Últimos temas
Créditos...
La idea y fundación de Skipping Stone es de la antigua usuaria y administradora Aqua. Diseño de gráficos y redacción de normas, guías, etc, corre por parte del Staff. El skin, el tablón de anuncios, los perfiles y el tablón de afiliados han sido diseñados y cedidos al foro por Oswald. Las imágenes no nos pertenecen, han sido recolectadas en Deviantart en especial de faestock, So-ghislaine (dados) y webvilla (medallas), moon0727 (png Sherlock Holmes), andie-mikaelson (png Raven Reyes), Tube danimage (png Lagertha) y el tumblr fandomtransparents (png Sansa Stark). Damos también un agradecimiento en especial a los foros de recursos Glintz y Serendepity cuyos tutoriales han ayudado a crear las tablillas.
DIRECTORIOS
The X project

You plus me, it's equal to problem

Publicar nuevo tema   Responder al tema

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

You plus me, it's equal to problem

Mensaje por Bubbles el Dom 5 Mar - 18:29



You plus me, it's equal to problem
1x1 - Plot - Realista - Carrie_B & Bubbles
Trama
India Powell acababa de terminar la universidad y aún no se creía que hubiesen aceptado su solicitud para trabajar en Prognoses, un gigante empresarial alemán. Tras superar un extenso y complejo período de selección, se convirtió en la nueva secretaria administrativa de Adrien Head, el joven director de Operaciones de Prognoses y único hijo del Sr. Head, director gerente y dueño de la compañía. Adrien había demostrado ser altamente competente en los negocios, pero por contra es una persona arrogante, rígida y tremendamente distante con sus empleados. India sabe que ella tiene mucho que aportar y está deseando demostrarle su valía, pero Adrien no le va a poner las cosas nada fáciles...


Personajes
Adrien en el mayor de los hijos del señor Head, y el único nacido de su primer matrimonio con su abogada, la señorita Danielle Green. Vivió con sus padres en Berlín hasta los cinco años, cuando Danielle se enteró de que su marido llevaba más de un año engañándola con su asistenta. Se divorciaron poco después. Danielle aceptó una oferta para ser socia de un importante bufete de abogados en Bruselas, y Adrien quedó al cuidado de su padre. Al principio pasaba los veranos con ella, pero cuando Adrien entró en el Harrow School de Inglaterra como interno, acabaron por perder el contacto.

El Señor Han volvió a contraer matrimonio dos veces más después de aquello. La primera, con una modelo canadiense de ropa interior a la que conoció en un viaje de negocios a Ontario; duraron tres años y tuvieron una niña, Angee, ocho años menor que Adrien. El segundo, con una periodista de la ARD; duraron año y medio y él le interpuso una demanda por difamación antes de enterarse de que estaba embarazada del que sería su tercer hijo: George. De pequeños no tuvieron mucha relación porque ambos vivían con sus madres y Adrien pasaba todo el período escolar en el internado, aunque conforme fueron creciendo empezaron a verse más a menudo.

Al cumplir los dieciocho, Adrien se marchó a estudiar la carrera de Administración y Dirección de Empresas a la Universidad de Stanford, California. Obtuvo una beca para realizar prácticas en dos importantes empresas del país,  especializándose en el área de Marketing y Ventas. Cuando se graduó, su padre le pagó el MBA más caro que encontró, y para cuando Adrien volvió para comenzar a trabajar en Prognoses ya tenía un recorrido sorprendente para alguien tan joven. Ascendió puestos en la compañía casi sin esfuerzo y a los veintisiete años recién cumplidos ya era jefe de todo el Departamento de Operaciones Exteriores, con cuatro equipos comerciales a su cargo y varios administrativos. Actualmente está inmerso en la expansión de la línea de diagnóstico, para lo cual han absorbido un pequeño laboratorio local experto en el diseño y fabricación de tests de biología molecular. El proyecto es muy ambicioso, de modo que el Señor Han ha considerado que a Adrien le vendrá bien contar con una mano derecha sobre la que apoyarse en las negociaciones. Aunque él, más que una ayuda, lo ve como una verdadera molestia.  

***

Siempre ha sido el hermano más independiente y autoritario de los tres. Perfeccionista hasta el extremo, se exige rendir siempre al 200% en su trabajo, por lo que no tolera que se cometan errores (mucho menos si no son suyos). Le cuesta muchísimo esfuerzo delegar, ya que cree que el resto del equipo no va a encargarse de sus asuntos de una forma tan eficiente como lo hace él.

Aunque es una persona muy inteligente y capaz, y parece tener una labia especial para los negocios —todos sus clientes hablan maravillas de él—, en las relaciones personales fuera del trabajo es un auténtico desastre. Soberbio, distante, egocéntrico, antipático y con un sentido del humor demasiado ácido, hasta sus hermanos pequeños están de acuerdo en que Adrien tiene un serio problema de socialización. A él no parece importarle demasiado, puesto que siempre ha preferido trabajar solo —lleva a rajatabla el "si quieres algo bien hecho, hazlo tú mismo"—, pero su padre es consciente de que no son cualidades aceptables en un futuro director de una compañía tan grande como Prognoses, y de que Adrien debe cambiar de actitud cuanto antes.
Douglas Booth
27 años
Adrien Head
Carrie_B
Ser la hija de en medio de cinco hermanos nunca ha sido fácil, y si no, pregúntale a India Powell. Nacida en el seno de una familia de clase media de la ciudad de Múnich, siempre fue una chica bastante independiente que aprendió desde muy pequeña que las cosas no le caerían del cielo. Sus padres, que podían permitirse los estudios de sus hijos por los pelos, no tenían tiempo apenas para sus hijos, buscando sacar unas decenillas más cada semana trabajando desde las tantas de la madrugada hasta casi las nueve de la noche.

Y con sus hermanos las cosas no eran mejores. Henrik, el mayor con el que se llevaba seis años, no era un prototipo de hermano mayor capaz de hacerse cargo de sus hermanos pequeños, discutiendo cada fin de semana con sus padres para poder salir de fiesta, y con los 18 recién cumplidos se fue de casa a vivir la vida, acabando de camarero en la capital Irlandesa. Su hermana Elena, tres años mayor que ella, era la chica perfecta: guapa, sociable, con notas suficientemente altas como para que sus padres la tuviesen como predilecta, y la relación entre ambas no era precisamente buena.

Luego estaban Noël y Marine, los mellizos y niñitos de papá y mamá, con los que se llevaba cuatro años. India nunca quiso más hermanos, al contrario que sus otros dos mayores, pero por ironías de la vida fue ella quien acabó haciéndose cargo de los dos cuando a su madre le cambiaron el turno en el hospital y sus tardes pasaron a ser jornadas de trabajo. Henrik ya se había ido de casa por aquellos entonces, y Elena era la hija que iba a lograr todo en la vida, y por eso sus padres pensaban que no debía ser ella quien los cuidase ya que eso la impediría seguir creciendo.

Los estudios no se la dieron nunca mal, pero sus padres estaban tan eclipsados con el talento de Elena que jamás se fijaron en los resultados académicos de su segunda hija, ni siquiera cuando superaron a los de su hermana mayor. Optó por un bachillerato bio-sanitario, y aunque lo termino con una media alta, descubrió que aquello no la gustaba, y por eso mismo optó por una carrera en el ámbito socio-jurídico. Una amiga de su madre trabajaba en una universidad donde ofrecían una doble titulación de Administración y Dirección de Empresas + Relaciones Públicas a la que India le había echado el ojo, pero había abandonado la idea ya que sus padres no le pagarían aquella carrera; todo tenía que ir a pagarle la carrera de Medicina a Elena en Oxford.

Pero la amiga de su madre le consiguió una plaza becada para el primer año. Al estar becada sus padres no se opusieron, aunque el segundo año paso a ser una semi-beca, e India tuvo que buscarse un trabajo a tiempo parcial para pagarse lo que la semi-beca no le cubría y sus padres no llegaban a pagar. Entró a trabajar en un McDonald's cercano a su campus, y ahí fue donde forjó grandes amistades a las que no habría conocido a pesar de compartir facultad e incluso aula en muchos casos. El tiempo puso en lugar a Elena, que comenzó una relación con un chico que no la trajo más que desgracias, quedándose embarazada y repitiendo curso, por lo que sus padres le cortaron el grifo y Elena acabó teniendo que abandonar la universidad y trabajar para pagarse una carrera más asequible, lo que la permitió llegar a recepcionista en un hotel de cinco estrellas.

India, por su parte, abandonó su trabajo ya que sus padres se comprometieron a pagar lo que no cubría la semi-beca, y acabó el doble grado con una mención en Marketing Estratégico y Marketing Relacional. La mejor de su promoción, sus profesores quedaron bastante sorprendidos de su capacidad de liderazgo, su especial desenvoltura bajo presión y su creatividad a la hora de desarrollar proyectos. Esto la becó el máster en Relaciones Internacionales, lo que la permitió enviar su trabajo de fin de máster a Prognoses, donde la reclamaron al terminar su titulación.

Ahora, India ha dejado su vida y zona de confort atrás. Lejos de su ciudad natal, de su familia y amigos, decidida a darlo todo en su nuevo puesto en una de las multinacionales más exitosas del globo. Su puesto como secretaria de uno de los directivos de la compañía la hace saborear el éxito que ha alcanzado por su propia mano, sin redes que la salvasen de una caída terrible, como siempre había sido con Elena. Con 24 años y muchos proyectos de futuro, la mediana de los Powell ve la oportunidad de su vida de convertirse en una mujer de éxito, pero su jefe no se lo va a poner tan fácil.

***

Las ideas claras, el don de la palabra y su agilidad mental han sido siempre sus tres virtudes. Desde pequeña ha sido una chica independiente, tuvo que aprender a valerse por sí misma cuando vio que ni sus padres ni sus hermanos iban a poder ayudarla con sus problemas. Con sentido de la justicia y bastante perspectiva, se ha salvado de muchos problemas.

Sus dotes de liderazgo, sus habilidades sociales y su flexibilidad la han permitido alcanzar oportunidades que de otra manera no habría logrado nunca. Sabe lo que cuestan las cosas y que el trabajo duro y la perseverancia dan sus frutos, nunca la han dado nada regalado y por eso sabe que hacer bien las cosas tiene una finalidad. Detallista, calculadora y un tanto perfeccionista en los aspectos más laborales y formales de su vida la han ayudado mucho en su trayecto universitario.

Pero como todos, India es un ser humano, y como tal, tiene sus puntos débiles. Ser autosuficiente de pequeña no la ha permitido cicatrizar bien algunas heridas que se van abriendo mientras creces y necesitas que alguien las cure por ti, y por eso ha tenido que alzar ese perfil de persona flexible para que nadie se le pusiese en contra y descubrieses lo fácil que es hacer mella en ella. Cree en el trabajo en equipo y en la cooperación ya que piensa que de esta manera se pueden suplir los defectos de los demás.
Lucy Hale
24 años
India Powell
Bubbles






Código:
<center><div class="bordpost"><div class="encabpost"><div class="titpost">Título del tema</div>Datos</div><div class="contpost"><img src="https://placeholdit.imgix.net/~text?txtsize=33&txt=200%C3%97200&w=200&h=200" /> Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Sed tristique in ipsum quis imperdiet. Donec sodales eros lacinia vehicula aliquet. Nulla placerat urna ex, finibus mattis augue blandit non. Maecenas venenatis ac quam eu pulvinar. Maecenas sed porta eros. Suspendisse blandit iaculis odio in lobortis. Morbi sed consequat nunc. Aenean viverra purus at bibendum mollis. Quisque eu convallis ante. Pellentesque vitae mi quis quam maximus ultricies vel laoreet ante.

Quisque suscipit tempor ex ac vestibulum. Nunc eget sem quis nulla semper varius. Vivamus posuere ante ex, ac facilisis augue semper a. Sed ornare augue arcu, ac dapibus elit ultricies ut. Sed neque lectus, molestie ut elementum posuere, pharetra nec nisl. Curabitur aliquet pharetra eros, in imperdiet dui consequat vel. Aliquam finibus, lacus ac scelerisque commodo, ex libero lobortis metus, vitae pretium arcu augue et elit. Duis diam neque, vestibulum id volutpat ut, placerat in ipsum. Ut congue mattis ullamcorper. Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Duis porttitor quam justo, quis tincidunt odio pharetra a. Sed cursus ipsum id augue ultricies, id pretium arcu gravida. Cras venenatis nisi eget eros porta vestibulum. Maecenas nec massa orci. Etiam vitae dapibus turpis.

Duis vel felis urna. Sed elementum nunc arcu, nec pellentesque felis aliquam in. Nulla semper magna eget nulla blandit convallis. Fusce ac vulputate sapien. Sed congue at nisi in hendrerit. Cras porta ex et libero malesuada congue. Suspendisse potenti. Morbi facilisis, ex eget pharetra ornare, lectus mauris condimentum nisi, auctor vehicula nunc purus vitae tellus. Mauris et lacus aliquet velit pulvinar porttitor non at metus. Praesent aliquet commodo neque in egestas. Fusce porttitor mollis arcu nec cursus. Maecenas erat arcu, vestibulum at facilisis eu, tempus vitae urna.

Proin venenatis vitae lorem sit amet pharetra. Suspendisse potenti. In laoreet a libero ut consequat. Vestibulum interdum lectus vel sem tincidunt viverra. Pellentesque pretium, elit et egestas tempus, arcu turpis rutrum est, vel accumsan ipsum mauris non velit. Morbi dapibus auctor dui sed sodales. Donec eget leo est. Cras laoreet varius urna. Mauris lacinia vehicula pulvinar. Vivamus viverra rhoncus semper. Nulla facilisi.

Duis ullamcorper velit non urna bibendum, ut tempor turpis luctus. Praesent eros augue, mollis at nulla tristique, varius eleifend ex. Proin suscipit mollis mi, quis finibus libero ultricies et. Morbi vel laoreet magna. In accumsan quam vitae rhoncus tincidunt. Suspendisse potenti. Etiam facilisis sed felis eget bibendum. Nulla non eros mauris. Morbi rutrum dui in dolor molestie rutrum. Fusce blandit, erat non dapibus tempus, mauris nunc mattis ligula, quis pulvinar felis est et leo. In ornare ante non dui sodales iaculis. Aliquam consequat rutrum nisi, vel viverra quam varius sed. Nunc tincidunt tellus eleifend vulputate fermentum. Pellentesque vitae ipsum ac mi vestibulum sagittis. Sed finibus gravida risus, id laoreet tellus interdum sit amet. Mauris nunc nulla, pulvinar suscipit leo vel, blandit faucibus sem.</div><div class="bottpost"></div></div></center>

<style type="text/css">.encabpost {background: url(http://i.imgur.com/by0sKUl.png); width: 500px; padding: 20px; padding-top: 30px; color: #fff; font-family: Poppins; font-size: 10px; text-transform: uppercase; margin-bottom: 2px;} .titpost {font-size: 20px; color: #fff; font-family: Yanone Kaffeesatz; letter-spacing: 2px; text-transform: uppercase; width: 100%; border-top: 10px; border-bottom: 2px solid #fff; padding-bottom: 5px;} .contpost {width: 520px; padding: 10px;background: #fff; color: #000; font-family: Poppins; font-size: 11px; line-height: 12px; text-align: justify;} .contpost img {height: 200px; width: 200px; border: 4px solid #131115; float: left; display: block; margin: 4px;} .bottpost {width: 540px; background: url(http://i.imgur.com/by0sKUl.png)bottom; margin-top: 2px; height: 40px;} .bordpost {background: #ddd; padding: 20px; width: 540px;}</style><link href="https://fonts.googleapis.com/css?family=Yanone+Kaffeesatz" rel="stylesheet">


Última edición por Bubbles el Lun 19 Jun - 14:15, editado 4 veces


AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
52

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You plus me, it's equal to problem

Mensaje por Carrie_B el Lun 6 Mar - 13:38

CAP. 1: Welcome to the jungle, babe
Sede de Prognoses, Berlín; Lunes 19 de septiembre 9.00 a.m
Es joven. Tiene 24 años y una doble titulación en Administración de Empresas y Relaciones Públicas. La acabó con una mención en Marketing Estratégico y Relacional... —La voz desesperadamente optimista de Gerda, la secretaria de su padre, llevaba persiguiéndolo desde que había abandonado la sala de reuniones. Currículum en mano, la pobre mujer se afanaba por seguir el paso de Adrien sobre sus tacones de doce centímetros. Conociendo a su padre, seguro que le había dicho que o lo convencía de aceptar a ésta, o ya podía olvidarse de cobrar la extra de ese mes—. Oh, y un máster en Relaciones Internacionales. ¿Ha podido leerse el dossier que le dejé sobre su mesa la semana pasada, cuando la preseleccionamos? El Señor Head lo encontró personalmente muy satisfactorio, y además...

Oh, sí. El dossier. Lo había tirado a la basura sin haberse leído siquiera el título. ¿Para qué iba a perder el tiempo? Si tan satisfactorio lo había encontrado su padre, ¿por qué no la contrataba para su propio equipo y le dejaba hacer a él las cosas a su manera? Las dos líneas de negocio que había tocado hasta ahora como Director de Operaciones habían dado el doble de beneficios que los años pasados, según reflejaba el último cierre contable. Sí, también habían crecido de tamaño y complejidad, pero hasta ahora se las había apañado muy bien solo. ¿Por qué demonios debía tener entonces una asistente?

Y además tiene buena presencia, habla por lo menos tres idiomas y parece dispuesta y resolutiva —finalizó Adrien, entrando al ascensor en cuanto las puertas de aluminio le abrieron paso. No esperó a Gerda, pero ella se las arregló para colarse tras él con un saltito—. Como las cuatro anteriores.

Bueno, sí, pero ésta...

Resultará ser igual de inútil que las demás.

Sin experiencia previa, con una notable inclinación al lloriqueo y más interés por llevar el atuendo adecuado que por detectar nuevos nichos de mercado. Toda una joya, seguro.

Gerda frunció los labios tras sus gafas cuadradas de pasta negra. Tendría unos cuarenta y tantos, y era la única mujer de todo el edificio a la que su padre nunca había intentado tirar los tejos. Solo por eso Adrien le guardaba cierta simpatía, aunque el hecho de que se hubiese pasado el último medio año acosándolo con currículums de posibles asistentes había logrado reducir dicha simpatía a la mitad.

Bueno, si se molestase al menos en conocerla y en hacerle una pequeña entrevista, estoy segura de que cambiaría de opinión.

El ascensor se detuvo en la quinta planta y Adrien lo abandonó de inmediato, con el repiqueteo de los tacones de Gerda aún resonando a su espalda. Estaban cuatro plantas por encima del Departamento de Recursos Humanos. ¿De verdad seguía con la esperanza de que fuese a bajar para hablar con ella? La escuchó murmurar algo entre resoplidos, pero no le prestó atención. Dentro de una hora y media tenía una vídeo-conferencia con un exportador chino cuya fluidez en el inglés era muy cuestionable, así que no quería ponerse de mal humor antes de tiempo. Dobló la última esquina del pasillo y giró el pomo de la puerta de su despacho.

Allí, sentada en uno de los dos sofás de cuero, había una chica castaña y delgaducha que no le sonaba de nada. La vio ponerse rápidamente de pie en cuanto se percató de su presencia, y estaba a punto de preguntarle que quién le había dado permiso para entrar a su despacho sin estar él presente cuando Gerda se le adelantó.

Ésta es la señorita Powell, la chica de la que le había hablado —comentó, tendiéndole el currículum, como si la conversación que acababan de tener hacía escasos minutos jamás hubiese existido. Adrien la taladró con la mirada, pero la mujer ya se estaba volviendo hacia la chica y fingió no darse cuenta—. El señor Head la recibirá ahora. En cuanto hayan terminado, pásese por la octava planta para que podamos terminar de revisar bien todos los documentos. Buena suerte —añadió, antes de cerrar la puerta y dejarlos solos.

Una encerrona. Debería haberlo previsto desde el momento en el que Gerda no lo había mortificado para bajar a Recursos Humanos. La observó de arriba a abajo, con cara de pocos amigos, y finalmente recorrió la estancia hasta llegar a un elegante armario de caoba, en el cual guardaba intacta la botella de whisky canadiense que le había regalado Angee en su último viaje. Se sirvió un vaso con hielo y lo rellenó de whisky hasta la mitad. No se molestó en volver a mirar el currículum.

¿Cuántos años de experiencia laboral tiene?




Última edición por Carrie_B el Lun 6 Mar - 18:07, editado 1 vez


The girl in the green scarf
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
340

Localización :
Coronando tu copa de helado de seis pisos

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You plus me, it's equal to problem

Mensaje por Bubbles el Lun 6 Mar - 17:44

CAP. 1: Welcome to the jungle, babe
Sede de Prognoses, Berlín; Lunes 19 de septiembre 9.00 a.m
¿Wanda Schulz?—preguntó la mediana de los Powell a la mujer que estaba sentada detrás del mostrador del Departamento de Recursos Humanos—Sí, verá, soy India Powell; la titulada en Administración y Dirección de Empresas y Relaciones Públicas por la Munich Business School—se presentó una vez la mujer le confirmó que ella era Wanda—. Hablé con usted hace un par de semanas, para concretar la fecha de la entrevista con el señor Head.

¡Oh!—exclamó la encargada de Recursos Humanos al reconocer a la muchacha que estaba al otro lado del mostrador de mármol, tornando su cara de un rostro impasible a una inquietante sonrisa de cordialidad—Sí, la futura asistente del señor Head.—enunció con un tono forzado que puso en alerta a India. ¿Por qué aquella mujer parecía tener una enorme sonrisa petrificada en su cara y su tono era tan forzado, como si no no creyese en lo que decía?

La señora Schulz se levantó y rodeó el mostrador para estrecharle la mano a India y darle un par de besos a modo de bienvenida. India se fijó enseguida en sus patas de gallo estiradas y el exceso de rosa pálido en sus labios, Wanda debía ser una de las cuarentonas víctimas de los productos cosméticos anti-vejez de la televisión. Un fuerte olor a perfume le inundó las fosas nasales a la castaña, pero contuvo el estornudo y respondió correctamente al saludo de Wanda con una sonrisa al separarse.

Informaré a la secretaria del señor Head senior de que ya ha llegado—informó volviendo a su silla giratoria de cuero negro y marcando una secuencia de números mientras descolgaba el interfono de un pequeño y moderno teléfono fijo. India se limitó a asentir, divertida por la forma de corretear sobre los tacones que tenía aquella mujer, que intentaba dar largos pasos con aquella estrecha y larga falda de tubo—. El señor Head está listo para recibirla—anunció—. Su despacho se encuentra en el quinto piso. Puede llegar tomando el primer ascensor a mano derecha según sale por donde a venido. Arriba Suzanne le guiará hasta el despacho del señor Head.—explicó acompañándose de gestos.

Muchas gracias. Un placer haberla conocido.—se despidió antes de girar sobre sus talones y volver por donde había llegado.

El placer es mío. Muchas suerte.—a India le pareció oír un "que la va a necesitar" bastante bajo, pero como no estaba muy segura, sacudió ligeramente la cabeza y salió del Departamento siguiendo las instrucciones de Wanda.

Desde luego en aquel sitio tenían un sentido de la decoración bastante bueno y moderno, que aunque formal, no resultaba extremadamente intimidante, como sí lo era la fachada de aquel rascacielos. Pero con la estética de los empleados no debían de ser muy exigentes, o al menos no en el Departamento de Recursos Humanos.

Una vez en el cuarto piso, una mujer rubia con mucha mejor apariencia que Wanda la recibió para guiarla hasta el despacho del señor Head junior, como rezaba la placa metálica junto a la puerta de dos hojas. India se sentía un tanto desubicada con aquel trato hacia Adrien Head, que según Wikipedia debía tener unos 27 años y estaba soltero y por lo tanto debía tratársele de señorito, no de señor. En cualquier caso, India mantuvo su boca cerrada y asintió a todos los comentarios de Suzanne, que se resumieron en que esperase en uno de los sillones a que el señor Head llegase al despacho, para lo que no debía de faltar mucho.

Y allí esperó India, sentada pero tiesa como un palo, depositando a su lado su maletín y su chaqueta de traje negra, a juego con sus pantalones de pata de elefante, dejando a la vista su blusa sin mangas de seda blanca. Por fin alguien abrió la puerta, e India se puso de pie como impulsada por un resorte, encontrándose a un chico no mucho mayor que ella con gesto de... ¿mosqueo? y una mujer de unos cuarenta años que se adelantó a ambos para hacer las presentaciones.

No fue hasta que la señora se marchó dejándoles solos cuando India se percató de lo nerviosa que estaba; podía sentir su pulso en las yemas de sus dedos, o golpeándole en la sien. Observó los movimientos de Adrien hasta que pensó que había optado por ignorarla, lo cual no le habría extrañado teniendo en cuenta su expresión facial desde que había entrado en el despacho, por lo que sentó. Por eso mismo, su repentina y directa pregunta la sorprendió, y bajó la mirada como si aquello la avergonzase. Pero habían sido ellos los que la habían solicitado al recibir su trabajo de final de máster.

Ninguna, el pasado curso finalicé mi máster en Relaciones Internacionales en la Escuela de Negocios de Múnich—contestó tras meditar unos segundos, bastante extrañada—. Y fueron ustedes quienes me reclamaron al recibir mi trabajo de fin de máster, por lo que creo que eso ya se daba por descontado.—añadió, quizás erróneamente, por causa de los nervios, que la hacían sentirse obligada a explicarse. Responder de forma negativa a la primera pregunta de una entrevista no era una buena forma de empezar.






Última edición por Bubbles el Vie 10 Mar - 23:43, editado 2 veces


AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
52

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You plus me, it's equal to problem

Mensaje por Carrie_B el Mar 7 Mar - 17:42

CAP. 1: Welcome to the jungle, babe
Sede de Prognoses, Berlín; Lunes 19 de septiembre 9.00 a.m

—Ninguna, el pasado curso finalicé mi máster en Relaciones Internacionales en la Escuela de Negocios de Múnich. —La joven parpadeó como una lechuza desorientada, lo que sólo consiguió acrecentar aún más el mosqueo de Adrien. Así que cero experiencia. Genial—. Y fueron ustedes quienes me reclamaron al recibir mi trabajo de fin de máster, por lo que creo que eso ya se daba por descontado.

«Fue mi padre, no yo. Te aseguro que a mí no se me habría ocurrido descolgar el teléfono ante una chica que es obvio que no sabe ni por dónde le da el aire».

No estaba en contra de dar oportunidades a aquellos que carecían de experiencia —sin ir más lejos, él mismo había sido uno de ellos hacía ya casi siete años—, pero para eso ya existían las becas. Si hubiese deseado una, habría estado encantado de enviarla de nuevo con Recursos Humanos para tramitar la solicitud. El problema era que el puesto para el cual se había presentado requería precisamente eso: experiencia. Porque una cosa era tener la cabeza amueblada de conocimientos académicos y otra muy distinta saber ponerlos en práctica en los momentos adecuados. Acceder a contratarla como su ayudante le sería ahora mismo tan útil como presentar a correr la maratón de los cien metros lisos a un bebé que acaba de aprender a andar... Eso por no entrar a valorar su respuesta. Vamos, si ni siquiera había intentado arreglarlo con el clásico "pero aprendo rápido y tengo muchas ganas de empezar". Y eso que no habían llegado a pasar de la primera pregunta...

¿Y qué pretendía hacer exactamente cuando mañana le encargase un estudio cualitativo sobre el mercado de test de diagnóstico de ITS en Sudamérica? ¿Aplicar religiosamente el protocolo de investigación que aparece en sus apuntes?

Agitó el contenido del vaso con un gesto seco de muñeca para mezclarlo, antes de dar un pequeño sorbo. No acostumbraba a beber nada que no fuese café en horas de trabajo —y a veces, ni eso—, pero llevaba un tiempo buscando alguna excusa para estrenar el regalo de su hermana pequeña y el hecho de que su padre se hubiese pasado su opinión por el forro de la americana parecía un motivo tan bueno como otro cualquiera. Además, más le valía estar de buen humor y colmarse de paciencia antes de ponerse delante de la pantalla del ordenador. De lo contrario, acabaría mandando al chino a freír espárragos.

Tras unos tensos segundos, sus ojos oscuros volvieron a posarse en los de ella. Parecía haberse preparado a conciencia para ese momento —desde el pelo impecable hasta la perfecta raya de los pantalones de traje—, aunque estaba nerviosa. Se le notaba a la legua. A esas alturas de la conversación, las tres anteriores candidatas ya le habían vomitado un aluvión de razones por las cuales debía permitirles intentar al menos superar el período de prácticas.

Ninguna había pasado del mes y medio.  

De todos modos, tiene usted toda la razón. Ha sido un claro error por nuestra parte. Lo lamento de veras. —A pesar de que le estaba ofreciendo una disculpa, su voz no cambió de tono ni un ápice, ni tampoco lo hizo su expresión hastiada—. Puede irse, aquí hemos terminado. Gracias por su tiempo.

Se levantó y le tendió la mano por pura educación, aunque en el fondo le traía sin cuidado si ella decidía estrechársela o no. No era nada personal, eso ya debía saberlo. Únicamente es que no encajaba en el perfil, punto.

Pero ni ella, ni ninguna otra. Más le valía a su padre que se le metiese en la cabeza...




The girl in the green scarf
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
340

Localización :
Coronando tu copa de helado de seis pisos

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You plus me, it's equal to problem

Mensaje por Bubbles el Mar 7 Mar - 19:16

CAP. 1: Welcome to the jungle, babe
Sede de Prognoses, Berlín; Lunes 19 de septiembre 9.00 a.m
India se esperaba cualquier otra respuesta menos esa; ellos le habían llamado, ellos le habían pagado el avión e incluso los dos primeros meses del pequeño piso céntrico en el que India ya pensaba como su nueva casa, ¡y habían sido extremadamente amables con ella en todo momento! En todo momento hasta que se había encontrado con Adrien. ¿Por qué le hablaba así?

A India no le hacía ni pizca de gracia el tono que había empleado. Obviamente ella no iba a saber hacer eso así sin más; llevaba tres meses sin enfrentarse a ningún problema, y aunque sabía cómo debía hacer las cosas en la teoría, nunca había pensado que las cosas llevadas a la práctica fuesen tan fáciles y satisfactorias como lo planteaban en las clases magistrales. Y menos aún en un gigante internacional y con tantos frentes en diferentes mercados como era Prognoses. Pero lo que realmente la había ofendido había sido su última pregunta, claramente retórica.

Y sí, quizás fuese verdad aquello, ambos lo sabían. Pero también lo sabían todos los que la habían hablado con palabras encantadoras. Por algo le había dicho su padre que aquello le daba mala espina. Seguro que ahora la hacían pagar el primer mes del piso y el avión de ida. ¡Y encima se tendría que costear el de vuelta de su propio bolsillo! Ir hasta Berlín había sido una pérdida de tiempo. En Múnich habría por lo menos veinte empresas deseosas de contar con ella como asistente de Marketing que, aunque no pagarían tan bien como Prognoses, en su primera entrevista no la habrían humillado de aquella manera.

Porque así se sentía: humillada. Sintió un nudo en su garganta y que le costaba respirar. De repente se sintió como una niña pequeña, sola y lejos de casa, con un niño malo delante que no paraba de meterse con ella. ¿Por qué aquella actitud? ¿Acaso era más importante un vaso de whisky que ella? Desde luego que ella valía más que eso, India lo tenía claro. Por fin la miró, e India le sostuvo la mirada implacable, como si sus palabras le resbalasen; si algo había sacado de provecho durante los años de convivencia con Elena era que nunca debías dejar que la persona que te dedicaba las palabras pérfidas pudiese ver el daño que te causaba.

Gracias a ustedes por la visita a Berlín y a sus instalaciones—respondió con la voz más cordial y neutra que consiguió poner tan indignada como se encontraba mientras recogía su chaqueta y su maletín. Estrechó su mano agitándola una sola vez y se dirigió por su propio pie a la puerta de doble hoja—. Que tenga un buen día, señorito Head.—se despidió cerrando la puerta sin esperar respuesta.

Una vez la hoja encajada en el marco, India soltó todo el aire que había estado conteniendo y se puso rumbo al ascensor por el que había llegado con paso ligero. No se detuvo ni para despedir a Suzanne, que se levantó con cara de preocupación cuando la vio aparecer por el pasillo. "Cuanto falso hay en esta empresa" pensó la castaña aún cabreada, sin siquiera mirar a la rubia. Llamó al ascensor pulsando el botón al menos diez veces, y no paró hasta que este llegó. Una vez dentro, observó como Suzanne hablaba rápidamente por un teléfono gesticulando escandalizada.

En cuanto la puerta estuvo cerrada y el ascensor se puso en marcha, India se dejó caer con la espalda pegada a la pared hasta que su maletín tocó el suelo. Se pasó una mano por la frente para apartarse los mechones de pelo que se habían alborotado con tanto movimiento y contuvo las ganas de llorar. Hacía mucho que no se sentía tan menospreciada y humillada, y lo peor era que esta vez sí había pensado que las cosas iban a ir bien, por lo que el golpe había sido mayor.




AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
52

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You plus me, it's equal to problem

Mensaje por Carrie_B el Jue 9 Mar - 19:51

CAP. 1: Welcome to the jungle, babe
Sede de Prognoses, Berlín; Lunes 19 de septiembre 9.00 a.m
Aunque pensaba que en el último momento se le iba a echar a llorar, por suerte la chica había conseguido mantener la compostura. Al menos, hasta lo de señorito Head. Adrien alzó una ceja, observando la puerta que ella acababa de cerrar. ¿Eso había sido alguna clase de venganza infantil y personal hacia él? ¿Como si estuviesen en el patio del colegio? Exhaló el aire por la nariz, recuperando su vaso de whisky y bordeando la mesa de caoba hasta dejarse caer en la amplia butaca de cuero negro.

Acababa de encender su portátil para consultar unos datos cuando el teléfono sonó por primera vez. Adrien desvió fugazmente la mirada hacia la pequeña pantalla del moderno inalámbrico: extensión 102. Recursos Humanos. Sí que habían sido rápidas... Se permitió imaginar unos segundos a Wanda, con su perfecta melena castaña y sus labios de pez boqueando como una histérica tras el mostrador, debatiéndose entre salir detrás de la señorita Powell o mantenerse pegada al teléfono. No se molestó en cogerlo. Quizás así la próxima vez recordaría que el atributo "chica mona" no era el que debía primar en los procesos de selección.

Un par de líneas sobre hibridomas después, fue la extensión 704 la que comenzó a parpadear en la pequeña pantalla cuadrada. Gerda. Pulsó la tecla roja de colgar llamada y continuó repasando la última oferta que le había enviado Li Yang, el exportador chino cuyo nivel de inglés rivalizaba con el de Tarzán en el inicio de los tiempos. Por suerte, todos los documentos oficiales pasaban por una traductora antes de llegar a sus manos, de modo que los dolores de cabeza se reducían únicamente a las conferencias y a las llamadas telefónicas. Desde el laboratorio ya le habían hecho llegar información sobre la calidad y cantidad necesarias para poder llevar a cabo el proyecto inicial, y aunque el precio de Yang era el más competitivo hasta el momento, Adrien no pensaba concretar la transferencia sin que él accediese a enviarles unas cuantas muestras de prueba.

Bip-bip. Bip-bip. Extensión 705. ¿De verdad?

Adrien Head —murmuró, tras descolgar el pequeño aparato plateado. Casi de inmediato, la voz grave de su padre estalló al otro lado de la línea. Adrien esperó con calma a que dejase de gruñir sobre contratos, aprobaciones, currículums y otras tonterías antes de despegar los labios—. Sí, se lo he dicho yo. Porque no tiene ni un solo mes de experiencia. Me va a hacer perder más tiempo del que... No, se lo he preguntado claramente. —Aguardó, tamborileando con los dedos sobre la mesa—. ¿Qué? No pienso salir detrás de ella. Es una cría recién salida de la universidad, no Steve Jobs.

Cinco minutos de tensa conversación después y unas cuantas zancadas cabreadas hasta el ascensor, Adrien y Wanda salían al enorme vestíbulo de mármol blanco y negro. La mujer lo recorrió de extremo a extremo, mordisqueándose los labios con nerviosismo. Adrien ni siquiera se molestó en mirar. Es ésta y es ésta. Ya está bien de tanta tontería. Si quieres llegar a ocupar este puesto algún día, empieza por saber dirigir un equipo competente. Competente...

Competente era una palabra que no encajaba con alguien como China, Africa... como coño se llamase.

—Ah, ahí está —oyó susurrar a Wanda, señalando con el dedo el mostrador de admisión, donde en esos mismos instantes la chica estaba devolviendo la tarjeta de visitante que le habían entregado al llegar—. India, ¡India, querida! ¡Espera un momento! ¡Ha habido una terrible confusión!

Claclaclaclac. Los tacones de Suzanne sobre el suelo de mármol eran lo más irritante que Adrien había escuchado en mucho tiempo. Casi tanto como el bip-bip del dichoso teléfono. La siguió a regañadientes, con las manos hundidas en los bolsillos del pantalón de traje negro, y saludó al encargado de seguridad con una leve cabezada antes de llegar hasta India.

Resulta que, al parecer, la última palabra sobre tu contratación la tiene el Director Gerente —acompañó las últimas palabras de un claro tono ácido mientras taladraba a Wanda con la mirada. Vamos, básicamente para asegurarse de que no podía deshacerse de ella tan fácilmente. Se jugaba el cuello—, y por razones que escapan a mi comprensión él está muy interesado en ti, al igual que el resto del comité directivo. Así que, para mi desgracia, la oferta sigue en pie. Coge tus cosas. Tengo una conferencia en media hora y no me gusta llegar tarde.

Dejó que Wanda, especialista en cajas de kleneex y películas de amor, endulzase sus palabras de vuelta al ascensor con unos cuantos "ya verás qué bien vas a estar aquí, India", otros tantos "Vas a aprender muchísimo con Adrien" y más de los clásicos "estamos encantados de contar contigo". Ya se encargaría luego él de dejarle las cosas bien claras.




The girl in the green scarf
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
340

Localización :
Coronando tu copa de helado de seis pisos

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You plus me, it's equal to problem

Mensaje por Bubbles el Vie 10 Mar - 23:42

CAP. 1: Welcome to the jungle, babe
Sede de Prognoses, Berlín; Lunes 19 de septiembre 9.00 a.m
Nada más abrirse la puerta del ascensor, India salió como impulsada por un resorte. Wanda la debía de estar esperando desde que había abandonado la quinta planta, porque no creía que fuese una casualidad que la cuarentona de perfecto moño castaño la estuviese esperando con una sonrisa estampada en la cara justo enfrente del ascensor.

En cuanto se vieron las caras, la señora Schulz comenzó a parlotear y a pedirle disculpas. India rodó los ojos y rezó por que una de aquellas placas que colgaban en el techo señalando los diferentes lugares se cayese sobre aquella señora. Aquello le parecía un cachondeo. Primero la trataban como a una princesa para que fuese a allí —¡si hasta pensaba que ya estaba dentro!—, después la rechazaban por algo que ya sabían ambas partes, y ahora la decían que había habido un error, que la entrevista no se había acabado y no sabía que mil cosas más estaba soltando aquella señora por la boca.

Tan digna como pudo, franqueó a la regordeta Wanda y puso rumbo al hall principal; una enorme sala de techo altísimos donde un inmenso mostrador y una cascada artificial llenaban casi toda la sala, franqueada por dos escaleras que daban a un rellano superior, a donde India no había llegado a subir, pero que suponía que darían a más pasillos y ascensores. En un momento dado, Wanda soltó algo similar a un graznido, e India supuso que había dado media vuelta porque ya no escuchaba aquel parloteo incesante en su nuca.

Por fin dejó atrás aquel tedioso pasillo, llegando al gran vestíbulo, por el que la luz de la mañana se filtraba a través de la pared recubierta de cristal que era la fachada del edificio. ¿Cómo iba a haber trabajado ella allí, si aquello era como de ensueño? India no podía dejar de culparse por haber sido tan ingenua. Ni siquiera debía de haber mandado el currículum, aquella internacional no necesitaba gente como ella; necesitaba treintañeras como Suzanne, cuarentonas como Wanda o imbéciles sin escrúpulos como Adrien Head. En el fondo se alegraba; trabajar para aquel prepotente debía de ser horrible. Por favor, 27 años y se creía el rey del mundo... se notaba a la legua que su padre le había colocado donde estaba. ¿Cómo iba a ser el representante de la empresa de cara al exterior un ser sin tacto como aquel?

Cruzó el vestíbulo con la misma cara mustia y de mala leche con la que había atravesado todo el pasillo, provocando que la gente trajeada se parase para dejarla pasar. Dejó la tarjeta plastificada de visitante encima del mostrador con un sonoro golpe plástico.

India Powell. —dijo secamente para que el chico de tez oscura que estaba tras el mostrador y sonreía amablemente aunque en sus ojos se veía que la cara de enfado de India no le hacía querer sonreír ni mucho menos.

India, ¡India, querida! ¡Espera un momento! ¡Ha habido una terrible confusión! —escuchó la voz agitada de Wanda, volteándose para ver como la señora forzaba aquella falda de tubo tan estrecha para seguir el paso de Suzanne cuyos tacones taladraban el suelo sonoramente y de Adrien, que tenía la misma cara de enfado que un niño al que le acababan de quitar una piruleta, o al menos así lo veía India.

Por favor, Warren, date prisa. —presionó India volviéndose hacia el mostrador mirando la plaquita identificadora que llevaba el chico en el chaleco mientras este rebuscaba cada vez más rápido entre los carnets de identidad de los visitantes que se encontraban en aquellos momentos en el edificio.

Pero la comitiva llegó hasta ella antes de que el recepcionista consiguiese encontrar la identificación. Wanda y Suzanne la cercaron por los lados, mientras que Adrien se detuvo delante de ella, guardando un poco las distancias. Las palabras de Adrien crearon sentimientos contradictorios en India; por un lado volvía a estar hiper emocionada porque oficialmente estaba dentro de Prognoses pero la forma de anunciarlo de Adrien la hacían seguir enfadada. ¿Es que aquel hombre no tenía otro estado anímico que la apatía que desprendía tanto para decirte que no valías como para anunciarte que estabas dentro?

India guardó silencio durante unos segundos. Por un lado estaba su orgullo herido, y sentiría que traicionaba a una parte de sí misma si aceptaba aquella oferta después de todo el numerito. Pero por el otro, era un puesto de un nivel considerable dentro de una multinacional como Prognoses, algo con lo que muchos no podían ni soñar. La elección no era fácil, India se sentía como si fuese a vender su alma, pero si aceptaba aquella oferta... no volvería a pasar nunca más por algo como aquello. Posiblemente poder poner en su currículum que había trabajado durante un año como asistente de uno de los altos cargos de Prognoses le abriría un millón de puertas con las que de otra forma no podría soñar. Y además, ya estaba en Berlín, no podía haber realizado aquel viaje en vano.

¿Entonces quiere su identificación o no? —cortó Warren aquel silencio durante el cual tanto Suzanne como Wanda habían ido transformando sus rostros de sonrisas conciliadoras a extrañas muecas mezclas de pánico y desaprobación.

Está bien, acepto su oferta, señor Head. —concluyó India aquella incertidumbre, tendiéndole la mano a Adrien para "formalizar" aquello.

Suzanne enseguida salió disparada con su sonoro taconeo característico, posiblemente a buscar un montón de papeles que India tendría que rellenar para tramitar su contrato. Wanda, por el contrario, comenzó a parlotear emocionadísima sobre lo enriquecedora que sería su experiencia allí y lo mucho que aprendería, que trabajando en Prognoses llegaría muy lejos en la vida pero que probablemente no se tendría que preocupar por buscar otro empleo porque ella estaba convencidísma de que India acabaría ocupando un puesto de directora en aquella empresa.

Por suerte aquello no fue más allá de que el trío llegase a la quinta planta, porque Wanda no se molestó ni en cruzar al vestíbulo de aquella planta para despedirse de ellos, sino que lo hizo desde el interior del ascensor. India se quedó a solas con Adrien, que no había abierto la boca desde su "disculpa" en en vestíbulo principal. India levantó la cabeza, intentando buscar su mirada, esperando unas indicaciones o algunas palabras. ¿O iba a ser Suzanne la que la explicase cómo funcionaba todo aquello?




AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
52

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You plus me, it's equal to problem

Mensaje por Carrie_B el Sáb 11 Mar - 22:56

CAP. 1: Welcome to the jungle, babe
Sede de Prognoses, Berlín; Lunes 19 de septiembre 9.00 a.m
Adrien sabía que no iba a negarse, a pesar del silencio inicial y de las diversas emociones que se entremezclaban en su expresión. Era una oportunidad demasiado buena, demasiado irresistible, como para que alguien "supuestamente inteligente" la dejase pasar por una mera cuestión de orgullo. De lo contrario, ya le estaría demostrando que llevaba toda la razón, y que una criaja como ella no estaba preparada para nadar con tiburones.

Aún así, cuando la vio tenderle la mano y pronunciar aquella frase, como si en el fondo hubiese sido ella —y no él— la que hubiese tenido el control de la situación en todo momento, tuvo que contenerse mucho para no dar marcha atrás y ponerla de patitas en la calle. No obstante, se conformó con mantenerla unos cuantos segundos con la mano en el aire, hasta ver que la incomodidad comenzaba a hacer mella en aquella máscara de aparente serenidad. Solo entonces le dio un seco apretón, ni muy suave ni muy brusco: lo suficiente como para denotar auto confianza sin llegar a resultar intimidatorio. Pura psicología de negocios.

La subida en ascensor se resumió en una sesión gratuita de coaching por parte de Wanda. Adrien se limitó a fijar la mirada en la pantalla de cristal que indicaba el paso de las plantas: primera, segunda, tercera... La suave música de blues que flotaba en el ambiente no parecía concordar con el excesivo tono entusiasta y chillón de Wanda, que por suerte dio por finalizado su trabajo en cuanto se abrieron las puertas del ascensor. Se quedó allí de pie, saludándolos con la mano, exactamente igual que una madre histérica que dice adiós a su hija el primer día de guardería. A lo mejor creía que aún podía despedirla en el corto trayecto hasta su despacho...

En cuanto el ascensor se hubo encargado de quitar de en medio a Wanda, Adrien echó a andar hacia su despacho sin molestarse en comprobar si India lo seguía o no. Ya se espabilaría.

Dado que es obvio que la señorita Schulz era la única entusiasmada en ese ascensor, creo que lo mejor tanto para mí como para usted será que dejemos unas cuantas cosas claras. Cierre la puerta —ordenó, nada más entrar al despacho. Una cosa era que la presencia de India Powell en Prognoses no fuese de su gusto, y otra muy distinta que no fuese a aplicarle la regla de oro que cumplía con todos los trabajadores: a partir de ese momento, los sermones irían de puertas para adentro. Punto—. Bien. En primer lugar, debe saber que me molesta profundamente tener a gente pululando inútilmente por mi despacho. Ser mi asistente no implica ser mi sombra, de modo que evite seguirme a todas partes con un cuaderno de notas si no quiere verse de nuevo en la cola del paro. ¿Queda claro?

Gerda ya cumplía ese papel a la perfección, y era con la única con la que estaba dispuesto a tolerarlo, principalmente porque la mayoría de las veces no era culpa suya, si no de los de arriba.

Esa puerta comunica con una sala de archivos reformada —indicó, señalando con un leve gesto de cabeza la ornamentada puerta de madera existente entre la estantería y la ventana. No era un sitio tan grande como el despacho pero tenía bastante luz, un escritorio de buen tamaño, un teléfono, un estante-archivador y un ordenador de sobremesa. Suficiente—. Ése será su despacho, donde pasará aproximadamente el 99% de su tiempo. El 1% restante lo pasará conmigo, cuando no me quede más remedio. —Y esperaba reducirlo incluso a la mitad, si le era posible—. Tiene total libertad para organizarlo de la forma en la que le sea más útil. Si necesitase algún material adicional, comuníqueselo a Suzanne.

Mientras hablaba, rodeó el escritorio para tomar asiento y volvió a encender el ordenador. Veinte minutos. Pulsó la tecla de impresión y, pocos segundos después, la moderna impresora que descansaba en un rincón de la habitación comenzó a escupir las cuatro páginas de informe que había estado consultando antes de que aquello se convirtiese en una centralita por culpa de la chica que tenía delante.

¿Alguna duda respecto a eso?




The girl in the green scarf
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
340

Localización :
Coronando tu copa de helado de seis pisos

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You plus me, it's equal to problem

Mensaje por Bubbles el Dom 12 Mar - 19:01

CAP. 1: Welcome to the jungle, babe
Sede de Prognoses, Berlín; Lunes 19 de septiembre 9.00 a.m
India tardó unos segundos en reaccionar y dar un breve trotecillo para ponerse a la altura de Adrien. Aunque le extrañó y en parte la aterró que él no la diese ninguna indicación, supuso que aquello  era lo normal, no como pintaban en Hollywood. Pero al menos se esperaba un par de instrucciones, de cómo se usaba la impresora, o dónde estaba la máquina de café, o al menos sus horarios. Pero nada. Adrien no abrió la boca hasta que llegaron al despacho. Parecía que aquel era el único lugar donde Adrien Head se dignaba a dirgirle la palabra.

India cerró la puerta obedeciendo la orden del que a partir de ahora sería su jefe. Escuchó su sermón sobre lo mucho que le molestaba la presencia de otras personas en su entorno. Desde luego que por aquello no tendría que preocuparse, India no iba a pasar más tiempo del que fuese estrictamente necesario con aquel ente desagradable. Asintió ante su pregunta, asumiendo que era una forma de hacerla sentir partícipe de la conversación, porque tampoco se dignó a mirarla como si estuviese esperando su aportación.

India se acercó a Adrien para poder ver lo que, a partir de aquel momento, sería el sitio donde pasaría casi todas sus horas de luz y posiblemente alguna de noche. Pero al contrario de lo que se esperaba, aquella sala no era pequeña, o vamos, al menos era más grande que el dormitorio en el que había pasado dieciocho años de su vida en Múnich. No tenía demasiadas cosas, pero India suponía que de allí a un mes las cosas ya estarían abarrotadas de cosas. No pensaba que el trabajo de Adrien fuese moco de pavo, y por lo tanto el suyo tampoco, y sentía que Adrien no iba a ponerle las cosas fáciles y mucho menos en el periodo de prácticas. Si quería deshacerse de ella, como ya había dejado claro, India sabía que no iba a dejar pasar ninguna oportunidad, y por eso se iba preparando para la guerra.

Ninguna, señor. —respondió India con una sonrisa antes de atravesar el umbral de su despacho y dejarse caer sobre la silla de cuero negro giratoria.

Se permitió unos instantes para observar la sala desde aquella posición. No pudo reprimir una pequeña sonrisilla. Al fin estaba allí. ¿Quién le iba a haber dicho seis años atrás cuando estuvo a punto de matricularse en otra carrera que iba a estar sentada en un despacho de Prognoses en Berlín? India estaba segura de que cuando Elena se enterase, rompería lo que tuviese en las manos de la envidia. Sacó de su maletín su cuadernillo de notas y un bolígrafo y comenzó a hacer una lista de las cosas que necesitaría y que tendría que pedir a Suzanne, porque Adrien había dejado claro que no iba a mover ni un dedo por ayudarla a acomodarse.

Señor Head —llamó deteniéndose a unos metros del escritorio de su jefe— . Voy a entregarle la lista de material que necesitaré a Suzanne. ¿Me necesitará para la conferencia?

Esperó alguna respuesta del corte de las anteriores. Si no recordaba mal, Adrien solamente se había dirigido a ella cuatro veces, todas de forma cortante y la mayoría de ellas menospreciándola. India aprendía rápido, y que él no iba a actuar de otra manera ya lo había interiorizado cuando se había eximido de ayudarla.

Minutos después estaba junto a Suzanne, la cual le explicó cómo funcionaban aquellos teléfonos tan modernos y que a India se le habían hecho incomprensibles en un primer momento. Para cuando se despidió de ella quedando para comer, India ya sabía cómo se usaban aquellos inalámbricos, la fotocopiadora, la impresora y volvía cargada con una agenda de tapas negras, una caja de cartón llena de bolígrafos, subrayadores, clips y demás artículos de papelería, una lista plastificada de las extensiones del inalámbrico, su horario plastificado también y una promesa de que al día siguiente tendría todo lo retante sobre su escritorio.

Entró por la puerta que daba a su despacho directamente y tras dejar las cosas sobre el escritorio de caoba, dio un par de pasos en el despacho de Adrien para anunciarle que ya había llegado, y volvió a su escritorio para colocar aquellas cosas que Suzanne le había dado de buen grado. Al final resultaba que en aquella empresa había gente realmente agradable, como Suzanne, que equilibraban el carácter amargo de otros como Adrien.




AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
52

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You plus me, it's equal to problem

Mensaje por Carrie_B el Lun 13 Mar - 21:56

CAP. 1: Welcome to the jungle, babe
Sede de Prognoses, Berlín; Lunes 19 de septiembre 9.00 a.m
—Ninguna, señor —se apresuró a responder ella, y antes de que Adrien pudiese aclararle que la puerta que daba a su despacho era una mera anécdota arquitectónica (es decir, que su uso quedaba prohibido a no ser que hubiese un buen motivo que lo justificase), India la traspasó alegremente para echar un vistazo a su nuevo despacho.

Igual que una cría. Puso los ojos en blanco al oír el leve crujido metálico de la silla de cuero, pero en lugar de mirarla y ponerse aún de peor humor —¿acababa de empezar a trabajar y lo primero que hacía era probar su silla? ¿Se podía ser más infantil?—, se obligó a recuperar el informe de la impresora y a darle una tercera lectura rápida. Una vez hubo terminado, volvió a su escritorio para subrayar un par de frases clave que podrían resultarle de utilidad en la reunión.

Había comenzado ya a revisar rápidamente los últimos correos que acababan de entrar a su bandeja —ninguno del señor Yang, que era lo más apremiante ahora mismo— cuando la irritante vocecilla aguda de su nueva asistente volvió a romper su concentración. Vaya, ¿ya se había cansado de jugar a Wall Street?

—Señor Head. Voy a entregarle la lista de material que necesitaré a Suzanne. ¿Me necesitará para la conferencia?

A no ser que hable usted chino mandarín fluido, me temo que no. —Aguardó unos pocos segundos, solo por curiosidad, pero su silencio fue más que esclarecedor—. Lo suponía. Cierre la puerta al salir.

Al menos, mientras Powell jugaba por ahí a coleccionar post-its y bolígrafos corporativos, él podría olvidarse de su existencia y  centrarse de una vez por todas en la vídeo-conferencia. Si las cosas salían bien con Yang y desde la filial de Estados Unidos aprobaban la calidad de los hibridomas, habrían dado un importante paso para la producción de tests de diagnóstico a gran escala. Si no, tendrían que seguir buscando un proveedor con capacidad suficiente como para producir los gramos estimados.

Dos minutos después de la hora convenida, el aviso de llamada entrante saltó desde la aplicación del portátil, y en cuanto Adrien aceptó la petición la voz alegre y ligeramente nasal de Yang resonó a través de los altavoces. Charlaron un corto período de tiempo sobre la familia de Yang —su hijo mayor, Fei, estaba enfermo de la tripa, o al menos eso había creído entender Adrien— por pura cortesía, pero era evidente que ambos dos estaban deseosos de entrar en materia y el rumbo de la conversación no tardó en cambiar radicalmente.

No fue todo lo satisfactorio que esperaba —había conseguido que aceptase el envío de las muestras de prueba, pero no bajo la cláusula que tenía prevista—, aunque tampoco era algo demasiado importante. Logística tenía buenos acuerdos con la empresa de transporte, de modo que el coste sería algo irrisorio. Lo que verdaderamente importaba era lo que podrían llegar a obtener si los hibridomas demostraban estar en buen estado para ser utilizados.

Estaba ya despidiéndose de él cuando la puerta que comunicaba su despacho con el archivo volvió a abrirse de nuevo. Adrien apartó fugazmente la vista del monitor para descubrir a India, que deseaba comunicarle que ya estaba de vuelta de su pequeña excursión de aprovisionamiento. Por lo visto iba a tener que explicarle unas cuantas obviedades más, empezando por el "si tu jefe está ocupado y tiene la puerta CERRADA, no interrumpas a no ser que te estés muriendo".

Ha sido un placer, señor Yang. Contactaré ahora con Logística para que envíe el transporte al punto acordado. —El hombre asintió, satisfecho—. Espero que su hijo se recupere pronto. De acuerdo, seguimos en contacto. Un saludo para todos.

Tras concretar el envío con el departamento de Logística y enviar un par de emails más para poner en sobre aviso a la encargada del proyecto en Estados Unidos, hizo pasar a India a su despacho.

La próxima vez que vuelva a interrumpirme durante una reunión o una conferencia a puerta cerrada para comunicarme una tontería, estará en la calle. —No intentó suavizarlo. Las cosas eran como eran, y aquello que acababa de decirle no tenía nada que ver con una carrera: era de sentido común—. De ahora en adelante, procure sustituir las visitas por las llamadas y los emails. Si su teléfono y su ordenador no están aún operativos, comuníqueselo al responsable de Informática para que pueda pasar a solucionarlo a la mayor brevedad posible. Y ahora —finalizó, indicándole con un gesto que tomase asiento mientras él hacía lo mismo—, antes de que vuelva a la vital tarea de seguir ordenando los bolígrafos por colores, me gustaría que nos sentásemos unos minutos a discutir sus funciones como asistente de Operaciones. Ya que la empresa le está pagando un sueldo bastante razonable, al menos vamos a intentar amortizarlo de algún modo.




The girl in the green scarf
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
340

Localización :
Coronando tu copa de helado de seis pisos

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You plus me, it's equal to problem

Mensaje por Bubbles el Vie 17 Mar - 12:04

CAP. 1: Welcome to the jungle, babe
Sede de Prognoses, Berlín; Lunes 19 de septiembre 9.00 a.m
India estaba colocando tranquilamente su nuevo material en la disposición que ella creía más cómoda por el momento. Sabía que había metido la pata al entrar en el despacho sin llamar, pero pensaba que había hecho el tiempo suficiente como para que a Adrien le diese tiempo a terminar su conferencia. Aunque claro, tampoco se sentía culpable del todo, al fin y al cabo él le había dado bastante libertad y no le había explicado para nada cómo funcionaban las cosas allí. No podía no dar indicaciones y pretender que las cosas fuesen a su gusto. No sabía cómo había sido con los otros asistentes de Operaciones, pero con ella desde luego que no estaba haciendo ningún esfuerzo por ser amable al menos el primer día, y como respuesta, India no iba a carcomerse la conciencia.

Cuando el señor Head le llamó a su despacho, India ya se estaba previendo uno de sus sermones pedantes y prepotentes sobre lo inútil que era ella y lo magnífico que era él. Por Dios, llevaba allí menos de tres horas y no sabía ya cuántas veces le podía haber llamado inútil de tantas formas diferentes. Tampoco era que el llevase una vida trabajando allí, si no le sacaba ni cinco años. India desconocía si en su momento alguien había sido tan duro con él cuando era un novato en aquello y por eso se le había quedado marcado ese trato tan desagradable o simplemente era que su forma de ser era así de insufrible, pero tampoco tenía gran interés por averiguarlo.

Y así fue, nada más cruzar la puerta, Adrien inició su monólogo tajante. Si no se estuviesen viendo las caras, India ya habría resoplado, rodado los ojos y cargado su peso sobre una de sus piernas. Comenzaba a echar de menos la pedantería de Elena, que al menos no hablaba de su futuro laboral como sí lo hacía Adrien. La alternativa que le propuso a presentarse en su despacho le hizo bastante gracia, aunque no dejo que aquello se mostrase en su cara; si no quería ni verla, qué le hacía pensar que ella iba a ser tan ingenua de creer que sí iba a leer sus emails o que iba a descolgarle el teléfono. Bien, si no quería verla, no le informaría de si estaba o no; al fin y al cabo era él quien no quería saber de ella. Esperaba que tuviese su número de teléfono móvil, porque si en algún momento necesitaba algo y ella no estaba en su mesa, no la iba a poder localizar.

Tomó asiento cuando él se lo indicó, aunque no se acomodó ni mucho menos, se mantuvo con la espalda recta como un palo y sin despegar la vista de él, como incitándole a hablar sin hacerle perder más el tiempo. Aunque claramente no era el caso, ya que como él debía saber bien, India no tenía ni la más remota idea de qué le iba a dejar hacer Adrien, que parecía preferir equipos compuestos de una sola persona; él.

Ante la alusión a su entretenimiento infantil, India arqueó una ceja, aunque el resto de su expresión facial no se alteró. ¿Acaso la estaba insultando una vez más? Quizás ella fuese una novata inexperta en aquello, pero él tampoco parecía el más apto para un puesto de directivo si no sabía siquiera tratar con seres humanos cara a cara. Que sí, con el empresario chino había sido bastante agradable, pero el encanto que tenía en pantalla lo perdía cara a cara. India no entendía cómo alguien como Adrien podía haber conseguido tanto en un sector claramente comercial y de interacción constante entre empresas con aquella actitud tan poco cautivadora. Seguramente su padre le habría pagado una carrera en Princeton, Yale, Harvard, Oxford o Stanford y después le había enchufado en la empresa, porque si no a India no le entraba en la cabeza.

Por fin Adrien pronunció las palabras que India llevaba todo aquel tiempo esperando: "discutir sus funciones como asistente de Operaciones". India no se había sacado la carrera por su cara bonita, sabía perfectamente cuáles debían ser sus labores, pero con un jefe como él la verdad era que no tenía muy claras cuáles serían sus funciones en la práctica, y no le extrañaría que la dejase llevando cafés. Pero India no había llegado hasta allí para llevar cafés, y si hacía falta soltarle un sermón como los que él le soltaba a ella, no se lo iba a pensar dos veces; había visto por sí misma que la decisión final allí no la tenía Adrien, si fuese así ella ni siquiera estaría allí en esos momentos.




AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
52

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You plus me, it's equal to problem

Mensaje por Carrie_B el Dom 19 Mar - 15:42

CAP. 1: Welcome to the jungle, babe
Sede de Prognoses, Berlín; Lunes 19 de septiembre 9.00 a.m
En cuanto la vio alzar la ceja, supuso que de un momento a otro comenzaría a recibir un aluvión de justificaciones, igual que había ocurrido con sus predecesoras: lo necesito para trabajar, soy una persona muy ordenada, me lo ha dicho Suzanne, no sabía qué otra cosa hacer mientras tanto... Excusas que a Adrien le importaban más bien poco o nada. Sin embargo y para su sorpresa, la chica permaneció completamente muda. Al menos, parecía que empezaba a pillar algunos conceptos...

¿Ha trabajado alguna vez en una revista? —preguntó, antes de firmar y sellar las dos copias del contrato que habían preparado para el señor Yang. Adrien era de los que prefería adelantarse antes que hacer esperar. En el mundo de los negocios, el tiempo sin duda era un factor decisivo a la hora de cerrar o no acuerdos comerciales—. Por lo general, y a no ser que vengan recomendados por algún pez gordo del mundo de la prensa escrita, los redactores noveles siempre se encargan de cubrir las secciones menos importantes de la revista.

Clac. La grapadora mordió las dos esquinas de los folios sellados, e inmediatamente después Adrien los guardó cuidadosamente dentro de una fina carpeta con el logo de Prognoses estampado en la portada. Una vez los tuvo a buen recaudo dentro de uno de los cajones del escritorio, volvió a enderezarse y entrecruzó los dedos sobre la mesa, volviendo a centrar su mirada en India, que seguía aguardando en silencio.

Dado que lo único que tengo como garantía de que no va a hundir la empresa es un papel que ha rellenado usted misma —prosiguió, alzando en el aire la copia del currículum de India que le había entregado Gerda hacía un par de horas—, digamos que por el momento será la chica de la columna de consejos y la del horóscopo. Atenderá el teléfono y me rebotará las llamadas cuando sea oportuno, se encargará de reservar las salas de reuniones, de imprimir los documentos necesarios para las mismas y de ponerlo todo a punto media hora antes de cada reunión. Cuando me demuestre que es una profesional medianamente competente, me plantearé dejar que lleve mi agenda y algunos proyectos menores. Hasta entonces, espero que tenga buena mano con la fotocopiadora y la cafetera.

Le traían sin cuidado las ambiciones actuales de India Powell, así como lo que quisiese o no quisiese hacer su padre con ella. Puede que tuviese potestad para despedirla o mantenerla en plantilla por ser el director gerente, pero el único responsable de sus funciones era Adrien, y hasta que no estuviese seguro de que no era una completa inútil no pensaba poner en sus inexpertas manos aquellos proyectos que tanto sudor y esfuerzo le habían costado. Vamos, ni de broma. Él también había tenido que empezar desde abajo cuando había entrado a trabajar en Wells Fargo, con todas esas listas inútiles e interminables por archivar en el sistema y todas las tediosas actualizaciones de la revista online, hasta que pasados unos meses había podido meter la cabeza en el departamento encargado de la financiación a pequeñas y medianas empresas. Bienvenida al mundo laboral...

Recursos Humanos le dará todos los datos respecto a su horario y demás cuando baje a firmar el contrato definitivo, pero en calidad de mi asistente le interesará saber que hace bastante tiempo que el número de horas que se reflejan en mi contrato pasó a ser un detalle irrisorio. —Se inclinó un poco hacia delante, apoyando ambos codos sobre la mesa y colocando la barbilla encima de sus manos entrelazadas—. Por supuesto, no tengo derecho a pedirle que exceda sus cuarenta horas semanales, pero espero que no sea una de ésas que sale corriendo en cuanto el reloj marca las seis en punto si aún queda trabajo por hacer. Que el numerito que se refleja en nuestra nómina del mes siga siendo igual de atractivo depende de todos, no únicamente de los directivos —finalizó, antes de sacudirse levemente la muñeca para echar una ojeada a su reloj. Mmmm, toda aquella tontería le había retrasado bastante—. Bien, si tiene alguna pregunta, sea lo más breve posible. Tengo muchas cosas que hacer.

Y ninguna de ellas incluía perder mi tiempo con una novata de universidad...




The girl in the green scarf
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
340

Localización :
Coronando tu copa de helado de seis pisos

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You plus me, it's equal to problem

Mensaje por Bubbles el Jue 13 Abr - 20:56

CAP. 1: Welcome to the jungle, babe
Sede de Prognoses, Berlín; Lunes 19 de septiembre 11.00 a.m
Aquella pregunta la pilló completamente desprevenida, aunque no quisiese reconocerlo. Intentando reaccionar rápido, India únicamente negó con la cabeza, aunque luego se dio cuenta de que Adrien quizás no se diese cuenta al estar preparando lo que ella intuyó como contratos. Tampoco tuvo tiempo para respaldar su gesto con palabras, ya que su jefe siguió con lo que parecía ser un símil con cómo funcionaba aquello, dejando a India con la duda de si la había visto o en realidad no estaba esperando una respuesta por parte de la chica.

India escuchó atentamente; no es que el mundo de las revistas la apasionase especialmente, ni que la importarse mucho cómo funcionaba, pero suponía que aquello encerraría una pequeña pista de lo que Adrien buscaba que ella hiciera, e India no estaba dispuesta a dejarlo pasar. Aunque su jefe no fuese de su agrado, no podía echar por tierra la oportunidad de trabajar en Prognoses, y con un poco de suerte en unos cuantos meses quizás estuviese en otro despacho lejos de Adrien.

Asintió a la vez que Adrien accionaba la grapadora. India había entendido perfectamente lo que había querido decir con aquella extraña metáfora: los novatos para las cosas superfluas, por lo que básicamente se dedicaría a hacer cosas estúpidas para las cuales no necesitaría ninguno de sus títulos. No separó su vista de los ojos de su jefe cuando este alzó su currículum, el cual reconoció por el formato que un amigo suyo se había ofrecido a diseñar. Algo visualmente sencillo pero con un gran trabajo de diseño de fondo.

Puso especial atención a las palabras que prosiguieron a aquella acción. Por fin había conseguido algo realmente útil por parte de Adrien, y no podía permitirse no grabarlo en su cerebro teniendo en cuenta el nivel de exigencia y pulcritud tan alto que tenía él para con los demás empleados. Tras aquellas palabras India tenía sentimientos encontrados; por una parte la indignaba tener como rutinaria tarea el manejo de la fotocopiadora y la cafetera con el currículum tan logrado que había conseguido con sudor y lágrimas, pero por otra parte la aliviaba el hecho de tener tareas tan sencillas en aquellos primeros pasos en la empresa, ya que al ser tan sistemáticas, podría dedicar gran parte de su tiempo a conocer cómo funcionaban en la práctica las cosas allí. Y no debía olvidar la breve alusión que había hecho a un aumento de responsabilidades en un futuro indefinido, la llegada del cual dependía de su desenvoltura con aquellas tareas tan sencillas que le había encomendado por el momento.

India ya se esperaba algún ataque por parte del heredero Head, por lo que se recolocó en su asiento cuando este entrelazó sus dedos y apoyó su barbilla sobre estos, como preparándose para un golpe. Podía percibir el sabor ácido de aquellas palabras, aunque para su sorpresa no hicieron apenas mella en ella, como había pensado ella misma y posiblemente Adrien también. La triste realidad era que, desde hacía mucho tiempo, sabía que la teoría a menudo no se podía aplicar a la práctica, y aquello valía tanto para el trabajo, como Adrien dejaba caer, como para la vida misma, como ya había aprendido India a lo largo de su no muy extensa existencia.

No se preocupe por eso, señor Head, me gusta irme a dormir con los deberes hechos —respondió con una sonrisa forzada después de que Adrien finalizase su sermón y tras levantarse de la silla— Y no, no me queda ninguna duda al respecto. Si necesita algo ya sabe dónde encontrarme.




AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
52

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You plus me, it's equal to problem

Mensaje por Carrie_B el Jue 20 Abr - 20:36

CAP. 1: Welcome to the jungle, babe
Sede de Prognoses, Berlín; Lunes 19 de septiembre 9.00 a.m
Si India Powell no estaba de acuerdo con alguna parte de su discurso, desde luego lo disimuló bastante bien. Se limitó a escuchar cada una de sus palabras de nuevo en completo silencio, sin "peros" ni ninguna otra clase de queja inútil e irritante. Vaya, sí que estaba empezando a sorprenderle...

—No se preocupe por eso, señor Head, me gusta irme a dormir con los deberes hechos —le aseguró nada más levantarse, con una formalidad que consiguió sorprenderlo de veras. Ahora bien, dar discursos correctos no le serviría de nada si luego realmente no hincaba codos en el despacho hasta despellejárselos, como le había tocado hacer a él en infinidad de ocasiones—. Y no, no me queda ninguna duda al respecto. Si necesita algo ya sabe dónde encontrarme.

Adrien la observó unos instantes desde su posición, acariciándose la barbilla con gesto pensativo. Por descontado, ni tenía intención de levantarse para acompañarla hasta la puerta, ni creía que dicho gesto fuese necesario. Tenía cosas mucho más importantes que hacer que ejercer de portero para su asistente, así que se limitó a dedicarle un breve gesto para darle a entender que podía marcharse. No tenía ningún sentido que siguiese allí plantada cuando no tenía trabajo para darle, aunque confiaba en que en las próximas tres horas se entretuviese en algo más que en ordenar sus pinturitas. El calendario del correo electrónico era accesible para todos los miembros de la empresa, y allí figuraban todas las reuniones del mes. Esperaba que tuviese el suficiente cerebro como para consultarlo y percatarse de la reunión que el Comité de Dirección había convocado para el día siguiente. Aunque bueno, si no lo hacía, ya tendría un primer motivo para sacudírsela de encima...

Acababa de volver a sumergirse en otra de las carpetas del montón de pendientes cuando unos suaves golpes en la puerta lo obligaron a levantar la cabeza de nuevo. Si era Powell interrumpiendo una vez más, tendría que matarla.

Adelante —gruñó, aunque por suerte no fue la cabeza de su nueva asistente la que asomó por el hueco libre, si no la de Gerda. Tampoco se alegró ni una pizca de verla.

La comida de las doce con el señor Wolf —anunció ella, sin amedrentarse ni un poquito ante su mal gesto. Dichosa Gerda—. Ya está esperándole abajo.

Genial, con toda la historia de la asistente, se le había olvidado por completo la comida con Wolf. No era santo de su devoción ni mucho menos, pero siempre sería mejor escuchar sus críticas en una comida informal en lugar de mañana, frente a todo el Comité. Al menos, así sabría por dónde iban a llover los palos cuando presentase los avances del nuevo proyecto.

Me acordaba —mintió, igual que un niño pequeño al que su madre acababa de reñir. La vio sonreír con indulgencia y aún se enfadó más—. Dígale que enseguida bajo.

La mujer asintió, aunque no cerró la puerta de inmediato como a él le habría gustado, si no que se apoyó sobre el pomo en actitud confidente.

¿Qué tal le está yendo con la señorita Powell? ¿Se han entendido bien?

A las mil maravillas —ironizó, apoyándose contra el respaldo de la butaca y girando entre los dedos el bolígrafo que había estado utilizando para subrayar los documentos—. Le doy dos meses como mucho.

Ya es medio mes más que las anteriores... Suena muy prometedor. Que tenga un buen día, señor Head.

Adrien no apartó la vista de la puerta incluso después de que Gerda se fuese. Medio mes más que las anteriores. ¿Por qué consideraba que eso sonaba prometedor? Solo había dicho una cifra al azar. Medio mes porque, en fin, al menos parecía que sabía mantener la boca cerrada.

Gerda siempre era demasiado optimista con todo.




The girl in the green scarf
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
340

Localización :
Coronando tu copa de helado de seis pisos

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You plus me, it's equal to problem

Mensaje por Bubbles el Lun 19 Jun - 14:14

CAP. 2: Next Step
Sede de Prognoses, Berlín; Miércoles 22 de noviembre 12.00 a.m
Ya habían pasado dos meses desde el primer día de India en Prognoses, ¡y qué dos meses! Al principio había tenido que soportar una especie de aislamiento social; Adrien la ignoraba completamente, la gente en lugar de llamarla a ella llamaba directamente a Adrien y ella se había limitado a servir café y hacer fotocopias. Incluso se había planteado renunciar varias veces, pero no había llegado hasta allí para irse por su propio pie. Con todo lo que había hecho por salir adelante frente a las adversidades que se había encontrado en el camino, no sería ella quien pusiese punto y final a su carrera profesional en Prognoses.

Pero poco a poco las llamadas habían ido llegando a su teléfono, había sido encargada de ir a recoger documentos, y había hecho buenas migas con gente de la empresa, con la que quedaba para comer y de vez en cuando salían a tomar algo los viernes o los sábados. Adrien seguía tratándola como si fuese una niña estúpida, pero parecía que había comprendido que no iba a irse de aquel despacho por mucho que él quisiese; al fin y al cabo, el padre de Adrien era quien la podría despedir y aún no había hecho nada mal como para que Adrien pudiese poner una queja.

Pero el máximo lo había alcanzado aquel día, cuando Adrien había aparecido en persona en su despacho —y no a través del teléfono como solía hacer— a primera hora de la mañana para decirle que le acompañase a una reunión. A India al principio le había costado reaccionar, creía haber oído mal. Finalmente, tras ver como el rostro de Adrien se torcía en una de sus muecas habituales, le había confirmado que iría encantada.

A las diez menos veinte India ya estaba de pie en la puerta de su despacho, esperando la salida de su jefe para ir con él hasta la sala de reuniones. Allí Adrien debía exponer parte del proyecto en el que llevaba aquellos dos meses trabajando. No era todo el proyecto, ya que no era tan sencillo, pero sí una parte bastante importante de este. India había cotilleado algo aquella mañana mientras redirigía llamadas y fotocopiaba lo necesario, y la verdad es que se había quedado bastante impresionada con Adrien. ¿Quién le iba a decir a ella que un estúpido prepotente sería capaz de hacer algo tan ambicioso pero bien abarcado? Porque desde su conocimiento, aquello estaba casi impoluto para ser únicamente el pequeño borrador que se suponía que era.

Adrien salió acerca de menos cuarto, y sin intercambiar una sola palabra, juntos se dirigieron hacia la sala de reuniones. Aún quedaban diez minutos para el inicio de la reunión, pero Adrien entró a la sala como si fuese con la hora justa. India siguió sus pasos, pero entonces el castaño se volvió y la dijo, con su tono seco de costumbre, que mejor se quedase fuera. Ella no lo entendió muy bien, pero sin ganas de discutir y que alguno de los asistentes a la reunión llegase y les pillase en una de sus discusiones sarcásticas, se dio media vuelta y con paso altivo se dirigió a una fila de asientos que había al otro lado del pasillo, donde se dejó caer.

En aquellos diez minutos que restaron al inicio de la reunión, India vio desfilar a la mayor cantidad de peces gordos de la empresa que había visto en sus dos meses. Aquello debía ser realmente importante. Cada vez que uno de estos entraba, Adrien se levantaba de su asiento para saludarlos, lo que India reconoció como otro indicio de que eran realmente importantes, ya que su jefe no saludaba a nadie que fuese inferior o igual a él. No recordaba un solo día que le hubiese dado los buenos días de vuelta cuando pasaba por el despacho de India donde ella lo esperaba ya con una taza de café.

Una vez estuvieron todos, las luces bajaron dentro de la sala, e India pudo ver como Adrien exponía el proyecto en una pared blanca. Sin embargo, el resto del tiempo no pudo ver ni oír nada. De vez en cuando veía a alguien gesticular o una boca moverse cuando una cabeza se giraba, pero no podía distinguir caras ni siluetas, excepto la de Adrien. India comenzaba a ponerse tensa, y ya no sabía ni donde meterse. Los cristales semi-tintados de la sala la ponían más nerviosa aún, ya que aunque ella veía con dificultad el interior, cualquiera que mirase hacia el pasillo podría verla perfectamente, incluso observar como jugueteaba con la correa de su reloj para descargar algo de tensión.

¿Para qué le había llevado allí Adrien? India, dos horas y diez minutos después de la orden, seguía sin entender nada. Ya eran las doce, y aún no había salido nadie de allí. Y lo peor es que no podía saber si era algo bueno o malo, porque jamás Adrien le había comentado nada y tampoco había "asistido" a una reunión antes.




Última edición por Bubbles el Mar 27 Jun - 18:53, editado 1 vez


AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
52

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You plus me, it's equal to problem

Mensaje por Carrie_B el Vie 23 Jun - 20:06

CAP. 2: Next Step
Sede de Prognoses, Berlín; Miércoles 22 de noviembre 12.00 a.m
Lo había sabido desde el principio, desde el momento en el que todos habían traspasado la puerta de cristal tintado con ese rictus tan característico en los labios y las manos completamente vacías, pero por alguna estúpida razón había decidido auto engañarse. Después de todo, los resultados eran tan obvios y concluyentes que casi parecía una locura que alguien pudiese oponerse al proyecto: un retorno de la inversión que triplicaba el desembolso inicial, recuperable en un máximo de dos años, cuando operaciones similares en ese mismo sector estaban implicando un tiempo de entre tres y cuatro años.

Había sido un auténtico imbécil.

—Son unas cifras un tanto optimistas, ¿no cree, señor Head?

Vilhelm Schacht era un hombre bajo y gordo, con una nariz extremadamente puntiaguda y unos ojos minúsculos que le daban aspecto de armadillo. Había empezado como contable hacía ya casi treinta años, y actualmente ostentaba el cargo de director financiero de la compañía. Toda una reliquia que vivía anclada en la época de los viejos mercados y los bancos clásicos, y que seguía guardando celosamente sus libros mayores en el armario de su despacho. Nunca había sido santo de su devoción.

Son datos de mercado analizados y cotejados para tres posibles escenarios. El que aparece aquí ni siquiera es el mejor de ellos. —Hubo algunos comentarios en voz baja, pero Adrien no se amilanó. Había invertido más de dos meses en aquel estudio y sabía perfectamente la viabilidad que tenía. Si entraban ahora, antes de que lo hiciese la competencia, incluso podrían establecer algún tipo de patente que les permitiese explotar el mercado en solitario durante algunos años e ir unos cuantos pasos por delante—. Cualquiera diría que le asusta que podamos ganar dinero, señor Schacht.

El hombre se puso tan colorado que pareció que iba a explotar.

—Esto no es una partida de póquer, señor Head. Aquí trabajamos sobre hechos, no sobre apuestas.

Trabajar sobre hechos implica ir siguiendo a otros que vayan por delante de nosotros. ¿Ésa es su filosofía de crecimiento, señor Schacht?

—Adrien —le advirtió su padre, dirigiéndole una severa mirada que lo obligó a morderse la lengua.

—Sabemos que la nueva línea está yendo bien, Adrien —aseguró Wolf, con ese tono paternalista que le provocaba retortijones en el estómago. Siempre que hablaba con él, conseguía que Adrien se sintiese como un crío de primaria aleccionado por su profesor—, pero son demasiados recursos para un proyecto que ni siquiera está contemplado en los objetivos anuales de la compañía. No se puede querer correr antes de aprender a andar, ¿no te parece?

Después de aquello, ya no hubo nada que hacer. Unos cuantos comentarios absurdos más, una ronda de votos y un cierre de proyecto inminente. Y eso fue todo. Dos meses de trabajo tirados a la basura en menos de media hora. Sentía la boca tan seca que no se molestó ni en despedirse de nadie, y solo cuando la puerta de la sala se hubo cerrado se atrevió a echar un vistazo al dossier intacto que aún descansaba en el centro de la mesa, justo donde lo había colocado esa misma mañana.

Entonces se levantó, muerto de rabia, y lo derribó de la mesa de un manotazo, provocando que todos los papeles saliesen volando en todas direcciones. Ni siquiera recordó que India aún debía estar esperándole fuera, porque en su cabeza solo había espacio para la jactanciosa voz de Hahl Wolf.

"No se puede querer correr antes de aprender a andar.". Grandísimo hijo de puta...




The girl in the green scarf
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
340

Localización :
Coronando tu copa de helado de seis pisos

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You plus me, it's equal to problem

Mensaje por Bubbles el Lun 3 Jul - 19:16

CAP. 2: Next Step
Sede de Prognoses, Berlín; Miércoles 22 de noviembre 12.00 a.m
En cuanto sintió que la puerta se abría, India se puso de pie como un tentetieso. Poco a poco volvió a ver el desfile de altos cargos,a los que fue sonriendo y haciendo una pequeña inclinación de cabeza, aunque la gran parte la ignoró como si fuese launa planta como la que había a menos de un metro. Solamente el señor Head, el director de la empresa se acercó para darle un pequeño apretón en el brazo y sonreír, falsamente, pero al menos una sonrisa.

En el fondo tenía que reconocer que posiblemente Adrien le había hecho un favor dejándola fuera; India no sabía si hubiese soportado tanto tiempo con aquellos hombres de paso emperifollado y de mirada prepotente. Incluso agradecía llevarle los cafés a Adrien y no a ninguno de esos, al menos su jefe le soltaba comentarios sarcásticos que le hacían saber que aunque no fuese de su agrado, era consciente de su existencia.

Esperó pacientemente a que Adrien saliese y le contase qué tal había ido, aunque India estaba convencida que bien; con lo trabajado que estaba el proyecto no podía haber ido mal. Y además, era Adrien, implacable y con una respuesta perfecta para todo. Estaba segura de que había ido tan bien que Adrien en aquel momento estaba recogiendo el dossier y comenzando a mover cosas para la siguiente fase desde su teléfono.

Tan convencida se encontraba que cuando oyó el estruendo de algo caer al suelo dentro, tardó bastante en reaccionar. Aquel sonido no se correspondía con nada asociado a la felicidad. Por fin consiguió moverse hacia la puerta y la abrió con tanta energía que se le escapó el picaporte de la mano y la puerta salió despedida hasta dar con la pared. Sin embargo, India no le dio importancia, mirando sin comprender la mesa volcada suponía que por Adrien, que no parecía exactamente contento.

Se apresuró en recoger el dossier, que había salido despedido de la mesa y se había desperdigado por el suelo. Durante el tiempo que tardó en recogerlo, no despegó apenas la vista de Adrien, como esperando una explicación, aunque ya se imaginaba cuál había sido la razón de su enfado. Volvió a ponerse en pie, y aunque se acercó a su jefe, no le tocó ni le tendió el dossier; no quería volver a recogerlo.

¿Por qué nos lo han tirado? —preguntó clara y concisa, como parecían gustarle las cosas a Adrien.

Había hecho la pregunta esperando una respuesta sarcástica y cortante por parte de su jefe, quizás incluso cruel teniendo en cuenta la situación en la que se hallaban. India no lo culparía, la molestaba a ella que le hubiesen parado los pies ahora a Adrien, cuando no había colaborado ni un ápice —porque él no le había dejado, no porque no quisiese—, así que no se quería ni imaginar cómo se sentía él en aquellos momentos.

Esperando la respuesta, miró su reloj, las doce y cinco, hora de comer. Aunque sabía que la decisión era de Adrien, India creía que lo mejor es que aquel día se tomasen un poco más de tiempo de lo habitual para comer; Adrien necesitaba relajarse y además tampoco tenían nada qué hacer más allá de lo rutinario si no podían continuar con el proyecto, y por lo tanto tenían algunas horas de más en aquella jornada.

Pero India quería una respuesta, saber por qué había sido tirado tan rápido para saber cómo tenían que responder, o cómo respondería Adrien en el caso de que nuevamente la dejase fuera de todo aquello aunque fuese para saber qué estaba pasando en el caso de que se presentase alguien no rutinario en el despacho. Porque sí, podía pasar el desentendimiento que Adrien la obligaba a adoptar con aquellas cosas, pero no iba a tolerar que la dejasen fuera cuando se trataba de uno de los temas en los que supuestamente ella debería de estar trabajando y para los que había sido contratada en Prognoses.




AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
52

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You plus me, it's equal to problem

Mensaje por Carrie_B el Lun 31 Jul - 20:32

CAP. 2: Next Step
Sede de Prognoses, Berlín; Miércoles 22 de noviembre 12.00 a.m
Acababa de apoyar ambas manos sobre el respaldo de uno de los asientos, procurando respirar todo lo hondo posible, cuando la puerta de la sala se abrió de repente y el pomo acabó golpeando uno de los cristales que ejercían de pared. Los ojos de Adrien vagaron del tintineante cristal —que, por algún milagro, no se había roto— al sorprendido rostro de India, y continuaron fijos en ella cuando la joven se agachó rápidamente para recolectar las páginas del dossier.  

«No te esfuerces» quiso decirle, «De recoger la mierda de los demás ya se encarga el personal de limpieza». No obstante, no separó los labios. Si lo hacía, sentía que lo único que iba a salir de su boca era un grito tan atroz que hasta sus homónimos de Estados Unidos llegarían a escucharlo. «Homónimos que mañana ya no existirán.»

Parecía una broma de mal gusto.

—¿Por qué nos lo han tirado?

Los nudillos de Adrien adquirieron un tono lechoso bajo la presión de sus dedos sobre el respaldo. Se balanceó lentamente hacia delante y hacia atrás y, cuando finalmente se incorporó de nuevo, una amarga risita brotó desde lo más profundo de su garganta.

¿Por qué crees que ha sido? —preguntó, alzando las cejas.

«Cifras demasiado optimistas. Apuestas sin rigor. No está contemplado en los objetivos anuales. Demasiado desembolso. NO SE PUEDE CORRER ANTES DE APRENDER A ANDAR.» Se mordió la lengua, girando sobre sus propios pies y comenzando un errático paseo en torno a la mesa de reuniones.

Cuando volvió a hablar, su voz sonó tan cansada como la de un hombre de cien años.

La mayoría opina que el proyecto no sigue la línea del resto de nuestras principales actividades comerciales. No es una nueva firma de ropa que añadir a la cartera de textil, no es una nueva marca de cereales de ciruela que empalmar con alimentación, y no es el nuevo milagro antigrasa. Llevamos años preguntándonos por qué demonios no crecemos más allá del maldito 6% del mercado cuando la competencia está alcanzando cuotas del 10%, pero nos negamos a dejar de hacer lo mismo de siempre para no equivocarnos.

Resultaba tan extenuante como tratar de escalar un muro de cristal de quince metros solo con las uñas, y el problema era que nadie parecía darse cuenta de ello. Todo quedaba relegado a esa patética conclusión: Adrien, estás intentando correr antes de saber andar. Te precipitas una vez más. ¿Por qué? ¿Es que acaso creían que era un bebé? ¿Que hablaba por hablar, como si no supiese realmente lo que decía? Frunció el ceño, notando cómo el cabreo volvía a encenderlo por dentro.

En cualquier caso, no sé por qué te estoy contando esto. Es a mí al que le han cerrado el grifo, no a ti. No tienes que preocuparte ni aplicar conmigo tus plurales de psicología barata. Esto no es problema tuyo.

«No espero que entiendas lo mucho que me he esforzado en todo esto. No espero que entiendas lo gilipollas que me siento cada vez que mi padre claudica a la opinión de Wolf. No espero que nadie lo entienda




The girl in the green scarf
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
340

Localización :
Coronando tu copa de helado de seis pisos

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You plus me, it's equal to problem

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado
AvatarCamposContacto

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Publicar nuevo tema   Responder al tema
Permisos de este foro:
Puedes responder a temas en este foro.