Últimos temas
Afiliados
|
Directorios
|
Créditos
La idea y fundación de Skipping Stone es de la antigua usuaria y administradora Aqua. Diseño de gráficos y redacción de normas, guías, etc, corre por parte del Staff. El skin, el tablón de anuncios, los perfiles y el tablón de afiliados han sido diseñados y cedidos al foro por Oswald. Las imágenes no nos pertenecen, han sido recolectadas en Deviantart en especial de faestock, So-ghislaine (dados) y webvilla (medallas), moon0727 (png Sherlock Holmes), andie-mikaelson (png Raven Reyes), Tube danimage (png Lagertha) y el tumblr fandomtransparents (png Sansa Stark). Damos también un agradecimiento en especial a los foros de recursos Glintz y Serendepity cuyos tutoriales han ayudado a crear las tablillas.
|
|
Hermanos
|
Élite
× Hearts on fire {+18}
Página 3 de 3. • Comparte •
Página 3 de 3. •
1, 2, 3
× Hearts on fire {+18}
Recuerdo del primer mensaje :
HEARTS ON FIRE | 1x1 | FANTASÍA/CDHYF | AU En la región aparentemente pacífica de las Tierras del Oeste, multitud de sucesos tienen lugar mientras el resto del reino, poco a poco, se desmorona: noviazgos fugaces, noviazgos longevos, muertes, matrimonios, infidelidades, nacimientos, asesinatos... No hace muchas lunas el emblema del unicornio púrpura sobre fondo plateado ondeaba con orgullo en Valdecuerno y el septo más cercano. Lord Gerold Brax, hijo del fallecido Rupert Brax, llevó al altar a lady Ely Crakehall; era un enlace apenas sustentado en el amor y más con el ojo puesto en el futuro de las Tierras del Oeste. Una unión entre dos casas vasallas de los Lannister era un signo de lealtad aún mayor que el hincar una rodilla en el suelo. A vistas de los demás, el matrimonio funcionaba y prometía un futuro estable entre ambas familias. Internamente, sin embargo, era un caos. Ambos, Gerold y Ely, no estaban de acuerdo con la idea de casarse de tal forma. Si bien era cierto que entre ambos había una cierta química, algo que hacía la unión posible, no se amaban. Pero sabían que en los tiempos que corrían y a pesar de que la casa a la que son leales parecía tener el trono asegurado, era mejor prevenir que curar. A las pocas lunas del matrimonio, del que no hace ni siquiera un año, Gerold empezó a pasar menos tiempo en Valdecuerno. Cuando no salía a cazar o a entrenar en el patio de armas –cabe decir que era un gran luchador–, estaba en la aldea. Conocía caminos que le permitían pasar desapercibido para acabar en un burdel, aunque no en uno que visitaba cualquier aldeano de poca monta. Allí conoció a Rowena, la única a la que aceptaba visitar. Era irónica la idea de ser fiel para con la prostituta dentro de una infidelidad en lugar de para con su mujer Ely. Pero lo necesitaba, sobre todo cuando Rowena resultó ser una gran habladora y mejor escuchadora. Como siempre, lo prohibido terminará abriéndose paso, de una forma u otra, hacia la superficie. | GEROLD BRAX | 30 | TOM HIDDLESTON | KEROUAC ROWENA BELMORE | 27 | ELIZABETH OLSEN | PHOENIX |
© by Farah.
Última edición por Kerouac el Sáb Feb 13, 2016 7:39 pm, editado 4 veces

- All hail, Macbeth:

- The fastest man alive:

Re: × Hearts on fire {+18}
"song for the dead" |
Tal y como predijo, dejó de tener hambre. Aun así, y más tratándose de una cena tras un funeral, se vio obligado a probar un poco de cada plato que presentaban ante él. Ely le acarició una mano, buscó reconfortarle, pero Gerold apenas la respondía con sonrisas y susurros de que no se preocupase. Su esposa no era estúpida, estaba empezando a darse cuenta de que su actitud incrementó tras la entrada de Rowena en el castillo. No tardaría mucho en unir cabos. El postre no tardó en llegar, una inmensa tarta con el blasón del fallecido que se sirvió tras un minuto de silencio y un pequeño discurso de sus familiares más cercanos.
Una vez en el dormitorio se cambió de ropa, sin dirigirle la palabra a Ely. Esta vez eligió un pantalón y una camisa blancas casi a juego, pero con tonos tan grisáceos que jamás se pondría para recibir a alguien. Eran ropas viejas y algo sucias. Cuando Ely y él se metieron en la cama, Gerold la hizo suya; era de las pocas veces que conseguían hacerlo, y no se contuvo. Más que placer, sentía rabia; hacía aquello como si así engañase a Rowena, en lugar de estar engañando a Ely con Rowena. Aun así, no plantó su semilla en el interior de Ely, pues lo último que quería era traer un hijo al mundo. No en ese momento. —Les dirás a todos los que te pregunten que hemos vuelto a intentarlo, esta vez de verdad, pero que aún no has sido fecundada —susurró contra sus labios antes de hacerse a un lado, cubrirse sus partes íntimas y aguardar a que Ely durmiese.
En el habitual silencio que rodeaba sus huidas por la noche, fue al sitio acordado. Al sitio de los dos. Cuando llego ni siquiera abrazó a Rowena, y se apoyó en la pared con los brazos cruzados. Restos de sudor aún brillaban en su frente y el pecho que la camisa dejaba a la vista. —¿Y bien? Creo que me debes una explicación —lo cierto era que no le fastidiaba su pasado con ese tipo, sino el no saberlo. Ambos habían sido honestos el uno con el otro en todo, ¿por qué ocultarle aquello?—. ¿En cuántas cosas más me has mentido? ¿Qué más no sé de tu pasado?
Una vez en el dormitorio se cambió de ropa, sin dirigirle la palabra a Ely. Esta vez eligió un pantalón y una camisa blancas casi a juego, pero con tonos tan grisáceos que jamás se pondría para recibir a alguien. Eran ropas viejas y algo sucias. Cuando Ely y él se metieron en la cama, Gerold la hizo suya; era de las pocas veces que conseguían hacerlo, y no se contuvo. Más que placer, sentía rabia; hacía aquello como si así engañase a Rowena, en lugar de estar engañando a Ely con Rowena. Aun así, no plantó su semilla en el interior de Ely, pues lo último que quería era traer un hijo al mundo. No en ese momento. —Les dirás a todos los que te pregunten que hemos vuelto a intentarlo, esta vez de verdad, pero que aún no has sido fecundada —susurró contra sus labios antes de hacerse a un lado, cubrirse sus partes íntimas y aguardar a que Ely durmiese.
En el habitual silencio que rodeaba sus huidas por la noche, fue al sitio acordado. Al sitio de los dos. Cuando llego ni siquiera abrazó a Rowena, y se apoyó en la pared con los brazos cruzados. Restos de sudor aún brillaban en su frente y el pecho que la camisa dejaba a la vista. —¿Y bien? Creo que me debes una explicación —lo cierto era que no le fastidiaba su pasado con ese tipo, sino el no saberlo. Ambos habían sido honestos el uno con el otro en todo, ¿por qué ocultarle aquello?—. ¿En cuántas cosas más me has mentido? ¿Qué más no sé de tu pasado?
Valdecuerno | Tarde-noche | con Rowena Belmore

- All hail, Macbeth:

- The fastest man alive:

Re: × Hearts on fire {+18}
"song for the dead" |
No era terror precisamente lo que en ese instante invadía todo su cuerpo pero sí algún tipo de miedo en particular se apoderaba por completo de sus pensamientos debido a la frustración que su pasado encomendaba a su presente como una constante pesadilla de la que solo podía consternar su desatino debido a que bien sabido era por Rowena que las mentiras no llegaban a ningún lado y si bien, volvía a insistir, no había mentido precisamente, si había ocultado preciada información que al momento en que Gerold llegó hasta su lado sin muestra de afección alguna a como constantemente se presenciaba entre ellos de entre lo posible de sus secretos, comenzó a evocar de pronto todo aquello que sus preguntas precipitaban a su memoria.
— En ningún momento te mentí, Gerold. — se atrevió a discutir su sentencia en lo que argullía de su interior el orgullo roto aquella tarde y es que quizá ella era nadie como para que su orgullo hiciera acto de presencia en ése instante, sin embargo, aún así su mirada se desplazaba desde el tenue sudor que recorría la capa externa de la saturación del cuerpo ajeno llegando a la conclusión acertada de que previo a ese encuentro había concretado algún tipo de intimidad que suponía había sido con su esposa, o quizá ¿alguien más?. En ése momento Belmore no podía pensar cuerdamente y pese a que una parte de la riña en ella le mencionaba que del mismo modo lucía él al compartir noches con ella, también le encaraba de que su enojo no llegaría a ningún fin propicio para ella si se negaba a contar la completa verdad.
Rowena elevó su mirada en lo que dejaba caer sus brazos hacia un costado de su cuerpo balanceándose en un ritmo despreocupado, no así la posición defensiva de su cuerpo. Sabía que habían muchas partes de Gerold que no conocía y que del mismo modo... no quería llegar a conocer, fue por eso precisamente que habló. — En algún momento de mi vida fui como tú... o más bien como tu esposa... — aclaró mientras tragaba un tanto de saliva antes de continuar — él y yo estuvimos a puertas de casarnos y formar una familia, ... eran buenos tiempos, pero mi padre murió y todo cambió. — ¿era una síntesis demasiado resumida de su realidad?, probablemente, pero cierto era que a su vez en su mirada se podía detectar rastro del dolor que todo ello le evocaba por lo que frunció sus labios encogiendo sus hombros sin más — Y aquí me ves ahora. Ésta soy yo y la de antes ya no importa. — declaró.
— En ningún momento te mentí, Gerold. — se atrevió a discutir su sentencia en lo que argullía de su interior el orgullo roto aquella tarde y es que quizá ella era nadie como para que su orgullo hiciera acto de presencia en ése instante, sin embargo, aún así su mirada se desplazaba desde el tenue sudor que recorría la capa externa de la saturación del cuerpo ajeno llegando a la conclusión acertada de que previo a ese encuentro había concretado algún tipo de intimidad que suponía había sido con su esposa, o quizá ¿alguien más?. En ése momento Belmore no podía pensar cuerdamente y pese a que una parte de la riña en ella le mencionaba que del mismo modo lucía él al compartir noches con ella, también le encaraba de que su enojo no llegaría a ningún fin propicio para ella si se negaba a contar la completa verdad.
Rowena elevó su mirada en lo que dejaba caer sus brazos hacia un costado de su cuerpo balanceándose en un ritmo despreocupado, no así la posición defensiva de su cuerpo. Sabía que habían muchas partes de Gerold que no conocía y que del mismo modo... no quería llegar a conocer, fue por eso precisamente que habló. — En algún momento de mi vida fui como tú... o más bien como tu esposa... — aclaró mientras tragaba un tanto de saliva antes de continuar — él y yo estuvimos a puertas de casarnos y formar una familia, ... eran buenos tiempos, pero mi padre murió y todo cambió. — ¿era una síntesis demasiado resumida de su realidad?, probablemente, pero cierto era que a su vez en su mirada se podía detectar rastro del dolor que todo ello le evocaba por lo que frunció sus labios encogiendo sus hombros sin más — Y aquí me ves ahora. Ésta soy yo y la de antes ya no importa. — declaró.
Valdecuerno | Noche | con Gerold Brax
ah...those two. In a fight they're lethal but when they are around each other...they melt.
Re: × Hearts on fire {+18}
"song for the dead" |
Gerold volvió a hacer patente su extrañeza para con la situación al fruncir una vez más el ceño. ¿La de antes? ¿Acaso había sido de alta cuna, o una señorita importante? Podria haberlo sido, pensaba Gerold, pero no implicaba que la muerte de su padre destruyese su vida de golpe; tan de golpe como para acabar en un burdel. Se llevó ambas manos al pelo y tras echarlo hacia atrás se acercó un poco a ella, con cautela, como si en realidad estuviese acercándose a uno de los ya extintos dragones.
No pudo evitar negar con la cabeza, como si todo aquello estuviese siendo una mala visión de la que no podía escapar. —Pero, ¿por qué? Yo te conté todo... hasta lo que hacía de pequeño en el castillo —aún recordaba las noches en las que, en el dormitorio del burdel, hablaban y hablaban durante horas—, aunque supongo que no es lo mismo. La muerte de tu padre no debería ser excusa alguna para pasar de ser una doncella a las puertas del matrimonio a ser una cualquiera en un burdel. La dignidad nunca se pierde.
Por desgracia, se dio cuenta tarde de la magnitud de sus palabras. Él no era el más indicado para despotricar contra un lugar que solía visitar a diario. Frunció el ceño, ahora para sí mismo, y al instante acordó la distancia que le separaba de Rowena y colocó las manos en sus brazos, con cuidado y suavidad pero con la suficiente fuerza para que no escapase. —Perdóname, sabes que... no lo decía en ese sentido... pero necesito saber la verdad —tragó saliva; ¿qué demonios le había ocurrido como para soltar aquellas palabras? En un acto de desesperación no dejó contestar a Rowena por lanzarse a besar sus labios. Sin embargo, había más rencor que pasión en ese beso, a pesar de que los había echado de menos, sobre todo tras probar los de Ely. Sabiendo la verdad, todo volvería a ser como antes. Con la excepción de que aquel primo lejano empezaría a ser un impedimento para ambos. ¿Y si volvía expresamente por Rowena?
No pudo evitar negar con la cabeza, como si todo aquello estuviese siendo una mala visión de la que no podía escapar. —Pero, ¿por qué? Yo te conté todo... hasta lo que hacía de pequeño en el castillo —aún recordaba las noches en las que, en el dormitorio del burdel, hablaban y hablaban durante horas—, aunque supongo que no es lo mismo. La muerte de tu padre no debería ser excusa alguna para pasar de ser una doncella a las puertas del matrimonio a ser una cualquiera en un burdel. La dignidad nunca se pierde.
Por desgracia, se dio cuenta tarde de la magnitud de sus palabras. Él no era el más indicado para despotricar contra un lugar que solía visitar a diario. Frunció el ceño, ahora para sí mismo, y al instante acordó la distancia que le separaba de Rowena y colocó las manos en sus brazos, con cuidado y suavidad pero con la suficiente fuerza para que no escapase. —Perdóname, sabes que... no lo decía en ese sentido... pero necesito saber la verdad —tragó saliva; ¿qué demonios le había ocurrido como para soltar aquellas palabras? En un acto de desesperación no dejó contestar a Rowena por lanzarse a besar sus labios. Sin embargo, había más rencor que pasión en ese beso, a pesar de que los había echado de menos, sobre todo tras probar los de Ely. Sabiendo la verdad, todo volvería a ser como antes. Con la excepción de que aquel primo lejano empezaría a ser un impedimento para ambos. ¿Y si volvía expresamente por Rowena?
Valdecuerno | Tarde-noche | con Rowena Belmore

- All hail, Macbeth:

- The fastest man alive:

Re: × Hearts on fire {+18}
"song for the dead" |
"Una cualquiera en un burdel".
En cualquier otra circunstancia habría sido bastante posible que se hubiese sentido mal, sumiéndose en una consternación que de seguro durante días le tendría entrometida en esas palabras como una quejumbrosa constante, pero ¿en ése instante?. En ése instante Rowena solo suspiró a medida que fruncía sus labios y encogía sus hombros como si estuviese asumiendo una grave culpa de la que no sentía mal en lo absoluto, porque pese a que se podía sentir mal por ser lo que era o haber sido lo que hubiese hecho por precisamente haber provenido de otras raíces, ya no le importaba. La misma mujer había creído mientras ejercía su profesión que solo se llegaba a ese nivel de bajeza o bien, cuando la necesidad era exorbitante o por el otro lado, cuando el orgullo y el amor propio no formaban parte de una constante en una persona y Rowena tenía ambas, por lo que tan solo suspiró mientras esbozaba una serena sonrisa. Su orgullo se había perdido completamente cuando había pisado aquel burdel en busca de trabajo. — Está bien, lo sé. — masculló entre dientes intentando acallar sus disculpas pero su sorpresa fue grande cuando éste buscó sus labios con tal necesidad que solo correspondiéndole con premura podía llegar a captar la verdadera esencia que traían sus labios en ése entonces, el sabor distinto que delataba su pasada acción con su esposa y algún tipo de ira manifiesta en el vaivén de sus comisuras, esas que saboreó por un par de segundos antes de finiquitar el beso con una disyuntiva marcada en el rostro antes de hablar y es que, ¿cómo contestar a sus interrogantes?.
Gerold siempre había sido sincero con ella, pero, ¿podía haberlo sido ella sabiendo que todo se podía estropear?. — Tan solo... sucedió. Mi padre tenía deudas, deudas que todo el poder conoce y que a fin de cuentas recayeron en nosotros, sus hijos, es por eso que éste... hombre anuló el compromiso y se comprometió con otra mujer. — contestó en su brevedad, en tanto volvía a elevar sus hombros disconforme. — Él supongo que está feliz y ... y yo igual. — declaró por último en lo que señalaba con su mirada, quería cortar el tema, no solo porque asfixiaba de manera suprema su pasado sino que también por el simple hecho de que seguía doliendo como una pequeña herida que jamás cicatrizó, pero cierto era que de algún modo, pese a las dificultades y escasez. ella era feliz. Era una mujer que se había acostumbrado a conformarse con poco y Gerold le daba más de lo que merecía, por lo que, ¿qué otra cosa podía pedir?.
En cualquier otra circunstancia habría sido bastante posible que se hubiese sentido mal, sumiéndose en una consternación que de seguro durante días le tendría entrometida en esas palabras como una quejumbrosa constante, pero ¿en ése instante?. En ése instante Rowena solo suspiró a medida que fruncía sus labios y encogía sus hombros como si estuviese asumiendo una grave culpa de la que no sentía mal en lo absoluto, porque pese a que se podía sentir mal por ser lo que era o haber sido lo que hubiese hecho por precisamente haber provenido de otras raíces, ya no le importaba. La misma mujer había creído mientras ejercía su profesión que solo se llegaba a ese nivel de bajeza o bien, cuando la necesidad era exorbitante o por el otro lado, cuando el orgullo y el amor propio no formaban parte de una constante en una persona y Rowena tenía ambas, por lo que tan solo suspiró mientras esbozaba una serena sonrisa. Su orgullo se había perdido completamente cuando había pisado aquel burdel en busca de trabajo. — Está bien, lo sé. — masculló entre dientes intentando acallar sus disculpas pero su sorpresa fue grande cuando éste buscó sus labios con tal necesidad que solo correspondiéndole con premura podía llegar a captar la verdadera esencia que traían sus labios en ése entonces, el sabor distinto que delataba su pasada acción con su esposa y algún tipo de ira manifiesta en el vaivén de sus comisuras, esas que saboreó por un par de segundos antes de finiquitar el beso con una disyuntiva marcada en el rostro antes de hablar y es que, ¿cómo contestar a sus interrogantes?.
Gerold siempre había sido sincero con ella, pero, ¿podía haberlo sido ella sabiendo que todo se podía estropear?. — Tan solo... sucedió. Mi padre tenía deudas, deudas que todo el poder conoce y que a fin de cuentas recayeron en nosotros, sus hijos, es por eso que éste... hombre anuló el compromiso y se comprometió con otra mujer. — contestó en su brevedad, en tanto volvía a elevar sus hombros disconforme. — Él supongo que está feliz y ... y yo igual. — declaró por último en lo que señalaba con su mirada, quería cortar el tema, no solo porque asfixiaba de manera suprema su pasado sino que también por el simple hecho de que seguía doliendo como una pequeña herida que jamás cicatrizó, pero cierto era que de algún modo, pese a las dificultades y escasez. ella era feliz. Era una mujer que se había acostumbrado a conformarse con poco y Gerold le daba más de lo que merecía, por lo que, ¿qué otra cosa podía pedir?.
Valdecuerno | Noche | con Gerold Brax
ah...those two. In a fight they're lethal but when they are around each other...they melt.
Re: × Hearts on fire {+18}
"song for the dead" |
El mayor seguía sin saber por qué había humillado así a Rowena a pesar de que ésta no parecía haberse inmutado. ¿Qué había de malo en ser una prostituta, más aún cuando él las disfrutaba? La disfrutaba, mejor dicho, pues sólo Rowena había sido la afortunada. Podría haber sido peor, la joven podría haber acabado en la calle, comiendo basura y descuidando su imagen hasta tal punto de parecer una anciana a tan poca edad. ¿Qué ocurriría cuando le contase la verdad? ¿De veras seguiría todo como antes, o la ya antigua y remota posición social de Rowena le echaría para atrás?
Se relamió los labios y subió una de sus manos a una de las mejillas de la joven mientras empezaba a hablar, escuchando sus palabras atentamente. Era algo sencillo y aun así, para Gerold, inexplicable. Esa parte de su familia no era pobre, ¿qué más les daba pagar una deuda a cambio de alguien como Rowena? Cogió aire cuando terminó y acabó por esbozar una pequeña sonrisa. —Entonces, si tiene a alguien, no hay de qué preocuparse. Entiendo que le conmueva e inquiete verte por aquí... pero parece que se mantendrá fiel a sus principios. O eso quiero creer. Si intenta algo, bueno, ya sabes a quién tienes que avisar.
El beso que ahora dejó en sus labios era suave, cariñoso y tierno, como si en ellos estuviesen metidos mil y una disculpas. Al separarse acarició sus dos mejillas. —No te creo del todo, tu mirada no dice que estés feliz... pero se marchará en unos días. Con suerte, dentro de dos estarán partiendo al alba. Puedo hacer que no sirvas comida estos días, o que no te lo encuentres por los jardines o pasillos. Será complicado, pero quizá puedas estar todo el día en las cocinas, o lavando los ropajes de todos los asistentes al evento. —. Su mirada reflejaba lo que no decía con palabras, y es que no quería perder a Rowena. No cuando el mozo al que había conocido, que tal vez podría llamarse su pareja, ya amenazaba con desestructurarles. Con un enemigo tenía más que suficiente.
Se relamió los labios y subió una de sus manos a una de las mejillas de la joven mientras empezaba a hablar, escuchando sus palabras atentamente. Era algo sencillo y aun así, para Gerold, inexplicable. Esa parte de su familia no era pobre, ¿qué más les daba pagar una deuda a cambio de alguien como Rowena? Cogió aire cuando terminó y acabó por esbozar una pequeña sonrisa. —Entonces, si tiene a alguien, no hay de qué preocuparse. Entiendo que le conmueva e inquiete verte por aquí... pero parece que se mantendrá fiel a sus principios. O eso quiero creer. Si intenta algo, bueno, ya sabes a quién tienes que avisar.
El beso que ahora dejó en sus labios era suave, cariñoso y tierno, como si en ellos estuviesen metidos mil y una disculpas. Al separarse acarició sus dos mejillas. —No te creo del todo, tu mirada no dice que estés feliz... pero se marchará en unos días. Con suerte, dentro de dos estarán partiendo al alba. Puedo hacer que no sirvas comida estos días, o que no te lo encuentres por los jardines o pasillos. Será complicado, pero quizá puedas estar todo el día en las cocinas, o lavando los ropajes de todos los asistentes al evento. —. Su mirada reflejaba lo que no decía con palabras, y es que no quería perder a Rowena. No cuando el mozo al que había conocido, que tal vez podría llamarse su pareja, ya amenazaba con desestructurarles. Con un enemigo tenía más que suficiente.
Valdecuerno | Tarde-noche | con Rowena Belmore

- All hail, Macbeth:

- The fastest man alive:

Re: × Hearts on fire {+18}
"song for the dead" |
Bien sabía ella que la preocupación de Gerold siempre había sido latente y constante cuando de ella se trataba y en el fondo era ello precisamente lo que tanto agradecía de permanecer en su compañía indirecta, alejada pero siempre cerca de aquello que aún la mantenía en una esfera noble o al menos agradable de la sociedad y es que cierto era que el hombre ahí en frente, sosteniendo su rostro y acariciándole con parsimonia no tenía obligación alguna para rebuscar en ella un buen habitar, no para cuando ella no había sido más que una simple prostituta en la que él se encamó y más encima confió. — Lo soy, Gerold. Tengo más de lo que habría imaginado hace un tiempo atrás. — admitió sonriéndole con complicidad. ¿Lo peor o lo mejor de todo aquello?, era que ella confiaba del mismo modo en él, pese a que quizá las verdades no eran siempre completamente dichas, sabía que en él encontraría el refugio como él en ella podía encontrar un buen oído para escuchar y unos firmes brazos para arroparle si así lo necesitaba.
Suspiró ante sus pensamientos en lo que dejaba inclinar su rostro hacia la dirección de su mano, como acariciándose a si misma con la tersura de sus dedos. — No tienes por que preocuparte de eso. — anticipó a sus conclusiones en cuanto éste dejó de hablar — Verlo un par de días más no me será un completo dolor de cabeza... o eso espero, además, ¿qué me puede decir?. Ahora somos como dos perfectos desconocidos. — cierto era que aquella conclusión la había concretado desde hacía tan solo unos minutos atrás pero al mismo tiempo pensaba en si en algún momento de su vida llegaría a decir lo mismo de Gerold, que no eran más que dos perfectos desconocidos, esperaba que no, pero si sucedía podía suponer con anticipación que sería sumamente doloroso. Dejó partir esas ideas en lo que le esbozaba una sonrisa, ésta vez con más confianza y certeza que las anteriores — Estaré bien sirviendo en las mesas estos días... además, si no me ve tu esposa me irá a regañar a las cocinas. — supuso rodando los ojos y es que le era inevitable cuando de ella se trataba.
Llevó su mano hasta la ajena que aún reposaba en su mejilla y acarició de ésta hasta tomarla y entrelazar sus dedos a un costado de sus cuerpos, acercándose la distancia separada para poder reposar por unos segundos su cabeza en su pecho en lo que concluía sus ideas por completo. — Además, prefiero eso que estar con mi adorado día y noche. — y no era como si le molestara precisamente, sino que las cosas constantemente le aburrían y la insistencia del chico era una particularidad constante.
Suspiró ante sus pensamientos en lo que dejaba inclinar su rostro hacia la dirección de su mano, como acariciándose a si misma con la tersura de sus dedos. — No tienes por que preocuparte de eso. — anticipó a sus conclusiones en cuanto éste dejó de hablar — Verlo un par de días más no me será un completo dolor de cabeza... o eso espero, además, ¿qué me puede decir?. Ahora somos como dos perfectos desconocidos. — cierto era que aquella conclusión la había concretado desde hacía tan solo unos minutos atrás pero al mismo tiempo pensaba en si en algún momento de su vida llegaría a decir lo mismo de Gerold, que no eran más que dos perfectos desconocidos, esperaba que no, pero si sucedía podía suponer con anticipación que sería sumamente doloroso. Dejó partir esas ideas en lo que le esbozaba una sonrisa, ésta vez con más confianza y certeza que las anteriores — Estaré bien sirviendo en las mesas estos días... además, si no me ve tu esposa me irá a regañar a las cocinas. — supuso rodando los ojos y es que le era inevitable cuando de ella se trataba.
Llevó su mano hasta la ajena que aún reposaba en su mejilla y acarició de ésta hasta tomarla y entrelazar sus dedos a un costado de sus cuerpos, acercándose la distancia separada para poder reposar por unos segundos su cabeza en su pecho en lo que concluía sus ideas por completo. — Además, prefiero eso que estar con mi adorado día y noche. — y no era como si le molestara precisamente, sino que las cosas constantemente le aburrían y la insistencia del chico era una particularidad constante.
Valdecuerno | Noche | con Gerold Brax
ah...those two. In a fight they're lethal but when they are around each other...they melt.
Re: × Hearts on fire {+18}
"song for the dead" |
Una pequeña sonrisa invadió los labios de Gerold. Estaba infravalorando a Rowena, aunque no lo hacía queriendo sino por culpa de aquel familiar suyo. No, Gerold sabía que no eran como dos completos desconocidos, y si se le ocurría hablar con ella o empezar a extender rumores por el castillo... Gerold no sabía cómo saldría de aquella. —Está bien, no voy a discutir. Pero si te dice algo... o peor, si intenta hacerte algo avísame, ¿vale? No me importará partirle la cara —comentó divertido antes de recibir a Rowena y acariciar su cabello cuando reposó la cabeza en su pecho. Bajó el rostro, para dejar algún que otro beso.
—Eh, el chico hace lo que puede —comentó a pesar de que defenderle le dolía como mil puñales por la espalda. Las apariencias lo eran todo, por desgracia—, y si no puede ser como yo y está todo el día detrás de ti es porque es un inepto y no sabe tratar contigo. O con ninguna mujer. Al fin y al cabo es un mozo, no puedes pedirle demasiado. —. Susurró divertido antes de ladear el rostro de Rowena, sin apartarla de su pecho, para besuquear una de sus orejas y parte de su cuello. Gerold se arrepentía de haber tratado a Rowena como la había tratado, y quería reparar aquello y ser los que antes eran, se pusiese quien se pusiese entre ellos.
Deslizó uno de los tirantes de su ropa para besar su hombro, cerrando los ojos. Podía estar así toda la noche que jamás se cansaría de la situación. Si Gerold no fuese de una familia de más o menos renombre como era la suya, ya se habría fugado con Rowena. —Por cierto, ¿cómo te están tratando el resto de doncellas? —preguntó, con los labios pegados en la piel de su hombro y parte de su cuello. Lo cierto era que no se había interesado mucho por ella en relación al entorno que le rodeaba. Si bien era cierto que le importaba más la propia Rowena que el cómo le trataban las demás, no estaba de más interesarse por ello. Al fin y al cabo era importante que Rowena, independientemente de la esposa de Gerold, estuviese cómoda en su trabajo.
—Eh, el chico hace lo que puede —comentó a pesar de que defenderle le dolía como mil puñales por la espalda. Las apariencias lo eran todo, por desgracia—, y si no puede ser como yo y está todo el día detrás de ti es porque es un inepto y no sabe tratar contigo. O con ninguna mujer. Al fin y al cabo es un mozo, no puedes pedirle demasiado. —. Susurró divertido antes de ladear el rostro de Rowena, sin apartarla de su pecho, para besuquear una de sus orejas y parte de su cuello. Gerold se arrepentía de haber tratado a Rowena como la había tratado, y quería reparar aquello y ser los que antes eran, se pusiese quien se pusiese entre ellos.
Deslizó uno de los tirantes de su ropa para besar su hombro, cerrando los ojos. Podía estar así toda la noche que jamás se cansaría de la situación. Si Gerold no fuese de una familia de más o menos renombre como era la suya, ya se habría fugado con Rowena. —Por cierto, ¿cómo te están tratando el resto de doncellas? —preguntó, con los labios pegados en la piel de su hombro y parte de su cuello. Lo cierto era que no se había interesado mucho por ella en relación al entorno que le rodeaba. Si bien era cierto que le importaba más la propia Rowena que el cómo le trataban las demás, no estaba de más interesarse por ello. Al fin y al cabo era importante que Rowena, independientemente de la esposa de Gerold, estuviese cómoda en su trabajo.
Valdecuerno | Tarde-noche | con Rowena Belmore

- All hail, Macbeth:

- The fastest man alive:

Página 3 de 3. •
1, 2, 3
Temas similares» Hearts on fire {élite}
» Hearts on fire {élite}
» [XP] Tilesets de Kingdom Hearts Chain of Memories
» KH [Kingdom Hearts] Fan Club
» ¿Ordeal of Fire en Nickelodeon?
» Hearts on fire {élite}
» [XP] Tilesets de Kingdom Hearts Chain of Memories
» KH [Kingdom Hearts] Fan Club
» ¿Ordeal of Fire en Nickelodeon?
Página 3 de 3.
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.





































































» ¿Quién quiere rolear X? [Ideas]
» —The pain of love
» ▶ In the business of misery
» ✗ Love is always hunting you
» Love is not a ware
» Taller de imágenes del foro
» Dark mad love
» I really trust you, my wolf
» 1 — Ironic
» — The pride of the District One.
» Southern Belle
» Love is not a madness
» Entre libros
» El Retorno de Jareth