrados bosques se escondían semejantes alimañas?

"¿Quiénes sois? ¡Soltadme! ¡Soy del linaje de Oropher, de los elfos silvanos al este...!"

En un tarro vacío cayeron sus palabras, pues preso se lo llevaron, arco y carcaj incluidos, y sin mencionar una sola palabra, al que sería jefe de aquel grupito de desleales hombres entregados al robo y secuestro. ¡Si supieran quién era él...!
Lo siguiente que notó fue el frío suelo tras el impacto al haber sido trasladado en volandas durante varios minutos. Y al alzar la vista se encontró con un rostro joven pero curtido, y unos ojos azules que parecían haber visto mucho más de lo que su juventud podría decir.
Camino al Norte | Anochecer | con Aragorn

robb stark


A world without you is no world at all
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
186

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: >> There is no time like the present.

Mensaje por Sheena el Sáb 18 Mar - 19:15

Mae Govannen

Eriador | Por la noche | Con Legolas
A pesar de lo frías e inhóspitas que eran aquellas tierras, no pocas veces los montaraces encontraban compañía en ellas. Bandas de hombres malvados, e incluso también enanos (o una mezcla de ambos) transitaban los duros caminos aterrorizando a los viajeros que se salían de su senda o que debían cruzar el desierto para llegar a su destino. Los intimidaban y robaban, y no siempre llegaban a tiempo para impedirlo. De excepcionales habilidades, eran sin embargo muy pocos y la maldad de algunos seres no conocía medida.

Al escuchar de lejos el revuelo, pensó que la patrulla se habría encontrado con algún bandido. No sería de extrañar. Pero en lugar de eso, sus hombres traían preso a un elfo. Aquello sí que era insólito. No había elfos por esos parajes tan yermos, cuanto menos teniendo en cuenta que las Montañas Azules eran territorio de los enanos. El asentamiento más cercano era Rivendel y quedaba a muchas leguas de camino. ¿Acaso se habría desviado de su comitiva camino a los Puertos Grises? Largo tiempo hacía que la gente de Círdan ya no vivía allí pero aún quedaban unos pocos, quienes se encargaban de los barcos en los que el resto de su pueblo se marchaba al otro lado del mar. Sin embargo, el ahora prisionero clamaba pertenecer a los elfos silvanos del Bosque Negro.

Aragorn observó al elfo con interés. Parecía joven, aun para los de su raza. Incluso en esa oscuridad sus cabellos rubios relucían como el sol. Su gesto contrariado y disconforme no lograba ocultar un rostro de rasgos hermosos y suaves facciones. Iba vestido con ropas de viaje y armado con un arco, retenido ahora por uno de los montaraces. Le devolvía la mirada con unos ojos azules penetrantes, ciertamente indignados. ¿Así que del linaje de Oropher? Tendría que comprobar si era verdad. No en vano él conocía bien al propio monarca…

- Somos amigos, a menos que tus intenciones sean otras que las de compartir el fuego y algunos escasos víveres con nosotros – dijo con calma, respondiendo a su pregunta. Acto seguido hizo una seña a sus hombres para que le soltasen, aunque no le devolvieron las armas – Es inusitado encontrar un elfo en estos parajes. Nosotros, los montaraces que las guardamos, lo sabemos bien – lo evaluó para ver el efecto que sus palabras causaban en él antes de iniciar su turno de preguntar – Así pues ¿quién eres tú, que te encuentras tan lejos de tu tierra?
Creada por Tardis_In_BLue para Skipping Stone



Rebellions are built on hope
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
607

Localización :
Yokohama

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: >> There is no time like the present.

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado
AvatarCamposContacto

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.