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> Song of the seven seas

Mensaje por Sheena el Mar 27 Jun - 0:43

Song of the seven seas

El pequeño pueblo costero en el que Rin Matsuoka veraneaba desde su infancia no tenía mucho de particular. Era uno de tantos que salpicaban el litoral australiano, a unos pocos cientos de kilómetros de la gran ciudad más cercana. Excepto en los meses estivales. Entonces, la localidad se llenaba de vida, de familias que acudían a pasar sus vacaciones y, sobre todo, de jóvenes de los lugares cercanos del interior que iban a disfrutar de su gran pasión: el surf. Uno de los deportes más arraigados y que contaba con miles de seguidores y practicantes en Australia. En verano era también cuando tenían lugar los torneos de esta disciplina, con lo cual los muchachos combinaban diversión y competitividad. Rin era uno de ellos. Adoraba el agua; había aprendido a nadar a muy temprana edad y le encantaba todo lo relacionado con ella. Por supuesto, el surf no era una excepción.

Había también otra cosa en ese pueblo: leyendas. Los viejos pescadores se entretenían contando a quien quisiera escucharles que aquellas costas, así como los islotes de los alrededores, estaban habitados por extrañas criaturas marinas; algunas con cuerpos de hombre y colas de pez, otras con un aspecto mucho menos humano, pero siempre con perversas intenciones. Aunque ya nadie creía en estas historias. ¿Sirenas? ¿En el mundo moderno, en pleno siglo XXI? Era absurdo. Solo eran eso, leyendas. Y eso querían seguir siendo para los hombres los habitantes de las profundidades, que eran muy reales. Uno de ellos en particular, Haruka Nanase, opinaba que cuanto menos supieran de su existencia, mejor. Los humanos eran peligrosos, les iba mejor manteniéndose alejados de ellos.

Pero, de forma imprevista, un día los mundos de Rin y Haruka colisionan. Ya no pueden hacer como si no supieran el uno del otro. Ya no pueden olvidar haberse visto. Y tal vez la canción que cantan las olas, que  ambos son capaces de escuchar, los lleve a encontrar un lugar solo para los dos, alguna parte entre la tierra y el infinito océano.
Personajes
Rin Matsuoka | 16 | Surfista | Sheena

Haruka Nanase | ¿? | Merman | SapphireDragon
AU | 1x1 | Free!
© RED FOR SS


Última edición por Sheena el Sáb 15 Jul - 22:45, editado 1 vez


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Re: > Song of the seven seas

Mensaje por SapphireDragon el Miér 28 Jun - 1:43

Chapter 1
The Surfer & the Merman
Costa australiana | Mediodía | Con Rin.
Aquella mañana, el mar parecía estar en paz, calmado. Pequeñas ondulaciones de su superficie, que no merecían llamarse siquiera olas, mecían graciosamente a un joven de cabellos oscuros y con los ojos cerrados. Su rostro mostraba una expresión tan apacible como el humor del océano. El sol brillaba en lo alto del cielo, consiguiendo que numerosísimos pero pequeños destellos se reflejase sobre la superficie del agua y de su azulada y escamada cola… Sí, exacto. Cola. Escamada. Como la de un pez. Aquel joven no era ni mucho menos normal. De hecho, ni siquiera era humano. Quizás de cintura para arriba lo aparentase, pero por lo demás…

Nanase Haruka no era, ni más ni menos, que un merman. Una criatura de las mitologías y fantasías humanas que vivían en las profundidades del océano y cuyas leyendas contaban cosas horribles sobre los de su especie. Además, en la época en la que vivía, no debían preocuparse por eso, pues la mayoría de los humanos se pensaban que eran solo cuentos de hadas. Nadie les buscaba ni trataba de darles caza como en épocas anteriores.

Un largo suspiro brotó de los labios de Haru. Por fin algo de tranquilidad. En casa estaba todos trajinando sin parar, de un lado a otro, haciendo cosas que realmente tenían poca o ninguna importancia. Casi podía imaginarse lo que los unos a los otros se decían. Pero se obligó a dejar de pensar en ello. Había acudido a su lugar preferido y, en parte, secreto para poder evadirse de los quehaceres diarios. Además, ninguno de sus congéneres se atrevería a ir tan lejos… y tan cerca de la costa humana, pues los riesgos que existían de ser descubiertos eran todavía bastante grandes… Aunque él siempre se cuidada de que no le encontrasen.

Apenas llevaba media hora disfrutando de su soledad y del silencio interrumpido solo por el graznido de alguna gaviota o el ir y venir del agua, cuando una voz humana atronó por el aire. Haru abrió claramente molesto un ojo. ¿Qué diantres estaba sucediendo? ¿Por qué tanto jaleo? La voz decía algo de una competición a lo que siguieron aplausos y vítores de pura emoción. ¿De qué iría aquel concurso para que todos los humanos que asistían se pusieran de aquella forma…? Con cierta curiosidad, pero aún molesto, Haru se acercó un poco para poder evaluar qué era toda aquella parafernalia que habían montado en la arena. Eso sí, sin dejarse ver lo más mínimo.



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Re: > Song of the seven seas

Mensaje por Sheena el Vie 30 Jun - 21:53

Chapter 1
The Surfer & the Merman
Costa australiana | Mediodía | Con Haruka
El verano acababa de comenzar. Y como cada año, apenas una semana después de terminar el instituto, Rin viajaba con su madre y su hermana menor desde la ciudad donde residían habitualmente hasta ese pequeño pueblecito costero. A los Matsuoka les gustaba pasar todo el verano en aquella villa, que solía ser tranquila y apacible pero en época estival se llenaba de vida y actividad. Era imposible aburrirse.

La señora Matsuoka se dedicaba a descansar de la ajetreada vida de la ciudad, aunque siempre cerca de su inseparable portátil, ya que trabajaba desde casa con él. Gou, la menor de la familia, pasaba los días entre compras y fiestas en la playa con su numeroso grupo de amigas. Mientras que el primogénito, Rin, vivía por y para el agua: nadaba, buceaba, salía en lancha con otros chicos y sobre todo, se entregaba a su gran pasión: el surf. No se perdía ni una de las competiciones que se organizaban.

Aquel día en particular tenía lugar la primera de la temporada, por lo que los ánimos estaban muy exaltados y el ambiente general era festivo. Muchos jóvenes acudían desde los pueblos cercanos y el número de participantes era elevado. La mayoría participaba por diversión, aunque eso no mermaba para nada sus ansias competitivas. El día acompañaba: el cielo estaba despejado y el mar en calma… quizá demasiado. Pero un viento suave soplaba del sur y los pronósticos anunciaban que el oleaje subiría gradualmente; parecía que el evento no corría peligro.

Ya que el clima era tan bueno, Rin decidió prescindir del neopreno, que solía usar cuando hacía peor tiempo y el agua estaba más fría. Con el bañador sería suficiente. Tomó su tabla y se metió en el agua, dispuesto a calentar antes de empezar la competencia. Subido a horcajadas sobre ella, remó con los brazos, alejándose de la orilla. Ya notaba como el mar le llamaba: era un impulso al que, simplemente, no podía resistirse. Tenía un buen presentimiento: aquel día iba a ocurrir algo bueno. Y su intuición no solía fallarle, menos cuando del mar se trataba. ¿Se alzaría con el primer premio de la temporada?


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Re: > Song of the seven seas

Mensaje por SapphireDragon el Lun 17 Jul - 11:37

Chapter 1
The Surfer & the Merman
Costa australiana | Mediodía | Con Rin.
Los rayos de luz se filtraban por la superficie del agua hacia el interior, perdiéndose en las profundidades, aunque algunos incidían directamente sobre las escamas azules y brillantes de la potente cola de Haru. El merman nadaba midiendo cuidadosamente lo que avanzaba. Sabía los peligros que podía acarrearle a él y a los de su especie que fuesen descubiertos por los humanos. Lo que creían que eran leyendas dejarían de serlo… Y comenzaría la búsqueda de sus ciudades submarinas y su caza, para estudiarlos, para exhibirlos… Puede que incluso hasta para comérselos, como hacían con el resto de peces. La raza humana era muy bárbara desde ese punto de vista.

La gran masa de agua amortiguaba el sonido de los megáfonos que se habían instalado en la playa, así como el griterío de la muchedumbre. No lograba discernir qué decían con exactitud, quizás alguna palabra suelta o sencillamente solo era un ruido más que perturbaba la calma del mar. Otra cosa que no le gustaba de ellos: lo ruidosos que eran. ¿No sabían apreciar la belleza de la tranquilidad y el silencio? Estaba claro que no… No dejaban tranquilos al resto del mundo.

Encontró una enorme roca algo más cercana al lugar y, ocultándose tras ella, emergió a la superficie. Su mirada azulada volvió a dirigirse a la orilla. Aún se encontraba algo lejos… Y acercarse más era todo un riesgo. Pero la curiosidad era mayor que cualquier otra cosa, razón por la que nuevamente volvió a sumergirse y echó a nadar. A penas había pasado un minuto desde que había abandonado la seguridad de la roca, que pudo apreciar cómo la superficie del agua se  veía distorsionada. Haruka entrecerró los ojos tratando de discernir qué era aquello… Y se percató de que era un objeto alargado con unos colores de los más pintorescos. A sendos lados de éste, un par de piernas humanas (esas de las que él carecía por completo), colgaban mientras unas manos entraban y salían, tratando de remar y avanzar.

No supo qué fue lo que le llevó a acercarse, pero el merman lo hizo. Se colocó justo debajo de la tabla de surfear, sin tocarla, nadando bocarriba en lo que la observaba. ¿Qué era ese cacharro? La gente de la playa parecía tener de eso también… ¿Sería como un barco? (Sí, al menos el joven sabía lo que era un barco). Eso parecía, solo que mucho más pequeño y solo para una persona. ¿Cuál era el propósito del joven que iba encima? Ojalá pudiera preguntarle…

Sin embargo, como si saliese de un sueño, volvió a recordar que debía de ser precavido y, en esos instantes, no lo estaba siendo, sino todo lo contrario. Por esa misma razón, obligándose a sí mismo a alejarse del extraño, se alejó rápidamente, sin percatarse de que quizás el extremo de su cola había rozado uno de los pies del surfista.



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Re: > Song of the seven seas

Mensaje por Sheena el Dom 23 Jul - 17:45

Chapter 1
The Surfer & the Merman
Costa australiana | Mediodía | Con Haruka
Cuando Rin se metía en el agua, todo era diferente. Era como si se transformase. No sabía explicarlo: su cerebro desconectaba de lo que había dejado en tierra y se concentraba solo en montar las olas. Casi podría decir que el mar le hablaba, que le aceptaba como a uno de los suyos. Alguna vez había pensado en esto fríamente y se sentía un poco idiota. Por eso mismo nunca se lo había contado a nadie, seguro que se reían de él. Después de todo, era su pasión, pero solo se trataba de algo que le gustaba mucho ¿no?

Ese día no fue diferente. Se alejó de la costa remando con brío, mientras notaba que la brisa aumentaba de intensidad hasta transformarse en un viento fresco y enérgico. Eso ya le gustaba más, ya que no podrían surfear en condiciones si no había olas lo bastante altas. También el aire empujaba unas nubes que empezaron a arremolinarse en el cielo, cubriendo el sol. Las condiciones óptimas.

Estaba a punto de ponerse en pie sobre la tabla para comenzar cuando notó que algo le rozaba el pie. Qué raro, estaba lo bastante lejos de la costa para que fueran algas y tampoco veía ninguna bolsa o resto de basura a su alrededor. Se le vinieron entonces a la mente las historias que contaban algunos veteranos sobre tiburones que se acercaban a surfistas desprevenidos y les arrancaban el pie de un mordisco, pero estaba seguro de que solo eran cuentos para asustar a los jóvenes. Era rarísimo que los tiburones se acercaran tanto a tierra, así que se tranquilizó.

Aún quedaba tiempo antes de que empezara la competición. Por tanto, esta vez sí, logró ponerse en pie y comenzó a tomar las olas que comenzaban ya a elevarse con cierta fuerza. Estuvo un rato calentando, sin preocuparse por nada o nadie más, totalmente absorbido en su particular mundo donde solo estaban el mar y él.

Quizá por eso, no se dio cuenta de que las nubes cada vez eran más negras, el viento más fuerte, la temperatura más fría y las olas más altas. No hasta que una particularmente fuerte le derribó, llevándose la tabla varios metros lejos de él. Fastidiado, se lanzó a nadar a contracorriente para recuperarla. Y fue en ese momento cuando comenzó a caer la lluvia, primero suavemente, luego con más intensidad. Entonces fue consciente de que estaba solo, rodeado por unas aguas que hasta hace unos minutos habían sido gentiles y ahora estaban furiosas, y que solo contaba con la fuerza de sus brazos para regresar a tierra antes de que el mar se lo tragase.


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Re: > Song of the seven seas

Mensaje por SapphireDragon el Miér 2 Ago - 18:14

Chapter 1
The Surfer & the Merman
Costa australiana | Mediodía | Con Rin.
Las escamas azules del tritón resplandecían vagamente mientras movía su cola, nadando presuroso, tratando de poner cuanto antes la mayor cantidad de agua entre él y el humano subido a aquella extraña tabla y alejado de la tierra a la que realmente pertenecía. Regresó junto a las rocas donde previamente había estado escondido. Aún sentía esa incontenible curiosidad por saber qué iba a hacer aquel individuo. Lo cierto era que el mar estaba comenzando a adquirir su habitual carácter de esas horas. Las olas comenzaban a alzarse regias, con una altura considerable. ¿Qué pretendía? ¿Enfrentarse a ellas tan solo con eso? Trataba de comprender aquello, pero definitivamente, era incapaz. Si no se era un ser marino, habituado al agua, a sus profundidades y el temperamento del océano, era bastante peligroso adentrarse tanto en él. Ya se habían escuchado rumores en la ciudad submarina de humanos que habían perdido la vida por no ser cuidadosos, yendo sobre aquellas cosas que llamaban barcos y cazando a sus compañeros: peces, cefalópodos incluso a delfines y tiburones. ¿Pero qué clase de monstruos eran? ¿Quién les había dado derecho a hacer aquello?

Haru se había perdido en esos pensamientos mientras sus ojos continuaban fijos en la figura de aquel humano de cabellos cobrizos. Se había subido sobre sus dos piernas en la tabla y lograba, con una increíble habilidad, mantenerse en perfecto equilibrio, mientras se deslizaba sobre las olas o en su interior, en aquellos perfectos túneles de agua clara y cristalina.

Sin embargo, después de un rato, aún cuando las nubes no habían aparecido y tapado el reluciente sol, Haru ya tenía un mal presentimiento… Podía saber por las corrientes marinas que a su alrededor había que una tormenta se acercaba. Una tormenta que definitivamente no iba a no amainaría de buenas a primeras. El mar se embravecería con ella y dudaba mucho que frente a aquello el surfero pudiera mantenerse firme… Y no se equivocó en ninguna de las dos cosas.

El cielo se había encapotado. Oscuras nubes se habían cernido sobre la costa. Las aguas ya se habían comenzado a revolver, la fuerza así como la frecuencia con la que las olas iban y venían se habían incrementado… Y no tardaron en derribar al humano. Por unos instantes permaneció congelado junto a aquella roca, observando la escena con la mandíbula tensada. El soporte sobre el que el extraño se había mantenido ya no estaba. Trataba de nadar usando sus brazos y sus piernas, pero no lograba avanzar apenas. No tenía fuerza suficiente para ello. No lograría llegar. Moriría…

Y tan pronto ese último pensamiento resonó en su cabeza que una ola logró tragarse al chico. Esperó, confiando en que saliese a la superficie por sí mismo… Pero no lo hacía. Y ni un segundo se paró a analizar la situación y los riesgos que podía conllevar. Se zambulló de vuelta en el agua y comenzó a nadar tan rápido como le era posible en la dirección donde había desaparecido. No tardó demasiado en encontrarle. Estaba inconsciente, se hundía… No respiraba. Mierda… pensó en lo que se lanzaba hacia él, lo rodeaba con los brazos y se lo llevaba lejos de la furia del mar a una pequeña cala que ningún hombre parecía conocer, donde nadie les pudiese encontrar.


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Re: > Song of the seven seas

Mensaje por Sheena el Mar 15 Ago - 23:55

Chapter 1
The Surfer & the Merman
Costa australiana | Mediodía | Con Haruka
Rin no sabía si llevaba horas luchando contra la corriente o solo unos minutos. Solo sabía que cada vez le pesaban más los brazos y las piernas, que el cansancio se apoderaba de su cuerpo a gran velocidad, que empezaba a ver borroso y que cuando lograba avanzar unos metros las olas le arrastraban el doble de distancia hacia el interior del océano, alejándolo de la orilla.

Sin embargo, no podía rendirse. Rendirse significaba morir. Y no podía permitirse ese lujo, no podía ser el causante de que su madre y Gou pasaran de nuevo por lo mismo, no podía hacerles eso. Solo por eso, su férrea fuerza de voluntad le mantenía a flote a duras penas. Aun con ello, la tormenta no parecía amainar y su resistencia tenía un límite. Pronto llegó el momento en que su cuerpo alcanzó ese punto. Ya no pudo seguir nadando, tan solo pudo contemplar como la costa estaba cada vez más lejos y notar como se hundía en las oscuras aguas de ese mar al que había tenido la osadía de desafiar.

En ocasiones había escuchado historias de personas que estuvieron a punto de ahogarse. Algunos decían que, en el momento en que fallaban las fuerzas y uno simplemente se dejaba llevar, era como si el mar le meciese en sus brazos, dejaba de tener frío y no tenía más que cerrar los ojos y flotar a la deriva hasta que su interior se llenaba de agua salada y moría sin darse cuenta. Y a Rin, con el último hilo de conciencia que le quedaba activo en su embotado cerebro, sí que le pareció que unos brazos le rodeaban y se lo llevaban lejos, lejos del rugido embravecido de las olas, a un lugar donde ya no tendría que seguir luchando. Unos segundos después perdió definitivamente la consciencia, y ya no supo nada más.

No había esperado volver a abrir los ojos. No obstante lo hizo, y su primer pensamiento fue que le dolían mucho la cabeza y los oídos. Acto seguido tuvo que incorporarse (momento en el que procesó que estaba tumbado boca arriba) para vomitar toda el agua que había tragado. Tosió fuertemente, entre arcadas y un horrible escozor en la garganta producto de la sal marina, respirando con dificultad en bocanadas entrecortadas. Cuando le pareció que ya no le quedaba nada de agua en los pulmones, miró a su alrededor… momento en el que se dio cuenta de que no estaba solo.

Allí, en la playa, un chico que parecía tener su misma edad le observaba encaramado en una roca cercana. Y tal vez fuera porque su cerebro todavía estaba falto de oxígeno, pero a Rin le pareció que donde debían estar sus piernas había nada menos que una cola de pez cubierta de brillantes escamas, de tonos azules y plateados, que destellaban bajo la fina llovizna que aún no remitía.

Definitivamente, estaba muerto o había perdido del todo el juicio.


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Re: > Song of the seven seas

Mensaje por SapphireDragon el Lun 21 Ago - 13:15

Chapter 1
The Surfer & the Merman
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Incluso para Haruka, luchar contra el furioso mar a veces resultaba complicado. Las diferentes corrientes que se formaban, la fuerza que éstas adquirían, imposibilitaban el poder avanzar con rapidez o en la dirección que se proponía a pesar de tener el potente movimiento de su cola. Y ya no solo eso, sino que aquella vez resultaba mucho más complicado teniendo que llevar consigo el cuerpo de un humano inconsciente.

Además, era una carrera contrarreloj. Aquello seres terrestres de dos patas que tanto se asemejaban a ellos de cintura para arriba, no tenían la habilidad de respirar bajo el agua y, tras un breve periodo de tiempo sin hacerlo, morían. Si no lograba alcanzar pronto la cala, el chico no volvería a despertar… ¿Por qué le importaba tanto? Esa pregunta cruzó fugazmente su cabeza, pero la desechó por el momento. En aquellos instantes no podía ponerse a plantear esas cosas.

No tardó demasiado en notar como la fuerza amainaba poco a poco; como el fondo arenoso cada vez era más visible y se acercaba a ellos. De hecho, le costó bastante sacar parcialmente al surfero del agua, pues no tenía casi espacio para impulsarse con su cola. Por unos instantes, se quedó a su lado, observándolo de forma analítica con sus ojos azules. Para ser un humano era bastante… apuesto. Se sorprendió a sí mismo con ese pensamiento y también se riñó por ello. Entonces, notó como empezaba a moverse… Lo mejor sería alejarse de él cuando despertarse. De hecho, lo mejor sería marcharse de ahí sin que le diera tiempo a verle, pero sentía la necesidad de asegurarse de que se encontraba completamente bien.

Por esa misma razón, el merman regresó al agua para dirigirse a una roca no muy lejana. Se las apañó para subirse a ella y, entonces, volvió a posar la mirada sobre él. El chico de cabellos cobrizos despertó finalmente tosiendo de forma exagerada y expulsando toda el agua que parecía haber tragado.

Entonces no tardó demasiado en percatarse de su presencia. Una punzada de nerviosismo y temor le atravesó el pecho, porque sabía que no debería seguir allí… porque sabía que no debía dejar verse. Sin embargo, su rostro permaneció inalterable antes de hablar.

Parece que ya te has despertado. Por un momento pensé… que te habías muerto –dijo entrecerrando los ojos ligeramente.


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Re: > Song of the seven seas

Mensaje por Sheena el Miér 23 Ago - 0:52

Chapter 1
The Surfer & the Merman
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- ¿Puedes hablar mi idioma?

“Felicidades, Rin. Eres imbécil.” Fue lo que se dijo a sí mismo después de abrir la boca. Un ser que parecía salido de una novela fantástica se presentaba frente a él y solo se le ocurría hacerle esa pregunta tan estúpida. Seguía valorando seriamente la posibilidad de estar muerto… de no ser porque la fría llovizna se sentía demasiado real, por no hablar del dolor en el pecho al respirar.

Notó que las olas, ahora más calmadas pero aún revueltas, le lamían los pies e inconscientemente encogió las piernas para evitarlo. Miró a su alrededor un momento. ¿Dónde estaba? Esa playa le resultaba del todo desconocida. Debía haberse alejado mucho a causa de la tormenta. Después se obligó a fijar sus ojos de nuevo en la criatura que le observaba, con rostro impasible, desde la roca. Sí, aquella extraña cola seguía ahí, no era producto de su imaginación. Carraspeó, agradeciendo que pasara por alto su absurda pregunta, poniendo todo su empeño en tomarse aquello en serio.

- Yo también, pero al parecer todavía no ha llegado mi hora – suspiró - ¿Qué…? – por un momento estuvo a punto de preguntar “¿qué eres?” pero, dándose cuenta de que eso sería bastante grosero, se corrigió a tiempo  - ¿Quién eres? ¿Tú me has ayudado a llegar hasta aquí?

No encontraba otra explicación. Ahora que empezaba a pensar con más claridad, se fijaba en que no veía en la lejanía la costa de la que había partido ni ningún otro punto reconocible, con lo cual debían estar bastante lejos de cualquier punto habitado, dado que tampoco se apreciaban edificaciones.

- Si es así, gracias. Pensaba que no lo contaba – a medida que los detalles acudían a su memoria, regresaba también el pánico que había experimentado al saberse a las puertas de la muerte. ¿Era así como se había sentido su padre al naufragar, antes de ahogarse y desaparecer para siempre bajo las aguas del océano? Rin siempre había tratado al mar con el respeto que merecía, precisamente a causa de esa terrible experiencia. ¿Qué habría hecho en esta ocasión para enfurecerlo así?


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Re: > Song of the seven seas

Mensaje por SapphireDragon el Miér 23 Ago - 17:35

Chapter 1
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Inevitable fue que el tritón, recostado en la roca tranquilamente y moviendo graciosamente su larga cola, alzase una ceja, aún con gesto serio. ¿De verdad que lo primero que le estaba preguntando era aquello? ¿Los humanos eran todos tan… inteligentes? Eso o definitivamente había tragado tanta agua que le había afectado a la cabeza, quien sabía. Haruka permaneció en completo silencio, mirándole fijamente aún. No creía que hiciera falta una respuesta y más, teniendo cuenta, que antes le había hablado en su idioma, claramente.

Tras casi un minuto con la vista fija en el humano, la desvió primero al cielo aún encapotado y completamente gris, que aún parecía estar llorando de forma incesante. Se alegraba de vivir bajo el agua… y no tener que llevar esas cosas que cubrían sus cuerpos. Ropa creía que se llamaba.

Después miró a la masa de agua salada, que a unas cuantos cientos de metros, se podía ver aún embravecida. No era día para que los humanos se metiesen en ella. ¿Por qué se empeñaban en arriesgar sus vidas de una forma tan tonta? ¿Intentando cabalgar sobre las olas, tratando de doblegarlas? Si fueran más listos, comprenderían que nadie podía doblegar el mar.

Fue la voz del chico de cabellos cobrizos lo que volvió a llamar su atención. Supo inmediatamente cuál había sido su primera intención, aquella que se había apresurado a corregir. ¿Qué eres? Desde luego un ser vivo con más inteligencia que él. Pero apreció que tuviera la gentileza de cambiar su palabra. Sus dedos comenzaron a dibujar los salientes de la roca donde se apoyaba, de forma distraída. El humano no había terminado de hablar, lo sabía. Por eso mismo, no habló hasta que estuvo seguro que no iba a interrumpirle.

Entonces, ante todo pronóstico, recordando las palabras de sus mayores acerca de los de la otra especie sobre que eran egoístas y desgradecidos, el chico le dio las gracias. Y eran sinceras, podía notarlo. Parpadeó algo perplejo, tomándose unos segundos, antes de carraspear.

¿Qué dirías tú que soy? Creo que los tuyos cuentan historias terribles sobre nosotros y ninguna de ellas ciertas… Quizás solo sobre nuestro aspecto físico. Estoy seguro de que algo habrás oído en ellas. Y sí. Te he traído hasta aquí. Era eso o dejarte morir –dijo encogiéndose de hombros, como queriendo darle poca importancia–. He de confesar que no esperaba tu gratitud… Pero de nada –añadió después, dejando entrever una minúscula sonrisa en sus comisuras.


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Re: > Song of the seven seas

Mensaje por Sheena el Dom 27 Ago - 1:14

Chapter 1
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- Me refería a tu nombre – especificó, aunque algo avergonzado al saberse descubierto, pues era claro lo que iba implícito en su pregunta – Yo soy Rin. Rin Matsuoka – aprovechó para presentarse él mismo.

Ahora que estaba un poco más calmado, pudo estudiar con atención (mal disimulada) a la particular criatura que tenía frente a sí. Parecía tener más o menos su edad, aunque si lo que había oído en las historias era cierto, capaz que podría ser cientos de años mayor. Llevaba el pelo corto y moreno, sus rasgos eran inexpresivos y tenía un cuerpo que en nada se diferenciaba del de un humano normal, al menos en apariencia (y bastante bien formado, tenía que reconocerlo). Pero ahí acababa todo parecido. Bajo su ombligo, donde deberían comenzar sus caderas para unirse a las piernas, había una larga cola cubierta de escamas iridiscentes: grises, plateadas, azules, nacaradas… que relucían bajo las gotas de lluvia cada vez que se movía. Esta cola terminaba en una aleta doble, exactamente igual a las imágenes que aparecían en los libros de mitología. ¿Sirenas? ¿En serio?

Sin embargo, esto no era lo más llamativo sobre él. Eran sus ojos, más azules que el mar y el cielo juntos, como si tratasen de comunicar que esa criatura, fuera lo que fuese, era hijo del océano. ¿Serían así todos los de su especie o solamente él? A Rin le pareció que se quedaba hipnotizado por esos ojos, como si tuvieran un poder magnético, como si le llamaran de la misma manera que lo hacía el mar. Algo que hasta entonces solo había sentido dentro del agua y que, en ese momento, le tenía completamente confuso y fascinado a partes iguales. Tal vez eran solo las secuelas de su accidente… pero de alguna forma en su interior, sentía que no era así.

- ¿De verdad eres un… tritón? – preguntó, aún incrédulo – Así os llamamos – explicó – Nuestras historias cuentan… - se detuvo momentáneamente, quizá no quisiera escucharlo – Cuentan que en tiempos antiguos embaucabais a los marineros para que se ahogasen, aunque no sé con qué fin – era verdad, las leyendas nunca decían si era por pura maldad o con algún propósito – Pero ya nadie cree en esas cosas. Supongo que, sea como sea, los humanos tememos a todo lo que desconocemos y es diferente de nosotros – reflexionó – En todo caso… no sé por qué me salvaste, pero si no llega a ser por ti… - se estremeció visiblemente, y no a causa del frío y húmedo ambiente, sino de pensar qué hubiera sido de su madre y su hermana si llegara a morir – Aún no puedo creerlo, el mar estaba tan tranquilo… hasta pensaba que no habría olas suficientes para surfear. Y de repente… todo cambió. Jamás había visto una tormenta como esta.


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Re: > Song of the seven seas

Mensaje por SapphireDragon el Lun 28 Ago - 2:44

Chapter 1
The Surfer & the Merman
Costa australiana | Mediodía | Con Rin.
Definitivamente, aquel humano de cabellos cobrizos le estaba sorprendiendo muchísimo, más de lo que nunca hubiera imaginado posible. Aquello solo lo demostró alzando ambas cejas de forma simultánea, y abriendo ligeramente más los ojos azules que lo continuaban estudiando desde esa prudente distancia. Así que el chico aquel se llamaba Rin Matsouka. Y para referirse a él a la hora de hablar, ¿cómo debía hacerlo? ¿Rin a secas? Aunque utilizar el nombre de pila quizás era demasiado atrevido y de mala educación si eran simples conocidos. ¿Era lo mismo para los seres bípedos y terrestres? ¿O quizás decirle Matsouka? ¿Y el nombre completo?

Llegada esa última pregunta a su mente, se dio cuenta de que no tenía razón alguna para estar preocupándose por aquello. A fin de cuentas, no pretendía volver a cruzarse en su camino nunca más. Ya había hecho bastante salvándole la vida y quedándose a comprobar que despertaba bien, mostrándose ante él y arriesgándose mucho.

Mi nombre es Haruka Nanase –terminó por responder el tritón, moviendo con lentitud su cola sobre la roca. Su voz era calmada, pero casi parecía carente de emoción alguna. Así había sido siempre con sus iguales… ¿Por qué iba a ser diferente con Ron Matsuoka?

La mirada de ambos se había encontrado segundos antes. Y algo le hacía ser incapaz de apartarla. No por temer parecer débil o inseguro frente a él… Sino porque sencillamente no podía dejar de contemplar a ese humano que le había dado las gracias y preguntado educadamente su nombre, como si fueran iguales. Él… parecía diferente.

Se percató también de que parecía como… hipnotizado mientras se observaban mutuamente. Aunque desechó esa idea tan pronto como volvió a escuchar su voz, cargada de incredulidad. Probablemente estaría en la fase de negación… Aún así, permaneció en silencio, atendiendo a lo que le decía. Cuando terminó de explicarle lo que sus historias decían (algo que ya sabía de antemano), Haru decidió volver a acercarse. No había nadie en los alrededores y dudaba mucho que el contrario pudiera hacerle nada en la condición en la que se encontraba. Nadó hasta la orilla y se quedó tumbado bocabajo en ella, apoyándose sobre sus codos, mientras sentía las pequeñas olas que llegaban a la playa acariciar sus escamas.

Sí, eso es lo que cuentan. Y si tú no sabes el fin con el que se supone que hacemos eso, yo todavía menos. No nos dedicamos a eso. Tenemos cosas más interesantes e importantes que hacer que dedicarnos a ahogar a los vuestros. Además, llamaría la atención e investigarían, ¿verdad? –comentó apoyando la mejilla en una de sus manos–. Exacto. Y no todo lo diferente implica que sea malo –añadió el tritón a las palabras del contrario–. Si tanto te gusta subirte en esas cosas para tratar de domar las olas del océano… Deberías saber ya que el mar es caprichoso y temperamental. Todo puede cambiar en apenas unos segundos. Como ha sucedido hoy. Debes poner más atención y cuidado.


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Re: > Song of the seven seas

Mensaje por Sheena el Mar 29 Ago - 12:58

Chapter 1
The Surfer & the Merman
Costa australiana | Mediodía | Con Haruka
- ¡Pfft…!

Haruka Nanase.

Rin no pudo evitar una pequeña risita, pese a la situación tan extraña en que se encontraba. Al recibir la mirada interrogante del contrario, se apresuró a explicarse:

- Haru ¿eh? Ese es nombre de chica, al menos para los humanos. Igual que el mío, vaya. Qué casualidad ¿no crees?

Lo era y mucho. Tal vez se trataba de un detalle sin importancia pero le había llamado la atención. Se preguntó si había dicho algo inapropiado cuando Haru, sin mediar palabra, saltó de la roca donde se encontraba al mar. Tan solo para volver a emerger segundos después y acomodarse sobre la arena. A Rin se le iba la mirada a su cola involuntariamente; sabía que era de mala educación quedarse mirando pero era algo tan… sobrenatural y al mismo tiempo fascinante. No podía apartar los ojos de ella… ni de él, en general. Por ello recibió de nuevo una mirada inquisitiva de esos profundos ojos azules y carraspeó, avergonzado. Seguramente a él no le gustaría que le observasen como si fuera un animal en un zoológico. Rin esperaba que supiera disculpar su curiosidad. No todos los días se encontraba uno con que las criaturas de cuento eran reales.

- Eso tiene sentido – admitió, ante la explicación lógica para desmontar los mitos sobre los de su especie – Vete a saber, son historias muy antiguas. A lo mejor solo querían buscar una excusa para los peligros del mar o algo así – dedujo – Aunque no creo que debas preocuparte, ya nadie cree en vuestra existencia – ni él mismo lo hacía hasta pocos minutos atrás – Los humanos somos curiosos, queremos saberlo todo, es parte de nuestra naturaleza. Es normal que queramos investigar lo que no conocemos – se defendió, si bien internamente tenía que darle la razón en que tenían una gran tendencia a la superioridad. Claro que tampoco nunca se habían encontrado con otras criaturas inteligentes, era lo normal al estar en lo alto de la pirámide ¿no?

Notó que le estaba doliendo la cabeza de pensar en esas cosas y dejó ese tema a un lado. Aparte, no daba crédito a lo que estaba escuchando. ¿Aquí la sirenita en persona le estaba echando la bronca? ¿Por hacer surf? Por ahí sí que no iba a pasar, su orgullo herido no lo permitía.

- ¡No es así! – protestó ofendido – Ya sé que el océano es peligroso, yo no intento dominar nada. Le tengo mucho respeto ¿sabes? Nadie puede controlarlo, soy muy consciente de ello – su tono de voz se iba haciendo cada vez más bajo a medida que los malos recuerdos acudían a su memoria – Yo solo… - dudó en seguir hablando. Quería explicarle a Haru cómo sentía esa llamada, cómo sentía que el agua le acogía y le parecía pertenecer más al mar que a la tierra. Pero seguro que se burlaría. Él, que era una verdadera criatura marina, encontraría hasta insultante que un humano se atreviese a afirmar algo así. Así que se calló, tan solo añadiendo un último murmullo resentido – Me gusta hacer surf, nada más. Me siento vivo cuando estoy sobre las olas. No creo que tenga nada de malo.


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Re: > Song of the seven seas

Mensaje por SapphireDragon el Jue 31 Ago - 11:41

Chapter 1
The Surfer & the Merman
Costa australiana | Mediodía | Con Rin.
Nuevamente, aún sin haberse movido de su privilegiada posición sobre la roca, Haruka le miró ladeando ligeramente la cabeza y entrecerrando los ojos, a modo de interrogación silenciosa. Estaba claro que se estaba riendo después de decirle su nombre. Si bien él no se había reído cuando el contrario se había presentado era porque en el reino marino donde él vivía, nombres femeninos y masculinos eran utilizados para ambos géneros sin distinción alguna. Por esa misma razón, escuchar que él se llama Rin tampoco le supuso mucha sorpresa o gracia.

¿Nombre de chica? ¿Cómo el tuyo? De donde yo vengo, no distinguimos nombres de chica y de chico. ¿De verdad vosotros sí? –preguntó alzando una ceja. Después, sin una razón aparente, una de sus comisuras se curvó en una media sonrisa–. Pero bueno… Según lo que parece para vosotros, sí que es una coincidencia. Aunque nosotros tampoco pensamos que las coincidencias existan –terminó añadiendo casi de forma misteriosa, antes de acercarse peligrosamente al contrario.

Era una sensación extraña. De alguna forma, después de salvarle y estar hablando con él… Parecía que una conexión había nacido entre ellos. Además, sentía su mirada color avellana sobre él. No le miraba aterrado, ni asqueado por ser diferente… Era una expresión de fascinación y admiración. Nuevamente, aquel humano volvía a sorprenderle. No era que conociese a muchos de su especie… pero de alguna forma sabía que no había nadie como Rin Matsuoka.

Y espero que siga siendo así. Que nadie crea en nosotros. De esta forma, podemos vivir tranquilos ambas partes, ¿no crees? –dejó caer a modo de petición de que no dijese nada de aquello. Además, él mismo lo decía. Ya nadie tomaba su existencia como real, por lo tanto, tomarían por loco a quien asegurase que sí existían. Le miró con cierto escepticismo cuando comenzó a defenderse–. La historia de vuestro pasado habla por sí sola, Rin Matsuoka. Puede que algunos queráis investigar por mera curiosidad… Pero eso puede atentar contra nuestra vida, o la de la criatura que queráis investigar. Otros sencillamente quieren acabar con todo lo diferente a ellos por temor

Hubo unos instantes de silencio entre ambos. Haru se había tumbado boca bajo sobre la húmeda y apelmazada arena. Había doblado los brazos por delante y apoyado una de sus mejillas sobre los antebrazos, sin dejar de mirar al chico que a su lado se encontraba. Escuchó con atención cuando se mostró tan ofendido después de su reprimenda. Vaya, no había esperado molestarle tanto con aquello. Se humedeció los labios viendo como algo cambiaba en su expresión conforme hablaba. Una mala experiencia con el océano, estaba seguro de ello… Pero aún así el chico continuaba acudiendo a sus brazos. ¿Por qué? Además, lo último que dijo no parecía ser lo que de verdad deseaba expresar. Sí, Haru era una criatura bastante intuitiva como los de su especie.

El tritón se las apañó para acortar la distancia que los separaba, colocando su rostro justo a la altura del contrario, mirándole a los ojos con fijeza y curiosidad.

Solo una pregunta… ¿Te sientes vivo cuando estás sobre las olas… o cuando estás en el océano, en el agua flotando? –interrogó sin que su voz cambiase ni un ápice, aun con ese tomo completamente calmado.


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Re: > Song of the seven seas

Mensaje por Sheena el Dom 3 Sep - 16:06

Chapter 1
The Surfer & the Merman
Costa australiana | Mediodía | Con Haruka
- Pues… sí. La mayor parte de las veces sí – contestó Rin - ¿En serio sois siempre tan… escépticos? – alzó una ceja – A ver, no todas las personas creen en las coincidencias, o el destino, o como quieras llamarlo… pero hay cosas que a veces, simplemente, son demasiada casualidad.

Tampoco era que él se parase a pensar mucho en eso. Tenía una vida normal para un chico de dieciséis años: estudiaba, practicaba deporte cada vez que tenía ocasión y salía con sus amigos. El verano lo dedicaba enteramente a su pasión, el mar. Y poco había fuera de lo común que rompiera esta tranquila existencia. Así había sido desde que era pequeño… desde que se quedó solo con su madre y con su hermana.

No obstante, parecía que Haruka no tenía muy buena opinión de los humanos en general. Se preguntó si era lo que le habían inculcado o habría algo más detrás de esa animadversión. Era verdad que si uno se paraba a pensarlo, habían hecho cosas horribles a lo largo de su historia… pero eso no definía a cada individuo. Era un pensamiento un tanto parcial para su gusto. Pero lo que menos le apetecía tras casi ahogarse y ser rescatado por una criatura mítica era discutir con ella, desde luego.

- No te preocupes, nadie lo creería aunque dijera que te he visto – se encogió de hombros, sin preocuparse por ello – Seguramente me tomarían por loco o dirían que tuve alucinaciones por el accidente. Y de todas formas, no planeaba contar nada – aseguró, con la mirada fija en sus ojos azules. Además de los motivos que ya había expuesto, por alguna razón sentía que quería mantener la existencia de Haruka en privado, solo para él.

Sin embargo, teniendo en cuenta lo poco que parecían gustarle los humanos al tritón, no solo había salvado a uno de ellos sino que de repente, Rin se encontró con que estaba a pocos centímetros de su cara. ¿Pero qué hacía? Normalmente se hubiera movido ante tal invasión de su espacio personal pero se quedó allí plantado, incapaz de retirarse, atrapado en las infinitas tonalidades de sus iris y anonadado por la pregunta que se le planteaba. Él mismo pensaba que aquello era una tontería suya. ¿De verdad Haruka se lo estaba tomando en serio?

- Yo… siempre – admitió, sintiéndose casi comprendido – La sensación es más fuerte cuando estoy dentro del agua, pero… - dudó, sin saber si contárselo todo o no. Al final decidió hacerlo. Total ¿a quién se lo iba a decir? Y seguramente no le parecería menos raro de lo que a él le parecía su propia existencia – Cuando estoy sobre la tabla, montando las olas, es como si el mar me llamase. Como si quisiera algo de mí.

Esperó su reacción, nervioso. Notó que el corazón le latía con rapidez y aún no se veía capaz de escapar de su escrutadora mirada. ¿Qué iría a decirle?


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Re: > Song of the seven seas

Mensaje por SapphireDragon el Miér 6 Sep - 0:25

Chapter 1
The Surfer & the Merman
Costa australiana | Mediodía | Con Rin.
Se quedó unos segundos pensando en su pregunta, antes de responder.

No creemos en las casualidades… Sin embargo, pensamos que algo sucede porque era lo que debía suceder. Yo estaba cerca de vuestra costa contemplándoos hacer el loco sobre las olas porque era donde debía estar… Y tú estabas sobre esa tabla justo cuando la tormenta empezó porque debías estar ahí –hizo una pequeña pausa antes de continuar hablando–. Nos hemos encontrado porque así tenía que ser, Rin Matsuoka. Las razones, las ignoro por completo –añadió encogiéndose de hombros—. ¿Es eso ser un escéptico? –preguntó entonces, finalmente.

Palmeó la apelmazada arena sobre la que aún las pequeñas olas llegaban, logrando que pequeñas gotas fuesen salpicadas en todas direcciones sin orden alguno. Pensar que las casualidades no existían y que todo pasaba por un motivo era una filosofía muy de ellos… Pero Haru especialmente la apoyaba.

Perdido en sus pensamientos de forma momentánea, comenzó a dibujar algún animalillo marino  sobre la arena. Estaba claro que para todo había excepciones. Sabía que no se debía prejuzgar directamente, ya fuese para bien o para mal… Pero algo en su interior le hacía creer que el surfista era diferentes a los de su especie… Ni cruel, ni malo… Simplemente curioso y cauto. También inteligente cuando le contestó aquello.

Exactamente… Pero también podría haber quien te tomase en serio. Tengo entendido que también algunos de los vuestros son muy… crédulos –comentó encogiéndose de hombros.

Fue después de aquello que se acercó tan peligrosamente al muchacho. Si el humano se estaba perdiendo en sus preciosos iris azules, el tritón estaba de igual forma perdido en los avellana. Las tonalidades de los iris de los tritones y las sirenas podrían considerarse mucho más diversas e increíbles que las delos humanos. Haruka había conocido a algunos de su especie con unos preciosos ojos plateados, dorados, morados… Sin embargo, algo tan corriente como castaños o avellana como los del contrario… Era algo muy raro entre ellos.

No se separó ni un milímetro de donde se encontraba. Ambos continuaban compartiendo esos pocos centímetros de aire en lo que el ser esperaba pacientemente la respuesta a su pregunta. El concepto espacio personal no estaba entre sus vocablos por esa misma razón no sentía problema ni vergüenza alguna en encontrarse tan cerca el uno del otro.

Permaneció pensativo tras la respuesta… ¿Cómo un humano podía hablar con tanta pasión de algo que no era el medio donde vivía? ¿Cómo podía compartir ese amor por el océano con él, una criatura marina? Porque sabía que no estaba mintiendo, podía verlo en sus ojos, en el tono de su voz… Rin de verdad sentía esa llamada.

¿Y qué crees que quiere? –preguntó en un susurro, ladeando la cabeza, incluso acercándose aún más, hasta el punto de que su nariz rozó la de él–. ¿Sientes que formas parte de él…? ¿Sientes que puedes hacer cualquier cosa estando en contacto con él? –añadió muerto de curiosidad. Definitivamente, se estaba tomando aquello en serio pues, lo que no se esperaba, era compartir los sentimientos que profesaba por su casa, el océano, con un ser bípedo y terrestre.


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Re: > Song of the seven seas

Mensaje por Sheena el Dom 10 Sep - 1:19

Chapter 1
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La respuesta de Haru era, sin duda, una de las cosas más lógicas y al mismo tiempo extrañas que había escuchado en su vida. ¿Qué todo pasaba por una razón? Quizá. ¿Qué las cosas eran como eran porque sí? Con eso no estaba tan de acuerdo. No obstante, él parecía muy satisfecho con esta explicación y él no iba a discutírsela, no cuando al parecer salvarle de morir ahogado entraba dentro de esas cosas que tenían que ocurrir sí o sí. No iba a quejarse. Después de todo, cada uno tenía su forma de ver el mundo; cuánto menos alguien que pertenecía a uno diferente del suyo.

Pero ahora todos esos pensamientos habían quedado atrás, reemplazados por la cuestión que estaban manejando. A Rin no le parecía que pudiera aguantarle la mirada mucho más, por lo que la desvió momentáneamente hacia los dibujillos que el tritón había esbozado en la arena anteriormente. Al mismo tiempo, su pregunta llegó hasta sus oídos. Y se vio obligado a mirarle de nuevo cuando se acercó aún más; su nariz rozó la de él y el pelirrojo no pudo evitar sonrojarse violentamente. Solo podía pensar en una situación en la que estuviera (consciente) tan cerca de otra persona, y claramente no era la que se estaba dando. Sin embargo, Haru no parecía pensar lo mismo; suponía que esa era otra más de las muchas diferencias entre ellos.

Con gran esfuerzo logró retomar el control sobre su cuerpo para arrastrarse unos centímetros hacia atrás en la arena y recuperar parte de su apreciado espacio personal. Solo entonces se dio cuenta de que tenía la boca seca (aunque igual eso se debía a la sal marina por la gran cantidad de agua que había tragado) y el corazón le latía muy rápido (y eso seguramente no tenía nada que ver con lo anterior). Bajando la vista por alguna razón que no comprendía muy bien, pensó en la mejor manera de responder a la pregunta.

- No lo sé. Siempre me lo he preguntado – admitió, ya sin tanto temor a sonar como un chiflado – Sé que a veces reclama las vidas de las personas, aunque no sé por qué – eso lo sabía muy bien, por experiencia propia – Pero no creo que sea eso, porque si no habría podido ahogarme cientos de veces… aunque lo de hoy… no sé, a lo mejor sí es así – reflexionó, confuso – Yo… me siento diferente. Como si perteneciera más al mar que a la tierra. Sé que es absurdo, lo sé, pero… es como si me llamase, como si escuchara algo entre el oleaje… es un impulso que no puedo resistir.

Por fin, lo había dicho. Y nada menos que a un ser que hasta hacía media hora hubiera jurado que no existía. A lo mejor sí que se estaba volviendo loco. O le había llegado el agua hasta el cerebro, a saber.


Última edición por Sheena el Lun 11 Sep - 13:47, editado 1 vez


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Re: > Song of the seven seas

Mensaje por SapphireDragon el Lun 11 Sep - 13:41

Chapter 1
The Surfer & the Merman
Costa australiana | Mediodía | Con Rin.
El rugido del océano a sus espaldas parecía comenzar a perder intensidad. La tormenta poco a poco parecía estar amainando. Sin embargo, ninguno de los dos estaba atento a aquello. Seguían compartiendo esos centímetros de aire, mientras ambs seguían perdidos en los ojos del otro. Haru sentía el aliento del humano sobre su rostro mientras pequeñas gotas caían graciosamente por sus mechones, corrían por la piel tostada del pelirrojo cobrizo hacia la punta de la nariz o su barbilla y directamente precipitaban sobre su estómago para perderse entre las que ahí todavía había. Lo mismo sucedía con el cabello mojado del tritón, pero a ninguno de los dos parecía importarles tampoco eso.

Fue entonces, cuando la cercanía se volvió mucho mayor, cuando la punta de su nariz rozó la de él, que le escuchó tragar saliva. Parecía estar poniéndose nervioso a cada segundo que transcurría, mientras su rostro adquiría una tonalidad rojiza similar al de su cabello. ¿Qué le sucedia? La criatura marina ladeó ligeramente la cabeza, frunciendo casi de forma inapreciable el ceño. No entendía nada... Y menos aún comprendió porqué el contrario se separó de aquella forma. ¿Había hecho algo mal?

¿Sucede algo? —Terminó preguntando, doblando su escamosa cola por donde estarían unas rodilla humanas, moviéndola así en el aire despacio y provocando que numerosos destellos se proyectasen al hacerlo.

Para entonces, su contacto visual se había roto y la criatura marina se sorprendió a sí mismo lamentando aquello. La verdad era que le gustaría poder seguir escrutando esos ojos humanos que, increíblemente, parecían comprender mejor el sentimiento que profesaba hacia su hogar, que los de su propia especie. Muchos de ellos no se planteaban la razón de su existencia en el mundo subacuático, sencillamente la aceptaban y desarrollaban sus tareas y trabajos. Otros soñaban despiertos con abandonar aquello, con pertenecer al mundo donde las colas escamosas eran piernas y el aire que respiraban era seco y no procedente del agua. Y luego estaba él. Haru tan solo deseaba desentrañar los misterios del océano, comprender su voluntad, volverse uno con él correspondiendo a esa llamada que sentía lejos de la civilización de sirenas y tritones.

Definitivamente, aquel encuentro no había sido fortuito. El océano había deseado que ambos, siendo de diferentes especies, se encontrasen porque él los unía. Una pequeña sonrisa asomó por la comisura de sus labios, que se curvaron ligeramente hacia arriba al escucharle, al confesar aquello.

Puede que hayas nacido en le mundo equivocado... —murmuró el tritón con sencillez en primera instancia. Después, se tomó unos segundos para continuar—. Porque sientes lo mismo que siento yo... Y aún viviendo en el seno del océano, deseo ir más lejos, conocer más porque algo más allá de nuestras ciudades me llama —¿Quién le iba a decir que encontraría a alguien que le fuese a comprender tan bien en el mundo humano?—. Los demás tienen miedo de ir... O no les interesa. Prefieren lo seguro y tranquilo a lo desconocido y emocionante. No creo que sea absurdo, Rin Matsouka. Porque te entiendo demasiado bien —si tan solo él fuese tritón.. Si tan solo pudiesen nadar juntos...


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Re: > Song of the seven seas

Mensaje por Sheena el Mar 12 Sep - 22:59

Chapter 1
The Surfer & the Merman
Costa australiana | Mediodía | Con Haruka
Rin se había olvidado por completo de la llovizna que seguía cayendo, persistente; también del viento frío que hacía que su piel húmeda se erizara. Tan solo estaba atento al furioso latido de su corazón contra sus costillas y a la criatura que tenía frente así. Aun habiendo ganado unos pocos centímetros más de espacio personal, era como si los dos estuvieran en una burbuja y todo lo demás a su alrededor hubiera  desaparecido.

- No, es que… no – logró articular, perdido en los reflejos plateados de la cola de Haru. Era de esas cosas que uno simplemente encontraba hermosas, sin ninguna razón en particular, como una lluvia de estrellas fugaces o la aurora boreal. Y no quería estropear eso diciéndole que, normalmente, los humanos no compartían su espacio de forma tan íntima salvo con alguien especial. Le parecía… feo. No sabía de donde había salido esa idea pero prefería a Haru así, cerca.

Si hasta hacía unos segundos el corazón le latía violentamente, ahora le parecía que se le había parado. Tal vez hayas nacido en el mundo equivocado, decía Haru. En sus ojos podía ver que iba totalmente en serio con esa afirmación y lo peor era que para Rin, de alguna manera, tenía sentido. Haru le entendía. Ya había comprobado que incluso las cosas que pensaba que no existían podían ser reales. No era una locura tan grande conceder algo de crédito a las palabras de la criatura marina. ¿Habría de verdad algo que le impulsaba hacia el océano? ¿Sería verdad que el mar le llamaba? Y si era así ¿por qué había nacido con dos piernas y no con una cola como la de Haru?

Eran demasiadas preguntas y muy extrañas agolpándose todas a la vez en la mente del pelirrojo. Aún no se le había ocurrido ni qué decir cuando, de pronto, escuchó unas voces en la lejanía. Voces humanas. Regresó de golpe a la realidad y recordó que había estado a punto de ahogarse, seguro que le estaban buscando. Y habían dado con él. Giró la cabeza para vislumbrar la silueta de dos personas que se aproximaban corriendo, llamándole por su nombre. Entonces se dio cuenta.

- ¡Haru…!

Pero cuando volvió a mirar de nuevo en dirección al mar, la singular criatura había desaparecido sin dejar rastro. Y Rin se quedó allí, tirado sobre la arena, meditando todo lo que le acababa de ocurrir mientras sus salvadores llegaban hasta su posición, aliviados de hallarle con vida.


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Re: > Song of the seven seas

Mensaje por SapphireDragon el Dom 17 Sep - 0:24

Chapter 2
Furtive meetings
Cueva | Mediatarde | Con Rin.
Desde aquel día en que humano y tritón habían compartido esa peculiar conversación, el segundo no podía dejar de pensar en ello. De hecho, maldecía de todas las formas posibles que la conversación terminase tan abruptamente. Muy oportunos aquellos otros humanos…  Con lo que estaba disfrutando de la charla… pensaba para sí, claramente molesto. Sin embargo, después cruzaba por su mente otro pensamiento, completamente opuesto: Mejor. No debería haberme dejado ver por Rin Matsuoka… él es un humano y yo un tritón. No deberían saber de nuestra existencia. Haberme quedado hasta que despertase fue un error.

Eso era lo que se decía Haru, tratando de autoconvencerse de que marcharse así, sin más había sido lo mejor. De esa forma, no caería en la tentación de acudir a algún punto de encuentro en caso de que el pelirrojo le hubiera propuesto que se vieran otra vez más…  Pero, si era un error, si aquello de que se viesen no estaba bien, ¿por qué él sentía que sí que lo estaba? ¿Por qué lo único en lo que pensaba era en regresar a la cala, a esa playa para ver si le encontraba nuevamente a fin de que le contestase a lo último que le había dicho? Le hubiera encantado saber su respuesta.

Fueron varios días los que pasaron; días en los que Haru se las apañó para lograr contener sus ganas de regresar. No paraba de recordarse que aquello sería poner en peligro a todos los de su especie, sin excepción… Y aun así, cuando la semana se había cumplido, sin soportarlo más alrededor de media tarde, el tritón abandonó la ciudad submarina, nadando tranquilamente y con ciertas dudas hacia la cala. Se tomó su tiempo para disfrutar del trayecto, disfrutando de la compañía de diversos seres marinos que nadaban junto a él.

Al llegar, escondiéndose tras una formación rocosa y solo sacando la cabeza hasta su nariz, tanteó los alrededores… Se sintió irremediablemente desilusionado. Pudiera ser que solo él sintiese esa imperiosa necesidad de que se volvieran a ver. Aun observando lo que le rodeaba, ser percató de una entre las rocas. No dudó en nadar hasta allí, comprendiendo entonces que lo que había encontrado era una preciosa y protegida cueva. Emergió a la superficie para poder contemplarla, sentándose en un escalón natural de piedra sumergida aún en el agua del mar justo al borde de la tierra. Solo el sonido del agua resonaba por el lugar… Al menos hasta después de unos minutos. Unos pasos comenzaron también a escucharse, pero no le dio ni tiempo a meterse nuevamente en el agua para cuando la figura humana apareció frente a él.


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Re: > Song of the seven seas

Mensaje por Sheena el Sáb 23 Sep - 15:25

Chapter 2
Furtive meetings
Cueva submarina| Media tarde | Con Haruka
Nada había vuelto a ser igual para Rin después de su accidente. No hacía falta que se lo dijeran, él mismo lo notaba: estaba diferente. El encuentro con Haru había cambiado totalmente su forma de ver las cosas.

Al principio, todo el mundo lo atribuía a la experiencia extrema por la que había pasado. Cuando llegó a casa casi se ahogó de nuevo, esta vez en el abrazo de su madre. La mujer no podía contener las lágrimas, en parte por el alivio y en parte por el miedo que había pasado al pensar en lo cerca que había estado de perder a su hijo de la misma forma que a su marido. Por el contrario, su hermana no le habló durante tres días. Rin sabía que era su manera de expresar lo preocupada que había estado y también de decirle que no le perdonaría si le llegara a pasar algo grave por hacer cosas peligrosas. En ese sentido no se parecía en nada a él: le temía al agua desde lo de su padre y no quería ni acercarse al mar.

No obstante, pasados unos días, seguía como abstraído. Estaba siempre pensativo, distraído. Hablaba poco, salía aún menos con sus amigos. Pasaba la mayor parte del tiempo solo, deambulando por la playa, como si buscara algo que había perdido. La señora Matsuoka sugirió que solo necesitaba su espacio durante una temporada, pero incluso su hermana había abandonado su enfado para preguntarle si le ocurría algo o si quería hablar de lo sucedido. Su respuesta era siempre la misma: una negativa mediante un seco gesto de cabeza.

Lo último que quería Rin era preocupar aún más a su familia, o estropearles sus merecidas vacaciones. Ya había hecho bastante. Pero no podía evitarlo porque en su cabeza había un único pensamiento: Haru. La criatura que jamás hubiera creído que llegara a existir y que le había salvado de una muerte segura. Y había hecho mucho más que eso: darle sentido a algo que siempre estuvo dentro de él y no sabía cómo explicar. Para después marcharse tan repentinamente como apareció. El muchacho entendía que no podía exponerse a otros humanos y él tampoco quería que otros le vieran, a saber cómo reaccionarían. Pero desde entonces, solo pensaba en una cosa: volver a verle.

Sin embargo ¿cómo hallar a una criatura que habitaba en las profundidades marinas, con la que no tenía manera de comunicarse y de la cual tan solo conocía el nombre? Rin daba paseos solitarios por la playa, intentando convencerse a sí mismo de que debía olvidar ese episodio, de que no volverían a encontrarse.

Ese día en particular sus pasos le llevaron más lejos que otras veces; ya se había recorrido la línea costera mil veces sin resultado alguno y decidió ir un poco más allá, cansado de contemplar siempre los mismos paisajes. Así, llegó a una zona donde la arena daba paso a las rocas, que se adentraban en el mar formando curiosas lagunas naturales y hasta cavernas submarinas. Fascinado por su hallazgo, Rin se acercó. De nuevo, esa silenciosa canción que solo él podía oír le llamaba hacia ese lugar.

Entonces, entre el juego de luces y sombras que los rayos del sol de media tarde reflejaban sobre el agua y las paredes de la cueva, le pareció distinguir un destello plateado. ¿No sería…? Sin pararse a pensar en que seguramente sus ojos y su cerebro le estaban jugando una mala pasada, echó a correr hacia el interior, con el corazón latiendo a toda velocidad por la carrera y por la ínfima posibilidad de ver otra vez a Haruka.


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Re: > Song of the seven seas

Mensaje por SapphireDragon el Mar 3 Oct - 21:00

Chapter 2
Furtive meetings
Cueva | Mediatarde | Con Rin.
El eco de los pasos resonó por toda la sala esculpida en roca. Eran unos pasos que denotaban prisa… parecían querer llegar cuando antes al fondo de esa pequeña y preciosa gruta submarina. Haru sentía que debía de marchase y cuanto antes. Un humano estaba a punto de llegar hasta él, de verle… Y ya había sido suficiente con que Rin Matsuoka hubiera descubierto su existencia. Eso era lo que la razón le dictaba… Pero más allá de eso, también estaba la inmensa curiosidad y algo más: un deseo irrefrenable de volver a ver al pelirrojo. Había un ínfima probabilidad de que fuera él de entre todos los humanos que vivían en tierra… Pero seguía existiendo.

Para cuando su razón ganó al deseo y la curiosidad, era algo tarde. Se obligó a girarse y a sumergirse, imprimiendo una gran fuerza al agua con su cola, salpicando por todas partes sin importarle nada. Por el rabillo del ojo, captó la silueta de la figura bípeda que había llegado hasta la galería… E incluso creyó distinguir un destello de un cabello pelirrojo.

Se obligó a continuar nadando a gran velocidad, alejándose del lugar hacia mar abierto. Pero fue perdiendo ritmo poco a poco, casi sin percatarse de ello. ¿Y si era él? ¿Y si el océano, que aquel día le había llevado hasta aquel lugar en sus exploraciones, quería volverlos a reunir? Finalmente, terminó parándose y girándose. Sus ojos se clavaron en la dirección en la que venía, donde cientos de pequeñas burbujas que ascendían hacia la superficie, marcaba su camino. Así se quedó durante varios segundos, sintiéndose indeciso. Los segundos se convirtieron en minutos… Hasta que ya no pudo contenerse más.

Recorrió a la inversa el camino que había trazado para huir, sintiendo su corazón latir con fuerza en su pecho. ¿Qué es esta sensación? ¿Por qué se ha acelerado mi pulso? No comprendía… Creía poder distinguir en su propio cuerpo la curiosidad que necesitaba ser saciada, pero había algo más. Algo que no lograba identificar.

Poco después, diferenció la entrada a la gruta. Lentamente, se atrevió a ascender hasta la superficie, sacando parcialmente la cabeza. De esa forma, sus ojos azules escudriñaron las luces y sombras del lugar, no tardando en percatarse que a quien había dejado atrás, continuaba allí y… Sus ojos se encontraron. Esos ojos color avellana que había contemplado durante largos segundos la última vez que los vio. Era Rin Matsuoka.


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Re: > Song of the seven seas

Mensaje por Sheena el Miér 18 Oct - 0:00

Chapter 2
Furtive meetings
Cueva submarina| Media tarde | Con Haruka
No. No podía ser verdad. Tenía que estar soñando otra vez, tenía que ser su imaginación jugándole una mala pasada, como todas las veces que creía haber visto de reojo el destello de las escamas de la cola de Haru entre las olas de la playa. Sin embargo, en ninguno de sus sueños sus ojos azules eran tan intensos. Ese fue el único indicio que necesitó para comprender que aquello era real.

- ¡Haru! – exclamó Rin cuando su cerebro por fin procesó que había encontrado lo que tanto anhelaba.

El eco de sus pasos resonó en la caverna de roca porosa. Fue saltando de piedra en piedra, adentrándose cada vez más hasta quedarse sin suelo donde pisar, en la parte en la que las lagunas naturales daban paso al mar abierto. Donde Haruka le esperaba sumergido casi por completo en el agua. Tan solo la parte superior de su cabeza era visible. Rin notaba cómo la emoción se extendía por todo su cuerpo. ¿Sería aquello una coincidencia? No, era demasiado conveniente para serlo. ¿Qué probabilidades había de que se encontrase dos veces con una criatura mítica? Tenía que haber algo más detrás de eso. Acaso… ¿era posible que Haru le hubiera buscado también? ¿Habría sentido igualmente la necesidad de volver a verle? Se descubrió pensando que ojalá fuera así… sin entender realmente por qué generaba ese sentimiento.

El muchacho pelirrojo se puso de rodillas sobre la roca, apoyando las palmas de las manos en ella para estar lo más cerca posible de la criatura marina. Una inevitable sonrisa le adornaba el rostro, mientras que Haru tenía una expresión tan neutra como la vez anterior. Esto, sin embargo, no le hizo echarse para atrás.

- Sabes… eres realmente difícil de encontrar – comentó – Llevaba días buscándote – estas palabras salieron solas de su boca, ni se paró a pensar en lo raro que sonaba ni en el sinsentido que era que un humano que vivía en tierra tratase de encontrar, desde allí, a alguien que habitaba en el vasto océano. Claro que si algo le gustaba a Rin eran las causas imposibles. O mejor dicho, casi imposibles, porque al final había acabado dando con él – Yo…

Ya no se le ocurrió cómo seguir. ¿Qué iba a decirle? ¿Qué desde su anterior encuentro no podía parar de pensar en él, en el descubrimiento de su mera existencia? ¿Qué sentía unos deseos irrefrenables de volver a verle pero no sabía ni para qué? Seguro que pensaba que era idiota, de hecho, ya creía que todos los humanos lo eran y no estaba precisamente dándole razones para que le considerase una excepción a esa regla.

- ¿Cómo has estado? – acabó por decir finalmente. Era una maniobra evasiva, pero mejor que hablar sobre él en esos momentos. Todavía se encontraba un poco confuso. Además, para qué mentir, ahora que sabía que Haru existía tenía mucha curiosidad por conocer cosas de su mundo, ese mundo submarino que le llamaba poderosamente la atención y que parecía tener para él más sentido que la tierra que pisaba. Tenía un millón y medio de preguntas que hacerle a Haruka y, ahora que lo tenía delante, no pensaba desaprovechar la oportunidad.


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Re: > Song of the seven seas

Mensaje por SapphireDragon el Miér 1 Nov - 17:00

Chapter 2
Furtive meetings
Cueva | Mediatarde | Con Rin.
Tan pronto como el humano comprendió que era él, exclamó su nombre y se apresuró en salvar la distancia que les separaba. Saltó por las piedras que se alejaban poco a poco del suelo firme hasta donde se encontraba. Haru continuaba con los ojos azulados clavados en su figura, siguiendo cada paso que daba, hasta que estuvo arrodillado en la oscura roca frente a él, logrando casi que estar a la misma altura.

Durante los primeros segundos, el tritón permaneció inmóvil. Su rostro seguía medio sumergido en el agua salada, parpadeando de vez en cuando. Aún… aún estaba intentando procesar aquello. Se habían encontrado después de varios días, después de no haber dejado de sentir la imperiosa necesidad de buscarle. Sí, Rin era un humano y Haru una criatura marina, eran de mundos completamente diferentes. Pero quizás precisamente por eso, el deseo de querer encontrarle había sido tan… intenso. Se había asemejado al cosquilleo de emoción que sentía al descubrir algo nuevo durante sus solitarias expediciones por el fondo marino, tratando de conocer cada rincón del océano donde vivía.

Finalmente, con un leve movimiento de su escamada cola, emergió un poco más, quedando de esa forma su rostro completamente visible. Continuaba sin decir palabra, manteniendo la expresión impertérrita que tanto le caracterizaba. Sin embargo, ésta no tardó en resquebrajarse levemente, dejando entrever sorpresa. “Llevaba días buscándote…”, acababa de decirle. ¿Rin Matsuoka también… me ha estado buscando? Exactamente igual que yo a él… ¿Pero qué probabilidades había de encontrarse en un sitio tan apartado como aquel? Eran mínimas y lo sabía… Ambos lo sabían. Algo les había reunido de nuevo allí. No una coincidencia. No el destino. El océano.

Y tan pronto como la respuesta surcó su mente, sin prestar atención alguna a su pregunta, Haru se aproximó a la roca, colocó ambas manos sobre la superficie rozando con sus dedos la piel seca de Rin, para tomar algo de fuerza y alzarse aún más. De esa forma, sus rostros quedaron a la altura, sus frentes unidas y su nariz rozando la de él. Miró con fijeza esos ojos avellana que resultaban tan extraños en su mundo y que días atrás le habían cautivado.

¿De verdad…? —preguntó en un susurro, sin llegar a especificar. Se percató entonces de la tonalidad rojiza que las mejillas del humano adquirieron y también de la confusión que pareció sentir antes esa inacabada y repentina pregunta—. ¿De verdad me has estado buscando como yo a ti…? ¿También has sentido que quieres volver a verme…? —el pulso del tritón parecía haberse acelerado ante el pensamiento de que Rin correspondía aquello. ¿Por qué?

Desde que le había salvado y le había descubierto su existencia, se había sentido completamente distinto. Cada vez que había salido a explorar esos últimos días, sus pensamientos habían volado a la costa, a esa pequeña caleta. Finalmente, de forma consciente o inconsciente, los territorios que exploraba siempre eran cercanos a tierra firme y, en más de una ocasión, había salido a la superficie, analizando el lugar, buscando su cabellera cobriza bien paseando por la playa o subido a eso que llamaban “tablas de surf”.

Ahora le tenía frente a él. El deseo que había perseguido todos esos días se había cumplido y necesitaba saber que era algo mutuo… Que a pesar de su forma de ser, sentir aquella conexión era cosa de los dos.


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Re: > Song of the seven seas

Mensaje por Sheena el Vie 10 Nov - 13:30

Chapter 2
Furtive meetings
Cueva submarina| Media tarde | Con Haruka
A pesar de que la piel de Haru estaba fría en contacto con la suya, Rin sentía que la frente le ardía cuando Haruka pegó la suya a la de él, como si tuviera fiebre. La cabeza le daba vueltas y amenazaba con marearse, hundiéndose en esos ojos azules más profundos que el mismo mar. Sus palabras, pronunciadas entre susurros, en el tono suave y sosegado que ya había aprendido que era inherente a él, tampoco ayudaban. ¿De verdad has sentido que quieres volver a verme? No se creía capaz de explicar de qué manera, con una intensidad que, si lo pensaba fríamente, se le antojaría absurda. Pero en ese momento no se detuvo a pensar en nada, nada que estuviera más allá de las paredes de esa cueva o más lejano que el aliento de Haru sobre su rostro.

- E-Eso he dicho ¿no? – se las arregló para decir el pelirrojo, recobrando un poco el control sobre sí mismo. Tras lo cual hizo un segundo esfuerzo consistente en separarse (lentamente, no fuera a sentirse ofendido) de la criatura marina para sentarse con las piernas cruzadas sobre el duro suelo de roca, justo en frente de donde Haruka se encontraba flotando – Honestamente, cuando me paré a pensarlo me pareció bastante alucinante ser rescatado de la muerte por una criatura mitológica… ¡como en las pelis! – ¿sabría él acaso lo que era una película? – Así que quería verte de nuevo… He investigado ¿sabes?

En efecto, eso era lo que había estado haciendo los últimos días cuando no se encontraba paseando por la playa. Otro cambio notable en su comportamiento, dado que Rin no solía tocar un libro desde que acababa el curso hasta que comenzaba el siguiente. Todos sus veranos se ocupaban por completo con el deporte. Sin embargo, tras la experiencia vivida, había pasado largas horas navegando por internet y, sobre todo, había hecho varias visitas a la biblioteca del pueblo. La encargada se sorprendió de que un joven de la localidad se pasara allí tardes enteras escudriñando volúmenes de viejas leyendas locales, pues eso era exactamente lo que había hecho. Ahora que sabía que las historias de los pescadores eran más que cuentos para asustar a los niños, aunque estaba claro que ellos mismos no las creían, quería saber de dónde habían salido, en qué época comenzaron a circular, en, definitiva, si había alguna prueba aparte de su propia vivencia que apoyase la existencia de más seres como Haru. Por desgracia no había encontrado más que un puñado de mitos, cada uno más distinto del anterior, si bien todos parecían tener en común el culto a un antiguo dios del mar. Apenas nada relevante. Por eso tendría que ser el tritón quien le diera las respuestas que tanto ansiaba.

- Aunque no he encontrado casi nada útil... no sé si hubo algún tiempo en que los humanos creyeran verdaderamente en vuestra existencia – suspiró – Dime ¿cómo os las apañáis para manteneros ocultos? Me refiero, esconderos de los barcos, los submarinos, los radares y cosas así… ¿Sois muchos? ¿Tenéis ciudades submarinas? ¿Cómo funciona vuestra sociedad? ¿Habláis vuestro propio idioma?

El pelirrojo apenas podía contener su emoción. Quería saber más, quería saberlo todo sobre Haruka y sobre su mundo, ese que desde niño tanto ansiaba conocer pero que, por tener dos piernas, le estaba completamente vedado.


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