Últimos temas
» The End?
Hoy a las 20:52 por Snicket

» V. How do you want me?
Hoy a las 20:49 por Merigold

» Forbidden
Hoy a las 20:18 por Quisso

» Friction.
Hoy a las 19:04 por Snicket

» I ought to stay against you
Hoy a las 17:22 por Neliam

» Petición cambio de nick
Hoy a las 17:16 por Mozart

» Death and Discord
Hoy a las 16:25 por Neliam

» Bad guys hit back.
Hoy a las 15:51 por Oniswed

» Pirate's song
Hoy a las 15:01 por Ghawazee

» —The mighty fall.
Hoy a las 14:08 por Snicket

» Hurricane
Hoy a las 14:01 por Nightingale

» You and me...here
Hoy a las 13:24 por Winter Wiccan

» Your wakeup call
Hoy a las 13:21 por Novocaine

» ♠ Loving the almost.
Hoy a las 12:58 por Winter Wiccan

» Pure perfection
Hoy a las 12:33 por Harley

Créditos...
La idea y fundación de Skipping Stone es de la antigua usuaria y administradora Aqua. Diseño de gráficos y redacción de normas, guías, etc, corre por parte del Staff. El skin, el tablón de anuncios, los perfiles y el tablón de afiliados han sido diseñados y cedidos al foro por Oswald. Las imágenes no nos pertenecen, han sido recolectadas en Deviantart en especial de faestock, So-ghislaine (dados) y webvilla (medallas), moon0727 (png Sherlock Holmes), andie-mikaelson (png Raven Reyes), Tube danimage (png Lagertha) y el tumblr fandomtransparents (png Sansa Stark). Damos también un agradecimiento en especial a los foros de recursos Glintz y Serendepity cuyos tutoriales han ayudado a crear las tablillas.
DIRECTORIOS
The X project

- Let me share your mistakes

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

- Let me share your mistakes

Mensaje por Nott el Dom 12 Mar - 13:03

Let me share your mistakes
1x1 / Drama / Hunger Games (au)
Cassandra Hamblenton
Elizabeth Banks
43 años
Snow

Los brillantes años 20, tras la I Guerra Mundial, habían llegado a Estados Unidos con una explosión de riqueza, lujo y desenfreno. Parecía que la vida se había cubierto por un filtro de felicidad, donde el jazz comenzaba a ser la banda sonora del día a día. Todo parecía marchar bien; sin embargo, los extremistas siempre tienden a montar espectáculos diferentes, y pronto las acusaciones hacia un mundo guiado por el diablo, que se dejaba llevar por la lujuria y los vicios. La Ley Seca parecía una primera medida lo suficientemente fuerte como para controlar a la población.

Cassandra, cabaretista años antes de la prohibición, decide marcar su devenir introduciéndose en un negocio peligros. Satisfacer los placeres más ocultos de quienes visitan el club no siempre es fácil y hay que añadir "riesgo" al cóctel. Haymitch, veterano en la guerra, se muestra a veces incapaz de sumergirse en la realidad que le rodea, demasiado dañado por los recuerdos que le visitan cada noche. ¿Juntos? Una mezcla increíble de confianza y cariño labrado tras años de charlas mutuas. Y es que el mundo parece un poco menos duro si tienes con quien compartir sus ataques.
Haymitch Larrson
Woody Harrelson
45 años
Nott
Roanoke


«Dreams come alone».
catch your dreams and give them a home.
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
118

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: - Let me share your mistakes

Mensaje por Snow el Lun 13 Mar - 20:40

Another night more
cap 1 — Camerino — Noche
Tenía abierta la pequeña ventana que estaba casi pegando al techo para que entrara un poco de aire fresco, siempre lo hacía al terminar un servicio para quitar de su camerino el olor rancio que dejaba el cliente, quitaba las sábanas de su estrecha cama y ponía unas nuevas que no estuvieran tan sucias. De un escondite sacó una botella de cristal, sin etiqueta y que contenía un licor ámbar oscuro se sirvió un trago en un vaso de un cristal más opaco que el de la botella y se sentó a la mesa que usaba como tocador, simplemente consistía en un tablero lleno de botes coloridos que le ayudaban a tapar sus feas arrugas y la marca debajo de sus ojos por la falta de sueño. Y lo peor es que la noche no iba a terminar hay.

Con resignación, Cassandra tomó de golpe el whisky de un solo trago, era algo que le mantenía despierta y a la par, le ayudaba a desconectar por los clientes que pasaban por su cama. En un principio, con bailar era más que suficiente, le daba para pagar la pensión y tener algo de dinero para ella a fin de mes, pero ahora, en esos días todos estaban sin un dólar en el bolsillo, solo los más adinerado se podían permitir una visita al bar al menos una vez en semana, por lo tanto sus ganancias habían decaído bastante y apenas podía sobrevivir de mala manera con lo que ganaba, porque también los clientes habían dejado de darle propina, llorando en quejas de que su esposa y sus hijos se quedaban con casi todo el dinero ¡y un cuerno! Resopló un instante antes de concentrarse en retocar su maquillaje, no era ya que no era tan bueno como para que aguantase toda la noche.

Estaba terminando de perfilas sus labios cuando cerro los ojos al escuchar los golpes contra la puerta insistente para que fuera a abrir - Un minuto - Dijo alzando su voz para ser escuchada, terminó con el maquillaje y después de rociarse por el cuello un perfume barato se colocó la bata sobre sus hombros para abrir la puerta. Suspiró al ver a aquel hombre, como todas las semanas acudía a su cita diaria, era verdaderamente estresante tener que escuchar sus problemas, siempre los mismos, siempre sobre la horrible guerra que había vivido, pero al menos él pagaba generosamente - Señor Larrson, qué placer - Abrió la puerta para que el caballero entrase en su camerino, tantas noches ahí y ni siquiera le había tocado, ni forzarla, aquello le intrigaba y por eso le dejaba entrar cada noche en su pequeño camerino.

- Y bien querido ¿Con qué historia va a deleitarme? - Preguntó con sarcasmo, tenia que admitir que con él podía ser un poco más ella y  no toda mujer que quería cada cliente, eso le hacía descansar un poco de fingir todos los días, porque incluso había algunas veces que ya no ni se acordaba de quien era. Sacó otro vaso gastado y sirvió ambos vasos de whisky, un se le tendió para luego acomodarse en el sofá cruzando las piernas, dejando que la bata cayera a uno de los lados, intentando provocarlo con sutileza.




AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
2269

Localización :
Dorne

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: - Let me share your mistakes

Mensaje por Nott el Sáb 25 Mar - 10:42

Another night more
Cap 1 — Camerino — Noche

Rutina, costumbre, amargor... Todo se revolvía de forma pegajosa en su boda desde hacía años. Muchos y a la vez, pocos. Ya ni siquiera contaba el número de años que habían pasado desde que volviera a casa tras la guerra. ¿Tal vez eran meses en vez de años? Tampoco le importaba. Hacía tiempo que se consumía entre vaso y vaso, sin ser consciente de la realidad que le envolvía. Sí que había, tal vez, algo que no permitía que se fuera a pique por completo en su vida.

La había conocido un par de meses antes y habían establecido una curiosa rutina en la que ella le escuchaba mientras sacaba todo lo que tenía dentro. A veces parecía encontrar un leve consuelo para la oscuridad que había envuelto su alma durante los años de belicismo en aquellas charlas. Todo era un poco menos duro al sacarlo delante de ella. Sabía que  no le juzgaba, que respetaba lo que había hecho puesto que la motivación había sido cumplir con su deber. Pero, ¿y ahora que ya no había guerra? ¿Cuál era su deber ahora? Le habían encomendado ocuparse de los reclutas más jóvenes allí, en el cuartel de Chicago pero... Veía en ellos un reflejo de todos aquellos que habían perdido su vida durante la guerra y se le hacía complicada la tarea.

Como cada noche se acercó a su pequeño camerino, un pequeño refugio que ni siquiera le servía a ella para aquel propósito. Una pequeña cárcel donde trabajar entregando algo sagrado a desconocidos por un módico precio. Entre ellos no había intercambios íntimos... o quizás eran los más íntimos en realidad. Eran palabras, experiencias y secretos lo que circulaba por aquella habitación en cada encuentro. Llamó, despreocupado, a la puerta. Sabía que ella estaría. Sabía, además, que llevaría una delicada bata en los hombros, a modo de capa -había visto en los tebeos de los niños a superhéroes llevarlas- y una sonrisa falsa en los labios. Las cosas eran así. Nadie podía conocer sus debilidades. Nadie podía ver su alma.

Hizo un tosco movimiento de cabeza al saberse recibido y se quitó el sombrero al tiempo.-Señorita Hamblenton. El placer es mío.-Educado. Aún y con todos los horrores que había visto en la guerra no había perdido el buen gusto a la hora de dirigirse a las personas que le rodeaban. Si bien su vida había dado un giro de 360º, no estaba dispuesto a dejar que los demás lo vieran, así que tocaba aparentar ser de lo mejorcito de la zona.-Tiene hoy un aspecto inmejorable, si me lo permite decir. ¿Carmín nuevo, regalo de algún admirador?-Dejó sombrero y abrigo reposando sobre un pequeño sillón y acompañó con la mirada a la dama mientras la veía moverse en pos de un vaso de whisky. Sabía que ambos lo necesitaban.

Al ver que ella tomaba asiento y después de darle un trago a la bebida dorada, se sentó. Podía admirar desde su posición la delicada línea de las piernas, largas y elegantes, de Cassandra. Sabía que estaban así de expuestas por una buena razón, pero no se sentía motivado a cumplir con unos deseos que su cuerpo hacía tiempo que no le reclamaba.-En realidad... Esta noche había pensado que me contara usted cómo llegó aquí. Después, prometo hablarle de todas las enfermeras que he visto y que me han atendido mientras los bombardeos y disparos nos rodeaban y empujaban hacia una realidad que no deseábamos conocer.-


«Dreams come alone».
catch your dreams and give them a home.
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
118

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: - Let me share your mistakes

Mensaje por Snow el Dom 2 Abr - 17:23

Another night more
cap 1 — Camerino — Noche
Chasqueó su lengua, claro que era regalo de un admirador ¿Por qué iba a gastarse un dineral en una simple barra de labios cuando por lo que costaba podría conseguir enseres personales más apropiados, aparte también que no le gustaba comentar los los regalos que hacían unos clientes a otros clientes, lo veía inapropiado y prefería dejarlo todo en la intimidad de cada uno — Es usted muy observador, querido — Mencionó encendiendo uno de los cigarrillos que guardaba en el bolsillo de su bata, al menos así podría mantener sus nervios en un estado de calma para charlar con él — Si mal no recuerdo hoy apenas tenía clientes ¿a que se debe su visita? — Expulsó el humo de su primera calada por la nariz llenando así la pequeña sala con una capa de humo, el camerino era demasiado pequeño como para mantenerlo libre de humos siempre.

Rodó sus ojos en blancos, su vida no importaba, tampoco era demasiado interesante como para ir contándola como si fuera en una novela y sobre todo, no le gustaba recordar su pasado y la triste niña que había sido, por eso cada vez que un cliente le pedía que contase algo sobre ella, se lo inventaba, pero quizás con Haymitch era diferente — ¿Qué quiere que le diga? ¿Que era una niña feliz hasta que crecí y sin darme cuenta y no saber como acabe en un sitio como este? — Preguntó utilizando la ironía a su favor, algunas chicas de ahí habían contado siempre la historia de la damisela en apuros pero para Cassandra no había sido así, ella eligió por si misma sin ser obligada por nadie y teniendo más privilegios que algunas de sus compañeras.

Quería ser bailarina, vi que el cabaret podía ayudarme a pagar mis estudios y aquí me quede, el dinero se ganaba fácil y rápido algo de lo que aún estoy encantada de conseguir — ¿Para que mentir? Eran tiempos difíciles donde todo escaseaba y tener unos dólares de más en el bolsillo era como tener un seguro de vida, en parte por eso atendía a aquél veterano de guerra: pagaba bien y por desgracia era bastante educado — Si su próxima pregunta es como me convertí en prostituta ya se lo adelanto yo: dinero. Dar un par de pasos sobre el escenario no te hace rica y bueno, es mejor que estar tirada en una cuneta a punto de morir — Dio de nuevo una calada al cigarrillo y lo dejo en cenicero de mármol falso que tenía en la pequeña mesita, estiro las piernas y dejó parte de ellas sobre el ex soldado con la intención de provocarlo. Conocía a los de su calaña: algunos soldados volvían paralizados de la guerra de cintura para abajo, incluso muchos de ellos no podían concebir hijos por el resto de su vida, solo esperaba que Haymitch no fuera uno de ellos y que poco a poco fuera despertarlo de un largo descanso.

Movió sus pies sobre los muslos del hombre, sin duda la tela de su pantalón era de buena calidad — ¿Le importa que descanse las piernas? He tenido un día muy largo — Suspiró apoyando su espalda en un par de cojines poco mullidos que tenía en el sofá — Preguntarle como se hizo soldado sería poco inteligente — Rió de su propio chiste, normalmente eran reclutados por el ejército todo hombre que podía empuñar un arma — Pero ¿por qué viene a verme si lo único que quiere es hablar? — Preguntó, los primeros días le había resultado curioso pues antes ninguno de sus clientes eran habladores, solo iban a lo que iban y así era más fácil, pero después de varios días insistiendo en el tema y ver que nada funcionaba había llegado a la razón de que sería él mismo quien daría el paso para tener una relación con ella.




AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
2269

Localización :
Dorne

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: - Let me share your mistakes

Mensaje por Nott el Dom 30 Abr - 20:16

Another night more
Cap 1 — Camerino — Noche
Notó el descontento de ella en cuanto sus palabras terminaron de salir de su boca. Una cosa era la confianza de quien se ve cada día y otra era cotillear en la vida del otro con la menor de las discreciones. Pero en cierto sentido es que así era él. No tendía a callar el más mínimo comentario que acudía a su mente, lo que le estaba metiendo en algún que otro problema desde que volviera de la guerra. La gente se había vuelto muy susceptible. Sin embargo, el ambiente no se cargó de incomodidad, por lo que decidió continuar sin más con la visita.-En esta vida, si se quiere sobrevivir hay que tener pleno conocimiento del medio, señorita.-Observó con detenimiento cómo ella se encendía el cigarrillo, aspirando el olor a tabaco que había llenado la habitación por completo. Era una persona meticulosa o al menos eso le había parecido, así que tener que pasar media vida dentro de aquel espacio tan reducido le podría nerviosa.-Me apetecía cambiar las rutinas y no tenía nada mejor que hacer. Pero si le molesto, me marcho. No quisiera ser una distracción en su noche.-

Desde su posición podía percibir por completo el lenguaje corporal que Cassandra iba incorporando a su discurso. No le parecía un tema tan loco. Era habitual que hablaran de su vida, de lo que había vivido en la guerra; no entendía el porqué de negarse a la reciprocidad. No estaba seguro de si ella era consciente de lo mucho que transmitía a la hora de hablar y sonrió para dentro. En realidad le interesaba que ella se abriera ligeramente a él porque si había alguna lección aprendida en la guerra era definitivamente que si conoces a tu oponente te sitúas en mejor posición. Y no quería darle a Cassandra la ventaja tan rápidamente.-Cada cual tiene sus motivos y no soy quién para dedicarme a juzgar al resto. He cometido mis propios pecados y no pienso ponerme ahora a lanzar piedras.-Miró su vaso de whisky antes de seguir hablando, mirando su reflejo en el líquido. Había cometido más que pecados, había visto y cometido horrores.-¿Y no desea alcanzar otro escalón en su carrera como artista? Entiendo el anhelo de no morir en las calles, que además últimamente no parecen el mejor lugar para una dama, pero ¿por qué quedarse anclada aquí? Tiene muchas posibilidades ahí fuera, todas las que quiera.-Hizo un gesto con la mano como de invitación. No entendía cómo gente que tenía toda la vida por delante se conformaba. Él no tenía más opción que vivir con lo que tenía, sentía además que no podía hacer nada más y que, en realidad, el destino le estaba dando una oportunidad de vivir que no se merecía.

Al sentir el pie de la bailarina sobre su pierna un escalofrío le recorrió entero, como una corriente eléctrica que empezó a altura de rodilla y se detuvo en el estómago. Era un hombre. Tenía deseos animales. Su cuerpo reaccionaba ante las tentativas. No solía emocionarse con el mero contacto pero el pie de ella había aterrizado sobre su cuerpo de forma imprevista y además con un leve roce que provocó que la tela del pantalón se moviera, apretándole en la cadera. Tragó saliva antes de alzar la mirada y contestar, con una sonrisa.-Si le resulto cómodo, adelante. No seré yo quien se niegue a cumplir los deseos de una señorita.-Dio un trago algo largo al alcohol, tomándose su tiempo antes de dar respuesta a la pregunta que había quedado en el aire segundos antes.-Porque, pese a lo que pueden pensar muchos, hay placer en hablar y en ser escuchado. ¿Acaso le aburro, señorita Hamblenton? Porque en ese caso, puedo buscar a otra persona. Usted parecía una elección correcta, no obstante.-


«Dreams come alone».
catch your dreams and give them a home.
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
118

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: - Let me share your mistakes

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado
AvatarCamposContacto

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.