Últimos temas
» The king's toy.
Hoy a las 11:33 por Mistress Soith

» Howl of the hound and the wolf.
Hoy a las 11:17 por Mistress Soith

» Petición de rol.
Hoy a las 11:10 por Tanis

» The Lady and the Kraken (+18)
Hoy a las 11:07 por Lyra

» III. Dificult to explain.
Hoy a las 11:03 por Lukita

» It's my joy to honor you.
Hoy a las 10:56 por Amidamaru

» —Howling at the moon
Hoy a las 10:51 por Lukita

» We aren't all Stark, but we are all brothers. ► borrador ◄
Hoy a las 10:47 por Mistress Soith

» Ghosts and Liars
Hoy a las 10:46 por Magik

» she's not my girl, she's not my babe;
Hoy a las 10:41 por Lykaios

» → Ghostly messages.
Hoy a las 10:41 por Lykaios

» — the legend of dragons.
Hoy a las 10:41 por Lykaios

» Confieso que...
Hoy a las 10:36 por Alaïa

» The girls will endure.
Hoy a las 10:21 por Midori

» — the year of rerouting.
Hoy a las 9:43 por kirua

Afiliados
Directorios
The X project
Créditos
La idea y fundación de Skipping Stone es de la antigua usuaria y administradora Aqua. Diseño de gráficos y redacción de normas, guías, etc, corre por parte del Staff. El skin, el tablón de anuncios, los perfiles y el tablón de afiliados han sido diseñados y cedidos al foro por Oswald. Las imágenes no nos pertenecen, han sido recolectadas en Deviantart en especial de faestock, So-ghislaine (dados) y webvilla (medallas), moon0727 (png Sherlock Holmes), andie-mikaelson (png Raven Reyes), Tube danimage (png Lagertha) y el tumblr fandomtransparents (png Sansa Stark). Damos también un agradecimiento en especial a los foros de recursos Glintz y Serendepity cuyos tutoriales han ayudado a crear las tablillas.
Hermanos


Élite
time of Heroes BelovedHogwarts

Howl of the hound and the wolf.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Howl of the hound and the wolf.

Mensaje por artisaweapon el Lun 20 Jun - 12:44

Howl of the hound and the wolf
CS | 1x1 | Juego de Tronos
Durante la Guerra de los Cinco Reyes y en medio del fragor de la batalla del Aguasnegras, Sandor Clegane, más conocido como el Perro, con el campo de batalla en llamas, tras varias salidas de la ciudad y pelear heroicamente, se insubordina y deserta, aterrado por el fuego valyrio que Tyrion Lannister utilizó para repeler las fuerzas de Stannis Baratheon. Sabedor de que con la confusión nadie intentaría detenerlo, abandona el lugar para abastecerse antes de partir de la capital en una nueva y posible vida como mercernario. Sin embargo, herido y cansado, acaba en los aposentos de la joven huargo, Sansa Stark.

En otro rincón de la Fortaleza Roja y ajena a todo lo que ocurría en la batalla, la joven Stark se mantenía a salvo junto con el resto de damas de la corte y con su alteza la reina regente, Cersei Lannister, más cuando todo pareció tornarse en favor de las tropas del aspirante a rey, la reina abandona el lugar y Shae, la dama de compañía de Sansa, la insta a abandonar también el lugar para ponerse a salvo en su alcoba, donde nadie la dañaría.

Para su sorpresa, al llegar, descubre que no está sola y debe hacerle frente a una de las personas que más teme en la corte a pesar de que la hubiese defendido de Joffrey en varias ocasiones. Pero...¿Quién podría culparla? Después de todo, los hermanos Clegane no eran precisamente conocidos por su bondad aunque, en contra de todo pronóstico, Sandor Clegane no estaba allí para hacerle daño, sino para ofrecerle la salvación. Quería llevarla a casa.


Personajes
Sandor Clegane | Rory McCann | Mistress Soith
Sansa Stark | Sophie Turner | Artisaweapon




Killjoys, make some noise!
I've got too many faces and not enough mirrors
AvatarCamposContacto


Mensajes :
118

Edad :
18

Localización :
España.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Howl of the hound and the wolf.

Mensaje por artisaweapon el Lun 20 Jun - 13:52

Howl of the hound and the wolf.
La puerta de los aposentos de la reina Cersei se había cerrado a sus espaldas con el resto de mujeres dentro y Sansa se había detenido unos metros más allá para intentar calmar los latidos de su corazón. Cerró los ojos durante unos segundos, llevándose la mano derecha al pecho y tomando profundas inspiraciones que tras unos minutos consiguieron apaciguar su ritmo cardíaco antes de volver a ponerse en marcha a paso rápido, intentando ignorar los gritos que provenían del exterior de las murallas del castillo y que llegaban hasta sus oídos atenuados por la distancia.

Dudaba de que alguien fuese a interceptarla para obligarla a volver con las otras damas, pero no por ello bajó la guardia, caminando tan deprisa como le permitían aquellos incómodos zapatos que vestía y agarrándose la falda del vestido para no tropezar y caer de bruces al suelo. Hacerse daño era lo último que quería, y más si eso imposibilitaba que pudiese andar. ¿Qué sería de ella si las tropas de Stannis tomaban la ciudad? ¿La escucharían o clavarían su cabeza en una pica como harían con la de la reina y la de Joffrey? El simple pensamiento hizo que el miedo que ya de por sí sentía se intensificase y la hiciese apretar el paso hasta casi tropezar con una baldosa suelta del suelo.

¿Cuántas veces había deseado vivir en la Fortaleza Roja de pequeña y casarse con el rey para luego darle los hijos e hijas más bonitos que los Siete Reinos hubiesen visto jamás? Incontables, y sin embargo, ahora lo único que deseaba era que aquella, la que se había convertido en su prisión, fuera tomada por los Baratheon y que su prometido fuera ensartado con una lanza. Tal vez no fueran los pensamientos más apropiados para una dama de alta cuna como ella pero ya no podía hacer nada para evitar que éstos asaltaran su mente cada vez con más frecuencia.

Cuando finalmente llegó a las puertas de sus aposentos, miró a ambos lados del amplio corredor para asegurarse de que nadie la viese entrar y momentos después, se adentró en el cuarto, que estaba únicamente iluminado por la tenue luz que se colaba por el balcón. Aliviada, se apoyó contra las puertas, permitiéndose recuperar el aliento y luego se acercó hasta uno de los candelabros para prender una llama que al menos iluminase algo más el cuarto.

- Al Padre le pido que decida con justicia al ganador de esta batalla… - susurró juntando las manos en actitud orante.

Tras murmurar algunas oraciones más en susurros apenas audibles, un ruido metálico a su espalda la sobresaltó, haciendo que el fino vello de su piel se erizara. Estaba segura de que no  había sido su imaginación. Notó cómo la boca se le resecaba por el miedo y con extrema lentitud, se giró, intentando descubrir quién era el intruso en la habitación, aunque la tenue luz de la vela no alcanzaba a todos los rincones de la sala, por lo que si bien fue capaz de distinguir una silueta bañada en las sombras, la cual atribuyó a un hombre, no supo reconocer a quién pertenecía.

- ¿Quién sois y qué buscáis aquí? – inquirió, intentando infundir seguridad y valentía a su voz, aunque por la forma en la que flaqueó, supo que no había sonado demasiado convincente. – Si no os marcháis, llamaré a los guardias.

Sansa Stark con Sandor Clegane, en la Fortaleza Roja.




Killjoys, make some noise!
I've got too many faces and not enough mirrors
AvatarCamposContacto


Mensajes :
118

Edad :
18

Localización :
España.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Howl of the hound and the wolf.

Mensaje por Mistress Soith el Lun 20 Jun - 15:05


El fuego valyrio. El maldito fuego valyrio. Su peor pesadilla y la había traído su rey, aquel a quién había jurado obedecer. Pero no podía, no si aquellas eran las condiciones. Había desertado, había abandonado su puesto y debía huir de la ciudad. Pero no sin antes despedirse de ella. Sansa Stark, tan apaleada por el rey, no lo delataría si se despidiera de ella. O eso esperaba. Había cogido cariño a la maltratada prometida del rey, quizás demasiado.

Pero no podía irse sin darle un último adiós, no podía desaparecer sin más. Tal vez ella pagara la furia del rey Joffrey porque su perro se hubiera escapado. Sonrió con desgano ante aquello, no era más que un perro asustado que iba a escapar. Y no podría volver.

Por ello se dirigió a los aposentos de la pelirroja, no sin antes dirigirse a las vacías cocinas y apoderarse de parte del vino, necesitaba fuerzas para huir y despedirse. No estaba allí, estaría con el resto de damas de la corte. La esperaría bebiendo, esperaba que no tardara demasiado.

No supo cuanto tiempo estuvo allí sentado, bebiendo y observando la puerta en silencio. Escuchando de vez en cuando pasos por aquí y por allá, esperando que la puerta se abriera de una vez por todas.

Por suerte había cogido más de una botella de vino para calmar sus nervios, pues se terminó la primera mientras la esperaba. ¿Por qué tardaba tanto? Seguro que no era de su agrado encontrarse con la reina Cersei, ¿por qué no iba a su dormitorio para descansar de su fingida preocupación por el rey para que Lady Cersei Baratheon no ordenara que la golpearan antes de que lo hiciera su hijo?

La puerta se abrió, y Sandor ya comenzaba a entrar en un estado de ebriedad cuando lo hizo. Sonrió de lado al ver al pajarito, pero no dijo nada. Prefirió sorprenderla. Esperó, pero ella no parecía percatarse de su presencia. Decidió acercarse a ella con la torpeza típica de un borracho, y dicha torpeza hizo que hiciera demasiado ruido para que el pajarito no se percatara de la presencia del perro.

No dijo nada cuando ésta llamó su atención, al parecer no le había reconocido. Qué extraño, era fácilmente reconocible. Y él la había reconocido a ella. Se la notaba asustada, quizás pensara que iba a hacerle daño. Era entendible, había matado a demasiada gente y no había sido precisamente agradable con ella... Pero necesitaba despedirse de la muchacha.

Ocultó una risotada ante su amenaza, sólo le faltaba tener que matar guardias aquella noche, si es que acudían en presencia del pajarito del rey. Seguramente sí, no permitirían que nadie dañara a la chica si no era por orden del rey, aunque siempre podría decir que así era, era el perro del rey, puede que lo creyeran. Aunque no si iba borracho.

—No hará falta, pajarito. He venido a despedirme —habló por fin, dejando que la luz del candelabro iluminara su deformado rostro, para que así lo reconociera si no lo hacía por la voz.

Se acercó tratando de disimular su torpeza, si bien no la botella de vino de la que se había afianzado y se permitió sonreír sin demasiadas ganas, acercándose cada vez más al pequeño pajarito pelirrojo.



SING ME
TO SLEEP
AvatarCamposContacto


Mensajes :
116

Edad :
19

Localización :
España.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Howl of the hound and the wolf.

Mensaje por artisaweapon el Lun 20 Jun - 21:30

Howl of the hound and the wolf.
Reconoció la voz incluso antes de que su dueño quedase bajo la luz de la lumbre, pero tan pronto como los ojos de la joven Stark repararon en su rostro, los apartó rápidamente. No era capaz de mirar al Perro a los ojos. Al notar que se acercaba a ella, retrocedió por inercia, pues se había percatado de la botella de vino. Está ebrio. Pensó con cierto temor, pues había visto las cosas que eran capaces de hacer los hombres borrachos cuando habían salido a despedir a la princesa Myrcella al puerto. El solo recuerdo de lo que había pasado aquel día contribuyó a atemorizarla más y que volviese a retroceder, intentando poner tanta distancia entre ellos como fuese posible, por mucho que el menor de los Clegane hubiese sido quien la había salvado aquel día. Mientras tanto, su mente intentaba comprender el significado de las palabras que habían salido de los labios ajenos. ¿A despedirse? ¿La batalla había acabado?

- ¿Su alteza el rey Joffrey está…? – dejó la pregunta inconclusa, pues no se atrevía a preguntar si en efecto, el rey estaba muerto, porque si no lo estaba, no era capaz de entender por qué razón su perro guardián no estaba con él.

Además, temía que si terminaba de formular aquella pregunta, su tono de voz delatara cierta felicidad, y no estaba segura de qué pasaría entonces si el caballero que se alzaba ante ella decidía amenazarla con contárselo al rey o a la propia reina. A veces no sabía a quién de los dos temía más. Apretó los labios mientras esperaba una respuesta, jugueteando con sus propios dedos de forma nerviosa.

La idea que Sansa había tenido de los caballeros se había derrumbado al llegar a la capital, no solo por culpa del Perro, sino por los otros hombres que constituían la guardia del rey y que la habían acabado maltratando. Era capaz de comprender que un caballero de la Guardia Real se debía a los deseos de su monarca, pero había habido algunos como Barristan Selmy que se habían negado a ser prácticamente pateado como un perro fuera de la guardia por ser lo que Joffrey consideraba viejo. ¿No quedaban ya caballeros como él?

Al negarse a mirar a Sandor Clegane a la cara, sus ojos repararon en la sangre que había comenzado a secarse sobre el metal de la armadura. La joven Stark tragó saliva. No quería imaginarse a cuántos hombres había asesinado el Perro aquella noche.

Sansa Stark con Sandor Clegane, en la Fortaleza Roja.




Killjoys, make some noise!
I've got too many faces and not enough mirrors
AvatarCamposContacto


Mensajes :
118

Edad :
18

Localización :
España.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Howl of the hound and the wolf.

Mensaje por Mistress Soith el Lun 20 Jun - 22:21


Apretó la mandíbula cuando la Stark apartó la mirada de su rostro. Sabía que no era hermoso, que daba miedo. Pero se atrevía a mirar a aquellos que la habían maltratado y sin embargo a él, que la había salvado en varias ocasiones, no lo miraba.
Y retrocedía, como si fuera a hacerle daño. Ya había derramado demasiada sangre y toda de varones, no le haría daño así como no se lo había hecho nunca.

No pudo evitar reír, incluso dejando caer la botella de vino. Escuchó los cristales romperse y se entretuvo pisándolos al tiempo que hablaba:

—No caerá esa breva —se limitó a contestar, lamentándose ahora del poco vino que le quedaba en su segunda y última botella. Ya no podía beber más, aunque quizás no era lo mejor huir de Desembarco estando ebrio.

Una vez los cristales dejaron de crujir sonoramente para dar paso a algo similar a un quejido lejano, Sandor se cansó de romper todavía más los pequeños trozos de vidrio y se acercó todavía más a la pelirroja. Tan asustada… era divertido.

—No vivo para estar a la sombra de su majestad —le aclaró, con cierto tono de burla. —Ya no —obviamente antaño lo había hecho, pero eran nuevos tiempos.

Se sentó en el lecho, dejando a la muchacha un poco de aire, estaba mareado y debía sentarse para despejarse. No quería caerse y tirar nada, no quería que lo pillaran. No tan pronto.
Cerró los ojos por unos instantes y se los rascó, moviendo la mandíbula que comenzaba a adormecérsele. Y así estuvo unos largos instantes mientras se debatía cómo decirle a Sansa que se marchaba de allí para siempre. Tal vez aquello la aliviara.

—Me voy de aquí —terminó diciendo, lo sencillo valía. Tampoco es que tuviera la cabeza como para pensar algo más elaborado, quizás ni sobrio la hubiera tenido. No sabía todavía por qué había tenido que despedirse de ella, ahora podría encontrarse fuera de Desembarco del Rey, y sin embargo estaba todavía en el interior de la Fortaleza Roja.

No la miró cuando habló, pero si entonces. Esperaba alguna reacción de pena, tristeza o lo que fuera. Sorpresa como mínimo. Que no imaginara que se iba a convertir en un desertor, él no lo había hecho jamás. Creyó que viviría rodeado de los lujos que podía abarcar el perro del rey.

Fue entonces cuando se le ocurrió. Salvarla por última vez, llevarla con él. No, era una locura. La castigarían más. ¿¡Y qué más daba?! A él lo matarían.

—Ven conmigo —le ofreció, parecía una orden, pero no era más que una petición desesperada. Pero no lo aceptaría, no querría ir con él. Y sólo se le ocurrió una cosa, que no confiaba en cumplirlo. —Te llevaré a Invernalia —sabía y esperaba que lo que más ansiara la Stark fuera volver a casa, él tan sólo la quería cerca. Ya vería que haría cuando se percatara que no estaba en sus planes llevarla al frío Norte.



SING ME
TO SLEEP
AvatarCamposContacto


Mensajes :
116

Edad :
19

Localización :
España.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Howl of the hound and the wolf.

Mensaje por artisaweapon el Mar 21 Jun - 15:22

Howl of the hound and the wolf.
No pudo evitar sobresaltarse ante la risa ajena ni ante el impacto de la botella contra el suelo. Tampoco supo si la decepción había sido notable en su rostro al escuchar que no tendría tanta suerte como para que el rey hubiera muerto en combate. En realidad, no había albergado demasiadas esperanzas de que eso ocurriera…De hecho, dudaba que Joffrey hubiera siquiera salido de las murallas de la Fortaleza Roja o que hubiera desenvainado la espada en algún momento, pero airear aquellos pensamientos solo habría conseguido hacer que la mandaran a azotar o quién sabe si algo peor como cortarle la lengua.

Cuando el Perro volvió a acercarse a ella, la joven volvió a retroceder con torpeza, casi pisándose la pesada falda del vestido, pero cuando el hombre se separó para sentarse en la cama, un suspiro de alivio apenas audible se escapó de entre sus labios. No le gustaba estar a solas con aquel caballero pero no había forma en que pudiese obligarlo a marcharse, así que se limitaría a quedarse sin hacer nada mientras Sandor no intentase dañarla aunque si lo hacía…¿Qué podría hacer ella más que gritar y patalear?

Lo miró de reojo mientras esperaba que dijese algo más, sin atreverse a ser ella quien rompiese el silencio y al escuchar que se marchaba, la confusión se apoderó de su rostro. ¿Abandonaba su cargo en la guardia? ¿No iba eso en contra de sus votos y conllevaba la pena de muerte el desertar? Y lo que la extrañaba aún más era que hubiese ido a despedirse de ella, a confesarle su secreto.

- ¿A dónde…? – había empezado a preguntar, pero de repente, la ronca voz ajena la interrumpió con dos simples frases que hicieron que su corazón se detuviese momentáneamente.

¿Había escuchado bien? Por primera vez, sus ojos, aunque temerosos, descansaron sobre el rostro ajeno, intentando mirar solo la parte que no estaba deformada, pero le resultaba increíblemente difícil. ¿De verdad quería llevarla a casa…? Era sin duda una oferta tentadora pero…Si estaba desertando de la guardia a la que se suponía que había jurado servir para proteger al rey…¿Cómo podría ella confiar en él? Petyr Baelish se lo había advertido una vez; que todos en la capital sabían mentir, todos menos ella.

- ¿Por qué debería confiar en vos? – susurró, con la desconfianza siendo tangible en su voz. – Mi...Difunto padre me enseñó a no confiar en aquellos que rompen sus votos.

Ella misma tenía el estigma de ser una traidora porque su padre había traicionado al rey pero…Estaba segura de que su padre en ningún momento había traicionado aquello en lo que creía, y sabía que había hecho todo aquello por defender sus creencias y lo que consideraba que estaba bien. Ni siquiera Sansa sabía en qué momento había dejado de creer en las personas, pero todos en los que había creído alguna vez la habían traicionado, estaban muertos o estaban lejos de casa. Lo único que deseaba era volver a estar con sus hermanos, con su madre...Incluso con Arya, si es que seguía viva, y con su medio hermano, Jon Nieve. Como había sido no mucho tiempo atrás. Ante el pensamiento, tomó una profunda inspiración. No lloraría delante del Perro, no le demostraría que seguía siendo una débil niña, pero sin duda...No había cosa que deseara más en aquel mundo que regresar a casa.

Sansa Stark con Sandor Clegane, en la Fortaleza Roja.




Killjoys, make some noise!
I've got too many faces and not enough mirrors
AvatarCamposContacto


Mensajes :
118

Edad :
18

Localización :
España.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Howl of the hound and the wolf.

Mensaje por Mistress Soith el Mar 21 Jun - 16:06


No miró a la muchacha cuando le contestó, por lo que no supo de las emociones que reflejaba su rostro cuando le dijo que su amado rey no había muerto. Muchos se lamentarían de ello, pues incluso de entre sus tropas había quien lo quería muerto. Sandor no era estúpido, se había dado cuenta.

Sentado en la cama notó que el lecho era notablemente más cómodo que el suyo aunque, ¿qué era él sino el perro del rey? Y Sansa era una dama, debía estar estupenda para el rey y no podía tener dolor de espalda, los dolores ya se los ocasionaría Joffrey.

Ignoró la pregunta que comenzaba a formular la joven por la nueva y brillante idea de borracho que había iluminado su mente. Y no sólo el tenerla cerca era tentador, sino el poder usarla como rehén en caso de que lo encontraran. No querrían dañar al juguetito del Rey por un lado, a la hija de Stark por el otro y… la verdad no sabía que opinaba Stannis de aquello, pero era un rey caído en la batalla de la que estaba huyendo. No cabía duda. Sansa no corría peligro con él más del que corría en la Fortaleza Roja.

Hizo una mueca cuando desconfió de él, si bien no le estaba diciendo la verdad no tenía motivos para desconfiar de él. Tal vez era la primera vez que le mentía, y no se había notado. Incluso había notado en su propia voz algo de ilusión por llevarla a casa.

—¿El mismo que está clavado en una pica por romper los suyos? —le preguntó con crudeza, esperaba que no respondiera, era una pregunta retórica y sólo le haría perder el tiempo. ¿Cómo podía hacer que le creyera? —Pajarito, ¿cuándo te he mentido yo? —se permitió sonreír con desgana, mostrando sus dientes sin vergüenza alguna. —Además, los borrachos no mienten —y mentía de nuevo, tal vez no estaba tan borracho como podía parecer, pues seguía siendo un buen mentiroso.

Se levantó al terminar las frases y se acercó a ella, arrinconándola hasta la pared. Quería una respuesta, necesitaba una respuesta temprana pues debía irse ya. La batalla no debía tardar en terminar, pues el fuego habría adelantado pronto las cosas y él debía huir antes de que se calmaran las cosas y se hubieran dado cuenta de su desaparición.

Por los Dioses, Sandor no era demasiado devoto pero esperaba por los Siete que Sansa aceptara a venir con él. Sería una buena compañía, una buena rehén y seguiría siendo su damisela en apuros. Aunque aquello ocasionara que la buscaran y estuviera en más peligro de que lo encontraran.

—No te lo pediré dos veces. O vienes conmigo o te quedas a la merced del rey —era una amenaza, había sonado como una. Pero él no podía hacer otra cosa, si ella no quería ir con él no podía obligarla. La chica gritaría y alertaría a los guardias, y debía ser sigiloso. Y pensó que amenazarla con dejarla con el rey que tanto la había maltratado serviría para convencerla.

De verdad esperaba que sirviera para convencerla.




SING ME
TO SLEEP
AvatarCamposContacto


Mensajes :
116

Edad :
19

Localización :
España.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Howl of the hound and the wolf.

Mensaje por artisaweapon el Mar 21 Jun - 22:41

Howl of the hound and the wolf.
Aquellas palabras sobre su padre se sintieron como una bofetada, pero era consciente de que el Perro tenía razón, además de que sabía que aquella pregunta no buscaba una confirmación. Sin embargo, la siguiente cuestión que salió de la boca ajena sí que hizo que se cuestionara interiormente. No sabía si el caballero le había mentido alguna vez, ni siquiera sabía si le estaba mintiendo en aquel momento, pero también sabía que había sido el único que había movido un dedo por ella cuando Joffrey había tenido a bien maltratarla más de la cuenta.

Cuando una vez más Sandor se acercó a ella, no le quedó más remedio que seguir retrocediendo hasta que su espalda dio con la pared, lo que la hizo soltar un pequeño jadeo de sorpresa al no habérsela esperado y miró en otra dirección inmediatamente, intimidada por la cercanía del contrario. Arrugó la nariz inconscientemente ante el olor a vino, sangre y sudor que desprendía. Su corazón y su respiración se habían agitado una vez más al verse acorralada. Si quisiera hacerte daño, ya lo habría hecho. Intentó convencerse de aquello, repitiéndoselo varias veces. La joven Stark había oído incontables veces aquel mito sobre los borrachos, pero…¿Sería verdad? Si todo el mundo lo decía sería por algo…¿no?

Y sin embargo, la elección que el Perro le ofrecía fue capaz de hacerla salir de su diatriba interna. Si Sandor abandonaba la capital, Joffrey pagaría su enfado con alguien y o serían sirvientes o sería ella. Lo más probable es que terminara siendo ella el objetivo de sus vejaciones y abusos y no quería saber qué haría ahora que había florecido como mujer, porque estaba segura de que los votos matrimoniales y las tradiciones no le importaban en absoluto al niño rey. Estaba entre la espada y la pared. Podía huir con el Perro o quedarse con el venado, rodeada por leones y otros que no le eran favorables al huargo desde la traición de su padre. Algo le decía que no disponía de todo el tiempo del mundo para decidir. Era quedarse con los asesinos de su padre o regresar a casa con un hombre en el que no sabía si podía confiar. Ninguna de las dos opciones sonaba bien, pero ante la perspectiva de volver a estar entre los brazos de su madre…La respuesta sería obvia.

- Iré con vos. – dijo al fin, girando con lentitud la cabeza en su dirección para volver a hacer un esfuerzo y mirarlo a los ojos. Era ahora cuando debía comportarse con seguridad, como una verdadera dama de alta cuna. – Llevadme a casa y siempre habrá un lugar para vos junto a mi chimenea.

Y no era solo eso. Estaba segura de que su hermano pagaría por recuperarla si era necesario. Necesitaba regresar al Norte, a donde pertenecía, a donde sentirse segura. Era lo único que quería. Atrás habían quedado los sueños de niña del verano en los que toda su ambición se reducía a casarse con un apuesto hombre y engendrar bellos bebés.

Sansa Stark con Sandor Clegane, en la Fortaleza Roja.




Killjoys, make some noise!
I've got too many faces and not enough mirrors
AvatarCamposContacto


Mensajes :
118

Edad :
18

Localización :
España.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Howl of the hound and the wolf.

Mensaje por Mistress Soith Ayer a las 13:11


A Sansa al parecer no le agradaba tenerlo tan cerca, y menos borracho y sucio como estaba. Se le notaba en la cara y en la forma de retroceder, por ello mismo Sandor se acercaba todo lo posible a la muchacha. Simplemente quería ponerla nerviosa, que evitara pensar todo lo posible, que se olvidara de todo y accediera a su petición.

Al parecer su amenaza surgía efecto, la cara de la chica cambió de repente como pensando seriamente lo que estaba diciendo, o así lo consideró el menor de los Clegane. Y aceptó, se llevaba a Sansa con él. Aquello complicaba más la huida, pero haría el camino más ameno o eso esperaba.

Como si le importara la chimenea de los Stark, ya había sido el perro del rey Joffrey como para ser el perro de Sansa Stark. O peor, de su hermano Robb. No creía que Robb tuviera oportunidad de ganar dicha guerra, por poderoso que fuera el Norte. O quién sabía, ganara quien ganara Sansa sería un buen rehén.

Por otro lado, vivir en el frío Norte tenía sus ventajas. El frío era lo contrario al fuego, pero si debían encender una chimenea y debía acurrucarse cerca de ella para no pasar tanto frío por haberse acostumbrado al verano en Desembarco del Rey, tal vez no le servía de nada huir de un fuego para acercarse a otro.

—Pues tenemos que irnos ya —le dio la espalda, mirando la habitación. Esperaba que no tratara de llevarse demasiadas cosas, y quizás debería ponerse algo más cómodo para huir, algo que disimulara más quién era. —Ponte ropa más adecuada —le ordenó, sin mirarla todavía.

No podía salir de la habitación por si aparecía algún guardia pero tampoco podía quedarse allí mientras Sansa se desnudaba frente a él. Es más, no aceptaría hacerlo. Tal vez si se daba la vuelta… ¿aguantaría la tentación de girarse y observarla?

Se dirigió a la puerta y quedó quieto frente a ella, escuchando atentamente si había alguien. No quería tener que sacar la espada tan pronto, que alertar a los guardias sin haber salido siquiera de los aposentos de la dama.

No se giró, por si la Stark se estaba cambiando, se quedó erguido y completamente inmóvil, con la mano en la empuñadura de su espada, por si alguien se atrevía a abrir la puerta. Saldría ella primero, no sería extraño que el pajarito saliera de su propia habitación, pero sí que lo hiciera un desertor. Ella comprobaría que no hubiera nadie pululando por los pasillos, y él se encargaría de terminar con quien lo hiciera.

Tan sólo quería salir de ahí cuanto antes, con Sansa y su espada, con un par de caballos y todo el dinero que había logrado recaudar. Quería librarse del fuego y la muerte.




SING ME
TO SLEEP
AvatarCamposContacto


Mensajes :
116

Edad :
19

Localización :
España.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Howl of the hound and the wolf.

Mensaje por artisaweapon Ayer a las 15:53

Howl of the hound and the wolf.
Un nuevo suspiro de alivio escapó los labios de la joven Stark cuando el caballero volvió a apartarse de ella. La adrenalina y una nueva clase de temor habían empezado a recorrer su cuerpo. ¿Aquello era real? ¿Realmente iba a escapar del rey Joffrey y la reina Cersei? Si los atrapaban…No. No debía pensar aquello o no sería capaz de huir. Sus ojos siguieron los pasos del desertor y cuando éste se detuvo frente a la puerta, una parte de ella esperó que abandonara la habitación para poder cambiarse, pero al ver que no se movía un ápice, supo que tendría que cambiarse con el otro presente.

Eventualmente, intentó deshacerse de cualquier pudor que pudiese tener, aunque por mucho que intentase autoconvencerse, el tener que cambiarse delante de un hombre que no era ni su esposo, ni su prometido, ni su hermano, le daba vergüenza. Intentaría confiar en que el Perro tendría un ápice de decencia y que no se giraría a mirarla. La pelirroja se acercó al guardarropa, donde lujosos vestidos de verano e invierno descansaban e intentó elegir el más sencillo junto con una capa que poseía capucha. Tal vez fuera pertinente que ocultase su cabello, pues era consciente que el cabello pelirrojo era tan común entre los Tully como lo era el rubio en los Lannister o el azabache en los Baratheon.

Echó un vistazo por encima de su hombro al Clegane antes de empezar a deshacerse tan rápido como podía del vestido que estaba vistiendo, pues por lo general, era Shae quien la ayudaba a vestirse y desvestirse. Cuando consiguió que el vestido cayese a sus tobillos, lo apartó con los pies y momentos después se deslizó en el interior de la nueva prenda de ropa.

Afortunadamente, al ser una prenda de invierno – de ahí que fuera más sencilla y menos elaborada – no pasaría frío aquella noche. Tan solo esperaba que pronto encontrasen un lugar para resguardarse. Al ponerse el traje, se ajustó la capa y echó un vistazo a la habitación. ¿Qué debía llevarse? Nunca había salido de un lugar con tan poco tiempo de preparación, y los nervios que cada vez parecían hacerse más notables no ayudaban a hacerla pensar con lucidez. Supuso que cargar con un baúl estaba descartado, así que volvió a acercarse al guardarropa, donde cogió algunos de sus camisones para dormir y otro de los vestidos más sencillos que pudo encontrar, simplemente por higiene, ya que no quería tener que pasar quien sabe cuánto tiempo con la misma ropa, y posteriormente, se acercó a la cama para quitarle la sábana y envolver con ésta lo que había cogido, aunque antes de atarla como pudo para que funcionase como un saco vació el joyero allí. No sabía de cuánto dinero disponía el Perro, pero solo quería asegurarse de que no morirían de hambre.

Cuando creyó que estaba todo listo, tomó una profunda inspiración, intentando calmarse. Debía aparentar que estaba todo bien si se encontraban con algún otro guardia o sirviente por los corredores del palacio. ¿Por dónde huirían? ¿Irían a los establos? ¿Simplemente correrían a pie? Demasiadas cuestiones sin respuesta acribillaban la mente de la joven Stark, pero hacer preguntas ahora no parecía ser lo más inteligente, por lo que agarró el saco improvisado y se acercó a la puerta, deteniéndose junto al Perro, al cual miró de reojo.

- Decidme qué debo hacer. – asintió levemente, intentando disimular de alguna forma el nerviosismo de su voz. Tal vez no fuera tan valiente como le gustaría, pero si había algo seguro, era que no estaba dispuesta a dejar pasar la oportunidad de volver a casa, aunque eso solo conllevase más penurias si todo salía mal.

Sansa Stark con Sandor Clegane, en la Fortaleza Roja.




Killjoys, make some noise!
I've got too many faces and not enough mirrors
AvatarCamposContacto


Mensajes :
118

Edad :
18

Localización :
España.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Howl of the hound and the wolf.

Mensaje por Mistress Soith Ayer a las 19:58


Se forzó sobremanera para no girarse, no quería que la chica gritara por verla desnuda. Sólo le faltaba que se negara a ir con ella por mirarla. Ya tendría tiempo para verla desnuda una vez hubieran huido de allí.

Huir. Huir como los cobardes. Pero era un desertor, era huir o morir. Y precisamente desertaba para no morir, si con ello debía huir y convertirse en un mercenario así lo haría. Era buen luchador, y lo mercenarios terminaban haciendo lo que querían. Dejaría de ser el perro de un niño caprichoso y malcriado. Sería un nuevo Sandor. No en carácter, pero su vida cambiaría notablemente. Y seguramente ganara quien ganara la guerra debería esconderse.

Clegane no entendía por qué tardaba tanto, él normalmente tardaba nada y menos en vestirse, y ella parecía revolver todo el dormitorio para ponerse algunos ropajes más apropiados. ¡No era tan difícil, por los Siete!

Comenzó a repicar con el pie en el suelo, esperando que viera que se comenzaba a impacientar. Tal vez hubiera sido mejor idea despedirse de ella y no proponerle nada, quizás incluso no despedirse, ya estaría fuera. Ya no podrían alcanzarlo. Si es que no lo estaban buscando ya.

Otro problema era que hicieran llamar a Sansa por la victoria, había muchos problemas si se la llevaba. Pero otras muchas ventajas si la tenía cerca. Y prefería tenerla cerca. Sería una rehén, incluso podría ser una amante. Una vez fuera de Desembarco podía ser lo que él quisiera que fuera.

Comenzaba a dolerle la cabeza, si bien no se había emborrachado más que otras veces, no solía pensar tanto cuando lo hacía. Ni se metía en tantos problemas, ni debía tener tanto cuidado ni ser tan silencioso. Definitivamente no era como las otras veces, y no debería haberse emborrachado, había sido una estupidez por su parte.

Cuando la muchacha se acercó a él miró lo que se llevaba, haciendo una mueca de desagrado. No debería tomar tantas cosas, pero no había tiempo de discutir, ya se le caerían si los pillaban.

—Dámela —y le arrebató el improvisado saco de las manos sin darle tiempo a reaccionar. Ahora era el turno de Sansa, debía salir de allí y controlar que todo estuviera bien. —Mira a ver si hay alguien —le ordenó, abriendo la puerta y quedando protegido tras la misma, esperaba que no hubiera demasiados problemas.




SING ME
TO SLEEP
AvatarCamposContacto


Mensajes :
116

Edad :
19

Localización :
España.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Howl of the hound and the wolf.

Mensaje por artisaweapon Ayer a las 22:43

Howl of the hound and the wolf.
No se resistió a que le quitara el saco de las manos, ya que si salía con aquello en manos y se encontraba con alguien, sería cuanto menos, sospechoso. Se mordió el interior de las mejillas cuando el Perro abrió la puerta y tras tomar aire, salió al corredor, intentando actuar con normalidad. Miró a ambos lados, esperando que de un momento a otro todas sus ilusiones se disolvieran porque estaba casi segura de que los Siete no querían que fuese feliz, pero por el momento, parecían sonreírle pues no se escuchaba ni un alma en el corredor. Sin embargo, cuando fue a girarse para indicarle a su acompañante que el camino estaba despejado, un maullido la sobresaltó e hizo que se cubriera la boca para ahogar un grito.

Sus ojos estudiaron el espacio vagamente iluminado hasta dar con felino, que se había acercado hasta donde se encontraba ella para rozarse con sus piernas. El gato estaba algo gordo, así que supuso que sería uno de los gatos de Tommen, aunque no entendía cómo se había escapado de la habitación del príncipe. No puedes preocuparte por el gato ahora, Sansa. Se recordó antes de agacharse para intentar empujarlo y espantarlo. ¿Cuántas veces había visto a Arya correr por la fortaleza persiguiendo gatos en lo que se suponía que era su entrenamiento? Un sentimiento de opresión se apoderó de su pecho al recordarla. No la había visto desde la decapitación de su padre.

Cuando consiguió espantar al gato, alrededor de un minuto después, que terminó bufándole un par de veces, se levantó y se giró de vuelta a la puerta abierta de sus aposentos. Sabía que si el otro se había impacientado mientras se cambiaba, el que se hubiese entretenido, aunque hubiera sido para que el gato no se pusiese a maullar, ahora solo estaría probablemente incluso molesto con ella.

- No hay nadie. – susurró en un tono suficientemente alto para que el otro lo escuchara antes de apartarse a un lado para dejarle paso al caballero, alzando la vista para mirarle durante unos segundos y antes de que le gruñera o algo parecido por lo del gato decidió defenderse. – Y no volveré a entretenerme…Solo pensé que sería un problema que alguna de las criadas del príncipe Tommen estuviese buscando al gato y sus maullidos la alertaran…

Sansa Stark con Sandor Clegane, en la Fortaleza Roja.




Killjoys, make some noise!
I've got too many faces and not enough mirrors
AvatarCamposContacto


Mensajes :
118

Edad :
18

Localización :
España.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Howl of the hound and the wolf.

Mensaje por Mistress Soith Hoy a las 11:17


Esperó impacientemente a que la loba le indicara que no había nadie, pero parecía tardar. Esperaba que hubiera alguien y se entretuviera a hablar con esa persona, lo que fuera. Pero Sansa se mantenía en silencio, como todo el corredor. Parecía que no había ni un alma y la muchacha no se daba prisa en huir. ¿Era tonta o pretendía que lo pillaran?

No veía más que la madera impecable de la puerta y oscuridad, Sansa parecía pelear con algo. Como si lo estuviera echando, esperaba que no le hablara así a una persona o los apresarían. Parecía un gato, ¡maldita cría! El Clegane podría haberlo matado sin problemas si suponía mucho problema.

Había pensado en las criadas, pero tampoco se suponían un mayor problema. Si las debía matar para huir, así lo haría. Aunque espantara a Sansa, aunque fueran inocentes. El no podía permitirse el morir por culpa de unas criadas.

Salió de tras la puerta, relajándose un poco. Sólo un poco. De momento no tendría que desenfundar la espada, cuanto menos tuviera que hacerlo menos alertaría a los guardias. Y menos inocentes morirían. Podía parecer que no, pero a Sandor tampoco le gustaba derramar la sangre de inocentes.

—Vamos —decidió no enfadarse por haberse entretenido con un maldito bicho y comenzó a caminar por el corredor con el saco en la mano y tratando de caminar lo más recto que su todavía permanente ebriedad le permitía.

Caminaba deprisa, sin preocuparse demasiado si la damita podía seguirle el paso. Si no era así, que corriera, debían llegar a su caballo y mirar si había otro para ella, sino la llevaría a su espalda. Esperaba que supiera correr con el caballo, no podían ir despacio.

Se paró de pronto antes de salir del todo del pasillo, tratando de escuchar pasos. Algo. Pero no le pareció escuchar nada y siguió adelante. Eso sí, con la mano en la empuñadura de su espada por si debía ser más rápido que el contrario.




SING ME
TO SLEEP
AvatarCamposContacto


Mensajes :
116

Edad :
19

Localización :
España.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Howl of the hound and the wolf.

Mensaje por Contenido patrocinado Hoy a las 11:36

Contenido patrocinado
AvatarCamposContacto

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.