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~ You could be loved again

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~ You could be loved again

Mensaje por SapphireDragon el Lun 24 Abr - 23:04

Recuerdo del primer mensaje :


«It is possible...»
«You could be loved again»


Hacía poco que Sunagakure había encontrado a su nuevo Kazekage. Quizás el más joven que se había visto hasta el momento en ese puesto. Gaara del Desierto, el Jinchūriki que portaba el Bijū de una cola, el temido Shukaku, tenía ese privilegio.

Había logrado alcanzar uno de los sueños que se había propuesto cumplir tras conocer a Naruto durante los Exámenes Chūnin. El joven de grandes ojos azules y cabello rubio alborotado comprendía su dolor, por todo lo que había pasado. Sin embargo, había escogido esforzarse en ser buena persona y hacer ver que podía ser alguien; justo lo contrario a lo que él había hecho: cerrarse sobre sí mismo, perder la esperanza en todo y todos, dejando que el odio le carcomiese por dentro, consumiéndole. Pero le había abierto los ojos con su amabilidad y el esfuerzo, con esa sonrisa que le mostró incluso después del enfrentamiento que los había dejado a ambos agotados y casi destrozados. Le debía mucho… Pero no solo a él. Sino a todas aquellas personas a las que había causado dolor y agonía cuando no era capaz de controlar a Shukaku en su interior.

Por supuesto, aún quedaban personas reticente a ese cambio. No les gustaba que alguien que albergaba a un poderoso Bijū estuviera al mando, que fuera el responsable de su seguridad. De hecho, mucho de los ninjas que conformaban el cuerpo de Sunagakure también dudaban de que aquello hubiera sido la elección acertada. Gaara era consciente de que, a pesar de haberse convertido en Kazekage, aún debía ganarse la confianza de su pueblo. Y lo haría.

No aspiraba más que a la aceptación. No esperaba tampoco que pudiera llegar a interesarle a nadie de otra forma diferente a una relación laboral… O fraternal. Ni siquiera creía que el mismo pudiera desarrollar sentimientos por otra persona más lejos de eso. Sin embargo, se sorprendería de ello cuando Misao, la hija de uno de los miembros del Consejo, que se encontraría reunido, irrumpiese repentinamente con el único objetivo de traerle unos documentos a su padre. El resto de miembros vería aquello con malos ojos pero el joven pelirrojo, sencillamente, le quitaría importancia.

Avergonzada por lo sucedido, la joven se presentaría después en su despacho para pedir disculpas educadamente, momento en el que esta curiosa historia daría comienzo.


«PERSONAJES»
«17 años の Kazekage の Carrie_B»
«Gaara del Desierto»

«17 años の Ninja の SapphireDragon»
«Ichijō Misao»


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Última edición por SapphireDragon el Mar 29 Ago - 17:46, editado 2 veces


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Re: ~ You could be loved again

Mensaje por SapphireDragon el Sáb 9 Sep - 19:05


«You could be loved again»
IV. Bailarina de agua y viento


Los segundos pasaron lentamente desde que se incorporó y tartamudeó aquella única palabra de forma ronca hasta que el el Kazekage se volvió hacia ella. Había apreciado ese semblante pensativo en el perfil de su rostro antes de que sus miradas se encontrasen. Parecía estar analizándola, queriendo comprobar su estado. Su preocupación solo consiguió que se sonrojase más aún y posase los ojos en su propio regazo, siendo incapaz de mantenerlos en los azules de él, por mucho que desease hacerlo.

Y-Yo... — comenzó a decir la muchacha, pasando la legua por sus cortados y secos labios. Carraspeó también para aclararse la garganta y la voz—. Me encuentro mucho mejor. Aún... algo cansada, pero no debe preocup--- —su frase se quedó a medias, pues se vio interrumpida por la entrada de una muchacha de su misma edad.

Una preciosa sonrisa estaba dibujada en sus finos labios, incluso después de mostrar su sorpresa al encontrarla ya despierta. Se percató del botijo y el plato que traía con ella. No fue mucho lo que el delicioso olor tardó en llegar a sus fosas nasales y logró que su estómago se quejase. Con un movimiento algo lento, Misao echó a un lado la manta con la que había estado cubierta para poder incorporarse y acercarse a la pequeña mesa donde había depositado todo aquello.

No le pasó desapercibido el hecho de que la joven, entre el resto de asientos que había libres, escogiese el que estaba al lado del pelirrojo. Incluso una pequeña miradita que le echó, sin perder esa sonrisa. Inevitablemente, mientras ya se sentaba frente a su comida, sintió un pequeño aguijonazo en el pecho por ese mismo motivo. Se sintió algo confusa, sin comprender porqué esa reacción al principio, para luego pensar para sí: No debería importarme que se sentase junto a él... Y entonces se sorprendió queriendo ser ella la que pudiera estar sentada a su lado, más cerca. Bajó la mirada, avergonzada de si misma, mientras tomaba el botijo para darle varios largos tragos y saciar de una vez su sed.

No... No tiene nada que agradecerme —dijo secándose con cuidado la boca, negando con la cabeza, sonrojándose nuevamente y sonriendo algo nerviosa—. Es un placer haber podido ayudar, de verdad... —se apresuró a decir con un gesto apurado de modestia.

Hizo una leve inclinación con la cabeza, manteniendo las manos sobre su regazo, hacia la hija del Jefe del Clan Sakyuu, antes de que sus ojos azules volvieran a posarse en la imponente figura del Kazekage cuando se incorporó.

Sí... No os preocupéis, maestro. Y... muchísimas gracias por todo —hizo una nueva inclinación en su dirección, antes de verle dirigirse hacia la salida de la tienda. No fue mucho lo que Haruka tardó en incorporarse, disculpándose con esa enorme sonrisa en los labios aún, alegando que iba a acompañar a Gaara en aquello que fuese hacer.

De esa forma, Misao volvió a quedarse sola en la tienda. Tomó cuidadosamente el cubierto entre sus dedos y comenzó a remover un poco su comida, mirándola fijamente con algo de desgana. ¿Por qué...? ¿Por qué ver a la muchacha interesada en su maestro la desanimaba tanto? Dejó escapar un suspiro antes de comenzar a comer, aunque ahora con menos apetito del que parecía haber tenido antes.


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Última edición por SapphireDragon el Mar 12 Sep - 19:49, editado 2 veces


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Re: ~ You could be loved again

Mensaje por Carrie_B el Dom 10 Sep - 20:37


«You could be loved again»
IV. Bailarina de agua y viento


—Sí... No os preocupéis, maestro. Y... muchísimas gracias por todo —musitó la muchacha, con una respetuosa inclinación.

Gaara asintió, abandonando la tienda. Tora le había dicho antes que poseían tres aves para mantener comunicación regular con la villa y, aunque una de ellas todavía se encontraba en Suna, podía utilizar cualquiera de las otras dos para enviar su informe.

El asentamiento del clan Sakyuu formaba una especie de U irregular bordeando el extremo sur del oasis, y estaba enteramente formado por tiendas de lona de color marrón arena. Todas las tiendas se disponían en líneas paralelas para conformar calles y callejones, aunque la vía principal era sin duda la más amplia de todas ellas. No contaría con más de medio kilómetro de largo, y la arena pálida del desierto se entremezclaba aquí y allá con matojos aislados de hierbas amarillentas.

No llevaba recorrido ni medio camino cuando detectó unas tenues pisadas a su espalda. El viento y el sonido constante de los tambores habían sido suficiente como para camuflarlas, pero la vibración en la arena del suelo era inconfundible. Detuvo su avance, preparado para reaccionar en caso de ser necesario —aunque parecía improbable, desde niño se había acostumbrado a permanecer alerta—, pero le bastó ladear la cabeza para reconocer a lo lejos a Haruka, la hija de Tora. Esperó pacientemente hasta que ella le dio alcance y le dirigió una mirada inquisitiva.

¿Sucede algo?

—¡Oh no, no! —respondió enseguida, sacudiendo las manos—. Todo está bien. Misao-chan está bien, prefería dejar que comiese tranquila para que pudiese seguir descansando. Es que... no sabía si iba a saber encontrar la pajarera, así que he pensado en acompañarle.

Gaara no dijo nada. En realidad, la pajarera se encontraba justo al final de la calle principal, al cobijo de cuatro gruesas palmeras, así que no tenía pérdida... pero suponía que decir eso en voz alta seguramente no sería lo más adecuado, por lo que se limitó a asentir con un leve cabeceo y a continuar la marcha junto a ella.


***


Las noches en el desierto siempre eran frías e inhóspitas, con bruscos descensos de las temperaturas y vientos huracanados que construían y destruían las dunas a placer. Sin embargo, en aquella zona tan próxima a la frontera con el País de los Ríos, el clima parecía sufrir un alto permanente. Era extraño, pero aún así le resultaba agradable. Familiar.

Hacía rato que el sonido de los tambores había cesado, y el silencio y la calma habituales habían vuelto a adueñarse del desierto. Allí no había tantas formaciones rocosas como en Suna, pero aún así Gaara se las había apañado para encontrar una formación lo suficientemente alta como para tener una vista panorámica de todo el oasis. No es que necesitase de una especial vigilancia, pero siempre le habían gustado los lugares altos. Quizás por costumbre, o quizás porque normalmente solían estar poco transitados y eran perfectos para pensar con tranquilidad.

Y si había algo que requería aquella técnica, sin duda era eso: tranquilidad y silencio. Nunca la había ejecutado a una distancia semejante, pero dado que lo único que se interponía en su camino era una basta extensión de desierto, no tendría por qué suponerle ningún problema. Sólo debía estar atento a la canción de la arena y a la información que le susurraba cada vez que la brisa arrastraba los diminutos granos, y cuando estuviese seguro de la posición exacta...

«Nervio óptico conectado. Apertura del Tercer Ojo».

Pocos segundos después, la Villa Oculta de la Arena aparecía ante su ojo derecho, con la bruma arenosa que la caracterizaba revoloteando en torno a ella.


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Última edición por Carrie_B el Mar 12 Sep - 18:59, editado 1 vez


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Re: ~ You could be loved again

Mensaje por SapphireDragon el Lun 11 Sep - 0:03


«You could be loved again»
IV. Bailarina de agua y viento


Los tambores seguían resonando a un ritmo constante, acompañando como base a todas las melodías que estaban siento tocadas en el centro del asentimiento, donde una hoguera había sido encendida y alrededor de la cual se habían dispuesto las distintas mesas repletas de comida. Misao no había podido verlas, tan solo imaginárselas mientras comía muy lentamente. Parecía que habían montado una buena fiesta a fin de celebrar que el lago se estuviera reabasteciendo de agua después de esa sequía y tantos problemas diplomáticos con el País del Río.

Dejó escapar un suspiro algo desanimada. Le estaba costando la vida comer y eso que su cuerpo parecía pedir a gritos un chute de energía... y con urgencia. Si bien debía sentirse feliz y orgullosa de sí misma por ese logro que había alcanzado en lo referente a sus habilidades con tan solo un entrenamiento, no era capaz de centrarse en eso. Sino en algo mucho más simple y probablemente a lo que no debiera darle importancia...

Se llevó el siguiente bocado de su comida a los labios. Ya se había enfriado bastante, estando entonces sencillamente templado. Hizo una pequeña mueca mientras se recolocaba el pelo a un lado y miraba a su alrededor, hasta que su mirada se posó otra vez en la salida de la tienda. Sí, lo único en lo que pensaba era en la forma que Haruka miraba al Kazekage. Claramente le gustaba... Y claramente había salido tras él para poder acompañarle y pasar algo de tiempo juntos. Ella era bonita, agradable y educada... Era la hija del Jefe del Clan Sakyuu, una buena posición. A Gaara no le había visto interesado lo más mínimo, pero eso nunca podía saberse, se le daba muy bien ocultar sus pensamientos y emociones al resto de personas. Quizás, habiendo tenido oportunidad de hablar, le hubiese llamado la atención, hubiera despertado su interés...

Dejó escapar un suspiro, soltando finalmente el cubierto. Se había comido prácticamente la mitad de su plato. No era que no estuviera bueno, pero el nudo que todos aquellos pensamientos le estaba provocando en la garganta no le dejaban seguir comiendo. Lo peor era que no comprendía todas esas reacciones que estaba teniendo... ¿Acaso le gustaría ser ella quién llamase la atención de Gaara? Ya lo había hecho, en cierto modo, durante el enfrentamiento en la Academia... Pero solo había atraído su atención por sus habilidades, por ese escondido Kekkei Genkai. Dudaba que hubiese algo más en ella que pudiera ser digno de sorprenderle o gustarle. Era feliz siendo su alumna y aprendiendo de él... Lo era de verdad.

Ya sabiendo que no iba a lograr comer un solo bocado más y sintiendo la necesidad de estirar las piernas y despejarse dando un paseo, se incorporó. Se arregló un poco la ropa, así como el pelo. Se lo soltó completamente, y se deshizo de la cinta de su frente. Así fue como salió finalmente de la tienda. Una ligera y fresca brisilla acarició su rostro. Se percató del silencio que reinaba. Se había quedado tan absorta en sus pensamiento que ni se había percatado de que la fiesta parecía haber finalizado por fin. Sí, se escuchaba el rumor del viento y de la arena correr por la calle, quizás alguna conversación a lo lejos, como un murmullo también.

Echó a caminar con lentitud por la calle. La tranquilidad y el silencio, así como el frescor algo menos extremo que en Suna, aclararon ligeramente su cabeza. Alzó sus ojos claro al cielo claro y estrellado. Era precioso... Desde muy pequeña siempre le había gustado quedarse observándolo y su curiosidad había hecho que estudiase un poco acerca de las constelaciones y sus historias. Ensimismada en aquello, recorrió parte del asentamiento, cuando algo llamó su atención por el rabillo del ojo. Volvió la cabeza hacia allí, encontrándose con la esbelta figura del Kazekage. Estaba subido a una formación rocosa, completamente quieto y concentrado. Se mordió el labio, indecisa. ¿Debía acercarse o dejarle solo...? La verdad era que quería agradecerle sus cuidados y su preocupación, así como haberle permitido descansar en su tienda personal. Pasó un par de minutos quieta donde estaba, observándole, hasta que finalmente se decidió. Con unos ágiles saltos, logró llegar hasta él, aunque manteniendo las distancias por el momento. Sabía que no le pasaría desapercibida su presencia, por lo que sencillamente esperaría a que la atendiese, cuando hubiera terminado con aquello que estuviera haciendo.


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Re: ~ You could be loved again

Mensaje por Carrie_B el Mar 12 Sep - 19:37


«You could be loved again»
IV. Bailarina de agua y viento


A sus pies, la Villa Oculta de la Arena se mostraba tranquila y apacible, teñida del color azul grisáceo que le conferían las noches de luna llena. Las calles aún conservaban algo de vida, a pesar de que tan solo unos pocos edificios seguían proyectando luz a través de las ventanas circulares. Varios ninjas del cuerpo especial que comandaba Yuura se mantenían al acecho en sus puestos de vigilancia, en lo más alto de la muralla natural de roca tras la que se parapetaba Suna. Ninguno de ellos reparó en su presencia, aunque no le extrañó. El Tercer Ojo era tan indetectable.

Sin embargo, el chakra de la persona que hacía un rato que lo contemplaba en silencio no lo era.

Deberías descansar —fue lo único que dijo, antes de deshacer el jutsu y retirar lentamente los dedos índice y anular que cubrían su ojo.

Cuando volvió a abrirlo, la imagen incompleta de la negrura del desierto volvió a quedar entera.

El desgaste de chakra en el lago había sido lo suficientemente importante como para dejarla sin conocimiento, y la última vez que había sucedido eso había necesitado pasar casi dos días completos en el hospital para recuperarse. En esa ocasión, solo dispondría de la presente noche antes de que tuviesen que emprender el camino de vuelta, a pleno día y con todo lo que ello significaba: correr incansablemente bajo un calor abrasador y la inminente amenaza de quedar atrapados en una tormenta de arena conforme la tarde avanzase y las temperaturas comenzasen a contrastar. Y, cuando se tenía un bijū dentro que proporcionaba la energía suficiente como para soportar el insomnio durante años y años, no descansar de forma adecuada podía pasar factura.


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Re: ~ You could be loved again

Mensaje por SapphireDragon el Miér 13 Sep - 19:05


«You could be loved again»
IV. Bailarina de agua y viento


La espera no fue muy larga. La joven jōnin se había apoyado en una roca cercana, acariciando lentamente uno de sus largos y lisos mechones dorados. Tenía la mirada perdida en un punto frente a ella, en la nada. Ahí, al aire libre, con la fresca brisa y el silencio nocturno, parecía encontrarse mejor. Había dado demasiadas vueltas a todo mientras había intentado comer logrando sentirse claramente confusa, sin comprender la razón de todas aquellas tristezas. ¡Ni que le gustase el Kazekage! Bueno, debía admitir que no habría nada de malo en ello… Pero sinceramente, lo que ella creía sentir por Gaara no era más que admiración en una relación de maestro y alumna.

Dos fueron las palabras que el pelirrojo pronunció y que la sacaron finalmente de ese estado distraído en el que se encontraba. Nuevamente, expresaba su preocupación por ella. Y Misao no pudo sino esbozar una minúscula sonrisa, observando como ya no estaba concentrado en el jutsu que parecía haber estado ejecutando. Despacio, se separó de la roca y caminó hasta quedar junto a él. Quizás fuese algo atrevida al hacerlo, pero mantener una conversación a cierta distancia y sin estar cara a cara no era algo que viese bien… Tomó un poco de aire antes de volver a hablar.

Estoy bien, de verdad… Quizás aún un poco cansada. Pero aún tengo noche para hacerlo  —aseguró con voz suave, mordiéndose suavemente el labio inferior—. Quería… Quería agradecerle, maestro, su preocupación por mí, así como permitirme dormir hasta hacer poco en su tienda personal —dijo finalmente, siendo completamente sincera y mirándole a los ojos—. También por creer en mí para hacer algo tan… importante como lo era esta tarea —al terminar de decir aquello, Misao se inclinó en gesto educado durante unos segundos, para acompañar toda esa gratitud—. Por un momento pensé que no sería capaz… —musitó algo avergonzada y volviéndose a morder el labio.

Un pequeño silencio pareció crecer entre ambos cuando terminó de hablar. Desvió la mirada entonces a sus propias manos. Suponía que el muchacho no estaría acostumbrado a que una misma persona le diera tantas veces las gracias en tan poco tiempo. Misao sencillamente, no podía evitarlo, se veía en la necesidad de hacerle saber que todo lo que hacía por ella lo apreciaba muchísimo.


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Re: ~ You could be loved again

Mensaje por Carrie_B el Sáb 16 Sep - 16:47


«You could be loved again»
IV. Bailarina de agua y viento


—Estoy bien, de verdad… Quizás aún un poco cansada. Pero aún tengo noche para hacerlo —se apresuró a asegurar la muchacha, colocándose a su altura—. Quería… Quería agradecerle, maestro, su preocupación por mí, así como permitirme dormir hasta hacer poco en su tienda personal.

...

—También por creer en mí para hacer algo tan… importante como lo era esta tarea —continuó, inclinándose en señal de profundo agradecimiento—. Por un momento pensé que no sería capaz…

Muy lentamente, los ojos de Gaara se desviaron del cielo hasta el rostro de Misao. La observó en silencio durante unos instantes, mientras ella mantenía la vista fija en sus manos, antes de volver a perderse en la lejana línea del horizonte, donde la luna besaba las dunas y conformaba siluetas extrañas.

Siempre había creído que las personas que confiaban en los demás eran débiles —murmuró, pensativo—. La gente como yo hemos nacido del rencor latente hacia el resto del mundo, así que supongo que tiene sentido. Nunca tuve motivos para plantearme lo contrario.

Hizo una leve pausa, y la suave brisa le alborotó los cabellos pelirrojos. No intentaba excusarse ni justificarse ante ella. No tendría ninguna lógica Todo el mundo en la Villa Oculta de la Arena sabía las cosas que había hecho en el pasado, y hacía bastante que él mismo había comprendido que obcecarse con ello no le llevaría a ninguna parte. Por eso había decidido mirar hacia delante, hacia aquello que sí podía ser arreglado.

Pero alguien me demostró hace mucho tiempo que me equivocaba. Me enseñó que la confianza de los demás te confiere un poder inimaginable, y que tener algo importante que proteger te vuelve mucho más fuerte. Hasta el momento, la Villa de la Arena ha vivido del odio y de la desconfianza para mantener su posición como aldea principal del País del Viento. —Ladeó la cabeza —. Creo que ésta es una buena forma de comenzar a cambiar eso.


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Re: ~ You could be loved again

Mensaje por SapphireDragon el Dom 17 Sep - 12:58


«You could be loved again»
IV. Bailarina de agua y viento


Tras aquella pronunciada inclinación en gesto de respeto y gratitud, Misao finalmente se irguió. Creía haber sentido la azul mirada de Gaara sobre ella, pero cuando fue a devolvérsela, él se encontraba mirando al horizonte. Incluso solo observando su perfil, pudo percatarse de la expresión pensativa que su rostro mostraba en aquellos instantes, pero seria y solemne. Se le antojó que así se veía muy… apuesto y que con razón la hija del Jefe del Clan se había mostrado tan interesada en él.  Bueno, debía admitir que el pelirrojo, en general, siempre era apuesto… Pero hasta ese mismo instante, a solas en aquella formación rocosa, no se lo había planteado seriamente. Ojalá sonriese alguna vez… Seguro que… ¡¿Qué?! ¿A qué venía aquello? ¿Por qué sus pensamientos seguían esa línea? Se obligó a volver la mirada entonces en dirección hacia donde él miraba, mientras sentía el calor subir hasta sus mejillas.

Habían pasado unos instantes en completo silencio, hasta que al final, Gaara lo rompió con tan solo un susurro. Tampoco necesitaba más para poder escucharlo, pues se encontraba a su lado. Inevitablemente, se mordió el labio inferior. Se le hacía extraño estar escuchando aquello… escuchar de su propios labios lo que en un pasado había sido y pensado. No fue justo que se criase de esa forma… Pudiera ser que el Yondaime Kazekage, su padre, hubiera sido de los mejores que había tenido la Aldea Oculta de la Arena. Pero como persona… Había culpado a su hijo menor por el fallecimiento de su esposa. De ahí que lo repudiase y ni siquiera le cuidase personalmente… Solo imaginarse la soledad que Gaara debió de sentir siendo tan pequeño. Una que había derivado, gracias al odio y tener al Shukaku en su interior, en un rencor cegador hacia el resto del mundo. Apretó la mandíbula de forma inconsciente, junto a sus manos que continuaban entrelazadas por delante de su propio cuerpo.

Sin embargo, relajó un poco ambos gestos cuando sus palabras fueron entonces de más esperanza… Del camino que había decidido escoger desde los exámenes Chuunin que se celebraron en Konohagakure. Todos sabían que el gran cambio que el pelirrojo había sufrido había sido a partir de su enfrentamiento con un ninja de su edad: Naruto Uzumaki. Le debían mucho a ese chico, ya no solo el propio Kazekage, sino todos en Suna. Terminó esbozando una pequeña pero sincera sonrisa. Definitivamente, no se había equivocado al juzgarle… Él deseaba mejorar las cosas, lo deseaba realmente, aunque eso implicase romper con todas las tradiciones y política anticuada de la Villa.

Casi sin darse cuenta y en un impulso, tras haberse vuelto hacia él, Misao colocó suavemente sobre el brazo del chico, casi sobre su hombro. Quizás aquello de tocar a su maestro no era lo más correcto, pero era un gesto que trataba de transmitirle su apoyo. Ella también ladeó la cabeza, mientras en sus labios permanecía esa sonrisa.

Querer proteger a los seres queridos es la mayor motivación que un ninja puede tener para progresar, para hacerse más fuerte. Bueno, no solamente a sus seres queridos… también a sus iguales. Pero para ello también necesitamos que haya gente que confíe y crea en nosotros –respondió la joven de cabellos dorados en un susurro, pensando en sus padres. Sus ojos se encontraron finalmente cuando él se volvió para mirarla–. Desde mi punto de vista, todos esos cambios comenzaron antes de esta misión. Concretamente, desde que se convirtió en Kazekage. Porque ya entonces la gente empezó a olvidar el odio y el miedo poco a poco. El olvido a veces no es fácil…

Al decir aquello último, la sonrisa de Misao se tornó ligeramente triste. Apartó la mano de Gaara y, como otras tantas veces había hecho, acarició la gastada pulsera que lucía en una de sus muñecas mientras alzaba la mirada al cielo estrellado.


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Re: ~ You could be loved again

Mensaje por Carrie_B el Dom 17 Sep - 19:00


«You could be loved again»
IV. Bailarina de agua y viento


Aún con todo, le habría gustado poder decir que no le culpaba. Que, en el fondo, ahora que era Kazekage, comprendía mejor las decisiones que había tomado su padre en su momento. "El bien de la Villa sobre encima de todas las cosas". Incluida su propia familia. Pero no encontró las palabras adecuadas.

Quizás todavía era demasiado pronto.

—Querer proteger a los seres queridos es la mayor motivación que un ninja puede tener para progresar —dijo entonces Misao, colocando la mano suavemente sobre su brazo con una familiaridad muy poco común. Gaara desvió la mirada hacia la joven, sorprendido, y encontró una sonrisa dulce y comprensiva por respuesta. La clase de sonrisa que ella esbozaba de forma permanente en la foto del salón—. Desde mi punto de vista, todos esos cambios comenzaron antes de esta misión. Concretamente, desde que se convirtió en Kazekage. Porque ya entonces la gente empezó a olvidar el odio y el miedo poco a poco. El olvido a veces no es fácil…

Era exactamente lo que le había dicho Temari hacía ya tiempo, cuando había asumido el puesto de Kazekage. "Tómate tu tiempo, Gaara. No te agobies. No tienes por qué intentar hacerlo todo de la noche a la mañana. La gente de la Villa cambiará, pero necesitan tiempo para olvidar y para perdonar. Igual que tú". Kankurō y ella se habían mostrado muy comprensivos desde el principio, y se habían esforzado mucho por apoyarle y por defender su postura, tal y como estaba haciendo Misao.

No se le ocurría nada oportuno que decir, así que en su lugar desvió la vista al cielo como acababa de hacer la joven chunnin. Esa noche había tantas estrellas que parecía una copia del desierto que los rodeaba, con miles de diminutos puntitos brillantes esparcidos aquí y allá. Y, aún así, sin que él se diese cuenta siquiera, sus ojos claros volvieron a centrar su atención en el perfil de la ninja rubia. En aquella chica que hablaba como Naruto Uzumaki y que, sin embargo, era capaz de sonreír igual que solía hacerlo su madre.

Qué sensación más extraña, pensó, antes de que su propia sonrisa aflorase durante unos instantes en sus labios.

Porque, de repente, incluso olvidar parecía relativamente sencillo.  


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Re: ~ You could be loved again

Mensaje por SapphireDragon el Dom 17 Sep - 20:44


«You could be loved again»
V. Pasado que retorna


Había perdido la cuenta de las veces que se había recorrido toda la cocina en tan solo unas pocas horas. Con las mejillas completamente coloradas a causa del horno y los fogones, Misao se encontraba junto a su madre frente a una de las encimeras, terminando de servir unos platos y decorándolos de forma artística. Lo colocó cuidadosamente sobre una bandeja, antes de tomarla con una de sus manos, dispuesta a salir por la puerta hacia el pasillo que llevaba directamente al salón donde sus clientes esperaban pacientemente su comida. Sin embargo, por poco se chocó con Akira Ichijo, su padre, que volvía de tomar nota a una pareja que acababa de tomar asiento. Por primera vez desde hacía meses, los tres se encontraban trabajando como un equipo en el restaurante familiar, algo que no había sido posible por todo el trabajo que padre e hija habían tenido.

Si bien no era por misiones de mayor o menor rango, Misao se podía encontrar entrenando sus habilidades, aquellas que había descubierto hacía ya casi medio año, sola o con Gaara, quien sin duda alguna estaba haciendo un gran esfuerzo encontrando tiempo entre todas sus obligaciones como Kazekage para ayudarla. Durante ese tiempo, la joven ninja había logrado progresar con rapidez. Ya tenía bastante soltura a la hora de manejar el elemento agua y realizar determinados jutsus de dificultad media de esa naturaleza. Sin embargo, aun distaba mucho de poder comenzar a combinar ambos chakras para dar una naturaleza completamente: hielo. Sabía que debía esforzarse mucho más hasta poder llegar a ese punto y en algún momento lo lograría, tardase el tiempo que tardase.

Además, no se podía decir que lo único que había progresado habían sido sus capacidades y habilidades. También lo había hecho la relación entre Gaara y ella. Ya no la consideraba una simple interacción entre maestro y alumna, la verdad. Quería pensar que una amistad había nacido entre ambos, o al menos así lo sentía Misao. La confianza era sin duda férrea y cuando tomaban algunos descansos, hablaban de diferentes temas, incluso en alguna ocasión, el pelirrojo le llegó a preguntar su opinión respecto a antiguas costumbres y tradiciones, si las veía bien o no, discutiendo de esa forma los pros y los contras que podían ver en ellas. No obstante, conforme más tiempo compartían juntos y más próximos eran, Misao comenzó a comprender que ya no era admiración o simple amistad lo que podía sentir por el Kage… Quizás estuviera naciendo algún otro sentimiento en su interior, uno que probablemente no debería tener por múltiples razones.

Una vez hubo llegado a la mesa, preguntó de forma educada quién había ordenado uno y otro plato. Los depositó sobre la mesa para después sonreír de forma radiante mientras les deseaba buen provecho y les rogaba que si necesitaban cualquier cosa, no dudasen en llamarla. Tras aquello, echó un vistazo a su alrededor, comprobando si alguien requería de su atención. Aunque, si lo había, ella ya no se dio cuenta, pues dos personas entraron justamente en ese preciso instante por la puerta. Eran Kankuro y Gaara. Parpadeó perpleja, no se había esperado tener el placer de verles a ambos allí. De hecho, juraría que hasta el momento, solo el mayor de los dos había ido a disfrutar de alguno de sus platos.

Necesitó unos segundos para reponerse de la sorpresa, antes de acercarse rápidamente a ello, con el fin de atenderles.

Bienvenidos a nuestro humilde restaurante –comenzó mientras se inclinaba ligeramente como gesto de respeto, para después incorporarse y mirar a ambos con una de sus características sonrisas–. Es un honor tenerles aquí, maestro. Acompañadme, por favor.

Les pidió amablemente, antes de darse media vuelta. Su largo cabello dorado, cuidadosamente peinado en unas perfectas trenzas de espiga, acompañó su movimiento. Les guio hasta una mesa bastante amplia y algo apartada del ruido y la gente (que sin duda alguna murmuraba y se quedaba atónita a ver a la figura más importante de todo Suna allí) pues sabía que el pelirrojo preferiría algo de tranquilidad.


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Re: ~ You could be loved again

Mensaje por Carrie_B el Dom 17 Sep - 22:53


«You could be loved again»
V. Pasado que retorna


La insistencia de Kankurō había sido tal que incluso había llegado a provocarle dolor de cabeza. Tan solo había dejado de oír su recalcitrante tono de voz durante la reunión con Baki y Yuura para repasar las nuevas informaciones del equipo de rastreo, pero una vez había vuelto a su despacho se lo había encontrado exactamente en el mismo lugar en el que lo había dejado antes de salir.

—Conozco un sitio genial. Venga, Gaara —había continuado, incansable, separándose de la pared nada más verle atravesar la puerta. Como si en realidad no hubiese existido una pausa de tres horas entre conversación y conversación—. Te va a venir bien, hazme caso. Vas a acabar amargado si sigues aquí encerrado durante más tiempo. Además, ¿desde cuándo no hacemos algo juntos que no sea reunirnos para discutir sobre la Villa?

Y así había seguido, tumbando excusa tras excusa —ni siquiera la enorme montaña de papeles y rollos que aguardaba su firma a un lado del escritorio fue suficiente para disuadirlo—, hasta que finalmente Gaara había aceptado únicamente para no tener que seguir escuchándole, a condición de que previamente le permitiese asignar el resto de misiones en paz. Además, puede que, en el fondo, tampoco le viniese del todo mal despejarse un rato...

—Es aquí —le indicó el marionetista, deteniéndose en la puerta de un pequeño restaurante situado en la parte baja de uno de los edificios.

Nada más entrar, el olor a carne y a dashi fue suficiente para hacerle consciente del hambre que tenía. Mientras se mantenía ocupado con el trabajo no solía darse cuenta —al menos no hasta que Temari entraba hecha una furia y le obligaba a parar para comer algo—, pero ahora...

—Huele bien, ¿eh? —Kankurō sonrió, guiñando un ojo—. Ya te he dicho que era un buen sitio. Bueno, a ver, vamos a buscar una... ¡Anda, Misao! ¡Qué casualidad!

Gaara levantó la vista. Efectivamente, casi al fondo del establecimiento, la joven ninja se esforzaba por abrirse paso a través de las mesas abarrotadas. Aunque no era la única que se había percatado de su presencia. De repente, medio restaurante se había vuelto hacia ellos con cara de perplejidad, y el constante barullo que los había recibido nada más entrar había descendido hasta convertirse en un murmullo apenas audible.

Por suerte, Misao apenas tardó unos segundos en llegar hasta ellos, aún con una bandeja vacía entre las manos. Vaya, así que aquel era el restaurante de los Ichijō... Parecía un lugar bastante agradable, aunque debía reconocer que su conocimiento sobre los restaurantes de Suna era de lo más precario. Por lo general, tenía tanto trabajo y tantas reuniones pendientes que siempre solía comer algo rápido en su despacho para no perder demasiado tiempo.

—Bienvenidos a nuestro humilde restaurante —los saludó alegremente la muchacha, inclinándose a modo de saludo—. Es un honor tenerles aquí, maestro. Acompañadme, por favor.

Se disponía a seguirla, tal y como ella les había pedido, cuando sin previo aviso se encontró el codo de su hermano encajado en las costillas.

¿Qué sucede? —le preguntó en voz alta, sin comprender. ¿Es que acaso había algún protocolo especial en los restaurantes que él desconocía y había metido la pata?

—Shhhhh. —Al ver que Misao se giraba también hacia ellos, igual de desconcertada que Gaara, Kankurō alzó rápidamente las manos a modo de disculpa—. Na-nada, nada. Ha sido sin querer. Perdona, Gaara.

La mesa que Misao había escogido para ellos quedaba en un rincón ciego y aislado de la sala, de modo que casi podía pasar por una especie de reservado. Estaba muy cerca de la cocina, así que el olor a Wagyu y a atún parecía envolverlo todo.

—Le estaba diciendo a Gaara que es uno de los mejores restaurantes de por aquí. ¿Verdad, Gaara?

Gaara asintió.

Sí. Parece un buen lugar —corroboró, sonriendo levemente en dirección a la muchacha—. No sabía que tenías que trabajar hoy.


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Última edición por Carrie_B el Mar 19 Sep - 22:27, editado 1 vez


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Re: ~ You could be loved again

Mensaje por SapphireDragon el Lun 18 Sep - 0:00


«You could be loved again»
V. Pasado que retorna


A medio camino, la muchacha se giró algo confusa por la pregunta que el Kage había formulado en voz alta. Frunció ligeramente el ceño mirándoles a ambos, para encontrarse de esa forma a un Kankurō sonriendo de forma algo apurada con las manos en alto en un gesto de disculpa. ¿Se había tropezado y había dado a su hermano menor? Aunque esa situación resultaba un poco extraña, sobretodo, teniendo en cuenta que era un ninja hábil y experimentado.

De camino, se aseguró de tomar un par de cartas entre sus manos, aferrándolas con algo de fuerza. No iba a negar que alguna vez había deseado que Gaara fuese a su restaurante y pudiera disfrutar de la comida que allí preparaban… Pero la verdad es que habría preferido estar avisada de ello, ya no solo para haber tenido una mesa algo mejor preparada, sino también para haberse hecho a la idea de ello y que la impresión no la llevase a sentir los nervios que en ese momento crecían en su interior.

Una vez hubieron tomado asiento, Misao les tendió servicialmente las cartas, sin perder esa sonrisa con la que trataba de ocultar su estado. Ésta se amplió sin poderse evitar al escuchar las palabras del marionetista. Pero cuando se volvió hacia el pelirrojo y vio esa pequeña sonrisa que le dedicaba se quedó unos segundos parada, mientras un rubor comenzaba a teñir sus mejillas. Era tan poco habitual verle sonreír, que cuando lo hacía… y más mirándola a ella directamente, no podía evitar que su reacción fuese aquella.

Me hace muy feliz que piense eso –dijo en respuesta al mayor de los hermanos, antes de volverse hacia Gaara–. Es su primera vez aquí, si no me equivoco, ¿verdad? –acertó a decir mientras se recomponía rápidamente. Creía haber sentido la mirada de Kankurō sobre sí, y una sonrisita dibujada en sus labios, pero no pudo saber si había sido imaginación suya o…–. Cuando no nos ha sido asignada una misión, suelo ayudar siempre aquí, igual que mi padre. Y hoy ha sido uno de esos días. La verdad es que no hemos parado. Espero que el trabajo y las reuniones que haya podido tener hoy hayan sido tan amenas como pudieran ser –deseó de verdad la muchacha, devolviéndole la sonrisa con timidez y colocándose un mechón que no estaba trenzado en su peinado tras la oreja–. Bueno… Y mientras deciden lo que desean para cenar, les puedo ir trayendo la bebida. ¿Qué les apetece? –preguntó educadamente, mirando primero a Gaara y después a su hermano mayor.


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Re: ~ You could be loved again

Mensaje por Carrie_B el Mar 19 Sep - 22:27


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—Cuando no nos ha sido asignada una misión, suelo ayudar siempre aquí, igual que mi padre —les explicó la joven, tras haberles entregado dos largas cartas rectangulares—.  Y hoy ha sido uno de esos días. La verdad es que no hemos parado. Espero que el trabajo y las reuniones que haya podido tener hoy hayan sido tan amenas como pudieran ser. Bueno… Y mientras deciden lo que desean para cenar, les puedo ir trayendo la bebida. ¿Qué les apetece?

—Para mí una jarra de sake —se adelantó Kankurō, mientras Gaara abría la carta entablillada en finas varas de bambú seco—. Ya soy mayor de edad, así que puedo permitírmelo. Tú deberías mirar otra cosa, Gaara.

Si Temari hubiese estado presente, se habría ganado un buen puñetazo por tomarle el pelo delante de una tercera persona. A Gaara no le importaba demasiado, pero Temari se mostraba mucho más estricta al respecto. De hecho, desde que se había convertido en Kazekage, su hermana no permitía que nadie —si quiera Kankurō o Baki— lo tratase con tanta familiaridad en público. "Primero empezarás tú, y luego otros, y al final nadie le tratará con el respeto que se merece un Kazekage" solía reñirle cada vez que al marionetista se le escapaba algún "hermanito" fuera de contexto.

Aprovechando que Kankurō seguía charlando con Misao acerca de la última misión que les había sido asignada, Gaara echó un vistazo a las diferentes bebidas que aparecían al final de la carta: vino de ciruelas, sake, cerveza, café, shōchū... Era mucho más corta que la parte referente a la comida, que ocupaba casi tres cuartas partes de la carta, pero aún así le costó un poco decidirse.

Té verde —escogió finalmente, una vez que ambos hubieron finalizado la conversación.

Tras anotarlo todo, la joven chunnin se despidió una vez más con una leve reverencia y regresó a las cocinas. A los pocos minutos, traía en la bandeja una pequeña jarra de barro para Kankurō  y un vaso humeante de té que colocó con sumo cuidado frente a Gaara.

—Muy bien. —El marionetista se frotó ambas manos, la mar de contento, antes de recuperar la carta y repasarla con el dedo índice—. Vamos a ver, yo quiero fideos fritos con tonkatsu, sopa de miso, tres empanadillas de cerdo con la salsa especial Ichijō y un cuenco de Nattō. ¿Tú que vas a pedir, Gaara?

Hm... —Para ser sincero, el 80% de las cosas que aparecían en esa lista no recordaba haberlas probado jamás. Yashamaru solía cocinar mucho más de lo que actualmente lo hacía Temari, pero nunca se había detenido a explicarle en qué consistía cada plato. Y teniendo en cuenta que el plato estrella de su hermana era el arroz con huevo, cebolla y pollo semi-crudo...—. Pues...

—Oye, ¿y por qué no dejas que Misao escoja por ti?

¿...?

—Claro. —Kankurō se llevó la mano a la barbilla con gesto experto, guiñándole un ojo de nuevo—. Es la primera vez que vienes, y su padre es el dueño del restaurante, así que seguro que se sabe los platos al dedillo. Lo más lógico cuando no se sabe qué pedir es pedir una recomendación al camarero, ¿sabes?

Oh. Ya veo. —Los ojos de Gaara se posaron en Misao, aún dubitativos—. Entonces voy a pedirte una recomendación.


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Re: ~ You could be loved again

Mensaje por SapphireDragon el Mar 19 Sep - 23:23


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Apuntadas en la pequeña libretita con su pulcra letra la jarra de sake y el té verde, la muchacha les dedicó nuevamente una sonrisa y una pequeña inclinación de respeto, antes de encaminar sus pasos hacia la puerta cercana que llevaba a la cocina. De reojo, pudo ver a algunos curiosos alargando el cuello, intentando ver desde su posición al Kazekage. La indignación creció en su pecho. ¿Es que el pobre Gaara no podía descansar un poco sin ser el centro de atención? Seguro que deseaba poder relajarse un poco. Así pues, antes de traspasar el umbral de la puerta, se desvió hacia las mesas más cercanas.

Perdonen… ¿Necesitan algo? —preguntó educadamente a los clientes, que algo sorprendidos por su acercamiento, negaron con la cabeza algo apurados. Entrecerró los ojos ligeramente mientras observaba como volvían su atención a sus platos recién empezados.

Tras aquello, finalmente, Misao se dirigió a la cocina. Su padre y su madre preguntaron por qué se había entretenido tanto en regresar y, sin duda, quedó justificada su tardanza cuando les informó de la presencia de dos de los Hermanos de la Arena en el local. Akira Ichijō quiso ir enseguida a mostrar sus respetos al joven y darle la bienvenida a su negocio. Sin embargo, su mujer no se lo permitió, pues le necesitaba para que sirviese a varias mesas de inmediato… O eso decía ella. La muchacha no se percató de que sus dos padres le echaron una pequeña miradita con una significativa mirada, expresión similar a la que Kankurō había mostrado anteriormente y ella no había apreciado, mientras preparaba colocaba las bebidas en una bandeja y volvía a desaparecer hacia el salón.

De vuelta a la mesa, colocó suavemente la humeante taza de té frente a su maestro y el recipiente de barro frente al mayor de los chicos con su correspondiente vasito. No tuvo ni que preguntar por lo que deseaban, pues el marionetista se puso a nombrar hasta cuatro platos… que claramente eran solo para él. Misao trató de ocultar su perplejidad… ¿De verdad iba a poder con todo eso? Su bolígrafo se deslizó con rapidez sobre el papel, sin perder una sola cosa de su demanda. Después, sus grandes ojos claros abandonaron la libreta y mientras giraba ligeramente su cuerpo en dirección al Kage, los posó en su figura, ladeando la cabeza.

Por la expresión pensativa que mostraba, parecía no estar muy seguro de qué escoger exactamente. Le daría el tiempo que necesitase… O al menos esa era su pretensión cuando Kankurō sugirió que fuese ella quien le recomendase qué pedir de toda la carta. Si hubiera sido otra persona, alguien más cercano a ella, probablemente le hubiera fulminado con la mirada, pero en esa ocasión, sencillamente se limitó a sonrojarse levemente y a sonreír algo nerviosa, sintiendo los ojos azules de Gaara sobre ella.

Pues… He de confesar que cuando mi madre me da a elegir lo que comer, siempre acabo indecisa —comentó dejando escapar una risita mientras se colocaba un mechón tras la oreja. Entonces pensó en sus platos favoritos, algunos de los cuales eran los estrella de su carta—. También depende del hambre que tenga, maestro… —añadió haciendo un pequeño gesto con la cabeza antes de comenzar con la recomendación—. Entre los donburi, tenemos un delicioso Gyuudon si le gustan las especias. Aunque el arroz suele ser la comida por excelencia… Así que si desea cambiar un poco, creo que también podría escoger uno de nuestros nabemono. El Sukiyaki y el Shabu-shabu son dos de los platos en los que mi madre ha añadido un pequeño toque de nuestra familia… Aunque mi preferido siempre será el primero.

Sin darse cuenta, Misao había expresado en voz alta sus pensamientos en cuanto a preferencias de la carta… Y eso que se había propuesto ser imparcial. Pero también los ligeros nervios que sentía por tener que recomendar algo a Gaara habían tenido la culpa.


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Re: ~ You could be loved again

Mensaje por Carrie_B el Miér 20 Sep - 20:46


«You could be loved again»
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Misao sonrió, azorada.

—Pues… He de confesar que cuando mi madre me da a elegir lo que comer, siempre acabo indecisa —reconoció, apartándose un mechón de pelo suelto que le caía por la mejilla—. También depende del hambre que tenga, maestro… Entre los donburi, tenemos un delicioso Gyuudon si le gustan las especias.

Conforme la muchacha nombraba cada uno de los platos, Gaara fue alternando la mirada entre cada una de las líneas de la carta. Ternera con cebolla y arroz... Temari había intentado preparar algo similar a eso por su último cumpleaños, pero el resultado había dejado mucho que desear. Al final había acabado todo en la basura.

Repasó también las siguientes sugerencias, el Sukiyaki y el Shabu-Shabu. De estos dos últimos había adjunta una pequeña foto que recreaba un bol repleto de un montón de ingredientes cortados en lonchas muy finas. Y, justo en el centro del primero de ellos, una diminuta bola anaranjada llamó su atención. Un huevo, adivinó de inmediato. Cuando era niño, los platos de Yashamaru solían llevar un huevo crudo por encima que Gaara siempre reventaba con los palillos antes de empezar a comer. Le encantaba admirar cómo el contenido se desparramaba lentamente sobre el resto de elementos, cubriéndolos con una fina capa de un naranja brillante. Era igual que la arena, pero mucho más blandito. Y estaba rico.

El Sukiyaki está bien —decidió, cerrando despacio la carta y entregándosela a Misao con amabilidad—. Gracias.

—Perfecto —lo felicitó su hermano, inclinándose sobre la mesa una vez que la joven chunnin hubo desaparecido tras la puerta de las cocinas—. Pensaba que ibas a elegir el Gyuudon...

También me gustaba ése.

—Bueno, —Kankurō le restó importancia con la mano—, lo importante es que has escogido su favorito.

¿Su favorito? —inquirió, sin comprender—. Pensaba que solo se trataba de escoger uno de entre todas las recomendaciones...

El marionetista puso los ojos en blanco, exhalando un suspiro.

—Pero que escojas justo el que es su favorito les encanta. Es como que... —Frunció el ceño, rascándose la barbilla—, como que tenéis muchas cosas en común. Hazme caso, hermanito, que sé un montón sobre mujeres...

¿... a ella también le gusta el huevo crudo?

—¿Y qué más da eso?

Creía que teníamos que tener cosas en común.

—Eso da igual. Solo tienes que fingir que las tenéis.

Gaara guardó silencio, dando un sorbo a su té. Pues sí que es complicado salir a cenar a un restaurante...


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Re: ~ You could be loved again

Mensaje por SapphireDragon el Miér 20 Sep - 21:24


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Los dedos de Misao jugueteaban con el bolígrafo que sostenía, deslizándolo entre ellos y haciéndolo girar graciosamente sin que se le llegase a caer una sola vez. Tenía la mirada posada en el muchacho pelirrojo que, tras pedir su recomendación, parecía estar releyendo nuevamente los tres platos que le había citado. Quizás ninguno de ellos le llamaba especialmente la atención y prefería escoger cualquier otro de la carta. A fin de cuentas, era una recomendación sin más, la podía tener en cuenta o no.

Kankurō estaba también a la espera de que su hermano menor se decidiese. Por unos segundos, la muchacha se volvió para mirarle y le descubrió observando a Gaara con los ojos entrecerrados y una extraña expresión en su semblante, como si estuviera a punto de evaluar la contestación que estaba por venir.

El Sukiyaki está bien… Cuatro palabras tan sencillas acerca de un plato y Misao podría haberse caído de culo ahí mismo. ¿Había… Había terminado escogiendo su plato favorito? ¿Pudiera ser por ese motivo…? Mientras anotaba la demanda finalmente en la libreta, trató de no ilusionarse. No, seguramente simplemente haya sido porque su composición le llamaba más la atención, se dijo en un intento de convencerse. Sin embargo, la ilusión ya estaba ahí, anidada en su pecho y expresada en una tímida pero radiante sonrisa. Tomó la carta que le ofreció de vuelta en un gesto amable.

¡Perfecto! Le aseguro que no se arrepentirá de su elección. En un rato traeré su comida, disfruten mientras tanto de sus bebidas. Y si necesitan algo, no duden en llamarme —aseguró la shinobi antes de hacer una leve inclinación de respeto y darse media vuelta.

Cuando llegó  a la cocina, sus padres parecían haber estado esperándola. Vale… Se les veía especialmente ilusionados porque el Kazekage hubiera escogido su restaurante de entretodos los que se podían encontrar en Suna. Cuando les informó del pedido, su padre soltó una alegre carcajada y le dio una mirada significativa.

Vaya… Parece que ha escogido el plato favorito de alguien, ¿eh?

Ha pedido una recomendación y uno de los platos que le he mencionado ha sido ese… Nada más  —dijo su hija con algo de apuro, nuevamente ruborizada hasta las orejas—. Además, no sé porqué me pones esa cara, papá… Aunque me gustase el Kage y tuviésemos eso en común dudo mucho que fuese recíproco —soltó algo apenada, mientras expresaba en voz alta un pensamiento que le acababa de venir a la cabeza. Esa era la verdad… Akira miró a su pequeña sin tener muy claro que decir, perdiendo la actitud juguetona en seguida.

Veinte minutos más tarde, Misao Ichijō se encaminó de vuelta a la mesa con una bandeja repleta de comida.

Bien… Aquí está el Sukiyaki  —colocó cuidadosamente la cazuela, con un perfecto huevo crudo en la parte superior de todo, frente a Gaara. Servirle a él primero era una muestra de respeto por su posición—. Y ahora… las empanadillas con nuestra salsa especial, la sopa de miso, los fideos fritos y… el cuenco de Nattō —conforme iba mencionando cada plato, lo iba dejando sobre la mesa, frente a Kankurō. Verla ya toda frente a él le hizo volver a pensar que eso era una cantidad ingente de comida para una sola persona… Aún así volvió a esbozar una sonrisa—. Espero que sea de su gusto y disfruten de ella. ¡Buen provecho!


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Re: ~ You could be loved again

Mensaje por Carrie_B el Miér 20 Sep - 23:09


«You could be loved again»
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Misao volvió pasados varios minutos, con la bandeja a rebosar de cuencos humeantes. Depositó el más amplio frente a Gaara, con cuidado de no hacer saltar la salsa, y posteriormente se dedicó a rodear a Kankurō con la ingente cantidad de comida que había pedido. Cuando finalizó, colocando como buenamente pudo el cuenco con el Nattō en el escaso espacio disponible, ya apenas le cabían ni los palillos.

¿No has pedido demasiadas cosas?

—Los ninjas grandotes como yo tenemos que comer mucho para mantener el tipo —bromeó su hermano, separando su juego de palillos con un ligero cric y olisqueando el plato que tenía más cerca—. Ahhhhh... este olor es una bendición. ¡Qué aproveche!

Ciertamente, el olor era muy agradable. El interior del cuento se parecía en gran medida a la foto de la carta, con una esmerada separación entre cada uno de los diversos ingredientes, unidos únicamente por la salsa de soja que asomaba desde el fondo. Su estómago ya había comenzado a protestarle de nuevo, dejando claro que el té no había sido suficiente, de modo que Gaara cogió también sus palillos y pellizcó con suavidad la superficie de la yema. Tal y como recordaba, el líquido tardó sólo un par de segundos en descender hasta empaparlo todo y mezclarse con la salsa. Solo entonces cogió el primer pedazo de verdura para llevárselo a la boca.

Si el olor había sido agradable, el sabor lo fue todavía más. Tanto que, para cuando quiso darse cuenta, ya había cogido otra tira de carne con salsa y tofu. Nunca criticaba la comida de su hermana —bastante hacía con cocinar para los tres, teniendo en cuenta que ninguno era especialmente hábil en la cocina—, pero mentiría si no admitiese que aquello era lo mejor que había probado en años.

Acababa de llevarse el tercer trozo de carne a la boca cuando, de repente, la puerta del establecimiento se abrió de golpe y una ráfaga de arena barrió todo el interior, derribando sillas, cacerolas y hasta los pocos cuadros que colgaban de la pared. Poco después, dos hombres del escuadrón de asesinos de élite hicieron su aparición, con el consiguiente revuelo por parte de los comensales. Los dos iban armados y se cubrían la nariz y la boca con un trozo de tela oscuro.

... esos no son del escuadrón de vigilancia nocturna, pensó, observando desde su posición cómo Akira salía para ver qué estaba sucediendo. Tras unos segundos, los tres se volvieron hacia ellos con semblante grave.

—Esto me huele mal —murmuró Kankurō, dejando la empanadilla que estaba mordisqueando e incorporándose a la vez que su hermano.

—Maestro Kazekage. —Uno de ellos se adelantó, hincando la rodilla en el suelo e inclinando respetuosamente la cabeza. Desde la puerta abierta, los remolinos de arena continuaban entrando y saliendo con bastante más violencia de lo habitual. No es una tormenta normal—. El comandante Yuura nos ha dado órdenes de evacuar a los civiles hasta el refugio subterráneo.

¿Por qué?

—El cuerpo de vigilancia lo está investigando. Parece una especie de huracán aproximándose. Si llega al centro de la Villa, la enterrará por completo.

—Yuura ha hecho bien en aplicar los protocolos. —Kankurō tuvo que sujetarse el gorro para que éste no saliese volando—. ¿Cuánto tardará en llegar?

—Cinco minutos.

Kankurō maldijo por lo bajo.

—No es suficiente. Todavía hay mucha gente que...

Yo me encargo.

Las miradas de todos los presentes recayeron de inmediato en Gaara. SU hermano frunció el ceño, inseguro.

—Pero... Gaara...

Llevad a los civiles al refugio. Que Yuura evacue también a los Venerables Ancianos —ordenó a ambos hombres, que asintieron rápidamente con un gesto de cabeza y, segundos después, desaparecieron de nuevo entre la tormenta.

Asegúrate de que toda este gente llega también a salvo —musitó a su hermano, antes de que su cuerpo comenzase a descomponerse en arena, para luego mezclarse con el viento que agitaba la estancia.


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Re: ~ You could be loved again

Mensaje por SapphireDragon el Jue 21 Sep - 14:14


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A Misao le hubiera encantado permanecer unos segundos más con los dos hermanos, queriendo asegurarse de que la comida era de su gusto. Sin embargo, captó no muy lejos de allí a un hombre que, con un discreto gesto, trataba de llamar su atención. Por eso mismo, nada más desearles una buena cena, se apresuró a atender al cliente. Se ocupó de tomar los platos vacíos de éste y su acompañante mientras les ofrecía algo de postre. Recitó de memoria todos los dulces de los que disponían, añadiendo un par que estaban fuera de carta aquel día. Anotó mentalmente su pedido y, tras asegurarles que en un momentito se lo traería, se encaminó cargada con todo hacia la cocina, cruzándose con su padre en el pasillo, que parecía llevar la cuenta un par de mesas

No le llevó demasiado servir los postres artísticamente y regresar al salón de comidas. No obstante, el ambiente relajado y alegre que había dejado atrás minutos antes se había esfumado. De hecho, se había sobresaltado al escuchar varios ruidos metálicos contra el suelo, también secos y, sobretodo el rugido furioso del viento del exterior. ¿Qué estaba pasando?

La puerta del local estaba abierta de par en par. Pequeños remolinos de aire y arena se estaban colando y desperdigando por todos los rincones del local. Su padre estaba en el pasillo central, con el ceño fruncido y mirando directamente hacia un par de recién llegados uniformados y con el rostro parcialmente cubierto. Misao no tardó en llegar a su lado, dejando los postres en una mesita en la que tenían para dejar las bandejas. Frunció el ceño. Algo había sucedido, sin duda alguna. Y, de hecho, esa sospecha se confirmó cuando los dos hombres se dirigieron directamente a la mesa del Kage, que ya se había puesto en pie.

Un escalofrío helado recorrió todo su cuerpo. Era inevitable no escuchar el informe que estaban dando. ¿Un huracán? ¿Así? ¿De la nada? Desde bien niña, sabía que el tiempo en Suna era impredecible, que cambiaba con gran facilidad. Pero siempre había señales que indicaban la llegada de una tormenta de arena como la que parecía haber en esos precisos instantes. Sinceramente, le sorprendía el hecho de que ni los más expertos en la Villa hubieran sido capaces de preverlo.

Lo que fue a continuación resultó bastante confuso. Los clientes habían comenzado a impacientarse y ponerse nerviosos, mirando en su dirección. Kankurō no tardó demasiado en formular la pregunta más importante. ¿Cuánto tiempo había para la evacuación? La respuesta no gustó a nadie. Pero lo que menos le gustó a ella y lo que más le preocupaba era Gaara. Todos le miraron en silencio, con inseguridad. Pero eso no le detuvo, dio un par de órdenes más antes de que su cuerpo entero se transformase en arena y desapareciese frente a sus ojos.

El marionetista mostraba una expresión clara de preocupación. Estaba claro que no le gustaba haber recibido una orden semejante de su hermano, una que le alejaba de él en un momento bastante crítico. Ojalá pudiera hacer algo…

Mi mujer y yo nos encargaremos de evacuar a los civiles del restaurante y de las inmediaciones, Kankurō —la voz de su padre, seria y segura, se escuchó por encima del silbido incesante del viento—. Acude junto al Kazekage, no dudo de su capacidad, pero nunca está de más tener refuerzos —añadió antes de volverse hacia ella—. Ve con él, Misao. Confío en ti —susurró regalándole una de sus sonrisas paternales, antes de que se dirigiese directamente hacia los clientes—. Señores clientes, esto es una evacuación de emergencia. Por favor, prepárense para marchar de forma ordenada hacia los refugios con efecto inmediato —Y con eso, toda la gente se levantó siguiendo sus instrucciones.

La muchacha sentía como la preocupación crecía en su pecho. Preocupación por sus padres y por esa gente… Aunque era infundada, pues bien sabía que llegarían sanos y salvos a los refugios. Pero también preocupación por Gaara, quien se había marchado completamente solo a enfrentar la tormenta de arena, seguramente queriendo detenerla por sí mismo con sus habilidades.

De repente, mientras observaba a la gente comenzar a moverse por el local, sintió una mano sobre su hombro. Era Kankurō. No necesitó que dijese una sola palabra, sencillamente asintió y se apresuró a tomar un par de capas que tenían guardadas en caso de una urgencia similar a ellas.

Así fue como ambos, ya envueltos y protegidos por la gruesa tela, salieron por la puerta principal del local, experimentando la fuerza del viento y de la arena de aquella tormenta. ¿Hacia dónde debían dirigirse exactamente? Con algo de dificultad, pudo observar una gesto que el marionetista le hizo, señalando la dirección que debían tomar y, tan pronto como lo vio, echaron a correr juntos. Maestro… Ojalá estuviera bien…  


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Re: ~ You could be loved again

Mensaje por Carrie_B el Jue 21 Sep - 20:24


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Chakra. Fue lo primero que notó al materializarse de nuevo sobre la Villa, a suficientes metros del suelo como para poder visualizar lo que ocurría más allá de las altas murallas de roca que los rodeaban. Un poco más allá, girando a una velocidad vertiginosa, un gigantesco tornado levantaba toda la arena a su paso, transformándose en una espiral mortal. Es demasiado rápido y demasiado fuerte. Si permitía que avanzase solo un poco más, estarían perdidos.

A un gesto de su mano abierta, una gigantesca pared de arena de varios metros de grosor se interpuso entre la Villa y el tornado. A su vez, otros tres muros idénticos surgieron por los laterales hasta formar un cuadrado perfecto a su alrededor, aislándolo justo en el centro. Un segundo después, Gaara unió las palmas de sus manos y las paredes chocaron entre sí con un sonido gutural que reverberó por toda Suna.

...


—x—


Acababan de llegar a la base del paso que comunicaba con el desierto cuando el intenso viento pareció detenerse de pronto. Kankurō frunció el ceño, levantando la cabeza hacia el cielo sin dejar de correr.

¿Lo ha conseguido? Entrecerró los ojos para tratar de distinguir la figura de Gaara entre la bruma de arena. Parecía inmóvil, y sin embargo... Hay algo que huele mal de verdad.

—Date prisa, Misao —la urgió, adentrándose en el estrecho paso para llegar a la escalera oculta que comunicaba con los niveles superiores. ¿Por qué no está actuando ya el equipo de Yuura? ¿Dónde está el resto de la patrulla nocturna?—. Esto me da muy mala espina...

Continuaron ascendiendo sin descanso y, conforme sobrepasaban los niveles aparentemente desiertos, la inquietud de Kankurō aumentaba.

—No lo entiendo —murmuró, una vez que ambos hubieron alcanzado la cima—. El escuadrón de vigilancia nocturna debería estar aquí... —dirigió la vista hacia delante, a la basta extensión de desierto oculta tras un enorme monolito de arena que se alzaba al menos cincuenta metros desde el suelo. Gaara...—. Voy a echar un vistazo. No pierdas de vista a mi hermano.

Con suma cautela, se aproximó hacia el borde de la muralla, con una de las manos fija en el primero de los tres rollos que portaba a las espaldas. Si sucedía algo imprevisto, un simple tirón bastaría para liberar a Karasu y reaccionar a tiempo con una maniobra ofensiva. Es imposible que hayan accedido al interior de la Villa sin ser detectados. Si el huracán procedía del exterior, entonces todavía deben de estar ahí fuera.

Lo que no esperaba era encontrarse con semejante visión al asomarse por el borde del precipicio. Maldijo en voz alta, tirando de dos de los rollos y girando al mismo tiempo en dirección a Misao, con los dientes fuertemente apretados.

—¡Es una trampa! ¡Hay que avisar a Gaara! —le advirtió, antes de que una nube de kunai se dirigiese directamente hacia ellos.


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Re: ~ You could be loved again

Mensaje por SapphireDragon el Jue 21 Sep - 22:12


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V. Pasado que retorna


El tiempo pasaba de una forma diferente cuando uno se encontraba perdido en una tormenta de arena, luchando contra la fuerza de su viento y tratando de no dejarse vencer por ella. Y no solo eso, la arena también hacía su parte al dificultarles la visión… cualquier cosa que hubiera inmediatamente frente a ellos podían no verla. Sin embargo, siendo Suna su ciudad natal y conociéndola al dedillo, aquello era imposible.

Misao no tardó demasiado en comprender hacia donde se dirigían. Corría sin descanso, a su máxima velocidad junto a Kankurō y no tardaron mucho en vislumbrar el paso. A penas habían puesto un pie en él, que el furioso viento cesó de golpe. Frunció el ceño y se volvió hacia su compañero. Estaba claro que la misma pregunta había cruzado su mente. Sin embargo, tanta quietud y silencio… Ni siquiera se escuchaban las voces de otros shinobis avisando de que el peligro había cesado. No. Por mucho que la tormenta hubiera amainado… Aquello no estaba bien. Algo iba mal, muy muy mal.

No dio una respuesta verbal, sino que se aseguró de aumentar un poco más la velocidad de sus pasos. Las galerías donde las escaleras de ascenso a la parte superior del paso estaban completamente vacías. ¿Por qué? Hubiera o no una amenaza, allí siempre había un cuerpo de ninjas guardando y velando por la seguridad de la Villa. ¿Dónde estaban entonces?

No tiene sentido. Incluso en una ocasión así, no deberían abandonar su puesto —respondió la joven mirando momentáneamente al marionetista, pero no tardó en centrarse en la vasta extensión del desierto. La luna estaba en cuarto creciente y emitía una suave luz que les permitía poder discernir una formación arenosa compacta en mitad de las dunas. Estaba claro que eso había sido obra del joven Kage. ¿Así era como había detenido el huracán? Lo había encerrado —. De acuerdo.

Su voz sonó firme y seria. Sus grandes ojos claros comenzaron a escanear las inmediaciones. Si Gaara había ejecutado ese jutsu, claramente tendría que encontrarse en una posición donde pudiera ver a lo que se enfrentaba, ¿no? Percibió como Kankurō se alejaba de ella, de forma cautelosa. Mientras, echó mano a la bolsa con sus armas, tomando un par de shurikens entre sus dedos. Prefería estar preparada a que la sorprendiesen… cosa que terminó sucediendo sin remedio.

El grito de advertencia llegó hasta a ella prácticamente a la par que escuchó el silbido de los kunais que iban a gran velocidad en su dirección. Misao ni se lo pensó. Echó mano a un resistente recipiente de tamaño medio que estaba sujeto de forma fija a su espalda, destapándolo. De él emergió rápidamente el agua que contenía, formando una barrera de protección contra los kunais. Aquello sirvió para parar la primera tanda, pero pronto tuvo que comenzar a recular para poder esquivar los siguientes, atrayendo con un nuevo gesto de sus manos el agua a su almacén. Daba gracias a haber comenzado a llevarlo después de la misión en el oasis, por recomendación de Gaara, exactamente igual que él llevaba su calabaza llena de arena.

Se volvió hacia el ninja y asintió.

¡Voy junto a él! —respondió finalmente. La lluvia de kunais parecía no tener fin. Llegaban a tandas muy seguidas. ¿Cómo podían lanzar tantos de esa forma? Estaba claro que la idea de aquello era impedirles que llegasen hasta el Kazekage, pero ella no iba a dejar que eso la detuviera, ni mucho menos.

Puesto que el manejo del agua era similar al de la arena, Misao había aprendido durante esos últimos meses cómo formar una plataforma con su elemento para poder desplazarse sobre él, tal y como Gaara le había enseñado. Y eso hizo, a riesgo de que encontrarse en la trayectoria de algún arma arrojadiza, la muchacha logró crearla justo al borde de la enorme estructura que protegía Suna, saltando sobre ella. Sintió el escozor de unas heridas en una de sus mejillas y su cuello. Eran simples arañazos a los que no pretendía darles importancia alguna.

Y así, sobre la semiesfera en la que lograba mantener la correcta tensión superficial del agua para que pudiera sostener su peso, comenzó a desplazarse a gran velocidad. Debía encontrarle… y pronto. Quizás pudiera tratar de percibir su chakra en sus inmediaciones. Sin embargo, tan pronto se concentró en ello, sin llegar a disminuir el ritmo ni dejar de mirar a su alrededor buscándole, sintió varios chakras diferentes, persiguiéndola. Ninguno de ellos el que buscaba y todos imposibilitando ese plan. Tendría que despistarlos o vencerlos mientras le buscaba a la vieja usanza.


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Re: ~ You could be loved again

Mensaje por Carrie_B el Vie 22 Sep - 19:57


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Gaara esperó, inmutable. El tornado parecía haber quedado ahogado entre los gruesos muros de arena, pero aún lo sentía moverse. En cualquier caso, no era lo más preocupante. Es una cantidad de chakra inmensa, pensó, escudriñando el horizonte con los ojos entrecerrados. ¿Por qué seguía escondiéndose? ¿De verdad creía que no se había dado cuenta de lo que sucedía en realidad?

Segundos después, alguien emergió a toda velocidad de la zona oeste de la frontera, desviándose hacia el edificio del Kazekage. Gaara alzó levemente la barbilla conforme la arena emergía a borbotones de la tinaja, pero se detuvo de golpe al percatarse de la curiosa superficie que utilizaba el fugitivo para escapar. Misao. Torció el gesto, casi al mismo tiempo que tres sombras surgían de la nada y se colocaban justo detrás de la muchacha.

Para cuando se dio cuenta de lo que pretendían hacer, ya era tarde. Bajo los pies de la muchacha, un gigantesco bloque de roca emergió del suelo y destrozó en un segundo la frágil plataforma de agua, golpeando a la joven ninja de costado y haciendo que se precipitase al vacío.

Mierda. Lanzó las manos hacia delante, y la arena que impregnaba las calles se levantó para arremolinarse bajo ella en forma de mano gigante, frenando así la caída. Respiró hondo cuando la tuvo por fin bajo su control, viéndola incorporarse sobre los codos, aunque había estado muy cerca de no conseguirlo. Un par de metros más y no habría llegado a tiempo.

¿Estás bien? —murmuró, antes de que una voz grave y nasal, que parecía surgir de algún punto más allá de la muralla, los interrumpiese.

—Eh. No es muy educado por tu parte que te olvides de que estás luchando conmigo. —Cuando Gaara se giró de nuevo hacia allí, descubrió a un hombre alto y extremadamente delgado flotando varios metros por encima de la enorme estructura de arena. ¿Vuela?—. Pero tranquilo, no tengo problema en recordártelo. ¡Taiton, aniquilación de viento!

Con un monstruoso crujido, las barreras de arena que habían contenido el tifón se quebraron en pedazos, integrándose dentro del mismo hasta verse reducidas a polvo.

... Así que por fin has salido.

Obedeciendo de nuevo sus gestos, cuatro barreras más se levantaron en el lugar donde habían estado las anteriores, y tras ellas se armaron otras cuatro. El hombre ladeó la cabeza para echar un vistazo a la nueva prisión de arena y emitió una chirriante risita.

—Puedes levantar todas las barreras que quieras, Gaara del Desierto —se burló, dándose un ligero golpecito en el vendaje que le cubría la zona izquierda de la cabeza—. Mi tifón las destruirá como si fuesen de mantequilla. Y lo siguiente que se tragará será la Villa entera.

Como si quisiese probar lo que acababa de decir, el enorme torbellino de viento se desplazó de lado a lado, golpeando con fuerza las nuevas murallas hasta engullirlas por completo. Ya no había espacio para una quinta barrera.

—Parece que, después de todo, no eres tan duro como dicen por ahí...

Hablas demasiado.

Extendiendo el brazo derecho, apuntó una vez más con la palma abierta el lugar donde el tifón giraba a toda velocidad, ya a escasos metros de la muralla que rodeaba la Villa. Al ver lo que se proponía, el hombre de la venda estalló de nuevo en ruidosas carcajadas.

—¡Niñato pretencioso! ¿Crees que puedes controlar mi jutsu así como así?

Gaara realizó un giro seco de muñeca. De inmediato, la corriente de aire se invirtió y el gigantesco remolino se quedó paralizado en su sitio. Un giro más y empezó a hacerse más y más pequeño, conforme los cambios bruscos de sentido desestabilizaban la fuerza del giro.

—¡¿Qu-qué estás haciendo?!

No puedo controlar tu jutsu —admitió, dirigiéndole una mirada impasible—, pero sí todo aquello que tenga arena.

—¡¿Qué?! ¿Es que acaso has...?

Suponía que volverías a intentar derribar las barreras de arena, así que la segunda vez he mezclado mi chakra con ellas. Desde el instante en el que tu tifón las ha arrasado, ha pasado a contener millones de granos de arena suspendidos en su interior. Solo he tenido que ordenarles que inviertan el sentido de la rotación para cortar el viento.  

El hombre le dedicó una mirada rabiosa a través de su único ojo al descubierto.

—Te crees muy listo, ¿eh? Pues te vas a arrepentir de haberlo hecho —gruñó, antes de que la arena de la tinaja saliese disparada directamente hacia él.


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Re: ~ You could be loved again

Mensaje por SapphireDragon Ayer a las 11:01


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Los chakras de las personas que iban en su persecución eran tres... y no precisamente poco poderosos. Apretó la mandíbula con fuerza. El plan de dejarlos atrás o despistarlos iba a ser de todo menos eficaz. Por muy veloz que estuviera siendo, sus perseguidores no parecían quedarse atrás... Y entonces lo notó. Una sacudida que incluso reverberó en el aire. ¿Qué estaba ocurriendo? No necesitó más de un par de segundos para saberlo. Un cuerpo sólido y rocoso impactó contra el agua que estaba sirviendo de vehículo, dispersándola, para después, mientras comenzaba a caer, también recibir un impacto en su cuerpo, rasgando la tela de la zona superior de su manga y dejando un corte sangrante en su piel. En su rostro se compuso una expresión de dolor, pero se obligó a centrarse en su primordial problema: la caída.

No obstante, cuando se quiso dar cuenta, su cuerpo estaba siendo envuelto por la arena que había tomado la forma de una enorme mano. Gaara... Otra vez la había salvado de una caída al vacío... Cualquiera diría que se estaba volviendo una costumbre entre ellos. Logró incorporarse sobre los codos, y encontrándose con el pelirrojo junto a ella. Echó un rápido vistazo a la herida de su brazo... Le escocía y dolía bastante, pero parecía que no imposibilitaba el movimiento de su extremidad, razón por la que sonrió leve y brevemente, mientras asentía en respuesta a su pregunta.

Sin embargo, una voz retumbó por todo Suna, procedente más allá de la muralla. Claramente iba dirigida al Kazekage. Misao logró ponerse en pie sobre la superficie arenosa. Sus ojos claros captaron las siluetas de tres personas flotando en el aire, encarándola, ninguna de ellas sobre una superficie sólida. ¿Qué demonios...? Tragó saliva mientras su cuerpo se colocaba en una actitud defensiva. Le gustaría estar al lado de su Maestro... pero estaba claro que no se lo iban a permitir, que la habían escogido como contrincante y se iban a encargar de separarla de él, fuera como fuese.

—  Vaya, vaya... ¿Quién se iba a imaginar que habría una muchachita en Sunagakure con una naturaleza de chakra de agua? Muy poco habitual... —una voz femenina adulta comenzó a decir, con tono divertido—. Será de lo más interesante jugar contigo...

— ¡Síiii! ¡A jugaaar! —coincidió otra nueva voz. Podía percibirse la niñez en su tono, pero... algo en ella también logró que un escalofrío recorriese su cuerpo entero, de pies a cabeza.

— Lo mejor de todo... Será cuando la matemos, ¿verdad? Esa es la parte más divertida —una tercera voz, seria y desprovista de sentimiento alguno se unió a esa extraña conversación—. El deleite que produce ver la luz de la vida apagarse en los ojos de alguien es por lo que vivo... —comentó en un tono ensoñador.

Eso no pintaba nada bien. Las tres figuras pertenecían a una mujer adulta, una niña que no parecía sobrepasar los siete años y una adolescente... quizás un par de años más joven que ella. Todas iban ataviadas con ropas propias para enfrentarse a un temporal en el desierto... Así que definitivamente estaban detrás de la tormenta de arena que había azotado a Suna momentos atrás... Y que repetinamente volvió a surgir de la nada. Oyó las carcajadas de las mujeres, que se permitieron el lujo de volverse hacia donde el pelirrojo se encontraba. A Misao le hubiera gustado echar un vistazo también, pero no se fiaba... Así que no apartó la mirada de sus oponentes. Además, aprovechó para colocarse en uno de los tejados cercanos más altos...

Respiró hondo mientras trataba de pensar en algo que hacer. El elemento que han utilizado antes era el de Tierra... Por lo que mi suiton estará en desventaja... Pensó para sí misma. Aquello no iba a ser fácil, pero no se iba a dar por vencida. Si tenía una mínima oportunidad de derrotar a las tres, lo haría.

El viento furioso que había reaparecido, volvió a desvanecerse sin más otra vez. Aquello se repitió una vez más hasta que, pareció ser definitiva. Logró vislumbrar una mueca de molestia en el rostro de las tres féminas que aún estaban presenciando la otra lucha...¡Ahora! Las manos de Misao, se movieron invocando al agua de su recipiente, colocándola frente a ella, para después comenzar a formar los sellos con rapidez y precisión, terminando por tocar la superficie sin forma del agua

¡Sen Suikan no Kega: Mil Proyectiles Acuáticos! —de ella, varios proyectiles se dirigieron directamente a sus oponentes que sin duda trataron de esquivar algunos, mientras que otros, inevitablemente les daban.

— ¡Niña estúpida! —gritó molesta la mayor, que continuaba esquivando su ataque. Sin embargo, no tardaron demasiado en alzar un muro de tierra a modo de barrera—. ¿Te crees que algo tan simple logrará derribarnos?

La verdad, es que su intención no era derribarlas, sino distraerlas. Mientras imposibilitaba, que pudieran observarla, Misao se las apañó para hacer un clon de sombras, que no tardó en ubicarse tras ellas. Sin embargo, tan pronto lo logró, la mediana de las tres se volvió hacia ella y le propinó una fuerte patada que hizo que se evaporase. ¡Mierda! Son demasiado rápidas! ADemás, ya no podía ejecutar la Prisión de Agua sin arriesgarse a acercarse demasiado...

Su mente trabajaba a gran velocidad, buscando una nueva táctica. Mas no tuvo oportunidad de trazar otra, pues se vio en la necesidad de comenzar a esquivar proyectiles afilados de roca, que habían dirigido con furia contra ella. Pero de forma simultánea, la menor y la adolescentes se abalanzaron hacia ella para un combate cuerpo a cuerpo.


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Re: ~ You could be loved again

Mensaje por Carrie_B Hoy a las 11:44


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La arena tardó medio segundo en enredarse en torno al cuerpo del hombre delgado, envolviéndolo por completo hasta que su rostro fue lo único que quedó visible.

—Tu arena es muy rápida... —hizo notar, desviando la mirada de un lado a otro. No parecía especialmente preocupado, lo cual fue indicativo suficiente para Gaara.

Funeral del Desierto.

Con un crujido, la arena ejerció presión hasta aplastar el cuerpo. Sin embargo, no brotó sangre ni nada parecido, si no que simplemente se escuchó un puf y, en su lugar, aparecieron los restos de una roca reducidos ya a gravilla. Un clon de roca. No tenía ninguna intención de matarlos —necesitaban saber de dónde provenían y qué los había llevado hasta allí, y un cadáver no podía revelar tales cosas—, pero eso no significaba que estuviese dispuesto a caer en sus trampas como si fuese un principiante.

—No está mal... —reconoció de nuevo la voz chirriante, esta vez desde alguna parte por encima de sus cabezas—. Ya veo que voy a tener que ponerme serio.

Gaara aguardó, en silencio. Tenía claro que, si se trataba de un ninja más o menos hábil, no repetiría de nuevo la técnica de la aniquilación de viento. De hecho, utilizar cualquier técnica perteneciente al elemento tifón ahora mismo, teniendo en cuenta que todas funcionaban bajo la misma premisa de giros rotatorios de viento, no le serviría de nada contra la arena. Hasta ahora han utilizado técnicas de Viento y técnicas de Tierra, pero solo por separado.

—¡No te duermas en los laureles, Gaara del Desierto! ¡Aún no he acabado! ¡Katon, gran bola de fuego!

Gaara alzó la cabeza. Justo sobre ellos, una enorme bola de fuego descendía a toda velocidad hacia donde se encontraban. Es la misma técnica que utilizaba Sasuke Uchiha... Sin necesidad de que él se moviese, la arena retrocedió para girar a su alrededor y salió disparada hacia arriba, formando un caparazón a su alrededor que impedía el paso del aire. Poco después, el fuego terminó por extinguirse.

—Je... No esperaba menos de la famosa defensa definitiva...

¿Eso es todo?

El hombre se interrumpió, frunciendo el ceño con molestia.

—¿Cómo dices?

No tengo tiempo para tus tonterías —sentenció. Un poco más allá, Misao se enfrentaba sola a las tres mujeres que habían hecho aparecer el pilar de roca, y la desventaja numérica comenzaba a hacerse ya evidente. No aguantaría mucho más. Tenía que acabar con aquello cuanto antes—. Esto se termina aquí.

Al estirar su brazo derecho, la arena se reagrupó y hendió el aire en forma de lanza, emitiendo un agudo siseo.


— X —


Malditos..., gruñó, saltando al tejano de un nuevo edificio. Había conseguido cubrir la huida de Misao haciendo uso de Karasu y de Shanshou, pero las trampas que habían colocado eran tan numerosas que la segunda había terminado destrozada e inservible. Apretó los dientes, con la vista aún clavada en el cielo. ¿Quiénes son estos tíos? ¿Y qué demonios han venido a hacer a nuestra Villa? Hasta el momento no había visto que supusiesen una gran amenaza para Gaara, pero... Nadie del escuadrón de Yuura los detectó al entrar en la Villa. De hecho, han logrado acabar con todos ellos sin levantar sospechas. No son tíos normales. Y eso era lo que más le preocupaba.

Con un nuevo salto, se encaramó a uno de los edificios más próximos, permaneciendo oculto en la sombra. Un poco más allá, Misao se esforzaba por evitar los rapidísimos proyectiles con los que la estaban bombardeando. Son proyectiles de roca... ¿Acaso no serán...? Pero no tuvo tiempo para pensar más porque, de repente, las tres ninjas saltaron a la vez sobre la joven chunnin, acorralándola. Ah no, ni de broma.

Con un movimiento de sus dedos, el fardo en el que solía llevar envuelta a Karasu se interpuso entre el cuerpo de Misao y la pierna de una de las intrusas. Un clic más y Kuroari cubrió otro de los flancos desprotegidos, permitiendo que la muchacha tuviese tiempo de defenderse contra la tercera oponente. Solo entonces salió de su escondite, colocándose una mano perezosamente en la cadera.

—Tres contra uno es jugar muy sucio —comentó en su habitual tono jocoso, doblando el dedo índice. Las vendas que cubrían a Karasu salieron disparadas, enrollándose en torno a la pierna y al cuerpo de la mayor de las tres. Después, la cabeza de la marioneta se abrió con un chasquido, revelando en su interior un pequeño cañón plateado—. Así que nos unimos a la fiesta, ¿vale?

No te preocupes de nada, Gaara. Nosotros nos encargamos.


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Última edición por Carrie_B el Dom 24 Sep - 15:55, editado 1 vez


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Re: ~ You could be loved again

Mensaje por SapphireDragon Hoy a las 13:15


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Su cuerpo giró en el aire, apoyándose sobre sus manos y después sobre sus pies, dando múltiples volteretas hacia atrás, esquivando por poco los proyectiles rocosos. ¿Eran de la Villa Oculta de la Roca? Al menos, sus habilidades y jutsus así lo indicaban. Pero no tenía sentido… Desde hacía bastante, un acuerdo de paz había sido firmado entre ambas Villas, cesando cualquier tipo de enfrentamiento o actividad perjudicial entre ellas. ¿Lo habían roto, así sin más? ¿Por qué? ¿Qué perseguían?

No muy lejos de allí, una enorme bola de fuego apareció e iluminó sus alrededores. Aquello pilló desprevenida a Misao aunque no fuese parte de su lucha. Primero elemento viento con el huracán, después de tipo tierra el que la había derribado a ella y ahora… ¿tipo fuego? ¿Pero quiénes eran esas personas? Esa fracción de segundo en la que la ninja se distrajo por lo el katon le costó caro: sintió como una de las afiladas rocas cortaba la piel de su cuello y otra se clavaba con fuerza en el brazo que ya estaba herido de antes. Se le escapó un involuntario quejido antes de echar mano a la roca y se la arrancaba rápidamente. ¡Qué tonta había sido! Además, no solo se había visto herida, sino que la distancia que había logrado poner entre sus contrincantes había desaparecido.

Se vio capaz de bloquear el primer puñetazo que le lanzaron con el brazo, sintiendo como su impacto lograba incrementar en gran medida el dolor de sus heridas. Apretó los dientes mientras echaba mano a un par de kunais de su bolsa y los lanzaba directamente hacia ellas. Así consiguió algo de espacio entre ellas y poder observar con mayor facilidad sus movimientos. Sin embargo, era complicado hacerlo si debía hacerlo a la par que se movía de forma continua, para continuar evadiendo el incesante ataque a distancia. Las risitas de sus tres contrincantes, frías y crueles, flotaban en el aire.

— ¿Y tú eres la alumna del mismísimo Kazekage? La verdad es que eres muy poquita cosa, ¿no? Que desaprovechado está ese Kekkei Genkai en alguien como tú… –comentó la muchacha de apenas quince años, mientras se aproximaba a una velocidad vertiginosa hacia ella, acompañada ya de las otras dos.
No le dio tiempo a pensar en que quizás tuvieran razón, ni tampoco a decidir cuál iba a ser su defensa frente a un ataque simultáneo. De hecho, era inviable que fuese capaz de protegerse. Respiraba ya entrecortadamente y sentía el sudor corriendo en pequeñas gotas por su rostro y cuello. Pero no podía rendirse así como así.

Fue entonces cuando notó como alguien se unía a ella. Apreció un mono negro así como el característico chasquido de una marioneta. ¡Kankurō! Su marioneta y él estaban protegiéndola de dos de los inminentes ataques, por lo que ahora solo era uno el que debía enfrentar. Inevitablemente, una sonrisa se dibujó en sus labios. Nuevamente, sus manos se movieron con rapidez, ejecutando los sellos de otro nuevo jutsu.

¡Fūton Daitotsuba: Gran penetración! —pronunció en un grito, dirigiendo sus dos manos hacia la adolescente que tanta ganas de matarla tenía. Aquella era una técnica de elemento viento. A pesar de haber estado aprendiendo de cero a controlar el elemento agua, no había descuidado su otra naturaleza, sino que la había ido mejorando también de forma progresiva.

La gran ráfaga de aire que había creado era como un aguijón muy veloz, que no tardó más de una milésima de segundo en cruzar el poco espacio que separaba a ambas chicas. Perforó de forma limpia el hombro de la contraria, que no se vio capaz de contener un grito de intenso dolor mientras comenzaba a sangrar… Parecía que al penetrar, había seccionado varios tendones, quedando de esa forma su brazo caído como un peso muerto.

— ¡Maldita! ¡¿CÓMO TE HAS ATREVIDO?! ¡ME LAS PAGARÁS! —gritó cegada por la rabia mientras se incorporaba del suelo sujetándose el hombro.

Misao no se achicó frente a sus palabras, sino que la miraba con frialdad y cautela, recobrando su postura defensiva. Parecía que la contraria iba a lanzarse nuevamente hacia ella, pero algo la detuvo. Y entonces… una horrible sensación la recorrió de pies a cabeza. Sensación que se confirmó cuando la contraria sonrió ampliamente, de una forma bastante macabra antes de alzar la mirada al cielo.

Inevitablemente, la hija de los Ichijō la imitó y una expresión de perplejidad se dibujó en sus facciones. ¿Pero qué…? El cielo nocturno pintado por estrellas e iluminado por una plateada luna creciente había perdido la tonalidad habitual y había adquirido una escarlata oscura, como la propia sangre.

El miedo comenzó a crecer en su interior y se volvió a mirar a Kankurō que había hecho lo propio y mostraba una expresión de incertidumbre y frustración.


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Re: ~ You could be loved again

Mensaje por Carrie_B Hoy a las 15:31


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Lo había atravesado justo en el centro del estómago, en un punto lo suficientemente bajo como para esquivar puntos vitales. Los ninja médicos podrían curarlo sin problemas, y por el momento sería suficiente como para inutilizarlo y poder encargarse de las otras tres. Sin embargo, en lugar de comenzar a caer, el cuerpo del hombre delgado empezó a descomponerse poco a poco, una vez más.

¿Un clon de tierra? Aunque las técnicas que había usado hasta el momento no parecían nada del otro mundo, con aquel último movimiento ya había mostrado tener dominio sobre tres naturalezas básicas. Tengo que tener cuidado con él, pensó, viendo de reojo cómo Kankurō aparecía oportunamente para apoyar a Misao. Eso volvía a dejarle margen para centrarse en su propia batalla.

Con un leve gesto, hizo retroceder a la arena hasta regresar a su lado. Si aquel había sido un clon creado a base de tierra, entonces el auténtico debería estar escondido en alguna parte.

—Vas a lamentarlo, criajo arrogante —le escuchó decir, antes de que un extraño temblor sacudiese toda Suna. Y, justo después, el cielo nocturno se tiñó de un resplandor rojizo que no había visto nunca—. Voy a fundirte junto con tu mierda de aldea.

Le llevó tres segundos comprender lo que se proponía, pero para entonces ya era demasiado tarde.

¡Maldi...!

—¡Yōton, gran diluvio de lava hirviente!

En un instante, el cielo pareció incendiarse. Las nubes se tornaron negras y luego rojas, conformando una masa compacta tan grande como la propia Villa, y el aire se impregnó de un insoportable olor a azufre. Poco después, una gigantesca cortina de lava se precipitó sobre ellos.


— X —


Cuando Kankurō abrió los ojos de nuevo, en el ambiente flotaba un olor ácido, chamuscado. Tosió un par de veces, notando cómo la nariz y la garganta le ardían con cada bocanada de aire que tomaba. ¿Qué demonios había ocurrido? Ni siquiera había tenido tiempo de pensar antes de que el cielo empezase a escupir fuego. ¿Estaban muertos? No, podía escuchar a Misao gemir y moverse a su lado. Entonces, ¿qué había sucedido? ¿Cómo podía ser que...?

Al volver a levantar la cabeza hacia arriba, lo comprendió. Una enorme cúpula de arena se alzaba varios metros por encima de la Villa, sellándola por completo. Algunas partes estaban agrietadas, otras se habían teñido de color negro y otras comenzaban poco a poco a descascarillarse, pero en esencia permanecía sólida como una roca. ¿Gaara?

A su pensamiento se sumaron poco después numerosos gritos procedentes de las calles que los rodeaban.

—¡Es la arena del Maestro Kazekage!

—¡Ha parado la lluvia de lava! ¡Increíble!

—¡Es invencible!

Menos mal, Gaara. Respiró hondo, girándose a la muchacha que permanecía a su lado. Llevaba una fea herida en el brazo que le goteaba hasta la muñeca, pero por lo demás parecía ilesa. Como todos los demás. Y todo gracias a ti. Eres increíble, hermanito...


— X —


Algunos metros más allá, Gaara jadeó, bajando lentamente ambos brazos hasta dejarlos inertes a sus costados. El sudor le empapaba la frente y las manos le temblaban por el esfuerzo y la rapidez con la que había tenido que liberar el chakra, pero al parecer lo había conseguido. La lava no había llegado a rozar la Villa. Esperó unos segundos, tratando de normalizar su respiración, antes de concentrarse otra vez para iniciar la apertura del Tercer Ojo.

Puede que Suna estuviese ya a salvo, pero solo era cuestión de tiempo que esos cuatro intentasen echar abajo la barrera desde fuera.


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Re: ~ You could be loved again

Mensaje por SapphireDragon Hoy a las 16:33


«You could be loved again»
V. Pasado que retorna


Mirar y no ver. Eso había sido lo que Misao había experimentado después de dirigir nuevamente sus ojos claro de Kankurō al cielo. Apreciaba ese color escarlata pero su mente parecía negarse a procesar que implicaba o que significaba. Además, las risas enfermas de las tres féminas a las que se había estado enfrentando en esos últimos minutos habían logrado apagar en parte el nombre del jutsu que estaba siendo ejecutado.

La temperatura del ambiente sufrió un radical cambio, un aumento exagerado, como si se encontrasen en pleno desierto a mediodía, incluso la Aldea entera se iluminó con el resplendor del material incandescente que amenazaba con caer sobre ellos. A todo ello, se sumó aquel olor que impregnó el aire… uno que les dificultaba el respirar, consiguiendo que tosieran repetidas veces. Uno que parecía querer consumir sus pulmones desde dentro. Olor a azufre. Y, aquello sobre sus cabezas, lava.

De haberse encontrado junto a un lago o junto al mar, Misao habría podido utilizar sus habilidades y movilizar una ingente masa de agua para detener la lava y enfriarla. El único problema hubiera sido que aquello hubiera dado lugar a enormes formaciones sólidas que habrían precipitado igualmente sobre Suna… Entonces, ¿qué iba a suceder? Tan pronto como escuchó el silbido lejano de una gran masa caer, cerró los ojos, esperando su final, esperando sentir el calor consumir su piel.

Sin embargo, nada de ello llegó. La tierra entera retumbó pero no se escuchaban gritos de agonía ni de miedo. Cuando volvió a abrir los ojos, una enorme coraza de arena estaba recubriendo toda Suna. En algunos sitios parecía ceder y resquebrajarse, pero aun así, no llegó a suceder. Había parado todo aquello.

Maestro… —musitó en voz queda y ahogada. Había salvado a la Aldea, su arena estaba allí, actuando de escudo igual que lo hacía en su defensa definitiva. Se giró hacia Kankurō, encontrándose con su mirada y su ceño ligeramente fruncido—. Debemos ir con él.

Y tan pronto como lo dijo, ambos dos se pusieron en marcha, saltando por los tejados arenosos de los edificios. Sus tres oponentes habían desaparecido con toda la conmoción que se había generado, sin dejar rastro alguno. Ya nos encargaremos de ellas después, dijo el marionetista, dejando claro así que su prioridad en esos momentos era llegar junto a su hermano.

No pasaron más de un par de minutos que distinguieron el cabello pelirrojo oscuro de Gaara. Misao se apresuró en llegar a su lado. Se encontraba con una rodilla apoyada en el suelo, el sudor caía por su rostro y respiraba entrecortadamente, pero aun así mantenía sus dedos índice y anular sobre su párpado cerrado. El Tercer Ojo, pensó la shinobi dándole unos segundos para que continuase con su labor. Probablemente estuviera buscando a sus enemigos. No obstante, no pareció poder continuar con su jutsu, pues profirió un ruido de molestia y cansancio antes de volver a abrir su ojo. Ella se arrodilló junto a él sin pensarlo y colocando una mano sobre su hombro.

Estás agotado… Has gastado de golpe la mayor parte de tu chakra alzando la barrera y aún la sigues manteniendo —dijo con claro tono preocupado. Si tan solo pudiera darle parte de su chakra...


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