Últimos temas
Afiliados
|
Directorios
|
Créditos
La idea y fundación de Skipping Stone es de la antigua usuaria y administradora Aqua. Diseño de gráficos y redacción de normas, guías, etc, corre por parte del Staff. El skin, el tablón de anuncios, los perfiles y el tablón de afiliados han sido diseñados y cedidos al foro por Oswald. Las imágenes no nos pertenecen, han sido recolectadas en Deviantart en especial de faestock, So-ghislaine (dados) y webvilla (medallas), moon0727 (png Sherlock Holmes), andie-mikaelson (png Raven Reyes), Tube danimage (png Lagertha) y el tumblr fandomtransparents (png Sansa Stark). Damos también un agradecimiento en especial a los foros de recursos Glintz y Serendepity cuyos tutoriales han ayudado a crear las tablillas.
|
|
Hermanos
|
Élite
Redheaded Temptation
Página 1 de 1. • Comparte •
Redheaded Temptation
Redheaded Temptation
Ambientación
Como todos los años, los jóvenes magos y brujan de Londres acuden el 1 de septiembre al colegio Hogwarts de Magia y hechicería para continuar (o comenzar) sus estudios.
Entre ellos, dos pertenecientes a familias tan diferentes que es casi imposible que puedan tener algo en común.
Nunca se han llevado bien pese a que sus familias estén en parte emparentadas. Y este año parece que no va a ser diferente, o al menos, los primeros días,
Personajes
Draco Malfoy | Edad: 16 | Tom Felton | Tardis | Ginny Weasley | Edad: 15 | Bonnie Wright | Obliviate |
1997▬ Hogwarts

- ♥:

- Water and Oil:

- In another life:

- My lovers ♥:

Re: Redheaded Temptation
redhead temptation
Ginny iba caminando por los pasillos de Hogwarts hacia la salida; directamente hacia el jardin, en donde a esta hora y con este frío nadie andaría deambulando, por su propio bienestar, salvo ella que, ante el malestar general que produciría su relación con Zabini procuraba encontrarse con su novio —o mejor dicho "especie de novio"— en terrenos desolados en donde pocas o nada de personas pudiesen contemplarlos. La verdad es que Ginny con Zabini no era de mostrarle al mundo que estaba juntos. Él, que era un idiota que caía totalmente por ella y que aceptaba cualquier condición que la pelirroja le impusiera nunca le debatía la única regla de la relación que entre ambos habían parado —en unas piernas inestables, pero que habían alzado, al fin y al cabo—; que consistía que en público no se besaran, ni se abrazaran ni nada. Ante ello parecía como si estuviesen discutiendo y la verdad el rostro de inexpresión de Ginny lo intuía.
Muchas veces cuando estában juntos Ron había ido en su "defensa", echando a Zabini con la intención plena de golpear su rostro, a lo que Ginny siempre se reía.
Pero en este momento, Ginny iba con la intención de desestresarse un rato, de acabar con la semana de la mejor manera. Con Zabini. No es que la pelirroja de verdad lo quisiera, pero él se había transformado en un ser que le alegraba el día. Era verdad —y obvio— que su relación no iba a mucho, y eso había privado a la joven Weasley de enamorarse, pero él seguía siendo un cómico —a su modo, claro— que le sacaba unas sonrisas.
Por ello, iba con expectativas cuando caminaba hacia los jardines, sin embargo esperó unos cuandos segundos para ver a Zabini seguido de Draco Malfoy en su dirección. ¿Por qué rayos venía con ese imbécil? En aquel momento su corazón latió deprisa, y la joven supo que no se debía por su novio. En el instante en que estuvieron cerca, Zabini miró a ambos lados con preocupación y luego, comprobando que no había nadie, la besó ligeramente, a lo que ella respondió un poco incómoda.
— Lo siento bebé, tengo que ir a cumplir un castigo y Malfoy se ofreció para ayudarte con Pociones como te prometí que te ayudaría, ¿está bien? — y luego volvió a besarla y se retiró corriendo. Dejando a Ginny con el fastidioso de Draco. Con una clase de pociones a la espera.
— Pues te digo al momento. No te necesito; no quiero estudiar pociones un viernes.
Muchas veces cuando estában juntos Ron había ido en su "defensa", echando a Zabini con la intención plena de golpear su rostro, a lo que Ginny siempre se reía.
Pero en este momento, Ginny iba con la intención de desestresarse un rato, de acabar con la semana de la mejor manera. Con Zabini. No es que la pelirroja de verdad lo quisiera, pero él se había transformado en un ser que le alegraba el día. Era verdad —y obvio— que su relación no iba a mucho, y eso había privado a la joven Weasley de enamorarse, pero él seguía siendo un cómico —a su modo, claro— que le sacaba unas sonrisas.
Por ello, iba con expectativas cuando caminaba hacia los jardines, sin embargo esperó unos cuandos segundos para ver a Zabini seguido de Draco Malfoy en su dirección. ¿Por qué rayos venía con ese imbécil? En aquel momento su corazón latió deprisa, y la joven supo que no se debía por su novio. En el instante en que estuvieron cerca, Zabini miró a ambos lados con preocupación y luego, comprobando que no había nadie, la besó ligeramente, a lo que ella respondió un poco incómoda.
— Lo siento bebé, tengo que ir a cumplir un castigo y Malfoy se ofreció para ayudarte con Pociones como te prometí que te ayudaría, ¿está bien? — y luego volvió a besarla y se retiró corriendo. Dejando a Ginny con el fastidioso de Draco. Con una clase de pociones a la espera.
— Pues te digo al momento. No te necesito; no quiero estudiar pociones un viernes.
viernes | jardines | con Draco Malfoy
© RED FOR SS
zoldyck
i'm a wounded satellite
- he never hurt her:

Re: Redheaded Temptation
redhead temptation
¿Había algo más entretenido que estudiar Historia de la Magia? Estaba claro que no, pero era lo que tocaba. Podría haberle pedido a algún enano sin cerebro de primer o segundo curso que le hiciera la redacción por él, pero casualmente, aquel estúpido viernes no había nadie en la sala común. Estaba él solo, él y los dos palmos y medio que tenía que escribir. Aprovecharía a sacarse aquello de encima para tener el fin de semana libre y poder ir a Hogsmeade con los demás.
Pero sus planes se vieron truncados a media tarde, cuando uno de sus compañeros de clase le arrastró (sin mucha insistencia en realidad) fuera de la sala. Zabini agarró su capa y se la tiró a la cara, volcando el tintero por la mesa, extendiendo una gran mancha negra. Draco agarró el pergamino con rapidez, apartándolo con un gruñido. No quería que al menos el pedazo de palmo que llevaba escrito se estropease. -Venga... ¿De verdad estás con eso? ¿Vas a pasarte toda la tarde ahí..? Tengo algo mejor.. - y sin más, había arrastrado a un Draco no muy contento. Parecía a punto de saltarle al cuello, y más cuando escuchó la petición. ¿Porqué tenía que hacer él de canguro de la pequeña mocosa de los Weasley? Para empezar, era la novia de Zabini, y una mosquita muerta de la que por desgracia, el joven Malfoy no podía apartar la mirada. No lo iba a reconocer en voz alta, por supuesto, ni iba a reconocerlo ante nade. De puertas afuera, para él, esa pelirroja no era más que un incordio y una traidora a la sangre. Y se encargaba de todo aquel que pasase por su lado lo supiera muy bien. Pero en su mente no lo tenía tan claro. Conforme los días pasaban, aquella ondulante cabellera pelirroja despertaba unos sentimientos que a el no le acababan de gustar.
Y verla ahí delante.. con esa sonrisa tan estúpida.. Apartó la mirada cuando su amigo se despidió de ella con un beso, tras lo cual el muy cobarde huyó, dejándolos juntos y con la gran duda de si realmente Zabini era tan buen amigo rebotando en el interior de la cabeza de Draco.
En cuanto se alejó bastante, Ginny arremetió contra él con su tono de mal humor. -¿Y tú crees que yo quiero hacer de niñera de alguien que no sabe distinguir una ampolla de pociones de un tarro de cocina? - le espetó con el mayor desden posible, amargado y con las manos en el bolsillo, tratando de parecer molesto por estar allí. A decir verdad, la molestia se había ido cuando Zabini se había esfumado. Ahora solo quedaban las ganas de molestarla.
Pero sus planes se vieron truncados a media tarde, cuando uno de sus compañeros de clase le arrastró (sin mucha insistencia en realidad) fuera de la sala. Zabini agarró su capa y se la tiró a la cara, volcando el tintero por la mesa, extendiendo una gran mancha negra. Draco agarró el pergamino con rapidez, apartándolo con un gruñido. No quería que al menos el pedazo de palmo que llevaba escrito se estropease. -Venga... ¿De verdad estás con eso? ¿Vas a pasarte toda la tarde ahí..? Tengo algo mejor.. - y sin más, había arrastrado a un Draco no muy contento. Parecía a punto de saltarle al cuello, y más cuando escuchó la petición. ¿Porqué tenía que hacer él de canguro de la pequeña mocosa de los Weasley? Para empezar, era la novia de Zabini, y una mosquita muerta de la que por desgracia, el joven Malfoy no podía apartar la mirada. No lo iba a reconocer en voz alta, por supuesto, ni iba a reconocerlo ante nade. De puertas afuera, para él, esa pelirroja no era más que un incordio y una traidora a la sangre. Y se encargaba de todo aquel que pasase por su lado lo supiera muy bien. Pero en su mente no lo tenía tan claro. Conforme los días pasaban, aquella ondulante cabellera pelirroja despertaba unos sentimientos que a el no le acababan de gustar.
Y verla ahí delante.. con esa sonrisa tan estúpida.. Apartó la mirada cuando su amigo se despidió de ella con un beso, tras lo cual el muy cobarde huyó, dejándolos juntos y con la gran duda de si realmente Zabini era tan buen amigo rebotando en el interior de la cabeza de Draco.
En cuanto se alejó bastante, Ginny arremetió contra él con su tono de mal humor. -¿Y tú crees que yo quiero hacer de niñera de alguien que no sabe distinguir una ampolla de pociones de un tarro de cocina? - le espetó con el mayor desden posible, amargado y con las manos en el bolsillo, tratando de parecer molesto por estar allí. A decir verdad, la molestia se había ido cuando Zabini se había esfumado. Ahora solo quedaban las ganas de molestarla.
viernes | jardines | con Ginny Weasley
© RED FOR SS

- ♥:

- Water and Oil:

- In another life:

- My lovers ♥:

Re: Redheaded Temptation
redhead temptation
En aquel momento, Ginny tenía un humor de los mil demonios. Primero, su día viernes había sido del total desperdicio. ¡Ni siquiera había podido jugar Quidditch! Aquello que era lo único que le hacía levantar cabeza, se lo habían privado. Y ahora, que esperaba que Zabini hiciera aquellas motas de humor que ella tanto agradecía al final del día, se habían esfumado. La verdad que a la pequeña poco y nada le importaba la ausencia de Zabini, pues ella sabía que se había interpuesto a la fuerza una especie de barrera en su corazón por él, pero eso no impedía que le cayera bien y se riese a su lado.
Pero no. Para más remate ahora tenía que aguantar el frívolo rostro de desprecio de Draco Malfoy. Ginny, con su mal humor característico bufó ante las palabras de la serpiente, y nada más notar la cercanía entre ambos y el hecho de que estaban solos por primera vez desde hace cinco años, por primera vez desde que ella notaba las miradas distantes de Draco sobre su cuerpo; aquello, aunque a la Weasley le parecía una traición a su propia sangre no podía dejar de ponerla nerviosa.
De hecho, era consciente de que si no hubiese sido por los años que trabajó su nerviosismo ante Harry —por su enamoramiento de pequeña— posiblemente hubiese estado enrojecida ante la compañía del rubio, pero la pelirroja ahora era una tabla que era imposible de roer. Pero, dado que su mal ánimo no estaba controlado, ante las palabras de Draco lo primero que atinó fue a apretar sus puños, totalmente dispuesta a golpear suhermoso rostro ante cualquier otra insinuación de su pobreza mental, o de "otro tipo de pobreza" al que él estaba acostumbrado a sacar a luz cuando le jodía las pelotas. — ¡Oh, Malfoy! ¿Zabini interrumpió tu ritual para lograr ser más idiota al que te empeñas tanto para ser el líder? Pues puedes volver, no tengo ningún problema, aunque te aviso que con tu solo rostro ya le dejas saber al mundo lo imbécil que eres. — Sabía que la mayoría de sus insultos eran rebuscados, pero así era Ginevra y no tenía ningún problema con ello.
La verdad era que tenía un arsenal preparado para todos y él era uno de sus especiales arcos de tiro; puede que le incomodara la presencia de Draco —y le produjese cosas que hacían que sintiera asco por si misma— pero había que admitirlo. La pelirroja amaba joder al rubio.
Pero no. Para más remate ahora tenía que aguantar el frívolo rostro de desprecio de Draco Malfoy. Ginny, con su mal humor característico bufó ante las palabras de la serpiente, y nada más notar la cercanía entre ambos y el hecho de que estaban solos por primera vez desde hace cinco años, por primera vez desde que ella notaba las miradas distantes de Draco sobre su cuerpo; aquello, aunque a la Weasley le parecía una traición a su propia sangre no podía dejar de ponerla nerviosa.
De hecho, era consciente de que si no hubiese sido por los años que trabajó su nerviosismo ante Harry —por su enamoramiento de pequeña— posiblemente hubiese estado enrojecida ante la compañía del rubio, pero la pelirroja ahora era una tabla que era imposible de roer. Pero, dado que su mal ánimo no estaba controlado, ante las palabras de Draco lo primero que atinó fue a apretar sus puños, totalmente dispuesta a golpear su
La verdad era que tenía un arsenal preparado para todos y él era uno de sus especiales arcos de tiro; puede que le incomodara la presencia de Draco —y le produjese cosas que hacían que sintiera asco por si misma— pero había que admitirlo. La pelirroja amaba joder al rubio.
viernes | jardines | con Draco Malfoy
© RED FOR SS
zoldyck
i'm a wounded satellite
- he never hurt her:

Re: Redheaded Temptation
redhead temptation
Aquella muchacha tenía una particularidad en especial, y era que sacaba con suma facilidad de sus casillas al rubio. Draco suspiró lentamente, con amargura y pesadez y se llevó una mano al pelo, echándoselo para atrás, peinandolo con los dedos, gesto que hacía cuando estaba molesto u ofuscado. Empezaba a notar un dolor martilleante en las sienes, fruto de esa chillona voz.
Se lo había preguntado mil y una veces en el interior de su cabeza, el qué veía por esa chica, pero todavía a día de hoy, no encontraba respuesta. Era una gritona malhumorada y estaba siempre besando por allí por donde pisaba Potter..
Tan solo pensar en ello frunció el entrecejo y desvió la mirada, buscando algo más agradable que ella para la vista (aunque eso era imposible, claro).
Los insultos de la chica, o los intentos por frustarle lo consiguieron en muy poco tiempo. Volvió a mirarla, ofuscado y con las orejas enrojecidas por el enfado. Ella siempre había sido muy inteligente para eso de molestarle, y él demasiado estúpido para caer en sus redes. -Lo que tu inteligente novio ha interrumpido es a mi haciendo el estúpido trabajo del profesor Binns.. -se cruzó de brazos y se plantó ante ella, dispuesto a no dejar pasar ni una más de esas ofensas. -El mundo puede pensar lo que quiera de mí... ¿Crees que me importa? En contra de lo que tú creas, no vivo esperando que todo el mundo bese allí por donde piso... - respondió con amargura. Aunque no estaba seguro del todo de aquellas palabras, porque si había algo que era Draco, era celoso. Desde siempre, y con todo el mundo, Draco quería tener todo lo que los demás tenían, aunque el tuviera cosas mejores, siempre anhelaba más. O lo que no tenía. La fama del chico de la cicatriz, unos amigos como ellos.. (porque en el fondo era evidente que Crabbe y Goyle no eran más que dos patanes mandados) o alguien especial. Algo de fama.. ¿Porqué no?
-¿Se puede saber que mosca te ha picado hoy? ¿Estás en esos días femeninos o qué? ¿O aún estás enfadada porque os ganamos en el último partido de Quidditch? - no pudo evitar sonreír levemente, recordando el partido de la última semana donde Slytherin ganó (sorprendentemente) por diez escasos puntos. -Venga... la próxima vez te dejaré a ti atrapar la snitch.. - no pudo evitar una sonrisa provocadora, aunque sabía que eso solo serviría para molestarla más.
Se lo había preguntado mil y una veces en el interior de su cabeza, el qué veía por esa chica, pero todavía a día de hoy, no encontraba respuesta. Era una gritona malhumorada y estaba siempre besando por allí por donde pisaba Potter..
Tan solo pensar en ello frunció el entrecejo y desvió la mirada, buscando algo más agradable que ella para la vista (aunque eso era imposible, claro).
Los insultos de la chica, o los intentos por frustarle lo consiguieron en muy poco tiempo. Volvió a mirarla, ofuscado y con las orejas enrojecidas por el enfado. Ella siempre había sido muy inteligente para eso de molestarle, y él demasiado estúpido para caer en sus redes. -Lo que tu inteligente novio ha interrumpido es a mi haciendo el estúpido trabajo del profesor Binns.. -se cruzó de brazos y se plantó ante ella, dispuesto a no dejar pasar ni una más de esas ofensas. -El mundo puede pensar lo que quiera de mí... ¿Crees que me importa? En contra de lo que tú creas, no vivo esperando que todo el mundo bese allí por donde piso... - respondió con amargura. Aunque no estaba seguro del todo de aquellas palabras, porque si había algo que era Draco, era celoso. Desde siempre, y con todo el mundo, Draco quería tener todo lo que los demás tenían, aunque el tuviera cosas mejores, siempre anhelaba más. O lo que no tenía. La fama del chico de la cicatriz, unos amigos como ellos.. (porque en el fondo era evidente que Crabbe y Goyle no eran más que dos patanes mandados) o alguien especial. Algo de fama.. ¿Porqué no?
-¿Se puede saber que mosca te ha picado hoy? ¿Estás en esos días femeninos o qué? ¿O aún estás enfadada porque os ganamos en el último partido de Quidditch? - no pudo evitar sonreír levemente, recordando el partido de la última semana donde Slytherin ganó (sorprendentemente) por diez escasos puntos. -Venga... la próxima vez te dejaré a ti atrapar la snitch.. - no pudo evitar una sonrisa provocadora, aunque sabía que eso solo serviría para molestarla más.
viernes | jardines | con Ginny Weasley
© RED FOR SS

- ♥:

- Water and Oil:

- In another life:

- My lovers ♥:

Re: Redheaded Temptation
redhead temptation
Lamentablemente, hay que admitirlo. Ginny contempló el accionar de Draco —cuando movió su cabello hacia atrás con una mueca de enojo— mordiendo su labio inferior. Había algo en aquello que había realizado que prendía la llama de algo desconocido que Ginny podía llegar a sentir por aquel rubio. "Atracción", le recomendó su mente, pero ella eliminó ese pensamiento en el momento en que nació. Él era el muchacho que se había burlado de ella desde el primer momento en que se vieron en el Callejón Diagón, cuando el profesor Gilderoy —que resultó ser un total fracaso para la pelirroja— estaba firmando sus libros. Ginny desde ese momento le tuvo bronca, pero algo puramente respecto a Harry. En sus tiempos de locura, en donde veía a Harry como su novio de por vida, la pequeña Weasley no se explicaba el odio creciente de aquel ser humano por Harry, pero ahora parecía tener una idea de ell.
Al fin y al cabo, aunque Draco tenía todo lo que a ellos le faltaba —dinero, familia, comodidades— también carecía de lo que ellos tenían. Su madre jamás dedicaría su tiempo en cocinarle algo exquisito por las vacaciones, o en tejerle un chaleco —que aunque fuera horrible era una muestra de amor que a Ginny le llenaba el corazón, pero entenderlo, aunque haya sido un poco no ayudaba a Ginny a soportarlo. En aquel momento, tomando posición de si misma retiró el cabello que llegaba a su rostro por el viento que corría en dirección contraria y no pudo evitar mirar con el ceño fruncido al niñito de papá. —¿Así que no te importa lo que piensen? ¿Y qué me dices de tu papito? ¿Papi Lucius no quiere que seas tan bueno, tan llamativo y con tanto potencial como Harry? Por lo que tengo entendido, eso sí te importa... ¿no? — Ginny sabía que la palabra Harry rompía la cordura de Draco y lo sacó a colusión justamente por lo mismo: por que deseaba ver a Draco fuera de sus casillas, como él siempre lo hacía con ella.
Pero en aquel momento, le costó controlarse y dio un paso amenazante hacia el rubio, con la varita en alto pero la verdad era que esperaba no tener que ocuparla pues su puño estaba deseoso de golpear el rostro de la serpiente. — ¿Ganaron? Me golpearon a mí, a Katie y a George de la forma menos legal posible. Como siempre se conforman con triunfos mediocres, ustedes tropa de imbéciles Slytherin.
Al fin y al cabo, aunque Draco tenía todo lo que a ellos le faltaba —dinero, familia, comodidades— también carecía de lo que ellos tenían. Su madre jamás dedicaría su tiempo en cocinarle algo exquisito por las vacaciones, o en tejerle un chaleco —que aunque fuera horrible era una muestra de amor que a Ginny le llenaba el corazón, pero entenderlo, aunque haya sido un poco no ayudaba a Ginny a soportarlo. En aquel momento, tomando posición de si misma retiró el cabello que llegaba a su rostro por el viento que corría en dirección contraria y no pudo evitar mirar con el ceño fruncido al niñito de papá. —¿Así que no te importa lo que piensen? ¿Y qué me dices de tu papito? ¿Papi Lucius no quiere que seas tan bueno, tan llamativo y con tanto potencial como Harry? Por lo que tengo entendido, eso sí te importa... ¿no? — Ginny sabía que la palabra Harry rompía la cordura de Draco y lo sacó a colusión justamente por lo mismo: por que deseaba ver a Draco fuera de sus casillas, como él siempre lo hacía con ella.
Pero en aquel momento, le costó controlarse y dio un paso amenazante hacia el rubio, con la varita en alto pero la verdad era que esperaba no tener que ocuparla pues su puño estaba deseoso de golpear el rostro de la serpiente. — ¿Ganaron? Me golpearon a mí, a Katie y a George de la forma menos legal posible. Como siempre se conforman con triunfos mediocres, ustedes tropa de imbéciles Slytherin.
viernes | jardines | con Draco Malfoy
© RED FOR SS
zoldyck
i'm a wounded satellite
- he never hurt her:

Re: Redheaded Temptation
redhead temptation
Si había algo que Draco no soportaba eran los insultos de ese tipo, injustificados y contra su persona. Y ya iban dos veces que la pelirroja le soltaba el imbécil a la cara, dos veces que habñia intentado pasar y comportarse, dentro de lo que cabe, amablemente. Pero aquella chica iba pidiendo guerra de una manera descarada.
Y la gota que colmó el vaso fue que mencionase a Potter. Ah.. San Potter y su club de fans que le adoraba y besaba allí por donde el elegido pisaba. No cabía en la cabeza del rubio como aquel energúmeno de Potter estaba donde estaba.. ¡¡Si no tenía dos dedos de frente!! Siempre tenían que ir sus amigos a sacarle las castañas del fuego pero él se llevaba todo el mérito.
Muchas cosas sacaban a Draco de sus casillas, pero si había algo que realmente le enfurecía, era que le comparasen con Potter. Él era mil veces mejor que él, y lo sabía. Pero como no tenía una cicatriz para hacerse el héroe, no era nadie.
-Mi padre sabe de sobras que Potter no es más que lo que la gente habla de él. Y no, gracias a Merlín no espera que sea como él.. Estaría avergonzado si llegase a ser tan poca cosa como lo es Potter.. -espetó de mal humor, con acidez en cada una de sus palabras.
¿Qué hacía allí? ¿Porqué estaba haciendo eso? ¿Solo por Zabini? No le era importante y ella era capaz de hacer lo que tuviera que hacer sola. Era lista como para sacar adelante lo de Pociones, eso no podía negarlo ni siquiera él. Así que simplemente se encogió de hombros, con un humor de perros y pensando cuántos puntos le quitarían a su casa o qué tan rápida sería ella en sacar la varita si se lanzaba a pegarle un mordisco.
Pero, sin necesidad de mordisco, Ginny sacó la varita antes de que Draco pudiera darse cuenta. Podría darle la satisfacción de sentirse amenazado, pero a decir verdad ni siquiera pestañeó. Sabía que de todas las reacciones, esa le molestaría. No iba a darle el gusto de asustarse. Es más, quería dar un paso, probarla, ver hasta donde era capaz de llegar la menor de los Weasley.
-¿Vas a hechizarme?¿Aquí?¿Delante de la gente que pasa por el patio...? - cruzó las brazos a la altura del pecho, desafiándole con la mirada. -No lo vas a hacer, Weasley.. Y los dos lo sabemos, Así que.. ¿Qué tal si bajas la varita y dejas de hacerte la dura? No engañas a nadie, por lo menos a mi no..
Y la gota que colmó el vaso fue que mencionase a Potter. Ah.. San Potter y su club de fans que le adoraba y besaba allí por donde el elegido pisaba. No cabía en la cabeza del rubio como aquel energúmeno de Potter estaba donde estaba.. ¡¡Si no tenía dos dedos de frente!! Siempre tenían que ir sus amigos a sacarle las castañas del fuego pero él se llevaba todo el mérito.
Muchas cosas sacaban a Draco de sus casillas, pero si había algo que realmente le enfurecía, era que le comparasen con Potter. Él era mil veces mejor que él, y lo sabía. Pero como no tenía una cicatriz para hacerse el héroe, no era nadie.
-Mi padre sabe de sobras que Potter no es más que lo que la gente habla de él. Y no, gracias a Merlín no espera que sea como él.. Estaría avergonzado si llegase a ser tan poca cosa como lo es Potter.. -espetó de mal humor, con acidez en cada una de sus palabras.
¿Qué hacía allí? ¿Porqué estaba haciendo eso? ¿Solo por Zabini? No le era importante y ella era capaz de hacer lo que tuviera que hacer sola. Era lista como para sacar adelante lo de Pociones, eso no podía negarlo ni siquiera él. Así que simplemente se encogió de hombros, con un humor de perros y pensando cuántos puntos le quitarían a su casa o qué tan rápida sería ella en sacar la varita si se lanzaba a pegarle un mordisco.
Pero, sin necesidad de mordisco, Ginny sacó la varita antes de que Draco pudiera darse cuenta. Podría darle la satisfacción de sentirse amenazado, pero a decir verdad ni siquiera pestañeó. Sabía que de todas las reacciones, esa le molestaría. No iba a darle el gusto de asustarse. Es más, quería dar un paso, probarla, ver hasta donde era capaz de llegar la menor de los Weasley.
-¿Vas a hechizarme?¿Aquí?¿Delante de la gente que pasa por el patio...? - cruzó las brazos a la altura del pecho, desafiándole con la mirada. -No lo vas a hacer, Weasley.. Y los dos lo sabemos, Así que.. ¿Qué tal si bajas la varita y dejas de hacerte la dura? No engañas a nadie, por lo menos a mi no..
viernes | jardines | con Ginny Weasley
© RED FOR SS

- ♥:

- Water and Oil:

- In another life:

- My lovers ♥:

Re: Redheaded Temptation
redhead temptation
La verdad era que Ginny no odiaba a Draco realmente. La verdad era que no disfrutaba excesivamente —a diferencia de Ron— pasarlo a llevar con insultos o incluso peleas más serias; la pelea de él con Harry no era de ella, lo único que era de ella era cuando atacaba a los Weasley y, sinceramente hace mucho que Draco no sacaba a su familia directamente para herirla. El problema era otro; el problema era lo que sentía en presencia del rubio.
Su corazón se aceleraba con cada mirada que el chico de ojos grises le dedicaba, incluso cuando lo captaba desde lejos apreciándola. Su respiración se aceleraba sin explicación cuando él se acercaba y más aún: sentía la necesidad de demostrar que era fuerte, inteligente y bonita cuando él andaba por los alrededores, con mayor fuerza que incluso la que sentía con Zabini, ¡o el mismo Harry! así que eso erar lo que la enfermaba. No saber que le sucedía en verdad con Malfoy. Verdaderamente... ¿era atracción lo que sentía, o definitivamente tenía que ir a un manicomio por locura? Suspiró profundamente, mientras escuchaba a Draco hablar sin embargo no entendía ninguna palabra de lo que pronunciaba. Su mente había volado lejos y la muchacha en aquel momento se estremeció por el viento que removía su rojo cabello.
En aquel momento vio a Draco acercarse a ella, con la mirada desafiante de toda serpiente y ella notó que todavía tenía su varita afuera. Que todavía estaba amenazándolo. En verdad se dio cuenta que se amenazaba a si misma: con la intención de hacerse saber lo malo que estaba dejarse caer por él. — ¿De verdad me estás desafiando? ¿O no recuerdas el mocomurciélago que te metí el año pasado?
Y justamente por haber estado tratando mal a su familia. Ginny saltaba como tan león dueño de la manada, a pesar de que no lo era. Su familia era todo para ella y odiaba que algo la despreciara.
Su corazón se aceleraba con cada mirada que el chico de ojos grises le dedicaba, incluso cuando lo captaba desde lejos apreciándola. Su respiración se aceleraba sin explicación cuando él se acercaba y más aún: sentía la necesidad de demostrar que era fuerte, inteligente y bonita cuando él andaba por los alrededores, con mayor fuerza que incluso la que sentía con Zabini, ¡o el mismo Harry! así que eso erar lo que la enfermaba. No saber que le sucedía en verdad con Malfoy. Verdaderamente... ¿era atracción lo que sentía, o definitivamente tenía que ir a un manicomio por locura? Suspiró profundamente, mientras escuchaba a Draco hablar sin embargo no entendía ninguna palabra de lo que pronunciaba. Su mente había volado lejos y la muchacha en aquel momento se estremeció por el viento que removía su rojo cabello.
En aquel momento vio a Draco acercarse a ella, con la mirada desafiante de toda serpiente y ella notó que todavía tenía su varita afuera. Que todavía estaba amenazándolo. En verdad se dio cuenta que se amenazaba a si misma: con la intención de hacerse saber lo malo que estaba dejarse caer por él. — ¿De verdad me estás desafiando? ¿O no recuerdas el mocomurciélago que te metí el año pasado?
Y justamente por haber estado tratando mal a su familia. Ginny saltaba como tan león dueño de la manada, a pesar de que no lo era. Su familia era todo para ella y odiaba que algo la despreciara.
viernes | jardines | con Draco Malfoy
© RED FOR SS
zoldyck
i'm a wounded satellite
- he never hurt her:

Re: Redheaded Temptation
redhead temptation
Las palabras de la chica hicieron que la sonrisa de Draco se pronunciase aún más. A veces él mismo dudaba de su inteligencia. ¿realmente estaba desafiando de ese modo a una chica que tenía un gran potencial para los combates?
Sí, sin duda lo estaba haciendo, lo cual demostraba que en según que ocasiones, su inteligencia era muy baja. Pero le daba igual si podía contemplar por un segundo esa expresión de duda y desconcierto en la pelirroja. La conocía muy bien, más que nada porque él mismo también dudaba. Aunque la pregunta era si dudaban por lo mismo.
-Quien me está desafiando eres tú. Yo tengo mi varita muy bien guardada, eres tú quien está amenazándome. Yo solo te estoy preguntando si realmente es lo que quieres..- encogió los hombros unos segundos y finalmente dejó caer los brazos. -Tampoco es que quiera enfrentarme a uno de tus mocomurcielagos. Bastantes días pasé intentando sacar el moco de la túnica...- sonrió levemente, casi con una carcajada al recordarlo. En su momento fue muy pero que muy frustrante pero ahora, mirado desde la distancia, le parecía cómico.
-Escucha, no tengo ganas de pelear.. - por un momento se sinceró y se llevó una mano al puente de la nariz, presionándolo. -No al menos hoy... Y tampoco tengo ganas de encerrarme a estudiar pociones.. Así que... Yo voy a irme a dar una vuelta por los jardines. Tú tienes dos opciones. Ir a pociones y decirle a Zabini que te he ayudado o... - no supo de donde salió aquella proposición. Tal vez de las ganas que tenía por pasar un rato con la muchacha sin lanzarse mierda el uno al otro. - ... O irte a dar una vuelta en la que podemos cruzarnos casualmente...- sonrió con sorna, pasando por su lado y dejándola unos instantes ahí, yendo en dirección a los jardines del colegio, donde los alumnos más mayores siempre se tiraban bajo el cobijo y la sombra de algún árbol a estudiar para los E.X.T.A.S.I.S
Sí, sin duda lo estaba haciendo, lo cual demostraba que en según que ocasiones, su inteligencia era muy baja. Pero le daba igual si podía contemplar por un segundo esa expresión de duda y desconcierto en la pelirroja. La conocía muy bien, más que nada porque él mismo también dudaba. Aunque la pregunta era si dudaban por lo mismo.
-Quien me está desafiando eres tú. Yo tengo mi varita muy bien guardada, eres tú quien está amenazándome. Yo solo te estoy preguntando si realmente es lo que quieres..- encogió los hombros unos segundos y finalmente dejó caer los brazos. -Tampoco es que quiera enfrentarme a uno de tus mocomurcielagos. Bastantes días pasé intentando sacar el moco de la túnica...- sonrió levemente, casi con una carcajada al recordarlo. En su momento fue muy pero que muy frustrante pero ahora, mirado desde la distancia, le parecía cómico.
-Escucha, no tengo ganas de pelear.. - por un momento se sinceró y se llevó una mano al puente de la nariz, presionándolo. -No al menos hoy... Y tampoco tengo ganas de encerrarme a estudiar pociones.. Así que... Yo voy a irme a dar una vuelta por los jardines. Tú tienes dos opciones. Ir a pociones y decirle a Zabini que te he ayudado o... - no supo de donde salió aquella proposición. Tal vez de las ganas que tenía por pasar un rato con la muchacha sin lanzarse mierda el uno al otro. - ... O irte a dar una vuelta en la que podemos cruzarnos casualmente...- sonrió con sorna, pasando por su lado y dejándola unos instantes ahí, yendo en dirección a los jardines del colegio, donde los alumnos más mayores siempre se tiraban bajo el cobijo y la sombra de algún árbol a estudiar para los E.X.T.A.S.I.S
viernes | jardines | con Ginny Weasley
© RED FOR SS

- ♥:

- Water and Oil:

- In another life:

- My lovers ♥:

Re: Redheaded Temptation
redhead temptation
Ginny, por primera vez en su vida se dedicó a mirar profundamente a Draco, sin miedo de que alguien la observara mirándolo, sin que nadie se cruzara en su camino y no lograr contemplar la tarea que se había puesto por delante. Ginny se dedicó a apreciar cada una de sus frías facciones, cada uno de los retoques que parecían haber sido hechos con pincel, dándole un rostro pulcro pero que la mayor parte del tiempo tenían una mueca de maldad que le quitaba toda belleza. La verdad es que a la pelirroja jamás le habían llamado la atención los hombres rudos ni mucho menos los que de por si le romperían el corazón, pero en esta oportunidad, algo diferente estaba ocurriendo con Draco y ella a pesar de que no lo deseaba. Intentó aferrarse a la imagen de Zabini y de la sonrisa tierna que siempre le dedicaba. Así que simplemente se cayó mientras él le hablaba.
Ella, obviamente, no podía decir lo mismo. Siempre quería pelear y demostrar que nadie la iba a pasar a llevar, pero respetó la decisión de Draco y decidió seguirlo —a pesar de que no sabría que diría si alguno de sus hermanos la encontraba por los alrededores frecuentando a aquel muchacho—, dispuesta a mantener unos minutos estables sin tener que sacarse mierda el uno del otro. Ginny se dio la vuelta, mirándolo partir, mientras se cruzaba de brazos y se daba calor ante aquel frío viento. — Solo si me prometes algo — susurró levemente, pero sabiendo que el muchacho la había escuchado. — Prométeme que golpearemos a Zabini por meternos en este lío, y por obligarnos a pasar tiempo juntos. Y desde ahora le diré lo buen profesor que eres — y una sonrisa acudió a sus labios, mientras segundos después caminaba unos centímetros detrás de él, mirando hacia todos lados, en busca de otra cabellera pelirroja que pudiera provocar su malestar.
— Así que... — Ella intentó mantener una conversación con él, no sin estar nerviosa. ¿Qué temas se podían hablar con él? Era obvio que ambos estaban muy desiguales en muchos temas, por lo que la muchacha decidió acudir a algo normal, una conversación que pudiese ser llevada con tranquilidad — ¿irás a tu hogar para las fiestas de navidad? — susurró. Faltaban menos de un mes y ya el espíritu festivo inundaba el lugar. Le extrañaba a Ginny que el día de hoy no nevara. Quiz´era momento de darle un respiro al cielo.
Ella, obviamente, no podía decir lo mismo. Siempre quería pelear y demostrar que nadie la iba a pasar a llevar, pero respetó la decisión de Draco y decidió seguirlo —a pesar de que no sabría que diría si alguno de sus hermanos la encontraba por los alrededores frecuentando a aquel muchacho—, dispuesta a mantener unos minutos estables sin tener que sacarse mierda el uno del otro. Ginny se dio la vuelta, mirándolo partir, mientras se cruzaba de brazos y se daba calor ante aquel frío viento. — Solo si me prometes algo — susurró levemente, pero sabiendo que el muchacho la había escuchado. — Prométeme que golpearemos a Zabini por meternos en este lío, y por obligarnos a pasar tiempo juntos. Y desde ahora le diré lo buen profesor que eres — y una sonrisa acudió a sus labios, mientras segundos después caminaba unos centímetros detrás de él, mirando hacia todos lados, en busca de otra cabellera pelirroja que pudiera provocar su malestar.
— Así que... — Ella intentó mantener una conversación con él, no sin estar nerviosa. ¿Qué temas se podían hablar con él? Era obvio que ambos estaban muy desiguales en muchos temas, por lo que la muchacha decidió acudir a algo normal, una conversación que pudiese ser llevada con tranquilidad — ¿irás a tu hogar para las fiestas de navidad? — susurró. Faltaban menos de un mes y ya el espíritu festivo inundaba el lugar. Le extrañaba a Ginny que el día de hoy no nevara. Quiz´era momento de darle un respiro al cielo.
viernes | jardines | con Draco Malfoy
© RED FOR SS
zoldyck
i'm a wounded satellite
- he never hurt her:

Re: Redheaded Temptation
redhead temptation
Por un breve momento, Draco se sintió vencedor al haber convencido a la menor de los Weasleys para salirse con la suya. No tenía ganas de hacer de profesor de pociones, por muy bien que se le diera (que era mucho). No, prefería caminar un poco por el patio y disfrutar de la nieve, cosa que le gustaba bastante y muy pocas personas sabían. Escuchó a la chica ir tras él y sonrió interiormente con suficiencia.
-Está bien... no negaré que cuando me pidió que te diera clases de pociones quise convertirle en un hurón.. Así que acepto eso de golpearle. Pero luego no te pongas de morros porque le haya dado un puñetazo o algo, no quiero que sirva de excusa..- rezongó guardando las manos en los bolsillos, pues el frío que asolaba al colegio empezaba a mordisquearle los dedos, así como la nariz que empezó a enrojecerse por el temporal.
Extrañamente, aquella situación tan inverosímil que no había creído posible de llevar a cabo con ella (pues esperaba siempre un ataque por su parte y, de hecho, seguía esperándolo) le gustaba. Estaba disfrutando de pasar a solas unos ratos con ella y servía como excusa para intentar conocerla más a fondo y así encontrar por fin la respuesta al enigma de porqué le atraía aquella imparable cabellera roja.
-Supongo que no... Solía ir antes, los primeros años pero ahora... Hay mejores cosas que hacer en el colegio. Y Hogsmeade en Navidad no está tan mal... -encogió los hombros unos segundos y ralentizó un poco el paso para que le alcanzara y caminar a la par. -¿Y tú? ¿Os vais a reunir todos los Weasley? - se tuvo que morder la lengua para no solar el comentario de si todos los Weasleys cabían en aquel lugar que llamaban casa. Pero recordó que estaban de tregua (temporalmente), así que refrenó uno de los comentarios que ya soltaba casi por instinto.
-Está bien... no negaré que cuando me pidió que te diera clases de pociones quise convertirle en un hurón.. Así que acepto eso de golpearle. Pero luego no te pongas de morros porque le haya dado un puñetazo o algo, no quiero que sirva de excusa..- rezongó guardando las manos en los bolsillos, pues el frío que asolaba al colegio empezaba a mordisquearle los dedos, así como la nariz que empezó a enrojecerse por el temporal.
Extrañamente, aquella situación tan inverosímil que no había creído posible de llevar a cabo con ella (pues esperaba siempre un ataque por su parte y, de hecho, seguía esperándolo) le gustaba. Estaba disfrutando de pasar a solas unos ratos con ella y servía como excusa para intentar conocerla más a fondo y así encontrar por fin la respuesta al enigma de porqué le atraía aquella imparable cabellera roja.
-Supongo que no... Solía ir antes, los primeros años pero ahora... Hay mejores cosas que hacer en el colegio. Y Hogsmeade en Navidad no está tan mal... -encogió los hombros unos segundos y ralentizó un poco el paso para que le alcanzara y caminar a la par. -¿Y tú? ¿Os vais a reunir todos los Weasley? - se tuvo que morder la lengua para no solar el comentario de si todos los Weasleys cabían en aquel lugar que llamaban casa. Pero recordó que estaban de tregua (temporalmente), así que refrenó uno de los comentarios que ya soltaba casi por instinto.
viernes | jardines | con Ginny Weasley
© RED FOR SS

- ♥:

- Water and Oil:

- In another life:

- My lovers ♥:

Re: Redheaded Temptation
redhead temptation
Caminaron durante unos segundos en silencio, pero luego le dio la impresión a la pelirroja que el infierno se hubiese congelado por lo cual la tranquilidad acudió a ella mientras el temporal de viento azotaba su rostro. Tiritó lo suficiente para que sus músculos captaran de nuevo el calor y luego siguió detrás del jóven hasta que llegaron a uno de los pasadizos que Fred en algún momento de diversión le había comentad para que escapara en caso de que lo necesitara, ahí al menos pudieron refugiarse del frío y Ginny agradeció haber estado tan bien vestida para el clima, a pesar de que el muchacho no lo parecía. — ¿No tienes frío? — le preguntó vacilante, mientras miraba su cuerpo, sin intentar detenerse en su abdomen, que aún con ropas que los separaban ella podía imaginar que tenía marcados.
Y en aquel momento la muchacha rió, recordando sus palabras de unos segundos atrás. — Tranquilo, mientras él no te devuelva el golpe no tenemos ningún problema. Por cierto, ¿qué rayos hizo para que lo castigaran? — preguntó con interés, pues al fin y al cabo Zabini siempre era precavido al momento de cometer algún delito, justamente para evitar que la ira de Snape cayera sobre su persona. Y en aquel instante agradeció el intento de Draco de mantener la tregua que venían pactando de hace menos de dos minutos. Y ante ello sonrió levemente para sus adentros. — Nunca lo he visto. ¿Hacen algo interesante? — preguntó confusa, mientras divagaba sobre pasar las próximas navidades en aquel lugar. — Sí, nos reuniremos todos, menos dos de mis hermanos, Bill y Percy. Al menos Charles vendrá desde Rumania. — y no pudo ocultar la alegría que sentía de, por fin, poder compartir tiempo con uno de los hermanos que más quería y al que más tiempo pasaba afuera.
— Y tu madre, ¿no te manda a llamar? Pensé que era una especie de... mamá enamorada de su bello hijo — y, justo en aquel momento se dio cuenta de algo que ya no podía retractar. Había admitido una verdad que incluso para ella era desconocida aún. "Bello hijo". Ginny en aquel momento se puso nerviosa pero sabía que tenía salvación su equivocación. Siempre podía estar hablando de modo figurado... ¿o no? y, no pudo evitar morderse el labio con fuerza, captando su error y esperando que Draco lo pasara por alto.
Y en aquel momento la muchacha rió, recordando sus palabras de unos segundos atrás. — Tranquilo, mientras él no te devuelva el golpe no tenemos ningún problema. Por cierto, ¿qué rayos hizo para que lo castigaran? — preguntó con interés, pues al fin y al cabo Zabini siempre era precavido al momento de cometer algún delito, justamente para evitar que la ira de Snape cayera sobre su persona. Y en aquel instante agradeció el intento de Draco de mantener la tregua que venían pactando de hace menos de dos minutos. Y ante ello sonrió levemente para sus adentros. — Nunca lo he visto. ¿Hacen algo interesante? — preguntó confusa, mientras divagaba sobre pasar las próximas navidades en aquel lugar. — Sí, nos reuniremos todos, menos dos de mis hermanos, Bill y Percy. Al menos Charles vendrá desde Rumania. — y no pudo ocultar la alegría que sentía de, por fin, poder compartir tiempo con uno de los hermanos que más quería y al que más tiempo pasaba afuera.
— Y tu madre, ¿no te manda a llamar? Pensé que era una especie de... mamá enamorada de su bello hijo — y, justo en aquel momento se dio cuenta de algo que ya no podía retractar. Había admitido una verdad que incluso para ella era desconocida aún. "Bello hijo". Ginny en aquel momento se puso nerviosa pero sabía que tenía salvación su equivocación. Siempre podía estar hablando de modo figurado... ¿o no? y, no pudo evitar morderse el labio con fuerza, captando su error y esperando que Draco lo pasara por alto.
viernes | jardines | con Draco Malfoy
© RED FOR SS
zoldyck
i'm a wounded satellite
- he never hurt her:

Re: Redheaded Temptation
redhead temptation
Las pisadas se marcaban con intensidad en la nieve, delatando el camino que habían tomado, sin rumbo alguno. Al girarse para mirar aquellas huellas no pudo evitar pasar la mirada unos instantes por aquella pelirroja tentación justo cuando tiritaba. ¿Tanto frío hacía? Negó con la cabeza ante aquella pregunta, aunque quizá su enrojecida nariz le delatase. -Me gusta el frío.. y en la sala común de Slytherin siempre se está algo más frío que en el resto del colegio, como está debajo del lago.. aquel era un dato que no debía dar, pero la mayoría de la gente sabía la ubicación del resto de salas comunes. Otra cosa era cómo acceder a ellas. -Pero si tu tienes frío podemos volver.. No creo que haya nadie deambulando por los pasillos.. - comentó parándose a su lado, más cerca que de costumbre. Podría prestarle su capa pero entonces él sí pasaría frío, y no quería acabar engripado por aquellas fechas.
-Bueno... aparte de lo típico, villancicos y demás..- le sonrió de medio lado. -Se hacen un par de fiestas nocturnas y cenas en los pubs. La de Las tres Escobas dicen que es bastante buena, nunca he ido pero..- vaciló unos segundos. -Creo que este año me acercaré por allí. Y no, no me mandan llamar siempre.. Ellos tienen sus reuniones sociales que carecen de importancia para mi.. Demasiados adultos que se lanzan piropos y falsas miradas escondidas bajo risas de pegatina.. - rezongó volviendo a mirar a la chica. -No creas que porque sepas un par de cosas de mi ya lo sabes todo... No me van las fiestas de etiqueta, y no soy un niño mimado de mamá.. - frunció el entrecejo, casi molesto por ese comentario. si que es cierto que su madre tenía un apego especial por él, pero se debía a que era hijo único. -Entonces... ¿No te vas a quedar? - por un momento, la breve e imposible idea de invitarla con él a Hogsmeade un día se esfumó como el sol que se ocultaba entre las nubes. Casi mejor para él, porque no quería verse metido en problemas con Zabini por ¿coquetear? Con su novia. ¿Estaba intentando acercarse a Ginny con más intenciones? Desde luego que no, pero quería saber qué tenía para no poder dejar de mirarla cada vez que se cruzaba con ella. -Intentó gastarle una broma a un Gryffindor en clase de pociones. Pero le salió mal y estallaron un par de calderos. Le ha tocado limpiar las paredes y el techo... - se ahorró el dato de que el Gryffindor también estaba castigado. El tutor de las serpientes no pasaba de largo una oportunidad de castigar a un león.
-Bueno... aparte de lo típico, villancicos y demás..- le sonrió de medio lado. -Se hacen un par de fiestas nocturnas y cenas en los pubs. La de Las tres Escobas dicen que es bastante buena, nunca he ido pero..- vaciló unos segundos. -Creo que este año me acercaré por allí. Y no, no me mandan llamar siempre.. Ellos tienen sus reuniones sociales que carecen de importancia para mi.. Demasiados adultos que se lanzan piropos y falsas miradas escondidas bajo risas de pegatina.. - rezongó volviendo a mirar a la chica. -No creas que porque sepas un par de cosas de mi ya lo sabes todo... No me van las fiestas de etiqueta, y no soy un niño mimado de mamá.. - frunció el entrecejo, casi molesto por ese comentario. si que es cierto que su madre tenía un apego especial por él, pero se debía a que era hijo único. -Entonces... ¿No te vas a quedar? - por un momento, la breve e imposible idea de invitarla con él a Hogsmeade un día se esfumó como el sol que se ocultaba entre las nubes. Casi mejor para él, porque no quería verse metido en problemas con Zabini por ¿coquetear? Con su novia. ¿Estaba intentando acercarse a Ginny con más intenciones? Desde luego que no, pero quería saber qué tenía para no poder dejar de mirarla cada vez que se cruzaba con ella. -Intentó gastarle una broma a un Gryffindor en clase de pociones. Pero le salió mal y estallaron un par de calderos. Le ha tocado limpiar las paredes y el techo... - se ahorró el dato de que el Gryffindor también estaba castigado. El tutor de las serpientes no pasaba de largo una oportunidad de castigar a un león.
viernes | jardines | con Ginny Weasley
© RED FOR SS

- ♥:

- Water and Oil:

- In another life:

- My lovers ♥:

Re: Redheaded Temptation
redhead temptation
La pelirroja fue consciente, incluso a pesar de la tregua que Draco había tomado bronca por ella por algún comentario. La muchacha tenía ese problema, que muchas veces decía cosas que, sin intención, se prestaban con mal resultado a pesar de que nunca haya sido su fin herir al contrario, así que obviamente no supo qué acción en verdad le había molestado pero como cabía de esperar Draco no le devolvió la pelota, sino que simplemente siguió con aquella situación efímera que se habían formado entre los dos: una de tranquilidad que duraría seguramente hasta el fin del día, o incluso menos por que, ¿cómo podía ocultar también que le gustaba estar con Draco? Ya le era bastante difícil mentirle a Luna o a Hermione sobre las veces que iba a juntarse con Zabini, no le alcanzaba el cerebro para ocultar también a Malfoy.
Suspiró profundamente y se encogió de hombros ante la lógica que le había entregado el rubio. — Supongo que sí. Nuestra sala común siempre es un infierno; yo creo que en este momento todos están agazapados alrededor por lo calurosa que es — y ella debería estar allí; en cambio se estaba muriendo de frío.... y por pasar un tiempo con Draco. Qué irónica podía ser la vida, ¿no es cierto? — No pensé que los ... —ex-mortífagos— adultos que te rodeaban fueran así. En tal caso, yo en tu situación también preferiría ir de guarra a Hogsmeade en vez de irme a mi hogar. Además — comentó la pelirroja, mientras se deslizaba por la pared del pasadizo hasta el suelo, descansando ahí unos momentos — no se trata de que te crea conocer, es lo que cuenta la mayoría de la gente. Todos saben que eres el niño amado de tu madre, al igual que yo la niña de papá, pero no necesariamente eso me hace ser mimada — le recordó, entendiendo por momentos la razón de su enojo repentino. Luego, simplemente dejó la situación estar.
— No, además que Harry irá a pasar las fiestas con nosotros, así que mamá está más entusiasmada con hacer la cena de navidad — sonrió Ginny. Recordaba la primera vez que Harry fue a su casa, el segundo año de Ron y el que iba a ser el primero de ella. ¡Qué ridícula se había comportado con él! Era normal que el muchacho no se detuviera ni siquiera a mirarla. — Pero me gustaría conocer las noches en Hogsmeade. Creo que iré algún día.
Y, mientras lo escuchaba contar lo que Zabini había hecho, algo le hizo click a Ginny. Recordó que minutos antes de venirse había visto a Harry y a Ron y ambos estaban enfurecidos y alegando como el mismísimo diablo contra un Slytherin que le había hecho estallar el caldero a Seamus. — ¿Será, por casualidad el león Seamus? — De pronto, Ginny se enfadó con Zabini. De repente le pareció poco válido estar engañando sus ideales y a su gente... por aquella serpiente. Pero no tenía la misma sensación con la que se encontraba ahora en su campo de visión.
Suspiró profundamente y se encogió de hombros ante la lógica que le había entregado el rubio. — Supongo que sí. Nuestra sala común siempre es un infierno; yo creo que en este momento todos están agazapados alrededor por lo calurosa que es — y ella debería estar allí; en cambio se estaba muriendo de frío.... y por pasar un tiempo con Draco. Qué irónica podía ser la vida, ¿no es cierto? — No pensé que los ... —ex-mortífagos— adultos que te rodeaban fueran así. En tal caso, yo en tu situación también preferiría ir de guarra a Hogsmeade en vez de irme a mi hogar. Además — comentó la pelirroja, mientras se deslizaba por la pared del pasadizo hasta el suelo, descansando ahí unos momentos — no se trata de que te crea conocer, es lo que cuenta la mayoría de la gente. Todos saben que eres el niño amado de tu madre, al igual que yo la niña de papá, pero no necesariamente eso me hace ser mimada — le recordó, entendiendo por momentos la razón de su enojo repentino. Luego, simplemente dejó la situación estar.
— No, además que Harry irá a pasar las fiestas con nosotros, así que mamá está más entusiasmada con hacer la cena de navidad — sonrió Ginny. Recordaba la primera vez que Harry fue a su casa, el segundo año de Ron y el que iba a ser el primero de ella. ¡Qué ridícula se había comportado con él! Era normal que el muchacho no se detuviera ni siquiera a mirarla. — Pero me gustaría conocer las noches en Hogsmeade. Creo que iré algún día.
Y, mientras lo escuchaba contar lo que Zabini había hecho, algo le hizo click a Ginny. Recordó que minutos antes de venirse había visto a Harry y a Ron y ambos estaban enfurecidos y alegando como el mismísimo diablo contra un Slytherin que le había hecho estallar el caldero a Seamus. — ¿Será, por casualidad el león Seamus? — De pronto, Ginny se enfadó con Zabini. De repente le pareció poco válido estar engañando sus ideales y a su gente... por aquella serpiente. Pero no tenía la misma sensación con la que se encontraba ahora en su campo de visión.
viernes | jardines | con Draco Malfoy
© RED FOR SS
zoldyck
i'm a wounded satellite
- he never hurt her:

Re: Redheaded Temptation
redhead temptation
Si vuestra sala común es tan calurosa como dices... me alegro de no haber acabado en Gryffindor.. Creo que me derretiría ahí dentro.. comentó con una sonrisa extraña apostada entre sus labios.
Se paró junto a la chica que se dejó caer hasta el suelo, allí, en aquel pequeño refugio de la nieve, donde el frío parecía no poder alcanzarles del todo. Sopesó si quedarse de pie o acabar sentándose a su lado y finalmente optó por la segunda opción, no sin antes mirar el suelo y arrebujarse bajo su capa como lo haría un snidget en su dorado plumaje.
-No es oro todo lo que reluce, Ginny. Desde fuera puede parecer una cosa, pero por dentro todo es diferente... - sus dedos se removieron inquietos dentro de los bolsillos, de repente crispado por mantener esa conversación. ¿Realmente quería hacerle ver que todo lo que le envolvía no era más que una gran mierda con purpurina para hacerla más apetitosa?
-Nunca habría pensado de ti que eres una... niña de papá.- sonrió de medio lado aunque no con malicia. No había soltado ese comentario con la intención de ofenderle ni nada por el estilo. -Pero lo entiendo.. eres la única hija que tiene, así que es normal... Quizá si lo piensas así te ayude a entender porque yo soy un "niño de mamá.."... -se sentó a su lado, hombro con hombro pero manteniendo una distancia justa y necesaria. Esa joven tenía algo, un qué. Lo supo desde el primer momento que la vio en Flourish y Blots. Tenía un carácter especial, demasiado fuerte, como un... león, realmente. Un león de melena roja que no duda en sacar las zarpas. Y eso le gustaba. Alguien que decía las cosas tal y como las veía, pero que tampoco contaba con las consecuencias.
Pero de nuevo, ahí estaba. La mención de Potter. En cuestión de segundos aquella sonrisa desapareció para ser sustituida por una mueca de desazón. Giró la cara para otro lado, repentinamente molesto. -Entonces no puedes faltar estas navidades. - Potter, Potter, Potter... Creía que Ginny tenía algo más de cabeza para ver que Potter no era más que una farsa. Pero no. -Algún año que no tengas otros asuntos tan comprometidos... Pero tampoco te pierdes nada... estoy seguro de que una agradable cena familiar es mil veces mejor.. -respondió con amargura. Por desgracia, él no podía disfrutar de eso.
Se paró junto a la chica que se dejó caer hasta el suelo, allí, en aquel pequeño refugio de la nieve, donde el frío parecía no poder alcanzarles del todo. Sopesó si quedarse de pie o acabar sentándose a su lado y finalmente optó por la segunda opción, no sin antes mirar el suelo y arrebujarse bajo su capa como lo haría un snidget en su dorado plumaje.
-No es oro todo lo que reluce, Ginny. Desde fuera puede parecer una cosa, pero por dentro todo es diferente... - sus dedos se removieron inquietos dentro de los bolsillos, de repente crispado por mantener esa conversación. ¿Realmente quería hacerle ver que todo lo que le envolvía no era más que una gran mierda con purpurina para hacerla más apetitosa?
-Nunca habría pensado de ti que eres una... niña de papá.- sonrió de medio lado aunque no con malicia. No había soltado ese comentario con la intención de ofenderle ni nada por el estilo. -Pero lo entiendo.. eres la única hija que tiene, así que es normal... Quizá si lo piensas así te ayude a entender porque yo soy un "niño de mamá.."... -se sentó a su lado, hombro con hombro pero manteniendo una distancia justa y necesaria. Esa joven tenía algo, un qué. Lo supo desde el primer momento que la vio en Flourish y Blots. Tenía un carácter especial, demasiado fuerte, como un... león, realmente. Un león de melena roja que no duda en sacar las zarpas. Y eso le gustaba. Alguien que decía las cosas tal y como las veía, pero que tampoco contaba con las consecuencias.
Pero de nuevo, ahí estaba. La mención de Potter. En cuestión de segundos aquella sonrisa desapareció para ser sustituida por una mueca de desazón. Giró la cara para otro lado, repentinamente molesto. -Entonces no puedes faltar estas navidades. - Potter, Potter, Potter... Creía que Ginny tenía algo más de cabeza para ver que Potter no era más que una farsa. Pero no. -Algún año que no tengas otros asuntos tan comprometidos... Pero tampoco te pierdes nada... estoy seguro de que una agradable cena familiar es mil veces mejor.. -respondió con amargura. Por desgracia, él no podía disfrutar de eso.
viernes | jardines | con Ginny Weasley
© RED FOR SS

- ♥:

- Water and Oil:

- In another life:

- My lovers ♥:

Re: Redheaded Temptation
redhead temptation
Sintió que el tema de Seamus era ignorado y la muchacha suspiró profundamente, mientras, al mismo tiempo, contemplaba la cercanía que ambos tenían y que se había acrecentado en el momento en que se sentó a su lado en el suelo, acción que no dejaba de sorprender a la pelirroja. La verdad es que ella consideraba que Draco no podía posar su trasero bajo nada más que porcelana o terciopelo, pero ahora estaba compartiendo el helado suelo formado por la tormenta en el pequeño refugio que ambos se habían impuesto para la nieve, y por primera vez en su vida entera, Ginny miró a Draco y le sonrió. Le sonrió de verdad.
— Bueno, querido Malfoy, para la gente que no acostumbra a tener oro es difícil distinguirlo cuando no es real. — le susurró. La intención no era hacer notar que no tenía dinero bajo sus manos, sino que la verdad es que Ginny siempre se rodeaba de gente "real", exceptuando, claramente a Zabini. Inclusive la muchacha muchas veces se aburría de ver el cambio en la serpiente de como era con ella sin ninguna máscara y en frente de todo el mundo. Suponía que así debía ser Draco también, pero decidió no ahondar en el tema, consciente de que tampoco tendría una respuesta aunque lo quisiera con todo el alma. — La mayoría de mis hermanos me tienen bronca por ello — rió — la verdad es que papá corre y hace lo imposible por mí, yo creo que por la misma razón por la que tu mamá lo hace por tí. Soy la única mujer y tu el único hijo — se encogió de hombros, como si aquella pequeña explicación le diera sentido a todo, tal como lo entendía en su cabeza.
Ginny no pudo evitar recordar momentos anteriores con su familia, y sintió su corazón caliente a pesar del frío que los rodeaba. Lamentaba que Draco no pudiese tener eso, pero a veces se sacrificaban algunas cosas por otras. Supongo que si ellos tuvieran tanto dinero como los Malfoy.... quizá fuera igual. — Mamá siempre se empeña más cuando está Harry. Recuerdo que las fiestas pasadas quería pastel de carne y chocolate de postre y no me lo quiso hacer, y llegó Harry y se lo hizo casi bailando. Esa mujer está enamorada de él — rió suavemente, sin ninguna molestia en su corazón. Amaba a Harry —no de la forma en que antaño, pero era su casi hermano al fin y al cabo— y ese sentimiento no cambiaría no importando las situaciones que los rodeara.
— Aunque no sean las fiestas... podríamos ir por unas hidromiel en algún momento — comentó, como si no quiere la cosa. Aunque en los minutos siguientes se arrepintió de su osadía. ¿Cómo lo tomaría Draco? ¿Cómo si la novia de uno de sus amigos más cercanos se le lanzara? Decidió no darle la oportunidad de ello. — Con Zabini, obviamente...
— Bueno, querido Malfoy, para la gente que no acostumbra a tener oro es difícil distinguirlo cuando no es real. — le susurró. La intención no era hacer notar que no tenía dinero bajo sus manos, sino que la verdad es que Ginny siempre se rodeaba de gente "real", exceptuando, claramente a Zabini. Inclusive la muchacha muchas veces se aburría de ver el cambio en la serpiente de como era con ella sin ninguna máscara y en frente de todo el mundo. Suponía que así debía ser Draco también, pero decidió no ahondar en el tema, consciente de que tampoco tendría una respuesta aunque lo quisiera con todo el alma. — La mayoría de mis hermanos me tienen bronca por ello — rió — la verdad es que papá corre y hace lo imposible por mí, yo creo que por la misma razón por la que tu mamá lo hace por tí. Soy la única mujer y tu el único hijo — se encogió de hombros, como si aquella pequeña explicación le diera sentido a todo, tal como lo entendía en su cabeza.
Ginny no pudo evitar recordar momentos anteriores con su familia, y sintió su corazón caliente a pesar del frío que los rodeaba. Lamentaba que Draco no pudiese tener eso, pero a veces se sacrificaban algunas cosas por otras. Supongo que si ellos tuvieran tanto dinero como los Malfoy.... quizá fuera igual. — Mamá siempre se empeña más cuando está Harry. Recuerdo que las fiestas pasadas quería pastel de carne y chocolate de postre y no me lo quiso hacer, y llegó Harry y se lo hizo casi bailando. Esa mujer está enamorada de él — rió suavemente, sin ninguna molestia en su corazón. Amaba a Harry —no de la forma en que antaño, pero era su casi hermano al fin y al cabo— y ese sentimiento no cambiaría no importando las situaciones que los rodeara.
— Aunque no sean las fiestas... podríamos ir por unas hidromiel en algún momento — comentó, como si no quiere la cosa. Aunque en los minutos siguientes se arrepintió de su osadía. ¿Cómo lo tomaría Draco? ¿Cómo si la novia de uno de sus amigos más cercanos se le lanzara? Decidió no darle la oportunidad de ello. — Con Zabini, obviamente...
viernes | jardines | con Draco Malfoy
© RED FOR SS
zoldyck
i'm a wounded satellite
- he never hurt her:

Re: Redheaded Temptation
redhead temptation
Sus claros ojos se quedaron fijos en la nieve, en el dibujo que sus huellas habían creado juntas, a menos de un metro de distancia la una de la otra. Frunció el entrecejo al pensar en esa cercanía que nunca debería existir entre ambos. Pertenecían a mundos tan diferentes que la sola idea de que algo pudiera pasar era una locura. Para ser sinceros, los Weasley no eran una familia de sangre mestiza, pero habían sido traidores a la sangre y aquello era casi peor.
Sabía que las palabras de la pelirroja no iban en forma de ataque, pero de un modo u otro ahí estaba esa sensación de que no pegaban. Demasiadas cosas distintas. -Tú misma lo has dicho.. cuando eres el único de algo te haces algo más especial. Hija única, hijo único.. - encogió los hombros unos segundos y volvió la vista al lado contrario de la pelirroja.
-Todo el mundo se esmera cuando Potter está cerca.. - comentó no sin cierto enfado. Todo el mundo parecía querer hacer mejor las cosas con la intención de ganarse el aprobamiento de Potter ¿Era necesario realmente? Era un maldito don nadie que no sabía sujetar bien la varita en un duelo, siquiera. Pero todos le iban detrás. Y oír como Ginny pronunciaba su nombre con ese deje soñador le ponía de mal humor.
-Sí.. supongo que podemos ir los tres.. cuando pasen las fiestas de navidad y todo eso... Hay tiempo, mucho tiempo... y es una tontería..- se rascó la nuca insistentemente, de repente cansado de esa situación, de estar allí haciendo...¿el tonto? de cuidar a una niña que iba, como todo el mundo, detrás de Potter por hacerle un favor a un amigo. -Será mejor que volvamos dentro.. Vas a congelarte aquí fuera y.. Zabinni no creo que tarde mucho en limpiar el aula.. Tenía muchas ganas de estar contigo así que se habrá apresurado... - se puso en pie, limpiándose y sacudiendo la capa que se le había quedado en la túnica. De repente sentía la imperiosa necesidad de marcharse de allí, de buscar refugio en un lugar tranquilo y alejado de aquella pelirroja. Dejarla en manos de Zabini con un "toma, aquí está tu chica, no vuelvas a encasquetarmela, no soy su niñera" y poner pies en polvorosa.
Sabía que las palabras de la pelirroja no iban en forma de ataque, pero de un modo u otro ahí estaba esa sensación de que no pegaban. Demasiadas cosas distintas. -Tú misma lo has dicho.. cuando eres el único de algo te haces algo más especial. Hija única, hijo único.. - encogió los hombros unos segundos y volvió la vista al lado contrario de la pelirroja.
-Todo el mundo se esmera cuando Potter está cerca.. - comentó no sin cierto enfado. Todo el mundo parecía querer hacer mejor las cosas con la intención de ganarse el aprobamiento de Potter ¿Era necesario realmente? Era un maldito don nadie que no sabía sujetar bien la varita en un duelo, siquiera. Pero todos le iban detrás. Y oír como Ginny pronunciaba su nombre con ese deje soñador le ponía de mal humor.
-Sí.. supongo que podemos ir los tres.. cuando pasen las fiestas de navidad y todo eso... Hay tiempo, mucho tiempo... y es una tontería..- se rascó la nuca insistentemente, de repente cansado de esa situación, de estar allí haciendo...¿el tonto? de cuidar a una niña que iba, como todo el mundo, detrás de Potter por hacerle un favor a un amigo. -Será mejor que volvamos dentro.. Vas a congelarte aquí fuera y.. Zabinni no creo que tarde mucho en limpiar el aula.. Tenía muchas ganas de estar contigo así que se habrá apresurado... - se puso en pie, limpiándose y sacudiendo la capa que se le había quedado en la túnica. De repente sentía la imperiosa necesidad de marcharse de allí, de buscar refugio en un lugar tranquilo y alejado de aquella pelirroja. Dejarla en manos de Zabini con un "toma, aquí está tu chica, no vuelvas a encasquetarmela, no soy su niñera" y poner pies en polvorosa.
viernes | jardines | con Ginny Weasley
© RED FOR SS

- ♥:

- Water and Oil:

- In another life:

- My lovers ♥:

Re: Redheaded Temptation
redhead temptation
Por alguna razón a la que Ginny no quería dar crédito, se sentía en paz en aquel momento: quizá fuera por la tregua momentánea que se había calado el uno sobre el otro o quizá por el invierno que azotaba con fuerza por el aire libre y era una de las estaciones que más tranquilizaba la furia descontrolada de la pelirroja, pero la sensación de bienestar estaba sobre el pasadizo y se sentía al igual que se solía sentir la tensión; solo que en esta ocasión la sensación era positiva. Lo extraño era quién la producía. Justamente la persona que menos debía y a la que, mentalmente y por asuntos familiares había atribuido sentimientos de odio profundos. Pero así era la vida, se dijo la pelirroja, a veces daba giros en ángulos impresionantes y te daba una nueva visión que — de forma obvia— no te esperabas.
En esta ocasión era esta sensación de familiaridad que crecía a cada palabra, como si este pequeño rato hubiese servido para calmar el odio que sentían mutuamente y lo hubiese llevado hacia una neutralidad de la que podía partir una amistad, pero ¿no era tonto pensar aquello? ¿no era casi imposible que Malfoy quisiera ser amiga de una mujer como Ginny? Aquello quedó en su memoria más tiempo de lo que ella deseaba y sus siguientes palabras sonaron distantes, mientras hablaba perdida dentro de su propia mente. — Harry genera algo en la gente, aunque no podría decirte qué. — "Algo que generas tú en mi que tampoco podría decirte que". De pronto el frío era mayor y su cuerpo estaba de pronto necesitando calor desesperado. Sabía que tenía sus labios morados y de seguro correría a la cocina por una taza de café caliente nada más separarse de Draco, pero la verdad... no quería irse.
— No me preocupa ir, aunque Zabini es más... amargado, no sé si nos acompañaría — le comentó suavemente. Y, de pronto, Draco rompió la atmósfera: se levantó de su lado y Ginny notó que su conversación había llegado al fin; que toda la intimidad que habían "creado" se iba a romper en un abrir y cerrar de ojos. Quizá era mejor, y Ginny asintió con pesadez. — No... me iré a la sala común. Hace mucho frío y me agarraré un resfrío. Dile a Zabini que nos vemos mañana — Le comentó con cierta sensación de malestar y luego se impulsó con sus muslos para levantarse del suelo. Despidió a Draco con la mano, sin ser capaz de aceptar que el rubio la dejara antes de que ella lo abandonara, sin embargo, mientras se daba la vuelta ondeando su cabello color fuego e intentaba retirarse, Ginny notó que algo la atraía de vuelta al lugar en donde había estado sentada.
Caminó, sin embargo, olvidando ese sentimiento, pero luego de una distancia la muchacha se dio cuenta que no podía seguir avanzando. Gruñó por lo bajo, pensando que quizá Draco le estaba gastando una broma y se dio vuelta al instante para enfrentarse a él, con el rostro empapado de furia. Pero Draco estaba en la misma situación de ella y Ginny, en forma defensiva miró a su alrededor para ver si estaban solos.
Afirmativo. No había nadie a su alrededor y la única razón que Ginny podía atribuirle... era a una razón que no deseaba que fuese verdad.
Nada más pasar ese pensamiento por su cabeza, Ginny levantó la misma hacia el techo del pasadizo y todos sus temores se hicieron realidad.
— Muérdago....
En esta ocasión era esta sensación de familiaridad que crecía a cada palabra, como si este pequeño rato hubiese servido para calmar el odio que sentían mutuamente y lo hubiese llevado hacia una neutralidad de la que podía partir una amistad, pero ¿no era tonto pensar aquello? ¿no era casi imposible que Malfoy quisiera ser amiga de una mujer como Ginny? Aquello quedó en su memoria más tiempo de lo que ella deseaba y sus siguientes palabras sonaron distantes, mientras hablaba perdida dentro de su propia mente. — Harry genera algo en la gente, aunque no podría decirte qué. — "Algo que generas tú en mi que tampoco podría decirte que". De pronto el frío era mayor y su cuerpo estaba de pronto necesitando calor desesperado. Sabía que tenía sus labios morados y de seguro correría a la cocina por una taza de café caliente nada más separarse de Draco, pero la verdad... no quería irse.
— No me preocupa ir, aunque Zabini es más... amargado, no sé si nos acompañaría — le comentó suavemente. Y, de pronto, Draco rompió la atmósfera: se levantó de su lado y Ginny notó que su conversación había llegado al fin; que toda la intimidad que habían "creado" se iba a romper en un abrir y cerrar de ojos. Quizá era mejor, y Ginny asintió con pesadez. — No... me iré a la sala común. Hace mucho frío y me agarraré un resfrío. Dile a Zabini que nos vemos mañana — Le comentó con cierta sensación de malestar y luego se impulsó con sus muslos para levantarse del suelo. Despidió a Draco con la mano, sin ser capaz de aceptar que el rubio la dejara antes de que ella lo abandonara, sin embargo, mientras se daba la vuelta ondeando su cabello color fuego e intentaba retirarse, Ginny notó que algo la atraía de vuelta al lugar en donde había estado sentada.
Caminó, sin embargo, olvidando ese sentimiento, pero luego de una distancia la muchacha se dio cuenta que no podía seguir avanzando. Gruñó por lo bajo, pensando que quizá Draco le estaba gastando una broma y se dio vuelta al instante para enfrentarse a él, con el rostro empapado de furia. Pero Draco estaba en la misma situación de ella y Ginny, en forma defensiva miró a su alrededor para ver si estaban solos.
Afirmativo. No había nadie a su alrededor y la única razón que Ginny podía atribuirle... era a una razón que no deseaba que fuese verdad.
Nada más pasar ese pensamiento por su cabeza, Ginny levantó la misma hacia el techo del pasadizo y todos sus temores se hicieron realidad.
— Muérdago....
viernes | jardines | con Draco Malfoy
© RED FOR SS
zoldyck
i'm a wounded satellite
- he never hurt her:

Temas similares» Sweet Temptation Rol [Afiliación Normal]
» Sweet Temptation [crepúsculo y crónicas vampiricas] [foro nuevo]
» Sweet Temptation [crepúsculo y crónicas vampiricas] [foro nuevo]
Página 1 de 1.
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.







































































» I do not believe in redemption | Buzón
» Beep-beep-beep you've got a idea!
» → Libera nos a malo, amen [R-18]
» 20. Some investigations
» Petición de rol y demás
» ★ The best steel doesn't always shine the brightest
» 19. Summer time
» Petición de acciones Admin
» — Water and oil.
» On the shores of Loch Fyne
» ¿Qué estás escuchando?
» Penny and dime
» — The price of fame.
» Street dog