Últimos temas
» The End?
Hoy a las 20:52 por Snicket

» V. How do you want me?
Hoy a las 20:49 por Merigold

» Forbidden
Hoy a las 20:18 por Quisso

» Friction.
Hoy a las 19:04 por Snicket

» I ought to stay against you
Hoy a las 17:22 por Neliam

» Petición cambio de nick
Hoy a las 17:16 por Mozart

» Death and Discord
Hoy a las 16:25 por Neliam

» Bad guys hit back.
Hoy a las 15:51 por Oniswed

» Pirate's song
Hoy a las 15:01 por Ghawazee

» —The mighty fall.
Hoy a las 14:08 por Snicket

» Hurricane
Hoy a las 14:01 por Nightingale

» You and me...here
Hoy a las 13:24 por Winter Wiccan

» Your wakeup call
Hoy a las 13:21 por Novocaine

» ♠ Loving the almost.
Hoy a las 12:58 por Winter Wiccan

» Pure perfection
Hoy a las 12:33 por Harley

Créditos...
La idea y fundación de Skipping Stone es de la antigua usuaria y administradora Aqua. Diseño de gráficos y redacción de normas, guías, etc, corre por parte del Staff. El skin, el tablón de anuncios, los perfiles y el tablón de afiliados han sido diseñados y cedidos al foro por Oswald. Las imágenes no nos pertenecen, han sido recolectadas en Deviantart en especial de faestock, So-ghislaine (dados) y webvilla (medallas), moon0727 (png Sherlock Holmes), andie-mikaelson (png Raven Reyes), Tube danimage (png Lagertha) y el tumblr fandomtransparents (png Sansa Stark). Damos también un agradecimiento en especial a los foros de recursos Glintz y Serendepity cuyos tutoriales han ayudado a crear las tablillas.
DIRECTORIOS
The X project

The moment when all the smiles died.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

The moment when all the smiles died.

Mensaje por Lichtgestalt el Lun 3 Jul - 0:31

Rhaegar Targaryen
21- Príncipe - Devin Oliver - Carrie_B
281 o año de la falsa primavera, nombrado así por los maestres de la ciudadela debido al inusual fenómeno climatológico presente a lo largo y ancho de Poniente. Animados ante la perspectiva de un largo verano a futuro, los nobles que representan ancestrales casas se dan cita en Harrenhal para participar del torneo organizado por Lord Walter Whent en honor a su hija. Durante diez días, diversas competiciones fueron pensadas para deleite de los ahí presentes, dándose cita los caballeros y combatientes con mayor renombre, añadiendo renombre a un evento que es importante de por sí. Preparándose para escribir un nuevo capítulo en la historia posterior a la conquista de Aegon I, cada familia importante busca demostrar su poderío. Siendo el torneo la excusa perfecta para ponerse al tanto de la vida ajena, los cotilleos están a la orden del día. Rimbombantes nombres suenan entre los invitados y de todos,
Lyanna Stark y Robert Baratheon se convierten en tema central, recién anunciado su compromiso nupcial.

Con el Norte a punto de unirse a las Tierras de la tormenta, se hace evidente que aquello dista de ser un evento meramente deportivo; el rey se mantiene atento a cualquier posible intriga que busque derrocar su régimen, manteniendo ojo avizor sobre el heredero, depositario de la esperanza de quienes ven en él un digno sucesor.
Lyanna Stark
14- Lady- Adelaide Kane - Lichtgestalt
Crackship - 1x1
AvatarCamposContacto

USER
Mensajes :
975

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The moment when all the smiles died.

Mensaje por Carrie_B el Vie 21 Jul - 20:03

CAP I: La Canción Norteña del Sur






CON Lyanna - Harrenhal - Por la tarde
—Ese vino... Por todos los dioses, os aseguro que el bueno de Lord Walter ha embotellado meados de rata y los ha hecho pasar por un caldo amargo dorniense.

—¿Habéis probado muchos meados de rata, Ser Connington? —preguntó Ser Arthur, mientras los tres cruzaban el patio del castillo. El eco de las beodas carcajadas que inundaban el salón principal fue sustituido por el cloqueo incesante de las gallinas y los lejanos golpes de la fragua.

—Burlaos cuanto queráis. —El ardiente sol arrancó unos cuantos destellos rojos a la espesa cabellera de Ser Jon cuando éste sacudió la cabeza de lado a lado, con altanería—. Cualquiera con un poco de paladar se habrá dado cuenta. Pobres desgraciados los que sigan ahí amorrados durante mucho más tiempo... Tendrán suerte si mañana son capaces de sostenerse encima del caballo.

Rhaegar sonrió quedamente ante la osada afirmación de su amigo. Lo cierto era que, en el fondo, no le disgustaría que así fuese. El reino tenía muchos asuntos pendientes y, desgraciadamente, pocos de ellos se solucionaban blandiendo una lanza a lomos de un caballo. «Claro que la mayoría no lo consideraría entonces lo suficientemente divertido».

—¿Mi príncipe? —dijo entonces Ser Arthur, al ver que Rhaegar desviaba sus pasos hacia los establos. A su lado, Jon Connington también detuvo la marcha.

He cambiado de idea. Me reuniré con Ser Gerold esta noche —explicó simplemente. Necesitaba un poco de aire, y también de distancia. La distancia siempre había sido fiel consejera de la perspectiva—. Transmitidle mis disculpas y aseguraos de que Elia está siendo bien atendida. Ser Arthur será suficiente para disuadir a los peces y a los hombres verdes en caso de que decidan comernos.

Ser Connington inclinó levemente la cabeza, esbozando una sonrisa ante las últimas palabras del príncipe. La gente solía decir que Rhaegar tenía la misma propensión a las bromas que Stannis Baratheon, el rígido hermano menor de Robert Baratheon, heredero de las Tierras de la Tormenta; pero Jon sabía que no era cierto. Rhaegar tenía un humor ácido e inteligente, solo que no lo exhibía a menudo. El peso de la corona y de una esposa enferma era capaz de aplastar incluso la sonrisa del hombre más taimado sobre la faz de la Tierra.

—Lo lamento por los peces, entonces —asintió, dirigiéndole una respetuosa reverencia antes de seguir su camino a través del patio empedrado.

***

Apenas les llevó media hora bordear el Ojo de los Dioses hasta internarse en el pequeño bosque que lo rodeaba. Allí la bruma no era tan densa, y las frondosas copas de los árboles cubrían por completo la monstruosa obra de Harren el Negro. Rhaegar descabalgó de un salto, atando la montura a la rama baja de un roble y tomando asiento en un tronco varado y cubierto de musgo.

Justo en el centro, flotando sobre las aguas verdosas como una aparición fantasmagórica, se alzaba la Isla de los Rostros, con sus troncos blancos como el hueso y sus hojas rojas como la sangre sacudidas por el viento. Desde allí, la neblina permanente que envolvía al lago las hacía parecer llamas furiosas elevándose hacia el cielo. «Un fuego vivo que, sin embargo, no destruye».

Su mente seguía muy lejos de allí cuando sus dedos comenzaron a rasgar las cuerdas del arpa, y las tristes notas sobre la Tragedia de Refugio Estival flotaron por el aire igual que la niebla, hasta fundirse con el susurro apagado de los árboles.
CaptainHolmes


The girl in the green scarf
AvatarCamposContacto
avatar
USER
Mensajes :
316

Localización :
Coronando tu copa de helado de seis pisos

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The moment when all the smiles died.

Mensaje por Lichtgestalt el Lun 24 Jul - 5:38

CAP I: La Canción Norteña del Sur






CON Rhaegar- Harrenhal - Por la tarde
— ¡Una docena de hijos! Eso es lo que quiero. Lyanna es fuerte, resistirá tan bien como lo ha hecho Bastión de Tormentas.

La voz de un Robert ebrio se dejó escuchar como un potente trueno alrededor del círculo íntimo donde Lyanna Stark estaba presente también, compartiendo con sus hermanos, algunas damas y gente de los ríos. La expresión de la muchacha denotó lo incómoda que estaba, por decir lo menos; Robert solía expresarse así cuando bebía de más e incluso otros sabían de su afición por el alcohol, un comportamiento que si bien no aceptaban sí habían aprendido a tolerar. Como toda respuesta esbozó una pequeña sonrisa y palmeó el hombro de su prometido, excusándose bajo fingidas palabras de cortesía con que deseaba descansar. Ninguno de los ahí presentes objetó puesto que mujeres como ella frecuentemente se valían de esa excusa para no participar de una conversación o si precisaban escabullirse sin levantar sospechas.

Para Lyanna, era lo segundo.

Ni siquiera los silenciosos ruegos de Ned bastaron para convencerla de lo contrario e ignorando toda súplica, optó por caminar sin rumbo. No le interesaba a donde ir mientras pudiera librarse del yugo que suponía ser la prometida del lord tormenteño, por mucho que cientos de doncellas lo consideraran un honor. Ella no. Había sido una decisión en la que nada pudo interferir y tampoco opinar, su voluntad no contaba para las decisiones que involucraban el bienestar de la mayoría, máxime aun cuando ambas casas llevaban tanto tiempo deseando concertar una unión. Para el Norte y Tormentas, la boda en ciernes representaba la oportunidad para forjar una alianza eterna, para volverse una sola tierra. Lo único y verdaderamente importante era aquello en lo que nadie pensaba: el sentir de la muchacha.

Era una mercancía, un bien transaccional y nada más. Incluso su padre la veía así, sus hermanos igual ¿Acaso no veían cuán pesada encontraba dicha carga? A su edad debería estar pensando en otras cosas, en mejorar con la espada, en ser mejor combatiente de lo que Benjen o Ned serían jamás. Ella…

Ella no debería estar planeando una boda.

La melódica canción que llegó hasta sus oídos consiguió distraerla, obligándola a aminorar el paso; sentía deseos de llorar pero no por dicha sino de melancolía, notando una extraña sensación en la boca del estómago que no supo precisar con exactitud. A lo lejos, distinguió el gallardo porte del príncipe Rhaegar, el heredero de los siete reinos, interpretando una canción que Lyanna no conocía pero sin duda le atraía.

— No pretendía interrumpir, alteza. — Las cortesías no se le daban bien pero al tratarse del próximo rey tuvo a bien intentar una reverencia, procurando no pisar el ruedo del vestido mientras tanto. Si por ella fuera, vestiría una armadura y viviría a lomos de un caballo pero la sociedad dictaba ciertos cánones que igualmente aplicaba en su día a día. — Es una hermosa melodía. Sin duda conmueve a quien la escucha. O quizás soy fácilmente impresionable, ignorante de la música y carente de toda cultura. Pero como espectadora, como escucha, encuentro que un relato así, incluso cuando es de tragedia, remece el alma de cualquiera. Insensato el que niegue tal cosa. — Añadió, acortando la distancia entre los dos.

CaptainHolmes
AvatarCamposContacto

USER
Mensajes :
975

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The moment when all the smiles died.

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado
AvatarCamposContacto

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.