Últimos temas
» ➤ Justice will prevail
Hoy a las 0:15 por Sonder

» 31. You've got that young blood
Ayer a las 22:43 por Sonder

» 32. Drivin me wild
Ayer a las 22:15 por Sonder

» ~ You could be loved again
Ayer a las 20:50 por SapphireDragon

» 05. I woke up on the wrong side of reality
Ayer a las 17:08 por Sonder

» 06. Caught in a bad dream
Ayer a las 16:18 por Sonder

» 1. The three presents
Ayer a las 14:02 por Nightingale

» Death is equal
Ayer a las 13:52 por Nightingale

» Petición de acciones Admin
Ayer a las 12:35 por Hellcat

» Cold~
Ayer a las 7:30 por Nekoi

» Do androids dream of electric sheep?
Ayer a las 0:35 por Magik

»  ⇝ Name one hero who was happy (you can't)
Ayer a las 0:27 por Sgt. Pepper

» › Casus belli ‹
Ayer a las 0:06 por Natsukashii

» > A call to arms
Ayer a las 0:03 por Sheena

» > Without you this world is not enough
Lun 19 Feb - 23:29 por Sheena

Créditos...
La idea y fundación de Skipping Stone es de la antigua usuaria y administradora Aqua. Diseño de gráficos y redacción de normas, guías, etc, corre por parte del Staff. El skin, el tablón de anuncios, los perfiles y el tablón de afiliados han sido diseñados y cedidos al foro por Oswald. Las imágenes no nos pertenecen, han sido recolectadas en Deviantart en especial de faestock, So-ghislaine (dados) y webvilla (medallas), moon0727 (png Sherlock Holmes), andie-mikaelson (png Raven Reyes), Tube danimage (png Lagertha) y el tumblr fandomtransparents (png Sansa Stark). Damos también un agradecimiento en especial a los foros de recursos Glintz y Serendepity cuyos tutoriales han ayudado a crear las tablillas.
DIRECTORIOS
The X project
function selectCode(e) { var doc = document , text = $(e).closest("dl").find(".cont_code,code").get(0) , range, selection ; if (doc.body.createTextRange) { range = document.body.createTextRange(); range.moveToElementText(text); range.select(); } else if (window.getSelection) { selection = window.getSelection(); range = document.createRange(); range.selectNodeContents(text); selection.removeAllRanges(); selection.addRange(range); } }; $(function(){$("dl.codebox:not(.spoiler,.hidecode) > dd.code, dl.codebox:not(.spoiler,.hidecode) > dd > code").closest("dl").find('dt').append('Seleccionar')});

~ You could be loved again

Página 10 de 15. Precedente  1 ... 6 ... 9, 10, 11 ... 15  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

~ You could be loved again

Mensaje por SapphireDragon el Lun 24 Abr - 23:04

Recuerdo del primer mensaje :


«It is possible...»
«You could be loved again»


Hacía poco que Sunagakure había encontrado a su nuevo Kazekage. Quizás el más joven que se había visto hasta el momento en ese puesto. Gaara del Desierto, el Jinchūriki que portaba el Bijū de una cola, el temido Shukaku, tenía ese privilegio.

Había logrado alcanzar uno de los sueños que se había propuesto cumplir tras conocer a Naruto durante los Exámenes Chūnin. El joven de grandes ojos azules y cabello rubio alborotado comprendía su dolor, por todo lo que había pasado. Sin embargo, había escogido esforzarse en ser buena persona y hacer ver que podía ser alguien; justo lo contrario a lo que él había hecho: cerrarse sobre sí mismo, perder la esperanza en todo y todos, dejando que el odio le carcomiese por dentro, consumiéndole. Pero le había abierto los ojos con su amabilidad y el esfuerzo, con esa sonrisa que le mostró incluso después del enfrentamiento que los había dejado a ambos agotados y casi destrozados. Le debía mucho… Pero no solo a él. Sino a todas aquellas personas a las que había causado dolor y agonía cuando no era capaz de controlar a Shukaku en su interior.

Por supuesto, aún quedaban personas reticente a ese cambio. No les gustaba que alguien que albergaba a un poderoso Bijū estuviera al mando, que fuera el responsable de su seguridad. De hecho, mucho de los ninjas que conformaban el cuerpo de Sunagakure también dudaban de que aquello hubiera sido la elección acertada. Gaara era consciente de que, a pesar de haberse convertido en Kazekage, aún debía ganarse la confianza de su pueblo. Y lo haría.

No aspiraba más que a la aceptación. No esperaba tampoco que pudiera llegar a interesarle a nadie de otra forma diferente a una relación laboral… O fraternal. Ni siquiera creía que el mismo pudiera desarrollar sentimientos por otra persona más lejos de eso. Sin embargo, se sorprendería de ello cuando Misao, la hija de uno de los miembros del Consejo, que se encontraría reunido, irrumpiese repentinamente con el único objetivo de traerle unos documentos a su padre. El resto de miembros vería aquello con malos ojos pero el joven pelirrojo, sencillamente, le quitaría importancia.

Avergonzada por lo sucedido, la joven se presentaría después en su despacho para pedir disculpas educadamente, momento en el que esta curiosa historia daría comienzo.


«PERSONAJES»
«17 años の Kazekage の Carrie_B»
«Gaara del Desierto»

«17 años の Ninja の SapphireDragon»
«Ichijō Misao»


の CS の Naruto Shippuden の 1X1 の
phoenix ⚓




Última edición por SapphireDragon el Mar 29 Ago - 17:46, editado 2 veces


AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
1196

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo


Re: ~ You could be loved again

Mensaje por Carrie_B el Jue 7 Dic - 13:59


«You could be loved again»
XIII. Sentimientos en una guerra


Gaara no conocía formalmente a la esposa de Akira, aunque por la forma de hablar y la notable desesperación con la que abrazó a la muchacha, no fue difícil deducir que aquella era la madre de Misao.

—Eres… Eres una inconsciente —la riñó con dureza, a pesar de que la voz aún le temblaba y sus gestos indicaban un sentimiento muy contrario a la furia—. ¡Marcharte del hospital en tu estado, después de cinco días sin despertar!

Conforme hablaba, su abrazo parecía hacerse más y más intenso. Gaara se mantuvo en silencio, observándolas mientras la mujer le reprochaba haber huido de aquel modo sin ningún tipo de explicación y sin el consentimiento expreso de los médicos. Aunque imaginaba que aquella escena era lo más habitual entre una madre y su hija, para él seguía tratándose de una situación atípica. Sus ojos claros las contemplaron unos instantes más, con una extraña mezcolanza de curiosidad y nostalgia bailándole en el estómago. Parecía tan sumamente preocupada...

Pero, en el fondo, se alegraba de que Misao pudiese contar con alguien así a su alrededor. "Todos los niños deberían poder contar con el apoyo de sus padres" le había dicho Temari en una ocasión, mientras ambos supervisaban un entrenamiento de los gennin de la Academia. "Pero si no... ahora te tienen a ti. Vas a ser el Kazekage. Todos los habitantes de la villa, todos esos niños... serán ahora tu responsabilidad, Gaara". Tan solo esperaba saber estar a la altura.

—Maestro Kazekage.

Dos personas más entraron en la estancia, hincando la rodilla frente a él con gesto adusto e impaciente. Uno de ellos portaba un rollo con el sello aún intacto, y alargó la mano de inmediato para ofrecérselo. Gaara rompió el sello de un leve tirón y extendió el papel para leer el contenido. No era demasiado extenso, aunque contenía lo suficiente y todo lo que por el momento necesitaban.

Iré de inmediato —concedió, cerrando el rollo de nuevo. Los dos ninjas asintieron, antes de desaparecer en dos nubes de humo. Solo entonces se giró hacia ellas, que habían guardado un respetuoso silencio durante la breve intervención de los dos ANBU—. Tu madre tiene razón. Extralimitarte sin utilizar la cabeza nunca debería ser la solución a los problemas. Tenías personas a tu alrededor que podían haber enviado el comunicado sin ponerte en peligro para ello. Efectivamente, has sido muy inconsciente.

La muchacha bajó la vista de inmediato, cerrando los puños sobre las sábanas.

... pero también ha sido muy valiente, igual que su marido. Sin su intervención, Suna se habría sumido en una guerra que no podíamos permitirnos. La villa siempre estará en deuda con ellos —afirmó, con seriedad, antes de inclinarse hacia ambas a modo de agradecimiento—, y yo también.  

Los ojos de la mujer rubia se abrieron de par en par, antes de volverse rápidamente hacia su hija, totalmente boquiabierta. La muchacha había vuelto a alzar la cabeza, visiblemente nerviosa, y había empezado a negar con la cabeza.

—N-no, por favor Maestro —empezó, totalmente apurada.

Debo marcharme —murmuró, antes de incorporarse. Según el informe de avanzadilla, llegarían a la Villa en menos de media hora y aún tenían que preparar todos los efectivos de contención, por si acaso—. Disculpadme, por favor.

—Cl-claro, por supuesto, Quinto Maestro. No tiene que disculparse por nada, por favor. —Yuriko asintió rápidamente, adelantándose a Misao, que había vuelto a separar los labios para decir algo—. Gracias por cuidar de Misao.

El pelirrojo asintió, y su mirada se posó una última vez en ella antes de abandonar la estancia.


の Con Misao の Hospital de Suna の Por la tarde の
phoenix ⚓️




The girl in the green scarf
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
500

Localización :
Coronando tu copa de helado de seis pisos

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ~ You could be loved again

Mensaje por SapphireDragon el Vie 8 Dic - 7:43


«You could be loved again»
XIV. Por todo lo que se lucha


Los exámenes para Jounin habían dado comienzo poco después de que los de Chuunin llegasen a su fin. Su objetivo principal era valorar si los candidatos eran merecedores de ser ascendidos al siguiente rango de shinobis, sufriendo previamente una pre-selección debido a las condiciones requeridas para presentarse. Por suerte, todos los integrantes del Equipo 3 —Hayami, Kaito y Misao— habían sido aceptados e incluidos entre los participantes. Superada la primera prueba sin demasiadas complicaciones, tras una tranquila noche de descanso, se habían dispuesto a afrontar la segunda.

Esta siguiente etapa se asemejaba a una prueba de supervivencia en el bien conocido Desierto Infernal. Antes de partir, les fue entregado un pergamino, de los que existían dos: el del Cielo y el de la Tierra. Su misión consistía en enfrentarse a otros equipos y hacerse con un segundo pergamino, opuesto al que llevasen consigo, para después dirigirse directamente a la meta.

El calor resultaba insoportable incluso para ellos, tres adolescentes criados en Sunagakure desde que habían nacido, rodeados de arena, acostumbrados a ese abrasador calor diurno y a las bajas temperaturas nocturnas, a ese fuerte viento que a veces soplaba con tanta fuerza y vigor que lograba provocar una tormenta de arena. Por suerte, no parecía que fuesen a tener que lidiar con dicho problema, al menos a corto plazo. Además iban bien provistos de agua y comida en sus respectivas mochilas y en una de ellas, a buen recaudo, el pergamino de la Tierra que les había sido dado.

Hasta el momento, después de todas las horas que habían transcurrido, habían llegado a toparse con dos grupos a los que se habían enfrentado. Su pergamino continuaba intacto en sus manos, pero no encontraban otro equipo que tuviera uno del Cielo. Además, las criaturas que habitaban el desierto también estaban dispuestas a dificultar al máximo su progreso, retrasándoles y disminuyendo a cada segundo que pasaba la posibilidad de ser aprobados.

Misao se encontraba dentro de la formación de tres que habían adoptado mientras corrían entre las dunas de arena en dirección noroeste. Su frente estaba perlada de sudor, igual que las de sus compañeros, y su respiración acelerada por la larga carrera que habían emprendido bastante tiempo atrás. Era preocupante el hecho de que no se encontrasen a nadie después de todo… Incluso se habían planteado estar dando vueltas… Pero algunas formaciones rocosas que salpicaban el adusto, seco y estéril pasaje eran siempre diferentes, se vieran desde el ángulo que se viesen. Sin embargo, eso no parecía convencer en absoluto al chico de cabellos azabaches y ojos dorados, quien no paraba de quejarse de forma continuada al respecto y, que sin duda, lograría que Hayami perdiese la paciencia en muy poco tiempo.

¡Llevamos horas dando vueltas por el desierto! —exclamó por decimosegunda vez en la última media hora de trayecto—. Esto es súper aburrido. No tengo con quien enfrentarme y divertirme. No siquiera un pequeño escorpioncito al que darle una buena tunda —Kaito se mostraba claramente ansioso por algún nuevo enfrentamiento, algún nuevo reto que le pusiera al límite y le hiciera esforzarse al máximo. Y por esa misma falta de todo ello, su grado de pesadez estaba alcanzando un nivel superior al esperado.

¡Zas! El primer golpe del día no se hizo esperar. Uno que mandó por los suelos al shinobi y logró que varios granos de arena se le metiesen por la nariz y la boca, de forma que empezó a toser violentamente Y ahora vendrá la pelea de todos los días… pensó Misao con una paciente sonrisa para ambos, que se habían comenzado a gritar nuevamente, en lo que habían detenido la marcha finalmente. Mientras permitía la discusión, oteó el horizonte antes de cerrar los ojos y respirar hondo. Debían de encontrar alguna fuente humana de chakra, por muy lejos que estuviera. Por ello se concentró, haciendo completo caso omiso de sus dos amigos, cuya discusión continuaba a sus espaldas.

Resultaba extraño. Parecía que en el Desierto era mucho más complicado sentir el flujo de chakra de la gente. ¿Por qué? Quizás esa fuese una de las dificultades que tenía el lugar, de forma que tuvieran que lidiar con una situación en la que su percepción estuviese alterada. Aún así, no se dio por vencida. Había estado practicando, entrenando, esforzándose al máximo esos últimos tres meses desde que su padre Akira había fallecido y la gran conspiración de Suna había sido completamente desvelada. No podía fallar… No después de todo el tiempo invertido en sus entrenamientos con Gaara.

Quería demostrar a todos que podía llegar a ser una buena jounin, que era digna hija de su padre  y digna alumna del Kazekage… Aunque los entrenamientos con él se hubiesen detenido y prácticamente no se hubieran visto en ese plazo de tiempo, desde aquel día en el hospital. Es había sido el último momento a solas que habían tenido. El resto de veces habían sido para recibir las indicaciones de las nuevas misiones que debían cumplir y, a veces, ni siquiera era él quien se las daba. Parecía que la estaba evitando… Aunque era lo más normal después de todo, ¿verdad? Misao respetó la muda decisión de que no volver a verse aunque cada día que pasaba resultaba muy doloroso y se arrepentía de todo… Preferiría seguir pasando tiempo con él que habérselo confesado y que no quiera verme… había pensado tantísimas veces en esos meses. Pero ya no se podía hacer nada, ¿verdad?

Entonces los sintió. Tres chakras a las diez en punto desde su posición. De hecho, se acercaban peligrosamente en su dirección… iban a su encuentro. Misao desechó todos los recuerdos y los sentimientos negativos a un lado, volviéndose directamente a sus compañeros, que parecía estar a punto de lanzarse kunais bien afilados el uno al otro.

Parece que un equipo se está acercando a nosotros —alzó la voz por encima del rumor del viento y los gritos de sus amigos. Ladeó la cabeza cuando ambos enmudecieron al escucharla. Sonrió levemente—. Estoy segura de que estos tendrán el otro pergamino, así que vamos a mostrarles lo que somos capaces de hacer, ¿sí?

Kaito, con un brillo de emoción reflejado en sus ojos dorados y una pequeña sonrisa infantil, pareció olvidar aquello por lo que discutían y se apresuró a acudir a su lado. Hayami, por su parte, resopló sonoramente, poniendo los ojos momentáneamente en blanco para después sonreír y unirse a la pequeña formación en la que siempre se disponían. Estaban a punto de llegar…

Sin previo aviso, una serie de explosiones detonaron en serie, formando un círculo perfecto a su alrededor, levantando un gran cúmulo de arena y polvo, logrando una perfecta pantalla de distracción que les dificultaba la vista. Aún así, escuchó el silbido de unos kunais y el chisporroteo de los papeles explosivos que debían de llevar atados. Con rapidez, el agua de su tinaja emergió y los envolvió con rapidez, aislándolos de ellos.

¡Al fin un poco de diversión! —exclamó Kaito con una carcajada triunfal mientras sacaba la primera tanda de shurikens de su bolsa.


の Con Hayami y Kaito の Desierto Infernal の
の Durante examen Jounin の
phoenix ⚓️




AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
1196

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ~ You could be loved again

Mensaje por Carrie_B el Lun 11 Dic - 19:33


«You could be loved again»
XIV. Por todo lo que se lucha


La maqueta se extendía a lo largo de toda la mesa, con banderas de colores señalizando cada uno de los puntos de control. Desde aquella perspectiva en miniatura, el desierto infernal podría parecer un simple cajón de arena para niños, pero la realidad iba mucho más allá. Cualquier habitante de la Villa Oculta de la Arena podía confirmarlo. Por eso, se había acordado que fuese precisamente aquel el escenario escogido para los exámenes de ascenso a jounin.

La segunda prueba, la que medía las habilidades grupales de los candidatos, había comenzado hacía ya varias horas, y por el momento no habían recibido noticias de que nadie hubiese logrado llegar ya a la torre con un ejemplar de cada rollo. Aunque se había impedido la participación de jounins que no formasen parte de la Villa por motivos de seguridad, la Arena había apostado a sus propios instructores cada cuatro kilómetros para monitorizar el perímetro y evitar posibles accidentes graves. Todos ellos estaban en constante comunicación con la torre norte, establecida como meta final, pero Gaara prefería utilizar sus propios métodos para controlar la situación. Por eso, desde casi el comienzo, su nervio óptico se hallaba conectado a veinte ojos de arena que se movían por el terreno según las indicaciones que daba sobre la detallada maqueta de la sala. El exceso de información habría logrado volver loco a cualquiera, pero Gaara llevaba demasiados años controlando el Tercer Ojo como para no ser capaz de asimilarla.

Dos equipos de la Hoja se hallaban casi rozando los límites del desierto, peleando con una pareja de escarabajos gigantes que dormía bajo las ruinas que habían utilizado como refugio improvisado. Algo más allá, otro equipo perteneciente a la Villa de la Lluvia andaba en círculos, aunque no tardarían en encontrarse con varios miembros de la Aldea Oculta de la Cascada, que parecían haber entablado una alianza temporal. Otro corría directamente hacia la meta final, mientras que cinco equipos más estaban peleando contra otros cinco por el control de sus respectivos rollos. Uno de ellos pertenecía a la Villa de la Arena y, cuando el ojo se alzó en el cielo para lograr una mejor perspectiva, no tardó en reconocer el escudo de agua que acababa de alzarse sobre ellos.

***

En cuanto el fuuton de Hayami hubo despejado el humo, los shurikens salieron volando y atravesaron el escudo de agua, yendo directos hacia su objetivo. Sin embargo, los tres ninjas de la Niebla no se dejaron sorprender por su rapidez y, antes de que estos lograsen alcanzarlos, uno de ellos los desvió con un chorro de agua que emergió directamente de su boca.

Kaito sonrió de medio lado. Bueno, habría sido de lo más decepcionante si hubiesen caído en una trampa tan obvia... Después de todo, aquellos eran los exámenes de ascenso a nivel superior. Qué mínimo que encontrar rivales un poco decentes para poder lucirse un poquito.

—Dadnos el rollo.

Y una mierda.

Obedeciendo al tirón de sus dedos, el pergamino que llevaba atado a la pernera del pantalón se soltó con un leve clic y voló hasta su mano derecha, que lo desenrolló con una sola sacudida. En el lado contrario, Hayami bufó algo en voz baja, deslizando un kunai que tenía oculto en la manga y alzándolo frente a ella con determinación.

Os vais a enterar de lo que vale un peine, tontainas. ¡Ryū, Invocación!

El enorme dragón de madera apareció envuelto en una nube de humo, rodeando el cuerpo de Kaito con la cola y alzando su fea cabeza por encima de los tres ninjas de la Arena. Al ver las caras de sorpresa del equipo rival, no pudo evitar expandir aún más su sonrisa y darse un golpecito en el protector que llevaba en la cintura.

Éste es el jutsu del marionetista. —Sobre ellos, Ryū hizo entrechocar sus vértebras de madera, produciendo el clásico chasquido continuo de las marionetas—. Y si creéis que podéis ganarme con él, es que sois unos auténticos mantas. Ahora vais a ver cómo nos las gastamos los de la Arena. ¡Técnica negra secreta: cañón de senbon!

Con un crujido, la mandíbula superior del dragón se plegó hacia atrás y un millar de agujas afiladas salieron disparadas en dirección a los tres ninjas de la Niebla, que ya se hallaban conjurando sellos a toda velocidad.

—¡Suiton: Ola de agua cortante!


の Con Misao y Hayami の Desierto Infernal の
の Durante examen Jounin の
phoenix ⚓️




The girl in the green scarf
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
500

Localización :
Coronando tu copa de helado de seis pisos

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ~ You could be loved again

Mensaje por SapphireDragon el Mar 12 Dic - 16:49


«You could be loved again»
XIV. Por todo lo que se lucha


Una ráfaga de aire se llevó consigo el polvo y el humo que las explosiones habían causado, permitiendo así ver la trayectoria de la media docena de shurikens que habían traspasado a gran velocidad el escudo de agua que les había protegido de primeras frente a las detonaciones. Sin embargo, no alcanzaron su objetivo y tampoco era que ninguno de los integrantes del Equipo 3 lo esperase.

Tras ese primer ataque y el correspondiente contraataque, los dos equipos permanecieron quietos, observándose. Misao escrutó con la mirada a sus contrincantes, analizándolos de la misma forma que parecía estarlo haciendo su mejor amiga. Ese protector… Son ninjas de la Niebla. Eso implicaba que la naturaleza de su chakra era Suiton, como una de las suyas. Sin embargo, ellos llevarían desde siempre manejándola y ella… Ella tan solo un año

— Dadnos el rollo.

Tanto Hayami como Misao alzaron una ceja e intercambiaron una mirada. No tuvieron oportunidad alguna de contestar, pues Kaito se encargó de hacerlo por ambas y realizó el primer movimiento al invocar a su marioneta, la cual se alzó sobre ellos. El característico chocar de las piezas del dragón les envolvió pero no pudo ahogar el claro resoplido de su compañera. Sí, siempre tan impulsivo… Tanto que no nos permite pensar en un plan. Habrá que improvisar sobre la marcha entonces…

Tras esa breve presentación y alardeo respecto a sus habilidades, el cañón oculto resonó y el silbido de centenares de agujas cortaron el aire. Más veloces que sus shurikens, solo lograron encontrarse con una gigantesca ola que las arrastró y detuvo, para después dirigirse directamente sobre ellos. Los tres saltaron a la vez, quedando de esa forma suspendidos en el aire, momento perfecto para atacar por parte de sus contrincantes. Y lo aprovecharon.

Misao no logró apreciar el nombre del jutsu, ni tampoco los sellos que prácticamente los shinobis de la Niebla estaban realizando de forma coordinada. Pero un enorme torbellino de agua en mitad del desierto se comenzó a formar y poco a poco, fue creciendo en tamaño y fuerza, para después comenzar a avanzar peligrosamente en su dirección.

Hayami abrió los ojos como platos y unas cuantas maldiciones escaparon de los labios de Kaito. En la situación que se encontraban, sin haber alcanzado aún la arena del suelo, les resultaba complicado esquivar el jutsu que se les venía encima. A menos que… se volvió hacia su amiga con una significativa mirada, que ella pareció comprender tan pronto como vio la secuencia de sellos que sus manos ejecutaban rápidamente. Apreció el asentimiento que le dedicó mientras copiaba la técnica y prácticamente a la vez, ambas alzaron la voz:

¡Dai Kamaitachi: Gran Torbellino Cortante!

Fuertes ráfagas de viento comenzaron a formarse alrededor del equipo 3, agitando la arena de las dunas a su alrededor y creando una gran polvareda. Éstas terminaron encontrándose en un punto frente a ellos, interponiéndose con el jutsu de naturaleza suiton que se les venía encima al formarse un imponente torbellino de aire. La colisión no tardó en darse y, de esa forma, Misao pudo sentir el agua encontrar el chakra que había invertido en su propio jutsu. Ahora… Ahora solo quedaba detener el giro de la gran masa que avanzaba furiosa. Y quizás utilizarla en su contra…


の Con Hayami y Kaito の Desierto Infernal の
の Durante examen Jounin の
phoenix ⚓️




AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
1196

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ~ You could be loved again

Mensaje por Carrie_B el Mar 12 Dic - 18:54


«You could be loved again»
XIV. Por todo lo que se lucha


En el último segundo, su ataque de agujas fue repelido por el enemigo mediante una ola inmensa que se replegó sobre sí misma hasta conformar un peligroso torbellino. Kaito gruñó, retrayendo los dedos meñique y anular para hacer que la marioneta liberase el cartucho vacío que acababa de utilizar con el cañón. Podría utilizar ahora el escudo nuevo, el que había instalado ex profeso para los exámenes apenas dos semanas antes, pero quería haberlo reservado para la tercera prueba. O, al menos, eso es lo que creía que habría hecho Kankurō en su lugar. Kankurō-sama siempre dice que debemos tener un as en la manga si queremos ganar. Y, de momento, aquella había sido la única mejora que había introducido en Ryū junto con el cañón que acababa de desechar.

Aún estaba decidiendo qué demonios podía hacer cuando Misao y Hayami se adelantaron a la vez y, tras mirarse y asentirse la una a la otra, empezaron a conformar sellos casi a la vez.

—¡Dai Kamaitachi: Gran Torbellino Cortante! —gritaron al mismo tiempo, provocando que unas poderosas ráfagas de viento se alzasen a su alrededor y se dirigiesen directamente hacia el torbellino de agua.

El golpe fue tan potente que el aire se humedeció de pronto, salpicando gotitas minúsculas en todas direcciones. Sin embargo, en lugar de revertirse, durante unos segundos pareció volverse un tifón gigantesco. Kaito chasqueó la lengua —si quieres que algo se haga bien, hazlo tú mismo—, adelantando su marioneta y colocándose en posición defensiva. Quizás si utilizaba los lanzallamas del pecho... Sí, eso podría funcionar. El fuego puede evaporar el agua, ¿no?

Ya estaba a punto de liberar el siguiente mecanismo cuando escuchó un grito de alarma por parte del equipo de la Niebla. Entonces se percató de lo que sucedía: el tifón parecía haber invertido su rotación de repente, y ahora se dirigía directamente hacia ellos gracias a las indicaciones que le estaba dando Misao. Claro, el agua...

¡Genial, Misao! —la animó, al mismo tiempo que uno de los contrarios extraía una espada larga y empezaba a practicar cortes para desestabilizar la fuerte corriente de aire y agua. El tifón empezó a extinguirse, y los otros dos se adelantaron rápidamente para aprovechar la protección de su compañero y contraatacar—. ¡Ah, no, de eso nada!

Con otro clic, los dos cuernos superiores del dragón de madera se giraron hacia los lados y dos boquillas metálicas ocuparon su lugar y giraron sobre sí mismas hasta encajar en el punto correcto.

¡Técnica del marionetista: niebla del sueño eterno!

Al retraer el puño, las dos boquillas metálicas emanaron un chorro de espeso humo gris que envolvió por completo a los tres ninjas de la Niebla. Los escucharon toser y maldecir durante unos instantes, antes de que sus cuerpos inertes acabasen tirados sobre la ardiente arena dorada. Kaito sonrió de oreja a oreja, satisfecho, y tras cubrirse la nariz y la boca con su propia camiseta se aproximó rápidamente a ellos y rebuscó en sus mochilas con el ceño fruncido.

Finalmente, después de unos segundos, se levantó y agitó al aire un rollo blanco con el sello del Cielo estampado en el centro.

¡Ya es nuestro!

Hayami suspiró, apoyándose ambas manos en la cintura. Al fin... Al fin habían conseguido el rollo que necesitaban, y ahora podrían abandonar ese desierto horrible de una vez por todas. Necesitaba un baño caliente enseguida, y también una cama cómoda y una comida en condiciones. Estaba harta de encontrarse arena hasta en las partes más indecorosas de su cuerpo...

Venga, vámonos. Estoy deseando ver la cara que se le queda a ese estirando cuando vea esto —comentó alegremente el moreno, devolviendo a su marioneta al pergamino y colocándoselo de nuevo en el portarollos de la pantorrilla—. Has estado de miedo, Misao. Ese último movimiento... ¡Bam! Una lástima lo de ese espadachín de la Niebla. Pero no te preocupes, que para eso estoy yo aquí. Conmigo estás a salvo, pequeña.

Menudo alivio... —ironizó Hayami en voz baja, sin que Kaito pudiese oírlo—. Pero por una vez estoy de acuerdo con él. Yo también quiero irme ya de aquí. Mira qué pelo se me ha quedado... ¿Crees que me dará tiempo a lavármelo antes de que Gaara-sama nos vea?


の Con Misao y Hayami の Desierto Infernal の
の Durante examen Jounin の
phoenix ⚓️




The girl in the green scarf
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
500

Localización :
Coronando tu copa de helado de seis pisos

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ~ You could be loved again

Mensaje por SapphireDragon el Miér 13 Dic - 1:34


«You could be loved again»
XIV. Por todo lo que se lucha


Concéntrate, Misao. Es como el primer entrenamiento con Gaara-sama…

La fuerza y la velocidad del torbellino de agua y aire eran verdaderamente impresionantes, razón por lo que la colisión previa entre ambos había logrado proyectar en todas direcciones pequeñas gotitas que caían sobre ellos como si de lluvia se tratase. Invertir el sentido de rotación de un torrente de agua ya lo había llevado a cabo y probablemente resultaba muchísimo más complejo que hacerlo en un torbellino como aquel, pues a fin de cuentas, el agua era limitada.

Necesitó algo de tiempo, aunque no más del que podría haber estimado de antemano, pero finalmente logró su objetivo. El furioso torbellino retrocedió exactamente por el mismo camino que había trazado previamente, aunque ahora se dirigía directamente hacia sus contrincantes, quienes sin duda alguna dejaron escapar una expresión de sorpresa e incredulidad al comprobar que su propio jutsu se había vuelto en su contra.

— ¡Genial, Misao! —escuchó que le felicitaba con orgullo Kaito no muy lejos de Hayami y de ella. Le dedicó una sonrisa ladina y agradecida mientras sentía una pequeña gota de sudor discurrir por su frente. Había requerido un pequeño esfuerzo y si a eso se le sumaba el calor que los rayos del sol traían consigo… Aunque ya estaba acostumbrada a ello, la verdad.

El rápido contraataque llegó a su fin tan pronto como el muchacho del equipo liberó a través de su marioneta un gas somnífero, cuya nube gris oscura rodeó en apenas un segundo a los shinobis de la Niebla y logró que éstos se desplomasen sobre la cálida arena de las dunas, completamente dormidos. Perfecto, misión cumplida… Ahora solo había que cruzar los dedos para que el pergamino que llevasen fuese el complementario al suyo. Los instantes que duró la búsqueda por parte del marionetista se alargaron lo indecible, hasta que le escucharon soltar un grito de triunfo a la par que alzaba el pergamino por encima de su cabeza. Una pequeña exclamación de victoria escapó de los labios de ambas amigas, a la par que chocaban los cinco, para después dejar escapar un suspiro al unísono.

Había sido un día intenso y aún les quedaba por llegar a la meta, la cual no se encontraba precisamente cerca. Además, había que confiar en que pudieran llegar sin imprevistos o pudieran evitarlos el máximo tiempo posible. Lo que les faltaría sería tener un encontronazo con algún otro equipo que necesitase uno o los dos rollos de pergamino que habían logrado reunir.

— Venga, vámonos. Estoy deseando ver la cara que se le queda a ese estirando cuando vea esto —¿Estirado? El ceño de Misao se frunció ligeramente, mientras ladeaba la cabeza mirando a su amigo. ¿Por estirado se referirá a Gaara-sama? Era lo más probable, sí. A pesar de ser el Maestro  Kazekage, Kaito había demostrado que no le gustaba demasiado el pelirrojo—. Conmigo estás a salvo, pequeña.

Llegados ese punto, después de recibir ese halago por la parte que había jugado, una sonora y fresca carcajada emergió de lo más hondo de su pecho. No era una risa que fuese a expensas de él, sino por la forma en que la había llamado. Aunque ésta se cortó casi de inmediato al escuchar a Hayami.

— ¿Crees que me dará tiempo a lavármelo antes de que Gaara-sama nos vea?

Misao se humedeció los labios mientras sintió su pulso volver a acelerarse y el rubor acudir a sus mejillas ya arrebolados por el esfuerzo del enfrentamiento. La verdad era que en varias ocasiones, la mención del pelirrojo lograba provocarle esa reacción. Al menos, esos últimos meses de forma más acentuada. Pasaron varios segundos hasta que se encogió de hombros y sonrió con cierta torpeza a su amiga.

Cuanto antes regresemos, más tiempo tendremos para que te arregles para encontrarte con el Quinto, Hayami —dijo sacándole con diversión la lengua, tratando de desterrar esa sensación de apuro que había tenido antes.

Sin más dilación y volviendo a discutir acerca de si la muchacha no mostraba cierta obsesión por el joven Kage, el Equipo 3 echó a correr en dirección a la meta. ¿Cuánto les costó alcanzarla? Desde su posición y teniendo en cuenta como el sol había ido avanzando por el cielo, pudieron calcular que alrededor de dos horas.

Un par de instructores les recibieron a la entrada y tomaron nota de que habían completado la prueba exitosamente, recogiendo los pergaminos que Kaito les entregaba muy orgulloso y con una enorme y radiante sonrisa en los labios. Averiguaron entonces que, del total de equipos que habían iniciado la prueba, solo tres había regresado antes que ellos. Bueno, no estaba mal, ¿no? Ahora podrían reponer fuerzas, darse una buena ducha, cambiarse y comer antes de que les diesen la información acerca de la tercera y última prueba a la que deberían enfrentarse.


の Con Hayami y Kaito の Desierto Infernal の
の Durante examen Jounin の
phoenix ⚓️




AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
1196

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ~ You could be loved again

Mensaje por Carrie_B el Jue 14 Dic - 18:24


«You could be loved again»
XIV. Por todo lo que se lucha


El día había pasado casi en un suspiro. Nada más llegar, dos de los instructores de la Arena los recibieron y comprobaron que los dos rollos que portaban eran los correctos. Solo entonces les permitieron acceder a una segunda sala, donde ya aguardaban tres equipos más: uno de la Villa de la Hierba, otro de la Villa del Rayo y otro más de la Hoja. Una vez allí, Temari procedió a explicarles en qué consistiría la tercera y última prueba, que tendría lugar tres días más tarde en el estadio de Suna. En esa ocasión, los señores feudales de las cinco grandes naciones estarían presentes en los combates, igual que los principales enviados de los Kages, y las parejas se escogerían en ese mismo instante mediante un sorteo aleatorio.

Para cuando llegaron allí, tres días después, el estadio estaba tan abarrotado de gente que casi resultaba intimidatorio. No solo de Suna, si no de muchas otras procedencias: equipos que no habían logrado superar las rondas, los jounin que los acompañaban, algunos escoltas, viajeros de paso... Muchos habían tenido que permanecer fuera, para lo cual se habían colocado enormes televisores desde los cuales se retransmitirían los combates.

Bua, esto está a reventar. ¿Habéis visto qué cantidad de gente? —Kaito sonrió de oreja a oreja mientras los tres se adelantaban hasta la zona central de las pistas de combate, donde ya aguardaban varios de los equipos que habían logrado superar la segunda prueba—. ¡Qué pasada, nos va a ver todo el mundo!

A su espalda, Hayami agarró con más fuerza el brazo de Misao. Al contrario que a Kaito, ver a tantísima gente pendiente de la tercera prueba estaba empezando a agobiarla. Además, por mucho que miraba, no lograba dar con...

Ah, mira —le susurró en voz baja a su amiga, visiblemente emocionada—. Acaban de salir.

En un lateral, presidiendo el enorme estadio y bajo la bandera del País del Viento, se encontraba el palco del Kazekage. Tres figuras acababan de hacer acto de presencia, aproximándose al borde del mismo y logrando acallar el murmullo de voces que resonaba por todo el estadio. Los tres hermanos de la Arena observaron cómo los últimos rezagados se aproximaban al resto del grupo, y solo entonces la voz de Gaara resonó por todos y cada uno de los potentes altavoces localizados en las esquinas de la gigantesca edificación.

Le sienta muy bien el azul, ¿a que sí? —masculló a su amiga entre dientes, sin apartar la vista del palco—. Le combina muy bien con los ojos. Además, cuando llevan el sombrero parecen tan...

Qué patético. ¿Por qué no fundas ya su club de fans? —musitó Kaito, asomando la cabeza por detrás de Misao y dedicándole una mirada hastiada—. Eres más pesada que mi madre...

Hayami frunció el ceño, sacudiéndose el pelo castaño.

Pues, para que lo sepas, en realidad ya tiene un club de fans en la Villa. Y me llevo muy bien con la presidenta.

"Y me llevo muy bien con la presidenta" —se burló el moreno, antes de soltar un sonoro resoplido—. Menuda estupidez. Seguro que son todas igual de feas que tú.

¿Cuántos clubes de fans tienes tú, Kaito? Oh, ya te lo digo yo: ninguno.

El chico sacudió la mano para restarle importancia, negando con la cabeza.

Bah, a mí esas cosas tan tontas no me interesan. Voy pronto voy a ser el ninja más fuerte de toda la Villa —aseguró, dándose una palmadita en el pecho—, y cuando me convierta en el nuevo Kazekage tendré tantos clubes de fans que no podrás ni contarlos, tía lista. Además, Misao-chan será la presidenta honorífica,
¿eh?


Más quisieras. —Hayami abrazó aún más fuerte a la rubia, mirándole de reojo, y entonces esbozó una sonrisita maliciosa—. A Misao también le gusta Gaara-sama. Pero tú sigue soñando.

Kaito abrió la boca para replicar, completamente indignado, pero el sonido de la voz de Temari le obligó a dar un respingo. Gaara ya se encontraba sentado en el enorme butacón de piedra del Kazekage, y la rubia estaba terminando de dar las últimas instrucciones antes de comenzar.

Ahora, anunciaremos el primer encuentro del tercer examen. Preparaos.

En otra de las enormes pantallas, un montón de nombres comenzaron a parpadear a toda velocidad hasta que, finalmente, los carteles se quedaron inmóviles marcando a los dos primeros adversarios de la mañana. Nada más verlo, los dedos de Hayami se crisparon sobre la manga de Misao, y sus ojos claros se abrieron al máximo al comprender lo que aquello significaba.

—El primer combate será entre Hayami Oashisu, de la Villa de la Arena, y Rento Fukuoka, de la Villa de la Hierba —anunció uno de los vigilantes.

Casi de inmediato, todas las miradas se dirigieron tanto a ella como al chico de la Hierba que llevaba un sombrero extraño en la cabeza. Era más alto que la mayoría de los presentes, pero las gafas que le ocultaban parte de la cara impedían decir a ciencia cierta su edad. Aún así, resultaba aterrador. Le sacaba al menos una cabeza, y llevaba las manos manchadas de algo viscoso que daba muchísimo asco.

Buena suerte dando el cante delante de tu adorado Gaara-sama —se despidió Kaito, visiblemente contento, mientras seguía al resto de sus compañeros hacia las gradas.

Hayami ni siquiera se molestó en mirarle mal. Sus ojos seguían clavados en el chico de la Hierba, que había comenzado a adelantarse hacia un lado de la pista. Parecía muy fuerte. Tragó saliva, notando cómo las piernas comenzaban a temblarle por los nervios. Podía hacerlo, sabía que podía hacerlo... ¿no? No era de los peores. Había un equipo de tres, de la Villa del Rayo, que daban muchísimo más miedo. Aquella era su oportunidad de lucirse y de demostrarle al fantasma de Kaito lo que significaba ser una ninja de verdad. Además, todos estarían mirándola, incluido Gaara, y...

Ay. Estaba empezando a ponerse nerviosa de verdad.


の Con Misao y Kaito の Estadio de Suna の
の Durante examen Jounin の
phoenix ⚓️




The girl in the green scarf
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
500

Localización :
Coronando tu copa de helado de seis pisos

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ~ You could be loved again

Mensaje por SapphireDragon el Sáb 16 Dic - 17:05


«You could be loved again»
XIV. Por todo lo que se lucha


Tres días habían pasado desde que lograron completar la segunda prueba del examen con éxito. Había regresado de vuelta a Suna después de que les diesen las indicaciones para la última etapa, decisiva para pasar al nivel jounin o permanecer como chuunin. Los nervios de todos los participantes estaban a flor de piel, y las rivalidades entre las Aldeas se estaban comenzando a hacer notar mucho más con los encuentros espontáneos por las calles. A pesar de la inquietud que sintió la noche anterior, milagrosamente, Misao logró dormir largo y tendido, pudiendo descansar adecuadamente para enfrentar mañana a quien el sorteo eligiese como su contrincante.

Ahora se encontraban ya en el estadio. Misao, Kaito y Hayami observaron la gran marabunta de gente que se había congregado ahí, cada uno reaccionando de una forma distinta: el chico sonreía con amplitud, claramente excitado por el espectáculo que iban a representar y la oportunidad que tendría de demostrar todo lo que podía hacer, no solo frente al Kazekage y su ídolo Kankurō, sino también por el resto de shinobis de diferentes países; por su parte, la muchacha de largo cabello oscura miraba nerviosa a todas partes, mientras avanzaba con inseguridad agarrada al brazo de su amiga y compañera. Misao bien sabía lo poco que le gustaba ser observada mientras combatía… Pero no le quedaba otra. Por último, la joven Ichijō sentía nuevamente la inquietud cosquillear en su estómago y recorrer todo su cuerpo, pero parecía estar haciendo un trabajo medianamente aceptable al intentar ocultarlo.

Un rugido aclamó por todas las gradas a las tres figuras que surgieron finalmente en el palco de uno de los laterales del estadio. Tres figuras que cualquier ninja de la Arena reconocería a un kilómetro de distancia: el joven Kazekage y sus dos hermanos, Kankurō y Temari. Los nervios que habían estado gobernando a Hayami hasta hacía un par de minutos, se vieron eclipsados por el sentimiento de emoción y adoración que sentía por Gaara. La escuchó soltar un suspirito después de avisarla de que ahí estaban, antes de que comenzase a halagar los colores azules típicos de la vestimenta y el gorro oficial de Kage. Sí… Tiene razón, le combina con sus ojos… coincidió casi sin poder detener ese pensamiento en su mente.

La discusión entre ambos durante el discurso no se tardó en dar, pues Kaito, sin duda alguna volvió a picarse por escuchar esos comentarios y ver cómo se le caía la baba a su compañera por el pelirrojo. Misao permaneció en silencio en todo momento, aunque no tardó en alzar ambas cejas en sorpresa, volviendo el rostro hacia el muchacho. “Cuando me convierta en el nuevo Kazekage tendré tantos clubes de fans que no podrás ni contarlos, tía lista. Además, Misao-chan será la presidenta honorífica, ¿eh?”. ¿De verdad estaba diciendo eso? A ver, no era que no apreciase su valor como ninja o como amigo a pesar de sus peculiaridades… Y sabía perfectamente que feo no era. Pero tanto como abrir un club de fans… El colmo de todo aquello fue la contestación de su amiga, que logró que se sonrojase notablemente. Percibió el intento de Kaito de quejarse, molesto con la afirmación, sin embargo, la voz autoritaria e imponente de Temari le  hizo callar.

No fue mucho más lo que el sorteo para el primer combate tardó en realizarse. Misao rogó por no ser ni la primera… Deseo que se cumplió acosta de la pobre Hayami, que perdió cualquier color que su rostro podría haber tenido previamente cuando todas las miradas se posaron en ella y averiguó quién era el chico de la Hierba. Sintió de inmediato el agarre en su brazo crisparse con más fuerza en ese momento… Pero era el momento de demostrar lo que valía individualmente. Con una pequeña y tranquilizadora sonrisa, Misao colocó sus manos sobre las de ella, y logró soltarse.

Confía en ti misma, Hayami. Eres más hábil y fuerte de lo que crees —le susurró tratando de infundirle ánimos así, comenzando a caminar lentamente hacia atrás para seguir al resto de sus compañeros a las gradas— ¡Suerte!

Apenas un minuto después, se encontraban observando la zona central del estadio desde arriba. Se mordió el labio algo preocupada, sin apartar la mirada de su amiga, en lo que el mediador hablaba con ellos y les pedían que se saludasen. Por muy buena que sea… si los nervios por la situación en la que está sometida la traicionan…

Para sorpresa de todos (incluida Misao), el combate que comenzó duró cinco minutos escasos. El joven chuunin de la Hierba realizó el primer movimiento tras haber evaluado durante el en los 60 segundos iniciales a su contrincante. Se lanzó sobre ella sin previo aviso, salvando la distancia que los separaba corriendo velozmente y esquivando los primeros jutsus que Hayami estaba ejecutando sin dificultad alguna. Fue entonces cuando demostró una gran habilidad de taijutsu a la que la muchacha trataba de hacer frente. Pero ya entonces se pudo apreciar la considerable diferencia de habilidades. Tras varios y potentes golpes que logró bloquear, terminó saliendo despedida a varios metros de distancia, para después ser rodeada por varios pilares de tierra que emergieron del suelo, atrapándola. Trató de liberarse por medio de una potente y afilada ráfaga de aire causada con uno de sus jutsus, el más poderoso que solía utilizar. Pero la roca era sólida e impenetrable, razón por la que la técnica no tuvo el efecto deseado y apenas hizo unos pocos cortes en su superficie, apenas profundos. Fue entonces cuando el árbitro dio el combate por finalizado, otorgando la victoria al shinobi de Kusagakure.

Misao, quien había permanecido de pie todo el rato junto a la barandilla, apretó las manos entorno a ésta, logrando que sus tornillos se tornasen blanquecinos. Al final su amiga no había pasado… ¿A ella le pasaría lo mismo? Tenía la intención de luchar hasta la extenuación. Quería demostrar lo que era capaz de hacer después de ser conocida como la alumna del Kazekage y como la hija de Akira Ichijō. Quiero hacer que se sienta orgulloso de mi esté donde esté… Era imposible saber cuál sería el resultado de su propio enfrentamiento son saber quién sería su oponente.

Hayami, llena de moretones y cortes en sus brazos y piernas, fue acompañada a la enfermería, con los ojos anegados en lágrimas y el rostro enrojecido en su intento por no llorar frente a todos los presentes. La voz de Temari atronó nuevamente, nombrando a los dos oponentes del siguiente combate. Algo que se repitió hasta cuatro veces antes de que entre esos nombres, surgiese el suyo.

—  ¡Sexto combate: Akiyama Marui de la Aldea Oculta de la Nube contra Misao Ichijo, de la Aldea Oculta de la Arena!

El corazón pareció parársele en ese preciso instante. Kumogakure, del País del Rayo. Prácticamente todos los shinobis provenientes de esa Aldea eran usuarios de elemento Raiton, lo que constituía una desventaja para el Suiton con el que tanto había practicado y se había esforzado por mejorar. Aunque sus jutsus de naturaleza Fūton tenía ventaja sobre el Rayo.

Bajo la atenta mirada de todos sus compañeros y con unas palabras de ánimo de Kaito, descendió hasta la zona de combate. Ya ahí, posó los ojos sobre la alta y fornida figura que frente a ella se alzaba. Así que ese era Akiyama Marui… Claramente en fuerza, él era superior pero ¿lo sería también en velocidad y agilidad? Era algo que tendría que medir una vez diese comienzo el combate, para trazar un buen plan con el que poder enfrentarle… Sin utilizar el agua de su tinaja, que se movía suavemente en su interior.

—  Saludaos, por favor —con esa orden, ambos estrecharon sus manos. Una mueca amenazó con dibujarse en sus labios por la fuerza que el chico estaba aplicando, sin embargo, no dejó que la viese ni tampoco apartó la mirada—. Colocaos en vuestras posiciones —indicó con solemnidad, observando después como los dos caminaban en sentidos opuestos, alejándose hasta una distancia apropiada—. Va a dar comienzo con el sexto combate. ¡Adelante!


の Con Gaara の Estadio de Suna の
の Durante examen Jounin の
phoenix ⚓️




AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
1196

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ~ You could be loved again

Mensaje por Carrie_B el Dom 17 Dic - 19:56


«You could be loved again»
XIV. Por todo lo que se lucha


Ya habían tenido lugar cinco de los nueve combates que iban a llevarse a cabo entre los seis equipos clasificados para la tercera ronda del examen. Uno de ellos había finalizado en empate mientras que, de los otros cuatro vencedores, tan solo uno pertenecía a la Villa de la Arena.

Este año hay mucho nivel —comentó Kankurō, a su izquierda, mientras observaban cómo los ninja médicos retiraban en una camilla al contrincante derrotado.

Temari asintió, apoyando el codo sobre la enorme butaca de piedra en la que se hallaba sentado Gaara. Frente a ellos, la enorme pantalla que realizaba el sorteo empezó a emitir de nuevo, intercambiando nombres a toda velocidad hasta detenerse en seco.

—¡Sexto combate:  Akiyama Marui de la Aldea Oculta de la Nube contra Misao Ichijo, de la Aldea Oculta de la Arena!

Qué mala pata. —El marionetista chasqueó la lengua, cruzando los brazos sobre el pecho, al mismo tiempo que un chico alto y fornido aterrizaba sobre el campo con un salto impresionante—. Lo va a tener complicado...

¿Por qué lo dices?

He observado a ese chico durante los preliminares. Es usuario del Raiton, el elemento rayo. El agua es débil por naturaleza frente al rayo.

Pero el Fuuton es fuerte frente al rayo —rebatió Temari, observando las gradas. Parecían volver a animarse por momentos... La alumna del Kazekage. Seguramente muchos querrán ver este combate. Misao conoce bastantes jutsus de viento. Seguro que lo hace muy bien.

Gaara permaneció en silencio, con la vista fija en la arena de combate. Sus ojos siguieron los movimientos de la joven chunnin rubia, que también acababa de descender y se aproximaba a la zona centrar para estrechar la mano de su rival. Ciertamente se encontraba en desventaja frente a algunas de las características de Marui, pero en muchas ocasiones aquello se solucionaba con un simple cambio de perspectiva. Toda fortaleza podía transformarse en una debilidad, si se sabía aprovechar de la forma adecuada. Es usuario del Raiton, pero incluso ellos pueden electrocutarse si reciben una descarga directa. Misao solo necesitaba pensar un poco para darse cuenta de ello y redirigir su estrategia de Suiton.


***


En cuanto ambos se hubieron separado para ocupar sus respectivas posiciones a ambos lados del campo, Akiyama sonrió. No se había fijado demasiado en ella durante las dos primeras pruebas, pero aquella tinaja que portaba a su espalda era inconfundible. Así que ésta es la alumna del Kazekage, ¿eh?. Sabía, por lo que había escuchado comentar a otros equipos, que entre los candidatos de la Arena se encontraba una chica a la que Gaara entrenaba personalmente, pero aunque los habían buscado durante horas en el Desierto Infernal, no habían logrado dar con su grupo. Ya no esperaba poder enfrentarse a ella, pero... Menudo golpe de suerte he tenido.

—Va a dar comienzo con el sexto combate —informó el árbitro, alzando la mano por encima de su cabeza. Poco después, la dejó caer de golpe—. ¡Adelante!

El ninja de la Nube amplió la sonrisa, inclinándose un poco hacia delante. Apuntó a Misao con dos dedos y después giró la muñeca hasta dejar la palma hacia arriba, invitándola a ir a por él.

—Venga, chica. A ver cuánto vales.


の Con Misao y Kaito の Estadio de Suna の
の Durante examen Jounin の
phoenix ⚓️




Última edición por Carrie_B el Dom 24 Dic - 10:16, editado 1 vez


The girl in the green scarf
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
500

Localización :
Coronando tu copa de helado de seis pisos

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ~ You could be loved again

Mensaje por SapphireDragon el Mar 19 Dic - 17:53


«You could be loved again»
XIV. Por todo lo que se lucha


El latido de su corazón, algo más presuroso que de costumbre, reverberaba por todo su cuerpo y donde lo percibía mejor era en sus sienes. Era a causa de los nervios y la expectación que se sentía en el ambiente. En verdad, la situación lograba poner en tensión a cualquiera, sabiendo que cientos de pares de ojos estaban puestos en ellos.

La señal de inicio del combate fue realizada finalmente por el árbitro, quien no tardó en apartarse del centro del estadio para darles el espacio que requerían para actuar sin haber repercusión alguna. Todo su cuerpo entró en tensión en lo que adquiría una posición algo defensiva. Sus grandes ojos violetas miraban en la lejanía a la figura que era su contrincante. Apreció esa sonrisita dibujada en sus labios y la forma en que hizo ese gesto para tentarla a realizar el primer movimiento. Parecía… extrañamente satisfecho con tener que enfrentarse a ella. ¿Sería porque estaba muy seguro de sí mismo? ¿Por la apariencia de chica menuda y frágil que tenía…? ¿O por qué?

Durante el primer minuto, Misao permaneció completamente quieta en su posición. Evaluaba las opciones que tenía y, por mucho que a ella siempre le gustase poder probar antes las habilidades del contrario sin llegar a dar el primer paso, estaba claro que el otro iba a hacer lo mismo. Así que… Habrá que hacer una excepción… sin llegar a mostrar demasiado de lo que puedo hacer, ¿no? Por experiencia sabía que el elemento sorpresa siempre jugaba un papel importante en los combates en los que de alguna forma, se sabía de antemano que se tenía una debilidad.

Su mano terminó deslizándose hasta la bolsa rectangular que siempre llevaba atada a la cintura, rebuscando sin apartar la mirada del ninja de la Nube, dos pequeñas esferas oscuras como la noche. Bombas de humo. Con una tendría suficiente, pero dos lograrían un efecto más duradero y una cortina más densa. Volvió a inspirar profundamente una última vez. Que empiece el combate...

Sin más, la joven kunoichi echó a correr a gran velocidad directamente en su dirección. Apenas hubo recorrido unos metros alzó el brazo e hizo impactar las dos bombas de humo contra el suelo de cemento, logrando el efecto deseado prácticamente de inmediato. El humo comenzó a dispersarse por todo el estadio, impidiendo ser vista. Se desvió entonces hacia un lateral, sintiendo aún el chakra ajeno completamente inmóvil. Por el momento… Aún sin dejar de correr, sus manos comenzaron a ejecutar una serie de sellos. Era de las pocas ninjas de la Arena que habían aprendido aquella técnica, varios meses atrás en uno de sus entrenamientos con Gaara.

Fuuton: Kaze Bunshin no Jutsu —nada más terminó de ejecutarlo, junto a ella, otras tres Misaos aparecieron. Tres clones. Todas, incluida la origina, se miraron entre sí y se dispersaron por la enorme nube de humo.

La idea era desorientarlo y arrinconarlo, pero sabía bien que no tardaría en dar con la forma de dispersar la humareda o bien moverse por ella sin problema alguno, por eso debía actuar rápido. Los clones, las más cercanos a él, comenzaron a lanzar con fuerza pequeñas agrupaciones de kunais y shurikens, a fin de obligarle a moverse en la dirección que ella deseaba.


の Con Gaara の Estadio de Suna の
の Durante examen Jounin の
phoenix ⚓️




AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
1196

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ~ You could be loved again

Mensaje por Carrie_B el Mar 19 Dic - 19:44


«You could be loved again»
XIV. Por todo lo que se lucha



Aunque le había concedido la ventaja de comenzar el combate, la muchacha no reaccionó enseguida. Permaneció en su sitio, en posición de combate, pero sin llegar a ejecutar ningún movimiento. Conforme los segundos pasaban y ninguno daba el primer paso, los comentarios impacientes empezaron a llover desde las gradas.

—¿Qué hacen? ¡Que empiece ya el combate!

—¡Habéis venido a combatir, no a miraros las caras!

—¡Venga, venga!

Akiyama sonrió aún más. Para él, que ya tenía bastante experiencia en exámenes como aquel, notar la presión de los asistentes no suponía ningún problema. Pero para la chica... ¿Te lo vas a hacer encima o qué, mocosa? No pretendía subestimarla —no cometería ese error dos veces—, pero debía admitir que tampoco parecía poseer la misma entereza que le había visto a él cuando se enfrentaron en los finales. Pero quién sabe... A lo mejor tienes algo para sorprenderme, ¿eh?

Instantes después, Misao se puso en movimiento. La vio correr directamente hacia él, con la determinación brillando en sus ojos claros, y de pronto... Paf. Todo el campo se llenó de una densa humareda gris que le impedía ver más allá de sus propias manos. El ninja de la Nube soltó una leve carcajada, mirando a su alrededor.

¿Acabamos de empezar y ya te escondes? ¿Qué pasa, chica de la Arena? No me digas que tienes miedo...

Sus ojos continuaron recorriendo el humo, tratando de discernir algún movimiento que le diese una pista acerca del próximo movimiento de la rubia. Entonces lo vio. Una sombra, una silueta apenas definida, al tiempo que un silbido agudo cortaba el aire y varios shurikens y kunais se abrían camino hacia él desde distintas direcciones. Quiere darme a través de un punto ciego, comprendió al instante, alzando su antebrazo.

¡Eso no te va a servir de nada! —rugió, satisfecho, antes de ejecutar los sellos a toda velocidad y presionar el puño, de forma que el dispositivo metálico que llevaba adherido al brazo empezó a chisporrotear—. ¡Raiton: Raigeki no Yoroi!

Al instante, una armadura eléctrica surgió del dispositivo y lo envolvió por completo, inutilizando los kunais y haciéndolos caer a su alrededor con un ruido sordo. Seguidamente, esos mismos rayos parecieron extenderse a través del humo, conectándose entre sí y conformando una especie de nube eléctrica gigante. Si la chica no se las apañaba para salir de ahí, acabaría más achicharrada que un pollo frito. Sería una pena que esto acabase aquí...

Por suerte, no lo hizo. No está mal, es bastante rápida, tuvo que admitir, al ver cómo una potente ráfaga de viento conseguía despejar el campo y alejar hacia arriba la nube de chispas. Entonces la vio, a varios pasos de él, ya en guardia de nuevo. Akiyama sonrió más ampliamente y, con un nuevo movimiento de su puño, la electricidad que chispeaba alrededor de su brazo se extinguió.

Ésta es mi "Defensa Definitiva de Rayo". Supongo que te resultará familiar... —Su mirada se dirigió por unos segundos al palco desde el que el Kazekage y sus hermanos observaban el combate, antes de volver a Misao—. Así que dime, chica de la Arena... ¿Crees que tienes lo necesario para superarla?


の Con Misao の Estadio de Suna の
の Durante examen Jounin の
phoenix ⚓️




The girl in the green scarf
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
500

Localización :
Coronando tu copa de helado de seis pisos

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ~ You could be loved again

Mensaje por SapphireDragon el Miér 20 Dic - 16:40


«You could be loved again»
XIV. Por todo lo que se lucha


En aquella situación, Misao no se dejaba guiar por su sentido de la vista, sino más bien por el del oído y por su capacidad para sentir el chakra ajeno. Tan pronto como sus clones le obligaron a moverse en una dirección concreta, ella lo sintió. De momento todo iba según lo planeado… Al menos, hasta unos segundos después.

Creyó atisbar un resplandor azul justo en el preciso instante en que notó el aire vibrar y varios pequeños estallidos, señal inequívoca de que sus clones habían desaparecido de golpe. Mierda… El resplandor comenzó a expandirse a lo largo de la humareda que apenas dos minutos antes había creado. ¿Acaso…? Sí, debía ser eso. Cualquier fuente eléctrica era capaz de ser conducida por las partículas que conformaban aquel humo, como si de su agua se tratase. Había querido ser cauta a la hora de utilizarla para reducir al mínimo que un justu de naturaleza Raiton terminase electrocutándola pero estaba claro que tampoco podría utilizar técnicas de distracción como aquella para su estrategia de combate.

Debía de salir de aquella nube de inmediato o bien…

¡Fūton: Atsugai no jutsu! —sus manos se habían movido velozmente, ejecutando los sellos precisos para llevar a cabo aquella técnica.

Fuertes y enfurecidas corrientes de viento comenzaron a formarse  a su alrededor, agitando su cabello  rubio y llevándose consigo el humo oscuro y electrificado, logrando así también disipar cualquier chispa que el contrario pudiera proyectar hacia ella. ¬De esa forma, el campo de combate quedó nuevamente despejado. La distancia que le separaba de Akiyama no era demasiado grande razón por la que, con ojos determinados y analíticos, percatándose de cómo la electricidad que envolvía su brazo se extinguía nuevamente.

—Ésta es mi "Defensa Definitiva de Rayo". Supongo que te resultará familiar... —Al escuchar aquello, el ceño de Misao se frunció notablemente y sus labios se convirtieron en una fina línea. Era imposible que aquella expresión de “Defensa Definitiva” no le sonase. Pero lo que sí le pareció extraño fue la mirada que dirigió al palco donde el Kazekage se encontraba. Estaba claro que el nombre que le había dado trataba de hacer símil a la defensa de Gaara… Pero, ¿por qué ese brillo de odio en sus ojos? ¿Qué estaba pasando?

Ignoró por completo su pregunta. No tenía intención de caer en sus provocaciones. Debía concentrarse… Con esa técnica, los ataques a larga y media distancia con armas arrojadizas eran de todo menos útiles. Sus jutsus de naturaleza Suiton también estaban en clara desventaja. Claramente, en fuerza él ganaba, pero probablemente aquello pudiera ser compensado con la agilidad y la velocidad que ella poseía incluso portando su tinaja llena de agua.

Se percató entonces del dispositivo metálico que lucía en uno de sus antebrazos. ¿Qué era eso? Era el mismo brazo donde se habían disipado las chispas de su armadura. ¿Sería esencial para que pudiese crearla cuando lo requiriese? Si era así… No era una Defensa tan inexpugnable como estaba alardeando, ¿no?

Ya sabiendo cuál sería su siguiente objetivo, comenzó la carrera nuevamente hacia él. Volvió a sacar una pequeña cantidad de shurikens que lanzó con ambas manos. La trayectoria que estos describieron era de semicircunferencia y se dirigían a sus dos flancos de forma simultánea. No le pasó desapercibida la sonrisa de superioridad que se dibujó en los labios ajenos al ver el ataque. Probablemente pensaría que era un ataque de lo más inútil y sin sentido por su parte, pero no le importaba. Prefería que se confiase y después pudiese sorprenderle.

— Me tienes que estar tomando el pelo, rubita. ¿De verdad esperas conseguir algo con eso?

Caso omiso fue el que Misao le hizo a aquellas palabras. No redujo la velocidad en ningún momento, ni siquiera cuando todas sus armas fueron rechazadas por un repentino y violento resplandor azulado cuyo origen estaba en ese extraño aparato de su brazo izquierdo y se extendió por todo su cuerpo, cubriéndolo por completo. Estaba en lo cierto… Ese es el origen de la dichosa armadura.Extrajo un par de kunais de su estuche nuevamente, sujetando cada uno con una mano y proyectando su propio chakra a través de la hoja de estos, moldeándolo en su naturaleza viento, logrando así aumentar el alcance que tuviesen y el filo cortante. Los necesitaría para poder avanzar y repeler algún ataque que no pudiese

Esquivó el primer ataque del contrario cuando uno de sus rayos se proyectó directamente hacia ella, a sus pies, tratando de desestabilizarla. Los siguientes buscaron su cuerpo. Si bien entonces no los evadía con un rápido movimiento de su cuerpo, utilizaba ese filo de viento de sus kunais para detenerlos, sintiendo igualmente el leve cosquilleo que provocaban las chispas eléctricas que se desperdigaban cuando entraban en contacto con su piel. Apretó los dientes cuando apenas le separaban dos metros del chico de la Nube, pues una de sus corrientes logró alcanzarla parcialmente.

Sin permitirse echarse atrás, lanzó ambos kunais al mismo tiempo para después ejecutar un nuevo jutsu a una corta distancia, que garantizaría un blanco seguro en su oponente, esperando que incluso pudiera ser posible con la electricidad.

¡Fūton: Juha Sho no jutsu. Palma de ola bestial! —sintió su propio chakra concentrarse en su mano derecha, y la extendió directamente en su dirección, provocando que una potente ráfaga de viento fuese liberada y se proyectase sobre el contrario a gran velocidad, con una importante capacidad cortante.


の Con Gaara の Estadio de Suna の
の Durante examen Jounin の
phoenix ⚓️




AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
1196

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ~ You could be loved again

Mensaje por Carrie_B el Jue 21 Dic - 19:00


«You could be loved again»
XIV. Por todo lo que se lucha


La chica había echado a correr de nuevo hacia él, lanzando dos tandas de shurikens que efectuaron una leve curvatura en el aire para dirigirse directamente hacia sus costados.

Me tienes que estar tomando el pelo, rubita —bramó, presionando el puño de nuevo y activando la armadura con un chispazo azulado. La electricidad volvió a recorrer su piel, aislándolo de cualquier golpe como aquel—. ¿De verdad esperas conseguir algo con eso?

Ella no se detuvo. Había sacado dos kunais más y los sujetaba frente a ella como si se tratasen de un escudo infranqueable. Akiyama se rió entre dientes, conformando una nueva tanda de sellos antes de levantar el brazo en horizontal, apuntando hacia donde se aproximaba Misao a toda velocidad.

¡Raiton: Gainen Kôsen no jutsu!

Un potente rayo eléctrico emergió de su palma abierta, brillando con tanta intensidad que logró deslumbrar a los de las primeras filas incluso siendo de día, y se dirigió directamente contra las piernas de la muchacha. En el último segundo, ella saltó hacia arriba y lo esquivó, pero Akiyama aprovechó esa posición para volver a recargar su dispositivo y lanzar de nuevo. Una vez más, casi por los pelos, Misao eludió el disparo utilizando el filo de uno de sus kunais y continuó su carrera imparable hacia él. No pueden ser kunais normales. Los habría destrozado..., elucubró, apretando la mandíbula. Así que la pequeña ninja de la Arena quería jugar, ¿eh? Pues vamos a jugar duro.

¡Raiton: Dento bunya no jutsu!

Las dos bolas de electricidad que surgieron de su boca chispearon entre sí antes de salir disparadas hacia la joven chunnin. Esta vez no vas a poder esquivar dos al mismo tiempo... Y, efectivamente, una de ellas logró impactar de refilón en su hombro, quemando la tela a su paso y dejando la piel en carne viva. La vio hacer un gesto de dolor, aún sin detenerse, y su sonrisa se ensanchó hasta ocuparle toda la cara. Qué suerte has tenido, rubita. Pero la próxima vez ya puedes despedirte.

¿Sigues insistiendo con eso? —gruñó, al verla lanzar los dos kunais en su dirección—. ¡Ya te he dicho que con mi defensa no servirá de nada!

—¡Fūton: Juha Sho no jutsu. Palma de ola bestial!

¿Era una distracción? La ola de viento cortante surgió casi de la nada, a una velocidad imposible. Si eso alcanzaba su armadura y revolucionaba las ondas eléctricas, sería su fin.

¡No me subestimes, rubita!

Y, en un parpadeo, desapareció. Se escucharon gritos de asombro en las gradas, al mismo tiempo que la ola cortante chocaba contra la pared del estadio y provocaba profundos cortes sobre la roca. Apenas dos segundos después, Akiyama apareció en la otra punta del campo, justo a espaldas de Misao. En su mano ya brillaba tal cantidad de electricidad que emitían un curioso sonido agudo. Entonces, de un solo y potente golpe, el ninja de la Nube la inyectó en en el suelo.

—¡Raiton: Akari Raimei no Jutsu!

Sucedió en apenas un instante. Las baldosas de la pista de combate empezaron a levantarse una tras otra, como si una gigantesca serpiente estuviese reptando bajo ellas, y la que estaba bajo los pies de Misao salió despedida cuando los rayos emergieron para tratar de alcanzarla como una mano pálida y mortal.


の Con Misao の Estadio de Suna の
の Durante examen Jounin の
phoenix ⚓️




The girl in the green scarf
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
500

Localización :
Coronando tu copa de helado de seis pisos

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ~ You could be loved again

Mensaje por SapphireDragon el Jue 21 Dic - 23:24


«You could be loved again»
XIV. Por todo lo que se lucha


—¡No me subestimes, rubita!

¿Cómo? Es… Es imposible

Sus ojos violetas se habían abierto desmesuradamente al percatarse de que el shinobi de la Nube había esquivado un jutsu de alta velocidad como aquel. Las ráfagas continuaban soplando con furia en todas direcciones hasta que lograron encontrar un objetivo, la sólida pared, sobre la que descargaron toda su fuerza provocando profundos cortes en ella.

Otro punto a favor de su contrincante: lo veloz que era. Misao tragó saliva en lo que giraba sobre sus propios talones para encontrar unos metros más allá, justo a su espalda, a Akiyama. Apenas se hubo percatado, la secuencia de sellos ya había sido realizada y sobre una de sus manos, una ingente cantidad de electricidad impregnada de chakra había aparecido. Una que no tardó en proyectar sobre el suelo…. Y que comenzó a desplazarse hacia ella sin a una velocidad vertiginosa. De hecho, cuando se quiso dar cuenta, ya casi lo tenía encima. No le iba a dar tiempo a esquivarlo. Solo le quedaba…

¡Fūton: Tsukodome no jutsu! —gritó en lo que nuevas corrientes de aire se formaban a su alrededor, conformando la espiral de un tornado siendo ella el centro, como si de su propio escudo se tratase.

Sin embargo, no había sido lo suficientemente rápida. Las chispas ya habían emergido con un resplandor azulado y plateado a su alrededor tras haber levantado completamente las baldosas de piedra gris de las que estaba formado el suelo del estadio. Las sintió antes que verla, volviendo a recorrer su piel, cosquilleando al principio y después logrando crear descargas de dolor por sus dos piernas y sus brazos. El escozor de su hombro herido no hizo más que aumentar pero no gritó. No pensaba darle esa satisfacción.

Finalmente, su propio jutsu terminó haciendo efecto. El Raiton volvió a disiparse segundos antes que lo hizo su Fuuton. El silencio reinó en el estadio durante los siguientes segundos. Segundos en los que su menudo cuerpo tembló involuntariamente y sin remedio frente a todos los presentes, a la par que respiraba de forma entrecortada con el sudor perlándole la frente. También sentía un leve mareo… Pero eso no fue todo. Porque un familiar sonido llegó hasta sus oídos.

Plop… Plop… Plop… De forma rítmica, cada varios segundos, sonaba. Tan pronto como pudo centrarse e ignorar esa forma en que su cabeza parecía haber dado vueltas momentos antes, posó la mirada en su preciada tinaja. Y lo vio. Había una pequeña fisura en su superficie y por ella, el agua que contenía había comenzado a filtrarse por él y caía al suelo.

Entonces tuvo un mal presentimiento… Se volvió nuevamente hacia su oponente, quien también parecía estar mirando con fijeza el minúsculo charco de agua vertido sobre el suelo. La sonrisa que durante todo el combate había lucido se había ampliado más aún, pero mostraba ahora un brillo más peligroso que antes. Debía de prepararse para cualquier cosa…


の Con Gaara の Estadio de Suna の
の Durante examen Jounin の
phoenix ⚓️




AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
1196

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ~ You could be loved again

Mensaje por Carrie_B el Vie 22 Dic - 17:22


«You could be loved again»
XIV. Por todo lo que se lucha


En aquella ocasión, la rapidez de su reacción no fue suficiente y la potente descarga terminó por darle alcance tras salir parapetada del suelo como un torrente de luz brillante. Por desgracia, el jutsu que ella había ejecutado segundos antes para tratar de anular el ataque del ninja de la Nube empezó a condensar los rayos hasta romper la conexión entre ellos y lograr extinguirlos. No estaba mal, pero... No es suficiente, rubita. ¿No sabes hacerlo mejor?

Entonces se percató de algo. A sus pies, algo líquido goteaba lentamente, manchando las baldosas destrozadas. Algo que salía de las fisuras que los rayos habían logrado abrir en la tinaja que portaba a su espalda, y que desde luego tenía muy poco que ver con la arena que Akiyama conocía. No la había visto usar la famosa técnica barrera de sangre que se suponía que había despertado el interés del Kazekage, y ahora comprendía por qué. Es agua. Lo que sea que haga, lo hace con el agua. Y, como bien sabía todo el mundo, el agua se encontraba en clarísima desventaja frente al elemento rayo...

Acabas de perder el combate.

Es una lástima, rubita —comentó, y sus ojos negros brillaron con cierta malicia conforme alzaba la mano del artefacto y éste comenzaba a emitir chispazos—. Pensaba que serías al menos la mitad de buena de lo que era él, pero está claro que no tienes lo que hay que tener. ¿Y tú se supone que eres alumna de Gaara del Desierto? El puesto de Kazekage debe de haberlo ablandado mucho...

Las chispas se hicieron más intensas, rodeando sus dedos y bajando hacia el codo con potentes chirridos. Solo de recordar aquella vez... Lo patético que se había sentido, lo inútiles que habían sido todos sus intentos de perpetrar aquella puñetera defensa de arena que parecía tener vida propia, y los huesos rotos que le habían obligado a permanecer semanas en el hospital. Por aquel entonces ya era uno de los chunnin más preparados de su Aldea y había durado cinco minutos escasos frente a aquel mocoso pelirrojo que apenas le llegaba por el hombro. ¡Un maldito gennin, y se lo había sacudido de encima como si solo fuese un simple estorbo! Pero ahora, aquella niñita de la Arena experimentaría la misma frustración que él había tenido que tragarse durante años. Mira bien, Gaara, el de la Defensa Absoluta... Voy a hacerla picadillo sin que pueda siquiera parpadear para defenderse.

Con un simple giro de su muñeca, el mecanismo se abrió y la piel de su puño pasó a ser de un cegador azul, justo antes de que se moviese a un lado y desapareciese en el aire. Un parpadeo después se encontraba ya detrás de Misao, que seguía dándole la espalda, y encajó el puño electrificado en el centro de la tinaja sin que la joven pudiese hacer nada por evitarlo.

¡Raiton: Atsukau no jutsu!


の Con Misao の Estadio de Suna の
の Durante examen Jounin の
phoenix ⚓️




The girl in the green scarf
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
500

Localización :
Coronando tu copa de helado de seis pisos

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ~ You could be loved again

Mensaje por SapphireDragon el Vie 22 Dic - 23:01


«You could be loved again»
XIV. Por todo lo que se lucha


— Pensaba que serías al menos la mitad de buena de lo que era él, pero está claro que no tienes lo que hay que tener. ¿Y tú se supone que eres alumna de Gaara del Desierto? El puesto de Kazekage debe de haberlo ablandado mucho...

Era la segunda persona que le decía aquello. Que era débil. Que no valía para ser ninja. Que no hacía honor a ser la kohai del mismísimo Kazekage de Sunagakure. Y como la primera vez que lo escuchó, las palabras se clavaron en su pecho y en su mente de una forma muy dolorosa. ¿Y si tenían razón? Llevaba un año practicando desde que habían descubierto el Kekkei Genkai que poseía, pero aún era incapaz de formularlo, no había logrado avanzar lo suficiente como para fusionar sus dos naturalezas y obtener la naturaleza hielo…

Tragó saliva con dificultad antes de agitar la cabeza con brusquedad, tratando de deshacerse de esos pensamientos. No era ni el momento ni el lugar para compadecerse de sí misma. El combate aún estaba a medias. Pero fue tarde cuando volvió a la realidad. Las chispas que emergían del dispositivo de su brazo parecían ya demasiado potentes y el muchacho volvió a desaparecer ante sus ojos con esa velocidad que antes había demostrado tener. Sus ojos no fueron capaz de seguirle el rastro por el estadio, pero sí sintió su presencia justo detrás de ella gracias al chakra que emanaba de él.

—¡Raiton: Atsukau no jutsu! —sus palabras quedaron ahogadas por el ensordecedor sonido de su electricidad concentrada, colisionando directamente contra la superficie de su tinaja y logrando que estallase en mil pedazos distintos.

El agua que contenía salió despedida en todas direcciones pero, un gran porcentaje se proyectó hacia su menudo cuerpo, empapando así su cabello y sus prensas. Sin embargo, ahí no acababa todo, pues debía de llevar consigo parte de las chispas eléctricas que el shinobi había utilizado para lograr su objetivo, provocando así que una pequeña parte de la corriente se transmitiera por todo su cuerpo despertando nuevamente una horrible sensación de dolor y de mareo. Tengo… tengo que alejarme ya o sino… pensó en lo que un jadeo ahogado emergía de entre sus labios. Efectivamente, Akiyama ya estaba cargando un nuevo golpe contra ella, uno que a duras penas pudo esquivar al dar un par de saltos hacia atrás.

No obstante, aquello tampoco fue suficiente. La risa cruel y victoriosa del ninja de la Nube resonó por todas partes en lo que se acercaba a gran velocidad hasta ella, con el puño alzado y decenas de rayos azulados y plateados resplandeciendo de forma amenazante envolviéndolo. Debía esquivarlo, pero su cuerpo no parecía querer responderle. Estaba completamente paralizada por culpa de esa corriente que aún se transmitía de forma continua por todo su cuerpo mojado. Apretó la mandíbula y cerró los ojos deslumbrada, preparada para recibir finalmente el golpe.

Uno… Dos… Tres… Cuatro… Los primeros segundos transcurrieron, pero no sucedió nada. El dolor que había aceptado que iba a sentir no llegó en ningún momento al final. De hecho, escuchó un grito de rabia por parte del contrario. ¿Qué estaba pasando? Tan pronto como volvió a abrir los ojos, parpadeó numerosas veces y se encontró con una densa capa de arena interponiéndose entre Akiyama y ella. Arena… ¿Acaso él…?

—¡El sexto combate ha finalizado! —escuchó como decía el árbitro alzando la voz mientras se acercaba a ellos con rapidez—. Joven, has ganado. Haz desaparecer esos rayos de inmediato —ordenó directamente al ninja de la Nube, con el ceño fruncido y semblante completamente serio.


の Con Gaara の Estadio de Suna の
の Durante examen Jounin の
phoenix ⚓️




AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
1196

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ~ You could be loved again

Mensaje por Carrie_B el Sáb 23 Dic - 16:15


«You could be loved again»
XIV. Por todo lo que se lucha


La tinaja estalló en pedazos, y el agua que contenía dentro salió disparada en todas direcciones, dejando a la muchacha casi completamente empapada. El estadio al completo emitió un grito de sorpresa, y Kankurō cerró un ojo con fastidio, antes de desviar la mirada hacia su hermano. Mierda... El combate estaba más que sentenciado. Todos los presentes lo habían comprendido al instante, aunque la expresión de Gaara permanecía completamente impasible. ¿Cómo es capaz de hacer eso? Si yo estuviese en su lugar, habría perdido los nervios...

Aún estaba centrado en el joven Kazekage, que observaba la pelea desde su asiento sin apenas mover un músculo, cuando escuchó el grito de horror. El ninja de la Nube había dado media vuelta y había asestado un potente puñetazo a Misao, que tuvo los suficientes reflejos como para saltar hacia atrás y esquivarlo por escasos milímetros. Sin embargo, su postura al aterrizar de nuevo sobre el suelo la dejaba en clara desventaja sobre el rubio, que había girado sobre sus propios pies y volvía a alzar el puño eléctrico por encima de sus cabezas. Estando completamente mojada y con esa violencia de carga... La va a matar. Si la toca, la va a matar. Sus dedos se cerraron con fuerza sobre la barandilla, incapaz de apartar la vista del combate. El ninja de la Nube descargó el puño, y el nuevo grito de los asistentes eclipsó todo el estadio.

En ese mismo instante, una columna de arena surgió del suelo a toda rapidez, gruesa como un muro de cemento, y se curvó hasta cubrir por completo a la joven. El puñetazo se estampó directamente contra ella, provocando un chirrido atronador que finalmente terminó por extinguirse conforme la arena se regeneraba una y otra vez a su alrededor. Kankurō tragó saliva y giró la cabeza hacia su hermano, cuya mano permanecía en esos instantes extendida en el aire. Gaara... Menos mal...

¡¡¡Condenada arena!!! —lo escucharon gritar, furioso, antes de que el árbitro se aproximase rápidamente para detener el combate. No obstante, en lugar de hacer lo que el jounin de la Arena le solicitaba, Akiyama lo apartó con un contundente empujón y avanzó de nuevo hacia Misao, pisando por encima de la arena que había comenzado a replegarse poco a poco—. Un combate no termina hasta que uno de los contrincantes se rinde o no puede tenerse en pie. Y yo voy a acabar el mío.

Con un rugido más propio de un animal que de una persona, levantó el puño y concentró su chakra hasta que las chispas eléctricas volvieron a iluminar sus nudillos, que se dirigieron una vez más hacia Misao a una velocidad casi imposible.

¡Estás muerta, rubita! —gruñó, descargando el golpe sobre ella con toda su rabia y toda su fuerza.

El suelo del estadio tembló, y las luces que iluminaban el campo parpadearon hasta consumirse por completo. Temari apretó los dientes y Kankurō se volvió rápidamente hacia Gaara.

¡Gaara, deberíamos...!

Pero lo único que quedaba sobre el enorme trono de piedra era el sombrero verde con el kanji del viento grabado en él.


***


La fuerza que ejercía sobre la arena era admirable. Podía sentirla incluso sin necesidad de tocarla, y estaba convencido de que, de haberse tratado de simple arena tomada del entorno, habría logrado destrozar el escudo. Por desgracia para él, su arena especial tenía sus propias particularidades, y la electricidad que la recorría pronto terminó reducida a leves chispazos aislados que no tardaron en extinguirse del todo. Las gradas, que habían quedado momentáneamente en silencio, volvieron a irrumpir en gritos y comentarios, tanto sorprendidos como entusiasmados por el giro de los acontecimientos.

Esto es un examen de ascenso —dijo, con los brazos cruzados sobre la túnica blanca de Kazekage. Sus ojos claros enfrentaron los del ninja de la Nube, cuyas venas parecían a punto de estallar de la tensión acumulada—. La Villa de la Arena no tolerará que haya muertos entre los participantes.

La Villa de la Arena se ha vuelto demasiado blanda —siseó, llevándose una mano al artefacto engarzado en su brazo y girándolo con un clic—. ¡Deberíais empezar por ahí!

Y, de repente, de su mano había emergido una espada eléctrica, larga e intangible, cuyo contorno vibraba cada vez que los rayos la recorrían. Gaara entrecerró los ojos y la arena salió disparada hacia delante, concentrándose en numerosos picos afilados que, a su misma vez, empezaron a concentrar parte de la electricidad que manaba de la gigantesca espada. El ninja rubio lanzó un grito de triunfo y se abalanzó sobre ellos, histérico, al mismo tiempo que la arena rebotaba los rayos directamente sobre él, y la arena que había entre ambos borboteó para levantarse en un nuevo escudo que los envolviese a ambos.

Sin embargo, no fue necesario. Antes de llegar a aproximarse un solo centímetro más, dos jounins de la Nube habían descendido al campo y se habían colocado a ambos lados del chunnin rubio, sujetándole ambos brazos. A sus pies, la arena había hecho lo mismo y le llegaba hasta la cintura, dejándolo completamente inmovilizado.

—Lamentamos mucho este incidente, Kazekage-dono —dijo uno de ellos, extinguiendo la espada de rayos con sus propias manos. Su tono no era de especial arrepentimiento, pero Gaara lo pasó por alto. Los ninjas del País del Rayo siempre habían sido excesivamente orgullosos—. Nosotros nos encargamos.

Gaara asintió secamente, y los dos hombres desaparecieron de un salto, llevándose al joven rubio consigo. Solo entonces, Gaara se ladeó hacia Misao, que aún se encontraba detrás de él. Sus ojos claros recorrieron las magulladuras en las piernas y los brazos, así como la quemadura del hombro, hasta que rápidamente los ninjas médicos de la Arena hicieron su aparición.


の Con Misao の Estadio de Suna の
の Durante examen Jounin の
phoenix ⚓️




Última edición por Carrie_B el Dom 24 Dic - 10:15, editado 1 vez


The girl in the green scarf
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
500

Localización :
Coronando tu copa de helado de seis pisos

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ~ You could be loved again

Mensaje por SapphireDragon el Sáb 23 Dic - 20:40


«You could be loved again»
XIV. Por todo lo que se lucha


Exclamaciones y gritos de advertencia y de horror llegaban de forma incoherente hasta los oídos de Misao. Resultaba complicado discernir nada si lo único que era capaz de escuchar con nitidez y de forma atronadora era su propio pulso. Pero frente a eso y al ruido de la muchedumbre se alzó el grito de rabia del shinobi de la Nube.

El enorme muchacho de piel tostada y cabellos rubios avanzaba peligrosamente hacia ella, haciendo caso omiso a la orden del árbitro. En esos ojos oscuros podía apreciar ese deseo de venganza y victoria, ese matiz mortífero que sentía hacia ella. Desde el inicio de aquel combate aquello había sido algo personal. Hacia ella, por ser quien era: la primera y única alumna del Kazekage de la Arena, contra quien claramente tenía un rencor guardado y acumulado de un enfrentamiento años antes.

Las chispas eléctricas volvieron a brillar en su puño, a cada segundo con más intensidad mientras pasaba por encima de la arena que unos segundos antes la había protegido. Su cuerpo seguía sin responder por el cansancio, por las heridas sufridas y por la parálisis remanente.

—¡Estás muerta, rubita! —le escuchó decir victorioso, mientras alzaba nuevamente el puño. En aquella ocasión, no apartó la mirada de Akiyama ni cerró los ojos cuando comenzó a realizar el movimiento.

¿Qué esperaba que sucediese? La verdad era que ni ella misma lo sabía. Una parte de si misma sabía que si las cosas debían ser así, nada podía hacer. Sin embargo, la otra esperaba que detuviesen aquello que no podía esquivar por sí misma dadas las circunstancias. Su pulso se había acelerado de forma alarmante frente a la incertidumbre de lo que fuese a suceder en los próximos cinco segundos y, finalmente, sintió que se le paraba el corazón de golpe cuando la arena volvió a alzarse para protegerla y una figura blanca contrastada con un cabello pelirrojo apareció de la nada no muy lejos de ella. Me ha salvado... Otra vez. ¿Qué clase de ninja era que ni siquiera podía defenderse y su propio maestro debía intervenir en el enfrentamiento? Agachó la cabeza, clavando su mirada violácea en las destrozadas baldosas de cemento del suelo. No era capaz de seguir observando la escena...

De hecho, a penas fue consciente de todo lo que sucedió en los siguientes minutos: el intercambio de palabras entre su oponente y Gaara, la llegada de los jounins de la Nube a tiempo para detener a Akiyama antes de llegar a atacar directamente al mismísimo Kage y su marcha llevándoselo consigo. Ni siquiera fue consciente de la aparición de los ninjas médicos hasta que sintió el toque de uno de ello en su brazo.

— Señorita, vamos a llevarla a la enfermería para atenderla, ¿de acuerdo? ¿Puede levantarse? —preguntó amablemente el más joven de los dos, con una mirada atenta y profesional.

Misao no llegó a responder. Se encontraba sentada en el suelo, completamente inmóvil desde hacía ya varios minutos. Miró sus piernas magulladas y algo mojadas, esas que previamente se habían negado a obedecer sus deseos de moverse. Se mordió el labio mientras hizo acopio de fuerzas y de voluntad, logrando finalmente moverlas. Ya incorporada y recibiendo el apoyo de sus curanderos, la sintió. Esa mirada.Su mirada. Una que no podía devolverle por la vergüenza que sentía.

Tragó saliva y sintió que sus ojos se humedecían mientras los dos ninjas médicos hacían una leve y respetuosa inclinación frente al Kage antes de dirigirse a la salida de la pista. Ahora mismo solo deseaba poder desaparecer.


の Con Gaara の Estadio de Suna の
の Durante examen Jounin の
phoenix ⚓️




AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
1196

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ~ You could be loved again

Mensaje por Carrie_B el Dom 24 Dic - 13:30


«You could be loved again»
XIV. Por todo lo que se lucha


Con bastante esfuerzo, Misao logró ponerse en pie para acompañar a los dos ninja médicos hasta la enfermería. No levantó la vista del suelo en ningún momento, ni siquiera cuando ambos se inclinaron respetuosamente ante él para despedirse. De hecho, cuando abandonó el campo ayudada por los mismos, le pareció que tenía los ojos demasiado húmedos.

...

—Maestro...

El jounin que ejercía de árbitro le dirigió una mirada insegura, buscando su aprobación antes de decidir si la competición debía o no continuar. Gaara desvió la vista hacia las dos entradas del campo, norte y sur, donde había que habían hecho aparición los ANBU de vigilancia en cuanto el ninja de la Nube había pretendido atacarlos, y al comprobar que ya estaban de nuevo en sus puestos entre las gradas asintió.

Continuad —concedió, antes de cerrar los ojos y desvanecerse, para luego volver a aparecer de nuevo sobre el palco del Kazekage.

Kankurō y Temari, que habían permanecido asomados al balcón en todo momento, se giraron hacia él. Lo observaron tomar asiento de nuevo y colocarse el enorme sombrero verde sobre la cabeza, antes de que la voz del árbitro anunciase los nombres de los siguientes contrincantes.


***


Inmediatamente después de que los dos curanderos abandonasen la enfermería, dejándola reposar un rato sentada sobre la camilla, Yuriko apareció con el rostro teñido de preocupación. Al ver la expresión contrita y defraudada de su hija —y tras comprobar que ninguna de las heridas que sufría revestía mayor gravedad—, suspiró quedamente y cerró la puerta tras de sí, dejando sobre el lado libre de la camilla la cesta que había llevado consigo. Recogió la camiseta marrón, y la falda empapada y sucia que le habían obligado a quitarse y, en su lugar, sacó de la cesta un sencillo vestido azul.

—Lo has hecho muy bien, Misao —opinó, mientras le ayudaba a metérselo por la cabeza, con cuidado de no alterarle las vendas que le habían colocado por el cuerpo. Estiró los pliegues de las mangas y la falda, antes de anudar en una lazada la banda del cinturón—. Deberías estar muy orgullosa de ti misma.

La joven continuó con la vista clavada en el suelo, sin decir nada. Dejó que su madre terminase de adecentarla y, entonces, sus puños se cerraron con fuerza sobre la tela azul.

—No es suficiente —musitó, en voz queda.

Yuriko frunció el ceño, apartándose para poder mirarla a los ojos. Tenía los hombros tan hundidos como si, más que un examen, hubiese perdido toda una guerra, y escondía la cara entre dos cortinas de espeso pelo rubio. Al obligarla a alzar la barbilla, se percató de que tenía los ojos húmedos, aunque se notaba que estaba haciendo un gran esfuerzo por no romper a llorar.

—Misao... —susurró, negando con la cabeza—. Hija, lo has hecho maravillosamente. Ha sido un gran combate, y no permito que pienses lo contrario. Si tu padre estuviese aquí, te aseguro que estaría muy orgulloso de cómo has luchado hoy.

Nada más escuchar aquello, la muchacha emitió un sollozo quedo y se rodeó las piernas con los brazos, ocultando el rostro contra sus rodillas. Su cuerpo tembló cuando las lágrimas afloraron finalmente y se deslizaron por sus mejillas de forma irremediable. Yuriko observó a su hija, compungida, antes de incorporarse y tomar asiento a su lado. Rodeó sus hombros con el brazo, obligándola a recostarse contra su pecho como cuando era pequeña, y le acarició los mechones de pelo rubio con los dedos.

—Deja de ser tan dura contigo misma —la riñó con dulzura—. Lo que has conseguido durante todos estos meses es digno de admiración, Misao. Así que, por favor, no quiero volver a oírte decir nada semejante, ¿de acuerdo? —La abrazó con más fuerza, suspirando de nuevo—. Nadie te está pidiendo que seas como él. Las circunstancias de Gaara-sama nunca han sido las mismas que las tuyas, Misao, y cada persona tiene su propio camino y su propio tiempo para recorrerlo. Y estoy segura de que tanto tu padre como él entienden eso a la perfección.

***

Aunque los dos siguientes combates habían sido bastante entretenidos —y uno de ellos, de hecho, había culminado con la victoria de uno de los aspirantes de su aldea, para regocijo de Kankurō—, ya no había sido capaz de quitarse de la cabeza la expresión de Misao al abandonar el campo de lucha. Le había visto las heridas y, aunque no era un ninja médico, la experiencia le había indicado que ninguna de ellas era especialmente grave. Sin embargo, lo que había leído en sus ojos sí que podía serlo. Porque no era solo tristeza por haber suspendido la tercera prueba. Era algo más, algo que no sabía definir pero que resultaba todavía más preocupante.

Temari también parecía haberlo notado. Por eso, cuando finalmente el examen de ascenso se dio por clausurado y Gaara hubo dado el pequeño discurso de cierre, fue ella quien se ofreció a recolectar todas las notas del examen y a llevarlas a su despacho.

¿Te marchas ya? —inquirió Kankurō, cuando toda la multitud comenzó a abandonar poco a poco el estadio. Antes de que Gaara pudiese responder, el marionetista esbozó una amplia sonrisa, llevándose ambas manos a la cintura—. Pues buena suerte. Recuerda todo lo que hablamos, ¿eh?

Le costó un poco llegar a entender a qué se refería, pero finalmente asintió y desapareció por los pasillos en dirección a la enfermería. Las pequeñas salas de atención primaria se ubicaban en el nivel más bajo del estadio, al fondo de un largo corredor, aunque para cuando llegó solo una continuaba ocupada. Gaara se detuvo justo enfrente, algo inseguro, y tras unos pocos segundos su mano giró el picaporte y entró a la habitación.


の Con Misao の Estadio de Suna の
の Durante examen Jounin の
phoenix ⚓️




The girl in the green scarf
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
500

Localización :
Coronando tu copa de helado de seis pisos

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ~ You could be loved again

Mensaje por SapphireDragon el Dom 24 Dic - 17:42


«You could be loved again»
XIV. Por todo lo que se lucha


Media hora después de haber sido llevada a la enfermería, todos sus rasguños y magulladuras habían sido curados; de hecho, apenas quedaba rastro alguno de ellos. A excepción, claramente de la herida de su hombro. Varias capas de venda la protegían ahora de cualquier roce o agente externo que pudiera infectarla, pero el dolor físico continuaba allí. Sentía el escozor y el picor que continuaba provocando en todo su brazo y apenas podía moverlo. No había llegado a preguntar cuánto tiempo tardaría en sanar aunque tampoco hizo falta, pues los propios ninjas médicos se encargaron de hacerle saber que en menos de un mes, si acudía periódicamente al hospital de Suna ya no llevaría la venda y no habría impedimento alguno en su movilidad. Podría continuar con sus labores como kunoichi de Arena, realizando misiones con su equipo. Permaneció en completo silencio ante sus palabras pues no sabia que decirles... ni siquiera sabía si debía seguir siendo ninja.

Apenas se hubieron marchado, una figura femenina apareció por la puerta. Ahí estaba su madre, con una clara expresión de preocupación dibujada en su semblante y quien no tardó en aproximarse a la cama donde estaba sentada y con un camisón blanco que le venía tres tallas más grande. Era lo único que los curanderos habían logrado encontrar como ropa de cambio para la mojada y rota que le habían obligado a quitarse.

Ninguna de las dos habló hasta que la fina tela de un precioso azul celeste acarició su cabello y su piel. Como si de un autómata se tratase, la muchacha movió y alzo los brazos con lentitud para poder ponerse el vestido con la ayuda de su madre.

—Lo has hecho muy bien, Misao —le escuchó decir suavemente. Se mordió el labio con fuerza mientras se dejaba adecentar por las cariñosas manos de Yuriko.

¿Bien? ¿Cómo se podía considerar que todo lo que había hecho hubiese estado bien si la única que había salido con alguna clase de herida durante ese enfrentamiento era ella? Le había atacado meditando cada movimiento, poniendo su mayor esfuerzo y voluntad en cada jutsu que ejecutaba, procurando utilizar el chakra adecuadamente. Había dado lo mejor de sí misma y el resultado había sido ese. Había quedado en evidencia frente a su propia Aldea y a las demás. Era la hija de Akira Ichijo y la alumna del mismísimo Kazekage. Había estado entrenando tanto o más que el resto para lograr hacerse más fuerte, para controlar las dos naturalezas que poseía y poder utilizar la técnica barrera de sangre con la que había sido bendecida. Pero hasta la fecha solo era capaz de utilizar las naturalezas Suiton y Fuuton por separado... Seguía siendo incapaz de fusionarlas para lograr el elemento Hielo.

No es suficiente —su voz era apenas un susurro, pero en ella se podía apreciar lo hundida que estaba.

Además, ella era su madre. No iba a decirle que todo lo que había hecho había sido un desastre, ¿verdad? Solo estaba tratando de animarla. Tragó saliva con cierta dificultad por la presión que sentía en el pecho y el nudo que parecía no querer deshacerse en su garganta.

“Está claro que no tienes lo que hay que tener. ¿Y tú se supone que eres alumna de Gaara del Desierto?”

Akiyama no había sido el primero en decirle algo semejante. Varios meses atrás, cuando el complot de aquel Venerable Anciano se puso en marcha para liberar al Ichibi con el fin de deshacerse de Gaara, una de las kunoichis que habían sido contratadas y contra la que se había enfrentado en un intento de regresar junto al pelirrojo le había dicho algo semejante.

“¿Y tú eres la alumna del mismísimo Kazekage? La verdad es que eres muy poquita cosa, ¿no? Que desaprovechado está ese Kekkei Genkai en alguien como tú…”

Sus ojos se humedecieron al recordar, amenazando con dejar escapar algunas lágrimas. En vista de todo lo acontecido, ahora no veía motivos para negar ambas afirmaciones. Sentía completamente que aquello era cierto. De hecho, demostrado había quedado cuando también la atraparon en un genjutsu del que por poco no logra despertar. Soy demasiado débil...

Sin embargo, esos esfuerzos que había hecho por no romper a llorar se vieron truncados por ciertas palabras que pronunció su madre.

— Si tu padre estuviese aquí, te aseguro que estaría muy orgulloso de cómo has luchado hoy.

Papá... El rostro de Akira, con una sonrisa cariñosa y paternal apareció en su mente. Un gemido ahogado al recordarle de esa forma escapó de entre sus entrecortados labios, mientras los enormes lagrimones se deslizaban por sus mejillas. A cada segundo que pasaba, se sentía más diminuta en esa cama, en esa habitación, razón por la que se abrazó con fuerza las piernas y escondió el rostro entre sus rodillas.

Percibió el peso ajeno sobre el colchón de la cama, a su lado, antes de que la calidez y el cariño del abrazo de su madre la envolviese y arropase por completo. Escondió el rostro totalmente enrojecido y lloroso contra su pecho, en lo que sus hombros continuaban sacudiéndose y temblando por el llanto.

—Nadie te está pidiendo que seas como él. Las circunstancias de Gaara-sama nunca han sido las mismas que las tuyas, Misao, y cada persona tiene su propio camino y su propio tiempo para recorrerlo. Y estoy segura de que tanto tu padre como él entienden eso a la perfección.

Los segundos pasaron y, finalmente, pareció que la joven kunoichi se calmaba. Tragó saliva otra vez mientras daba vueltas y vueltas a lo que Yuriko acababa de decirle.

¿De verdad? ¿De verdad lo entienden? No soportaré haberle defraudado... O que piense que ha sido una pérdida de tiempo entrenarme.

————————

Antes de marcharse de la pequeña habitación de atención primaria, Yuriko le propuso a su hija que, cuando se encontrase con algo más de fuerza, regresase a las gradas junto a Hayami. El combate que había dejado a medias no era el de Kaito, por lo que o bien en esos momento estaba teniendo lugar o bien sería e último de todos. Supo de sobra que ella estaba en lo cierto respecto al decir que a su compañero le haría mucha ilusión que fuese a verle. Pero seguía sin ser capaz de salir de allí. Deseó de verdad que lograse ganar su combate, siendo así que uno de los tres componente del Equipo 3 lograse convertirse en jounin.

Con un suspiro, Misao terminó por levantarse de la cama, sintiendo finalmente el suelo bajo sus pies. Aun tenía esa horrible sensación de la electricidad recorriendo cada centímetro de su cuerpo y lograba que sus piernas temblasen . Por esa misma razón, se obligó a sí misma a caminar por toda la estancia, en un intento de que se desvaneciese de una vez por todas.

Varios minutos después de haber logrado su objetivo, se acercó a la pequeña ventana circular. No había mucho que ver al encontrarse en un piso bajo, pero aún así su mirada cansada se perdió a través del cristal mientras apoyaba la frente sobre el cristal. Sin embargo, los pocos pensamientos en los que volvía a dar vueltas a las palabras de su madre se vieron interrumpidos por el chasquido del picaporte al ser abierto y unos suaves pasos entrando en la habitación.

Tan pronto como sus ojos se volvieron y fijaron en la persona que acababa de entrar, la sorpresa se plasmó e su rostro mientras un súbito rubor encendió sus mejillas.

Ga-Gaara-sama... —musitó a la par que se inclinaba en un respetuoso gesto. Sin embargo, cuando volvió a erguirse, lo único que se vio capaz de hacer fue rehuir la mirada ajena y abrazarse a sí misma. Era la primera vez que se veían a solas desde hacía dos o tres meses y ahora tenía miedo de ver la decepción o la completa indiferencia en sus ojos azules.


の Con Gaara の Estadio de Suna の
の Durante examen Jounin の
phoenix ⚓️




AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
1196

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ~ You could be loved again

Mensaje por Carrie_B el Lun 25 Dic - 15:20


«You could be loved again»
XIV. Por todo lo que se lucha


Nada más entrar, localizó a la joven kunoichi al fondo de la sala, junto a la única ventana circular de la estancia. Sus miradas se encontraron durante un incómodo segundo, hasta que ella volvió a desviarla y a rodearse el cuerpo con los brazos en un gesto que le resultaba demasiado familiar. Como si tratase de mantener unidos todos los pedazos de sí misma que se habían ido fraccionando por culpa de... ¿qué? Sus ojos claros la estudiaron en silencio mientras ella se esforzaba por permanecer con la vista clavada en el suelo.

Muy despacio, el joven Kazekage cruzó la habitación hasta ponerse a su altura. Los ninja médicos habían hecho un buen trabajo, y la única venda que se apreciaba bajo la tela azul del vestido seguramente correspondería a la quemadura que le había visto antes en el hombro. Era un alivio saber que estaba bien, al menos en lo que respectaba a la salud física, pero esa expresión... Parece triste otra vez.

Tal vez debería haberse esforzado más por intentar hablar antes con ella. En esos dos meses, tan solo habían coincidido en un par de ocasiones durante la asignación de misiones, y ni siquiera había tenido tiempo de concertar otro entrenamiento. Las noticias que continuaban llegando desde Konoha sobre el avance de los Akatsuki por determinados territorios resultaban tan preocupantes que Gaara se había visto obligado a solicitar la colaboración de las cinco grandes naciones ninja, aunque por el momento sólo la Villa de la Hoja había mostrado su conformidad con respecto a sus peticiones. Ni el Tercer Tsuchikage, ni la Quinta Mizukage, ni tampoco el Cuarto Raikage habían dado señales de vida, lo cual resultaba preocupante. Y, por si fuera poco, la traición del anciano Jōseki había sembrado en Suna la semilla de la sospecha. Ahora no solo tenemos enemigos fuera de nuestras fronteras. También tenemos que lidiar con nuestros propios demonios internos...

Ciertamente, no había tenido tiempo material para darle demasiadas vueltas. Siempre había una reunión a la que debía asistir, unas instrucciones pendientes de ser aprobadas, una supervisión de los nuevos trabajos de refuerzo en las fronteras, una petición que contestar, una misión que asignar... Habían sido unos meses extenuantes. Pero tampoco había logrado olvidar lo que había sucedido en la frontera, después de que Misao se librase del influjo de la ninja de la flauta.

"Bueno, ella te ha abierto sus sentimientos. Ahora tú deberías hacer lo mismo" le había dicho su hermano, repantingado cómodamente sobre una de las butacas de su despacho. Después de ver la cara de estupor de Gaara, había soltado una insultante carcajada y se había revuelto el pelo castaño. "Claro, hombre. ¿Qué te crees, que las mujeres son adivinas? Además, tampoco es que seas una persona muy expresiva, hermanito... Si no le dices nada, ¿cómo quieres que sepa que tú sientes lo mismo?". ¿Yo... siento lo mismo? Kankurō parecía tenerlo sumamente claro, pero... ¿y él? ¿Cómo se podía saber eso? Hasta el momento había logrado comprender más o menos el concepto de amistad, que era lo que suponía que existía entre ellos... pero aquello era algo distinto. Algo con lo que nunca hasta el momento había tenido que lidiar, y resultaba un tanto confuso. Y abrumador. Sobre todo abrumador.

Ha sido un buen combate —murmuró, rompiendo el tenso silencio que se había adueñado de la habitación. Al ver que Misao parecía encogerse un poco más sobre sí misma al escuchar su comentario, se giró totalmente hacia ella, serio—. ¿Qué ocurre?


の Con Misao の Estadio de Suna の
の Durante examen Jounin の
phoenix ⚓️




The girl in the green scarf
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
500

Localización :
Coronando tu copa de helado de seis pisos

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ~ You could be loved again

Mensaje por SapphireDragon el Lun 25 Dic - 23:30


«You could be loved again»
XIV. Por todo lo que se lucha


De entre todas las personas que habría podido esperar que apareciesen por la puerta de aquella pequeña sala donde la habían dejado -y la verdad es que se había imaginado a Kaito y a Hayami dejándose caer por ahí-, el pelirrojo era el último de todos. ¿Por qué? A fin de cuentas, a pesar del tiempo que había transcurrido, seguían siendo sensei y kohai, ¿no? Y él mismo había bajado desde el palco en el que estaba para detener al shinobi de la Nube que tenía una clara intención de dar su golpe de gracia contra ella… Uno que nadie dudaba que habría provocado su muerte sí o sí.

Escuchó cómo la puerta era cerrada y esos pasos lentos y calmados se dirigían directamente hacia ella. Tragó saliva con cierta dificultad antes de morderse con cierta fuerza el labio inferior. Las manos que se habían quedado a ambos lados de su cuerpo mientras sus propios brazos la envolvían para abrazarse, se aferraron con fuerza a la suave tela de su vestido azul. Sentía que el corazón le latía desbocado en el pecho y los nervios recorrían cada centímetro de su dolorido y agotado cuerpo. Cuando finalmente Gaara llegó a su altura, se atrevió a alzar ligeramente la mirada, comprobando de esa forma que mantenía sus ojos azules posados en lo que podía verse a través de la ventana circular.

¿Y ahora qué? El silencio resultaba incómodo y extraño… algo que nunca antes les había sucedido. ¿Debía decir algo? Porque si era así, si ella debía dar el primer paso, no se veía con fuerza alguna. Solo era capaz de recordar lo que acababa de vivir en el centro de aquel estadio lleno de gente. El dolor de sus heridas y la frustración de que cada ataque que planeaba no sirviese absolutamente de nada. A pesar de haberle estado dando vuelta a lo que su madre le había dicho, que las circunstancias de Gaara y las suyas eran completamente diferentes, sentía que todo su trabajo y esfuerzo no habían sido suficiente… Sí, quizás había avanzado en el control con el elemento Suiton pero seguía sin controlar su Kekkei Genkai, sin controlar lo más importante.

- Ha sido un buen combate -le escuchó decir entonces.

Su cuerpo reaccionó de forma inevitable, encogiéndose de forma notable. Aunque sabía que no iba con mala intención, sus palabras resultaron verdaderamente dolorosas. ¿Él también lo está diciendo solo para animarme? La verdad era que siempre había sabido que todo lo que Gaara decía era lo que realmente pensaba, pero en aquel no creía que lo dijese en serio. Notó entonces como el muchacho se volvíay posaba su mirada sobre ella.

- No es cierto. No ha sido un buen combate. Ha sido un completo desastre -barbotó en un principio con la voz queda-. Todo lo que hice no sirvió, no le hice ni un solo rasguño. Fui descuidada y dejé que encontrase mi punto débil… Tenía una ventaja y no supe aprovecharla. Si logro ni eso… ¿Cómo me puedo considerar buena kunoichi? -su voz cada vez temblaba más, amenazando con quebrarse para dejar paso al llanto-. Quizás no debería serlo… -terminó añadiendo, encogiéndose un poco más sobre sí misma-. Poseo una técnica barrera de sangre y no he conseguido… nada.

El escozor regresó de nuevo a sus ojos violetas, que se apresuró a cerrar con fuerza mientras apretaba con fuerza la mandíbula. A cada segundo que transcurría, se sentía más inútil y más pequeña. No quería que él la viese así… Pero era con el único al que se sentía capaz de decírselo.


の Con Gaara の Enfermería の
の Tras el examen Jounin の
phoenix ⚓️




AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
1196

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ~ You could be loved again

Mensaje por Carrie_B el Mar 26 Dic - 10:50


«You could be loved again»
XIV. Por todo lo que se lucha


—No es cierto —rebatió la muchacha, aún con la cabeza gacha y los brazos fuertemente cerrados alrededor de su cuerpo—. No ha sido un buen combate. Ha sido un completo desastre. Todo lo que hice no sirvió, no le hice ni un solo rasguño. Fui descuidada y dejé que encontrase mi punto débil… Tenía una ventaja y no supe aprovecharla. Si logro ni eso… ¿Cómo me puedo considerar buena kunoichi?

Su voz empezó a quebrarse. Al percatarse de ello, Misao se encogió todavía más sobre sí misma, como si estuviese buscando desaparecer en su propio interior.

—Quizás no debería serlo… —musitó al final, apretando los labios para contener las lágrimas—. Poseo una técnica barrera de sangre y no he conseguido… nada.

Gaara la observó en silencio. Parecía realmente rota por todo lo que había sucedido en el combate contra el ninja de la Nube, y oírla hablar de un modo tan despectivo sobre sí misma resultaba incluso doloroso. "¿Cómo me puedo considerar buena kunoichi?". ¿De verdad había llegado hasta el punto de plantearse su propia vía ninja?

Hasta aquel día en Konoha, él jamás había perdido un solo combate. Daba igual lo fuertes o superiores que pudiesen ser sus contrincantes: chunnins, jounins, asesinos especiales del ANBU, el propio Maestro Kazekage... Nunca habían logrado hacerle ni un solo rasguño. Y, sin embargo, un simple gennin tan caótico y destalentado como Naruto había conseguido reducirlo incluso bajo su forma perfecta. Fue la única vez. Había sido la única vez en toda mi vida, y aún así... También había sido la única ocasión en la que verdaderamente había aprendido algo. La única que lo había vuelto mucho más fuerte.

No siempre se puede ganar un combate. Pero siempre se puede aprender algo nuevo. Lo había visto en Naruto. En cómo, combate a combate, ese chico desgarbado e inútil al que Gaara no habría mirado dos veces seguía subiendo de nivel, sin importar quiénes fuesen sus adversarios. Es fuerte de verdad porque tiene algo importante que proteger, y porque cree en su propio camino. Cree tanto que nadie puede luchar contra un sentimiento de ese calibre.

Eso era lo que ella debía entender en aquellos instantes.

¿En qué pensabas cuando estabas luchando? —Sus ojos claros se enfrentaron a los de la muchacha, que alzó la cabeza hacia él con gesto de sorpresa y las lágrimas a punto de rodar por sus mejillas—. ¿Para qué quieres dominar una técnica barrera de sangre?


の Con Misao の Enfermería の
の Durante examen Jounin の
phoenix ⚓️




The girl in the green scarf
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
500

Localización :
Coronando tu copa de helado de seis pisos

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ~ You could be loved again

Mensaje por SapphireDragon el Mar 26 Dic - 11:57


«You could be loved again»
XIV. Por todo lo que se lucha


En el punto en el que se encontraba, Misao ya no sólo dudaba de su camino ninja, sino también de ella como persona. Había tratado no pensar demasiado en ciertas cosas ocupándose con las misiones que les iban llegando, continuando con el trabajo en el restaurante familiar pero… Siempre había momentos libres en los que pensar era inevitable. Seguía sintiéndose responsable de que su padre hubiese sido asesinado puesto que ella le había entregado aquel suero con droga para investigar, algo de lo que Temari y Kankuro podrían haberse ocupado relegando la investigación a alguien de su confianza.

Pero no solo eso. Creía que la decisión de decirle a Gaara la verdad, en lo alto de la formación rocosa que suponía una barrera natural para Sunagakure, había sido la causante de que no hubieran tenido más entrenamientos. ¿Qué clase de persona le decía a su maestro que estaba enamorada de él y le besaba sin previo aviso? Y ya no sólo a su maestro, ¡sino a la figura más importante de toda la Aldea de la Arena! Bien sabía que después de todo lo acontecido era completamente normal que no pudieran verse. Había muchas cosas de las que debería ocuparse. Pero quizás había tenido esa pequeña esperanza de poder hablar aunque fuesen cinco minutos. Podría haber sido ella misma la que pidiese cita para verle en su despacho… pero supuso que ya tendría más que suficiente como para tener que lidiar con sentimientos ajenos que no eran correspondidos de esa forma.

Además, seguía teniendo miedo. Miedo de que algún día sucediese algo muchísimo peor y no pudiese estar a la altura de las circunstancias. Miedo de ser débil e inútil, de no poder ayudar, de quedarse rezagada. De ser un estorbo. De quedarse sola…

- ¿En qué pensabas cuando estabas luchando? ¿Para qué quieres dominar un técnica barrera de sangre? -La voz de Gaara volvió a resonar con su habitual parsimonia por la estancia, mientras mantenía la mirada fija en ella.

La joven kunoichi parpadeó varias veces después de abrir los ojos, sorprendida. ¿Para qué? Los minutos pasaron mientras buscaba qué decir. Esa era una buena pregunta. En un inicio fue porque era una habilidad que no muchos poseían, lo veía como algo a lo que sacar provecho para ser más fuerte como ninja. Y en esencia, esa seguía siendo la razón.

- Para ser más fuerte -terminó musitando con voz queda, mientras soltaba uno de sus costados y se frotaba con cierta fuerza los ojos y truncando así cualquier posibilidad de que las lágrimas pudieran escapar de sus ojos sin permiso alguno-. Para ser útil y ser una buena ninja de la Arena. Para ser digna de ser considerada tu alumna o hija de mi padre…

Hacía muchos meses desde el primer entrenamiento juntos, de ese en el que viajaron al asentamiento del Clan cercano a la frontera con el País del Río. La noche después de haber logrado el principal objetivo de aquella misión, Misao le había dicho que lo más importante para un ninja era tener algo que proteger, que ese debería ser el camino ninja que todos deberían tener. Sin embargo, ella misma se había olvidado de aquello. Había perdido de vista su propio camino mientras intentaba mejorar y lograr dominar su Kekkei Genkai. Algo de lo que no se había dado cuenta y seguía sin percatarse.


の Con Gaara の Enfermería の
の Tras el examen Jounin の
phoenix ⚓️




AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
1196

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ~ You could be loved again

Mensaje por Carrie_B el Mar 26 Dic - 14:04


«You could be loved again»
XIV. Por todo lo que se lucha


—Para ser más fuerte. Para ser útil y ser una buena ninja de la Arena. Para ser digna de ser considerada tu alumna o hija de mi padre…

Así que es eso... La miró largamente, a la par que ella se esforzaba por eliminar los rastros de lágrimas que amenazaban con salir de un momento a otro. Útil. Ahora le parecía una palabra tan extraña para referirse a un ser humano... Como si se tratasen de meras herramientas que debían funcionar adecuadamente para cumplir su cometido. ¿Eso era aún lo que significaba ser un buen ninja de la Arena? ¿Ser fuerte y ser útil?

¿Crees que eso es lo único que te convierte en alguien útil? —Pese a no pretenderlo, sus palabras sonaron demasiado amargas. Demasiado duras. Porque comprendía demasiado bien ese modo de pensar, y todo el daño que podía causar si seguía llevándolo al extremo. Porque, aunque las cosas estaban empezando a cambiar en Suna, todavía se escuchaba aquello de "Gaara, el arma más poderosa de la Villa de la Arena". No quería que Misao cayese en los mismos errores pasados que él—. ¿Desde cuándo has empezado a cosificarte?

Aquello la pilló completamente por sorpresa. La vio tragar saliva, pálida y con los labios temblorosos, intentando encontrar algo que responder. Sin embargo, las palabras parecían resistirse a salir de su boca. Gaara cerró los ojos durante unos breves instantes, antes de abrirlos de nuevo para continuar.

Poseer una barrera de sangre no te vuelve más útil o más fuerte. Solamente es una herramienta más, como puede serlo un kunai o un jutsu específico. He visto grandes Kekkei Genkai derrotados por ninjas que ni siquiera dominaban más de un simple elemento. De modo que no busques excusas absurdas, —Su voz sonó dura y realista, aunque su rostro continuó tan impasible como siempre—, has perdido porque has luchado por las razones equivocadas. Te has dejado llevar por el miedo, y en un combate eso es lo mismo que ponerse una venda sobre los ojos y luchar a ciegas.

La afirmación hizo que la muchacha se encogiese todavía más, como si acabase de recibir una bofetada, pero permaneció callada. Gaara desvió la vista hacia la ventana, tras la cual varios niños estaba jugando a lanzarse unos aros de metal. Sé de lo que hablo. Sé lo que es luchar con miedo constante. Buscar siempre la aprobación de los demás para probar tu valía, o ratificar tu propia existencia a base de luchar solo por uno mismo... En el fondo, el sentimiento de vacío que generan es casi igual.

Poseo una técnica barrera de sangre que controlo prácticamente desde que nací. Nunca perdí ni un solo combate, ni siquiera contra los ANBU de mi padre. Mis hermanos eran incapaces de llevarme la contraria, e incluso Baki se resistía a darme órdenes por miedo a que eso pudiese enfadarme. Todo el mundo decía que era intocable, y que nadie iba a lograr derrotarme jamás.

El simple recuerdo de todo aquello le hizo esbozar una débil sonrisa triste, apartando la vista a un lado. Aún era capaz de verle allí, tirado a pocos metros de él, con la barbilla en el suelo y la cara llena de sangre, polvo y rasguños. Había sentido tanto pánico al verle acercarse y saber que no podría defenderse de él... Su arena ya no estaba. No había nada entre ellos, nada que pudiese protegerlo. Estaba totalmente expuesto ante aquel chico rubio que podía acabar con su vida. Después de todos esos años, después de todo el sufrimiento y todos sus esfuerzos... Era tan aterrador como irónico.

Todos lo decían. El niño prodigio de la Villa de la Arena. El arma definitiva.

El monstruo.

Era la definición perfecta de ninja para los estándares de la Arena. Y me derrotó alguien a quien todos habían considerado un inútil y mediocre, sin una pizca de talento. Alguien que, según esos estándares, jamás habría podido ser considerado como un ninja. —Su mirada volvió a la de la muchacha, que escuchaba casi sin pestañear—. Porque él tenía algo verdaderamente importante que proteger. Y ese sentimiento es más poderoso que cualquier Kekkei Genkai. Tú solías saberlo —dijo, en referencia a lo que la propia Misao le había dicho ya meses atrás, en el País del Río—. ¿Qué ha cambiado para que lo hayas olvidado?


の Con Misao の Enfermería の
の Durante examen Jounin の
phoenix ⚓️




The girl in the green scarf
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
500

Localización :
Coronando tu copa de helado de seis pisos

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ~ You could be loved again

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado
AvatarCamposContacto

Volver arriba Ir abajo

Página 10 de 15. Precedente  1 ... 6 ... 9, 10, 11 ... 15  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.