Últimos temas
» ─Play With Fire
Hoy a las 7:17 por Seishiro

» Why don't we find out?
Hoy a las 3:50 por Nébula

» You were my lesson I had to learnt
Hoy a las 1:17 por SapphireDragon

» Oh somewhere deep inside of these bones...
Hoy a las 1:13 por Shadows Takes All

» Death is equal
Hoy a las 0:21 por Arson

» Reality just killed magic.
Ayer a las 23:28 por Winter Wiccan

» Set fire to the rain
Ayer a las 19:27 por Young Sheldon

» ~ Beauty, courage & nobility
Ayer a las 17:33 por FireFly

» El Inframundo.
Ayer a las 17:26 por Momo

» Seeing yu smile, make me feel so happily, too.
Ayer a las 17:17 por FireFly

» ~ You could be loved again
Ayer a las 17:04 por SapphireDragon

» The North Remembers
Ayer a las 12:46 por Red

» Dark arrow
Ayer a las 8:10 por Bastet

» Confieso que...
Ayer a las 5:23 por Bastet

» I knew you. I know you
Ayer a las 2:27 por SapphireDragon

Créditos...
La idea y fundación de Skipping Stone es de la antigua usuaria y administradora Aqua. Diseño de gráficos y redacción de normas, guías, etc, corre por parte del Staff. El skin, el tablón de anuncios, los perfiles y el tablón de afiliados han sido diseñados y cedidos al foro por Oswald. Las imágenes no nos pertenecen, han sido recolectadas en Deviantart en especial de faestock, So-ghislaine (dados) y webvilla (medallas), moon0727 (png Sherlock Holmes), andie-mikaelson (png Raven Reyes), Tube danimage (png Lagertha) y el tumblr fandomtransparents (png Sansa Stark). Damos también un agradecimiento en especial a los foros de recursos Glintz y Serendepity cuyos tutoriales han ayudado a crear las tablillas.
DIRECTORIOS
The X project
function selectCode(e) { var doc = document , text = $(e).closest("dl").find(".cont_code,code").get(0) , range, selection ; if (doc.body.createTextRange) { range = document.body.createTextRange(); range.moveToElementText(text); range.select(); } else if (window.getSelection) { selection = window.getSelection(); range = document.createRange(); range.selectNodeContents(text); selection.removeAllRanges(); selection.addRange(range); } }; $(function(){$("dl.codebox:not(.spoiler,.hidecode) > dd.code, dl.codebox:not(.spoiler,.hidecode) > dd > code").closest("dl").find('dt').append('Seleccionar')});

Encore les leçons bien appris

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Encore les leçons bien appris

Mensaje por L'Assasymphonie el Vie 17 Mar - 16:39

Constanze Weber
Claire Perot
15
Freólices
CS | 1x1 | Modern!AU| Mozart L'Opera Rock
1777, Mannheim. La familia Weber acaba de encontrar su oportunidad de hacer brillar a Aloysia y convertirla en la soprano más importante de Austria: Wolfgang Amadé Mozart, el genio que con tan solo once años compuso una ópera y que ha caído rendido a los encantos de Aloysia.

Sin embargo, Constanze, la hermana pequeña, se ha enamorado del compositor, y no soporta ver cómo su familia -y, en especial, su hermana- se aprovecha de Wolfgang, lo que ha hecho crecer la rivalidad entre ambas que, si bien siempre han sido como agua y aceite, ahora protagonizan una interminable guerra fría en la que ninguna está dispuesta a ceder.
Aloysia
Weber
Melissa Mars
17
L'Assasymphonie



By Snicket ♥

Tu Vas Me Détruire:


By Mozart♥
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
269

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Encore les leçons bien appris

Mensaje por L'Assasymphonie el Vie 17 Mar - 16:57

Alors je mens, sacrément, en sacrifiant mes sentiments
Con un suspiro, Aloysia volvió a llamar a la puerta de la habitación de Constanze y Sophie, sin molestarse en ser delicada o, más bien, molestándose en no serlo. Había perdido uno de sus zapatos nuevos y estaba segura de que era cosa de Constanze. Seguro que su hermana lo había escondido para arruinarle su clase de canto con Wolfgang.

Si ya Constanze era... especial de normal, desde que Wolfgang había aparecido en su vida su comportamiento se había vuelto aún más irritante, y vergonzoso. Trataba de llamar la atención del compositor a todas horas, sin darse cuenta de que Wolfgang solo tenía ojos para ella, aunque, ¿quién iba a culparle? Ella era guapa, lista, cantaba bien y no hacía el ridículo a todas horas. No se podía decir lo mismo de su hermana pequeña.

— Constanze, abre la puerta ahora mismo o llamo a mamá. — amenazó, con su habitual tono inocente, pero cargado de malicia, alzando la voz para asegurarse de que la escuchara. Cacilia era capaz de echar la puerta abajo con tal de evitar que su relación con Wolfgang sufriera percances.

Aloysia se había aprovechado de eso para conseguir vestidos nuevos. Y zapatos nuevos, sólo que ahora solo le quedaba uno porque alguien se lo había quitado.

.
CON Constanze. 1777. Casa Weber.





By Snicket ♥

Tu Vas Me Détruire:


By Mozart♥
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
269

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Encore les leçons bien appris

Mensaje por Fréolices el Vie 17 Mar - 23:27

J'ai incendié mes romans,
assassiné mes princes charmants
“¡Mirad lo bien que canta Aloysia!” “Ay, qué guapa es Aloysia” “Nuestra pequeña Aloysia nos hará famosos” Aloysia, Aloysia, Aloysia… Bla bla bla… ¡bah! ¡Siempre igual! Era como si sus padres se hubiesen olvidado que tenían otras tres hijas además de la maravillosísima y perfecta Aloysia, Princesa de Alemania y diosa en la Tierra. La inmaculada Aloysia, la que todo lo hace bien. ¡Argh! Cómo odiaba a esa… pelandrusca.

Pero esa vez se había pasado, se había pasado muchísimo. Durante la cena, no hizo más que parlotear sobre que recibiría clases de Wolfgang Amadeus Mozart, comentando la suerte que había tenido, regodeándose en su éxito. La envidia corroía por dentro a la joven Weber. Pobre Wolfgang… no sabía dónde se había metido, no sabía con qué arpía tendría que codearse. Constanze nunca había sido una muchacha excesivamente caprichosa, solía conformarse con lo que tenía, pero Su Alteza le había arrebatado la única cosa que había deseado en toda su vida, ¡su propia hermana! ¿Cómo fue capaz de tal traición?

Al día siguiente tras el desayuno, en un intento de sabotear la reunión de Aloysia y Wolfgang, corrió hasta la habitación de su hermana mayor y se paró frente al vestido que habían sacado a airear esa misma mañana. Era un vestido precioso, de la mejor calidad; era lo suyo, siendo una posesión de la Diosa Aloysia, ¿cómo iba a vestir como los simples mortales? ¡Por favor! Constanze estuvo tentada de rasgar el vestido, de verter tinta en él, de hacer miles de barbaridades… pero pensó en la bronca que recibiría si hacía tal cosa y apartó esas ideas de su mente. Además, le interesaba que ese vestido se mantuviese en perfectas condiciones, por si algún día su hermana mayor se cansaba de él y así poder cogerlo ella.

Así pues, en un momento de desesperación, cogió uno de los zapatos que estaba a los pies del vestido. Corrió a su habitación, la cual se hallaba en frente de la de Aloysia, cerró la puerta y puso una silla en el picaporte, atrancando ésta. Después, se sentó ella misma en el suelo, sujetando el zapato contra el pecho, ayudando a la barricada. Esperó.

Su hermana mayor no había tardado ni veinte segundos en llegar. Escondió la cara en sus propias rodillas, ahogando un grito en las mismas, cuando Aloysia llamó a la puerta. No pensaba responder, no abriría la puerta ni en un millón de años. Le daba igual quedarse encerrada para siempre, le daba igual morirse de hambre, o recurrir a tácticas de lo más macabras para sobrevivir, pero la Princesa de Alemania no iría a su clase de canto.

-Pues bien, que entre, a mí me da igual- mentía. Temía la ira de su madre más que a nada en el mundo, aunque eso no lo iba a reconocer, y menos delante de su hermana mayor. Además, la joven Weber se sentía peligrosamente orgullosa de la barricada que había organizado.

.
CON Constanze. 1777. Casa Weber.


AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
19

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Encore les leçons bien appris

Mensaje por L'Assasymphonie el Dom 19 Mar - 13:13

Alors je mens, sacrément, en sacrifiant mes sentiments
A decir verdad, Aloysia estaba convencida de que si mataba a su hermana el juez lo entendería. ¿Cómo podía ser tan irritante alguien tan insignificante? Si Wolfgang pasaba de ella, ¿por qué seguía esforzándose en llamar su atención? Así solo se dejaba en evidencia a ella y a su familia, y es que Aloysia se moría de vergüenza ajena cada vez que Constanze ponía en práctica una de sus terribles ideas para que Wolfgang le hiciera caso. Por suerte, el compositor estaba demasiado fascinado con ella como para preocuparse de la estupidez crónica de su hermana.

Wolfgang... Quizás él era la solución a aquello. Por supuesto, podía llamar a su madre que era capaz de tirar la puerta abajo, pero eso le llevaría más tiempo y Wolfgang estaba a punto de llegar.

Muy bien. Estoy segura de que a Wolfgang le encantará saber que te comportas como una niña de tres años con una rabieta cuando vea que mi vestido nuevo no combina con los zapatos.

A decir verdad, Aloysia tenía muchos zapatos y más de uno de ellos combinaría con su vestido nuevo que, además, era largo y, por tanto, difícilmente permitiría que se viera el calzado. Pero aquello ya era cuestión de orgullo, y de coquetería. Aloysia sabía que incluso con el vestido más feo de Constanze, Wolfgang seguiría suspirando por ella.

Pero ella quería estar guapa, quería ser guapa, quería que el compositor la elogiara. Le gustaba sentirse admirada y deseada. Nada le hacía sentir mejor que un cumplido de Wolfgang y nada le hacía sonreír más que una de aquellas miradas que le dirigía el compositor, totalmente rendido a sus pies. Aloysia nunca se había sentido tan poderosa en su vida, y no podía negar que adorara aquella sensación. De modo que no pensaba permitir que su hermana le fastidiara aquello.

.
CON Constanze. 1777. Casa Weber.





By Snicket ♥

Tu Vas Me Détruire:


By Mozart♥
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
269

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Encore les leçons bien appris

Mensaje por Fréolices el Lun 20 Mar - 1:14

J'ai incendié mes romans,
assassiné mes princes charmants
Escuchar aquellas palabras era como si una mano de hierro al rojo vivo le apretase el corazón con fuerza. En el fondo sabía que no tenía posibilidades con Wolfgang, por algo ponía tantas fuerzas en llamar su atención; tristemente, también era consciente de que el compositor nunca se fijaría en ella, y que por ende, no le podría salvar de las garras de Aloysia, ni de los oportunistas de sus padres. “Ay Wolfgang-sus pensamientos fueron acompañados por un largo y melancólico suspiro-si tan sólo pudieras verme por un momento…”.

Si sabía con tanta certeza que era invisible para el hombre del cual estaba enamorada, ¿por qué le preocupaba tanto lo que Aloysia pudiese decirle sobre ella? Que le hablase la Princesa de Alemania de lo infantil, mal educada e insoportable que era, que le dijese lo feos que eran sus atuendos y lo mal que se peinaba. Que lo hiciese.  Wolfgang no iba a pensar mal sobre alguien que para él no existía. Se secó las lágrimas con la manga del camisón. Notaba los ojos hinchados e irritados; sabía que su hermana mayor se reiría de ella por haber llorado. No, no lo haría. Haría algo peor: le lanzaría esa mirada de superioridad que tanto hacía rabiar a la joven Weber.

“Debería meter un alfiler en este estúpido zapato, para que aprenda”. ¿Sangraría la Inmaculada Diosa de la Perfección como el resto de los mortales? Constanze tenía sus dudas sobre eso. Si lo hacía, sin lugar a dudas, su sangre sería mejor que el de los demás. Retiró aquella idea de su mente, un pie herido haría que Wolfgang le prestase –aún- más atención. “¡Oh! Mi querida Aloysia- diría, haciendo uso de su galantería y sus modales caballerescos-vuestra delicada piel ha sido lastimada, ¿qué será de vos, mi señora?”.

Apartó la silla del picaporte y giró el ídem. “Por favor, que no se note que he estado llorando. Por favor, por favor por favor”. La puerta se abrió, descubriendo la figura de Aloysia, tan insoportablemente recatada como siempre. Constanze compuso una sonrisa tan amplia como falsa y desganada.

-¿Pensabas que no te iba a devolver el zapato? Por favor, ¿por quién me tomas?- con una elaborada y teatral reverencia, le ofreció el objeto que había sido el causante de aquella disputa matutina.
.
CON Aloysia. 1777. Casa Weber.


AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
19

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Encore les leçons bien appris

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado
AvatarCamposContacto

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.